lunes, abril 06, 2009

Concurso: ¿Quién es el de la foto?


  • Memorable escena, Susana. A Artemio le llevaron el auto la grúa que claramente responde a los sectores agrofinancieros o a Humberto Volando de Liebres del Sur, no importa. Todo por no estacionar en el lugar asignado.
  1. La entrada está marcada en 1.
  2. La salida, en 2.
  • Pero volvamos a la memorable escena: marcado con el 4 se lo puede ver a Tomás haciendo un gesto de verguenza victoriana cuando el orador tristón y tanguero decía: "me siento un gil...". Tomás se agarra la boquita y piensa: "cómo pudo decir esa palabrota..."Porque Tomás es un moralista a la antigua. Pues bien. La figura 4 (clik para agrandar) está dando un poético discurso mirando la vaguedad infinita del alma de las baldosas; con la finalidad clara de que las chicas, en especial la Compañera Rabieta y su contracara, suspiren y digan ay...., con tres puntos suspensivos y todo.
  • Se larga el concurso, a ver: ¿quién es el número 3?
  • ¿Manolo?
  • ¿Quintín?
  • ¿El Licenciado Baleno?
  • ¿Omix?
  • ¿O Mendieta?



Periodismo de investigación

  1. Tomás dijo...
  2. Che, el que está de espaldas levantándose no es Esbriba?

  1. Listo, no jodan más: Tomás lo descubrió. Es el Escriba la figura número 2, el que empezó todo el bardo (ver post anterior).
  2. Fin.
  3. Bueno, la cosa sigue en lo de Mendieta.

Porqué la reunión bloguera terminó a las piñas.



  • Uff, es largo de explicar. A ver. Mientras con los muchachos de Un Día Peronista buscábamos el infaltable “presunto infiltrado de la SIDE” que debe, por fuerza, aparecer en toda Asamblea Constituyente de ese peligroso y valiente oficio de ser izquierdista en la UBA –coincidimos que, por las características propias de un sospechoso (simpatía, calidez, sonrisas, actitud abierta, empatía, preguntas del tipo “vos sos tal…”) obviamente el infiltrado era Mancuso (que además, es un gran actor). Por supuesto, luego de señalar el sospechoso, coincidimos que era necesario, por el bien de la reunión, contribuir a una interna estruendosa. Nuestros enemigos, por cuestiones generacionales, fueron la dirigencia de “Los Canosos”; compuesta por Andrés el Viejo (ese hombre que detesta los años noventa, desde que cumplió 91) Néstor Sbiariggi –con quien, el día antes y al salir de La Bloguera, tuvimos una laaaaaarga tertulia en los bares a los que nos envió, con sospechoso buen gusto, tir- y Gerardo Fernández, que se ocupaba simpáticamente de agradecer a todos los que hablaban más de dos minutos. Hasta ahí, todo bien. Ninguna escena violenta. Walter hacía un homenaje a Alfonsín ante la mirada aburrida de Tomás; Udi se hacía pasar por Mariano T, el Emo lloraba y nos imploraba que firmemos una declaración asegurando que está todo mal, y unos funcionarios de Macri entraron a preguntar cuál era la camioneta de Artemio. El momento álgido fue cuando sucede lo que les voy a narrar:
  • 1-Walter (figura 1; para ampliar la foto hay que cliquear en la cara de Artemio), evidentemente en una clara maniobra de distracción, mencionaba la importancia de beber vino en reuniones de este tipo. Buena parte del auditorio, por razones obvias, escuchaba atentamente.
  • 2- El sujeto número 2 (de espaldas, así que desconozco su nombre) se levanta en el momento en que yo (número 3) estoy gritándole a Walter que se calle, que hay que hablar del TEMA de la lechería, no de esas pavadas alcohólicas.

  • 3-Por supuesto, la foto grafica el ataque que sufro momentos después por parte del sujeto número 2. Que me largó una trompada, mal calculada- si yo tuviera una estatura promedio, me la habría pegado- y cuando yo pensé que ya había zafado y me incorporé para agarrarlo de atrás (el modo en que suelo ganar peleas) alguien me agarró a mí de atrás (cobardemente) y me di cuenta que era una trampa muy, pero muy bien preparada.

