viernes, septiembre 30, 2011

Bue, pero que Esmeraldita y María Laura te apreten...naaa, hay que ser muy pavote, en fin:




La cobardeada de Mike Amigorena quedará inevitablemente en la anécdota. Apenas una pequeñez más en el contexto de una fauna artística que siente que fuera del "país Clarín" su existencia se volvería por lo menos vidriosa. Por suerte, el gallinismo de Amigorena al huir de la serie "El Pacto" puso sobre la alfombra la presión con que los agentes del oligopolio Clarín-La Nación, (casualmente el pool beneficiado por la apropiación del monopolio del papel utilizado por los diarios de todo el país y cuya sórdida historia narra la serie en cuestión) intentaron, y lograron, impedir la emisión de una narración que contara su oscuro pasado, imbricado con la tortura y el secuestro perpetrados por la dictadura cívico-militar impuesta en marzo de 1976. Dictadura de la que este grupo de empresas emergieron poderosos y listos para convertirse en el mega monstruo económico que son hoy día.
Blanco sobre negro, el bueno de Mike, un loquito lindo que no se mete en cosas raras como la política, que es TAN sucia, habría rajado del papel de Magnetto después de una amable cena con María Laura Santillán, Adrián Suar y Esmeralda Mitre en donde se le habría informado que si seguía en el proyecto, su defunción mediática en la galaxia "Clarín-Nación" estaba certificada. Eso se llama, en términos estrictamente republicanos, hacer uso de la sagrada libertad de amenaza, parte fundamental de la sacra libertad de empresa.
No le pesó interpretar al asesino Astiz en otra ficción, acaso porque los lobbys de la ultraderecha que lo apretaron ahora, ya no están interesados en proteger a viejos criminales que cumplieron con su trabajo hace muchos años. Es de apreciar que lo que predomina es, hoy por hoy, la urgencia por tapar con tierra el cadáver podrido de sus orígenes, antes que el principismo de defender a antiguos sirvientes carniceros.
Finalmente, a esto ha quedado reducido el otrora todopoderoso oligopolio, que con cinco tapas y otros tantos editoriales volteaban ministerios o gobiernos. A un grupete de gángsters de cabotaje que aprietan como mafiosos de película barata a un cagoncito sin principios.
En tiempos de Astiz, esto no pasaba.

