lunes, febrero 28, 2011
Cosas así
A dos cuadras de mi casa hay una despensa. Trabaja de mañana una rubia que debe ser inmigrante de los alemanes del volga, aunque probablemente, de ser esto así, no lo sepa. Me sonríe amable. Debe tener apenas poco más que 20 años. Capaz que hasta 25 años. Le compro algunas cosas.
Casi siempre comida hecha para almorzar. No voy todos los días, hay veces que no logro levantarme antes del mediodía. Cuando voy trato de sonreírle, porque ella me sonríe. No de manera sensual, menos, todavía, de manera sexual. Me sonríe deotra manera. Como si conociera un secreto mío. Un secreto pícaro y tierno. Algo sabe ella de mí que yo desconozco. Algo que la lleva a sonreírme de una manera simpática.
Cuando está la jefa al lado -que la maltrata bastante- la sonrisa no es de bienvenida ni es permanente entre que busca los cigarrillos, envuelve la comida sin preguntarme, ya , si la calienta, y cuando entiende que la jefa no la está vigilando, me sonríe, apenitas, como para que entienda.
A veces, cuando vuelvoa casa, cruzando la plaza, fantaseo con que esa chica quiere algo conmigo. Otras veces, las fantasías son más elaboradas: yo habré estado borracho en algún lugar remoto y la crucé y le dije un chiste, de esos ácidos e inolvidables, que le levantan el ánimo en el lugar correcto y el momento adecuado, y no recuerdo, y ella sabe que yo no recuerdo, por eso el gesto entre distante y huraño cuando le digo dame 2 Marlboro box. Otras veces, cuando cruzo la plaza, volviendo a casa, pienso que directamente me invento la historia, la sonrisa, la mirada, el secreto, en un lugar donde no pasa nada, como un oasis entre el hastío del desierto.Y tampoco me importa mucho.
Hay mediodías sin nubes y se me hace que son míos, enteros, esos cielos, que cuando no tienen nubes son un solo cielo, de una pincelada. No sé cuánta gente alrededor de la palza pensará lo mismo, o alrededor, porqué no, del mundo. A cuánta gente se le ocurrirá, volviendo a casa, con una bolsa en la mano, cosas así, entre cursis y tontas. Historias donde no pasa nada.
Y van -en la cabeza, en esta cabeza que no para- desenvolviéndose lentas, buscando otras posibilidades, conectando una sonrisa con la historia de los gauchos judíos, de las colonias de alemanes del volga, con la despedida de anoche -te voy a extrañar, en estos días- con un artículo sobre las elecciones en Catamarca, la tarjeta de dèbito, llegar a casa, preparar el mate, sentarme al teclado, mirar la ventana. El cielo sigue igual. Cursi y aburrido. Todo igual, sin nubes. Con un celeste brillante.
Conseguí, en una librería de saldos, Por orden de desaparición, de Simon Brett, una gran novela. Voy a dejar este teclado. Voy a apoyar las piernas sobre el sofá. Voy a pensar un montón de cosas que no le importan a nadie. Voy a escribir un montón de cosas que no le importan a nadie.
Es una gran novela, la de Brett. Aunque ya sé cuál es el asesino. Tiene menos previsibilidad que el cielo, así tan cursi, tan ensimismado y vago, y pasan cosas. En los libros pasan cosas. En la vida real también. Pero suelen ser muy tristes. La vida real está llena de despedidas, los libros llenos de finales abiertos.
Al costado del sofá, sobre el parquét, está la bolsa con la comida. Pero, aunque recién me levanto, tengo ganas de dormir la siesta sobre este sofá. Antes, llamo a una amiga que está en Paraguay, que escribe historias de próceres olvidados, que nadie publica, pero es una gran persona. Una buena amiga. Hasta me perdona que no lea sus manuscritos. Debería hacerlo. Capaz que en Asunción el cielo también está vaciado de nubes. Sino fueras tan fea, le digo, me enamoraría perdidamente de vos.
-Al fin, Lucas, creí que estabas dejando de ser un hijo de puta.
A veces me aburro, pero hoy me gusta volver a ser el mismo. Y acabo de tomar una decisión. No es, si se mira objetivamente, tan grave. Pero es una decisión. Decidimos a cada rato, muchas veces como acto reflejo,otras por pura inercia, por acostumbramiento, hay decisiones que se toman con miedo y hay decisiones que se toman por miedo. Decidimos a cada rato. Pero es una gran cosa de esta vida poder respirar hondo, meditar un ratito, y decirlo,en voz alta, cuando no hay nadie en este living: sí, es una gran cosa. Acabo de tomar una decisión: voy a dormir la siesta.
Si yo fuera presidente
El subsidio al capital a través del subsidio al transporte de las zonas más ricas del país, travestido de modo raro en subsidio a los trabajadores, es la contracara cruel de la ausencia de sintonía fina y aceleración de la integración real del transporte en el país.
El caso de Aerolíneas es bastante....En fin, cuando los trabajadores golondrinas puedan volar de Formosa a Río Negro, veremos. Mientras tanto, las tarifas subsidiadas -entre otros, por los trabajadores golondrinas- a las oligarquías provinciales para que dejen dinero en Barrio Norte es una estupidez. Bastante cara, además. Que reproduce el esquema que un tal Scalabrini Ortíz cuestionó de los ferrocarriles ingleses, sólo que ahora, a partir de la estatización de Aerolíneas Argentinas, existe el instrumento para no hacer, necesariamente, una política de derecha. Está en veremos.
El programa de garrafa social quedó en la nada, el grueso del dinero estatal se lo apropian cuatro vivos y, por cierto, lindo sería que todo el país tenga gas natural, cosa que no ocurre para las mayorías populares y regionales. Jujuy, pegado a Bolivia, aporta dinero para que Jujuy no tenga gas natural, pero en la Paternal se paga menos de gas por todo un mes que una pizza y una cerveza en un bar de Lugano.
Distinto es el caso de las cloacas, viviendas y agua potable, que a partir de abrir el juego -a cooperativas, pero fundamentalmente a municipios, otorgar recursos y aumentar el presupuesto a través de la coparticipación de las retenciones a la soja sin valor agregado, se logró avanzar a niveles increíbles. Igual, falta.
Ni en la UBA ni en el INTA ni en el CONICET ni en el INTI -por nombrar cuatro instituciones inservibles, carísimas y reaccionarias desde el punto de vista regresivo de la distribución de ingreso- la calidad de la instituciones, la agregación de valor, el republicanismo y la capacidad de las algas marinas de resistir 27 grados de calor, entre otros saberes que pregonan como Aparatos Dentales Ideológicos del Estado (dicho en términos althuseriales: pará de chamuyar, nene) jamás tienen en cuenta, por ejemplo, el sistema de cloacas -de cloacas, algo tan elemental- entre otras cosas por la renuncia a pensar el país, por parte de los 3 primeros deciles de la desigual sociedad argentina.Los tres primeros deciles que están de acuerdo con que hay que distribuir el ingreso, porque una distribución del ingreso, en boca de pavotes que no saben de qué hablan, tiene el mismo efecto práctico que una denuncia de Monners Sans o un comunicado de prensa del INADI.
Así las cosas, una paritaria docente nacional es un dolor de cabeza, pero eliminar la tablita de Machinea casi un evento revolucionario, ni que hablar aumentar el piso de los que pagan ganancias que son los trabajadores de cuello blanco que más usan y odian, enajenados, al estado.
La sintonía fina es casi un imposible. No porque Cristina o De Vido sean negranieves y el lobo feróz, como piensa esa derecha boba que supimos conseguir, sino por la renuncia de los tres principales deciles de la desigual sociedad argentina a pensar el país. La renuncia que puede observarse en reuniones de Carta Abierta, por ejemplo, en la Biblioteca Nacional, institución que, si yo fuera presidente, cerraría inmediatamente o trasladaría a la provincia de Jujuy como centro cultural y deportivo, sobretodo deportivo. Y donde están las oficinas de las viejas chotas que hacen expedientes al pedo, ahí pondría la cancha de bochas. Alpargatas sí, libros también, pero sólo subsidiados a quienes lo necesitan, el resto, los tres principales deciles, si tienen pretensiones culturitas, garpen, como se hace, por ejemplo, en Cocodrillo, ese centro cultural de Recoleta donde va la gente culta.
Como no soy revolucionario sino un cerdo reformista y retardatario, comenzaría arancelando todas las universidades públicas cuyos matriculados provengan de escuelas privadas -en cualquier nivel- y al resto, que devuelvan la inversión social con horas de trabajo comunitario o con la mitad del salario si rajan a trabajar al exterior. Quitaría todo arancel a escuelas privadas y prohibiría los jardines de infantes que no estén administrados de manera pública.
Privatizaría el Teatro Colón y si nadie quiere concesionar ese fiasco, lo demolería para hacer un anfiteatro, eliminaría la Secretaría de Cultura -bah, ya está eliminada, quiero decir que le sacaría el presupesto- para con ese dinero construir veredas y postas sanitarias y otorgaría créditos de las santísimas reservas del Banco Central -ahora manejadas por una persona progresista que hace lo mismo que Martín Redrado pero que es progresista- para que cada provincia pusiera una fábrica de medicamentos generícos, para exportar el saldo.
