viernes, marzo 25, 2011
Menos mal que el año que viene estaremos todos muertos, sino, lo que sufriríamos!
Con 5 diputados (como bien me corrijieron, perdón, corrigieron en un post anterior, no recuerdo quién pero muchas gracias) de piso por cada provincia para la integración de la cámara baja nacional y tres senadores; de acuerdo al sistema formalmente federal, fácticamente portuario, que hemos sabido conseguir (Pacto de Olivos también mediante) y una organización electoral polarizante, o más bien, tendiente al bipartidismo; todos los indicadores de opinión y los datos duros electivos indican que el Frente para la Victoria será primer minoría en ambas cámaras, contra distintos bloques fragmentados más allá de quién gane las ejecutivas. Más claro aún: sólo un triunfo electoral de Cristina (y de nadie más, incluso) podría al otro día reunificar a los distintos bloques no pertenecientes al FPV; con lo cual sumar todos los puntos de todos los equipos para demostrar así que Racing no va puntero.
La vida es bella y el sistema institucional y republicano no, pero es lo que hay: con la mayoría de las gobernaciones en manos o cercanas al FPV y con un eventual gobierno de centroderecha (si Cristina, pongamos, no ganara) con el superávit primario actual, los superávit gemelos, el ciclo de alza de los comomoditties y la ratio deuda externa/PBI muy baja, un eventual gobierno de centroderecha puede tirar manteca al techo un par de años, con espaldas políticas para desarmar la lenta arquitectura de protección social; con sólo hacerse el boludo con el régimen de empleadas domésticas y peones rurales, congelar (y bajar vía leve inflación) y cerrar los padrones para la universalización jubilatoria y de la Asignación Universal, más un alza moderada de tarifas compensada con un dólar apreciado mientras se permite mandar más utilidades al exterior y se van bajando las retenciones hasta el 30% coparticipable, respetando la ley de medios tanto como el kirchnerismo respetó el juicio por jurados y la participación de los trabajadores en las ganancias que manda la constitución; más un conveniente despelote sindical interno que disimule la erosión de las paritarias, el repliegue del salario mínimo vital y móvil y las obras sociales, hasta dos años, ese gobierno, con muñeca y política, la puede pilotear.
Tendrá complicaciones regionales
Hoy se presenta difícil un eje en repliegue fáctico entre Perú, Colombia y Chile, y un país de narcos, maras y maquiladoras como el que promete la alianza estratégica con EEUU no está en la cabeza de nadie.
Con los gobiernos de centroderecha, en cambio, se puede coquetear: Dilma, Mujica, por ahí, qué se yo.
Ahora, donde perdería por goleada, Tomás, es en el plano cultural. Y entonces, soportar ese desgaste, es muy complejo: de algún modo, entre las causas menos estudiadas del fracaso de sus propios y horribles objetivos en el gobierno más reaccionario de la historia democrática, el de De La Rúa y Chacho Alvarez, la UCR y el FREPASO, está la incapacidad de lograr una cultura alternativa a la incubada por lo rotundo y contundente del posmodernismo neoconservador que bien expresó y sintetizó Menem.
De todos modos, el 2012 es el año, según el calendario Maya y según quien acaba de despertarse y decir "buen día" de malas maneras, el sol se secará y no estaremos para ver la presidencia de Duhalde y Altamira, lo cual es realmente una pena, señores, señoras y sobre todo señoritas. Una pena. Sólo el pueblo salvará al pueblo pero contra el sol, no se puede, no hay caso, estamos fritos. No, congelados. Mirá que vamos a estar fritos, Conu, con el frío de puta madre que va a hacer.
Una pregunta en serio
Parece un chiste, pero no. Hasta altas horas de la madrugada lo estuve discutiendo, pero bue, a ver qué sale. La pregunta es ésta, qué pasaría sí, dentro de 5 años (para no decir hoy y hacerla tan dramática) supiésemos que se apaga definitivamente el sol.
