Así se titula un comunicado de prensa emitido por la entidad patronal Federación Agraria Argentina, en dónde, en ninguna de las líneas del comunicado -que no reproduzco porque a mí, a diferencia de alos valientes periodistas independientes, el "campo" no me paga- dice en qué miente uno de los mejores periodistas de la Argentina. Se refieren a esta nota, donde Verbistky narra que el gobierno nacional le quitó a la entidad patronal el negociado que les había adjudicado de modo directo el menemismo con las Cartas de Porte.
Considerando que la principal dirigencia sectorial (por lo menos en mi provincia) tienen algunos problemitas de evasión fiscal, como el dirigente maoísta que secunda (aunque quisiera primereear) al socio de Yabrán, Alfredo De Angelli, la nota en cuestión, no suena descabellada.
Menos aún, cuando se vio el despliegue de dinero durante el paro de camiones, en esta provincia. Aparte de De Angelli trasladándose (y cayéndose) en avión privado, recuerod haber contado que en la localidad de Larroque y en Gilbert, había colectivos rentados dónde se les pagaba 30 pesos a los peones para ir al acto de Rosario. No creo que ninguno de estos dirigentes ponga plata de sus bolsillos para ese despliegue, y menos todavía para pagar los colectivos. Recuerdo también haber quedado varado a las cuatro de la mañana en una ruta del norte entrerriano, y esperé en una estación de servicio que pase un colectivo a Paraná (imborrable recuerdo, porque de Paraná me iba a Buenos Aires, pero me quedé dormido y aparecí en Rosario) y en ese mismo lugar, estaban esperando los colectivos de la Federación Agraria para participar de la movilización contra la estatización de las AFJP. La entidad, en verdad, no participó orgánicamente, pero los colectivos rentados por ellos -y dos de sus dirigentes, de menor envergadura y poco conocidos- estaban ahí. Me acuerdo que me encontré con un conocido, empleado de una carnicería de la pequeña localidad de Santa Elena, y militante del justicialismo. Estaba esperando para subir al micro. Según él me contó, en un breve diálogo porque, a las cuatro de la mañana, en el culo del mundo, y sólo, no quería conocer a nadie más de estos muchachos- los colectivos "tenían que parar en María Grande (o sea, entrar cerca de 60 kilómetros a esa ciudad de donde es Oriundo De Angellis y desviarse del camino a Buenos Aires, de ese modo, 120 kilómetros) a buscar la comida y las gaseosas". Nada del otro mundo. Los partidos políticos -también lo he constatado personalmente- sean el comunista, el justicialista o Libres del Sur, proveen a sus militantes, para viajes tan largos, de estos víveres imprescindibles, l0 mismo hacen los sindicatos y las organziaciones sociales. El caso en cuestión, en cambio, es más raro. Se supone que no iba la Federación Agraria orgánicamente, sino un sector, el de De Angelli, pero en ese caso, ¿de dónde salía la plata? Posiblemente de algún chacarero fundido a punto de desaparecer por culpa de la conchuda, o bien, de los recursos que maneja Federación Agraria, lo cuál, conociendo el egoísmo de sus integrantes, es más probable.
Pero que siempre manejaron recursos, y que ese despliegue se vio durante el paro de camiones con alimentos, eso es real, palpable, indiscutible. Si los fondos provienen de ciudadanos ejemplares como Yabrán, de evasión impositiva, o de los aportes de los afiliados a la Federación Agraria y no de las Cartas de Porte, eso lo desconozco, y no tengo acceso ni modo de conocerlo. Pero con esos recuerdos de aquellos días, me inclino a creerle a Verbisty. Sobretodo, porque quienes aseguran que miente, siempre se desmienten, los condena la justicia, ocultan sus ganancias, no transparentan sus ingresos y tienen una comprobada tendencia al patoteo y la violencia contra todo aquel que osara, oh dios mío, discutir su verdad primera: el estado, cuando las vacas son gordas, debe desaparecer, y cuando las vacas son flacas, debe ser nuestro socio bobo.
miércoles, febrero 04, 2009
Néstor Sbariggi 2009