Crearía miles de centros culturales populares con el excedente de recortar gastos suntuarios en el personal de maestranza en el chamuyo que vive del presupuesto estatal en el exterior, y continuaría con la revolucionaria política de entregar una computadora por cada alumno, tratando, eso sí, de que la luz eléctrica se pague más barata en el Chaco que en Recoleta, donde vale 4 veces menos.
No subsidiaría la nafta más que de los transportes públicos y a los matones de los empresarios primates les vendería seguros contra riesgo, contra sequía, contra estupidez y contra vagancia desde las arcas estatales.
Le diría a Heller que hable en serio y sin necesidad de ninguna ley majestuosa como Yonny Tolengo, pondría al Banco Nación y al Banco Provincia -y de paso, quitaría todas las concesiones de los agentes financieros provinciales, incluído el de Santa Cruz- a trabajar en post de la distribución del ingreso (como hacen ahora, pero al revés, de manera progresiva) y profundizaría el desendeudamiento y la autarquía nacional y las obras públicas mano de obra intensiva y de bajo coeficiente de importación. El grueso del crédito, cariño, lo entrega (muy mal, pero de manera progresista) el estado, corazón.
Si yo fuera presidente las drogas blandas serían legales, los tribunales absolutamente transparentes (y les quitaría el manejo de la autoregulación de sus delitos) las iglesias no recibirían un peso del estado, los clubes no serían empresas, eliminaría inmediatamente la figura jurídica de cooperativas y fundaciones -caerán en la volteada las pavadas que armaron en Desarrollo Social con panaderías que compiten tres meses con Coto y Carrefour, no con mucha suerte; pero también caerían en la volteada bancos como Credicoop (en buena hora) y Carbap y Federación Agraria y Monsanto y Cargill y el negocio de las multinacionales, a través de fundaciones onda Ross Mac Donald, para eludir impuestos- y haría todo esto en un plesbicito propuesto en plena campaña electoral, y de ser elegido, firmaría un decreto convocando al plesbicito, con boletas separadas para cada ítem, y bueno, por la tarde, saldría al balcón, consciente de que por la noche ya el congreso y los tribunales me destituirían, saldría al balcón, miraría la plaza de mayo -vacía, bah, excepto por las rejas, que ordenaría quitar- y llamaría al fotógrafo presidencial y le diría que me saque una foto: poniendo los dedos de mi puño izquierdo en una clara señal de fuck you.
Hasta mañana.
domingo, febrero 27, 2011
Hanibal
Hoy domingo, el diario Tiempo Argentino publica una nota que hicimos esta semana con Esteben Talpone, se la copio aqui.Sigue acá.
El jefe de Gabinete de la Nación, Anibal Fernández, recibió a Tiempo Argentino entre las cuatro paredes blancas de su despacho en la Casa Rosada, el mismo día en que Néstor Kirchner hubiera cumplido 61 años. Por la mañana, muy temprano, había publicado un mensaje al respecto en la red social Twitter. “Hoy sería el cumple del amigo, donde quiera que estés, mi abrazo más profundo y que Dios te bendiga.”
–¿Qué pensó esta mañana?
–Soy un tipo muy particular con esas cosas, no soy afecto a los homenajes, con lo cual lo que escribí allí es lo que me salió en ese momento porque así lo sentí. No voy a homenajes, no lo hago ni en el caso de mi padre.
–¿Qué lección le dejo Néstor Kirchner a la clase política argentina?
–Hizo un cambio copernicano. En la Asamblea Legislativa, al asumir la Presidencia, dijo que no dejaría sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno. Tenía una posición muy clara y contundente sobre la forma de hacer política y, además de reivindicarla, la puso en la cabeza de la sociedad. Porque fue él quien empezó a convocar a la sociedad para que se meta en política. Era una persona con ideas renovadoras y vocación de cambio, pero nunca imaginé que lo era tanto. Lo quería mucho y es la primera vez que me toca perder a un amigo, es algo muy jodido.
–¿Esa nueva cultura de la militancia trasciende al peronismo?
–¡Si, por supuesto! En su velatorio había un montón de pibes que le reconocían el gesto que había tenido. Cuando la bestia de (Mariano) Grondona habla de “juventudes hitlerianas”, inventa un nuevo enemigo que, en realidad, es un viejo adversario de la derecha, la juventud. Después escuchamos esa brutalidad de (Elisa) Carrió sentada en la mesa de la señora (Mirtha Legrand), que dijo que el velatorio lo organizó Fuerza Bruta. Lo que hay que hacer es una enorme fuerza para ser tan bruta y decir semejante cosa. Los pibes salieron de abajo de las baldosas. Lo que más le preocupa a la derecha es que tienen en claro que hay poderes reales que condicionaron la vida de los argentinos y están dispuestos a enfrentarlos.
Santiago Llach
El plan: desayunar todas las mañanas de miércoles, de 9 a 13, en un grupo reducido (8), para enchufarle la distorsión o soltarle la lisergia a las palabras sobre el poder. En exclusivo desde La Giralda, un bar donde se atiende bien, se come mal y se cobra caro. Y donde hay un ventanal que en estos días es observatorio privilegiado de cierta avenida sudamericana atestada de cuervos, nacionales brasileros, vedetes y otras cosas vederes.
Munidos de los 5 o 6 diarios del día como para entrar en
calor, oteando los preparativos para los asaltos a palacio, el trote real, el
trotyl verbal de los contendientes, luego las urnas de octubre, los
dispositivos de asunción, se procederá a:
a)
Un desguace técnico, estilístico y temático, de
algunos textos y líneas de la escritura política sugeridos en el programa.
b)
Conversación sobre planes de libro (ficción
política, investigación, diatriba) y/o panfleto y/o curaduría digital de tema
político. Con el paso de las estaciones, se espera que de la conversa surjan la
ejecución y la escritura, ao vivo, en casa, online, incentivadas, revisadas,
expuestas. El plan primero es la conversa: hay una fe en que de ahí, de las
informaciones cruzadas que traen los concurrentes, surjan proyectitos nuevos,
quién sabe a dos, cuatro, seis, ocho manos.
Duración:
marzo a noviembre de 2011.
Inicio:
miércoles 2 de marzo
Horario
y lugar: miércoles de 9 a 13, La Giralda, Corrientes 1453
Pesos/mes:
250
Calidad
de los inscriptos: cualquiera que sepa y quiera leer y escribir, mayor de edad
en lo posible
Coordina:
Santiago Llach, santiago.llach@gmail.com
*
Estas
son algunas de las líneas a cultivar:
1. Gramática de los asaltos a palacio
Una requisa por América y Europa, allá donde todo es más grande y mejor. Hunter Thompson y James Ellrroy: escribas colgados de la carrera electoral. Una buena (Libra) de Don DeLillo, ¡por fin! Javier Cercas: la invención de un procedimiento.
2. Los desaparecidos fueron 8000
Manganetas quejicas del business democrático. La interminable pesadez de las orgas: del acting guevariano a las blancas palomitas de Derechos Humanos SA. La prosa de los impresentables: cómo escribir la derrota cultural. Nicolás Márquez. La tetralogía del Tata Yofre.
Sombra terrible de Verbitsky: un análisis vitriólico del proyecto de poder del guerrero de los 70, fiscal republicano de los 90 y monje negro de los 00. Biografías y narrativas del periodismo imberbe. Algunas perlas de la escritura paraestatal y de la escritura obispal.
3. Te prefiero igual, democracia policial
En la tradición del realismo décimonono (nos podemos mojar en las aguas de Balzac y la Vanity Fair de William Thackeray) y su continuación, el policial negro (los dos grandes géneros de las megaurbes), chequear nuevas y antiguas formas de pintar la aldea. Farmacia y aguante, el caso de la narrativa filtradora: Savino, Don Winslow. Imaginario narco y el policial en la era del logos: Stieg Larsson, por qué no. ¿Una literatura política de las finanzas? Vivir afuera de Fogwill. Lista de hechos poco narrados en nuestra democracia: la batalla en el cuartel de OCA, La Tablada, etcétera
4. Opiniones de un payaso: retórica del free-thinking
El cinismo, fase superior del realismo. El arte del buchón y el arte del bufón. Procedures del sarcasmo. Variaciones de la injuria, hecho maldito de la revolución cultural en curso. Chicanas, textos brevísimos: el nuevo nacimiento de la filosofía. Cómo se escribe y cómo se lee la política en internet. El casus belli de los kirchneristas ardientes. Humorismo incidental y panfletos rabiosos: Bernhard, Esteban Schmidt, Castellanos Moya. Loquitos de la vieja Roma: Salustio, las Catilinarias.
*
El
autor del taller no se jacta de sus hazañas. Apenas sí de haber leído los
diarios con atención todos los días de los últimos treinta y cinco años, de
haberse paseado más tarde por los hogares digitales de los servicios de
información, de haber subrayado diez o doce libros, de haber titulado y
autorado casi otros tantos, del género poético, con referencias a la política
de superficie (Aramburu, Muchacha kirchnerista y así) y de haber curado libros y
textos de amigos de la palabra política border.--
Santiago Llach
http://www.scribd.com/santiagollach
sábado, febrero 26, 2011
Llamado a la solidaridad
Guiso de ratas (1)
Hydrochoerus hydrochaeris es una especie de roedor del tamaño de un
perro mediano, de la familia de las caviidae. Entre los roedores es el
de mayor tamaño, habita en América Central y del Sur, en los ríos y
pantanos. Sobre todo en el Orinoco, Amazonas y Paraná. El nombre
científico deriva del griego y quiere decir “puerco de la tierra”. El
nombre que se le da en las orillas del Paraná en el litoral, Carpincho,
proviene de la palabra guaraní kapiÿva. Wikipedia es genial.
