Los subsidios a los servicios públicos que gozan "el país", o sea, los porteños, según todos los indicios, en un eventual gobierno de cualquier variante de la centroderecha, dejarían de existir para, de ese modo, cubrir el bache que dejaría la baja o anulación de las retenciones a la exportación de soja sin elaborar (dicho sea al pasar: las más bajas retenciones actuales para los granos elaborados, favorecen y hasta consolidan la actual desigualdad regional en la industria y agroindustria, que njo beneficia particularmente al tabaco jujeño).
La Pampa Húmeda, re contenta.
Ponele que los porteños, cuando tengan que empezar a pagar los servicios públicos como si fueran argentinos de Formosa, Santa Cruz, Chaco, Salta, o sea, una grasada total, ponele que, como tienen salarios más altos, digan "y bueno, todo esto es lo que nos dejó el kirchnerismo". Ponele, es una posibilidad.
Eso sí, si el gobierno de centroderecha en el 2011 gasta su crédito electoral en eso, mientras va negociando con los grandes medios oligopólicos desarmar la Ley de Medios a cambio de complacencia y trueques (ponele, ingreso de las teléfonicas al Triple Play a cambio de la fusión de Multicanal y Cablevisión, Coti Nosiglia al frente del "Fútbol para Todos -los porteños", en Santa Fe y en Entre Ríos, por ejemplo, sin cable no se puede ver el "Fútbol para Todos"- y aumentando el plazo de desinversión de modo de tenerlos siempre predispuestos a la corrupción a los grandes medios) pueeeede ir tirando. Se reprivatiza Aerolíneas y los porteños tienen que pagar más (a mí, ni en Santa Fe ni en Entre Ríos me afectaría) y como se eliminaría el impuesto al cheque y las retenciones, reendeudándose o creando déficit el estado nacional, la negociación con las provincias sería durísima en el Congreso. ¿Y a que no saben quién paga esas negociaciones?La ciudad y, en este caso fundamentalmente, la provincia de Buenos Aires.
Ojo, nada de esto alcanza para que un gobierno se torne inviable -en octubre del 2001 ganó las elecciones en la capital federal la Alianza- pero todo lo que se insinúa en la rosca vulgar de la oposición (digo yo, ¿no se dan cuenta que quedan prisioneros de su propio moralismo, al ventilar en público que lo único que lo desvelan es el pragmatismo internista?) es una historia conocida.
Que se repetirá, por la ausencia de autocríticas y análisis serios sobre lo que ha sucedido en estos úlñtimos años desde el 99, donde Chacho Alvarez fue siempre oficialista. (bah, ahora debe ser opositor: sería un avance para la democracia que después de 10 años Chacho deje de ser oficialista)
Suponer que De La Rúa era un boludo (y no un lúcido y talentoso hijo de Balbín), Chacho un tipo bien intencionado (lástima que nos dejó el país con 37 asesinatos y sin hacerse cargo: porque él, dice, es progresista), Duhalde agarró el país en llamas y lo dejó en bandeja (sólo que con el inconveniente de que un poquito fundido y de que el incendio lo hizo casi todo él) y Kirchner recuperó la "autoridad presidencial" para luego "alejarse de la gente" y que todo se soluciona con alternancia.
Esa es la receta para el fracaso y el suicidio.
Una pena que los medio pelos sean siempre inocentes. Y nunca, nunca tengan nada que ver.
En fin, que estoy tratando de ganarme amigos.
Yo también los quiero mucho, eh.
Corrijamos: los actuales desequilibrios de notable arrastre histórico, dejan un sedimento cultural -a mi juicio, errado- donde el país no se piensa en su totalidad (no sólo geográficamente, sino de diseños institucionales, mentalidades, controversias, etc) y eso lleva a cierto fracaso en la resolución de tensiones de largo arrastre.
Esto no quiere decir que yo tenga algún problema con "los porteños", ni que piensen como yo estereotipoasí ni nada de eso: simplemente que hay un liberalismo desparramado socialmente en los sectores acomodados de todo el país, que tienden a buscar de aliados a cierta clase media del "medio pelo". A veces, lo consiguen (el humor social actual creo que indica eso).Claro que dicho así, como en este último párrafo, suena muy aburrido. Y encima todos moriremos por las minas de San Juan y Catamarca, bueno, Catamarca no tanto porque gobiernan los radicales, pero igual, eh.