martes, febrero 24, 2009

Preguntota




  • El diario Clarín de hoy publica en página 4 los aprietes de la AEA(Asociación Empresaria Argentina), nucleamiento patronal de los mayores capitalistas concentrados que operan también en nuestro país. Después de los mensajitos de amor al gobierno (si fuesen pobres y dle conurbano, los investigarían por extorsión) enumera los integrantes de asociación solidaria:



  • "Entre los socios y directivos de AEA están su presidente Luis Pagani (de la empresa casi estatal Arcor, che, ¿lindo apellido, no?), Paolo Rocca (de la multinacional Italiana Techint) Sebastián Bagó (de la multinacional homónima) Viktor Klima (volkswagen) y Aldo Roggio (de su empresa homónima)"

  • Pregunta La Tota, ¿no falta un nombre ahí?

Mi faltazo al trabajo aumenta la eficacia y el margen de aciertos en mi oficina


La verdadera política de estado entrerriana, desnuda a partir de la toma de un banco privatizado

La toma de un banco privatizado en la pequeña localidad de Hasenkamp, resulta bastante chistosa. Los hasta hace poquito, aliados de De Angelli (una patrulla perdida en el mar de las ideologías, pero siempre, primitivamente de una derecha violenta) y colateralmente de Etcheverría (un aliado del maoísmo que como empresario es impresentable), salieron a despegarse. El peronismo de derecha, encargado de la privatización del banco, se queda, tácticamente, callado. El peronismo de sello, que se lo entregó a los actuales dueños al banco, se queda callado. El peronismo que continúa con la entrega del banco, Salió- tímidamente- a pegarle. Los radicales de derecha, a bancarlo e impulsarlo. Los radicales del progresismo ineficaz, calladitos. Los socios de la patronal subsidiada del agro, a pegarle. Es gracioso, cuánta hipocresía. Años y años, haciendo lo mismo: sacando créditos que paga, ejem, la Patria. Es graciosa, desde una postura algo cínica (porque, ciertamente, no queda otra: ¿o hay que correrse a la izquierda, recordando que fueron los dirigentes del Partido Comunista los que entregaron y festejaron la privatización del Banco de Entre Ríos, o que los que quisieron encarnar el kirchnerismo puro, fundieron el Banco Municipal de Paraná, o que los progresistas de derecha del socialismo y el Frepaso, también hicieron que el estado pague las deudas de estos mismos empresarios subsidiados?), comprobar el repudio silencioso que genera, complementario al respeto ancestral por los estancieros que, ay mi dios, adoran la propiedad privada, la defienden con sus rifles, pero eso sí: que el estado, con sus rifles también, les garantice su tasa de ganancia porque eso, ya sabemos, es hacer patria y federalismo. Con mayúsculas. Dan, de nuevo, gracia. Suponer que la delincuencia fiscal organizada en la patronales agrarias puede contribuir en algo al subdesarrollo de la provincia, y de las provincias, no puede jamás tomarse como un pecado de ingenuidad. Es de hijos de puta. Por eso, dan gracia.
Sobretodo, la casi totalidad (con una sola excepción) de los legisladores entrerrianos que, ja, hace unos meses, condonaron las deudas de los empresarios subsidiados. Lo mismo que hizo el gobierno nacional. Eso sí, condonan generosamente, pero esas deudas millonarias, las tengo que pagar yo con mis impuestos, no los funcionarios que con patriotismo, les ponen la firma,un guiño de ojos, y arrodillados reverencian a la maldición de esta provincia, y de este país: la oligarquía y sus admiradores.

