lunes, octubre 31, 2011

El malestar en la cultura




Da un poco de cosa. Discutir sobre el borde, algo que hace un daño íntimo. A mí. A mis -eventuales- interlocutores. Que no son muchos. Pero atienden geografías. Aún en el sobrevalorado territorio digital. Pero dejando eso afuera. Un paseo por la costanera de Paraná. Una gira por bares rosarinos. Un almuerzo, salvajemente temprano y con rúcula, en la República de Palermo
Ahí se discute la compulsión al mito, el invento del mito, las cosas que maquinan "en el poder".
Es raro. Gente que ha leído a Foucault. Es cruel, también, constatar algo que de ningún modo será visto como propio del orden de la autocrítica: los muros invisibles que separan nuestras tertulias de una realidad vista como acabada y definitiva, allá en las periferias. Donde también suceden cosas. Y de otras intensidades.
A mí me incomoda hablar de lugares donde parece uno mofarse, con poca piedad de sí mismo y secreto orgullo, de una etnografía geográfica. De sociólogo culposo. De mameluco de la palabra.
Pero tampoco me caben todas las de la ley si quiero, presuntuoso, hablar desde los lugares, con rúcula, que no frecuento, ni pertenezco y me aburren.
Chicanas viejas que en la literatura se piensan muy setentistas. Son más viejas. Más anticuadas. Recicladas, torpemente, para la ocasión. Cabecitas negras que cobran la Asignación. Que se va por las cloacas del parquet. Una excursión a los indios ranqueles.
A la derecha le hace falta un arsenal de chicanas con mayor lucidez. Da un poco de pena la majulización de ambientes pretendidamente sofisticados. El moncloísmo, que ya era una boludez de Mariano Grondona, da paso a la majulización: "Bueno, sí, pero Belgrano fue funcionario de la Corona". Inquisidores faltos de cierto alfabetismo político para, de última, chapearse de cínicos.
No sé si me resulta más cómodo evitar ciertos debates o lo hago por verdadero respeto a tradiciones que concurren en las barriadas donde, todavía y a contramano de los élites intelectuales, hay un empeño por no enterarse que la historia acabó, que las ideologías murieron, que la credulidad es un pecado y las emociones, una mariconeada de quien no sabe que está siendo manipulado por Apold o Discépolo, ese bloguero K, que hace su programa en un medio estatal y con la plata de los jubilados.


domingo, octubre 30, 2011

Luz, Cámara, Devaluación

Luz: 

Articulo de Nestornautas: 

RECLAMAN LA VUELTA DEL ESTADO BOBO


En la edición de la corneta de hoy destacan la visita de funcionarios del gobierno nacional a la planta de Siderar, la empresa principal del Grupo Techint en la Argentina, y que hace un tiempo fuera eje de la disputa entre el gobierno y la multinacional del acero, ante la negativa de ésta a permitir la participación de directores en representación del Estado; que cuenta con aproximadamente el 26 % del capital de la sociedad, a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que maneja la Anses.


La discusión no era -como lo planteaban los medios hegemónicos- para conseguirle conchabo a un par de muchachos de La Cámpora, sino algo más profundo: aprovechar la participación estatal en un conjunto de empresas que tienen posiciones dominantes en sectores estratégicos de la economía (y vaya si la fabricación de acero lo es), para orientar sus actividades en beneficio del país en su conjunto, y no sólo en virtud de los planes empresarios, mas cuando son firmas multinacionales; como sucede en el caso de Techint.

En ese contexto se inscribe la discusión por la distribución o no de más de 6500 millones de pesos de utilidades de Siderar provenientes de ejercicios anteriores; es decir si se reparten entre los accionistas, se capitalizan o se reinverten para expandir la capacidad instalada de la empresa y su producción.

De allí el interés del gobierno por forzar la producción (vía Siderar, empresa dominante en el rubro del acero en el país) de acero inoxidable: no es sólo un capricho de ama de casa de Cristina por ver con qué se fabrican las ollas de coina, tiene que ver con una idea estratégica de país: con desarrollo industrial, fabricante y proveedor de insumos extendidos (utilizados por otras industrias), y de paso, sustituir importaciones y ahorrar divisas, agregando valor a la producción.

En un punto es comprensible que Clarín no entienda esto: al igual que su socio en la AEA, el Grupo resiste la ingerencia del Estado socio, como se puede ver con conflicto permanente que plantea junto a La Nación en Papel Prensa; llegando al extremo de pretender impedir la actuación de los directores en representación del Estado argentino, aunque éste tenga el 28 % del capital accionario de la sociedad.

Y el hecho está relacionado (en cuanto a la perspectiva que tienen Clarín y otros grupos económicos del rol del Estado) con esta otra noticia:



Es claro que el decreto que dictó Cristina el pasado miércoles (aunque minimizado originariamente en sus efectos) ha pisado algunos callos, y los afectados empiezan a hacer lobby para sus intereses: cuentan para ello con la benevolencia de los grandes medios, que tienen además intereses empresariales bien concretos.

Y cuentan también con las usinas del pensamiento neoliberal que están entre las principales responsables de la crisis financiera internacional: las famosas "calificadoras de riesgo".

Hablábamos antes de Papel Prensa, y el caso del decreto que impone a petroleras y mineras la obligación de liquidar todas sus divisas provenientes de exportaciones en el país tiene similitudes con el de la papelera.