Peeeeeeeeeeerdón, pero desde que soy amigo en Facebook de Diego Kravetz, Otto Vargas, Ricardo Rouvier, Susana Rinaldi, y Tíacosas, ya estoy jugando en las grandes ligas y creo que puedo impulsar mi candidato, desde La Plata y para el mundo, si falla el Plan A (Pinguino a la cabeza) o el Plan B (Randazzo al muere) o el Plan en Cuotas (Massita, a lo tuyo) siempre tenemos la variable posta post: el Ingeniero al frente, y qué frente, sí, papá, en esa frente, metemos a todos los partidos, partiditos, alianzas, aliancitas, alianzotas, recontrasuperalianzasperoesosíprogramáticasparanovolveracometerloserroresdelpasado, y ahí, ja, qué te pasa, chabón: sacamos el 87% de los votos, y a otra cosa.
Rápido y furioso.

Me desperté, como siempre, al mediodía, con el sol entrando por la ventana. Un sol de 15 de enero no es cualquier sol, es un sol crispado, agresivo, violento, en suma, un sol que viene a quebrar la armonía preexistente amenazando con quebrar la paz social, por supuesto violando la república y el contrato moral. Pero uno es en el fondo un conciliador, concertador, consensuador, y otras cosas con dor de esas que aman los periodistas independientes. Así que abrí los brazos para recibir al sol, y ahí la golpeé. Sin querer, claro. Entonces me acordé, anoche, uh. Y ahí estaba, con un corpiño negro, una bombacha blanca con dos patitas de perro dibujadas en cada nalga. Y un tatuaje en el cuello, algo incomprensible.
La dejé que siga durmiendo. Preparé un desayuno frugal, con todo lo disponible en mi cocina (preparé el mate, digamos) y puse Oh Pato de Toquinio y Vinicius y canté, con mi vos de barítono, Oh Pato (Urribarri) cuak! Cuak!. Y la mina, che, no se despertaba. Yo tenía que salir. Así que dulcemente, le toqué el cuello, en la parte del tatuaje, nada. Doña, le decía, porque no me acordaba el nombre, che, de nuevo, la sacudí un poco más, y un poco brusco, y dale otra vez, loca de mierda, despertate. Y nada. Una patada en el culo, y nada. Me cansé –pierdo la paciencia con relativa facilidad- y le tiré un balde con agua. Me arrepentí al toque: la cama me quedó mojada. Y la mina, nada. Ahí me preocupé. La di vuelta, linda mina, debe ser cierto que estoy más flaco y tengo un chamuyo gladiador. Le abrí el párpado. Esta mina, me di cuenta, está muerta. Y ahora qué.
Buena pregunta. Calma.
Veamos, la situación no es tan grave. Tengo una mina muerta en mi dormitorio. Pero yo no fui. Digo que no la conozco, que no sé quién es, ni cómo vino a parar acá, llamo a los padres y que se la lleven. Cambio las sábanas y listo. Llamar a los padres, qué gran idea, debería figurar al lado del invento de la pólvora, la luz eléctrica y el programa de Luis Majul. Cómo mierda llamo a los padres si no sé cómo se llama. Boludo, revisale la cartera, toda mina tiene una cartera. Puede no tener tetas (como esta mina) pero seguro tiene cartera. Abajo de la cama encontré la cartera. Un peine, unos cigarrillos mentolados, un espejito, papel para sonarse los mocos, setenta pesos que me guardé en el bolsillo, un reloj, nada más. Pará, toda mina, puede no tener tetas pero siempre tienen un celular. Y una cuenta en Facebook. Eso no falla. Dónde mierda tiene el celular, lo busqué por todos lados, le bajé la bombacha incluso para fijarme, me tenté pero la dejé pasar. Calma. He salido de problemas peores, una vez, sin ir más lejos, me llamaron al frente en la clase y le agarré sin que me viera el cuaderno al banana de al lado y presenté esa tarea. Por suerte al pibe no lo llamaron, porque sino presentaba una tarea ya corregida, quizás lo amonestaban o, algo peor, me descubrían. Calma, tengo que hacer algo con el cuerpo, nada más. Pero si tengo que sacar el cuerpo del departamento no puede ser al mediodía. Tiene que ser de noche.
Me fui a trabajar y a media tarde llamé al teléfono de casa, por las dudas. No atendió, menos mal. A la noche, terminé el vino que estaba sobre la mesa, brindé por ella. Busqué una bolsa de residuos de esas de consorcio, negra y grande. Con un esfuerzo demasiado para mí, sudando, logré meterla adentro. Vivo en un tercer piso y nunca hice tanta fuerza, la llevé arrastrando por la escalera (no hay ascensor) puteando porque hacía ruido cada vez que golpeaba la cabeza contra el escalón. Me crucé, abajo, con las dos hormonas con patitas, las hermanitas Grimn, y las miré lascivamente. Dio resultado, hola señor y rajaron. Más señor serás vos, trola. Levanté el cuerpo y lo dejé en el árbol, al lado del cesto de basuras.
Cuando volví a subir al departamento, estaba nervioso, no podía dormir así que miré, otra vez, mi película favorita: Rápido y Furioso, un peliculón. Cuando terminó, yo estaba llorando. Esa película, te juro, me puede. La policía me golpeaba la puerta, a las diez de la mañana. ¿Podés creer, a las diez de la mañana? Estos milicos son tan maleducados, pero bue, atendí, me cuadré. Ni idea. En serio. No te lo puedo creer. Y cómo se llamaba. No la han identificado. Anoche estuve acá, leyendo, tranquilito, no, no vi nada. Bueno, vi, sí, esteee, que sacaban una bolsa negra, pero pensé que era basura nomás. Las chicas del primero, son dos hermanas, pero yo vi eso nomás, ellas sacaban una bolsa. ¿Les ayudo? les pregunté. No, gracias, señor, me dijeron. No, perdón, miento, no me dijeron señor, me dijeron joven, parece que las minas esas tienen onda conmigo. Che, así que mataron a una chica. La verdad que están cada vez más locas. Yo sospechaba que no eran normales. De nada. Cuando me llamen al juzgado, sí, oficial, soy un buen ciudadano, pero mire, la verdad, estos jueces, a que entran por una puerta y salen por la otra. Por eso te digo, hasta que no pongan la pena de muerte. Yo siempre digo, no?, en este país hay que matar dos millones de personas, y me quedo corto. Muy bien, taluego.
Te juro que Rápido y Furioso es un peliculón.
Según Felipe Pigna