¿Qué solución puede encontrar la humanidad?
¿Hay alguna?
¿Estamos perdidos?
¿Se salvaría una parte de la especie?
¿Qué deberíamos hacer?
¿Quedaríamos, simplemente, bajo la luz de las estrellas?
miércoles, marzo 23, 2011
Frases Fraudulentas
Por Raúl Degrossi
1. “Todos
hablan de fraude pero nadie destaca la alta afluencia de votantes, fíjense que
en una mesa hubo 888 votos, lo que es todo un récord.” (Mario Das Neves)
2. “Nos
empezamos a dar cuenta que había fraude cuando en las mesas de Punta Tombo no
ganaban los pingüinos.” (Carlos Eliceche)
3. “En la
interna del peronismo federal antes de las seis de la tarde ya sabremos quien
ganó, la Junta Electoral estará presidida por Luis Barrionuevo.” (Eduardo
Duhalde)
4. “A las
elecciones en Chubut las organizó Fuerza Bruta.” (Elisa Carrió)
5. “Lo de
Chubut es un escándalo, me volví loco porque no pude seguir las elecciones por
Fibertel ” (Pino Solanas)
6. “¿Buzzi
ganó con fraude?, ¡no digo yo, donde se meten estos conchudos de la Mesa de
Enlace siempre arman quilombo!” (Guillermo Moreno)
7. “Al final
Duhalde va a terminar teniendo razón: al menos en las internas del peronismo
federal, va a ganar por abandono.” (Aníbal)
8. “¿Plácido
Domingo no va a cantar por solidaridad con los músicos?, entonces tráiganlo a
Vargas Llosa, o de última yo hago la imitación de Freddie Mercury.” (Mauricio
Macri)
9. “¿Macri
quería escuchar a Plácido Domingo?, me hubiera dicho y le ponía un par de
micrófonos en el cuarto del hotel.” (Ciro James)
10. “¡Joder
tío, si es nada más que un reclamo de aumento, en España hubieran hecho huelga
para que les devuelvan sus empleos!” (Plácido Domingo)
11. “Lo pero
de estar internada acá es no tener plata para pagar una habitación privada, en
una de esas me toca la Carrió como compañera de pieza.” (Zulma Lobato)
12. “El
diario de Hadad nos dice que nos peleemos con Chávez porque compra armas, para
amigarnos con Obama, que las usa.” (Luis D’Elía)
Coparticipación
Raúl Degrossi sonre la coparticipación a las provincias por parte de la nación, en especial en la provincia que gobierna el conservador popular Hermes Binner
Tres que sonríen
Por Nestor Borri
Sonrien, los tres, cada vez
Sonrien, los tres, cada vez
que alguien dice:
"un gobierno no puede tomar la bandera de los derechos humanos"
Sonríen siempre que se dice eso.
Y no es casualidad que sean estos tres.
Siempre.
Porque si acaso quien lo dice tiene razón, si acierta, es que habrían logrado su objetivo en los hechos.
Y
si la realidad desmiente a quien dice eso, también sonríen: porque
saben que han hecho carne sus objetivos en un modo de ver subjetivo
generalizado. Han logrado que eso se crea, naturalizando la creencia.
Y lo mismo vale , para
"la política es sucia".
"los gremialistas son todos corruptos".
"el estado no sirve".
y para tantas otras.
Hay muchos pasos dados, para que estos tres dejen de sonreir.
Pero: siguen teniendo , aun, con todos los pasos dados, motivos para sonreir.Y proveedores de sonrisas.
Y
nuestra alegría tendrá - ojala- la consistencia que sólo la conciencia
de la sonrisa de estos le puede dar. Si no... la banalidad la va a
amenazar. Porque la banalidad, y la banalidad de la alegria muy
especialmente, es quizas el eje central de la hegemonía de aquellos que
continuan la obra de esta trinidad sonriente.
