jueves, noviembre 24, 2011

El futuro ya llegó, hace rato.



Corazones, el nuevo diseño de Youtube (o sea, de google) va en dirección de lo que venía estudiando en post anteriores (me da fiaca linkearlos)  y sobre todo, profundiza en dos aspectos: "personalizar", o sea, chorear información; y, para los entendidos, simplifica los códigos HTLM. Lo hicieron y punto, no le preguntaron a nadie.
Anteriormente decía que el futuro de muchos negocios -la industria editorial, los medios de comunicación, el cine- dependían de cómo se resuelva el asunto con la música. Con la industria musical. Nótese el nuevo sistema publicitario de Youtube, el de Adsense (empresa de google) obligando a los usuarios a ver una parte de un comercial antes del video de elección y hay algunas puntas. Auuuuuunnnnque, no creo que funcione. Se verá. Pero los usuarios abren la página del video y se van a otra esperando que cargue. Entre otras razones, que es el plagio. Robar videos. O sea, los videos que roba Youtube cuando alguien los sube (y los explota comercialmente sin darle beneficio de inventario al autor-como sucede también con Blogger, empresa de Google, donde está alojado este blog) mañana, por el código abierto, los puede robar otra página (ya hay miles que lo hacen) sin publicidad.
Yo tengo una teoría delirante, que nadie toma muy en serio. Y se refiere al sitio pornográfico que abrió google: como igual le van a robar los videos que él robó, van a intentar conectarlo como red social, de cosas subidas por usuarios. Y así entrarle, desde ahí, a Facebook y Twitter. Veremos.
Lo que viene a cuento para las discusiones anteriores sobre la nueva plantilla, es que a nadie que tiene cuenta en youtube, a diferencia de Gmail (otra empresa de google) o Blogger, que sí preguntó y dio la opción, en Youtube cambiaron y chau, jodete.
O sea, les van a cambiar el diseño del blog sin preguntarles. Pero, calma, lo van a hacer cuando las nuevas plantillas tengan ya los gadgets, no todos, obviamente, sí el Blogroll.  Donde van a poder enlazar todos los blogs que tengan feed -no cualquier feed como era antes, sino sólo los de Feedburner (una empresa de google). Y no podrán tener contadores de visitantes; excepto, los de una empresa que se llama google analytics y a que no sabés de quién es.
Del futuro Magnetto del mundo.
Los quiero a todos.
Hasta  mañana, hijos de puta.


ACTUALIZACIÓN:

Youtube ya bajó el anterior sistema de publicidad, justo hoy, je.

miércoles, noviembre 23, 2011

Carta de renuncia a los subsidios




Señor ministro Julio:
En su despacho
trabaja Pedrito, mi amigo,
así que a

Su Despecho:


                           Me ha convencido. Le confieso, señor ministro que yo, cuando leí que iban a pedir que los subsidiados renuncie a los subsidios, me cagué de risa. Básicamente, porque la naturaleza del estado radica en que distribuye los beneficios y castigos (por simplificar) no de acuerdo a quien lo reciba, sino de acuerdo a un pacto social que se da en llamar "interés general". Obviamente, el estado capitalista es otra cosa, y puede ser más bueno (como el del gobierno que usted, integra) o más malo, como cuando estaba Menem. En el estado capitalista queda más claro que no existe el interés general. Pero bue, supongo que todo esto usted ya lo sabe. Agreguemos que hoy, acá, en nuestro tiempo, es mentira que no haya alternativas al capitalismo: las dictaduras yanquis, con sus jekes, de medio oriente, la amputación de miembros, el lugar de esclavo para la mujer, todo eso. Es una alternativa de mierda, tan de mierda que prefiero el capitalismo. Pero, no amo el capitalismo. Porque en el capitalismo, cuanto más salvaje más extendida esta creencia, se supone que cada cual tiene lo que tiene de acuerdo a su esfuerzo. Y eso, no es así. Pongamos el caso de Eskenazi. ¿Eskenazi se esfuerza más que un cartonero, de esos que abundan en la ciudad de Buenos Aires, pero donde Macri no puede hacer nada, porque el problema comienza en la Provincia de Buenos Aires; se esfuerza, Eskenazi, más? Mire, el viaje del cartonero es complicado, llevando por kilómetros, en esos trenes de mierda, madrugada tras madrugada, cargas pesadísimas de cartones. Compararlo con los viajes en primera clase de Eskenazi, no da. Supongo que usted va a coincidir conmigo.                     Por eso, el estado interviene. Esa es su legitimidad.
Usted me pide que me sume a la cruzada liberal de creer que obtendré lo que mi esfuerzo me depare, o en este caso, que yo razones cuánto debo recibir de subsidios de parte del estado. Es muy loco, pero eso es renunciar a la función del estado y trasladarsela al "consumidor"; con el agregado, que el mercado de la energía -el de los subsidios en cuestión- es un mercado pura y exclusivamente estatal. En todas las partes del mundo. Enntre los jekes de medio oriente, los reyes socialdemócratas de Europa o en Cuba o en New York. ¿O no es el estado el que hace la guerra para robar el petróleo de los países pobres y de acuerdo a ese resultado -el de la guerra- se regula el precio y a partir de ahí....? No le voy a andar explicando, Julio.
¿O no fue Videla el que echó a los pobladores de Federación, una ciudad entera, a vivir más lejos, para que la inunden y se construya Salto Grande para darle energía a los porteños? Por eso, los entrerrianos producen la energía, la mandan a la ciudad de Buenos Aires, donde una empresa española cobra las facturas con ciertos descuentos por la plata que le da el gobierno nacional y luego, si queda, vuelve a Entre Ríos, un poco más cara por tanto viaje y porque la empresa estatal de energía de Entre Ríos no recibe dinero del Gobierno nacional. Pero, ojo, Julio, ud me conoce, sabe que soy entrerriano y que vivo allá. Pero yo le hablo de mi otra casa, una que alquilo, en la República de Palermo, donde sí, la luz, recibe subsidios. Se me subsidia la luz en Palermo para que pueda pagar la de Entre Ríos, la que pago allá. Es una buena idea. Lástima por los entrerrianos que no trabajan en Buenos Aires, pero bue, son sólo el 99,99%.
Renuncio, entonces, a ese subsidio, Julio. ¿Puedo decidir que esa plata vaya al cartonero? No puedo, claro, tiene que decidirlo el estado. Sino cada uno decidiría que esa plata vaya para sí mismo y entonces....Ah, una pregunta, entonces el estado no debería preguntar a cada uno si quiere los subsidios, porque....Naaa, bue, dejémoslo ahí.
Quiero que mi próxima boleta de luz de Palermo, venga sin subsidios.
Yo la luz la pago en el Banco de Entre Ríos, que como el de tantos lados, está privatizado -subsidiado a Eskenazi, que también está subsidiado a YPF, que produce energía y que...
Julio, pará, ¿mi plata no vale?
¿Porqué tengo que darle 50 pesos más Eskenazi? ¿No está muy subsidiado ya? En serio, te digo. ¿No es mucho o que el estado subsidia a Ezkenazi?
Digo, porque ahora, como Eskenazi va a ganar más....gracias a que se quitan los subsidios. ¿O entendí mal?
Creo que no, que entendí bien, perfectamente bien. Demasiado bien.
Julio, yo recibo, en Palermo un subsidio que no pedí, que no merezco y contra el que puteé desde hace muchos años. Pero la patria contratista me corría por izquierda defendiendo esos subsidios, ahora me corren por izquierda porque están en contra de esos subsidios (qué cosa, che! Me ganan siempre). Yo renuncio a ese subsidio, aunque no pueda decidir adónde va (sí, lo intuyo, lo acabo de escribir) pero básicamente porque soy un hombre de ultraderecha (por eso me corren por izquierda ni más ni menos que la patria contratista) que creo, firmemente, que yo debo decidir cuánto dinero debo recibir y que no tiene que venir nadie ni ninguna autoridad (terrenal) a romperme las pelotas con subsidios o con impuestos; yo decido. Los ultramontanos somos así, gente de buen corazón y muy religiosa.
Ahora, renuncio, pero no de buen gusto: la concha de tu madre, Eskenazi, estoy podrido de subsidiarte. renunciá vos, alguna vez, a los tantos curros que tenés, a una partecita de tu inmunda fortuna, renunciá vos al plan descansar, estoy podrido de que la plata de mis impuestos vaya a parar a vagos, holgazanes y atorrantes como vos, que lo único que hacen es ir a los actos a aplaudir a los gobiernos de turno, mientras yo laburo, Eskenazi, vos te rascás todo el día.