  • 4-Por supuesto, el que me agarró de atrás, era nada más ni nada menos que mi secreto enemigo, Diego F (número 4) que con su habitual lozanía acechaba detrás.
  • 5-Ahí, entonces, se pudrió todo. Voló una silla, que cayó en la cabeza de la Compañera Cecilia, que pegó un grito hasta el cielo y se levantó Conurbanos y sacó una pistola. Como en la última parte de Triste, Solitario y Final, el escenario quedó destrozado, había humo por todos lados, se cortó la luz y una turba de policías recién egresados tiraba gases, balas de goma y llamaba inútilmente a los bomberos. La gresca dejó cientos de heridos. Eva se enojó con todos. Gerardo abandonó esa risa estruendosa por unas puteadas monumentales. El Escriba, como siempre, ya había subido a su limousine, y Alejandro, de la Bancaria, preguntaba quién iba a pagar todo esto.
    6-Alejandro, le dije (es el secretario de cultura del gremio), quedate tranquilo. Gastá lo que necesites y mandame la boleta; yo me llamo Eduardo y corro con todos los gastos.

Una propuesta

¿Existe alguna política editorial, una intervención estatal, una producción pública capaz de pelear en el mercado, en torno al precio y la calidad de los libros que circulan? La respuesta, que ampliamente desconozco, es intuitivamente NO. Pero, ojo, a tono con este franja morada que tiñe la épica de otra pronta semana santa -donde celebraremos la resurreccción de Cristo y de Alfonsín- me he vuelto propositivo; con propuestasquién sabe si inviables pero sí ampliamente ineficaces, y con un discurso, ciertamente, contradictorio a la práctica o de retroceso de posiciones de avanzada que bosquejo, en fin, Susana, ni sé qué digo; menos a qué iba. Ah, sí: estaría bueno tener, en la estructura del poder ejecutivo nacional, una secretaría de cultura, no? Tá, quizás aumente inútilmente el gasto público, derive en un festival de contratos a los amiguitos y curritos de consultoras de los funcionarios a designar, pero también, en una de esas, si la mira se calibra en la gente a elegir -y sino, claro, se la cambia- la cosa podría andar, se me ocurre. En fin, es una propuesta, nomás. Calma, soy Giordano y también me tiene loco el tema de la inseguridad.

Agrandar la Caja

Momentos de campaña electoral. ¿Momento de profundizar la política petrolera, de que ENARSA -que avanzó en convenios con Rusia y Venezuela- tenga una parte significativa y directa de YPF? ¿Enviando un proyecto de ley al Congreso? Y dale.... ¿Con qué financiarlo? ¿Qué tal un préstamo, del tipo cerrado recientemente con China, directo de un consorcio con intereses geopolíticos que integren, por ejemplo, Venezuela, Ecuador, Bolivia, China, Rusia? Y dale...

jueves, abril 02, 2009

Brutroski buelve y oda a mis valientes.


  • Las chicas, son todas rubias, del barrio, pasean sus perros arios por la plaza, mientras el Pulpo Melancólico (gracias, de nuevo, por la definición, Doncella) está sentado en un banco y lee un libro del genial Chase con Polémico a sus pies. A Polémico no le interesan las perras ni correr detrás de los pajaritos ni pisotear las flores o ladrarle a las arpías y todo eso que hacen los perros normales, que se levantan temprano y comen dogui, y tienen amos y una familia decente que los cuida. Polémico es infatuadamente haragán, es, como perro, ineficaz y prefiere, como el Pulpo Melancólico, una buena siesta a una discusión de perros. Nos llevamos bien, así. Sabe esperarme afuera de los bares, sabe volver a casa, sabe romper las bolsas de basura.