De haberlo sabido, che. ¿Así que durante el gobierno de Kirchner descendió la concentración de las tierras en grandes propietarios, y
quedó dividida en pequeños propietarios, una epsecia de "reforma agraria", sumando, además, cooperativas?
Todo bien con Felipe Pigna, pero no es eso lo que sucedió en los últimos cinco, veinte, cincuenta años. Lo que sucedió es que las cooperativas se volvieron instrumentos financieros, y que la imposibilidad (por los avances técnicos de todo tipo) de las viejas escalas agropecuarias, llevaron el mercado financiero (además de por los altos precios y enormes y extraordinarias ganancias) al groseramente llamado "campo".
Digamos que, más bien, todo lo contrario.
martes, febrero 03, 2009
Nube de Tags

Censura-Antisemitismo- Campo- Luciana Salazar- Bergoglio-Papeleras-Nazismo- Campo-Rabino Berga- Sequía- Gerardo Morales-Joaquín Morales- Felipe Solá- Joaquín Solá- Lechería- Crisis- Nélson Castro- Intendentes del Conurbano- Binner y Schiaretti- Punta del Este- Doble Comando- Heladeras y lavarropas- Olivos- Polémico Moreno…en fin, ¿se dieron cuenta? Todo esto es una cortina de humo para encubrir la labor que pacientemente está desarrollando Lino Barañao, joder.
lunes, febrero 02, 2009
TN Desopilanteeeeeeee

