Si el
kirchnerismo triunfaba, con
Saddi y
Barrionuevo (ahora, tras haberlos usado en su cruzada oligárquica, nuevamente puestos en su merecido sitial de impresentables por la gran prensa que, sin embargo, a un delincuente
mayores y más sofisticado, como
Mauricio Macri, venera) de cualquier modo, perdía. No sólo agregaba piedras (de la propia mano) a la demolición por
apedreamiento que en el plano simbólico concurre de derecha a izquierda, seguramente perdía, también, cantidades inconmensurables de votos en distritos de mayor
importancia.
Así las cosas, perdió. Contra un gobernador que fue reelecto hace poco con las banderas del
kirchnerismo, ahora, con sus propias banderas y leído
forzadamente como un "cobista", como si tal cosa existiera. Y es que tanto el
kirchnerismo como la gran prensa, quisieron (y lograron) nacionalizar una elección de puro tinte local.
Brizuela del Moral y su cambiante partido, lleva gobernando 16 años. Ningún diario, recordó siquiera un solo mérito de
Brizuela del Moral para obtener el triunfo que sus listas obtuvieron. Su obsesión es leer la política como
kirchnerismo y
antikichnerismo. El
justicialismo, unificado, perdió; ergo, perdió
Kirchner: el razonamiento, así, es un poco torpe. Pero esa es la torpeza que campea en el periodismo, en algunos casos por cinismo, en otros, por estupidez. De cualquier modo, la lectura, ya instalada, genera esta certeza: la gran inexistencia del
kirchnerismo, ese relato de la
tilinguería periodística, se niega; porque ahora hay pruebas empíricas para sostener que en verdad está siendo derrotado el
kirchnerismo, y encima, y
endo al pie de aliados impresentables. Esa lectura, para la
tilinguería,es más efectiva. Cuanto contenga de verdad y cuánto de deseo, no importa, como en cualquier relato militante, no importa. Así están definidas las cartas. Si el
kirchnerismo, aliado a
Barrionuevo y
Saddi, ganaba, yo no me alegraba. Si gana
Brizuela del Moral, tampoco me alegro. Menos hubiese votado a las fuerzas marginales que propicia la gran prensa: el
peronismo disidente, que dio pena, o la Coalición Cívica, que dio más pena. De este modo, quizás,
Catamarca tenga articulación nacional, o mejor: sin dudas las tiene; pero no es, ni de lejos, representativo: entre otras cosas, porque el
kirchnerismo,
provincializando alianzas, quizás tenga como total nacional un 30% (yo creo que es más cerca del 40%, pero
bue...
ponele) pero
Brizuela del Moral, o Julio
Cobos, difícilmente superen el 8% nacional, aún ganando en
Mendoza, en
Catamarca, y en Corrientes.