lunes, enero 31, 2011

Egipto siempre estuvo cerca


Con Túnez, Egipto, Yemen y Jordania sacudidas por masivas protestas sociales contra las dictaduras petroleras financiadas y sostenidas por los EEUU y Europa, se evidencia un nuevo capítulo de la disputa por el mundo que viene.
La legitimidad que estos regímenes tiranos adquirieron para el aparato bélico estadounidense y su primo viejo europeo estuvo dada, primero, en el marco de la guerra fría y una eventual tercera posición -los países no alineados- amén de la obtención de recursos energéticos baratos, manchados de sangre.
La caída de la Unión Soviética y la reconversión de China en una dictadura capitalista, potenciaron las razones internas para que el sector del bloque dominante al interior de cada uno de estos países árabes se mantuviera en el gobierno (y en el poder): la represión a los movimientos religiosos que, eventualmente fogoneados por los soviéticos o por los estadounidenses, y siempre rehenes de la política de venta de armas de los países industrializados, llevaron a una esperable radicalización religiosa política; sustentada, a su vez, en las profundas desigualdades sociales, el cierre de las libertades democráticas y la opresión cultural y simbólica de estas dictaduras occidentales de familias que viven en oriente.
Esas razones internas -reprimir los movimientos islámicos, prudentemente arrojados a la radicalización- son ahora razones de estado para Francia, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y los países bajos. No sólo para, como con el actual genocidio yanqui en Irak y la invasión afgana, regular los precios internacionales de la energía y su consumo, sino también para legitimar el avance del control social en los países occidentales, que ya tienen, en una reedición del otrora Plan Conintes, su enemigo interno a medida: es el musulmán oriental, de clases pobres inmigrantes.
La trama de empresas multinacionales de origen europeo y yanqui encuentra así un punto articulador muy poderoso discursivamente con la clase dirigente política.
Una bomba de tiempo, no sólo allá, donde ponen los muertos, los desaparecidos, los secuestrados, los mutilados; sino también de este lado, en occidente, donde ponen la guita y, de ser necesario y perdurar la crissi económica mundial, pondrán sobre los libros que enseñan represión un poco de sangre y barrotes de su propia cosecha.
Que Obama esté calculando los costos de mantener esas dictaduras o reemplazarlas por otros dictadores del palo pero con caras nuevas, refuerza, en realidad, esta tendencia que es también tensión propia de un período de transición donde,a mi modestísimo (je) juicio, se le da demasiada importancia al BIRC y menos de la que tiene a la disputa con la radicalización musulmana.

Operaciones de inteligencia

Recibo este mail:


Date: Sun, 30 Jan 2011 20:35:32 -0800
From: info@laese.com.ar
To: lucas-carrasco@hotmail.com
Subject: Lucas Churrasco, el blogger k de las minitas. : No somos un blog anónimo.

La Ese de Souto te ha enviado un enlace a un blog: 

Churrasco no somos anonimos. 

Blog: Lucas Churrasco, el blogger k de las minitas. 
Entrada: No somos un blog anónimo. 
Enlace: http://lucaschurrasco.blogspot.com/2011/01/no-somos-un-blog-anonimo.html 

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Asistido por Blogger 
http://www.blogger.com/ 




Bastante raro, quizás, pero, la verdad es que, recibo un montón de porquería diaria, proveniente de la agencia La Ese, contratada por el Grupo Clarín. Ese mail publicado arriba es en relación a esta entrada.
El mail anónimo busca, obviamente, que yo me crea ese relato puesto en el post citado del blog Lucas Churrasco, y que lo difunda. Gran dilema. Porque, básicamente, el lenguaje policial, el anonimato del autor, el espíritu buchón y esa perversidad cloacal que exudan las oraciones, aconsejan no creer una sola palabra de lo que ahí se dice. Más aún: yo no les creo nada.
El asunto es que no se trata de un mail privado, sino de una publicación de libre acceso en internet. Ojo, es cierto, es un blog que no lee ni el loro pero, atención:


1) Mi blog lo leen dos loros, no es mucho, pero es algo, y tomé en joda los ataques de un puñado de blogs hacia mí, entre los cuales figuraba éste. Es decir, alguien que lea cada dos o tres días este blog, se va a topar con esa entrada y seguramente linkear ese blog y encontrar ese artículo difamatorio, buchón, estúpido y cobarde.


2) El blog en cuestión intenta parodiar a este (nunca) humilde servidor, y hasta ahí, todo bien, yo me lo tomaba como de quien viene. Pero esto es ya más pesado. Es una operación de inteligencia, que difama y calumnia personas concretas, de carne y hueso, sin ninguna verosimilitud y sin cumplir ninguna de las normas mínimas de una investigación periodística. Hasta Juan Cruz Sanz, que utiliza ese método onda lumpen de la SIDE, firma sus notas y pone su cara -sí que de boludo, pero bue, la pone.


3) El escrito del anónimo pone como soporte una nota mía, para luego, agregar un montón de datos superfluos, con el único ánimo de enlodar gente, y con vaya uno a saber qué fines oscuros. No se trata de fuentes ni de ningún mecanismo parecido a la información, eso es mierda pura, salida de una cabeza podrida. Que me citen a mí, me da verguenza, bronca e impotencia.


4) Cualquiera de los mencionados está en su justo derecho a sentirse ofendido. Trabaje donde trabaje y haga lo que haga. Que sepa: nada tengo que ver con esa miserabilidad y la repudio desde y hasta donde puedo. 


5) Las investigaciones sobre la agencia La Ese que llevan mi firma, nunca contaron con fuentes de ninguno de los mencionados, y menos aún, en panfletos anónimos de una vulgaridad insalubre. 


6) Yo, por si importa, no le doy ningún crédito a esta operación de inteligencia encubierta como "información", cuyo objetivo, claramente, es que algún audaz elabore una nota con esta carne podrida, para luego poder, con sorna, desacreditarla.


7) Ojalá hubiera tenido más tiempo para tratar de indagar quién o quiénes son los autores intelectuales de esta operación de inteligencia, pero está la urgencia de alertar a los incautos. En principio, los nombres citados no tienen asidero, no se corresponden con los DNI ni CUIT citados ni con las nacionalidades. El lenguaje utilizado -amén de la escritura anónima- es muy parecido a los partes de inteligencia o policiales o para policiales de ex desplazados de la SIDE. No habría que descartar a empresas competidoras de LA ESE o ex empleados, por el maltrato que han sufrido. De todos modos, no tiene ninguna credibilidad ese panfleto. 