Y acá acaba la reflexión y puede empezar la tarea.
Cualquiera que diga lo de más arriba, y todas sus variantes, tiene que saber - y tenemos que acompañar a que comprenda- que, no importando si tiene razón o no, está generando esas sonrisas. La sonrisa de estos tres. Perpetuándola.
Mientras: hay mucho hecho. Pero tambien mucho por hacer.
La celebración de los logros vale en si misma. Con todos sus límites.
Por los límites mismos es que hay que celebrar. Y lo vamos a hacer.
Pero esa celebración puede ser tambien alimento y combustible para una tarea en la que todavia tenemos mucho por andar. Mucho realmente.
Y, aunque lo sabemos, probablemente igual valga recordárnoslo.
El barro del barrio donde siempre estamos solos
Hay un gran poeta que se llama Marcelo Faure y escribe cosas así:
Los peloteros y los celulares no existían
El pavimento “dormía el sueño de los justos”
Nuestros eran los árboles y los refugios
Que nos acercaban cada vez más
Al Minotauro
El Barro de ese Barrio
Simiente caudalosa Centro antiguo
Ahí donde los Ojos vuelven
Orgullosos clandestinos
Como Hijos pródigos
Ausentes.



Y cuando volví de la cocina, Marcelo estaba desconectado.
Los peloteros y los celulares no existían
El pavimento “dormía el sueño de los justos”
Nuestros eran los árboles y los refugios
Que nos acercaban cada vez más
Al Minotauro
El Barro de ese Barrio
Simiente caudalosa Centro antiguo
Ahí donde los Ojos vuelven
Orgullosos clandestinos
Como Hijos pródigos
Ausentes.
Recién con Marcelo chateábamos en Facebook, y me decía, además de que dos músicos del norte entrerriano como Cacho Miño y Pichuco Martínez, dos músicos comprometidos y creativos del folklore, me mandaban saludos, estas cosas. Que, ególatra como soy, transcribo. A veces me divierte, no tanto, aunque parezca poco, decir que hay gente que me da bola, sino provocar con que hay otra cultura, más fuerte, sólida y dura, más nuestra, más real, menos volátil, más afectuosa, menos engolonada, menos chiflada, menos pretensionsa, hay algo, detrás de esos muros de bosques y penumbras, hay algo:

Denunciar · 01:19
te mandó saludos Cacho miño - y Pituco martinez
Denunciar · 01:19
mandales saludos
mañana voy con Anabel a Paraná
nos quedamos unos días
La paz queda lejos pero...
Denunciar · 01:20
ahhh
yo voy el jueves de mañana a Bs As
y vuelvo
al mediodia
capaz vuelvo el sab
o domingo a buscar a felicitas
Denunciar · 01:24
está bueno eso de "el relato del kirchnerismo"
desde los márgenes también
con una pluma fina
que no trabaja para el poder
sino que se escurre
en los margenes.
En el gauchito gil
en las mesas sucias
las vertientes, el chamamé
esas plumas
son odiadas por LAS plumas
porque no acumulan subjetividad
no condensan en teorías pagas
sino que se escurren
desparraman
escurren
distribuyen
simbolicamente
Un abrazo.
Y cuando volví de la cocina, Marcelo estaba desconectado.
Militancia Kreativa
Ahí va, chicos, mi texto, para la edición del 24 de marzo.
Perdón por la tristeza.
Cuando tenía 4 años miraba tras las rejas de un edificio altísimo, pero altísimo, cómo pasaba una marcha hacia allá lejos, al monumento de la bandera, cantando consignas duras, furiosas cubiertas de banderas argentinas.
Los recuerdos de los 4 años no son fiables, aunque tengan la
misma parsimonia que los testigos en una sala de juzgado.
Los peritos del alma y la propia experiencia procesal
aconsejan a priori desconfiar.