Las ratas y los ratones se han ganando, convengamos, el odio que nos generan. Pero aunque parezca algo tonto decirlo, no todas las ratas son iguales.
Según anécdotas que se cuentan en el campo (de poca rigurosidad) varias décadas atrás, además de luchar contra las langostas las colonias dedicadas a la producción de maíz sufrían con estas ratas gigantes que llegaban a través de las precarias canalizaciones de riego.
Lo que sí es comprobable es que en muchos campos de maíz cerca del río Paraná se les paga a los pescadores para que cacen los carpinchos de la zona. Como habitan en manadas dispersas, de este modo se los aleja.
El carpincho se come y el cuero se vende, generalmente en negro. Porque entre los pescadores, los dueños de campos y los peones está muy extendida la leyenda de que el carpincho es una especie en extinción. Y los guardafaunas y la policía rural suelen incautar –sin mucho papeleo y más bien para consumo personal- a los carpinchos cazados.
Es todo mentira lo de la extinción, por supuesto.
Los roedores sobrevivieron a los dinosaurios y a las bombas nucleares, y si pescadores de sábalo –actividad que sí se regula- pretenden haberle ganado la batalla al carpincho, se equivocan.
En las mismas zonas cerca del río, hay historias de gente mordida por ratas (de las comunes, las negras, -Rattus rattus- no los carpinchos) mientras dormían. Una mordedura de esas ratas deriva en una infección, y en las islas te podés morir por una infección. Las constantes inundaciones llevan a que sea frecuente dormir sobre el piso, mientras el agua amenaza la puerta del rancho y los colchones se mojan y se pudren. A esas ratas, las inmundas, se las combate con perros guardianes. El problema es que con la inundación los perros, a veces, quedan desorientados.
Los roedores en general han ganado la dura batalla que les planteó el hombre a lo largo de centurias, aún antes de que existan los regimientos especializados y las armas de destrucción masiva (los fumigadores urbanos, los raticidas, etcétera). Las ratas negras (los carpinchos son marrones) tienen eyaculación precoz: el coito dura dos segundos, pueden tener hasta veinte crías, el embarazo dura un mes y a las cinco semanas de tener crías ya pueden parir de nuevo. No hay estadísticas fiables de mortalidad infantil, pero sin los sistemas sanitarios de Suecia, las ratas negras tienen mejores indicadores.
Las ratas son un horror, pero no todas las ratas son iguales. Están las ardillas de los dibujitos de Disney, estuvo en mi infancia ese programa que se llamaba Tincho Carpincho (un hombre vestido de carpincho que recorría las islas junto al Abuelo Lobato: genial).
El cuero del carpincho se paga a precio de euro a los pescadores, fundamentalmente porque se vende a gente de la ciudad que macanea diciendo que se va a Europa a vender el pellejo.
Las ratas y los ratones se han ganando, convengamos, el odio que nos generan. Pero aunque parezca algo tonto decirlo, no todas las ratas son iguales.
Según anécdotas que se cuentan en el campo (de poca rigurosidad) varias décadas atrás, además de luchar contra las langostas las colonias dedicadas a la producción de maíz sufrían con estas ratas gigantes que llegaban a través de las precarias canalizaciones de riego.
Lo que sí es comprobable es que en muchos campos de maíz cerca del río Paraná se les paga a los pescadores para que cacen los carpinchos de la zona. Como habitan en manadas dispersas, de este modo se los aleja.
El carpincho se come y el cuero se vende, generalmente en negro. Porque entre los pescadores, los dueños de campos y los peones está muy extendida la leyenda de que el carpincho es una especie en extinción. Y los guardafaunas y la policía rural suelen incautar –sin mucho papeleo y más bien para consumo personal- a los carpinchos cazados.
Es todo mentira lo de la extinción, por supuesto.
Los roedores sobrevivieron a los dinosaurios y a las bombas nucleares, y si pescadores de sábalo –actividad que sí se regula- pretenden haberle ganado la batalla al carpincho, se equivocan.
En las mismas zonas cerca del río, hay historias de gente mordida por ratas (de las comunes, las negras, -Rattus rattus- no los carpinchos) mientras dormían. Una mordedura de esas ratas deriva en una infección, y en las islas te podés morir por una infección. Las constantes inundaciones llevan a que sea frecuente dormir sobre el piso, mientras el agua amenaza la puerta del rancho y los colchones se mojan y se pudren. A esas ratas, las inmundas, se las combate con perros guardianes. El problema es que con la inundación los perros, a veces, quedan desorientados.
Los roedores en general han ganado la dura batalla que les planteó el hombre a lo largo de centurias, aún antes de que existan los regimientos especializados y las armas de destrucción masiva (los fumigadores urbanos, los raticidas, etcétera). Las ratas negras (los carpinchos son marrones) tienen eyaculación precoz: el coito dura dos segundos, pueden tener hasta veinte crías, el embarazo dura un mes y a las cinco semanas de tener crías ya pueden parir de nuevo. No hay estadísticas fiables de mortalidad infantil, pero sin los sistemas sanitarios de Suecia, las ratas negras tienen mejores indicadores.
Las ratas son un horror, pero no todas las ratas son iguales. Están las ardillas de los dibujitos de Disney, estuvo en mi infancia ese programa que se llamaba Tincho Carpincho (un hombre vestido de carpincho que recorría las islas junto al Abuelo Lobato: genial).
El cuero del carpincho se paga a precio de euro a los pescadores, fundamentalmente porque se vende a gente de la ciudad que macanea diciendo que se va a Europa a vender el pellejo.
Hace algunos años llegué a un ranchito frente a las islas del norte
entrerriano y estaban haciendo un guiso de carpincho (2). Me había
comprometido a llevar una damajuana y con elegancia hasta comí un poco.
No es justo condenar a todos los ratones y meterlos en una bolsa de gatos. Cinturones, mocasines, guisos y milanesas nos perderíamos por esta falta de sutileza.
Como en esas zonas isleñas no hay luz eléctrica y nadie tiene heladeras, la carne hay que hacerla en el momento –puede pesar hasta 60 kilos el carpincho- y comen varias familias, siempre y cuando acerquen algunas verduras para el guiso.
En Colombia el sábalo se come como un bife, así que la pesca industrial se hace con redes para peces más chicos del tamaño legal y entonces escasea en el Paraná. Y los pobladores de la zona pescan menos, comen menos y venden menos.
Así que una vaca robada en las islas –donde ilegalmente se las lleva a pastar- o un carpincho que traiga un baqueano es una fiesta para el caserío entero.
Las familias de dinero que viven arriba de las barrancas jamás reconocerán que hacen carpincho al escabeche o milanesas de ñandú –que le venden los hacheros: especie, los hacheros, verdaderamente en extinción- porque lucen mocasines de carpincho y porque saben que hay que creer que todas las ratas son malas.
¿Creerán las ratas que todos los hombres son malos? ¿Sabrán diferenciar entre Machito Ponce y Frank Zappa?
Nosotros creemos que no. Por lo que sabemos de ellos, los roedores, hasta ahora, suponemos que no reconocen más que estímulos y respuestas. Puede que mañana sepamos más. Puede que al conocer más a las ratas, nos llevemos alguna sorpresa.
Así que por las dudas, conviene ir encontrando matices, diferencias, sutilezas, comprender que hay quienes se ponen felices con algunas ratas. Y las respetan, en euros, en mocasines, en guisos.
Y aunque faltan escuelas entre los baqueanos del río, está claro que no meten cualquier rata en la olla, y por eso no odian a las ratas en conjunto, sino a algunas, las que no les son funcionales, las que los atacan sin piedad, a esas, parientes de las ratas gigantes que traen la fiesta al caserío.
No es justo condenar a todos los ratones y meterlos en una bolsa de gatos. Cinturones, mocasines, guisos y milanesas nos perderíamos por esta falta de sutileza.
Como en esas zonas isleñas no hay luz eléctrica y nadie tiene heladeras, la carne hay que hacerla en el momento –puede pesar hasta 60 kilos el carpincho- y comen varias familias, siempre y cuando acerquen algunas verduras para el guiso.
En Colombia el sábalo se come como un bife, así que la pesca industrial se hace con redes para peces más chicos del tamaño legal y entonces escasea en el Paraná. Y los pobladores de la zona pescan menos, comen menos y venden menos.
Así que una vaca robada en las islas –donde ilegalmente se las lleva a pastar- o un carpincho que traiga un baqueano es una fiesta para el caserío entero.
Las familias de dinero que viven arriba de las barrancas jamás reconocerán que hacen carpincho al escabeche o milanesas de ñandú –que le venden los hacheros: especie, los hacheros, verdaderamente en extinción- porque lucen mocasines de carpincho y porque saben que hay que creer que todas las ratas son malas.
¿Creerán las ratas que todos los hombres son malos? ¿Sabrán diferenciar entre Machito Ponce y Frank Zappa?
Nosotros creemos que no. Por lo que sabemos de ellos, los roedores, hasta ahora, suponemos que no reconocen más que estímulos y respuestas. Puede que mañana sepamos más. Puede que al conocer más a las ratas, nos llevemos alguna sorpresa.
Así que por las dudas, conviene ir encontrando matices, diferencias, sutilezas, comprender que hay quienes se ponen felices con algunas ratas. Y las respetan, en euros, en mocasines, en guisos.