                                                                                           Atte,
                                                                                                     Lucas Carrasco.



lunes, noviembre 21, 2011

De dioses, hombrecitos y policías.



Estoy gratamente sorprendido. En Página 12 de ayer, en la contratapa, José Pablo Feinman no le da vueltas al asunto: fue López Jordán el que asesinó a Urquiza. 
En Entre Ríos, decirlo así -como lo decíamos en el Grupo López Jordán- es para quilombos. Últimamente, las aguas se habían calmado un poco. Entre otras cosas, porque el menemismo -Busti en Entre Ríos- ya no necesitaba hacer la gran Pacho.
Pacho, el amigo de todos, venía de ser, consecuentemente, alfonsinista. Pacho nunca cambió sus ideas radicalmente, lo que cambiaban eran los gobiernos que él integraba. Con lo que, bueno, había una línea de continuidad en ser siempre oficialista. Y respetuoso del mitrismo. Y de los federales. Y de los portuarios. Y de los Santiagueños. Y de los paraguayos. Y de los yanquis. Después de todo, se trata de historia, no de política. Ahora, le dan a Pacho la posibilidad de auto revisionarse históricamente.  Hay algo de maldad en el asunto. El premio -perdón que me ría- Colorado Ramos. Entregado por Pacho. Dosis de revisionismo inyectable, para efecto rápido.
Las culturas de élites siempre tuvieron, en la historia argentina, el tino de quedarse con los restos de lo que valía. El caso de Miguel Hernández. La conveniente parte de Urquiza, del Urquiza de la traición. El Hernández de la derrota. El Perón de la vuelta. Todavía, no el Rosas del orden y la cruza, porque sigue siendo revulsivo. Pero, Dorrego, Dorrego total se murió. Lo mataron.
La historia según los buenos y malos, sin la complejidad de un Colorado Ramos, pone a Roca en el panteón de los malos. Sin beneficio de inventario. Dorrego y quienes tuvieron la oportunidad de ser masacrados antes de entrar en las complejidades de la historia. Alguna mujer, valiente y honrada en lo posible, porque la historia la hacen los pueblos. No vaya usted a creer que según nuestras categorías contemporáneas San Martín era misógino y un cacho pedófilo.
La historia de Billiken, pero escrito en un manual para estudios primarios, mediados de siglo pasado, se rehace. Es la tentación de quienes necesitan darse una razón profunda. Legítima, válida, parte del campo político.
Una pena que la tentación por las ideas federales no llegue a plasmarse en los hechos.
En Santiago del Estero, en Formosa, en Jujuy, en el mismo norte entrerriano, donde López Jordán sublevó las tropas que iban a combatir contra el Paraguay, no se enteran del "desarrollo" (perdón por la chicana) de las ideas revisionistas. Usadas, ahora, para decorar boludos.
López Jordán se quedó solo. Había renunciado a sus cargos públicos. Las ideas federales estaban ahogadas. Por la traición de Urquiza, sí. Pero. No se puede pasar de largo cuestiones económicas, sociales y culturales que asolaban la historia, la condicionaban, como siempre pasa. Es, el asesinato de Urquiza (ni una lágrima vierto al poner la palabra asesinato: Urquiza era un carnicero) un noble acto de impotencia política. Por eso a López Jordán no se lo va a tener en el panteón de los buenos. Resulta, todavía, muy revulsivo. Las élites culturales dominantes -donde ahora, al parecer, hay un lugar para Pepe Rosa. Siempre lo hubo pero en las élites periféricas, junto a toda su camada de sus inicios litoraleños. Después de todo, pertenecían a las élites litoraleñas. Federales, nacionalistas y antiportuarias. Ahora, se lo apropian para darse lustre en el puerto. Ironías de la historia. Nada nuevo, por otra parte- piensan, ahora, en clave de integración. Ese pensamiento es lateral, pero cercano, al partido federal.
Hernán Brienza es mi amigo (se va a enojar cuando lea ésto, y bue: no hay que andar cuidadoso en estas cosas), un gran escritor y un hombre que se interroga. Chumbita uno de los mejores historiadores argentinos. Me da cierta cosa que participen de un juego vulgar. De premios, ja, es para reírse toda la tarde, Colorado Ramos y Pepe Rosa. En algo presidido por Pacho. Ramos y Rosa tienen en común eso de que sus últimos años de vida y política, son perfectamente olvidables. Ahora tendrán un instituto del olvido. Llamado revisionismo histórico. Pacho no tiene nada olvidable, porque no tiene nada reivindicable. Quizás sus libros. Pero no son sus libros los que se ponen al frente del comisariado ideológico, para cuidar la memoria de Rosa y Ramos, para perfecccionar su memoria. Es su cuerpo. El mismo cuerpo itinerante y vulgar que, con todo su esplendor y elegancia, sortea los conflictos reales de la política. Bah, excepto cuando fue candidato a legislador por el menemismo. 2% partido Justicialista de la Capital. Ciudad Autónoma. Ja.
La invalorable participación de un sobrino de Jauretche. Todo muy divertido. Podrían haber llamado, si es que lo conocen, al hijo de José María Rosa. Tiene un gran mérito como historiador. Recopilar cartas originales de los inicios de Forja y publicarlas de manera independiente. Maldición eterna para él. La historia, no debe ser contada en su complejidad, con sus fuentes, con sus cosas, digamos, humanas. En la historia hay buenos y malos. Zonceras y pavotes. Discusiones de salón, donde Pacho destaca.
No hay puñales. Ni la sangre de Urquiza, en una ventana, cosas ridículas que se le ocurren a la secretaría de cultura de Concepción. Departamento entrerriano donde usted, señora, puede visitar el palacio de San José.  Ninguno de los guías turísticos le dirá que ahí, en ese departamento entrerriano, se fundó la patria y se declaró la independencia.
Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ¿No fue en Tucumán, no festejamos el Bicentenario?
No, señora.
Pero no hace falta discutirlo con Fuerza Bruta.
Ni leer a Ramos.  O a Rosa.
No hace falta explicar, asuntos menores, como éste del Bicentenario. A contramano de la memoria de Rosa. De Ramos.
Ironías de la historia.
En los billetes de 20 pesos.
En el último beso, antes de pelearnos, a una novia que filmada un documental a medida, en los años menemistas, para Busti. Busti había repatriado los restos de López Jordán. Y cuando se hizo menemista, los volvió a repatriar.
Menem fue más original. Creó un billete con la figura de Rosas.
Es todo muy divertido.
Revisionismo, corazón.
Sin polémicas inútiles. Para qué, gente que está en los grandes temas. Ja. El Club de la Buena Onda.
Rosa y Ramos, bailando en este carnaval.