8) La cosa se pone pesada, hay que estar más cautos que nunca.  



domingo, enero 30, 2011

Al margen de la marginalidad



“Yo tengo la convicción profunda de que nuestra ley falla si no llegamos a suprimir el cáncer social que representan 12 a 15 mil niños abandonados moral y materialmente, que no conocen familia, porque es necesario saber que hay muchísimos padres que vienen como inmigrantes y abandonan a los niños a la entrada porque les incomodan; los dejan en los terrenos del puerto donde se alimentan con toda clase de inmundicias y con lo que su mayor o menor habilidad les permite obtener. Otras veces la familia los abandona porque no los pueden proteger. Esos mismos niños, terminan vendiendo diarios y realizando toda clase de oficios callejeros, que no son más que una simulación; porque de los niños que venden diarios sólo el diez por ciento lo son en realidad y los restantes son vagos a quienes adultos explotan de una manera inicua. Las etapas de esta carrera de  vagancia y el crimen son las siguientes: los padres mandan a los niños a vender diarios, y el primero, segundo y tercer día reciben el producto obtenido de la venta. Pero en seguida los niños juegan el dinero o se lo gastan en golosinas, y cuando llegan a sus casas, el producto de la venta se halla muy disminuido. Entonces los padres los castigan, y después de dos o tres correcciones, generalmente un poco fuertes, resuelve el niño no volver más a su casa y vive robando en los mercados, en los mataderos, durmiento en las puertas de las casas, y finalmente cae en la vagancia y después en el crimen”
                                                                                         Agosto de 1919, discurso pronunciado en la Cámara de Diputados por el médico Luis Agote, impulsor de la ley de Patronato
(en Paraná, en su honor, el principal club de fútbol, formado por la iglesia católica para competir contra otro club formado por anarquistas,  se llama justamente Patronato y hoy juega en la B)

Esta crónica terrorífica de Horacio Verbitsky, uno de los mejores periodistas del país, desnuda cómo y porqué el sistema de tribunales y la policía son parte del problema de la violencia social y la inseguridad más que parte de su solución.
Hay, además, otra arista -quizás menos importante en la coyuntura, pero de efectos devastadores al mediano plazo-: las cárceles para supuestos adictos, llamadas como se llamen. Tener una cárcel para supuestos adictos es un negocio muy lucrativo que generalmente explotan personas vinculadas con la iglesia católica y en comunión con funcionarios corruptos de tribunales. Funciona así: un juez promedio firma una serie de papeles que no lee por los cuales se secuestra un adolescente de clase obrera y se lo encarcela para trabajos forzados sin remuneración, se lo droga para que sea más dócil y eventualmente se lo castiga físicamente, además de obligarlos al delirio místico que digan profesar los dueños de la cárcel. Mientras tanto, el estado, por la firma de esos papeles que hizo el juez, destina una gran cantidad de dinero para el secuestro del adolescente, que bien valdría una estadía en un hotel de 3 estrellas. Ese dinero, por supuesto, es repartido entre el puñado de dueños de la cárcel -generalmente bajo la forma jurídica de una fundación u Ongs vinculada, obvio, con el ala empresarial de la iglesia católica- y a través de amables presentes para el cumpleaños, fin de año, día de la secretaria, ágapes, etc, se coimea a los empleados de tribunales para que apuren los trámites y, básicamente, hagan la vista gorda.
Obviamente, en los momentos donde los adolescentes secuestrados comienzan a acostumbrarse a la drogadicción forzada -un lindo negocio para psiquiatras y empresarios farmacológicos- y obtener algo de lucidez, van aprendiendo las técnicas del robo callejero, el sadismo del encierro y el resentimiento que genera la imposición forzada a profesar fe en alguna secta.
El sistema funciona de manera aceitada.
Conseguir una licencia para este rubro de empresas, no es nada fácil. No se trata de un mercado abierto a la competencia.
El reiterado fracaso y más aún, los reiterados problemas de violencia e inseguridad que generan estas cárceles privadas para quienes nunca cometieron un delito o ni siquiera se lo probaron con las debidas garantías constitucionales, no altera en nada la moral corrompida de un sistema de secuestro de adolescentes pobres muy lucrativo para ese lumpenaje empresarial que cruza a la iglesia católica con los jueces y tribunales.
Por el contrario, es muy frecuente que un tutor desesperado por los problemas de adicción de un menor a su cargo no encuentre refugio en el sistema público de salud y los jueces -ni que hablar estas fundaciones truchas- hagan la vista gorda: no es negocio cuando hay detrás un tutor verdaderamente responsable, verdaderamente preocupado y verdaderamente demandante. Aún en el caso de contar con los recursos económicos para financiar un tratamiento que sólo brinda el negocio privado de la medicina, se trata de una estafa.  Que atrasa unos 100 años el saber académico en torno a la psiquiatría, la psicología, la medicina, la criminalística y los derechos humanos.
Cuando Enrique Medina escribió su novela (¿autobiográfica?) Las Tumbas, que transcurre durante los años 50 bajo el segundo gobierno peronista, y desnudó la contracara de la obra social de Evita y el General en los orfanatos, que aún en transición -luego interrumpida por los muy democráticos golpes de estados y dictaduras- entre el sistema de caridad y religiosidad forzada que trataba de manera salvaje y despiadada a los huérfanos y la emergente pastoral social foucaultiana de Evita (muy avanzada para esos tiempos)  sufrió la paradoja de verse prohibido el libro durante las dictaduras y permitido recién en democracia, incluso bajo gobiernos peronistas.
Hoy falta -o yo desconozco- esa novela que narre el sofisticado sistema de las comunidades terapéuticas que nutre al lumpenaje empresarial de jueces, empleados de tribunales y el ala empresarial de la iglesia católica, porque hay muchas gentes bien intencionadas que, si una tía devota y solterona, les contara que colabora económicamente con estas universidades de la adicción, la violencia y el delito, las felicitarían. Lástima que están engañando a la tía: los resultados son los contrarios a los pregonados; y sus responsables lo saben perfectamente.
La marginalidad es, no sólo con las panaderías en cooperativa, la iglesia en portuñol, las botellas de reciclaje, las nenas y adolescentes prostituídas, Facundo Pastor y el paco, la marginalidad es un buen negocio en el rubro Salvación.