Cuando las empresas comprendidas en la medida señalan que con ella se incrementa la capacidad del Estado de aumentar su potencial de controlar el mercado de divisas, están diciendo "a contrario sensu" que antes eran ellas las que tenían cierta capacidad de control allí (haciendo escasear las divisas liquidadas acá, podían incidir en la cotización del dólar).

Lo mismo que dicen Clarín y La Nación cuando resisten la ingerencia del gobierno en Papel Prensa con el sincericidio de decir que el gobierno quiere controlar el papel, porque el que lo controla, controla la información. Confesión palmaria de que ahora la controlan ellos.


Cámara: 

DESESPERADOS POR UNA DEVALUACIÓN


Por A.C.

En la edición de Clarin del 27/10/2011, se dedican cinco páginas completas con diversas notas, a una supuesta situación de corrida cambiaria incontenible por la inminente explosión del precio del dólar.

Desde el editorial de página 2, titulado con gran estilo periodístico "Dólar, aprietes y futuro"  , el editorialista Ricardo Roa, concluye que La aplastante victoria de Cristina no logró desarmar expectativas que vienen de antes . El Central ha perdido reservas todos los meses del año y se han fugado hasta setiembre unos US$18.000 millones. Más que con aprietes, la respuesta está en las decisiones económicas pendientes , como un tipo de cambio muy por detrás de la inflación."

El hombre pide devaluar a los gritos para evitar la fuga de divisas. Pero se queda corto con la fuga.

Corto porque el mismo día 27, y en otra nota, un tal Daniel Fernandez sube la apuesta y dice que "El supuesto atraso del dólar, si es que existe, no tendría una magnitud tan importante para explicar la salida de US$ 20.000 millones en un año.". Pero alguien supera su apuesta.

En el mismo diario, y también el mismo día, en la nota titulada "Claves", un apostador anónimo vuelve a subir la apuesta a la fuga y dice que  "La demanda de dólares se aceleró en los últimos meses. La fuga trepa a 21.000 millones en el año y ni siquiera el triunfo electoral de Cristina Kirchner cambió la tendencia."

En la medida que uno avanza en la lectura del diario, la fuga de divisas va aumentando (18, 20, 21 mil millones), y es lógico, porque el tiempo va transcurriendo entre página y página, y por lo tanto, la necesidad de devaluación también crece.




Acción: 

El escenario quedó montado desde el mismo día en que las ninguneadas elecciones primarias, con la combinación de una alta movilización ciudadana y un lapidario plebiscito a favor de 8 años de gobierno, organizó las instituciones democráticas restando poder a las corporaciones. 
Desde entonces, con más o menos talento o, lo que ya casi es lo mismo, con más o menos rabia, con más o menos majulización, el grado de aislamiento con la realidad tocó su punto más histérico: una cosa, decía Clarín, es la economía, que se mueve  A PESAR de las decisiones del gobierno, por el viento de cola del mundo, y que llevó al triunfo de Cristina, A PESAR de que la economía del mundo está hecha mierda y como un viento de cola negativo después de las elecciones haría mierda todo. Los deseos convertidos en análisis políticos es una costumbre del Grupo Clarín desde el alzamiento de la oligarquía a esta parte: y lo hacen desde el timón de la AEA, dónde junto a Techint y la Mesa de Enlace cortan el bacalao de la economía argentina. 
Que la economía está aislada de la política, es una brutal zoncera que pretende hacerse carne en la gente desde tiempos inmemoriales, y por eso el triunfo fue planteado como algo económico y no político, amén de resguardarse para los aspectos políticos -lo que ellos llaman "el ruido político"- que afecte sus intereses. 
Es decir, toda medida que avance en la democratización de la propiedad de los medios, como manda la ley, o en la democratización de los monopolios y la concentración de mercado. 
Nos tratan de boludos. 
Es este mismo razonamiento -desplegado desde la conciencia de su propia derrota y sabiendo, el Grupo Clarín, que ahora sólo puede discutir desde dentro del Frente para la Victoria, o sea, cuáles razones fueron las centrales para el triunfo- se plantea la estrategia de disputar el dólar para reorganizar el frente neoduhaldista (en el 2002 encarnado por Alfonsín, Chacho Álvarez, De Mendiguren y Duhalde aportando los saqueos y las balas, en el 2011 la esperanza blanca del duhaldismo disidente se hundió patéticamente con Alfonsín y ahora, el neodualdhismo, vencedor en la República de Palermo, Recoleta y Barrio Binner, debería actuar de mano de obra, con perdón del término para viejas conchudas pero de manos manicuradas, en la nueva estrategia del pánico: salir a comprar dólares y, créame señora, perder guita. Por mera sobreabundancia de ideología) en conjunto con la Sociedad Rural, Techint y los devaluacionistas, acompañados de ser posible por cacerolazos ávidos de dólares.
Al mismo tiempo que, en ese estado psicótico, se puede plantear la verdad de las premisas: Cristina ganó por la economía a pesar de la política, pero la economía resultó inflada y era todo mentira. 
No está mal el plan, es bastante típico en nuestra historia y tiene la factura de políticos que siempre escriben en Clarín y están a sueldo de Techint y han colaborado, patróticamente, en hundir el gobierno de Alfonsín, salvar la ropa del de Menem, enaltecer a De La Rúa para luego voltearlo y poner de cabeza a Duhalde, para luego enfurecerse con Kirchner porque "no quiere dialogar" cuando le llevaron el programa de gobierno. 
Los depósitos en pesos siguen teniendo mayor rendimiento que los depósitos en dólares -que han ido creciendo, al ritmo (aunque menor) a la "fuga"- aunque la pérdida del sentido de realidad puede hacer que los grandes medios de comunicación, asesorados por ex presidentes del Banco Central y un fugazministro de economía convertido en payaso de chimentos, hayan apostado al dólar porque la crisis internacional llevaría a que luego de las elecciones, el dólar suba bastante. 
Si en breve escasea la aparición mediática de los que pagan a chimenteros para que los retraten con Luciana Salazar o Juanita Viale no será sólo porque las urnas les dieron un baño de realidad; sino porque estafaron a estas mismas empresas con sus consejos financieros para ganar plata dulce. 