domingo, noviembre 20, 2011

Dame un abrazo, Ibarra! Yo te fui a ver a todos tus recitales, te sigo desde el comienzo. Para mí, Luca Prodan y vos, lo mejor del rock nacional. Y mundial. Ibarra.



Es raro que una cuenta sin nombre, sin foto y que se dedica a agredir sistemáticamente y de manera burda, tenga seguidores. Este boludón me pega y me pega, hay varios así. Algunos son personas reales, que tienen un problema real o imaginario conmigo. Todo bien, la mayoría busca que yo les conteste algo. Otros, que desaparecieron después de las primarias, son del grupito de cuentas falsas que armó el hijo del organizador del fraude en Chubut, el todavía gobernador Das Neves. Después están los que trabajan para la Agencia Souto, contratados por Macri y Durán Barba.
De vez en cuando, hay alguno que escribe distinto a los mensajes bien dirigidos, y cuando no tienen ni foto, ni siguen a nadie y sólo le escriben sistemáticamente a una o dos personas, en general es alguno que se armó esa cuenta por algún rencor.
Ahora, Aníbal, qué raro que siguiendo tan poca gente sigas esta cuenta....Ja. Ay, Ibarra, Ibarra, gente grande.




Los héroes son de mentira.




"La influencia artística de la República Popular China en la poesía del último Juanele Ortíz" es el nombre de la conferencia que voy a dar (están todos invitados) en la Biblioteca Nacional. Este sábado, 23hs, hay que estar puntual, dura dos horas y media y es con cupo.