Y aunque faltan escuelas entre los baqueanos del río, está claro que no meten cualquier rata en la olla, y por eso no odian a las ratas en conjunto, sino a algunas, las que no les son funcionales, las que los atacan sin piedad, a esas, parientes de las ratas gigantes que traen la fiesta al caserío.
(1) Publicado hace algunos años acá.
(2) El guiso de carpincho que comí, junto a Marcelo Faure, fue en el rancho de Pablo Darós, el de la foto. Recientemente, Pablo, abrió su blog con imágenes muy lindas de las islas y la costa, desde donde coordina una merienda para más de 100 gurises costeros, muy pobres. Sería bueno -ya que resulta casi imposible conseguir hablar con alguien serio en el Ministerio de "Desarrollo Social"- que alguien se copara con alguna donación, fundamentalmente, de leche y yerba, comunicándose con la dirección del blog de Pablo.
Partido Socialista Obrero Español
Surgido de desprendimientos del mitrismo unitario -con Alsina a la cabeza, opuesto a la "federalización" de la ciudad de Buenos Aires que, por otra parte, tampoco aceptaban los federales- que luego se asocia al Partido Nacional para llevar a Nicolás Avellaneda a la presidencia; cuando su continuidad Juárez Celman preside el país -sostenido por el Partido Autonomista Nacional que en buena medida impulsó Alsina- se organiza contra el presidente una Unión Cívica de la Juventud capaz de contener a Juan B. Justo, el propio Mitre, Leandro N. Alem, Lisandro de la Torre, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, plasmada en la llamada revolución de 1890, conocida como la Revolución del Parque.Sigue acá
Los acuerdos entre Mitre y Roca desencadenan, liderada por Alem, la Unión Cívica Radical.
Las sucesivas depuraciones reorganizan, ya con la Ley Sáenz Peña, la estrategia abstencionista y revolucionaria para posicionar a Yrigoyen como líder principal de la UCR y primer presidente con voto masculino argentino, secreto y universal.
La sucesión se da con Marcelo T. de Alvear, que luego del golpe del 30’ al reelecto Yrigoyen deriva en la consolidación de la línea antipersonalista. Del antiacuerdimo al antipersonalismo hay ya dos grandes tendencias al interior de la comunión ideológica republicanista que se expresa como sustento ideológico de las, primero nacientes y luego emergentes, y -tras la revolución peronista- consolidadas clases medias.
viernes, febrero 25, 2011
Jugando a los autistos chocadores
El prestigioso suplemento Enfoques del diario La Nación, escribiendo de
manera más sofisticada que otros jugadores del "oligopolio
diferenciado" edita una nota sobre la dirigencia de La Cámpora y los
cargos menores que ocupan sus principales dirigentes en la esfera
estatal del poder ejecutivo. Es un refrito de una sarta de bolazos que
fabula desde el diario Clarín Juan Cruz Sanz, que a su vez se exageran
en periódicos marginales al estilo Seprin como Urgente 24 o La Política
Online (que es un apéndice de La Nación, escrito por chicos de Franja
Morada con problemas penales) Entonces, la revista Noticias junta todo
eso, le agrega insólitos reportajes -donde, por caso, a un psicóloga
social se le pregunta sobre un tema que nada tiene que ver con el tema
sobre el cual será utilizada su respuesta- y de manera articulada se
ataca a una agrupación política, cercana a Cristina Kirchner por las
implicaciones de su hijo, Máximo.
El Oligopolio Diferenciado funciona superestructuralmente en torno al papel, con la empresa manchada en sangre Papel Prensa como principal jugador de mercado. Pero se extiende, materialmente, al mercado de distribuión de la gráfica, los convenios salariales, la formación académica -cada una de estas empresas forma a sus luego periodistas- y se extiende en acuerdos extra mercado como en el reparto televisivo de audiencias y lectores, consorcios de impresión, ferias de rubros cuyos sumplementos específicos operan teledirigidos (Expoagro, por caso, pero no solamente). Se comportan como una oligarquía cultural en el sentido académico del término y en sintonía con la diversificación empresarial de las empresas concentradas que son el poder permanente en esta teoría de las dos espadas en visión neoliberal.
La palabra, el sentido, la configuración y el orden de la agenda la manejan de modo aceitado, como réplica de sus conductas en el plano empresarial. Se bajan a las redacciones de manera sutil.
¿O acaso, esta serie de plagios que haría sonrojar hasta a Úrsula Varguez frente a Carolina Aguirre no recibe más que réplicas de fuentes que funcionan de manera circular como un chisme de barrio, del tipo, me contaron pero no digas nada....?
Sigue acá.
El Oligopolio Diferenciado funciona superestructuralmente en torno al papel, con la empresa manchada en sangre Papel Prensa como principal jugador de mercado. Pero se extiende, materialmente, al mercado de distribuión de la gráfica, los convenios salariales, la formación académica -cada una de estas empresas forma a sus luego periodistas- y se extiende en acuerdos extra mercado como en el reparto televisivo de audiencias y lectores, consorcios de impresión, ferias de rubros cuyos sumplementos específicos operan teledirigidos (Expoagro, por caso, pero no solamente). Se comportan como una oligarquía cultural en el sentido académico del término y en sintonía con la diversificación empresarial de las empresas concentradas que son el poder permanente en esta teoría de las dos espadas en visión neoliberal.
La palabra, el sentido, la configuración y el orden de la agenda la manejan de modo aceitado, como réplica de sus conductas en el plano empresarial. Se bajan a las redacciones de manera sutil.
¿O acaso, esta serie de plagios que haría sonrojar hasta a Úrsula Varguez frente a Carolina Aguirre no recibe más que réplicas de fuentes que funcionan de manera circular como un chisme de barrio, del tipo, me contaron pero no digas nada....?
Sigue acá.
Con el oso de Moris te moris
Derek canta:
Yo vivía en el bosque
pero no "tan contento"
caminaba, caminaba sin cesar.
Para morfar era una historia complicada.
A la noche me tenía que cuidar.
Pero un día vino un hombre con una jaula.
Yo le dije "¿Para qué?, dejá, vamo así nomás."
En el circo me enseñaron malabares
y yo al fin pude dejar de trabajar.
"Esta bárabaro" me decía un tigre viejo.
"Desayuno,merienda,almuerzo,cena, futbol de primera los domingos te han de dar,bla,bla,bla,bla.
Solo exigen que hagas 2 o 3 boludeces
Decime, por las dudas, ¿vos haces rondó filg flag?
Han pasado 4 años de esta vida.
Con el circo he recorrido el mundo asiiiiiiiiii...
En un pueblito alejado,
los de Greenpeace llegaron,
era una noche sin luna.
Me dicen que me van a liberar...
Ahora piso yo el suelo de este bosque,
otra vez voy a tener que trabajar
y cuidarme de que un rifle con un hombre no me apunte.
¡Como extraño...el Circo de Carlitos Balá!
eeeeee apepé ...
Sur de Bs As
Estimadas/os,
si alguno de estos días andan por el sur de la Ciudad (de Buenos Aires) con ganas de hacer su buena acción del día, estamos pidiendo donantes de sangre de cualquier tipo para:Paciente Juan Manuel AlessandroHospital Británico, Perdriel y Caseros, PB, dadores.Pueden ir desayunados, sin lácteos ni grasas.Lunes a viernes de 8 a 11, sábados de 8 a 10 hs.
Gracias, abrazo.
PD: se agradece reenviar.
Martín Alessandro
Subir o bajar, da lo mismo.
Supongamos que inventaran una máquina -no un aparato gigantezco-un pequeño chip o, mejor, unos anteojos, donde uno puede ver, en esos anteojos la imagen de todas las personas que subieron con uno en todos los ascensores a lo largo de la vida. Pero uno no puede verse a sí mismo, como sucede al mirar, y si el ascensor tenía espejos la figura de uno no la devuelve. Entonces es probable que, al poner play para empezar a ver, supongamos que cronológicamente, todas las imágenes, en las primeras tengamos un punto raro de vista: en los brazos de mi madre, en un cochecito, después, de a poco, a gatas, o midiendo menos de un metro (yo con 33 años tampoco mejoré mucho). Y caras desconocidas.
Pero al seguir corriendo la cinta, bueno, la cinta no, calculo que sería digital este invento, encontremos ascensores que se repiten, reconozcamos lugares, veamos caras a medias recortadas por titulares de diarios, libros, más tarde mensajes de texto.
Calculo que no soy el único que tiene secretos de ascensores, estaría, también, ahí.
Te recostás en el sofá, cruzás las piernas, y te ponés a ver cuánto tiempo perdido en los ascensores, qué pocos recuerdos válidos, cuántas caras de culo, cuántas conversaciones inútiles sobre el clima que, de todos modos, cambia todos los días, por suerte.
Y apenas un par de miradas pícaras, muy pocas vecinas que ni nos hablaron desde sus minifaldas, algún corte de luz, ayudar a una viejita con las bolsas de supermercado, alguna negociación de último momento antes de entrar en una reunión, pero en general, sin contar la espera de los ascensores, dentro de los ascensores no pasa nada.
Podés rebobinar la cinta: ver tres o cuatro veces un puñado de historias -yo las tengo, no las voy a contar, más vale- y reírte con nostalgia para disminuir la sensación de que la mayoría de las veces no pasa nada en los ascensores.