sábado, enero 29, 2011

Estar enamorado



Nunca fui abanderado. Sacaba buenas notas. Caía en plástica, en educación física. Alzaba la bandera en el otoño, porque iba por apellido. Pero formábamos, la fila, frente a la bandera, cantando Aurora, y la fila se formaba por estatura. Siempre fui primero. No, perdón, hubo un grado en que había uno adelante mío. Yo sabía -no sólo porque ellos le cambiaban la letra a Aurora, no sólo por los murmullos, no sólo porque la señorita se quejaba desde el frente de la fila, a un paso de mí- yo sabía que allá en el fondo de la fila la pasaban mejor. Yo no tenía que "tomar distancia". ¿Se seguirá haciendo, eso de estirar la mano derecha -la izquierda pegada al torso- y tocar con la punta de los dedos el hombro del que estaba adelante en la fila? Ojalá que no. Pero en aquellos años, salíamos de la dictadura. Tomen distancia. Descansen. Cantar Aurora. Uno que pasa a izar la bandera (izar se dice, antes dije alzar) después la directora, buen día alumnos, y un coro de pendejitos asustados -todos hombrecitos, no se permitía la entrada de nenas en esa escuela- respondiendo, buenos días señorita. Pura mierda. Y sin embargo, era feliz. Marchando, en fila, entrando a las aulas, pasando debajo de la campana, de un crucificado con una vincha de espinas, haciendo la señal de la cruz, parándonos al lado del pupitre, padrenuestro que estás en los cielos santificado sea tu nombre, fin del rezo, con un amén, pueden sentarse, decía la maestra, parada estoica al lado del escritorio, saquen el cuaderno, los lápices de la cartuchera, dictado. Alguno se copiaba, lo mandaban a dirección. Sonaba el timbre. Con el guardapolvo al viento, a jugar a las bolitas, al yupi, con las figuritas de Fama o del Papa Juan Pablo Segundo, se había puesto de moda, cuando fue a Paraná, a besar el asfalto de la pista de aterrizaje de los milicos, de donde también salían vuelos de la muerte, el handball, los golazos, las bolitas, y cantar credos, tocar la guitarra, ir a la iglesia, tomar la comunión. Volver con mis hermanos, caminando, avenida Pancho Ramírez, calle Perón, calle Urquiza, pateando piedritas, a tomar, rápido, la leche, y tirar la mochila por ahí, mi abuela gritando, foooo, bueno, acomodar la mochila, colgar el guardapolvo y salir corriendo a jugar con los del barrio a la escondida. A treparnos por los techos. A robar limas, a juntar paltas para tirársela por la cabeza a los rivales, formamos un club de fútbol, nos metieron en cana -precoces- a los 7 años, unos años después, me enamoré perdidamente de vos, Julia. Rubiecita erguida y orgullosa. Y vos, creo, también te enamoraste. Éramos tan pendejos. Vos tenías 11 años y yo 13. Te lo juro por lo que más quieras, el amor me pegó mal, intenso, genial, volaba entre los cables, con las golondrinas esas que -¿será verdad?- venían desde Canadá. Eras un poquito más baja que yo, tenías tetas. A los 11 años. De eso me acuerdo.Yo me planteaba que quizás, una diferencia de edad tan grande -imaginate, te llevaba dos! años- no sería un escollo. Nunca tuve paciencia. Pero, sabía, que tendríamos que esperar. Mi madre me dejaba bastante en libertad, no sé la tuya, pero más o menos suponía -nunca se lo pregunté- que si le decía a mi vieja que me iba a ir con vos unos tres años a andar en una góndola por Venecia, que treparíamos lianas en Africa y tomaríamos un café -así, re adultos, con esmoquin- en un bar de centroamérica, mientras planificábamos cómo robar un banco para distribuir la plata entre los pobres, no sé, capaz que -no sé a vos- a mi no me daban permiso, o bien, si le decía: mami, me voy con una chica a dar la vuelta al mundo; me respondía, bueno, pero volvé antes de las 6 e la tarde para hacer la tarea, así que nunca se lo dije. Pero vos tenías esa mirada tan pícara. Yo era un pibito tímido, ni te hablaba, más que por teléfono, pero en el club, me ponía allá arriba donde estaban los árboles con sombra para espiarte en la pileta. Y cuando fuimos, de común acuerdo -fue mi primer cita- a la fiesta en la escuela Sarmiento, que empezaba a las 8 (yo estaba 8 menos cuarto en la puerta, con Nahuel, mi amigo y vecino, creo que vos, Julia,  todavía vivías en Córdoba cuando él en Córdoba, justamente, se tiró de cabeza a la muerte, en fin: lo que te perdiste, boludo) y terminaba a las 12, estuve todo el día, mirá, esto nunca te lo conté, Julia, y me da algo de verguenza, pero el asunto fue así: me levanté, ese sábado, temprano, ordené (como nunca) mi habitación, le pregunté a mi mamá si necesitaba un mandado, agarré la bici y fui volando a todos los lugares donde me pidió, cociné, lavé todo, barrí el patio, me senté a hacer la tarea, adelanté estudio, no hice ruido a la siesta, y nervioso, a la tardecita, me acuerdo, fui a encararla a mi madre: ¿mami, me dejás ir a....? Mi vieja, me dio permiso. Suspiré. Salté de alegría. Crucé la calle, toda rociada de las flores lilas de los paraísos, corriendo, le dije a Nahuel, y también lo dejaron. Me fui a bañar. Cuando íbamos caminando me empecé a poner nervioso. Bailábamos rap, vos no aparecías. Hija de puta. Yo tenía un pantalón nuevo, un jopo con gel, un discurso dicho frente al espejo, una carta en el bolsillo de atrás, Julia. Y vos no aparecías.
Rato después.
Abrazada a una amiga te vi.
Di una vuelta.
No me animaba.
Estaba todo charlado por teléfono, pero igual. Te amaba. Profundamente. Y no me animaba a saludarte. Cuando, con tu amiga, te acercabas, yo salía corriendo, compraba un vaso de gaseosa, bailaba, ridículo y febril. Qué noche rara. Y hermosa. En la cancha de basquet. El baile. Las profesoras, dando vueltas, los padres, los viejos chotos de la cooperadora, los lentos, el querés bailar. Y vos, no sé, eras, supongo, más adulta que yo, andá a saber. Abrazada con tu amiga, te me viniste directo. Ya no te podía esquivar. Y me dijiste, maravillosa, decidida, flotando en el viento, un sueño mágico, tan tierno, un mundo entero envuelto para regalo, me dijiste, vos, tan mujer:
-Hola
Y yo, siempre voy a acordarme, cómo olvidarme, ay, amor, yo te respondí:
-Hola.
Y luego, como me quedé callado, diste media vuelta y te fuiste.
Qué pelotudo.
Ay, Anabel, volvé a Bs As, salvame. Que me siento un ridículo.
Con el viento que entra en la ventana, las ojeras, la voz baqueteada. Decime, Julia, si alguien nos hubiera dicho, a tus once años, que ibas a ser cantante de punk rock, más kirchnerista que yo, un poco menos cínica pero mirá que mi nivel es muy elevado, así, todos adultos, los pibes se fueron quedando, haciendo vidas un poco, perdón pero, aburridas, o no sé, normales, si querés. Capaz que hasta mejores, pero a quién le importa. Si la patria son los juegos de la infancia, y la vida esta manera de olvidarse lo que duele. Capaz que me hago la cabeza, pero en tu mirada pícara capaz ya estaba escrito el destino, capaz que el pibe peinado en gel tenía las huellas de esto que iba a suceder, que sucede, que recién, bah, siempre parece así, siempre parece que recién empieza.
A veces yo también tengo días que pido a gritos INTERNACIÓN, pero entiendo que es como moneda de cambio, no sé si de esta sensibilidad rara, pero sí, seguro, de habernos cagado de risa todos estos años.