la división de poderes




La división de poderes es uno e los fetiches más interesantes en la sacrosanta vulgata de la derecha más arcaica y reaccionaria. Se confunde, no sin una sutil ignorancia, el concepto de división de poderes con la república y, peor aún, con la democracia. Una república -atención, gangosos del lenguaje que no comprenden- puede perfectamente ser antidemocrática, de hecho, nuestros hinchapelotas del republicanismo nunca explicitado, son hijos de cuanta dictadura hubo en este país. Una república confesional, una monarquía constitucional, y hasta, ay, una dictadura, del tipo de las repúblicas socialistas -técnicamente, y ahora que la mersa adora y reza al Bircs- son repúblicas de partidos únicos.
La división de poderes, señora, difícilmente pueda encajarse con "la igualdad ante la ley" que procura la república, o sino, dígame si usted se siente igualita en sus derechos que, por ejemplo, la señora Ernestina Herrera de Noble, ahhhh, seeee, qué lindo, decir: "mis derechos terminan donde empiezan los de Ernestina Herrera de Noble", pero qué maravilla, señora, es usted vecina derechual de Ernestina Noble. No, señora, usted sabe que las cosas no funcionan así. Está, por ejemplo, el asunto complejísimo de la representación política. Que derivó, en viejas disputas ya pasadas de moda, en que los fueros parlamentarios sean una conquista popular, hoy devenidos en meros privilegios antirepublicanos, y sabe qué, señora, propios de la división de poderes. Lo mismo que el resabio aristocrático que mora, al pedo, en tribunales. Hay una teoría que dice que al hacer poderes separados se van a controlar entre sí. ¿Funciona sí, realmente, en algún país? Taaaaaanta seguridad tienen los sabiondos sobre esta eficacia. ¿Que no hay otra opción?
Bue, a ver: si los que hacen las leyes basan su legitimidad en el voto, ¿porqué quienes las interpretan basan su legitimidad en el Saber?
 Señora, la sacrosanta división de poderes, es quizás, y sólo quizás, la manera de no caer en tiranías de las mayorías, planteos que en nuestro país (y no solamente) justificó cuanta dictadura hubo. Con apoyo, siempre, de las cortes supremas de pollos. Oh, las tiranías de las mayorías....Sí, a Hitler se lo votó. Lástima que a nadie se le ocurrió poner un recurso de amparo para frenar el Holocausto.
La división de poderes tiene una historia téorica y fáctica, ligada a la disputa de las emergentes burguesías contra las aristocracias, y su resultante -la división de poderes entre ambas fuerzas sociales- pervive al precio de no ser puesta en práctica. Sí, señora, la división de poderes, es más verso que realidad. El punto clave es que somos iguales ante la ley -o sea, una aspiración: eso es la igualdad ante la ley- y desiguales socialmente. Esto es: la democracia pensada como inexorablemente ligada al libre mercado,  requiere, claro,  la santificación teológica de conceptos que sustenten esa ficción. ¿Pero, acaso, la ley, las leyes, no son también, por lo menos también, resultantes de las fuerzas sociales en pugna?
De Narváez fue a verlo a Scioli, en calidad de....nada, es diputado nacional, y fue a su juridicción provincial, porque está en campaña y porque sabe que no es uno más, como usted, señora, que cuando está al pedo prepara el mate y dice..."voy a ir a presentarle un par de ideas a Scioli. Buenos días, señor portero, ¿Daniel se encuentra?"
Binner quiere hacer lo mismo con Cristina, aunque en ese caso, es matizable. Binner es gobernador de Santa Fe. Ojo, Cristina no tiene porqué atenderlo: para eso existe un senado federal, señora. Pasa que Binner habla del federalismo, pero no lo respeta ni entiende.
Volvamos a De Narváez.
¿Qué ideas tiene De Narváez? ¿Las conoce usted, señora?
Mire, por lo que balbucea, se trata de proyectos de ley. Los proyectos de ley, según las tablas del corán de la división de poderes -ese verso que ampara las zonas grises del estado: la impunidad de sus señorías y el automanejo presupuestario de las cámaras legislativas- las leyes tienen que salir del Congreso, que no es un parlamento, sino un congreso. ¿Dónde queda la legislatura en La Plata? No sé. Ah, sí, fui a dar una charla ahí, muy lindo todo. Pasa que lo que balbucea De Narváez, requiere modificaciones legales en el Congreso nacional, no en ninguna legislatura provincial. No se puede. Por respeto a las instituciones, la república, la AFA, la moral,   la ley y el orden, el código penal, Vélez y Banfiel, el torneo Clausura y el Te Deum, no, señora, no se puede. Qué macana.
¿Sabe dónde tiene que ir De Narváez con sus ideazas, señora? A su despacho de diputado de la nación. Sí, ahí.
Pero De Narváez está en campaña. De Narváez no es tonto. La que es tonta es usted, señora.

Ah

Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "La Mirtha Legrand de la UBA (con nuestros impuesto...": 

me parece q hay lugar para todos en las formas del pensamiento,,,y aunque yo no concuerdo con Sarlo no significa q no pueda escuchar o leer lo q dice,,,no tenemos porq desmerecer las ideologias q no concuerdan con las nuestras,,,si todos pensaramos igual no habria libertad de expresion!!! me parece q destilar odio porq es gratuito, no conduce a nada,,,q cada uno sostenga lo q piensa sin descalificar me parece un paso fundamental para seguir creciendo como democracia...sino miren al pasado. Saludos

Martin...Estudiante de Cs de la Comunicacion UBA 

martes, septiembre 27, 2011

No me rompás las pelotas!