Creo que he contado ese recuerdo como marchas a la esquina
de mi casa, donde estaba el monumento a la bandera de rosario, y yo desde el
balcón, de mi habitación, de mi casa; ningún edificio, aunque todo me parecía –como
ahora que sigo siendo petiso, pero más- tan lejos, tan alto. Creo que la he
contado como marchas contra la dictadura, después de Malvinas, o marchas a
favor de Malvinas. Malvinas la escribo con mayúscula, como me enseñaron en la
escuela. Pero seguro hubo marchas a favor de la dictadura y marchas en contra,
con la misma gente, en los mismos años.
La condición de posibilidad política está dada: hay
justicia, hay memoria, hay una búsqueda jurídica de la verdad. Y un relato
hegemónico, en buena hora, más allá de matices.
El correr del tiempo quizás despabile a los herederos de la
nostalgia de lo que no fue hacia caminos combativos. Lo que acabo de decir es
una herejía. Bien recubierta de adjetivos. Suficientemente floreada para que
pase de largo. Sin embargo, aviso. Qué caradura, qué despropósito. Aburrirse, con
sobria elegancia, ante la avalancha de caritas compungidas. Esa auténtica
decadencia que se ritualiza, festeja, y qué verdadero ejemplo de altruismo
mundial, hacia un mundo que está aislado de historicidad, de perspectiva crítica,
de horizonte ético; esa decantación
simple y auténtica ya no tiene más que ritualidad como devenir, aislada
convenientemente de discusiones ríspidas como las que, en su contexto, involucraron
cadáveres y donde nuestros próceres jugaron papeles, no de chiquilines en un guión
de mala leche escrito, sino con más arrogancia que los refutadotes de mi indiferencia:
con sangre, puños y lágrimas.
Estoy viendo la propaganda del programa de Viviana Canosa, qué
linda se la ve. Vista de verdad, es un espanto de huesos e imbecilidad, pero es
nuestra. Volviendo al punto. 2 x 4 es 8, dividido 2 es igual a 4. Perdón por la
creatividad matemática. Yo también los quiero.
martes, marzo 22, 2011
Buñuelos
Yo llegué a una localidad norteña a dar una charla para encargados de alfabetizar. Cuatro personas. Tres mujeres y un hombre, muy viejo, aún trabajando, como obrero de la cosecha, peinado como a la gomina, pero impecablemente con grasa. Algo albañil, ademas. Y tres señoras con tantos hijos, gordas, aplomadas, entusiastas, renovando el viejo cuento de la esperanza. El viejo cuento. Era una casa con una puerta de rejas con candado y una cortina. Los techos bajos, los cimientos pobres, las cosas amontonadas, una tostadora, me acuerdo de la tostadora, rota y oxidada, sin uso, arriba, no sé porqué, por qué valor sentimental, de la garrafa de gas, de las de 15 kilos. Una tostadora recogida en la basura. A veces, por ejemplo, hoy mientras almorzaba, con un amigo del fiero conurbano , José Mármol (ja, el escritor) partido de Almirante Brow, le decía que los blogs, no sé, cuando el kirchnerismo, allá por el 2008, estaba sin quién lo relate, no esas denuncias, no esos valores convencionales del periodismo tradicional, de donde quedé afuera casi antes de empezar (y es raro, aunque nunca me sentí parte de ese periodismo convencional porque lo odiaba, pero no sabía vivir de otra cosa): pero soy la encarnación del periodismo, ese provincianismo, la soberbia, de la barricada, de los acuerdos espurios: al final, concluyo que para la media no deben ser tan graves o hay mucha haraganería investigativa entre mis tantos adversarios que, coinciden,( "no existo") no vale la pena; en lo blogs se necesitaba alguien que explique, que diga, que narre, de manera suelta y recubierta de piel, la epopeya que ciertamente quienes se codeaban con los ministros y secretarios de la presidenta -los que hoy defienden el monopolio- no podían sentir como cierto, obviamente: hablaban con Lousteau, con Gustavo Béliz, con Alberto Fernández, con Ricardo Jaime, militaban para el entonces ultra K Felipe Solá (eso hacía, buena parte de, la izquierda del kirchnerismo. No, no puse mal las comas). ¿Mentíamos nosotros o, como ahora ellos sospechan, dejaron de ver el bosque por masturbarse con el árbol? Quien sabe. Los blogs ya tienen poco destino atados a esta coyuntura. Sobrevivirán, algunos, a esta coyuntura. Yo, no creo. Bah, ojo, sí, hay que meterle y darle para adelante. Quiero decir otra cosa, más compleja. O no quiero decir nada, qué importa. Fuimos útiles a una causa que trasciende sus dirigentes, ahora, bueno, ahora, la cosa es sólo para valientes. El resto quedará en discusiones tristes y torpes como las de Carta Abierta.