No, obviamente, es mentira. Pero decime sino pensaste que soy un grandísimo pajero. Lo soy. Pero no tanto. No me imagino a las chicas arrojando corpiños en la puerta de la Biblioteca Nacional -nunca entré, además. Ni sé dónde queda. Sé que es en Recoleta (creo) pero no sé dónde queda- para escuchar una conferencia sobre Juanele. Ahora, una cosa. Estuve todo el almuerzo de hoy explicándole mi punto de vista a un gran amigo, sobre la influencia china en Juanele. Él es porteño y espera una cierta originalidad entrerriana. O litoraleña. Con Víctor Taricco, también, hablaba de eso, noches atrás. Y hace poquito con alguien más, no recuerdo quién. Debe ser Martín Rodríguez, pero no,  porque ahora que, siempre según él, claro, es Guillermo Francella en Casados con Hijos, lo veo poco. Bueno, no importa. El asunto es que nos juntábamos en la costanera, frente a los camalotes truchos del Río de la Plata y me fui caminando. Son dos horas de camino. Y me obsesioné con eso de china; ojo, hay algunos puntos de la realidad que apoyan mi planteo. Hablando de casados con hijos, fui a un asado en Rosario, cuna de la bandera, candombe de la envidia, con viejos amigos que hace mucho no veía: me sentí en medio de Asados con Hijos.
 Pero a medida que iba caminando, tomaba más consistencia. Cuando llegué a avenida Alem, cerca de la costanera, ya me había convencido a mí mismo. Después, por esa capacidad que se adquiere en los divorcios, la conté, a mi teoría, con una convicción conmovedora. Juro que hasta yo me la creí. El otro forro de Ricardo me tiró tres cosas razonables y me derrumbó, a la mierda, la teoría. La puta madre. Y yo pensaba que eras mi amigo.
-Notaste que China tenía más influencia, Lucas, en los escritores que nombraste, saquemos lo de Juanele, ése es un bolazo tuyo, pero en el resto, es cierto. Mediados del siglo pasado. ¿Y ahora? China es el mundo que viene.

Buen punto. Le dije, eso, "buen punto", con toda mi serena y paciente humildad: tu idea es tan buena que debió ser mía.
La cruel dictadura china tiene una gran virtud de gobierno: el corto plazo. O sea, desembarazarse, en nombre de Mao, de Mao. Así creció China. Al palo con un desarrollismo industrial. Y manejo, más que cruel, de su dictadura.
Es la locomotora financiera del mundo. Con frecuencia, se la trata de "locomotora de la economía mundial". Las pelotas. China e India, Chindia, y en general los países de altísima explotación laboral, el caso del Brasil, por ejemplo, con Lula, sobre todo, o Rusia o Sudáfrica o los "tigres asiáticos" venden porquerías ensambladas a los países más "desarrollados" de occidente porque éstos se desdesarrollan. Llevan sus fábricas de ensamblaje a esos países de mierda -también le llevan premios a los presidentes; la categoría de estadista, por ejemplo, se reparte a granel- y se quedan con las patentes, el precio final, el conocimiento y, en fin, todos los componentes financieros de un cepillo de dientes. Su cepillo de dientes, si sus componentes financieros provocaran caries, oh, qué sería de los cepillos de dientes. Hice mal la oración. No importa. Se entiende. China entiende este juego. Muy bien. Demasiado bien. La crisis política que desató la aventura militar yanqui le llegó muy de pronto. Dentro de diez años tenía agarrados de las bolas a los alemanes y franceses. Ahora los tiene, a los alemanes, pero no tanto como para patear el tablero. En Página 12, su columnista de internacionales puso que (me da fiaca buscar la nota, fue hace un par de domingos) Europa ajusta mientras que Kirchner, Lula y....OBAMA, hacen medidas procíclicas. Perdón. Nunca me he reído tanto.
China entendió el punto. El criminal de guerra, presidente de Irak, Libia, Afganistán, Colombia, Siria y el campo de concentración de Guantánamo, emite. Es el emitidor de turno. Bah, en realidad, en la teocracia yanqui, los presidentes son como una especie de rey en España: están para hacer lobby de los vueltos, coimear legisladores, afanar un cacho y convalidar que la maquinaria bélica monetaria, haga y deshaga. La maquinaria bélica industrial está dejando primacía, tras el empantanamiento militar en medio oriente, a la maquinaria monetaria. Bélica monetaria.
Por cierto, la comunicación en ésto juega, como siempre, un rol subalterno. Cualquier doctorado con honores en deportea te discute lo contrario. Yo, que apenas soy perito mercantil, le creo a Carlitos cuando explicaba lo del fetichismo de la mercancía. Tiempos, donde vivió Marx, donde el único multimedios era la iglesia católica. Fea quedó, señorita, la oración. El punto es que China es una mierda. No, muy duro, perdón. China es desarrolista industrial internamente, locomotora (líder de los vagones, digamos) financiera del "mundo", para afuera.
Ahora, China no tiene una tradición carnicera, nazi, asesina, como toda la clase política de, por ejemplo, Bélgica o Noruega. Los efectos de la política china en África, sus comportamientos, si se los compara con los de Suecia hace tres generaciones, mámma mía. Obviamente, para las sensibilidades pelotudas de la nueva derecha reaccionaria (el osopandismo, más que nada: corriente anti liberal integrista que crece junto con los partidos por la piratería y otras cosas adolescentes de chicos que dejaron la Play 3. Capaz que si sale la Play 4 se calman, no sé).
En mi formación política, principalmente el punto de la cosmovisión sobre China (adonde nunca fui. China es, en ese sentido, como la Biblioteca Nacional: un lugar del que todos hablan pero nadie conoce) es muy importante esta canción de Sergio Denis.