De los géneros literarios alienantes -como el campismo, el chinismo, la ecología, el tanguerazo, la putosidad, el osopandismo- uno de los que más me divierte es el indigenismo. Género literario en pleno auge en las facultades de antropología. Y sociología y letras, de las ciudades ricas. Pero existe, además del género literario, un indigenismo que, al igual que la semiótica, el luchismo troskista, los brokers y otras fantasías similares; se ha profesionalizado. En argentina aún no hay, pero pronto llegará. Por ahora, es apenas un género literario de estudiantes universitarios de la UBA con poca cultura y poca formación política, pero una sensibilidad tan pero tan buena que conmueve a las señoras gordas. A mí, mala suerte, no.
Pero me lo tomo con humor.
Acá, en cambio, el camarada se ha enojado, porque tiene la desgracia de estar bien informado y formado:
Vean, esto de los pueblos originarios ya me infló. Cualquiera que haya seguido mis entradas ya lo sabrá. No coincido en esto con los compañeros peronistas, Kirschneristas, progresistas, comunistas ni demás istas. Lo lamento.
Pero aparte de que considero una boludez en sí la reivindicación "originaria" cualquiera que haya seguido la historia de América (la reciente o la antigua) sabe como han sido un escollo y oposición al cambio y al progreso de las sociedades, lo cual es lógico porque se trata justamente de grupos sociales arcáicos, atrasados. Fueron instrumento de EEUU en Nicaragua cuando la Revolución Sandinista, son un importante escollo hoy en Ecuador oponiéndose al proceso de desarrollo - o sea civilizatorio- de Correa, y son finalmente un terrón en el zapato de Evo en su marcha hacia una Bolivia mas justa y para ello mas desarrollada.
Lo cual no significa que apruebe una represión (y lo digo para evitarle el trabajo a alguno).
Y como suelo tomarme la vida con sorna (a fin de no sobrecargar mi hígado), he aquí algunas observaciones sobre la reciente (y aún en proceso) marcha de "originarios" oponiéndose a la construcción de una carretera destinada a llevar el progreso a las zonas mas aisladas de Bolivia:


(Cliquear sobre las imágenes para ampliar)
Aquí vemos a un originario con una vestimenta típica de la etnia SAMSUNG, portando un antiguo elemento de comunicación no contaminante y respetuoso del ambiente, denominado MEGAFONO en la lengua... bueno, no recuerdo en cual lengua.
El cartel originario..es originario de una imprenta que cuenta con sistemas de impresión computarizados, lo que demuestra como han avanzado los originarios sin alterar el medioambiente.



Aquí observamos a 4 originarios pertrechados con armas propias de la cultura originaria, porque desprecian con justa razón las provenientes de los invasores extraños que no entienden su cultura, como el sajón EVO o el sajón Choquehuala al que secuestraron un ratito nomás, que si, será el canciller Boliviano, pero tampoco es para tanto, che...
Obsérvese la reividicación de AMÉRICA del de la izquierda, grabada sobre su vestimenta típica... de Hong Kong. Completan los atuendos primorosos vaqueros, remeras, chombas y gorras de raperos originarios, todas fabricadas en sus tribus y respetando la naturaleza (creo, digo yo)
El calzado es el típico Adidas tan común entre las culturas originarias.
¿Como? ¿Los relojes pulsera? Bueno, se oponen al ingreso contaminante de las culturas ubanas, pero tienen que saber a que hora paran para sus ceremonias a los dioses ancestrales.¿O no?



Aquí los vemos descansando, degustando una típica bebida de los pueblos originarios, en envase no contaminante, respetuoso de la Madre Tierra, también conocido entre ellos como "Botella plástica descartable con Agua mineral".
Al fondo un caballo, medio natural de transporte que respeta el medio ambiente, los antepasados ancestrales y no sé que mas ¿Como que donde está el caballo? Esa 4 por 4 tiene como 160.

Por último, lo que si me dejó medio despistado es que para oponerse a la construcción de una carretera, marcharon una gran distancia pero no por su paradisíaca jungla ancestral, pura e ideal, a campo traviesa (o a jungla traviesa) sino....¡Por una carretera!

No, si son originarios, pero tampoco la pavada, boludos no.



Para putear, siga este enlace.

Binner y Cristina


Por Lucas Carrasco (*)

Los primeros círculos del socialismo "criollo" fueron conformados por inmigrantes, organizados tanto por sus ideas políticas, su pertenencia cultural de clase y sus oficios, como por su nacionalidad de procedencia.

El alemán Germán Avé Lallemant fue pionero de estos socialistas en Argentina, pero la consolidación de esta corriente llega con Alfredo Palacios, Enrique Del Valle Ibarlucea y Juan B Justo.