Faloperos

La política estadounidense de "guerra" contra las drogas fue, es y será un previsible fracaso. El problema es el daño que la paranoia mesiánica por el control social por parte del principal estado terrorista ha provocado en el resto del mundo. El nivel de violencia que los Estados Unidos han generado en el mundo con su política de castigar a los países productores de la sustancias que los yanquis consumen es, quizás, y sólo quizás, reversible a largo plazo, bajo condición no ya de legalizar las drogas blandas o naturales o si se quiere todas las drogas, hoy día, quizás, eso ni siquiera alcance para desenredar la violencia organizada que generaron los Estados Unidos. Más aún, es tal la gravedad que una eventual legalización en los Estados Unidos provocaría espirales de violencia sanguinaria en los países productores, en su lucha por el monopolio de la exportación.
El comportamiento regularmente ilegal de las oligarquías basadas en los comoditties de los países pobres -como en nuestro país por parte de la Mesa de Enlace- es más violento cuando la materia prima que exportan al "centro del mundo" es ilegal en ese centro. El Vandorismo rural- mezcla de Vandor y de Bandido- tiene en nuestro país el mismo consenso que la Mesa de Enlace mexicana o Colombiana -allá los llaman Cárteles- pero niveles de violencia que ni cuando la Sociedad Rural festejaba la carnicería de Videla.
Muy probablemente, el mundo vaya resolviendo de manera alternativa el uso de recursos naturales para la energía -las paparruchadas sobre que "vienen por el agua" es sólo una arista de la reconversión posmoderna de la derecha hacia el ecologismo- y la disputa geopolítica, con su carga de violencia regulada a través de la ilegalización, se centre en la producción de materias primas para fabricar drogas-que jamás en los consumidores, que son los viejitos europeos y los gorditos yanquis, atontados e inocentes de las carnicerías que desparraman por el mundo- y la situación hoy día es tan compleja que la legalización de estas sustancias puede, incluso, profundizar, no sólo la violencia, sino la pobreza de los países productores.
Si los yanquis pueden drogarse legalmente - algo esperable dado que las clases bajas (afroamericanas) ya no son el enemigo interno, sino las religiones mesiánicas de oriente que, por su fanatismo, se alejan de estas sustancias- no es esperable un futuro venturoso para países que viven del narcotráfico como Bolivia, Afganistan, Colombia, México, Perú, etc, dado que la historia económica enseña que más allá de los fluctuantes términos de intercambio, la división internacional del trabajo se profundiza cuando de un lado están los proveedores de materia prima y del otro los que agregan valor. Para decirlo en criollo: si las drogas fueran legales en EEUU, los Bart Simpons alienados no fumarían marihuana sino que se clavarían un ácido u otras drogas de diseño junto a una botella de agua mineral de marca Duff.
El quilombo es grande. Más vale que es preferible la legalización, pero ojo, que pueden quedar los residuos -el paco, la merca con paracetamol- para los más pobres- y la potencialidad industrial para los más ricos.
Así que, no sé.
Bueno, tampoco pienso muy en serio todo lo que acabo de escribir, pero matizado y complejizado sí, es más o menos, me parece, así.

PROmesas de amor PROmesas


Manu, así no salimos, ni de paseo.

Lo que el viento se llevó


Muy, pero muy mal. Antes de ayer me recorrí varias librerías intentando conseguir Por orden de desaparición, de Simon Brett, que no está reeditado por Emecé, me decían, aunque varios de El Séptimo Círculo sí lo fueron (es curioso que, la saga de los mejores libros de esta colección, ya sin Borges y Bioy Casares, aún lleven los nombres de sus fundadores). Y peor, tampoco pude conseguir De Dioses, hombrecitos y policías de Humberto Costantini. Justo cuando, esos exactos dos libros, los necesitaba. Dos libros, además, geniales, pero que entre tantas mudanzas y porque me gusta tirar lo que ya leí, bue, qué se yo, se perdieron.
En fin, acabo de encontrar dos capítulos de Costantini, acá van:


La señora Viviana Mastrocarbone de Giannello nos estaba deleitando con un bello poema de su autoría. Apenas unos minutos antes, nuestro presidente, el señor Chávez, la había anunciado con su habitual galanura. Recuerdo con precisión algunas de sus hermosas frases: “un florido raudal de iluminado canto”, había dicho, y también se había referido, algo sorpresivamente tal vez, al “femenino poder de su amoroso llamado”. Recuerdo esas frases pues, como es sabido, los lucidos prefacios del señor Chávez, de quien adelantaré que es español y jefe de ventas de una importante inmobiliaria, suelen ser para nosotros casi tan atractivos y dignos de recordar como los mismos poemas que, en tanto presidente de la institución, se ve generalmente en el grato deber de anunciar. Pero además las recuerdo por este otro detalle en apariencia banal: mientras pronunciaba el señor Chávez sus palabras de presentación, y más exactamente cuando, con grave y sugerente voz, dijo aquello de “su amoroso llamado”, el señor Frugoni, quien contra su costumbre se hallaba de pie y detrás de la última fila de sillas, carraspeó dos veces en forma no diré ruidosa pero sí brusca, o por lo menos demasiado ostensible. Atribuí este incómodo carraspeo a la sorpresa, tal vez a la emoción, que las palabras del señor Chávez le habían provocado, aunque más tarde comprendí, no sin asombro, que el motivo de su intranquilidad, como pronto se verá, era muy otro.
Ahora bien; a pesar de que el estro poético de nuestra secretaria de actas no alcanza —debemos reconocerlo— las finezas y excelsitudes del de Irene (quien entre paréntesis, en la reunión del miércoles 26 de noviembre había sido nombrada por unanimidad revisora de cuentas), la verdad es que sus estrofas inspiradas, tiernas y por momentos dolorosas, nos llegaban muy hondamente a todos. Debido a ello me llamó penosamente la atención que el señor Frugoni, en general tan atento y sensible a los poemas de nuestros asociados, y muy especialmente si pertenecen al bello sexo, abandonara en forma imprevista la reunión, atravesara el ancho patio con glicinas, y se dirigiese, con mal disimulada preocupación, hacia la pequeña habitación del fondo donde se encuentra el teléfono.
Miré de reoljo hacia mi derecha. Irene, pendiente de las sugestivas imágenes y rítmicas entonaciones de la señora de Giannello, parecía no haber percibido nada fuera de lo común. Al contrario; su delicado perfil, que sobre el empapelado azul de la salita de actos se destacaba como el de antiguo camafeo, era la imagen misma de la concentración y de esa “mágica comunión en poesía” a que hacen referencia nuestros estatutos. Su cuello fino y nervioso se inclinaba hacia adelante, sus ojos se entrecerraban, los delicados músculos de su rostro se contraían ligeramente, un mechón de suaves cabellos rubios le sombreaba las sienes en cuya casi transparente palidez era posible adivinar rítmicos latidos. Tuvo, lo recuerdo, mientras con cierto disimulo la estaba mirando, algo como un estremecimiento de frío. Extraño realmente, pues, si bien llevaba puesto un liviano y elegante vestido color celeste sin mangas, la tarde era bastante calurosa, y nadie —seguramente para no importunar a la señora de Giannello— había querido encender el ventilador. Tal vez estuviera un poco afiebrada, pensé, pues sin dejar de mirar hacia el estrado, pero evidentemente algo achuchada o friolenta, buscó un saquito de lana que tenía doblado junto a su cartera y se lo colocó sobre los hombros. pero no, no era por suerte nada grave. Pronto pasó su calofrío, y volvió a su rostro la serenidad de siempre. Sentí en ése momento deseos de tomarle una mano. Sentí necesidad de besársela y de declararle todo lo que siento por ella.
Recordé que el miércoles 26, luego de la reunión donde por moción mía fue nombrada revisora de cuentas, estuve a punto de hacerlo, pero la tristísima verdad es que no me atreví. La acompañé esa noche por la sombreada calle Marcos Sastre hasta Nazca donde ella toma su colectivo 110. Caminábamos lentamente contemplando los árboles, los cercos, los jardines. La noche era templada y hermosa. Vimos de pronto sobre un cerco de ligustrina algo ya casi imposible de encontrar en Buenos Aires: un bichito de luz. Nos detuvimos un buen rato a contemplarlo. Vimos al alado prodigio dar un vuelo hacia el interior del cerco, y desde esa oscuridad, encender y apagar su lucecita como saludándonos. Lo vimos volar hacia la copa de una tuya y luego, siempre encendiéndose y apagándose, volar hacia el fondo del jardín hasta desaparecer detrás de una frondosa Santa Rita.
Irene no demostraba apuro por volver a su casa. De  tanto en tanto me dirigía una mirada tierna e interrogante como si en realidad aguardara no sé qué cosa de mí. Creo que jamás se me había presentado un momento más propicio. Sin embargo, en todo el lento camino, como si una fuerza misteriosa me hubiera impedido expresar con naturalidad mis verdaderos sentimientos, sólo atiné a hablarle de lo excelente que me parecían sus creaciones, y de lo justificada que consideraba la distinción que la comisión directiva en pleno le había otorgado. Una tontería, no puedo negarlo, pero me fue imposible hacer otra cosa.
Dejé a Irene en su colectivo, y caminé unas cuadras por Nazca, avergonzado, y maldiciendo de mi casi increíble timidez, de mi estúpida e imperdonable falta de decisión. Recuerdo que al cruzar las vías del tren, oí bien claro el chistido de una lechuza. Tuve la sensación de que hasta el cielo se estaba burlando de mí.
De todas maneras nos encontrábamos ahora en la sede de nuestra agrupación y no era el momento —tenía por suerte de ello plena conciencia— para intentar lo que mi cortedad, o mi súbita cobardía, para decirlo con todas las letras, me había impedido llevar a cabo en un lugar y un momento sin duda más apropiados. De modo, pues, que contuve mis inoportunos impulsos y continué escuchando a la señora de Giannello con la atención y el respeto que son normas de nuestra sociedad.
Nuestra secretaria de actas hablaba en su poema de atardeceres y de lluvia. Aún recuerdo el verso “cuál cariátide inmóvil en su pena” que, no obstante mi inquietud (provocada tanto por la turbadora presencia de Irene como por la intempestiva salida del señor Frugoni), me impresionó dolorosamente. La señora Giannello leía con voz cálida y pausada; sin embargo la hoja de carpeta “Rivadavia” escrita con su letra de ángulos apasionados y un tanto agresivos, le temblaba ligeramente en la mano. Percibí que los movimientos de la hoja se hicieron más visibles a partir de la salida del señor Frugoni, y debido a este pequeño detalle se me hizo de pronto más clara una situación que, al principio, me pareció confusa e inexplicable. Contribuyeron a aclarármela, no lo niego, las sentidas palabras del poema. En él, la apasionada señora de Giannello mencionaba la insoportable soledad de la espera. Soledad, decía “Que tu pecho cobarde no mitiga / preso en horribles vanas ataduras / cual Laoconte herido por las sierpes.”
Recordé entonces que el señor Frugoni, excelente poeta de vena gauchesca y propietario del bazar “La Flor de Lis”, me había confiado semanas atrás serias desavenencias con su mujer. Tan serias y violentas, me explicó, que le habían impedido acabar durante esa semana el extenso poema “El fantasma de la carreta”, que nos había anunciado y que se había comprometido a leer aquel miércoles en la Agrupación.
Las desavenencias fueron provocadas, según me lo dio a entender, por un inesperado amor “tormentoso e imposible”. Recordé también que la señora Giannello firmaba últimamente sus poemas con su nombre de soltera. Y que el señor Giannello, quien antes solía venir a esperarla con su camión a la salida de las tertulias, hacía tiempo que no se aparecía por Teodoro Vilardebó 2562, donde tenemos nuestra sede.
Comprendí entonces la dolorosa situación por la que atravesaban aquellos dos queridos miembros de nuestra agrupación; sentí una gran pena por ellos y realmente temí que algo grave podría llegar a ocurrir ese miércoles 3 de diciembre cuando transcurría la trigésima quincuagésima sexta reunión de poesía, en el décimo año de Polimnia.

II
DE AGENTE PASCUALI A OF. SUBAYUDANTE COVAS
El día martes 18 de noviembre de 1975, siendo las 14:30 horas, me constituí en la esquina de Marcos Sastre y Teodoro Vilardebó en cuyas inmediaciones permanecí hasta las 20:43 horas en que se hizo presente el cabo Nicodemo Ramírez con la expresa misión de suplantarme.
No observando al llegar movimientos sospechosos de personas ni de vehículos, procedí a caminar por la vereda de los números pares correspondientes al 2500 de Teodoro Vilardebó a fin de llevar a cabo una inspección ocular un poco más in situ.
De resultas de ésta, constaté que en el domicilio de Teodoro Vilardebó 2562 funciona una entidad, o club social, o comité que lleva el nombre de POLIMNIA según reza placa de bronce de tamaño aproximado 15 x 30 centímetros colocada en el ángulo superior derecho de la puerta de entrada.
El domicilio permaneció totalmente clausurado durante todo el tiempo de mi vigilancia, o sea que nadie entró ni salió de allí entre las 14:30 horas y las 20:43 horas del día martes 18.
Informes de vecinos y proveedores ante quienes figuré como inspector de obras sanitarias, confirman los datos explicitados en la denuncia recibida el día 15 ppdo. Esto es: Los días miércoles aproximadamente a las 17 concurren a ese domicilio entre 15 y 20 individuos de ambos sexos, los que permanecen hasta aproximadamente las 21:30, retirándose luego en pequeños grupos con el evidente objeto de no llamar la atención.
Por esa misma vía de información se corrobora que quien figura como presidente de la entidad es en efecto el sujeto Romualdo Chávez, cuyos antecedentes ya obran en poder de esa superioridad.
Jesús Meijide, propietario de la panadería “La Espiga de Oro”, sita en Baigorria 2199, informa que los días lunes, miércoles y viernes, en horas de la mañana, concurre a dicho domicilio una mujer conocida en el barrio como doña Zulema, con el objeto de efectuar tareas de limpieza. El domicilio de dicha Zulema, quien también efectuó estas tareas en casa de Meijide, es o figura ser Helguera 4045, al fondo.
También informa Meijide que la finca de Teodoro Vilardebó 2562, pertenecía hasta hace algunos años a una anciana de apellido Lobos, hoy fallecida. Fue adquirida por la Inmobiliaria DELOS, en donde aparentemente trabaja el mencionado Romualdo Chávez, y por su intermediación, cedida en alquiler a POLIMNIA.
Por todo lo dicho sugiero reforzar vigilancia los días miércoles. El equipo fotográfico del que se me hizo referencia verbal puede ubicarse frente a Teodoro Vilardebó 2541 si se lo instala en el vehículo registrado como taxímetro, y si, como bien sabe hacerlo el sargento Longo, se lo disimula convenientemente.