POLITICA // POR LUCAS CARRASCO

¿No era que ADEPA brega por la libertad de prensa?

ADEPA es un club de dueños de diarios del interior organizado para defender posiciones ante la adquisición, en plena dictadura militar y de manera opaca y sospechosa, de Papel Prensa por parte del entonces estado criminal, luego estado bobo y los grandes beneficiarios: los diarios Clarín y La Nación.

Domingo 30 de octubre de 2011 | 15:17



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 Por Lucas Carrasco. 
¿No era que ADEPA brega por la libertad de prensa?
ADEPA es un club de dueños de diarios del interior organizado para defender posiciones ante la adquisición, en plena dictadura militar y de manera opaca y sospechosa, de Papel Prensa por parte del entonces estado criminal, luego estado bobo y los grandes beneficiarios: los diarios Clarín y La Nación. Pero fue precisamente a partir de la adquisición de Papel Prensa que Clarín construyó un monopolio comunicacional que, a medida que se quedaba con el fútbol, los cables, los canales y las radios de todo el país, compraba también varios de estos diarios. Así, la naturaleza de ADEPA fue mutando y tras el comienzo del primero gobierno de Cristina Kirchner, Clarín pudo desembarcar en la entidad patronal. 
Lo hizo a través de la sociedad con Gustavo Víttori, el principal accionista del diario El Litoral, de la ciudad de Santa Fe, con quien construyó una planta de impresión y luego, a su vez, se asoció con Techint para imprimir también boletas electorales con licitaciones dudosísimas durante el gobierno de Binner. 
La planta fue inaugurada en las cercanías de Santa Fe por el gobernador Hermes Binner, los senadores nacionales Carlos Reuteman y Ruben Giustiniani y los CEO asociados de Clarín y El Litoral, Héctor Magnetto y Gustavo Víttori.  Todos ellos brindaron por la libertad de expresión, de ellos. 
Anterior a este negociado y con la gobernación de Reutemann y la venia de Hermes Binner, tanto Víttori como otro integrante del directorio del diario, Nahuel Caputto, habían comprado de manera más que sospechosa terrenos donde luego se erigiría el nuevo Puerto de Santa Fe, la zona que posteriormente sería eje de los grandes negociados inmobiliarios y de las más caras de la región. 
Estas adquisiciones fueron muy sospechosas y el diario Uno de la misma ciudad, contrastó el entusiasmo por el nuevo emprendimiento por parte del diario El Litoral, contando otra parte: el interés que los dueños del entusiasta diario tenían en el nuevo negocio.  Narrando también las maniobras oscuras que lo rodeaban.
Esto sucedió a fines de 2007 y Gustavo Víttori ya era presidente de ADEPA;  y fue en carácter de tal que denunció penalmente por calumnias e injurias al secretario de redacción del diario UNO de Santa Fe, Juan Raúl (Pilo) Monzón. 
A cargo del Juzgado Correccional de la 2da. Nominación, Orlando Pascua consideró recientemente que: 
“CONSIDERANDO: Se atribuyó a Juan Raúl Monzón haber injuriado a Gustavo José Víttori mediante notas periodísticas que involucraban a éste último con adquirentes de terrenos cercanos al lugar donde se ubicaría el puerto local. En este tema, evidentemente, se ha ventilado un tema de interés público relacionado con un supuesto tráfico de influencias en la relocalización del referido puerto”.
Es decir que, además de estar derogadas por impulso de este gobierno y a pedido de verdaderas entidades que representan a los periodistas y no a los dueños de los medios, los delitos penales de calumnias e injurias, el propio juzgado consideró que resultaban de interés público las notas sobre tráfico de influencias a partir de que un miembro del directorio, que contaba co información sobre el nuevo emprendimiento, comprara los terrenos donde iban a realizarse. Una lección de sentido común para Carlos Reutemann, Hermes Binner, ADEPA y Clarín y una buena noticia para la prensa. 
"¿Alguien pudo saber con meses de anticipación al informe final de la consultora interviniente, cuál era el lugar exacto que aconsejaría para trasladar el puerto? ¿Porqué, tiempo después, se registraron dos decenas de operaciones de compraventa de terrenos en esa zona? ¿Fue casualidad que uno de los adquirientes de terrenos era, a su vez, integrante del directorio de diario El Litoral? ¿No resultaba al menos curioso que uno de los responsables de la dirección de la empresa informativa vespertina fogoneara el traslado del puerto a través de continuos pronunciamientos desde su diario y las instituciones en las que participaba activamente -como la Bolsa de Comercio- mientras su socio directo, Nahuel Caputto compraba terrenos allí?" Estas fueron las preguntas que deslizó el diario (opositor al gobierno nacional) UNO de Santa Fe tras conocerse el fallo.
El expresidente de la Bolsa de Comercio, de ADEPA y socio de Clarín, fue un entusiasta impulsor del costoso cambio de lugar del puerto de Santa Fe, por donde pasan los multimillonarios agronegocios y dónde además se establecieron grandes centros comerciales. Claro que no decía que su propio socio Caputto, integrante del directorio de su diario, había adquirido los terrenos donde se iba a erigir esta obra. 
Obviamente, desde el diario El Litoral no hubo ninguna aclaración; sino que Víttori decidió recurrir a la Justicia y denunciar penalmente a quienes habían ventilado la información. Sin privarse, desde su diario, de quejarse por la supuesta mordaza a la prensa que implica la ley de medios. 
Como presidente de ADEPA, Víttori pidió que “se desista de perseguir penalmente a periodistas y directivos de medios, en la genuina convicción de que con ello se contribuirá a afianzar la más irrestricta vigencia de la libertad de prensa, valor clave de toda sociedad moderna” mientras él denunciaba penalmente y económicamente a un periodista por revelar información sobre el negociado con el puerto de Santa Fe. 
Más aún, como presidente de ADEPA, mientras hacía ingresar a la entidad al monopolio Clarín, mostró grandes dosis de cinismo al asegurar que iba a pedir, antes de que Cristina Kirchner enviara el proyecto al Congreso, la derogación de los delitos de calumnias e injurias y que él personalmente  iba a “redoblar sus esfuerzos ante el Congreso de la Nación a fin de explicar la conveniencia de su eliminación”.
Seguramente este párrafo de la resolución judicial lo debe haber amargado:
 “Que la nueva ley 26.551 reformó el art. 110 del Código Penal disponiéndose que la acción resulta atípica cuando las expresiones vertidas refieran a asuntos de interés público (...) Por ello entonces, el hecho atribuido a Juan Raúl Monzón no encuadra en la figura penal del delito de injurias, por lo que de conformidad con lo dispuesto en el art. 356 inc. 1 ap. b) del C.P.P, corresponde disponer su sobreseimiento”. RESUELVO: 1) SOBRESEER al Sr. Juan Raúl Santos Monzón, casado, periodista, hijo de Juan Ramón y Dora Cuevas (...) del delito de INJURIAS por el que fue querellado (Art. 110 del Código Penal),(...) Resérvese el original, agréguese copia, hágase saber y oportunamente archívense las actuaciones. FIRMADO: Dr. Orlando Pascua