Lamentablemente para ellos estuvieron contaminados de la suciedad de los debates políticos nativos y no escapaban de los debates criollos, que detestaban. Aunque ya derrotado el ideario federal, los socialistas se arrojaron a una visión unitaria de la historia con un entusiasmo que la hegemonía conservadora de la época ya no tenía, más preocupada en dotar de legitimidad al sistema político cerrado, excluyente y primitivista -en el sentido cultural y en el económico- pero obviamente con toda la cháchara de ser "el granero del mundo".

El entusiasmo socialista por las ideas más reaccionarios en su visión de la historia les abrió la puerta para ser los parientes pobres del sistema político excluyente: así, además, el conservadurismo buscaba una división en las nacientes fuerzas radicales que, sin cuestionar el sacrosanto lugar argentino en la división internacional del trabajo, tenían una visión democrática y popular, o sea, revolucionaria para la época.

Los socialistas aceptaron mansos y gustosos las limosnas legislativas del régimen y sin tener mayor relevancia luego se fueron dividiendo al calor de las disputas internacionales. La historia, mientras tanto, pasaba por otro lado.

Es en primera instancia el radicalismo, incluso en los nacientes y frágiles sindicatos, y luego con contundencia el peronismo, quien deja al socialismo como un respetabilísimo club de doctores, donde los únicos obreros eran los de mantenimiento de los locales.

Esta ausencia del componente de clase que les daba sentido y originalidad, era resignificada en el país al calor de los debates teóricos y prácticos en el campo de la izquierda (las disputas entre revolucionarios y reformistas) en los países industrializados, y venía a tono con el positivismo y la oligarquización de las teorías de la conciencia y la vanguardia. 

La irrupción del peronismo, vista por los formadores de opinión de la época como un rayo en un cielo sereno, tuvo como pilar tanto a las culturas clericales y militares de nuestro sistema político cerrado de entonces, como a los militantes radicales -fundamentalmente "personalistas"- tanto como de las distintas corrientes de la izquierda obrera.

La lectura de esa izquierda de traslado mecánico de los presupuestos teóricos nacientes de la posguerra mundial, llevó a un vaciamiento de cuadros y de ideas a esas formaciones políticas, asimiladas vergonzosamente en un Frente Anti Fascista que, por supuesto, dirigían los progresistas de la Sociedad Rural, la embajada de Estados Unidos y los entusiastas embajadores de la moral y las buenas costumbres, que lo hacían, obvio, ad honoren.  No como los "periodistas militantes", digamos.

Este punto de arranque para contar las desavenencias entre la cultura de izquierda y la práctica de izquierda, o sea entre las entidades jurídicas de nombres pomposos y el peronismo, tenía, tanto entonces como en los sesenta y setenta, a la izquierda con un horizonte de optimismo que, visto desde hoy, es difícil ya no sólo de explicar sino hasta de imaginar.

Un cuarto de la población mundial vivía dentro de regímenes comunistas, los países del tercer mundo vivían prácticas de autodeterminación en medio de la Gran Disputa de la Historia, todo así con mayúsculas, entre los EEUU y la URRSS y a la par el capitalismo vivía su época dorada del estado de bienestar, donde el reformismo tenía despliegue y desarrollo.

Hoy, por supuesto, las cosas son diferentes. Pero esa mirada histórica hacia los desencuentros, no debe excluir el clima de época que expresa un piso compartido -la política de derechos humanos, la tolerancia y pluralidad ideológica, la vigencia del estado de derecho, el horizonte de la democratización y de los derechos de tercera generación, la política exterior pacífica, etc- que es mérito, también, compartido de distintas creencias, corrientes e ideologías.

Los cambios en el capitalismo, la caída del Muro de Berlín, la implosión de la URRSS, el fracaso criminal de la Tercera Vía, la reconversión neoliberal de los movimientos nacional populares tercermundistas, la debilidad de los estados nacionales, la financiarización del capital, el auge de las tecnologías comunicacionales, la tendencia (hoy en crisis) hacia la regionalización y la pésima distribución del ingreso, reconfiguraron las corrientes que al interior de la izquierda y del peronismo más disputaban ideológicamente, principalmente por sentirse parte de algo compartido, por eso la virulencia propia de los divorcios entre la izquierda obrerista y sindical en el interior de la izquierda, y el socialismo nacional y el nacionalismo revolucionario en el interior del peronismo.