Con los anteojos digitales, sobre el sofá, cruzando las piernas, suponete, terminás de ver la cinta de todas las veces que te cruzaste con alguien en los distintos ascensores de tu vida -no cuentan las esperas ni las veces que viajaste solo- y entonces se cae el techo de tu living por una falla cualquiera, ya lo resolverán en un juicio civil y alguien capaz cobre unos mangos, mucho o poco, no te importa porque el techo te apastó con tus anteojos y acabás de morir.
A que tu último pensamiento fue: cuánto tiempo perdí en los ascensores. Qué te juego.
Pero al seguir corriendo la cinta, bueno, la cinta no, calculo que sería digital este invento, encontremos ascensores que se repiten, reconozcamos lugares, veamos caras a medias recortadas por titulares de diarios, libros, más tarde mensajes de texto.
Calculo que no soy el único que tiene secretos de ascensores, estaría, también, ahí.
Te recostás en el sofá, cruzás las piernas, y te ponés a ver cuánto tiempo perdido en los ascensores, qué pocos recuerdos válidos, cuántas caras de culo, cuántas conversaciones inútiles sobre el clima que, de todos modos, cambia todos los días, por suerte.
Y apenas un par de miradas pícaras, muy pocas vecinas que ni nos hablaron desde sus minifaldas, algún corte de luz, ayudar a una viejita con las bolsas de supermercado, alguna negociación de último momento antes de entrar en una reunión, pero en general, sin contar la espera de los ascensores, dentro de los ascensores no pasa nada.
Podés rebobinar la cinta: ver tres o cuatro veces un puñado de historias -yo las tengo, no las voy a contar, más vale- y reírte con nostalgia para disminuir la sensación de que la mayoría de las veces no pasa nada en los ascensores.
Con los anteojos digitales, sobre el sofá, cruzando las piernas, suponete, terminás de ver la cinta de todas las veces que te cruzaste con alguien en los distintos ascensores de tu vida -no cuentan las esperas ni las veces que viajaste solo- y entonces se cae el techo de tu living por una falla cualquiera, ya lo resolverán en un juicio civil y alguien capaz cobre unos mangos, mucho o poco, no te importa porque el techo te apastó con tus anteojos y acabás de morir.
A que tu último pensamiento fue: cuánto tiempo perdí en los ascensores. Qué te juego.
jueves, febrero 24, 2011
Adiós a las armas
Cada cosa material o simbólica lleva la marca del trabajo al producirla. Desde una cátedra de filosofía hasta una tuerca, una operación de apéndices y la escultura de un torturado hace dos mil años.
Por supuesto, la marca del trabajo en el proceso de producción no se debe a una sola persona, sino a una compleja trama de acumulación histórica, marchas y contra marchas, engarces de otros saberes y aplicaciones, materias primas -incluso en el plano simbólico del lenguaje- etc; de modo que las cosas cargan con la huella fonética de la producción social y su significante es un modo de intercambio en tanto su significación la resultante de una cirugía de acuerdos, azares, luchas, deseos contrapuestos e intereses concretos.
La moneda, el billete con la cara de Roca, el cheque, el CBU, la tarjeta de crédito, el cajero automático, las reservas del Banco Central, los commodities, el patrón oro, tienen que tener un fundamento último, y no es, filosóficamente, dios, precisamente.
La maquinaria de las cosas se mueve a partir de materias primas, contenidas dentro de nociones jurídicas entendidas hoy como "estados soberanos". Dio la casualidad que justito donde se delimitaron los estados nacionales estaban contenidas esas materias primas que mueven las maquinarias del mundo, la cantidad inapreciable de cosas que en derredor sobrevuelan nuestra humilde cotidianeidad. Es demasiada casualidad que justo el estado se delimitó conteniendo esas materias primas. Las que, por entonces, de cada creación estatal, eran funcionales a la maquinaria de las cosas existentes en ese momento. Puede que a partir de entonces y para que nadie sospeche de esta casualidad, se hayan creado las naciones, las banderas, los himnos. Pero resulta demasiado simplista pensarlo así, de acuerdo.
De todos modos, cariño, los estados van cambiando y se descubren nuevas materias primas o nuevas reservas de viejas materias primas, y los estados cambian fundamentalmente a partir de la guerra, pero con la nación como estandarte. O bien se disputan internamente la noción de Patria a partir de las riquezas acumuladas deshistorizando las materias primas de ese proceso de acumulación de capital, como bien saben De Genaro y Biolcatti, SA.
El fundamento de la producción de la moneda de intercambio entre cosas no puede ser, entonces, el estado, pero tampoco en sí mismas las materias primas que hicieron, hacen y harán mover los primeros peldaños de la maquinaria de las cosas. El fundamento de la producción de la moneda es, y sí, la guerra.
El fundamento de la moneda, el verdadero respaldo, son las armas. El mundo real es así.
Sería hermoso que fuera de otra manera, de hecho, con gusto me enrolo en los que bregan por un mundo donde las armas no sean el fundamento de los billetes que tengo en el bolsillo de mi jeans, el vuelto del taxi que me acabo de tomar.
Pero, mientras tanto, así son las cosas.
El olvido de que es la guerra el fundamento de la moneda, y por tanto de la economía, y por tanto de la construcción de un estado que subordina (y construye) una nacionalidad (siempre en disputa) lleva a equívocos bonitos en el análisis de las causas en torno a los grandes acontecimientos mundializados. Ya el propio recorte de mundialización implica la subordinación del ojo al fundamento último de las cosas, las armas.
No todo es tan así a secas, obvio, pero se pasa tan livianamente esto por alto que da algo de pavor.
Los cuatro gordos de la familia tipo yanqui que cargan nafta o los viejitos ingleses que hacen un trío con una joven prostituta nigeriana no viven el infierno de Irak ni Afganistán pero lo aprovechan, y no tienen ni la más reputísima idea de que sus vidas psicoanalizadas dependen de un hilo: la soga que ahorcó a Sadam Husein, las matanzas, violaciones, carnicerías, bombardeos, humillaciones, que en nombre de su nación se están, en este momento, cometiendo. Verán el informativo nocturno y creerán que hay dos clases de seres humanos: ellos y los inferiores que en el tercer mundo se masacran. No entienden nada.
Un negro levantando con alita en Brooklyn puede provocar una tempestad en Colombia.
Bill Clinton le dijo a un estúpido "es la economía, estúpido", pero sabía que le hablaba al pueblo estadounidense: no podía contarles la verdad. "Es la guerra, estúpidos"
Cuando se abandonó el patrón oro se desenmascaró la farsa y nació la guerra fría. ¿Cómo es que ahora se disfraza el fundamento nuclear de la moneda con índices de vulnerabilidad crediticia, porcentajes de acciones e indicadores de desarrollo humano? No sé, pero pasa.
Y hay un montón de gente que cree verdaderamente que el fundamento de las cosas, lo que mueve la maquinaria, es la seguridad jurídica, las inversiones, la paridad cambiaria, las tasas bancarias, el nivel de empleo, el nivel de reservas, la libertad del mercado, la productividad laboral.
Todo eso es muy importante, señor país, pero si quiere tener su estado ordenado, previsible, con una economía nacional saludable y próspera, con un nivel de vida por encima de la media, fabríquese una bomba nuclear y consiga un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU. No se moleste en firmar pactos sobre buenas intenciones en derechos humanos, ecología, caridad, amor, felicidad, bondad, libertad: después de tener su bomba nuclear, usted redactará, señor país, esos pactos, con prosaaún más bonita, y se los hará firmar al resto de los señores países, convivados de piedra en esa asamblea estudiantil que es la ONU, donde hay un montón de corbatas sofisticadas negociando grandes asuntos mundiales en un auditorio con miles de canales de noticias. Bueno, no, ahí, ahí no pasa nada. El cierre de listas está en la otra habitación, y está custodiada la entrada por una cortina de hierro. La contraseña es Bomba Nuclear. Bienvenido, pase, tome asiento.
El mundo no es un lugar encantandor ni resultado de las buenas intenciones, lamentablemente.
Los niveles de hipocresía diplomática son inversamente proporcionales al poderío militar de un estado, el resto, sí, todo bien, pero primero, lo primero.
miércoles, febrero 23, 2011
Alfajor santafesino
Bueno, tras la orden presidencial de acomodar la interna santafesina, Agustín Rossi, lanzó su candidatura a gobernador rodeado del cálido y espontáneo amor que, como sabemos...
Je.
Pero como de amores no vive el mundo, Rossi lanzó su campaña interna (en Bs As los kirchneristas lo adoran, pero no lo quieren a Heller: así funciona, contrapuesta, la lógica televisiva con la lógica política real en ciertos casos) y lleva dos listas de diputados. Una compuesta por lo que fue comprando del aparato del justicialismo descarriado tras la desorientacón de Reutemann y su ladero Obeid y otra de jóvenes, donde puso a un cuarentón de su oficina a encabezar y luego viene mi amigo rosarino Eduardo Toniolli, de la JP Evita, porque alguien tiene que poner militancia y votos; y después Mariana Robustelli, de Santa Fe, que no es tan linda como Lucila pero es más inteligente que yo. El experimento santafesino se llama Jóvenes por la Victoria y puede servir de laboratorio nacional para calibrar el peso de la juventud ya en un proceso político electoral, esto es, institucionalizado no desde arriba sino desde abajo. Porque se trata de la militancia que apoya a Cristina Kirchner, a Cristina, eh, no a quienes se autopostulan como sus representantes, je.