viernes, enero 28, 2011

Esas ganas locas de andar rompiendo las pelotas, mi amor.

En los bravos días en que el Vandorismo rural -mezcla de Vandor y Bandido- requisaban alimentos en las rutas para provocar desabastecimiento y la renuncia de la presidenta, no tuvo mucho eco el simpático blog Lucas Carrasco Miente que me presentaba como

MIS DATOS PROCESALES
CARRASCO MIENTE
LA MENTIRA, MENTIR ME GUSTA
Hola, soy Gey, Trolo, Puto y me gusta mentir a la Gente. Les digo que tengo un título de periodista pero es todo mentira. Soy así, un simple mentiroso.
VER TODO MI PERFIL

Más perseverante (aunque de obtusa originalidad) resultó el Lucas Me Rasco ya difundido generosamente por quien subscribe, que descubrió, cual buchón de la SIDE de Yibuti, que Alejandro Salvatierra tiene computadora. Bravísimo .
Lucas me-rrasco

Soy una persona con las bolas infladas por el gobierno actual - Blog abierto a comentarios


Ha nacido un nuevo blog, que me denomina, como la hija menor del Conu que, me dice, con sus 4 añitos, lucaschurrasco y sale a esconderse, con risitas, detrás de las polleras de su madre, por miedo a mi barba, mi cara de loco y esta vocecita de barítono. Pero, ojito, que la nena me adora, de verdad, y yo también.

Ahora, un boludo grandote -presuponemos, dado que el anonimato es norma entre bananas- ha creado el blog Lucas Churrasco -jo, jo, jo, qué fineza, qué sutilidad para la ironía, dios, hay cada pelotudo que la va de colado en el selecto club de los grandes chicaneros- que se presenta así:

Lucas Churrasco, el blogger k de las minitas.s 20 de enero de 201


Un nuevo blog comienza.

Bienvenidos al blog de Lucas Churrasco, Blogger K que escribe 140 caracteres por día con el fin de levantarse minitas cool (con 10 años menos que el) y financiar los hectolitros de whisky que consume por hora.
Supongo que las motivaciones para este tipo de pavadas provienen de disidencias políticas. Hay que tener el cuero duro para estas cosas, y está todo bien. Podría señalarse la ausencia de humor -que un chiste bien hecho, aún con la crueldad del caso, por mí, está todo bien- pero en realidad lo más objetable es el anonimato. Y siguiendo: el móvil, seguro, es político. Principalmente.
Ahora, es un poco incomprensible atacar con que soy GEY, lo cual es absolutamente cierto, MENTIROSO, verdad si las hay, lo juro, yo, o que "Me Rasco" lo cual, también, es cierto: trabajo de lo que me gusta, de escribir, y soy lo suficientemente consciente de que la producción de valor y de riqueza social contiene trabajos muchos más feos y que son pocos los que pueden vivir de lo que les gusta. Y aún así, detesto mi trabajo. Más bien, detesto trabajar.
¿Y con todo eso qué?
¿Qué escribo para levantarme minas? Puede que sí, y si así fuera, qué?
En realidad, digo eso cuando me joden con que me pagan para escribir en este blog. Quienes dicen eso, cobran por escribir. Yo, por este blog, no cobro nada. Y por eso, mezclo los disparates que se me ocurren, los análisis que quiero contar acá, el lenguaje desfachatado, un egocentrismo patológico, las noches tristísimas, las minas locas, las otras, las que me dejaron, mi incapacidad para cambiar una bombilla, los desgarros carajo los desgarros, mi torpeza para hacer un huevo frito, las ganas desesperadas de gritar, mi largo y añejo, pero avinagrado ya, desprecio por la oligarquía y su olor a bosta, la puta nostalgia, los amores sobre el puente y las buenas canciones, la épica de las derrotas hostiles y con la música a otra parte.
La historia, quién sabe si pone las cosas en su lugar, pero yo, perdón por la expresión, me cago de risa.

jueves, enero 27, 2011

Castigame y llamame ministro

 Lino Barañao, cada vez que tengo que ir al trabajo, me acuerdo, con cariño, de vos. Te admiro mucho, sabelo, campeón.



Naaaaa, vayámonos, Tomás, esto no da para más.

Ahora se entiende todo

Clarooooooooo! Resulta que mi EX amigo Franco estaba mirando la lluvia por la ventana y pensando en fortalecer la democracia y las instituciones, la Colo andaba de compras, y entonces el pequeño Franco, medio gateando, medio caminando, se trepó por el techo, bajó por un tubo, se tomó el 152, piropeó una prostituta de once, se metió en la redacción de Clarín y, medio en joda, medio en serio, les hizo la tapa con Fueza Aérea, luego volvió a su casa, le tomó un trago del whisky de Franco y, medio aburrido, agarró su blackberry y se puso a grabar estas cosas:



.

Basta, señora presidente


Porque no somos obsecuentes, con fuertes críticas al gobierno, acá, a Cristina, la matamos.

Y qué?