Pero fue precisamente a partir de la adquisición de Papel Prensa que Clarín construyó un monopolio comunicacional que, a medida que se quedaba con el fútbol, los cables, los canales y las radios de todo el país, compraba también varios de estos diarios.

Así, la naturaleza de ADEPA fue mutando y tras el comienzo del primero gobierno de Cristina Kirchner, Clarín pudo desembarcar en la entidad patronal. Lo hizo a través de la sociedad con Gustavo Víttori, el principal accionista del diario El Litoral, de la ciudad de Santa Fe, con quien construyó una planta de impresión y luego, a su vez, se asoció con Techint para imprimir también boletas electorales con licitaciones dudosísimas durante el gobierno de Binner. 

La planta fue inaugurada en las cercanías de Santa Fe por el gobernador Hermes Binner, los senadores nacionales Carlos Reuteman y Ruben Giustiniani y los CEO asociados de Clarín y El Litoral, Héctor Magnetto y Gustavo Víttori.

Todos ellos brindaron por la libertad de expresión, de ellos. Anterior a este negociado y con la gobernación de Reutemann y la venia de Hermes Binner, tanto Víttori como otro integrante del directorio del diario, Nahuel Caputto, habían comprado de manera más que sospechosa terrenos donde luego se erigiría el nuevo Puerto de Santa Fe, la zona que posteriormente sería eje de los grandes negociados inmobiliarios y de las más caras de la región.

Estas adquisiciones fueron muy sospechosas y el diario Uno de la misma ciudad, contrastó el entusiasmo por el nuevo emprendimiento por parte del diario El Litoral, contando otra parte: el interés que los dueños del entusiasta diario tenían en el nuevo negocio. Narrando también las maniobras oscuras que lo rodeaban.

Esto sucedió a fines de 2007 y Gustavo Víttori ya era presidente de ADEPA;  y fue en carácter de tal que denunció penalmente por calumnias e injurias al secretario de redacción del diario UNO de Santa Fe, Juan Raúl (Pilo) Monzón. 

A cargo del Juzgado Correccional de la 2da. Nominación, Orlando Pascua consideró recientemente que: “CONSIDERANDO: Se atribuyó a Juan Raúl Monzón haber injuriado a Gustavo José Víttori mediante notas periodísticas que involucraban a éste último con adquirentes de terrenos cercanos al lugar donde se ubicaría el puerto local.

En este tema, evidentemente, se ha ventilado un tema de interés público relacionado con un supuesto tráfico de influencias en la relocalización del referido puerto”. Es decir que, además de estar derogadas por impulso de este gobierno y a pedido de verdaderas entidades que representan a los periodistas y no a los dueños de los medios, los delitos penales de calumnias e injurias, el propio juzgado consideró que resultaban de interés público las notas sobre tráfico de influencias a partir de que un miembro del directorio, que contaba co información sobre el nuevo emprendimiento, comprara los terrenos donde iban a realizarse.