La sedición del campo

  • Fede M manda este comentario: en relación a Nélson Castro:
  • Yo sí sé lo que es la censura, en córdoba "rescindieron el contrato" de un periodista de larguísima trayectoria en La Voz del Interior. El pasquín de Clarín para Córdoba, cuya característica actual es la de haber sido absorbido por su suplemento "La Voz del Campo".
  • En ese pasquín, en cuyas páginas NO ENTRA ninguna nota disidente a la hegemonía agraria, publicaba Lacolla desde hace más de 20 años. Durante los inicios de la campaña bélica de sitio sobre las ciudades que protagonizaron las patronales agropecuarias, el decano periodista escribió su editorial denominada "La sedición del Campo", la misma fue rechazada por el editor del diario, y tras hacerse pública por medios alternatios y cadenas de mail, el diario decidió rescindir el contrato.
  • La Editorial la copio a continuación:
  • LA SEDICIÓN DEL CAMPO 2008-03-27 -
  • Por Enrique Lacolla
  • La rebelión de un sector del campo contra el grueso de la sociedad, puesta de manifiesto por las concentraciones de esta semana, es expresiva de un viejo problema argentino: la irreductible hostilidad de la clase alta a toda redistribución del ingreso que remotamente afecte sus bolsillos, y a la inconsciencia y el seguidismo de un buen sector del medio pelo porteño y de los productores rurales medianos, incapaces de diferenciar sus intereses de los de la Sociedad Rural y atentos sobre todo a los réditos que deducen de unas explotaciones que representan una escasa o nula inversión tecnológica y que, amén de no concentrar mano de obra, suponen un grave peligro ecológico que, si no es atendido con cuidado a través de la necesaria rotación de los cultivos, arriesga destruir la feracidad de nuestro suelo.
  • El papel de estos sectores es servir de ariete seudo popular para exteriorizar una protesta que, en el fondo, deviene del modelo sistémico impuesto por el neoliberalismo, que a partir de 1976 barrió con la mitad de los productores agropecuarios, permitiendo la recuperación, por la oligarquía y las transnacionales, de inmensas cantidades de terrenos, que antes habían sido un modelo de producción de alimentos, “para reemplazarlos por un modelo factoría productor de forrajes baratos para la exportación”, como expresa la declaración del Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero. Que este “detalle” no haya sido asimilado por los productores de la Federación Agraria dice mucho de la miopía a que induce la ignorancia de la historia.
  • No voy a solidarizarme a pleno con el gobierno, que ha dejado tantos frentes abiertos por su inhabilidad para atender a los reclamos de los pequeños productores y por su actitud de dejar hacer ante la exteriorización de las protestas ilegales que comenzaron con los cortes de ruta protagonizados por los piqueteros “paquetes” de Gualeguaychú; pero el aumento parcial de las retenciones es parte de un intento –positivo– para desalentar el monocultivo de la soja transgénica forrajera. Ambigüedad El problema reside, sin embargo, en la ambigüedad de la política estatal, que no termina de romper con el modelo neoliberal que asignó a la Argentina un papel de proveedor de alimentos de baja calidad explotados por los lobbies transnacionales y terratenientes.
  • Esa política no se determina a transferir parte de la riqueza generada por ese diseño productivo primario a la construcción de un país integrado y basado en la tecnificación y diversificación del campo y en la recreación y potenciación de la industria nacional, la única que puede terminar con el desempleo y poner al país en un pie de igualdad tecnológica con los países desarrollados del mundo. Es difícil que una actitud semejante sea asumida por el gobierno, sin embargo, debido a una ambivalencia ética que le permite hacer coincidir, por ejemplo, la entrega de los yacimientos de la cuenca del Golfo de San Jorge, en Santa Cruz, con un discurso nacionalista que nunca termina de encarnarse en actos y en programas que pongan las cosas en claro; que diseñe un proyecto nacional y que designe a los enemigos de este. Sin embargo, creo que en este momento es importante recalcar que, pese a sus defectos, el gobierno de Cristina Fernández está consagrado por una abrumadora mayoría electoral, que se configura como la única autoridad nacional legítima y que el Estado debe hacerse respetar frente a las fuerzas que, de una u otra manera, han encarnado el proyecto neoliberal repudiado por la masa del país. La cabeza política más visible de la oposición parece estar dispuesta sin embargo a recabar el apoyo de los más distinguidos personeros de ese proyecto. Resulta chocante, en efecto, que Elisa Carrió, autoerigida en arquetipo de la autoridad moral en el país, pueda asociarse a nombres como los de Mauricio Macri y Ricardo López Murphy, expresivos de ese modelo, y suscite además las simpatías del menemismo y el cavallismo... Estamos en presencia de un intento de desestabilizar la situación política que puede estar dirigido, inclusive, al derrocamiento del gobierno.
  • Muchos de los participantes de la manifestación nocturna del martes pasado, hasta cierto punto orquestada por la televisión privada, deben haber pensado en reeditar la pueblada del 19 de diciembre de 2001. No toman en cuenta, sin embargo, que por entonces se estaba en un país envuelto en una auténtica crisis, mientras que hoy ésta es artificial y determinada por un lock out patronal derivado del apetito por una mayor apropiación de las ganancias. La diferencia es esencial y pone un límite a la protesta. Esta sólo podrá prosperar si el gobierno nacional depone sus responsabilidades y no articula una respuesta. Es hora de que la encuentre."