Al lado de mi casa, de la casa de mi vieja, en Paraná, aún vive, envejecida, una enfermera arrugada. Cuando yo era un pibe, iba a sus cumpleaños. El marido, un médico ya entonces retirado, era un viejo muy divertido. Pero ella se aburría de ese matrimonio. Entonces, bailaba. Esta canción. Sobre todo. Y me quedó marcada. Junto con otras de Juan Ramón. Yo le explicaba, a la señora, cómo era la India. Tenía unos 10 años y sabía mucho sobre la India. Nunca fui a la India. Mi mundo, a los diez años, llegaba hasta el supermercado, lejísimos, Los Hermanitos, se llamaba. Quedaba a unas tres cuadras, pero para mí, ir con mi abuela al supermercado, era una aventura. Nos peleábamos, con mis 5 hermanos, por quién la acompañaba. Pero sabía mucho sobre la India. Porque había libros, para chicos, sobre la India. Y muchas novelas. Los clásicos autores franceses e ingleses, porque India fue colonia. Yo soy de la generación de los que saben sobre la India. Soy de la generación que dan el asiento a los mayores y callan si un cura abusa de un niño. Yo cantaba que la vida no me alcanza, con la voz desafinada (ya tenía esta voz de pájaro acogotado) a mis diez años. Conmovedor. Sí, pelotudos, yo tuve infancia. Alguna vez fui un chico tierno. China era un misterio. Tangencial en Julio Verne. Da para dudar de la existencia de China si Julio Verne la desdeña. Posta. En las enciclopedias (soy del tiempo de las enciclopedias, de los mapas, de las cartulinas,de las rodilleras, de las pelotas número 5. Hay una foto de mi madre sentada con mi abuelo y conmigo y dos hermanos, en una plaza de Rosario. Es una foto en color: sacada con una cámara de revelado instantáneo. Gran avance, japonés, según creíamos. En mi barrio se decía que el auto fantástico ya existía, en Japón. Yo no sabía sobre Japón, porque los japoneses siempre estaban en guerra. MacGyver, por algo, los peleaba. OK, GIL, ya sé que no eran japonenes los malos que peleaban a MacGyver sino sucios coreanos del norte infectados de comunismo. Pero eso lo supe después, en ese entonces, además, Lucio, que era mucho más grande que yo, tenía 11, decía que eran japoneses. Y yo le creía. Podía recitar, a quien me lo pidiera, la cantidad de habitantes de India, algo de su historia, el nombre de su moneda, y así, un montón de datos boludos)