Una lección de sentido común para Carlos Reutemann, Hermes Binner, ADEPA y Clarín y una buena noticia para la prensa. "¿Alguien pudo saber con meses de anticipación al informe final de la consultora interviniente, cuál era el lugar exacto que aconsejaría para trasladar el puerto? ¿Porqué, tiempo después, se registraron dos decenas de operaciones de compraventa de terrenos en esa zona? ¿Fue casualidad que uno de los adquirientes de terrenos era, a su vez, integrante del directorio de diario El Litoral? ¿No resultaba al menos curioso que uno de los responsables de la dirección de la empresa informativa vespertina fogoneara el traslado del puerto a través de continuos pronunciamientos desde su diario y las instituciones en las que participaba activamente -como la Bolsa de Comercio- mientras su socio directo, Nahuel Caputto compraba terrenos allí?".

Estas fueron las preguntas que deslizó el diario (opositor al gobierno nacional) UNO de Santa Fe tras conocerse el fallo.El expresidente de la Bolsa de Comercio, de ADEPA y socio de Clarín, fue un entusiasta impulsor del costoso cambio de lugar del puerto de Santa Fe, por donde pasan los multimillonarios agronegocios y dónde además se establecieron grandes centros comerciales. Claro que no decía que su propio socio Caputto, integrante del directorio de su diario, había adquirido los terrenos donde se iba a erigir esta obra. Obviamente, desde el diario El Litoral no hubo ninguna aclaración; sino que Víttori decidió recurrir a la Justicia y denunciar penalmente a quienes habían ventilado la información.

Sin privarse, desde su diario, de quejarse por la supuesta mordaza a la prensa que implica la ley de medios. Como presidente de ADEPA, Víttori pidió que “se desista de perseguir penalmente a periodistas y directivos de medios, en la genuina convicción de que con ello se contribuirá a afianzar la más irrestricta vigencia de la libertad de prensa, valor clave de toda sociedad moderna” mientras él denunciaba penalmente y económicamente a un periodista por revelar información sobre el negociado con el puerto de Santa Fe. Más aún, como presidente de ADEPA, mientras hacía ingresar a la entidad al monopolio Clarín, mostró grandes dosis de cinismo al asegurar que iba a pedir, antes de que Cristina Kirchner enviara el proyecto al Congreso, la derogación de los delitos de calumnias e injurias y que él personalmente  iba a “redoblar sus esfuerzos ante el Congreso de la Nación a fin de explicar la conveniencia de su eliminación”.

Seguramente este párrafo de la resolución judicial lo debe haber amargado: “Que la nueva ley 26.551 reformó el art. 110 del Código Penal disponiéndose que la acción resulta atípica cuando las expresiones vertidas refieran a asuntos de interés público (...) Por ello entonces, el hecho atribuido a Juan Raúl Monzón no encuadra en la figura penal del delito de injurias, por lo que de conformidad con lo dispuesto en el art. 356 inc. 1 ap. b) del C.P.P, corresponde disponer su sobreseimiento”. RESUELVO: 1) SOBRESEER al Sr. Juan Raúl Santos Monzón, casado, periodista, hijo de Juan Ramón y Dora Cuevas (...) del delito de INJURIAS por el que fue querellado (Art. 110 del Código Penal),(...) Resérvese el original, agréguese copia, hágase saber y oportunamente archívense las actuaciones. FIRMADO: Dr. Orlando Pascua

Castell


Da hasta fiaca buscar los innumerables ejemplos en que distintos partidos políticos con representación electoral, o partiditos unipersonales o monotributistas renovadores de la banca y la política, que han hecho exactamente lo mismo que ha hecho en estos días el movimiento que preside Raúl Castell.  Que es absolutamente legal, que no vioa ninguna ley ni espíritu de la ley, y que es, además y por si hiciera falta, absolutamente legítimo.
El pedido, bah, la toreada truchísima, por parte de legisladores del PRO, la UCR y Diana Conti, del Frente para la Victoria, de que una dirigente del grupo de Castell no renuncie para cederle la banca al propio Castell es una verdadera porquería.Más cuando se amparan en una ley de discriminación positiva que tiende a igualar la participación en el congreso de mujeres con hombres.
Es demasiado evidente que el cupo femenino no tiene nada que ver.
Que el problema, de naturaleza antidemocrática y abiertamente absurdo, lo tienen con Castell. Pero fue votado, con la misma metodología de listas sábanas por las cuales las legisladoras que lo objetan fueron electas. Con la salvedad de que Castell es ampliamente más conocido. No es, eso, obviamente, ni un sinónimo de consenso social ni menos aún de legitimidad. Pero sí indica que quienes votaron esa lista, sabían lo que votaban.
No se viola el espíritu de representación electoral. Por el contrario. Se lo fortalece.
Buenas noches.


sábado, octubre 29, 2011

qué te pasa.


Uh, qué bajón, loco, todo mal.




Nos cuenta, Omix, esta tristísima noticia:

CERRADO POR REFLEXION






Fernando A. Iglesias
Los próximos serán días de reflexión y reelaboración de estrategias. Así que twitter-off por un par de semanas
23 de oct vía web

DIEZ CONSIDERACIONES SOBRE LOS RESULTADOS ELECTORALES DEL 23 DE OCTUBRE

1) El triunfo de Cristina Kirchner es inobjetable. Respeto, sin compartir en lo más mínimo, la decisión de la mayoría.

2) Los argentinos han decidido profundizar el modelo K y otorgarle el liderazgo de la oposición al Dr Binner. Para eso está la democracia. 
Sin más "palos en la rueda", el Gobierno seguramente podrá solucionar las asignaturas pendientes que la mala coyuntura mundial impidió remediar en estos 8 años.