Si yo votara en Santa Fe -nunca cambié de domicilio en Paraná, por eso voy a votar a Sergio Urribarri, seguramente único candidato del justicialismo porque Busti armó otro partido para salir cuarto o quinto junto a la boleta de Duhalde; entonces Urribarri será reelectto junto con Cristina sin mayores dramas- votaría esta lista de diputados; pero un voto más un voto menos, no cambia nada. Sí, en todo caso, el proceso político que en su devenir tiene a la juventud con Cristina, por un lado, la posibilidad de institucionalizarlo, por el otro, y eventualmente las listas de candidatos a gobernador que, más vale, ninguna juega hoy por hoy a ganar sino solamente a posicionarse de cara a la interna partidaria y el 2015.
Como en los alfajores santafesinos, la única diferencia es el relleno. Las tapas son todas iguales.
martes, febrero 22, 2011
¿Qué apostamos?
1) Cristina Kirchner: 43%
2) Ernesto Sanz: 26%
3) Alberto Rodríguez Saá 17%
4) Elisa Carrió 8%
5) Pino Solanas 2%
Guau..guau!
Poema (click para ampliar) del libro Vivir...Sentir...en Poesías, del Doctor Juan José Mussi, actual Secretario de Medio Ambiente de la Nación, ex intendente de Berazategui.
lunes, febrero 21, 2011
Ganando amigos en Proyecto Surf
Si yo fuera Magnetto, ¿Qué libreto le escribiría a Pino Solanas?
A la avanzada para quitar votos al gobierno por derecha con Macri, Duhalde y Mirtha Legrand, se suma la idea de recortar por izquierda. Cómo y por qué.
El Tío Tom
El apoyo de Carbap
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa “CARBAP”, cuestionó hoy el "claro tinte político" detrás de la detención de Gerónimo Venegas, dictada por el juez Norberto Oyarbide.
En el documento dejó sentada su "preocupación" por la "debilidad institucional que transita la República Argentina" luego de "los acontecimientos judiciales de las últimas horas" y agregó que la detención de Venegas "carga con un claro tinte político que hasta el más desinformado ciudadano no puede dejar de advertir".
CARBAP sostuvo que "siempre" bregó por "alcanzar una mayor calidad institucional, algo prometido por la señora presidenta en su campaña electoral, y nunca cumplido".
"Una verdadera república debe garantizar que nadie sea detenido e incomunicado sin previa declaración indagatoria y que la Justicia alcance con la misma vara a todos los ciudadanos, sin que haya hijos y entenados", agregó la entidad.
Finalmente, CARBAP aseguró que "acompañará a los trabajadores rurales", que representa Venegas, cuando en Buenos Aires y La Pampa protagonicen "reclamos y actos de repudio ante la detención de su secretario general".
COMUNICADO DE PRENSA
La Sociedad Rural de San Pedro adhiere a la convocatoria realizada por la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) para participar este viernes 11 de febrero desde las 6 de la mañana, de una asamblea abierta, en la Delegación de Río Tala, en repudio a la detención del dirigente Gerónimo Venegas.
Se invita a productores, trabajadores y vecinos en general a acompañar esta reunión en la que se analizarán diferentes alternativas para expresar enérgicamente el rechazo a esta detención de carácter político y discriminatorio.
Jueves 10 de Febrero de 2011
Sociedad Rural de San Pedro. Adherida a CARBAP.
DECLARACIÓN DE DIVERSAS ENTIADES
En una declaración suscripta por varias entidades, se advirtió que la decisión de detener a Venegas proviene del "más alto nivel del Poder Ejecutivo".
Las organizaciones aseveraron que la detención fue anunciada anticipadamente por medios de comunicación afines al Gobierno.
"La secuencia de hechos persecutorios previos aparecidos en los medios de propaganda oficial (en referencia al trabajo esclavo que difundieron Página 12 y 678) fueron anticipando el propósito que hoy se consuma con la detención de un dirigente sindical crítico de la gestión gubernamental. Es una expresión cabal de todo el aparato del Estado en beneficio de los intereses sectarios y del círculo cada vez más estrecho en el que se encierra el oficialismo", añadieron.
Movimiento Productivo Argentino “MPA” (entongue creado por Duhalde y Alfonsín en el 2001 para voltear a De La Rúa y pesificar las deudas de Techint y el Grupo Clarín), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores “UATRE” (el gremio de Venegas) - 62 Organizaciones Peronistas (el sello político de Venegas) - la CGT Azul y Blanca (la unión de dos delincuentes: Venegas y Barrionuevo). Sociedad Rural - Confederaciones Rurales Argentinas - Coninagro - Federación Agraria Argentina
(Las patronales contra las que debería pelear Venegas)
El Movimiento de Reconocimiento Agropecuario se solidariza con el Señor GERONIMO VENEGAS, en este momento de repulsa del gobierno ante quien es representativo del sector rural argentino.
Fiel, defensor y a favor siempre, por principios de este Movimiento, a nuestra CONSTITUCION NACIONAL peticionamos al señor Juez OYARBIDE que aplique la EQUIDAD en la forma de administrar a JUSTICIA, a los efectos que los resultados sean verdaderamente JUSTOS. La vara de la justicia debe ser la misma para todos. Quebrada la equidad no se hace más que quebrantar los Juramentos por Ud. realizados y motorizar en la sociedad un estado convulsivo que nada ayuda a la buscada PAZ INTERIOR.
El Movimiento de Reconocimiento Agropecuario respalda a la UATRE en este infortunio en apoyo y unión, manifestándose en contra del avance abierto del Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial dando por tierra la independencia de los Poderes que rige a nuestra REPUBLICA.
Quiera DIOS, fuente de toda RAZON y JUSTICIA ilumine al menos una vez, al señor Juez OYARBIDE.
11 de febrero de 2011
Fernando A. Castro Pintos
Presidente Movimiento de Reconocimiento Agropecuario
(Ver acá quién es este pomposo papanatas)
DECLARACIÓN DE ABOGADOS RURALISTAS EN DEFENSA DEL CAMPO ARGENTINO SOBRE LA DETENCIÓN DEL SR. GERÓNIMO VENEGAS
.La sorpresiva detención del Secretario General de la U.A.T.R.E. (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), Sr. Gerónimo Venegas, por parte del Juez Federal en lo Criminal y Correccional Dr. Norberto Oyarbide en el marco de la causa en que se investiga la comercialización de medicamentos falsificados, mueve a este "Abogados Ruralistas en Defensa del Campo Argentino" a pronunciarse sobre esta sospechosa detención de un dirigente vinculado a la oposición política del gobierno nacional, considerando que se trata del mismo Juez que tan velozmente sobreseyó al matrimonio presidencial en la causa promovida por enriquecimiento ilícito, y mantiene, entre otros, al ex Secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime y al ex Superintendente de Servicios de Salud de la Nación Héctor Capaccioli en libertad, a pesar de los graves delitos que se les imputan.
También llama poderosamente la atención que hasta la fecha no se haya procedido de igual forma con otros dirigentes políticos y sindicales como el caso del Sr. Hugo Moyano, Secretario General de la C.G.T., que maneja todos los hilos de la corrupción sindical y cuyo sustancial enriquecimiento es de público y notorio conocimiento. De allí el famoso "Derecho de dos velocidades" del que se habla frecuentemente.
Se trata, en nuestra opinión, de una manipulación más del Poder Ejecutivo Nacional sobre jueces que resultan vulnerables, con la obvia finalidad de producir a los ojos de la opinión pública una mancha sobre un dirigente de la oposición, con un claro tiro por elevación a la figura del ex Presidente Dr. Eduardo Duhalde, uno de los contrincantes con mayores posibilidades en el acto eleccionario de octubre del corriente año.
Advertimos a la opinión pública para que esté atenta a estas maniobras ya reiteradas a que acude el oficialismo, y que no se deje engañar por las apariencias de "Justicia" con que suelen enmascararse estas maniobras, pues, tal como lo enseñó nuestro Juan Bautista Alberdi,
"La peor inseguridad para las personas es la que nace del vicio de las leyes y de la arbitrariedad de los magistrados, porque a la fuerza insuperable del poder público reúne el prestigio moral de la autoridad. Por lo mismo el Art. 18 de la Constitución cuida de establecer las bases de un enjuiciamiento, que no deje a la ley, ni a la autoridad el medio de ejercer contra las personas la menor tiranía con viso de legalidad".
ABOGADOS RURALISTAS EN DEFENSA DEL CAMPO ARGENTINO
La Comisión de Enlace ante la detención de Gerónimo Venegas
La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias reitera el pedido para que sean respetados los principios que emanan de la Constitución Nacional, las instituciones de la República y los mecanismos democráticos, en todos sus niveles.
Deben garantizarse en nuestro país la calidad institucional y la independencia de poderes.
El procedimiento de detención del líder sindical de los trabajadores rurales, Gerónimo Venegas, conocido opositor al gobierno nacional, independientemente de la sustanciación de la causa, por su celeridad y su difusión pública, contrasta enormemente con la lentitud que caracteriza a causas equivalentes abiertas contra funcionarios del gobierno, demostrando una vez más que se involucra a la Justicia en cuestiones políticas.
Las entidades agropecuarias expresan su apoyo, colaboración y solidaridad con los trabajadores rurales en la búsqueda de que las garantías constitucionales sean el marco para todos los argentinos, sin exclusión.