lunes, febrero 23, 2009

Peronismo disidente

Los países que suprimen el derecho a disentir, tienen disidentes. Cuba, por ejemplo, tiene disidentes. Argentina, tiene disidentes. Claro que los disidentes cubanos no tienen acceso a los principales medios de comunicación, no pueden hacer reuniones públicas, actos, protestas, cortes de ruta. Los disidentes argentinos, por suerte, sí. Comparten con los cubanos el hecho de ir a brindar a la embajada de los Estados Unidos, pero en general, son bastante libres y la prensa los trata mejor que al gobierno.
Es raro. Un socialista bonaerense, opuesto al rerelecto senador santafesino por su partido, no es un disidente, sino un K. Lo mismo un radical opuesto a Gerardo Morales. Solamente son disidentes, la derecha peronista que siempre estuvo contra Kirchner (Macri, Rodríguez Saá. Héctor Maya, Ramón Puerta, etc) o el último Borocotó electo por las listas kirchneristas que abandona el barco. Como en todos lados. Y, sí. Los radicales, los peronistas, son bastantes parecidos a los políticos profesionales de todos los países donde hay elecciones: cuando baja la imagen en las encuestas de su líder, se toman el palo. Por supuesto, gritan cuestiones dramáticas, pasan todo por el tamíz ideológico, pero en general, es todo verso. Bien, acá, la generosa prensa, los llama disidentes. Como en Cuba, como en Irán, con esa palabra, disidentes, que viene de la guerra fría. Así les llamaban a la oposición de los países socialistas soviétivos: disidentes. Y es que la derecha, siempre que se amaga siquiera con cuestionar sus privilegios (de clase, raciales, morales, económicos, sociales, culturales) ve a quien se atreva a cuestionarlos un dictador. El tema es largo, viejo, remanido. No vale ningún dato empírico: la sobredeterminación ideológica de los jefes de la derecha -los gerentes de noticias- es tan abrumadora que, bueno, imposible discutir. Ellos son la democracia, nosotros, la dictadura. Y los políticos profesionales, les siguen el verso, no porque lo crean (ni Solá ni el sangriento Duhalde, son tan boludos como un Morales Solá) sino porque les conviene, y porque se ha mostrado, a lo margo de la historia, un chamuyo efectivo. Y nada más. La derecha es muy minoritaria, como, por ejemplo, el campo de los patrones millonarios. Necesitan ampliar sus alianzas (total, una vez en el gobierno, ellos toman la batuta, algo que la derecha entiende y la izquierda porteña, jamás: no entienden que siempre juegan para la derecha, y no entienden que la izquierda debe conducir y debajo, sumar lo más posible) y entonces, detrás de la bandera de la desigualdad, como no suman ni al loro, la suprimen tácticamente y enarbolan la bandera de, ejem, la democracia. Así es nuestra derecha. Cuando los primeros años de Alfonsín, se vistieron de demócrata y lo acusaron de dictador, a Duhalde, chistosamente, lo llaman demócrata. A los Kirchner, por supuesto, dictadores. Así son los disidentes. Ojalá, solamente, que sigamos teniendo presidentes que, para Mariano Grondona y Nélson Castro, sean, sin más, dictadores.

jueves, febrero 19, 2009

Cierto, la oligarquía no existe más!



Si lo leo en el blog de Artemio y lo leo en la Revista Fortuna (bueno, sí, leo la Fortuna, y qué?) entonces, debe ser verdad, nomás.




  • Fortuna: ¿Qué pensaba sobre los cortes de ruta?


  • Miguens: En principio pensaba cómo me estarían maldiciendo los que estaban impedidos del libre paso (risas). Sin embargo, el corte era bueno desde el punto de vista del llamado de atención y no lo era por sus consecuencias; como el desabastecimiento, tirar la leche en la banquina, no dejar pasar camiones con productos perecederos.


  • Sé, Tre-men-do. Pero, cliqueando sobre la imagen, se pueden leer las interesantes afirmaciones de que la Oligarquía, papi, no existe más. Viva la Unidad de la Mesa de Enlace, Viva!, Viva!, los locos que inventaron el amor.... Si no hubiera retenciones, como dijo Reutemaaaaan, la plata iría a "las parejas, gaseosa en bar productur, paglkjhfaur, productor, dslksfederalismo, creo que la decisión, presidenta, taluego". Tre-men-do.


Ni Binner ni Reutemaaaaaaannnn


Posta, en Santa Fe se acabó la polarización de los aburridos, lo anunció ayer Reutemaaaaaannnnnn. Pasó desapercibido en su monólogo a la prensa, porque, simplemente, tiró muchas definiciones fuertes, por ejemplo:


  • "en octrubre, bueno, pasa que, para Octubre, primero y antes que nada, ¿vos todo bien?, decía, cuando uno piensa..."

  • "El tema de la lechería"

  • "yo creo, más allá del afecto personal, no, yo dije, o sea, en Las Parejas, este, me llamó Usandizaga, una gaseosa en un bar y los porductores, a mí me parece, ¿se entiende?