3) Cuando concluya el mandato de CFK, en 2015, habrán transcurrido 24 años de 26 bajo gobiernos del Pejota. Permítanme disentir, respetuosamente. Ya he pasado varias veces por una divergencia profunda con respecto a las mayorías argentinas y espero, esta vez, equivocarme.


4) La democracia no siempre elige lo mejor pero siempre permite que un pueblo elija su destino. Y es lo que acaba de pasar, me temo.

5) Por mi parte, fuera de la Cámara de Diputados desde el 10 de diciembre, seguiré siendo quien soy y haciendo lo que hago.

6) No me hice menemista en el 95 ni me voy a hacer kirchnerista ahora.

7) Caballeros: estos son mis principios. y no tengo otros: 1º) No todo en la vida es política. 2º) No toda la política es política nacional. 3º) No toda la política nacional se hace desde un cargo.


8) Agradezco de corazón a todos los que me han votado, a mis asesores, a la Juan B. Justo, y a los que firmaron la solicitada y apoyado la campaña. Y a todos les digo: no ser diputado de ninguna manera implica abandonar la lucha por un país sin mafias, con ética, república y distribución verdadera del ingreso. Reafirmo además mi compromiso político e intelectual con la construcción de un orden global más justo, democrático y humano


9) Los próximos serán días de reflexión y reelaboración de estrategias. Así que me mantendré fuera del blog y demás herramientas por un par de semanas. 


10) Un fuerte abrazo a todos.

Fernando A. Iglesias*

* Escritor y periodista especializado en los aspectos políticos de la globalización.

Viva el amor!




Chau, que noche de viernes!
El gran Alejandro Horowicz, la periodista Adriana Amado Suárez y un muchacho -buen pibe, Pablo Blanco- de Libre, el suplemento psiquiátrico de calumnias e injurias de Perfil, y yo, para pelearme con todos. La de siempre. Qué cosa. No sabía que iba a estar alguien de Libre. En general, con los tipos oscuros, no se puede charlar. Pero bue. Así es la vida.
Un debate largo, entretenido, que se fue un poco al carajo y acá pueden escuchar las partes donde justamente se fue todo al carajo.
Está todo bien, los quiero a todos. Un poco.
Váyanse a la puta madre que los parió. 

viernes, octubre 28, 2011

Néstor y lo que viene, lo que venía en realidad, o lo que ya vino.




Esta entrevista fue apenas un par de días después de la muerte de Néstor Kircher. Está editada, pero está bien. Me gustó la última parte: "nació un mito"

Un hombre afortunado.




Sobre un mueble que tenía una pata media rota -en ese entonces tenía 19 o 20 años- guardaba un montón de diarios viejos, suplementos de economía. En aquellos años yo no sabía usar una computadora. Guardaba, así, datos, cifras, análisis. Revistas -las pocas que conseguía- especializadas. Y en el piso, tirado ahí nomás, los libros de historia. La historia de la revolución rusa, de la francesa, la norteamericana, la descolonización del África, Sandino, San Martín, Sucre, la batalla de Caseros, discusiones sobre Artigas, La Delfina. Apuntes sobre geografía. Un tratado de geografía radical. Las teorías, ya viejas, para las ciencias sociales. Después compraba en la librería de calle Buenos Aires, esquina Urquiza, la liturgia posmoderna. Postestructuralista. Leía esas cosas, porque todos las leían. Me aburrían un poco. Menos Deleuze. Mil Mesestas. Con Guattari. Ese libro me gustaba. Lacan, anterior a esas cosas, pero Lacan, ja. Y un montón de novelas editadas en los años cuarenta y cincuenta, tapas blandas, páginas amarillas, que sacaba de la Biblioteca o robaba de algunas casas. O compraba de saldos, avenida Santa Fe, frente a la Rural, cuando iba a Buenos Aires. O parque Rivadavia. James Hadley Chase, me acuerdo que en la primera página, donde Borges y Bioy Casares ponían una pequeña reseña del autor, ahí habían puesto algo así como "el autor que siempre sabe responder la pregunta sobre qué sucederá luego". Colección Séptimo Círculo. Ahora, las reeditan. Después, iba a la facultad. Me acuerdo que sacaba algunos apuntes y los leía, pero a veces no tenían nada que ver con la materia. Una vez, con Julián Stoppello y el Pájaro Ramos, nos propusimos beber cerveza durante medio día entero. Doce horas. Arrancamos a las 6 de la tarde. Cuando terminamos, rengueando, volviendo por Pascual Palma, entre los paraísos, los gorriones y el amanecer, juramos que íbamos a ir a clase. A las ocho de la mañana. Nunca fuimos. La facultad me aburría. Me gustaban las chicas. Me enamoraba de todas. Y las discusiones, los debates. Pero eran años duros, de recesión, de menemismo, de una chatura cultural tan transparente y orgullosa. Yo era un muchacho de izquierda. Pretencioso. Muy pagado de sí mismo. Medio boludo. Bastante audaz. Más normal de lo que entonces me parecía. Me gustaban las clases de Yulita. Aunque me echó. La primera clase. O me fui solo. No me acuerdo bien. Él era menemista. Y daba clases de un modo divertido. Pero peleador. Y me peleó. Y lo mandé a la mierda. Un tiempo después, me amigué. Volví a sus clases de psicología. Y le pudría las cosas citando -sin citar- a Lacan. Y después le preguntaba por los años sesenta, por Pichón Riviere. Cuando llegó el exámen final, de verdad, sabía una bocha, pero una rubia, preciosa, con la que alguna vez, un año atrás, había salido, se había peleado con el novio y lloraba en el pasillo. Salí a consolarla. Nos fuimos por ahí. Entregué la hoja en blanco. A la semana fui a preguntar por el recuperatorio. Pero en Alumnado me dijeron que no tenía: yo tenía, según decía ahí, un ocho. Me había puesto un ocho a pesar de haber entregado la hoja en blanco. Me había visto irme con Sol, la más linda, de lejos, de la facultad. Después de vos, eh. No te pongas así, si por desventura leés esto. Hablo de vos, sí.
Ahora que las exnovias son una foto en facebook. Y los mejores besos una arruga alrededor del labio.