Buenos Aires, 11 de febrero de 2011
Confederaciones Rurales Argentinas Federación Agraria Argentina
Sociedad Rural Argentina CONINAGRO
LA FAA ANTE LA DETENCIÓN DEL TITULAR DE UATRE
La Federación Agraria Argentina manifiesta su preocupación por el hecho de que la detención del titular de UATRE, Gerónimo Venegas, se haya dado de manera absolutamente arbitraria.
Se trata de un dirigente político que está públicamente enfrentado con las autoridades nacionales por motivos políticos, y es por esto que llama la atención que la Justicia haya actuado con Venegas con una celeridad que no mostró en los últimos tiempos, cuando se iniciaron causas por corrupción u otros delitos a funcionarios y empresarios vinculados al gobierno nacional.
En nuestro país debe garantizarse la calidad institucional y la independencia de poderes. Y sea cual fuere el partido que esté a cargo del Poder Ejecutivo, bajo ninguna circunstancia puede utilizarse al Poder Judicial para tomar revanchas políticas.
Fuente: Prensa FEDERACIÓN AGRARIA ARGENTINA
domingo, febrero 20, 2011
Taso, Taso perdió el boludazo!
Vladimir ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El Olvidau":
Lucas: Nada que ver con el post pero ya que te interesó en su momento te paso la primicia: Sobisch, el del "Tazo Tazo se viene el Bigotazo", perdió por goleada la interna del Mov. Pop. Neuquino (70% de Sapag contra 30% del Bigote delincuentón y menemista). Ahora faltaría que vaya a la cárcel y la fiesta será completa. Salu2!!!
Disparen contra los jóvenes.
Hoy, el suplemento Enfoques del diario editado por el estado y la sociedad de Mitre y Noble, vende en la portada principal una nota sobre lo que llama "la juventud K". Citando a cuarentones en decadencia que intentaron armar la "juventud de Graciela Fernández Meijide" dentro del gobierno más reaccionario de la historia democrática, ahora reconvertidos en "estudiosos", el análisis de la juventud -que adhiere mayoritariamente al kirchnerismo- se centra en los lugares menores a los que acceden la dirigencia de una agrupación, La Cámpora.
Es curioso, porque en esos lugares, no se tomó ninguna decisión seria que afecte de verdad a las corporaciones diversificadas para las que La Nación actúa de portavoz.
Lo de los ex jóvenes delarruistas se puede comprender desde la perspectiva que, para seguir cobrando al pedo con Margarita Stolbizer y descarriar hacia la aventura de una derecha cool con Ernesto Sanz, necesitan recurrentes apariciones en medios que les exigen un nivel de agresión algo más sofisticado que sus fuentes, como putear usando palabras esdrújulas.
Entonces, todos los prejuicios de clase -y además, prejuicios de nabo- confluyen en una síntesis de los miedos históricos que en la oligarquía mojigata han producido los contradictorios (sí, siempre contradictorios) movimientos populares: que el Cuervo Larroque no terminó la secundaria, que hay nuevos ricos -o pendejos desclasados manejando directorios de empresas- hijos del por algo será y el revanchismo, excedidos en las tareas concretas; portadores, a lo sumo sanos, de esta farsa montonera que no es progresista ni peronista sino claramente, pero claramente eh, fascista stalinista neoliberal y del peor peronismo, el primero, pero además de todo eso, es nada, porque están confundidos y descarriados y engañados, detrás, claro está, del Diamante Sangriento.
Tengo varios amigos citados ahí, como Patucho Alvarez y Martín Rodríguez. Al resto, o lo conozco poco o me caen decididamente mal. Ayer hablaba con una ex novia mía-que también es profesional y de clase, señor- de Martín Rodríguez. No sólo porque esta ex no es kirchnerista -más bien lo contrario- sino más que nada porque no toma en serio, ni lee, la cloaca de Perfil o La Política on line -que es la usina de bolazos en bruto, que luego La Nación retoca con una redacción más amena y compleja, citando a Marcos Memento Novaro- cuando le mencioné, al pasar a Martín Rodríguez me preguntó si me refería al poeta, y citó varios obras de Rodríguez. Es el mismo. Que, además, no es Gerente de Contenidos (así que al pedo lo andan tratando bien los periodistas, por debajo, de los medios hegemonicos). Patucho es mi amigo de hace años. Viene de La Pampa, es un militante político formado, sofisticado, culto, y un buen tipo. Que escriba en un blog -bah, últimamente, lo tiene medio abandonado- es más por placer que por los fantasmas que puedan inventarse. Fantasmas que evocan la desverguenza de las cosas que se dijeron sobre los descamisados que, medio siglo atrás, entraban, oh qué escándalo, al Colón, o sobre los escritores y artistas que apoyaban la tiranía peronista, obviamente, por plata.
Hoy, nadie se atrevería a decir que Discépolo, Scalabrini Ortíz, Jauretche o Cooke escribieron e hicieron lo que hicieron por dinero. En su momento, desde las páginas manchadas de sangre de la tribuna de doctrina de Mitre, se dijeron calumnias aún peores. Con el placet de los Pino Solanas que gritaba que la concesión del CIADE y bananitas dolca que se llevaban la mano al pecho por los Gainza Paz y el diario La Prensa. Escribas a sueldo de la defensa de dos familias, emparentadas. Los Noble y los Mitre. ¿O acaso coinciden espontáneamente en los ataques, los descalificativos, la minimización, la soberbia? ¿Tanta coincidencia no puede más que explicarse desde la perspectiva de la disciplina partidaria?
El caso de Patucho es una síntesis -desconocida por quienes hacen la nota- porque tiene mayor formación cultural que la media entre los periodistas, tiene mayor creatividad que la media entre quienes intervienen en la acción política, y porque le chupa un huevo -me consta- los denuestos a los que son tan afectos en los ámbitos políticos, periodísticos sobre todo, y culturales en general: minimizarte.No sólo desde las corporaciones, sino desde el propio kirchnerismo.
El arte de la humillación tiene su pelotazo en contra: la neurosis que explota cuando al humillado le rebota. A Patucho le rebota. Ya quisiera yo (y lo he pensado, en serio, muchas veces) tener esa grandeza. Y es una síntesis porque es quien está detrás de muchas acciones políticas poniéndole una impronta novedosa, jugada.
Y porque, como recién se desliza en el último párrafo, la pregunta del desvelo para la derecha es ésta:
"¿Podrían sobrevivir los jóvenes K sin Cristina en el poder? Esa parece ser la pregunta del millón, y la mayoría de los analistas y protagonistas de la política se inclinan por el no. Aunque en la Argentina nunca se sabe".
Dìas atrás, el experto en almuerzos de Mirtha Legrand, Pablo Sirven, receteaba una nota cargada del mismo odio en torno a la muerte de Néstor Kirchner. La bronca de los ex jovenes a sueldo del estrepitoso fracaso de Graciela Fernández Meijide, del diario manchado en sangre de La Nación y de Sirven tienen la misma histeria: Kirchner está muerto, Cristina muy probablemente sea reelecta, pero hay algo peor: toda una generación les toma el pelo, les resultan, a esta generación más feliz y deshinibida, indiferentes sus oropeles, caminan por el costado, piensan otras cosas, ganan en autonomía, mejoran, sí, millones de jóvenes mejoran materiamente sus vidas y sienten una causa, muchas causas que confluyen en un rostro, como propia.
En la calle San Martín cortada, Los Mimosos de La Paternal cantaron anoche una canción a Nestor y Cristina, el público, entusiasta, bailaba. A media cuadra había una fiesta, de un montón de pibes que recién salían de lo secundaria. Cuando se cortaba la cumbia, Cobos era el hit.
¿Sabe algo de esto mi amigo Iván Hein? No sé, y supongo que no.
Pero lo cuento para que el miedo a la Casa Tomada sea más extenso, perdurable, desesperante: hay para rato, doctores. Las ilusiones, los sueños, la alegría, las esperanzas, están más allá de palcos y escenarios, de avances y retrocesos, de sapos y princesas. En el camino, algunos intocables se sienten visibilizados, algunos chantas -las dos familias emparentadas- ven recortado su poder ilegal, algunos amigos de La Nación están presos a cadena perpetua, los ex armadores juveniles de Fernandez Meijide se reciclan del ostracismo del fracaso con fracesitas de viejas chotas, y Los Mimosos de La Paternal hacen bailar las familias que cortan las calles.
Las notas sobre Una Excursión a los Indios Ranqueles tienen esa desesperación que Gilles Deleuze y Félix Guattari detestaban en Mil Mesetas.
Y punto.
Yo de pedo terminé la secundaria, con los años (no soy joven ni quiero volver a serlo) fui aprendiendo que los intelectuales orgánicos de la derecha son certeros: no los alivia la muerte de Kirchner, no les preocupan las corbatas de la dirigencia de La Cámpora, se resignan, incluso, a un nuevo mandato de Cristina -aunque no resignarán la pelea- y ya no atacan a donde se concentran las cajas verdaderas del estado, las que hasta hace algunos años coimeaban a toda la corporación periodística (¿hace falta nombrar las cajas? Puede ser, pero en otra ocasión, para el caso lo que importa es que ninguno de los mencionados en la nota maneja esas áreas que fueron un festival de coimas a periodistas durante el menemismo y el ministerio del cuñado de Graciela Fernández Meijide) sino que les molesta el legado rizomático (por eso golpean a diestra y siniestra), los miles y miles, los millones de pibes que ya crecieron políticamente sin comer pescado podrido y, encima! sin tragarse los sapos tamaño elefante de tanto chanta desvelado por saber cuánto le va a durar la terapia.
