domingo, julio 31, 2011

Pino es Rock

Escribe El Coronel:  
Acaba de salir Pino de votar. Encara las cámaras cual estrella de rock and roll, gorrita progre de coté y todo. Ante la pregunta sobre qué pensaba de la campaña sucia denunciada por Filmus de parte de Macri, el otrora exitoso co-director de Cine sólo atinó a responder que si de campaña sucia hablamos, el Gobierno Nacional es el principal promotor desde la TV Pública que él paga y de 678.
Discusión vieja si las hay, todavía es argumento de muchos antikirchneristas e incluso de muchos "ni", el uso de la pantalla de la TV. Y cuando se refieren a la TV pública se refieren a toda la programación, no a la hora y media que dura el programa en cuestión. Pero como no tienen ni idea de lo que es la Tv Pública hoy, la asumen como mejor les conviene.
¿Es que no es justo acaso que parte de ese 45% que le dio (y que no también) el mandato a Cristina no pueda tener una hora y media por día de un programa con contenido que no puede ver en otro lado?
¿No es plural eso? ¿Cómo es que ahora se preocupan tanto por un canal que nunca miraron? Es evidente la censura. Acá no se pretenden programas antikirchneristas en Canal 7, se pretende la anulación de los que defienden explícitamente el proyecto de manera efectiva.
Pino termina su argumentación, como bien eurocéntrico que es (uno supone que siempre lo ha sido y que Gettino no le ha permitdo expresarlo) diciendo esto de que en los países serios las televisoras públicas son críticas y plurales. Sanata para la tribuna. Habrá que ver cuánto aportan a la democracia esas televisoras "plurales". Bueno, capaz que habría más racismo en Europa. Racismo reglamentado por leyes, digo, por si a alguien se le pasa eso. Pino es incapaz de pensar la construcción de un proyecto de país de visión latinoamericana, independiente de los poderes económicos. La TV Pública es una herramienta legítima que se usa de manera legítima, incluso uno podría reclamarle más defensa. Pero a Pino le molesta esa hora y media. No la utilización de su plata (también) para operetas telefónicas y de difamación.
Y le dice amigo a Luis Novaresio al terminar la nota. Un tierno.
Más, acá.  

sábado, julio 30, 2011

Silvia Suller, por dios!



En los galpones de la escuela Don Bosco -adonde yo iba- se hacía una feria del niño, en Paraná. Tenía 10 años y antes de entrar le pedí a un amigo, que vivía en la esquina de casa, que me atara los cordones. Antes de pagar la entrada, yo quería estar presentable. Era un gurisito chiquitito y bien educado. No sé cómo fue que terminé así, pero a mí me educaron bien. No entraba a ningún lugar con los cordones desatados. Claro que no sabía atarmelos. Aprendí, recién, a los 12 años. En Carlos Paz, en el viaje de estudios. No me quedaba otra. Ir al boliche (de 20 a 24 hs) a escuchar Lambada con los cordones desatados no daba. Pedirle, ya no a mi hermano o algún amigo del barrio, con plena conciencia de cuán pelotudo era yo, es una cosa, pero pedirle a cualquier de los pendejitos de mi curso, no señor, jamás. Aprendí. Entré, a la feria, erguido. Compré una torta frita. Saqué mi Yo-Yo (había un campeonato de Yo-Yo, mi tierno juego de una infancia ególatra, y una vida ególatra) y esperé mi turno. Subí al escenario, previsiblemente, gané. Un juguete grande, tosco y feo. De colores brillantes, un cachivache. Después, sorpresivamente, pidieron desde el micrófono, chicos para un concurso de baile. Yo, en esas mariconadas de chicas, no me metía. Pero, de pronto, al cosa se puso heavy, más metal, digamos: no era bailar cualquier cosa, como hacían las chicas, esas criaturas bíblicas tan lejanas y sensibleras (yo tenía 5 hermanos varones e iba a una escuela religiosa donde sólo se aceptaban varones), sino que, atención punkitos, había que bailar al Gran Majestuoso Yonny Tolengo. Me subí al escenario. Gané. Mi vida de niño fue un certero dardo al triunfo. Después, por esos raros destinos de las cosas, me transformé, kafkianamente, en esta piltrafa. Derrotada. Amargado. Resentido. Lamentable. Pero bueno, el caso es que recién hoy me doy cuenta que en este video, de una leyenda del rock nacional combativo, está Silvia Suller.
Fue un golpe. 
Yo estaba mirando, lo más pancho,el video, mientras me tomaba un recreo para las notas que tengo que escribir para mi trabajo, un recreo de unos 4 días, comía galletitas del año pasado que encontré abajo de la cama, tomaba coca cola, la meada del imperio, me rascaba la panza, con los pies sobre el escritorio, tiré el celular al tacho de la ropa sucia para poder concentrarme mejor, vi esa rubia, dije, me dije: "mirá qué linda" Y agrandé a pantalla completa. Y escupí. Las vueltas de la vida. 
Por eso te digo, no somos nada. 