 Discutíamos el peronismo. Tenía una visión bastante inteligente sobre el menemismo, Pablo. Pero era más revoltoso, disruptivo y entretenido hablando de psicología. Refutándome lo que yo creía saber. La soberbia de un pendejo. Yo le evitaba la política, él también, tomábamos cafe en algunos bares, contadas veces.Yo tomaba cerveza. Nunca tomé café. Varios años después llegó el kirchnerismo. Una vez fue a mi programa, en canal 11, grabábamos a la mañana. Yo siempre tenía resaca. Ya me aburría el periodismo. La esposa había muerto el día anterior. Con la producción, que habíamos arreglado la entrevista varios días antes, buscamos un reemplazante. Pero, sorpresivamente, Pablo apareció. Con entereza. Me contó que 20 años atrás le habían diagnosticado un año de vida a su mujer. Vivió dos décadas más. Tuvo varios hijos. El misterio, cercano, de la vida. Que te aprieta un poco cuando alguien muere. Como acaba de morir Pablo Yulita.


“La muerte es una mentira” 






Entrevista a Pablo Yulita 
Por Julián Stoppello

Es psicólogo, docente en tres carreras universitarias, jurado de la UBA y aficionado al canto. Pablo Yulita sostiene que el miedo “es un error epistemológico” y la muerte “una mentira”. Dice que la democracia no tiene nada para festejar en su 25 aniversario, habla de la educación como una necesidad más que un derecho e insiste en que los chicos repiten ejemplos de una sociedad que exhibe y habla de “sexo violento”. 

Pablo Yulita calcula que todos los años invierte el valor de un cero kilómetro en libros, estudio y capacitación para él, su familia y también algunos alumnos y ayudantes. En su consultorio de calle Corrientes hay una aproximación a esa apuesta: dos bibliotecas atiborradas de libros cercan la habitación adonde recibe a sus pacientes; hay además dos computadoras y una mesa en el centro, cubierta de papeles y más libros. 
“Acá hay sólo una cuarta parte, me ufano de tener la biblioteca más completa en lingüística, en semiología y en comunicación”, dice mientras repasa los estantes e insiste “mirá, fijate, sacalos, hay muchos libros espirituales también: Buda, Gandi, la Madre Teresa”. 
“A veces digo qué estúpido soy, podría cambiar mi Falcon 72 por un cero kilómetro. Pero no me arrepiento, porque es una herramienta tu capacitación, por algo los judíos le dan tanto valor a la inteligencia, la profesión, el estudio, porque junto con el oro o el dinero, son las dos cosas que te podés llevar a todos lados”, analiza. 
Yulita es docente en las carreras de Trabajo Social y Comunicación Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos y también en Psicología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Además atiende a sus pacientes, hace algunas consultorías y canta en el coro de Agmer. 
“Estoy de tenor en un coro muy interesante, es algo que me debía”, dice y revela que no se trata de una cuenta pendiente con origen en una pasión nunca antes desarrollada, más bien lo contrario: “Yo había actuado en radio de chico, había grabado discos, con dúos de acordeón. Si bien tuve un período que vivía de eso, porque teníamos una pequeña orquestita que iba a casamientos, cumpleaños de 15 o actuaba en el carnaval de Rosario, nunca pensé en vivir de la música”. 

EN PARANÁ. En el año 70 comenzó a viajar a Paraná por razones de trabajo. “Estuve en la subsecretaría de Educación de la provincia en la reforma educativa de Entre Ríos. Es una de las reformas más grandes que hubo, con muy buen nivel, estaba Pedrazoli como subsecretario de Educación, Fabre en el gobierno y Marciano Martínez como Ministro de Gobierno”. Yulita califica la acción de Fabre como “muy progresista” y se queja de la Argentina ”estúpida y ambigua”, que no reconoce los logros de esa gestión. 
“El gobierno de (Alejandro) Lanusse fue progresista, daba aumento con retroactividad de tres meses a los obreros y empleados. Lanusse te digo, no por supuesto (Jorge) Videla o (Emilio) Massera que fue gente cruel y enferma. Pero Lanusse fue un gran presidente y Fabre un gran gobernador. Fue una época de mucho progreso de todo tipo”, subraya y enseguida critica a “la gente que divide entre blanco y negro y hace estupideces, que habla de Cuba como liberación y en Cuba tenemos niñas de 12 años que se prostituyen por una bombacha o una birome. Cuba tiene enfermedades productos de la miseria que hay, tienen analfabetismo informático, la educación es la educación de los 60”. 