En Rosario, tenía una amiguita india, hija del cónsul de la india o algo así. Éramos vecinos. Jugábamos. Quizás fue mi primer amor. No hablaba una palabra en castellano. Yo estaba con ella, siempre cuenta mi vieja la anécdota, cuando en un almacén le pregunté a mi mamá porqué ese señor -un africano, que no hablaba, creíamos, una palabra de castellano- estaba pintado de negro. El señor se dio vuelta, le dijo a mi madre que debía explicarle que él no estaba pintado de negro. Se lo dijo en perfecto castellano.
Esa canción, de Alto Guiso, Embrujo, la cantaba Juan Ramón. La versión de Los Palmeras es menos insoportable. Con el hijo de uno de Los Palmeras, pero ahí ya era grande, fue hace 7 u 9 años, yo trabajaba en un programa de cumbia. Y animaba bailantas.
Es cierto, como dice la Paparazzi, que fui a muchas escuelas. Y que hace rato en Paraná me consideran "polémico". Ahora, si vas a, ja, investigar, lo de que animaba bailantas, no puede faltar. Fueron noches geniales. Obviamente, no lo hacía por plata. Trabaja, nomás, de periodista. Lo hacía para romper las pelotas. Ay, me estoy riendo.
Hablaba, no con efusividad, nada de tarambana, les hablaba, a la gente, con mala onda. Y hacía chistes. La gente se reía. Y bailaba. Y bebía. Y sudaba. Y se alienaba, que es lo que a todos nos gusta, mis amores.

Todos los títulos obvios.