el padre Farinello recibe los primeros bocas de urna


Carpetazos contra Zaffaroni


Twitter
qué extorsión, boludo, qué carajo te pasa? mostramos el culo de una militante y es extorsión? están en pedo?
Direct message sent by | luchio | (@luchio) to you (@carrascolucas) on May 11, 3:04 PM.
Luchio03_normal
| luchio |
A mi alrededor.

Phone2 Envía por SMS D LUCHIO + mensaje al 40404 o al código local de tu país. Learn Twitter for Mobile.
If you'd rather not receive mensaje directo emails from Twitter, you can unsubscribe immediately. To resubscribe or change other Twitter email preferences, visit your account settings to manage email notices. Por favor, no respondas a este mensaje; fue enviado desde una dirección de correo electrónico no monitoreada. Este mensaje es un servicio de correo electrónico relacionados con tu uso de Twitter. Para información general o para solicitar ayuda con tu cuenta de Twitter, por favor, visítanos en el Soporte de Twitter.

Libre -el suplemento de calumnias e injurias de Perfil- está desesperado. Fue creado en concurso con Clarín para psicopatear kirchnerista y gente de izquierda de cara a las elecciones. Nunca pensó en vender semejante basura s "los sectores populares" que, de hecho, no lo compran.
Hay un periodismo amarillista, que expresan el diario Popular y Crónica, que a mí, simplemente, no me gusta. Pero también se pueden encontrar -en diario Popular- el sofisticado resentimiento traumático de un Pepe Eliaschev, o notas interesantes de las materias que, en mi caso, sí me gustan. Como trabajador, yo puede estar en cualquier medio donde no coincida con su línea editorial (lo he estado, lo seguiré estando: soy un trabajador, no un empresario) ahora, de ahí a festejar...
La desesperación de Libre -suplemento de calumnias e injurias de Perfil- es por su estrepitoso fracaso. Tiene que subir el tono de la basura que arroja contra los flancos señalados por Clarín. No tiene los escrúpulos de Clarín ni le interesa tenerlos, por que su lógica no es comercial. No es sustentada en el prestigio. Nunca se sabe de dónde vienen los fondos para financiar estas cloacas. Claramente, sin publicidad de ningún tipo, con la prohibición de hacer explícita la venta de putas y a un precio en tapa de dos pesos y algo y sin vender ejemplares -si su kiosquero amigo conoce ese suplemento, pregúntele si vende algo- con todas las páginas en colores (bueno, el papel no es un problema, je) evidentemente que es raro, por lo menos, saber quién pone la plata.
Cuando se tiene el suficiente estómago para ojear esa canallada -generalmente, lo hacemos quienes somos blancos de las calumnias e injurias- uno nota que no se busca la vieja pulsión de incentivar algunos miedos como suele hacer la prensa amarillista. Libre -suplemento de calumnias e injurias de Perfil- es directamente perverso. Berretamente perverso.
Como la ley de medios tiene que resolverla la Corte Suprema, que en un enorme favor a Clarín (así te lo pagana, Zaffaroni) la Corte Suprema dictamina de facto que la ley no es ley, que la legalidad no es legalidad y que el estado de derecho no es estado de derecho, el carpetazo opera, previo a las elecciones, como un "incentivo" para que el resto de los aristócratas que integran ese poder no se atrevan a intentar poner en vigencia la democratización y la legalidad. Que se sigan haciendo los boludos.