En el aula. 
—¿Qué le importa que le llegue a sus alumnos? 
—Una vez vino un chico y me dijo que a raíz de algunas cosas que yo decía en clases, palabrotas y demás, fue y le comentó a su madre. Ella había sido alumna mía y le dijo: “Sabés que pasa, Yulita te vacuna contra la realidad”. 
A mí cuando me hablan de 25 años de democracia, yo qué voy a festejar, la democracia de Alfonsín, cuando tuve que vender el auto y otras cosas porque me dijo que el costo de un crédito iba a ser de 12 % mensual y de golpe se fue a 57 %. Qué voy a festejar, los pollos de Mazorín, la ética de De La Rúa, la distribución de dinero en negro en la época de Menem, los Federales de Montiel. Por supuesto que no festejo el proceso militar, pero yo, con mi edad, a los alumnos les largo todo. 
Yulita defiende una “moral biológica y estética, una moral biológica te tiene que respetar a vos como ser humano, tenés que vivir, comer, sos un trabajador, un laburante. No te pueden vender un medicamento trucho, que no tenga la monodroga”. 

SEXUALIDAD VIOLENTA. El psicólogo encadena temas, uno atrás de otro, con sentido de la prioridad. “La educación no es un derecho, es una necesidad”, subraya y sentencia: “El ser humano si no se educa se muere. Muchas enfermedades provienen de ahí. El problema de las madres menores multiembarazadas viene por la educación, todavía estamos discutiendo si va a haber educación sexual, educación sexual hay, lo que no hay es enseñanza y por ahí los padres no pueden hablar porque no saben qué hablar”, reflexiona. 
Yulita dice que todo aquello que se exhibe, se habla, se muestra pertenece al campo de la “sexualidad violenta”. “Es la que te muestra Playboy, Private, la del abuso, ahora, la sexualidad amorosa no se puede enseñar, pero hay que mostrar que está, la sexualidad amorosa es creativa, es algo que vas a desarrollar con tu pareja, tu novia, tu esposa”. 
—¿Cuál es el origen entonces de las prácticas que se han registrado en adolescentes, sobre filmaciones al momento de tener un contacto sexual por ejemplo? 
—Es lo que hacen los adultos, sexualidad violenta. Lacan dice: sobre sexualidad no hay nada escrito, ahora con respecto a qué se refiere, a la sexualidad amorosa. Todo lo que tenés es sexualidad violenta. El sexo amoroso te cura, te hace bien, te revive. Los chicos ni saben, están diciendo que ese sexo oral no es sexo. Es copia de los adultos y hay muchos quebrados, que perdieron todo ideal. 

CONTACTO. Yulita cita al biólogo chileno Humberto Maturana y dice que “toda imposición de manos que sea amorosa entre gente que tiene pasión por convivir es curativa”. El amor sana, sostiene. 
“Es constitutivo a nosotros el ser felices, alegres, sanos y productivos. Esta es una sociedad que ¿adónde te muestra lo amoroso? Si te prohíben acariciar a la otra persona. Llegamos a estar como los Estados Unidos, donde hay una ley que prohíbe tocar a los chicos, pero ¿qué pasa en las escuelas?, se pegan tiros, se matan. Hoy los docentes no pueden tocar a nadie, el tema del abuso y todo eso, es la sexualidad violenta”, insiste. 
—¿Cuál es su idea sobre la muerte? 
—La muerte es una mentira, hay un componente de la muerte que es la ausencia, la no presencia, pero nosotros estamos en la unidad, lo que se llama relación. Estamos en un plano cuántico, la muerte es un pliegue de la realidad, cuando funciona el ventilador a determinada velocidad desaparecen las aspas. Con la muerte es parecido, al transformarnos cuánticamente en energía, desaparecemos, pero no desaparecemos en la unidad. Si vos tenés un ser querido que haya fallecido y tenés un problema y necesitas resolverlo, orá, pedile que te resuelva tal problema. Es matemático, que va a aparecer una solución, no lo pensés de otro mundo, está acá, en un plano cuántico energético no particularizado. 
Yulita cuenta ahora que su esposa murió en el paso de un día 19 a un día 20. Dice entonces que todos los 19 y 20 de cada mes en su casa ocurren cosas muy especiales. “Lo entendemos como mensajes”, confiesa. 


El miedo 

“Yo he hecho un descubrimiento y he dado clases planteando que el miedo es un error epistemológico”, dispara Yulita y explica: “La psicología te dice que porque tenés miedo luego disocias. Yo digo que porque disocias, tenés miedo. Todo lo que veas separado de vos, vas a terminar por tenerle miedo”. 
El psicólogo ejemplifica: “En un barrio me paran tres gurises, che tío dame la campera que tenés puesta. Y yo: no, vos sabés que es la única campera que tengo, yo vengo a atender a una persona. Cuál es el criterio general: mas van a atacar, me van a robar, les tengo miedo, eso es una proyección del odio. Los tipos me pueden robar, pero yo tengo que reconocer que podría matarlos también. No están separados de mí, ellos tienen más miedo que yo. Creo que a lo único que le tenemos miedo es al amor”. 
Yulita piensa ahora en sus miedos, dice primero que teme “que la sociedad no se dé cuenta que hay sociedad porque hay amor, y digo amor con minúsculas, no amor trascendental, ni digo relaciones genitales, digo las formas del amor: la amabilidad, la amistad, el asociarse, ayudarse, el saludarse, el colaborar”. 
El psicólogo va un poco más adentro ahora, confiesa que lo angustia lo que piensa, le interrumpe la voz, hasta que por fin lo escribe en un cuaderno con letra clara: “Miedo a morir antes de haber prestado la ayuda suficiente”, dice la hoja que antes estaba en blanco.