Anabel, hay que decirlo: nos reímos tanto de la frase "hay que decirlo", nos reímos de las buenas y de las malas. Venían en calle Corrientes a pedirte autógrafos, yo miraba como un boludo, hicimos campañas para que me des bola, se sumó gente buena, me curtieron los que me tienen como sangre en el ojo, caminamos por la costanera mansa de mis pagos, almorzamos con el limonero real de Saer, fue todo así, un naufragio, un islote, las cosas de todos los días. Las pequeñas derrotas. Las cosas que nos hacen, ascendentemente, espiritualmente, pequeños sabios, pequeños tontos.
Y todo este amor.
Un arpegio. Un cielo sin estrellas.
El pibe de barrio.
La gallega que dice, blanqueemos.
Cuando iba por los caminos de tierra, bolso al hombro, a alfabetizar peones, yo no quería esta escena, pero tus pelos tan al viento, tus tetas, esa calle tan larga que es tu vida, si habremos sufrido, los secretos que nos sabemos, toda esa porquería que nos queda, como residuo, solamente, queríamos ser felices, y que digan lo que digan, a la mierda. Sos esa oscuridad tan tierna y comprensiva, sos el talento, tentadoramente, desperdiciado, sos la mina errante, una buena canción que aún nadie compuso. Sos el candombe, no los flashes. Sos la inmensidad pero de lo insondable, sos tan cursi, tan real, tan siniestramente hermosa, con vos, ni verguenza me da meter la pata, cagarla siempre, romper la copa, bardear a mi hermano, decir, tierno y estúpido, que soy el más feliz de los perdedores. Anabel.
El mundo nos espera.
Que los buitres sobrevuelen. La vida es, pensada así, poca cosa. No me alcanza.
Hay una ruta llena de soja, una ventana, tu cara recortada, atardeciendo, por sombras.
Las que ganamos. Las viejas luchas que creíamos perdidas. Las que seguimos perdiendo.
Las que nos quedan por luchar.
Toda esta escena, pusilánime, vulgar, tan profundamente cierta, tan seductora, y encantadora, rimando, como  las aguas, cuando quieren, del río paraná.
Todo eso.
Y lo que nos falta, Anabel

.

miércoles, enero 26, 2011

La siesta era ese desperdicio que fascinaba a las viejas.



Las cosas que pasan en un callejón oscuro, con tarros de basura sin tapa, linyeras durmiendo, afroamericanos vendiendo crack, policías corruptos, travestis yirando, un policía blanco y alcohólico, una navaja, un gato que trepa por los tubos, ratas en la alcantarilla, el semáforo que se pone en verde, dos taxis, matones, la puerta trasera de un bar, sirenas, un sombrero tapando un ojo, una mujer fatal pone un pie sobre la acera bajando de una limosina y un hombre asqueado que en la barra del bar se toma a fondo blanco su margarita y le guiña un ojo al mozo calvo con un parche y aros de oro que limpia desde hace más de 7 minutos la misma copa mientras observa a la mujer del vestido largo que está entrando por la puerta principal y camina hasta la barra, cosas así, que el debate político, está, en estos días, muy aburrido. Buenas canciones. Un día lloviendo en la ventana. La imaginación traviesa, inventando juegos que pasan entre las nubes, fingiendo dormir la siesta.
Uno de mis impetuosos -y más oscuros- secretos de la infancia; mi abuelo falleció sin enterarse: me hacía el que dormía la siesta, pero me quedaba despierto, mirando entre las persianas, cómo las nubes hacían de un elefante parecido a Dumbo mientras contaba casi todos los números que hasta entonces había aprendido en la escuela como para esperar la hora de salir a la vereda y jugar de nueve, como Alzamendi.
Después, lo que vino después, ahora, es casi como esperaba que sean las cosas. Por ahí no preví algunas miserias, o los niveles e intensidades de cada pavada, de cada molestia, también la flaqueza de algunas alegrías. Pero, yo sabía. Ya de chiquito, sabía algunas cosas. No las contaba, por las dudas. Pero estaba lleno de secretos que a lo largo de la vida se fueron desplegando, tibios, como una caricia, y así las cosas.
Antes los días eran largos y ahora las noches son largas. Antes había más vitalidad entre las persianas y ahora hay algo de movimiento en los balcones. Supongo que son procesos naturales, pero todo sigue siendo, a grandes rasgos, más o menos igual. Y está bien así.


Era en abril




Sabes, Ernesto Sanz, lo triste que estoy
Se me ha hecho vuelo de trinos y sangre la voz,
se me ha hecho pedazos mi sueño mejor,
se ha muerto mi estrella, mi estrella, Alfonso.

No pudo llenarse mi boca de voz,
apenas vacío el vientre de mi dulce amor.

Enorme y azul la posta se me dio y no pude tomarla,
no pude tomarla de tan boludón.
Yo le habia hecho una titubeante canción
del amor entre una presidente y este pescado traidor;
me soñé corriendo, abrigado en sudor,
las mejillas llenas, la mejillas llenas de soja y dulzor.

Era en abril el ritmo tibio de mi estrellita que danzaba,
dentro del senado un prado de soja era mi lecho
y el ombligo, y el ombligo del mundo era yo...

No busques, Ricardito, el camino mejor,
que ya tengo el alma muda de pedirle a los dos.

Que hacemos ahora, Alfonsín y Sanz,
con dos pechos llenos, con dos pechos llenos de interna y fervor

Era en abril el ritmo tibio de mi estrellita que danzaba,
dentro del senado un prado de soja era mi lecho,
y el ombligo, y el ombligo del mundo era yo...
Estamos pensando, seria mejor, el marcharnos tres,
el marcharnos tres...que se queden uds dos...

Sólo momentos



Teniendo en cuenta los días de cosecha y demás variables para montar un pésimos show disfrazado de "paro", una de las estrategias (y no menor) del bandorismo agrario- mezcla de Vandor y de Bandido- era posicionarse como el eje estructurante de una derecha desarticulada políticamente y negociar en este clima, que desembocarían en el 11 de marzo, cuando el Ministro Lousteau sacó la resolución 125, con poder de negociación política al interior del Grupo A.
Sin Cobos como candidato ni a intendente de Mendoza (Fayad ya le ganó la interna), sin ganas de financiar el desavarío gagá de Pino Solanas y con el duhaldismo y el macrismo caídos en desgracia más allá de su buena prensa, los 4 mosqueteros del bandorismo agrario apostaban a poblar las listas legislativos de empresarios primates subsidiados y lobbystas de acosación.
Atrás quedaron los sueños de Alfredo De Angelli de ser presidente, los sueños de Buzzi de gobernar Santa Fe, los sueños de Llambías de reorganziar Franja Morada  sub 60 y los sueños de Garetto de duplicar lo que cobra por dos ventanillas. El bandorismo agrario se presentaba ante las corporaciones -como la que integra, AEA- como el único capaz de desestabilizar y generar el quilombo suficiente para empañar las elecciones o bien, ante un eventual gobierno de Cristina, encabezar las barricadas para erosionar la gobernabilidad. A cambio, por supuesto, de este clientelismo punteril vip de colar primates en las listas sábanas, abajo y escondidos.
Santa Fe está por cerrar las listas para las internas, objetivo de Buzzi que, sin embargo, se topó con la recontra tibia diferenciación del conservador Hermes Binner. Muy claro, Hermes: los quilates de Buzzi ya no valen tanto, ya no valen casi nada. La misma situación enfrenta Biolcatti y Llambías al interior del ex Acuerdo Cívico del Club Social en la provincia de Buenos Aires. Y Alfredo De Angelli, con el macrismo que profesa un desorientado y sin reflejos Jorge Busti, tercero cómodo para la gobernación de Entre Ríos.
Los momentos no se congelan, los cuadros no permanecen inmutables, las cosas cambian y se trata de ir percibiendo esos cambios. Faltó el olfato.
Ojo, se trata del poder concentrado, de los herederos y beneficiarios de todos, absolutamente todos los golpes de estado, de quienes tienen que construir un modelo de derecha reaccionaria desde la novedosa democratización, pero les sobran recursos -económicos, sociales, simbólicos, internacionales, educativos,  comunicacionales, aunque por ahora les faltan los recursos políticos- y no hay que dormirse. Aunque por ahora, señora, así son las cosas.