Acá lo que se disputa es con qué fuerza llegan las corporaciones tras la reelección -que dan por sentada- de Cristina.
Los tipos oscuros, que salen y entran de las agencias de inteligencia, de la cana y los milicos, del obispado de Bergoglio, de las embajadas, de las multinacionales, los que venden carpetas, saben que cualquier cosa contra Zaffaroni, por sus posiciones políticas liberales y su vida privada alejada de la normalidad de la pequeña burguesía (de la que él es parte) es un flanco fácil. Que la carne podrida de la que se nutren los tipos oscuros, tiene ahí un bocadillo apetecible: odiado por Bergoglio, comprendido por la corporación judicial pero no tomado como miembro, respetado académicamente, con buenos operadores de prensa en medios serios y creadores de agenda, Zaffaroni es blanco de la infantería de Clarín.
Seprin, ahora se edita en papel, como suplemento de calumnias e injurias de Perfil.
Los carpetazos, disfrazados de "investigación", se entregan en mano, siempre hay algún boludito dispuesto a firmar, contienen miserias, escuchas telefónicas, mails pinchados, datos de catastros, espionaje, trabajos de campo. Van contra Zaffaroni. Que me cae muy mal. Pero tiene adversarios dignos de admirar. Y le pegan a Zaffaroni por las cosas buenas que tiene. Están preparado el terreno para que ciudadanos como yo no podamos reclamar el cumplimiento de la ley. Porque si Zaffaroni y la Corte Suprema, se vieran acorralados a cumplir su función de manera seria, el terreno está preparado para decir "la Corte hace su tarea seriamente por presiones K ante el descubrimiento de que Zaffaroni es gay" Algo así de berreta. Carpetazos. Basura.
Libre -el suplemento de calumnias e injurias de Perfil- necesita que nosotros estemos hablando de esa cloaca. No les importa el prestigio, la burla, el asombro ante lo que representan: la bajeza moral más deleznable, la pérdida de verguenza y honor, la sorpresa. No les importa: necesitan que hablemos de sus miserabilidades.
La contradicción es justamente hacer lo que los tipos oscuros esperan que uno haga. A la vez que, psicopatean a gente honesta para que no se pronuncien, por miedo a las calumnias e injurias. Muchos trabajadores de Perfil, son honestos, nunca se dejarían arrastrar al peldaño inmoral de estas operaciones con carpetazos. Se entiende que están en una relación desigual contra empresarios como Jorge Fontevechia y Darío Gallo.
Pero también mucha dirigencia política y muchos periodistas tienen miedo a las calumnias e injurias.
Esas son las contradicciones.
Hay un problema cuando la extorsión se hace carne, hay un problema cuando los extorsionadores quieren publicidad. Hay un problema cuando éste es el terreno en el que Clarín nos quiere llevar. Hay un problema cuando están buscando defender negocios, al costo, si fuese necesario, de la institucionalidad.
Nada más.