Hoy, por eso, y porque nacieron nuevas demandas, junto a una crisis teórica en torno al sujeto social del cambio (ni que hablar alrededor de "la conciencia")  se ha debilitado esta disputa y se producen más acercamientos de los imaginables apenas décadas atrás. Quizás también porque sigue abierto el proceso cultural donde izquierda, por su lado y peronismo, por su parte, buscan un sentido, un horizonte, una condición de posibilidad en el mundo político actual, que no radica solamente en la mera persistencia de la presencia histórica, cosa que, por ejemplo, pareciera no lograr sintetizar y comprender el radicalismo. Por ahora. 

Sin embargo, no es sólo la dimensión disruptiva del peronismo y del kirchnerismo -en buena medida tributaria a su composición de clase- la que irrita la sensibilidad de la socialdemocracia nativa, sino haber incorporado reformas de carácter liberal y procedimental, que acota aún más el imaginario simbólico de una socialdemocracia que a la vez se encuentra en bancarrota en los países más ricos de la culta Europa, donde cuesta distinguir con métodos analíticos de izquierda a un socialista de un conservador. Esta mimetización lleva entonces a cambiar las herramientas analíticas y proponer desde una perspectiva generosamente liberal que las diferencias entre los ajustes salvajes que aplica la socialdemocracia en Portugal, Grecia y España, con las propuestas, por ejemplo, del menemismo residual en la Argentina, radica en la modalidad honesta en que allá, en la vieja y culta Europa, lleva adelante la corrupción la bella socialdemocracia.

Como esto, en el fondo, suena un poco mucho naíf, en los desplazamientos procedimentales queda, en concreto y en Sudamérica, esta socialdemocracia a la derecha de su pantalla, señora.

A diferencia de la escuela formalista en el arte, este acento anti marxista y anti izquierdista puesto en las formas, sustentadas en orgasmos idealistas de la superestructura, pone la ética por encima de cualquier consideración material.

Muy lindo todo. Lástima que la vieja tesis para justificar la incorporación de socialistas a las dictaduras y los fraudes patrióticos de que "los gobiernos democráticos son los que integran las personas democráticas" hoy es resignificada como "la moral, es de los moralistas" y sólo quedan afuera las grandes mayorías nativas, consideradas a priori como inmorales, clientelizados, votantes de baja calidad, o perfectos imbéciles.

O dicho en -pidiendo disculpas por el exabrupto- "criollo": si quiere votar a una derecha eficaz, señora, no vote a Duhalde: opte por el voto útil, que tiene nombre alemán, buenos modales y no hace "oposición, por oposición misma".

La puerca otra vez escupe sangre



Desde mi balcón la calle se ve distinta de cuando voy caminando o si voy en auto y más distinta de cuando paso por el tren que camina sobre rieles las cuchillas de las selvas. Cuando está nublado, la calle -de tierra- no se ve desde el tren.
En el Uruguay de Artigas y en el Río Grande Del Sur de Artigas y en la Entre Ríos de Artigas, se denomina cuchilla a las colinas onduladas que nunca superan el medio kilómetro y se ubican filosas y ondulantes entre dos ríos, hermanadas en las ondulaciones con cuchillas cada vez más pequeñas, santuarios de lomadas que van fragmentando la línea del horizonte. Entre los espinillos sobresale, asmático, el humo del tren y los gurisitos ribereños tiran piedras a las señoras que asustadas cierran las ventanas. Es un punto de fuga. Pequeño en la inmensidad. Provincianismos. Espinillos que sobreviven al carbón vegetal, sueños industriales que erosionan la nostalgia de lo que no fue. Un punto azul pálido, apenas:

Dentro de un milenio nuestra época se recordará como el tiempo en que nos alejamos por primera vez de la Tierra y la contemplamos desde más allá del ultimo de los planetas, como un punto azul pálido casi perdido en un inmenso mar de estrellas

Carl Sagan, Un Punto Azul Pálido: Una Visión del Futuro Humano en el Espacio

Estos mismos árboles  vio  Evaristo Carriego, otro punto azul pálido.
.