  • Por el costado del libro lo veo llegar al Amigazo y más me concentro en las letras, por ahí tengo suerte y sigue de largo. Pero se sienta al lado mío.
  • -Escuchame una cosa hijo de puta.
  • -Bien, y vos?
  • Polémico abre la boca. Muestra los dientes y los ojos cansados y tristes.
  • -¿Muerde?
  • -No, bosteza.
  • -Hijo de puta, mi viejo me dijo Brutroski. ¿Podés creer?
  • Y se ríe, complacido. Ay de la izquierda izquierdista, poema cursi de mis amores juveniles, pero, posta, papá, escuchá: que le endilgues mis apodos, aunque de tu hijo se trate, me da un poquito de orgullo, sabelo. Yo soy kirchnerista, no soy progresista ni peronista ni maoísta ni crítico ni disidente, no soy ninguna definición de esas valientes, en este mundo de valientes y malditos, oh, los malditos: los André Brettón de este circo, los periodistas independientes, oda a mis valientes, papanatas.
  • -¿Cómo va la Revolución Chacarera?
  • -La Mesa de Enlace dio un giro a la derecha.
  • -uh, ¿están bailando un vals?
  • -Qué decís, tarado.
  • -Que giraron sobre sus talones.
  • -En serio, boludo. Se corrió a la derecha.
  • -Se cayó del mapa.
  • -¿leíste la nota que te mandé?
  • -Ja, sí, la de (¿lo digo o no lo digo, Mirta? Ojo, Mirta Legrand felicitaría a este filósofo revolucionario que, bue, ya decidí no nombrar). Muy original lo de gobierno KK, posta. No lo sabía tan creativo.
  • -Vos te burlás de todos. Es un tipo serio.
  • -A mí me cae bien, de una.
  • Una perra con bozal se aleja de su dueña y se acerca a Polémico. Polémico, que estaba siendo acariciado por mi Amigazo, se aleja con la perra a paso cansino, le falta nomás silbar un tango plebeyo y cobrar un plan social.
  • -Polémico, venía pacá, lo llamo, por ese dulce placer, inexplicable, después de tantos divorcios, de que alguien me de bola y me complazca. Pero, Polémico ni ahí que viene. Amigazo se ríe.
  • Y la dueña de la perra con bozal se ríe también (y ya basta: ¿todos, menos yo, se ríen?), se ríe a la distancia y se acerca.
  • -¿Cómo se llama?-pregunta la chica, con toda la antropología de los modales encima. Pregunta cómo se llama, del mismo modo que, cuando era adolescente, las chicas me preguntaban ¿de qué signo sos? y después de que yo contestaba a desgano, decían, con contundencia: con razón sos así. Pero qué culpa tiene Acuario de este ego ensimismado y desbordado. Si ejercitara e hiciera una dieta de humildad, bajaría trece kilos.
  • -Polémico. Bah, se llama Guillermo Moreno. Pero le dicen Polémico.
  • -¿Tiene, en serio ji-ji, apellido? (la chica se ríe nuevamente : jo-jo, el mundo entero es una risa, no tiene ni idea de quién es Moreno, pero se ríe, con risa de rubia: ji y luego ji, y me mira como indagando si la estoy jodiendo o me faltan algunos caramelos, sin cabida, en su cabecita rubia, para combinar ambas posibilidades)
  • -Y está bautizado.
  • -Ah, qué lindo que es- me miente, mientras Brutroski, el Amigazo, se aburre.
  • La chica se va alejando buscando conversación con gente normal (te lo dije: no pudo combinar las dos posibilidades y optó por la carencia de algunos caramelos en este frasco con incipiente calvicie), y Polémico ya volvió a las andadas. O sea, a acostarse a mis pies.
  • -¿Cómo dijiste?
  • -Que la Mesa de Enlace en un principio representó a los pequeños chacareros.
  • -Mirá que bien.
  • -En toda revolución se necesita la alianza con los campesinos, eso vos lo sabés bien.
  • -¿Se viene el argentinazo nomás?
  • -Boludo, te hablo en serio. Has cambiado mucho vos. Te hacés odiar al pedo.Y en el fondo sos un tipo inteligente.
  • -Pero en el fondo.
  • -Hay gente en el partido que tiene ganas de cagarte a piñas.
  • -¿Así reclutan militantes?
  • -Te digo en serio, cuidate. Esto no es joda. Vos me caés bien, sos amigo de mi viejo. Te lo digo para que tengas cuidado, nomás.
  • -¿Así q ue tu viejo te llamó Brutroski?
  • -Porque lee tu blog.
  • -Brutroski…suena bien. Pero yo te hubiese llamado pelotudo. Vamos, Polémico.


  • A veinte metros, la dueña de la perra con bozal lucha para atarle la correa.
  • -¿Cómo se llama?
  • -Manchitas.
  • -Qué linda perra, le miento.
  • -¿Venís siempre por acá?
  • -Cuando me trae Polémico.
  • -¿En serio se llama así? ¿Por?

  • Mientras me alejo lo pienso. ¿Porqué se llama así? Ya ni me acuerdo. Todo empezó ese día en que lo chocó un auto. Ya se le curó la pata. Lo entablillé, esa vez, y lo dejé pasar la noche. Y acá está, todavía. Mi pequeña, cuando lo vio, me mandó a la mierda y me gritó que era un chiflado. Lo hubiese querido, con el tiempo, creo. Nunca voy a saberlo. Tiene hambre, ahora. Siempre tiene hambre, sabelo.