tropezó



Se nos va La Farolera, la más linda de los analistas políticos. La vamos a extrañar, pero bue, así son las cosas. Acá el texto de la despedida.



    Hasta aquí llegó La Farolera. Seguramente nos encontraremos muchas veces más, en otros soportes o vueltas de la vida... personalmente, siento que cumplí una etapa.
    Hoy abandono el blog, pues, pero no mis convicciones, ni mis preguntas, ni la pasión que siento por esta Argentina nacional y popular, por el sueño que nos une, por las calles recorridas, por los bombos y los silencios.
   La Farolera ha sido celebración del texto, en su doble cariz de formulación de ideas e intercambio social. Compartir con ustedes mis dudas, mis convicciones y mis “descubrimientos” (que son tales para mí, no necesariamente para todomundo) fue ma-ra-vi-llo-so. Si este espacio les aportó la mitad de lo que ustedes me aportaron a mí, me doy por satisfecha.
   Muchas gracias a todos. Nos estamos viendo.  

frente de izquierda Y (y...ya que estamos) los trabajadores



Vienen tres que vienen a ser algo así como "deben ser" los obreros, preguntándose "quién va a decir" algo que, al parecer, es de interés de los obreros: "que dejamos la vida por un sueldo que no nos alcanza". Parece de prioritaria importancia que alguien lo diga, eh. Bueno, entonces, están con eso de quién lo va a decir (no a pedir, no. Bueno, tampoco sería de mucho pedir "dejar la vida" por un sueldo que sí alcance porque, fijate, no tendrías en qué gastar lo que falta para que alcance: se te iría la vida por el sueldo) y entonces, prepotente, mira (el actor que hace de "obrero") a cámara y pregunta, ¿quién?
Sale el plano de la puerta de la fábrica. Viene la cámara a unas oficinas -dónde suele estar la burocracia, pero bue- y dos gerentes de sectas trotskistas, dicen: "nosotros". Tipo Chapulín Colorado con el ¿y ahora quién podrá defendernos? pero con cero onda. Atrás, unas mujeres secretarias -las secretarias son mujeres- de la oficina, siguen con sus tareas.
Ergo: tenemos a los trabajadores de la fábrica que no saben quién va a decir lo que ellos quieren que diga (metáfora de la representación con absoluta impotencia política) y están las compañeras trabajadoras secretarias, que mientras la vanguardia se propone como representación, siguen en lo suyo, trabajando. Sin darles bola. La vanguardia le habla -desde sus oficinas- a los trabajadores de las fábricas. Y les dicen que no los vota nadie, que necesitan el 1,5% de los votos para presentarse en octubre con la finalidad de decir lo que ellos se supone -no tanto, porque no los votan- quieren que digan. En realidad, para cobrar la guita que da el Ministerio del Interior, pero eso no se lo podés explicar a pendejitos de la UBA que están haciendo su año sabático de trotskismo, queda feo.
El remate: "para que no nos silencien, danos tu voto" es algo contradictorio, pero efectivo. El mensaje es: para que no me silencies, dame tu voto. Pero como se nota mucho, el "no nos silencien" queda ambiguo, dando a entender que hay una especie de conjura mística que intenta silenciarlos. Conjura que sólo entienden los que, en el corto, llevan saco y camisa. Los trabajadores, las secretarias, directamente, están en otra cosa.
Una pura confesión de cómo sobrevivir engañando chicos que, luego de un par de años, a lo sumo, se darán cuenta y huirán de esas sectas. Pero vendrán nuevos chicos. 

viernes, julio 29, 2011

duhaldismo


ts que mencionan a @carrascolucas

 Martín Suárez ✔ 

 Rosa Cortez 

»
 JP Rodríguez Plana 

@ 
 Nahuel Arraya 

@ 
 PabloCastoRodriguez 


Esos mensajes, llegaron en cuestión de 5 segundos. En media hora, van a ser cientos, en mi cuenta de Twitter. Buscan que yo me ponga a discutir, con máquinas. No sé si en este caso es la de Souto, no creo. No importa el contenido. La estrategia es instalar temas. Por día llegan unos cincuenta comentarios a mi casilla de correo sobre post de este blog: apenas sale publicado algo, llegan. Nunca tiene que ver con el tema en cuestión, sino con los temas que al Grupo Clarín le interesa instalar.  Yo no los publico.
En Twitter las operaciones por parte de la derecha, abundan.
Hay uno con nombre que es una sátira, poco gracioso, más bien banana y molesto. Lo bloquean la mayoría, lo siguen pocos, algunos pelotudos, que me detestan, buscan la originalidad que este nabo no tiene. Pero. Hace un par de días, aparecieron 6 cuentas, donde cambian una sola letra -de manera imperceptible- de mi nombre, ponen mi misma foto y descripción y dicen las mismas cosas a la vez.
A Julia Mengolini le hicieron lo mismo.
El caso es que el PRO, que es quien está detrás de esto, planifica operaciones -como la de ayer con 678 de Hernán Lombardi- y sale en malón a instalar los temas. Pero políticamente no tiene mayor sentido, porque el PRO, en el partido grande, no juega. A nada. Sí, en cambio, el duhaldismo. Que apuesta, claramente, a la desestabilización. A la confusión, al juego sucio.
Acá se trata de cuentas truchas, que dicen, exactamente lo mismo, y es imposible -por la coordinación y por el tiempo que utilizan- que sean manejadas de manera manual. Probablemente, mientras me mandaban esto a mí, simultáneamente le mandaban a otras personas. De manera sistemática.
Una de las cuentas truchas con mi nombre la mandó a hacer Pablo Das Neves, el hijo del organizador del fraude en Chubut, hoy candidato de Duhalde. Pablito, es funcionario de papá, no muy buen funcionario, dado que tenía injerencia en el fraude que derivó en la bancarrota política de su proyecto político.
La simultaneidad de esta jugada, y la figura -patética- de Pablo Das Neves,llevan a Duhalde.
Juegan sucios, muchachos.
Pero yo no esperaba otra cosa.
Ustedes son completamente sucios.