Residuo de fábrica 
Hoy ha tosido mucho. Van dos noches 
que no puede dormir; noches fatales, 
en esa oscura pieza donde pasa 
sus más amargos días, sin quejarse. 
El taller la enfermó, y así, vencida 
en plena juventud, quizá no sabe 
de una hermosa esperanza que acaricie 
sus largos sufrimientos de incurable. 
Abandonada siempre, son sus horas 
como su enfermedad: interminables. 
Sólo a ratos, el padre, se le acerca 
cuando llega borracho, por la tarde... 
Pero es para decirle lo de siempre, 
el invariable insulto, el mismo ultraje: 
¡le reprocha el dinero que le cuesta 
y la llama haragana, el miserable! 
Ha tosido de nuevo. El hermanito 
que a veces en la pieza se distrae 
jugando, sin hablarla, se ha quedado 
de pronto serio como si pensase... 
Después se ha levantado, y bruscamente 
se ha ido murmurando al alejarse, 
con algo de pesar y mucho de asco: 
-que la puerca, otra vez escupe sangre...


Misas Herejes, Evaristo Carriego (1908) 



"Cuando la legislación del Paraná resolvió levantarle a Justo José de Urquiza una estatua en vida, el único diputado que protesto fue el doctor Carriego, en oración hermosa aunque inútil..."
 (Jorge Luis Borges, Evaristo Carriego, 1930).

Sensación de inseguridad


En el año 409, durante la invasión de suevos germánicos y  sármatas alanos a la Gallaecia -actual Galicia, integrante del Reino de España- circulaba una leyenda que asociaba a los Vándalos con seres poseídos por los demonios. Eran, según la leyenda, los Vándalos los que asaltaban caminos, acechando en los alrededores de los bosques, ocultos a través de la conversión pagana en animales salvajes de mínimo peligro pero que, cuando cobraban -estos demonios- formas humanas, violaban y saqueaban a los viajantes.
Eran años donde las razzias del pueblo vándalo eran transmitidas (y agrandadas) de feudo a feudo, principalmente por los juglares.
En el Epitafio Épico del Cid, inscrito en la tumba de Rodrígo Díaz -durante aquellos años, dice:

El Cid Ruy Díaz soy, que yago aquí encerrado
y vencí al rey Bucar con treinta y seis reyes paganos.
De estos treinta y seis reyes, veintidós murieron en el campo;
los vencí en Valencia después de muerto encima de mi caballo.

Probablemente de ahí nazca la leyenda de los combatientes ya muertos arriba de los caballos que lograban vencer a los reyes paganos.
Pero también existían quienes refutaban estas leyendas, como el erudito Juan De La Cruz del Valle Ordóñez que tuvo una famosa discusión con el Ricohombre Nuño Díaz De Lara IV, quien fuera asaltado junto a su comitiva por Vándalos en bosques cercanos a la Iglesia de Santa María de Atalaya, en Bermeo. Durante ese robo, Nuño Díaz perdió un brazo intentando defender a su hija de 10 años mientras era violada.
Nuño Díaz pedía a la Corona y a la Santa Iglesia Católica la necesidad de desterrar, mediante rituales religiosos, a los demonios que habitaban a los Vándalos, bestias salvajes que al cobrar formas humanas, atacaban cruelmente.
Para Juan De La Cruz del Valle Ordóñez, en cambio, se trataba de ladrones de origen Vándalo, saqueadores sí que crueles, pero perfectamente humanos, que debían ser combatidos a través de ejércitos convencionales y patrullas de vigilancia.
Nuño Díaz se indignó, estaba absolutamente claro que lo que él decía -que los Vándalos eran demonios poseídos, productos del Diablo y su malignidad- era completamente cierto e irrefutable.
Juan De La Cruz le pidió una prueba de la existencia de esos demonios, y Nuño Díaz contestó con seguridad: "¿acaso no me falta un brazo?"

Nuño Díaz De Lara IV, para salvaguardar la seguridad de su familia y descendencia, peregrinó, rezó y realizó todos los rituales que los sacerdotes le aconsejaron para conjurar los demonios del pecado y el mal. Sin embargo, ni él ni su familia creyeron nunca haberse librado de esa amenaza. De esa sensación de peligro divino, proveniente de los monstruos demoníacos.
Dos décadas más tarde, y ya fallecido Nuño Díaz, su hija, quien fuera violada por los Vándalos a los 10 años, murió tras desangrarse cuando le cortaron el cuello unos arrebatadores en las cercanías de los bosques de la Iglesia de Santa María de Atalaya.




Nota: sólo un par de datos de esta historia son falsos. 

Los momentos difíciles