domingo, agosto 28, 2011

se demora el parto republicano!


Tucumán 2


También, desde Tucumán, Ricardo: 

1. Grupo A: como nos cuenta acá Aldo Jarma, y como podemos leer acá en LPO, el Grupo A va junto en Tucumán. Eso que no pudieron conseguir a nivel nacional es una realidad en nuestra provincia: el PRO, la CC, el PS y la UCR -entre otros- se encolumnaron detrás de la candidatura del flamante diputado (elegido en 2009) José Cano. La prueba:


Esta hermosa boleta vino en un sobrecito de plástico, acompañada por este volante:


¿Nadie les avisó a los muchachos que Mauricio se bajó? ¡No sean así, che! ¿O será que ya las habían imprimido y bueh, había que usarlas? Nos inclinamos por una tercera opción: son güevones nomás.

2. Bussis: Ricardito (sí, acá tenemos nuestro propio Ricardito, casi gobernador en 1999, para colmo) y José Luis, los hermanos Bussi, fueron separados en esta elección. Snif. Es feo cuando la familia se separa. Snif de nuevo. Pero como son chicos que quieren pelear Poder en serio, van de candidatos a Gobernador. Y también son primeros candidatos a legislador, claro. Por si acaso.





Sigue acá. 

Tucumán 1


Nos cuenta Aldo: 


1) Nadie duda que ganará el actual gobernador José Alperovich y que será por paliza. La diferencia con el segundo, en cualquier escenario, superará los 30 puntos. Estoy convencido que Alperovich tendrá un porcentaje de votos superior al 60 %, que podría llegar al 70 % en caso de hacer una elección descomunal. Todo dependerá del grado de apoyo que consiga en la capital provincial, ya que en el interior de la provincia goza de una popularidad indiscutible y sin rivales.

2) En Tucumán se dio con la oposición lo que no se consiguió a nivel nacional: tanto los radicales, como el binnerismo, el carriotismo y el PRO tienen un único candidato a gobernador: el senador nacional radical José Cano, que lleva como candidato a Vice a un hombre de la sociedad rural: Casañas. Es decir: algo así como el grupo A casi completo. Todo ese rejuntado opositor se asume como perdedor y nunca consiguió articular otro discurso que no sea el remanido en contra del autoritarismo, la calidad institucional y pedir que no voten a Alperovich porque reformará la constitución provincial y abrirá la puerta a la reelección indefinida. Toda una cantinela que conmueve a poca gente. Saldrán segundos cómodos. Muy pero muy lejos de Alperovich.

3) Otra particularidad: también se presenta como candidata a gobernadora la diputada nacional kirchnerista Stella Maris Córdoba.Díficil entender desde la lógica politica su postulación, ya que su nula construcción territorial y su sola apelación al voto del "kirchnerista no alperovichista" suena  demasiado ideologizada y resbaladiza como piso electoral, carente de penetración en los sectores más humildes de la población. Se expone al papelón y a rifar su principal capital político: el ser una kirchnerista de la primera hora. Depende demasiado de los votos que consiga en la capital provincial: peleará el cuarto o quinto puesto.

4) Estas elecciones marcarán el definitivo ocaso de los Bussi en Tucumán: los hermanos Bussi pelean en partidos distintos sólo por llegar a mantener sus bancas legislativas. La tendrán muy complicada ambos.

5) El duhaldismo marcha hacia un papelón histórico en Tucumán. Sus referentes locales gozan de una soledad que conmueve. Peleará los últimos lugares.

6) La nota distintiva de estas elecciones será la gran cantidad de acoples (el equivalente a las colectoras de Buenos Aires) que tendrán los candidatos a gobernador, sobre todo en el caso del Frente para la Victoria, en la categoría de legisladores y concejales, ya que sólo en la capital serán 47. Lo que habla a las claras de lo complicado que será encontrar el voto en el cuarto oscuro y de la complejidad del escrutinio.

7) No habrá aquí "tucumanismo" a la hora de los festejos: Alperovich dedicará el triunfo a la presidenta Cristina Fernández. Veremos que dice la tapa de Clarín del lunes...

Más, acá.

Y a un viejo cirujano llamaron con urgencia...igual, todo esto será en vano: les falta el corazón.