  • Chau, Pelotudo, le digo al pasar, al Amigazo.
  • Y Polémico se da vuelta, abre la boca, como para bostezar, y le ladra.
  • Es la primera vez que lo escucho ladrar.
  • Al final, pienso y me río, no estoy tan solo. Ahora, jo-jo, soy yo el que me río, el último, obvio, el que escribe el relato, que no leerá la rubia, pero sí el Pelotudo.
Porque el Pulpo Melancólico pronto volverá a las andadas, ojo. De calles y hoteles y besos y ausencias, volverá al costado, mirándote pasar, siempre de reojo y siempre un poco triste, pero con, ponele, brillo en la mirada, algo, alguito, que promete y no cumple, pero, eso sí, siempre promete, habla de barcos y mares que nunca conocerá, de asaltos a bancos que no concretará, de la novela más triste del mundo que nunca escribirá, del encuentro swinger con la Rubia y Manchita y Polémico que nunca sucederá, pero, de nuevo pero, cuando te cuente del maletín lleno de dólares que encontraremos olvidado en el subte, te brillarán los ojitos imaginando lo que harías y haríamos, caminando los mapas que estudiamos en la escuela, dando la vuelta al día en ochenta mundos.
  • Ahora, todavía, no, ahora miralo: patético, esconde el agujero en el zapato, viaja en el teclado con el traqueteo de un tren, miralo desde lejos: prende el horno y destapa una botella de vino y sueña que no está solo, porque se apoya en el balcón y desnuda cada chica que pasa por la vereda.
  • - Hoy comemos lomo a la pimienta, Polémico. ¿Te gustó Manchita? Ya sé, es un nombre de mierda, pero no es fea, fijate. Ponerle Manchita…tá, hay gente que le pone nombres tontos a los perros, no?

  • Te he dicho mil veces que no muerdas las plantas, Polémico, y menos a Braden, la planta invasora que, pobre, ya no quiere más, pide agua a los gritos. ¿Sabías que hay gente tan loca que le habla a las plantas? Pero con Braden qué vas a hablar…
  • Se me quemó la carne, no importa. Tomate un traguito de vino, Polémico, te va a venir bien. La noche es difícil, y va a ser larga y tierna cuando te duermas sobre mis pies y yo escriba.



  • Y mañana, quién sabe, si conseguimos plata, comemos. Mi pequeña, si estuviera acá, haría cuentas, nos sacaría a flote, ahorraría, pero es lo que hay. Mañana volvemos a la plaza, a ver si está Manchita, y cambiá esa cara, che, que vamos a ganar en las elecciones, y sino, está bien igual. No nos vamos a volver valientes, a esta altura, donde todos saltan del barco. Y flotan y nadan y los rescatan los bomberos: los progresistas sobrevivirán, los peronistas sobrevivirán, los capitanes sin tropa saltarán primero del barco que se hunde, Kirchner, a lo sumo, se retirará a cuarteles de invierno, los que vamos a naufragar somos los kirchneristas, por no ser valientes. De nosotros, solamente, habrá un par de años de burlas y humillaciones, luego, pasaremos al olvido. Pero quién te quita ese noble encanto del naufragio, Polémico. Y subí el volúmen, che, que Jaime Ross está cantando Los Futuros Murguistas, y hay que mover, torpes, las piernas, pies circulando, bombos, los brazos, las caderas pa atrás: para que nadie nos quite, jamás, lo bailao. Para que jamás nadie nos quite, Polémico, lo bailao. Quiero ser, y qué, el último que apague la luz.





  • Ojalá que suceda en una noche estrellada.

miércoles, abril 01, 2009

6 a 1

Metieron el quinto y me fui de la estación de servicios donde miraba el partido. Me senté en el café de al lado, abrí la novela que estaba leyendo (una maravilla: En foco, se llama: de lujo) y a otra cosa. Recién me entero: no fueron 5, fueron 6. Bien por Bolivia. Mal, por argentina. Para mí, si Messi y Mascherano no tienen un buen día, la selección se cae, así, de una.

Pocho Lepratti


Alfabetización, murgas, talleres, en el blog que recuerda a Pocho Lepratti.

Adiós a un gran contendiente

Porque un demócrata es un crispado. Alguien que tiene todas las dudas, que son las jactancias de los intelectuales.