martes, enero 25, 2011

2 potencias se saludan



El más delincuente de los sindicalistas empresarios, el Momo Venegas, junto al más idiota de los operadores políticos de Duhalde.
Cada cual tiene el auspiciante que se merece.

domingo, enero 23, 2011

En el cielo las estrellas, en el campo las espigas y en el medio de mi pecho, voy tragando la buscapina





Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El campo": 

Hola.
Ante todo quisiera decir que el blog está excelente. Pero como no tengo chispa de buen conversador quiero compartir este copy paste de un tal Carlos M 66 años, escrito en diario registrado el día 22.01.2011 en la nota titulada "Buzzi entre denuncias sin sustento y contradicciones infantiles", que me pareció muy gracioso y dedicárselo a la mesa de enlace y a su hijo bobo De Angeli (a ellos y los que son como ellos y no a los verdaderos laburantes del campo). Bueno, un saludo y espero no haber hecho un abuso por la extensión del espacio utilizado.







Como ando medio apurau
arrimo un par de cuartetos
Campesinos de la timba
¿No quieren jugar al teto?


 Ahora me pongo a rezar 
en medio de la congoja
 Ruego a mi DIOS, le suplico
 ¡se pudra toda la soja!

Otra vez la mula al trigo

Otra vez la discusión
Otra vez cuatro caretas
haciendo de oposición


 Bajarse del pura sangre
no es la intención del cuarteto
 Holgazanes que opulentos
 viven de asueto en asueto


 Trabajar es para ellos
 no saber cuándo ni cómo
 ni manyan que es una pala
minga de agachar el lomo


 Mienten si acusan miseria
 también al decir que pierden
 les importa tres belines
el que dicen que defienden


 Ante cámaras voraces
 estarán siempre dispuestos.
 Ellos, pilchas de “Cardón”
 y sus peones…con lo puesto


 Y como desde este pueblo
les van a parar la chata
 saldrán los cuatro llorones
 con la cola entre las patas.


Terminado el primer “round”
horas de tira y afloja,
 el campo siempre queriendo
 hacer lo que se le antoja


 Acostumbraos a gobiernos
 aburridos y flojones
 Han dao justo con la horma
 de sus zapatos “Cardones”


 Billeteras de carpincho
 enfermas de obesidad
 van derechito a una dieta
 pues tienen que adelgazar


 Mucho peso mal habido
 debe ir al “bolso” del pobre
 que no come, no se cura
 ni tiene un mísero “cobre”


 La verdad, ¡me tienen harto!
 y el hartazgo es mayoría.
 Son avaros y hacen daño
 mucho pior que una sequía.

La pucha, tiran con todo

 se hace larga la disputa
 es que estos guachos del campo
 son lacras de hijos de puta


 Yo que soy pión los conozco
 no paran en sus avances
 es como dice el refrán
 No hay poronga que le alcance


 Tienen todo y van por más
 Envenenan con la soja
 Parece que andan buscando
 que un dotado se los coja


 El que los trata de avaros
 pa’ mi que se queda corto
 son ladinos y holgazanes
 y hay que romperles el orto


 Burgueses de pura cepa
 abarrotadas sus arcas
 toditos han estudiao
 Licenciatura de “garcas”


 Quieren volver a las rutas
 los señoritos del hampa
 de mientras que sus mujeres
 les clavan terribles guampas


 Que vayan a laburar
 los que la van de patriotas
 cierren bien cerrado el culo
 ¡Y no rompan las pelotas! 

Es cierto, Micky Vainilla es un careta

Julio Argentino Roca
Se­ñor Di­rec­tor:
"Me refiero a los cambios de nombres de calles y avenidas habidos luego de la muerte de Néstor Kirchner.El diarioLa Nacionse ha referido al tema con una dura crítica.
"Roca es uno de los padres fundadores del Estado de la Nación, hace casi un siglo que murió y ya se puede emitir un juicio definitivo sobre su obra, como militar y estadista: a él debemos la Conquista del Desierto, obra civilizadora que extendió a la Patagonia el lugar del planeta donde flamea la bandera celeste y blanca.
"Comparte con Mitre el honor de haber asegurado nuestras fronteras, también hacia el Nordeste. Gracias a la defensa contra la agresión de Francisco Solano López.
"Roca y Mitre ya tienen su lugar entre los fundadores del Estado argentino. Dejemos que el tiempo decante el juicio sobre los contemporáneos respetando la memoria de los héroes del pasado."
Jorge Garlan
Cabello 3142, Capital
jorgegarlan@gmail.com

Vilma Picapiedras y el acting trotskista



Epa! El Movimiento Sojero de Tarados -MST- en su alocada tarea de salvar la tropa jurídica -esa superestructura burguesa que tiene como mera finalidad auto reproducirse y sobrevivir, ocupando para tal menester el 97% de las energías militantes- vuelve al viejo método, sí que conocido, de truchar las afiliaciones. Pero como la maldita justicia electoral- esa superestructura burguesa que en su alienación quiere terminar con el curro del monotributo partidario- se puso un poquito las pilas con las afiliaciones truchas, ahora el método es el engaño desajenante.
Así fue que en Paraná, donde hay la friolera de 1 (una) militante del sojerismo trotskista, mi amiga Claudia, desembarcaron turistas revolucionarios del barrio Candiotti santafesino, para engañar en la costanera a transeúntes adomingados. A quienes les pedían un aval -sin decirle que los estaban afiliando-para Proyecto Surf, con la cara grandota del viejito sulfurado, cuando en realidad el MST apoya la candidatura de Proyecto Surf, que no es lo mismo. Fea la actitud, me parece:

Otras dos mujeres advirtieron respecto de la misma maniobra. “Nunca te dicen que te quieren afiliar. Siempre te hablan de avales. Presentan la cosa como si pidieran una firma para un petitorio contra la ley electoral”, dijo Aixa. “Cuando me pidieron el DNI y yo les dije que no lo tenía pero que no lo necesitaban para un aval, me dijeron que entonces no podía apoyarlos”, añadió. Según contó, “cuando les dije que eran tramposos, que era muy grave lo que estaban haciendo se terminó la conversación, quedó todo ahí. No son claros. Jamás te dicen si querés afiliarte”, completó. 

En opinión de Ema, otra mujer que reitera el mismo relato, “si tenés el DNI –al que le sacan una fotografía para hacer la copia requerida por la Justicia Electoral- te enganchan”. 

El MST, que este fin de semana contó con el apoyo de militantes de Santa Fe, tiene en sus puesto en peatonal San Martín la bandera del partido y un afiche de Fernando Pino Solanas, de Proyecto Sur, a quien apoyan para los comicios de 2011.


Acá la nota.