Nos cuenta el Ingeniero que, en el ocaso de sus carreras políticas, dirigentes de derecha de distintos partidos se han reunido esta noche para festejar los contratos que rapiñaron, más allá de la absoluta inutilidad legislativa para las instituciones y la república, con el Grupo Aea, que para la cara de torta evitaron agregar la E y la A de AEA. Bien, quedaba medio feo sino. Grupo A, a secas.
Desde acá, que no somos muy amigos de la noche, la joda loca y esas cosas que nos cuentan que hace la gente alegre, lamentamos no haber sido invitados porque, qué duda cabe, tiene que estar divertidísimo ese encuentro, jojo, piñatas, guirnaldas, el humor de Midachi, el vocabulario abreviado de Gabriela Michetti, Federico Pinedo pensando qué mierda hago acá, la incomensurable puerilidad de Silvana Giúdice, la curtida perversión de Patricia Bullrrich, la onda New Age de Paula Bertol -que junto a Pinedo, integran la parte respetable de este cachivache, convengamos- y en fin, mucha alegría, diversión, festejos, más festejos, más alegría, más diversión....¿Ahora se entiende el 51% de Cristina, corazones?

sábado, agosto 27, 2011

AeeEaA!



El problema estratégico que se le presenta a la conducción del Grupo Aea, y por ende al duhaldismo disidente de El hijo De alfonsín, al duhaldismo Línea Fundadora de Eduardo Duhalde y el FAP (Frente Anti Peronista), con la única excepción de los hermanos Saá (los únicos opositores serios que respetan las instituciones y la república) y del FreePaso de Altamira y Chiche Gelblung, es que los reflejos condicionados, para no decir las verdaderas intenciones económicas, son golpear, hacer circo, con denuncias éticas.
Ese gran periodista que fue Chacho Álvarez -su error, que tantos asesinatos en democracia costó, fue meterse en política- les enseñó el arte de la simulación: cómo parecer progresista estando a favor de las privatizaciones, el FMI, la convertibilidad, la regresividad tributaria, el alineamiento automático con la barbarie yanqui, la reducción de salarios, la impunidad para los genocidas, la concentración de medios, la precarización laboral, pero en contra de que todo esto sea sancionado con coimas por los senadores y no por convicciones ideológicas progresistas. Re feo.
El problema es que pasó el kirchnerismo. Un gobierno que hace de la corrupción una excepción y no, como durante el menemismo y la Alianza UCR-Frepaso, una política sistemática que viene desde la cabeza del ejecutivo, las principales espadas legislativas y la corte suprema.  El problema, estratégico, es ése.
¿Que en el libro que firmó Luis Majul dice otra cosa?
Bueno, he ahí el problema.
3,25% de la Naranja Mesiánica.
Buenas noches.

Tea Party (y reivindicación, de paso, y aunque nada que ver, del Chivi. Pero yo estaba viendo ese video, y qué, eh?)



Yéndose a la B -con River y con el Partido Demócrata- Eddie tradujo un paper instructivo sobre el Tea Party, el grupo de ultra derecha en un país donde se considera de izquierda a Obama (así que serían algo así como....no sé):