Los pacíficos amiguitos barrabravas de Binner (el sojero progresista) y Reuteman (el sojero conservador), se sabe ya, agredieron a los diputados Agustín y Alejandro Rossi, insultaron, ensuciaron y patearon, en fin, nada nuevo. Así se comportan y comportaron siempre los brutos que operan de furgón de cola de la oligarquía, lo único novedoso es que se los haya considerado angelitos.
Bien, bien, pero para los anales de la pusilanimidad, el pusilánime del movilero de TN, le pregunta al ofendido sojero que le pegó una piña, le tiró mierda y le pateó el auto a Alejandro Rossi, quien luego les levantó el dedo en un gesto poco republicano, le pregunta, atención, véalo, porque es imperdible, le pregunta, jojo: ¿se sintieron agredidos por el gesto del diputado? Juazzzzzzz.
- Posdata: me reí tanto con la nota que escribí esto antes de escuchar la respuesta.
- Pregunta el Pusilánime: "¿se sintió agredido por el gesto del diputado?!
- Responde el Exaltado: "sí, son unos genocidas"
- siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiigueeeeeeeeeeeee la OuOla de Antisemitismo, que hacemos ahora, Lubertín?
Ola de Antisemitismo.

Estaba leyendo la disertación de Alejandro Rozitchner en el Coloquio de Idea cuando se me prendió la lamparita. Para contribuir a la serie de payasadas que despliegue María José Lubertino contra toda persona que no tenga poder –un caso de ibarrismo explícito, por cierto- va una idea y, posta, creo que acá hay una evidencia más de la impresionante ola de antisemitismo encubierta detrás de la defensa de los derechos humanos (ese invento judío) y creo que hay que denunciarlo. Debería, incluso, estar preso: me refiero al señor Gian Franco Pagliaro que, en su recitado de La Balada del Boludo, dice claramente “judío boludo”. Posta, Lubertín, mandale pata que con esto te ganás otra notita en Perfil. Eso, más allá de que el verdadero autor sea éste, y que, bue, mientras tanto, el Comité Central en Argentina de la última Dictadura Monárquica de Occidente haya incorporado a su plana mayor a tres nazis calificados, cosas menos importantes que la increíble manifestación de Pagliaro, que no debe, repetimos, quedar impune. Porque es evidente que esta Ola de Antisemitismo intenta ocultar los crímenes de Lesa Humanidad que cometen los terroristas de Hamas tras los escudos humanos camuflados de escuelas de la ONU.
Evita, Laclau, Kirchner

Hasta hace muy poco tiempo, tenía la sensación de que no existía el peronismo tanto como un redefinido antiperonismo.
Hubo, luego, una transcición de tipo académica, acorde con el contexto sudamericano: un desprecio supuestamente republicano hacia el populismo, o las modalidades populistas. Luego, ese desprecio hacia las modalidades populistas se transformó en un desprecio hacia la modalidad populista de izquierda. Hoy, creo que existe un fuerte antikirchnerismo -cuyo antecedente cultural, su parentezco, se remonta al antiperonismo de cincuenta años atrás o, mejor dicho, a lo que representó Evita para los antiperonistas- y esto se debe a que no se puede (no es top) ser antiperonista hoy día, a que el radicalismo está hecho hilachas (con el corrimiento de sectores medios altos hacia el llamado peronismo disidente -de Perón-) y a la incorporación al kirchnerismo de sectores que provienen de otras tradiciones progresistas, principalmente jóvenes sin la dureza identitaria de décadas pasadas, y en torno a los nuevos clivajes que en verdad son redefiniciones de históricas disputas nacionales.
Hubo, luego, una transcición de tipo académica, acorde con el contexto sudamericano: un desprecio supuestamente republicano hacia el populismo, o las modalidades populistas. Luego, ese desprecio hacia las modalidades populistas se transformó en un desprecio hacia la modalidad populista de izquierda. Hoy, creo que existe un fuerte antikirchnerismo -cuyo antecedente cultural, su parentezco, se remonta al antiperonismo de cincuenta años atrás o, mejor dicho, a lo que representó Evita para los antiperonistas- y esto se debe a que no se puede (no es top) ser antiperonista hoy día, a que el radicalismo está hecho hilachas (con el corrimiento de sectores medios altos hacia el llamado peronismo disidente -de Perón-) y a la incorporación al kirchnerismo de sectores que provienen de otras tradiciones progresistas, principalmente jóvenes sin la dureza identitaria de décadas pasadas, y en torno a los nuevos clivajes que en verdad son redefiniciones de históricas disputas nacionales.
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