Muchos, muchos años de terapia.
Venimos a romperles las pelotas, doctores.
Por eso nos tienen tanta bronca, tanto desprecio, por eso apelan a la deslegitimación, al pensamiento binario: no pueden contra la murga que llaman la turba, no pueden abarcar, representar, acotar, un fenómeno político que les vuelca todas las estanterías con las que, en los 90, hasta uds, los doctores, se doctoraron en progresistas.
¿Irán, como ha festejado el diario La Nación a lo largo de la historia, detrás de arrasar de nuevo a una generación entera? ¿Es ése el objetivo? No creo. No tienen las condiciones. Van al núcleo de la subversión: el pensamiento, la cultura, la alegría vívida, las ganas, las luchas y sus estandartes. Aprendieron bien. Contra eso; hay que divertirse, burlarse, festejar, pedir más.Sobre todo, pedir más.
Estoy, aunque no parezca, escribiendo a varias puntas. Sé que hay muchos que me consideran un perfecto idiota a sueldo, de un lado, y del otro, un perfecto idiota útil. No me importa mucho.
Siempre sueño con que una chica hermosa -rubia y de vestido estampado en flores- sepa leer entre líneas y me encuentre al doblar una esquina y me inscriba un beso así, de callado. Sino tuviera este desprestigio que defender, contaría que algo así ha sucedido.
Anoche dormí lo más bien a pesar de la intervención al Indec, pero yo también tengo mis fuertes críticas al gobierno. Sólo que, equivocado o no, entiendo cuál es el prado desde donde puedo disputar, dónde mis ideas pueden resultar plausibles, y en cuál campo sembrado mis ideas serían funcionales a un silo que especula con bajar el precio del avance de las capacidades estatales.
No importa lo que digan, todavía hay miles y miles de compatriotas que duermen en las calles, todavía hay jubilados que se las rebuscan, un elitismo espantoso en el acceso a la educación de calidad, una pésima distribución regional del ingreso, falta un país integrado para desde ahí pensar la integración sudamericana, todavía hay que industrialziar más y más, crear trabajo digno para los jóvenes, todavía falta mucho, muchísimo, como para distraerse en tres o cuatro histéricos que temen que, los del otro lado de la Casa Tomada, los negros de mierda, se queden a vivir a para siempre. Terapia, doctores, muchos años de terapia.
La Casa Tomada no es temida por los escritorios, por los expedientes, por los CBU, sino por esta batalla cultural que, sin darnos cuenta y leyendo a la derecha, nos vamos percatando (que fea palabra, corazón) que sino está ganada, por los menos, ellos, los doctores, están cagadísimos en las patas por el miedo a perderla.
Los intelectuales orgánicos de la derecha están, resultante de tantas dictaduras, un poco magullados y a la deriva. Los Dioses, Hombrecitos y Policías sólo pueden producir poesía de la mala y temerosa de una avalancha cultural que los esquiva a lo pavote.
Si yo fuera su terapeuta, doctores, les advertiría: no es para tanto.
Pero como soy su indigno (y pequeñísimo) adversario, aprovecho las boleadoras para pegar a varias puntas y, ya que estamos y mientras tomo un café, largarme una lenta y duradera carcajada. Que no es más que la prolongación resignificada de la larga risa de todos estos años.
sábado, febrero 19, 2011
El angostamiento
Del Grupo A que prometía gobernar desde el congreso un país presidencialista -claro que todo muy republicano y consensual e institucionalista, no por nada Victoria Donda preside la Comisión de Derechos Humanos que tiene, casi incluso, hasta un 10% de contratos para la pyme, claro que a cambio de votar a quien posee el 110% delos contratos en la Comisión (que importa) de asuntos constitucionales a Graciela Barrionuevo, cara visible (y horrible, convengamos) de la impotencia y la frustración de esta derecha cool- hasta el peronismo federal, al servicio de la comunidad, para luego, implorando desde las tribunas corporativas del periodismo militante, que traicionen su mandato electoral más caciques sin indios -el caso de Victoria Donda es símil al de Graciela Barrionuevo- para luego inventar que El Hijo De alfonsín entusiasmaba a las masas, acompañadas de un tecito de buenos modales, para luego, etcéteracompulsivo, hacer de Sanz un estadista, hasta que Sanz, el estadista, abrió la boca y dijo una serie inigualable y escueta de muy republicanas boludeces, el angostamiento lleva a que, anoréxicas, las corporaciones que comandan la Unión Democrática en estado de Guerra de Guerrillas escriba, impotente, la sátira de que la contracara del peronismo kirchnerista está en el propio peronismo kirchnerista. Una sutileza dialéctica marxiana que, convengamos, está muy lejos de la capacidad de abstracción de De Narvaez o Macri, ambos semianalfabetos funcionales que perdieron, nostalgias de tener tu risa loca, hasta el semblante proactivo del eficientismo publicitario, a los que, entusiasta, Luis Majul les come la billetera, con una novela por entregas que, tras rebotar en editorial Planeta, compró a precio de saldo el perverso de Fontevechia.
El problema de hacer una operación de prensa del tipo cayó un rayo en el cielo sereno, pero ojito, ahí reside la antítesis que derivará -tranquilitos, chicos revoltosos- en síntesis superadora cuando en realidad se desea con fe religiosa que la antítesis -hoy Scioli, mañana Moyano, Sabatella, Lino Barañao, Hugo Curto o Washington Cucurto- sea la negación de la negación así en seco, planchado, perfumado y olvidado; el problema es que se muestra, demasiado, el rostro de la impotencia. Como en Asesinos sin Rostro, la novela de Henning Mankell, la crueldad hacia el kirchenrismo es dirigida con la saña de una gran operación, de trama compleja y aceitada, que trastocará el orden y fatigará hasta lograr quebrar los cimientos burgueses de estos montoneros falsos progresistas tan chavistas y stalinistas lindando con el fascismo, cuando en realidad, debajo, y sin rascar mucho la superficie -basta con rascar la espalda contracturada de la mediocridad- hay dos boludos sin ton ni son, dos familias (emparentadas) como en Asesinos sin Rostro. Una inversión antropológica y narrativa de A Sangre Fría, para defender, no ya dos boludos extranjeros y extraños, sino dos familias emparentadas. Salvarles (perdón porla ironía) la ropa.
Amenazando con tanques para luego hacer cosquillitas. Montar la escena del asesino a sueldo, preparado y con la mira fija, sin que le tiemben las manos, para lanzar, ponzoñoso, una cebita en manos de Pablo Sirven, experto en encontrar sutilezas en los almuerzos aburridos de la grosera Mirtha Legrand.
La experiencia del angostamiento toma carnadura cuando hay que retar, por papanatas a un Mauricio Macri, por no ser la proyección del deseo del deseo del otro en Reutemann, por la imposibilidad de lograr entusiasmar a largos empleados de carrera en el PAMI con El Hijo De alfonsín. Todo así, muy berreta. Confiando en que el kirchnerismo se depure de kirchnerismo desde el propio kirchnerismo, haciendo entrismo con la tosquedad de un trostkista en la asamblea de Parque Centenario, confiando en que los personajes imaginarios de esta revista con mucho cartel -tanto de fachada como en la palícula colombiana La Estrategia del Caracol- cobren vida y tiernos como Peter Pan pero vampiros como un comic del año 50, se coman rabiosos y pronto desde adentro al mounstruo que, para desgracia de la racionalidad, marcha primero y si tiene que saltar vallas, son las que el propio kirchnerismo se pone, ante la ausencia de una alternativa y de puro aburrimiento nomás.
Para hacernos comer elarroz con bife, mi mamá nos compró unos cuentos dónde, desde los envases con forma de dedo del azafrán salían duendes, que eran buenos y grandotes y tiernitos y ocurrentes; entonces, nosotros, con tres o cuatro años, comíamos gustosos toda la comida. Tretas de mi pobre madre.
Los duendes de sombreros anchos y colores vistosos -libros caros para la época- volaban y bailaban en el aire. Yo tenía 3 años, estaba convencido de la existencia de los duendes voladores que salían del dedito de azafrán, pero como los grandes empresarios de este país que tampoco son boludos, jamás me arrojé por el balcón para ver si, de verdad, los duendes que fantaseaba que volaban demostraban que cualquiera, con buena voluntad y convencido, podía volar.
Considerando que mi casa en Rosario era la de arriba y que esas casas de techos altos y escaleras de mármol y vidriales de colores con balcones amplios e iluminados, podía, de haberme arrojado con mi imaginación infantil y fervorosa, al asfalto caliente de calle Rioja y 1 de Mayo, haberme muerto lo más campante y alegre, considerando eso me parece que, también a los 3 años y como todo niño mal educado, no me gustaba comer verduras, es probable que las verduras que se venden como complejas operaciones quirúrjicas en los boletines internos de la clase dominante, no sean más que un juego resignado que sirva de pasatiempo hasta que los niños crezcan, tabulando los deseos con la realidad, volviendo a leer el mismo libro y descubriendo sutilezas en la tosquedad de los libros infantiles, sabiendo en el fondo que las sutilezas no son más que nuestros deseos proyectados. Porque volaran o no volaran, los duendes, corazón, lamentablemente no existen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