Una de las mujeres se llamaba María Nora y trajo buñuelos. Había estado amasando, y con las batatas que le regalaron para el cumpleaños 14 de una de sus hijas, una familia con huerta familiar, rellenó los buñelos. No los trajo María Nora sino que entró, justamente, la nena con una bandeja de plástico cubierta por un repasador contra las moscas.
Me ofrecieron, tras asegurarme que era virgen, cogerme a la nena de 14 años.
A diferencia de tanto moralista, soy, también, lo que no hice. A veces sueño que debí habérmela cogido, a veces me miro al espejo, las ojeras, y no, no, me cuesta la crítica moral.
También soy las cosas que no he hecho.
No me eximo de hijo de puta, me doy un 10 en cobardía, me pienso una porquería. Cuando me acuerdo de los camalotes, la luna recortada, el farol, de aceite, el cuadro de un bisabuelo muerto, la alacena hecha de cajones de manzana; las velas, la grandísima, pero grandísima resignación en esas caras sonrientes y alegres, entonces, bueno entonces paso un estropajo por la mesada de la cocina, prendo un pucho, miro la ventana. Generalmente no hay mucho que mirar que no se haya viso. Pero, miro la ventana.
Y me siento tan solo.
Pero, miro a ventana.
Aprieto los dientes.
Nunca hay nada nuevo en ese hastío salvador de la ventana.
A lo sumo, los que son mejores que yo.
Siempre la tienen más clara. Siempre miran otras ventanas
Una de las mujeres se llamaba María Nora y trajo buñuelos. Había estado amasando, y con las batatas que le regalaron para el cumpleaños 14 de una de sus hijas, una familia con huerta familiar, rellenó los buñelos. No los trajo María Nora sino que entró, justamente, la nena con una bandeja de plástico cubierta por un repasador contra las moscas.
Me ofrecieron, tras asegurarme que era virgen, cogerme a la nena de 14 años.
A diferencia de tanto moralista, soy, también, lo que no hice. A veces sueño que debí habérmela cogido, a veces me miro al espejo, las ojeras, y no, no, me cuesta la crítica moral.
También soy las cosas que no he hecho.
No me eximo de hijo de puta, me doy un 10 en cobardía, me pienso una porquería. Cuando me acuerdo de los camalotes, la luna recortada, el farol, de aceite, el cuadro de un bisabuelo muerto, la alacena hecha de cajones de manzana; las velas, la grandísima, pero grandísima resignación en esas caras sonrientes y alegres, entonces, bueno entonces paso un estropajo por la mesada de la cocina, prendo un pucho, miro la ventana. Generalmente no hay mucho que mirar que no se haya viso. Pero, miro la ventana.
Y me siento tan solo.
Pero, miro a ventana.
Aprieto los dientes.
Nunca hay nada nuevo en ese hastío salvador de la ventana.
A lo sumo, los que son mejores que yo.
Siempre la tienen más clara. Siempre miran otras ventanas
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