LA ARREMETIDA DEL  TEA PARTYPor DAVID E. Campbell y Robert D. PutnamEl llamado Tea Party parece tener tanta influencia entre los republicanos miembros del Congreso y entre los precandidatos presidenciales del partido que se podría pensar que estamos frente a una total redefinición de la derecha política.Pero, en rudo contraste con todo el ruido que el Tea Party hace, la verdad silenciosa es que marcha cada vez más a contramano de la opinión pública: para la mayoría de los estadounidenses ya se está convirtiendo en veneno. Los republicanos les han abierto los brazos a sus miembros pero…Las mediciones de la opinión pública muestran que el rechazo al Tea Party va en aumento.  En abril de 2010, una encuesta del New York Times/CBS News encontró que el 18 por ciento de los estadounidenses tenía una opinión desfavorable, el 21 por ciento una favorable y el 46 por ciento no sabía. Ahora, 14 meses más tarde, la aprobación ha caído al 20 por ciento, mientras que el rechazo se ha más que duplicado, al 40 por ciento.Para dar una idea: el Tea Party es mucho menos popular que grupos tan mal vistos actualmente por la opinión pública como los "ateos" y los "musulmanes". Curiosamente, un grupo que se le acerca en impopularidad es la Christian Right.Resulta raro. En los últimos cinco años, los estadounidenses parecen haber aceptado algunos dogmas básicos conservadores: achicar el Estado, NO redistribución de la riqueza, eliminación de subsidios para los más necesitados, etcétera.  Y estos son también los postulados básicos del Tea Party.  ¿Por qué entonces ese nivel de rechazo?Para averiguarlo, veamos qué tipo de gente lo apoya.A partir de 2006 entrevistamos -como parte de nuestra continua investigación sobre las actitudes políticas- a una muestra representativa de 3000 estadounidenses. Volvimos a hacerlo este verano. Podemos ahora ver que mucho antes que se formara el Tea Party hubiéramos podido predecir quienes cinco años después se convertirían en partidarios y quienes no..Nuestro análisis pone en duda el mito fundante del Tea Party.  Sus miembros se han auto-descripto a menudo como recién llegados a la política, sin afiliación previa.  No es cierto: la mayoría eran republicanos activos como tales desde mucho tiempo atrás que tenían frecuentes contactos con funcionarios de gobierno de su partido.  Es más: contrariamente a algunos informes, el Tea Party no es una criatura de la Gran Recesión. Muchos estadounidenses la han sufrido en los últimos cuatro años pero eso no los ha acercado al grupo. Mientras la imagen pública del Tea Party se centra en el deseo de reducir el gobierno, esa preocupación no es el único ni el más importante vaticinador del apoyo. Entonces, ¿qué tienen en común sus participantes?ESTO:Son mayoritariamente blancos que desprecian a los inmigrantes y a los negros (esto último desde antes que Obama llegara a la presidencia).Más importante aún, en su mayoría eran conservadores en cuestiones sociales –por ejemplo, furiosamente opuestos al derecho al aborto- y siguen siéndolo hoy en día. En 2006 otro vaticinador importante hubiera sido el deseo de esta gente de darle a la religión una importancia mucho mayor en el terreno político.Postulan elegir gobernantes que sean "profundamente religiosos" y que la religión sea un factor respetado del debate político. Los líderes del Tea Party dicen que su principal preocupación es un gobierno más pequeño, pero no sus bases, que están más preocupadas por poner a Dios en el gobierno.Esta inclinación a mezclar religión y política explica que apoyen con tanto entusiasmo a personajes tales  como la representante Michele Bachmann (R-MN)  o el gobernador de Texas, Rick Perry. Les encanta lo que dicen sobre el presupuesto o los impuestos, pero los fascina aún más el lenguaje religioso que usan: las largas plegarias de  Bachmann en sus mítines y la gigantesca ceremonia religioso-política que Perry  presidió días pasados en Houston.Pero es precisamente esta intrusión de la religión en la política lo que ocasiona el creciente rechazo del público en general. Así como, en los últimos cinco años, el discurso económico conservador parece haber ganado aceptación, no ha ocurrido lo mismo con el religioso. Es coherente entonces que la popularidad del Tea Party  –o la falta de ella- corra pareja con la de la Christian Right.

Acá, completo. 

La guerra de Libia no ha tenido lugar



Tomado de acá.

como un viaje



Cuenta, Escriba, sobre: 


el libro "Soy la mierda oficialista", de Carlos Barragán. Escribo esto luego de haber leído la mayor parte del libro, en la que Barragán desarrolla un relato. No los cuentos, ni las letras de canciones. 
Empecé el libro dándome cuenta de que Barragán no usa ni las palabras ni el enfoque que yo utilizaría para contar, por ejemplo, qué me pasa a mí con el kirchnerismo. 
Pero terminé el libro con una certeza que me parece hermosa. Y es que este es el libro de un viaje. Del viaje que hizo Barragán durante estos años en el que la política, los conflictos, los encuentros y los desencuentros, seguramente Néstor y Cristina Kirchner nos llevaron a muchos de viaje. Es el libro de alguien que, como tantos, sintió que tenía que iniciar ese viaje porque el paisaje a su alrededor se había empezado a mover. Es decir, que tenía que empezar ese viaje porque el viaje ya había empezado. Por ejemplo, los que leen este blog saben que hace tiempo, cuando ya estaba Néstor Kirchner en primer plano pero en la Argentina pasaban otras cosas, escribía de algunos temas, con algunas miradas, que ya no uso más. Que justo, justo cuando a los Albertos Fernández de este mundo les dejó de gustar el kirchnerismo, nosotros hicimos las valijas porque era el último llamado y ya estaban abordando. Bueno, en el libro Barragán cuenta cómo vivió él ese viaje, "ese tiempo" (como diría Alberto Fernández). 



Sigue acá.