  • "la cuestión más importante, hoy en día, esunseaf'o'àrslñc`Pmedxiw, y ahí podemos conversar, productores, rosario también, porque rosario sdkfnqitpmfl, bueno"



  • Tre-men-do, los movileros vibraban de la emoción, dejaban a los secuestrados y rajaban a la conferencia del Lole, un choque con 179 muertes (56 niños) fue abandonado por los movileros para tener la justa de Reutemaaaan, y bue; así es el violento oficio del movilero. Te decía, entre tantas frases fuertes, el Lole (le dicen Lole porque después de tomarte cuatro pastillas, tratá de decir Lexotanil a ver si te sale...) la embajadora Ambalival rescata ésta:

  • "En Santa Fe hay una base mínima del 30% que vota al justicialismo, aunque se postule la Tía Aurelia".

  • Tre-men-do. Así que, calculen, si nadie la conoce, si todavía no hizo campaña, y ya tiene, Artemio, un 30% de intención de voto, es evidente que la gran tapada del 2009, es la Tía Aurelia. Basta, no jodan más, dejen de llorar los santafesinos que son del centro hacia la izquierda porque tienen que votar en una interna de la derecha entre el Lole y Giustiniani: la Tía Aurelia, oficialmente, es nuestra candidata.

  • Eso sí, el drama es que, la Tía Aurelia, se ha perdido pues, sí, salió un día, al supermercado, y bue, se fue, se perdió. Acá podés colaborar en la campaña para encontrar a la Tía Aurelia, y aunque Giustiniani y Reutemaaaaannn se coman las uñas rogando que no la encontremos, la Tía Aurelia volverá, y será millones.

El caso de los 3 tercios.


En los manuales, si el sistema político se divide en tres tercios, con porcentajes variables pero cambiables (o sea, no una centro derecha y una centro izquierda, y un tercer partido que en un momento pueda ser de izquierda -el PI o el Frente Grande, ponele- y en otro momento de derecha- la UCEDE o el partido de Cavallo) siempre hay uno de esos tres partidos que, estando en el centro, se mueve alternativamente de uno a otro polo. Esos partidos centristas, en el esquema, podrían parecerse al radicalismo. Con su Alfonsín y su De La Rúa, con su (en otro momento) López Murphi y su Carrió. El problema es que también, fundamentalmente tras la muerte de Perón, en el peronismo pasa esto: con su Menem y su Kirchner. De modo que sucesivamente tras el retorno democrático los gobiernos intentaron (y lograron, aunque sólo para gobernar) estrategias transversales sustentadas en pilares ideológicos más que partidarios. El caso del tercer movimiento histórico con Alfonsín, el caso del menemismo aliado a la UCEDE (y a muchísimos radicales, cosa que se olvida. La caída de votos del radicalismo, no fue a parar durante el primer gobierno de Menem al Frente Grande, por el contrario, el Frente Grande, groso modo, fue votado por la izquierda peronista, y Menem compensó esa fuga de votos con los votos radicales); el caso de De La Rúa y Alvarez, el caso del gobierno del Senador Duhalde y el Senador Alfonsín en el 2002 y el caso de Cristina, Cobos y vos, ahora. Pero, si uno debiera arriesgar cuál partido funcionaría más como centrista (esto es, nada: virar de acuerdo al momento) el radicalismo calza mejor: es, era, el partido de las clases medias, unidos con una plasticola transparente de institucionalidad, democracia y otras zarazas que pregonaban como funcionarios de dictaduras. El peronismo, sustentado en el arraigo en los sectores populares, en todo caso podía girar al neoliberalismo en el mismo momento en que lo hacían los partidos de izquierda en el mundo (los demócratas yanquis, los laboristas ingleses, los socialistas franceses y españoles, etc).
Pues, bien, de cualquier modo, todo eso estalló por los aires. Y está el tema del sistema político: sin un modo parlamentario de gobierno, con una desigual distribución de recursos y población en la geografía nacional, con las constantes pujas que se reeditan entre industrialistas y agroexportadores, el sistema partidario, hoy, ahora, en realidad, se sacude sus propias contradicciones. Y hay una única certeza implícita: atravesamos un período de transición. Pero...¿y si, en verdad, no hay ninguna transición, y mientras los tontos siguen gritando su particular Gran Verdad de la Ontología Maligna del Peronismo y lo que sucede, en el mero transcurrir, es algo así como lo que sucede en Brasil, la diseminación, las fronteras múltiples (territoriales, históricas, ideológicas, morales, corporativas, etc) y la atomización, esto es, la constante necesidad de un liderazgo sólido y decisionista? Si esto es lo que podría transcurrir, o si esto es lo que transcurre, ¿adónde van los espamos dellarruístas de quitarle erotismo a la política y desnudarla con Binner o Reuteman? He dicho. Aunque mejor, me voy a dormir la siesta.