El radicalismo acaba de definir que no tiene retorno del agujero negro de ser el duhaldismo disidente. El planteo de Moreau -hecho luego de la bancarrota electoral de El Hijo De alfonsín- de no jugar tan a la derecha, haciendo lo que llamó "antikirchnerismo bobo" (nosotros, que no somos tan duros, le llamamos Majulización; pero nosotros, o sea yo, me refiero nada más que al periodismo; no al anti K solamente. Ampliaremos) tiene un problema; bastante parecido al dilema que vive la iglesia católica. Moreau, que tiene proporcionalmente inverso el talento para oler la caja tanto como para perder elecciones, no hace ningún planteo ideológico (chicos, es Moureau!) sino que dice lo que quieren escuchar los radicales que gobiernan intendencias o han gobernado provincias; y tira una soga para que la UCR se baje de la tarima donde se suicida: que vuelvan los radicales K. Bien pensado, el planteo Moreau, es extensible a esa fuga de votantes radicales que se fueron al kirchnerismo. En vez de pelear por las fugas hacia la derecha, por ejemplo en votos radicales que huyeron a Macri o al narcoprogresismo, propone, Moreau, que el radicalismo tenga el olfato de Binner. Un detalle; pragmáticos y conservadores populares en el fondo, lo que se llama la "Liga de los intendentes", exceptuando al de Mendoza (que tampoco está muy interesado en ésto) son una caterva de reaccionarios: Mestre y Barletta, corazón, pueden llegar a encontrar, si se toman unos tragos, influencias comunistas en el Obispo Baseotto. La secta católica también tiene un sector modernizante y de avanzada -situado ya en los arrepentimientos de los pecados cometidos en el siglo quince- que propone aggionarse a las nuevas tendencias del siglo como que la tierra no es cuadrada, que además de Europa hay otros continentes, que los siervos de la gleba también son humanos, que torturar ponele pero no da asesinar a judíos, etc; todo con el fin de "sintonizar con la sociedad". Llegaron a tener un Papa y lo asesinaron. Antes estuvo Juan 23.Todo eso es parte del pasado, ahora el multimedios católico está copado por quienes acusan a los otros de locos "por vivir en el siglo catorce". Mazinger, Bergoglio entre nosotros, tienen documentos probatorios de que el siglo trece aún no ha terminado. Los más serios de esos dirigentes políticos (Bergoglio, por ejemplo, que mucho debe al Gallego Álvarez en lo que viene) tienen una  tesis muy inteligente que se puede resumir así: si nosotros aceptamos la revolución francesa de 1789 y otros cambios modernos, como el telégrafo, ¿porqué los pacientes psiquiátricos acudirían a nosotros y no a un pastor evangelista? En cierto sentido, los pacientes sin tratamiento que van a contarle a los curas sus "pecados", obligan a los bebés a comprometerse con un torturado y cogen con sus esposas sólo para procrear; van porque la iglesia se mantiene firme y cerrada contra la conjura de los necios.
Si la iglesia se volviera indie, ¿con qué elemento, por ejemplo, extorsionar a los estados democráticos desde la última teocracia de Europa para que financien la oligarquía católica? Habrá cada vez menos curas, pero el catolicismo tiene cada vez más banqueros.
La UCR vive el mismo dilema.
¿Ser un partido-movimiento, con el decoroso moño de las convenciones, vianditas y juegos de democracia (yo creo que los de La Coordinadora siguen con esos juegos de reglamentaciones sólo por añoranza de sus tiempos, ochentosos he idos, en Franja Morada) o asumirse, como postula El Hijo De alfonsín, Moreau hasta antesdeayer, Sanz, Cobos, Morales, Gil de Lavedra, y toda pero toda la plana de la UCR como un partido de derecha y fuerte cohesión?
El problema es que, en el imaginario de los radicales que gobiernan (igual, Barletta va y cuenta que tuvo 17 reuniones partidarias en Santa Fe ese día, lo dice para que no lo discriminen; pero no es cierto, se pasó casi 11 horas gobernando. Traidor!) flota la imagen de Carrió y su compulsión por la autodestrucción. Un partido de derecha, cohesionado, mesiánico, como el de Carrió, naufraga. En el imaginario de Moreau, está Binner: un gobernador conservador popular (como casi todos los gobernadores; quizás con la excepción de Gioja y algún otro, que son desarrollistas) que disputa sentido con las mayorías. O sea, con el kirchnerismo.
El dilema es complejo, porque se entronca con otros que exceden el marco posible nativo. La crisis de representación situada en el 2001...sí, PERO. Las modificaciones al interior de la clase media sostén social de la UCR, sí....PERO.
Todos los partidos políticos del mundo occidental tienen crisis. En Argentina, las instituciones moldeadas por sus dirigencias políticas (el Partido Integrista de las dictaduras, compuesto por la Iglesia y el Ejército, pero también radicales y peronistas) no obligan a los partidos a tener poder, a diferencia de otros países, como España, EEUU, etc. También a diferencia de Venezuela, Ecuador, Perú. Por eso, entre otras cosas, el kirchnerismo puede asumirse como peronista, sin dar mayores explicaciones sobre los años 90. Ahora, ¿existe el peronismo? Un largo debate. Propio del teatro "independiente". Muchas pretensiones y muchas sobreactuaciones van de la mano. Yo suelo provocar diciendo (bah, a nadie le importa) que el kirchnerismo es el único partido político nacional, básicamente, porque funciona como sistemas de alianzas. Muchos de mis amigos porteños que votaron a la derecha, a Binner, creen que votan otra cosa y sienten un gran disgusto por Insfran o Balestrini. En mis concepciones sobre el mundo, siento mucho disgusto -ideológico, se entiende- con Binner y me agrada Balestrini, mucho más su sobrina y me cae bien Insfran. Eso es para mí la izquierda. Perdón, soy marxista. Y federal.
El punto, volviendo al radicalismo, que genera malestar, es la dirigencia y sus hijos, del radicalismo bonaerense. O sea, del duhaldismo radical.
Quizás estemos entrando en tiempos donde no exista más el sistema de partidos, con sus acuerdos y banelcos; el sistema de partidos moldeado por Alfonsín y la Renovación Peronista (hay que estudiar los años ochenta; los setenta son fáciles: estaba Bonasso y Feinman conduciendo la revolución latinoamericana, y había unos militares malos que trajeron el neoliberalismo con un tal Rodrigo. Los políticos que dominan la escena, se formaron todos, por cuestiones políticas y biológicas, en los años ochenta; en el alfonsinismo o en la Renovación; excepto el elenco, digamos, noventista) y entonces el radicalismo que tiene sentido es el que hace perdurar esa lógica: el que gobierna. Santiago del Estero, Corrientes, Catamarca, Río Negro; por ahí la cosa.
Claro que eso disgusta a los bonaerenses, que viven otra realidad. La de no tener más poder político territorial.
Y de ahí la cuesta abajo. Gran tango. Con un problema. Menciona la palabra humildad. No sé porqué, te juro, me hace tanto ruido esa palabra. ¿Porqué será, che?

sábado, noviembre 19, 2011

El secreto de tus ojos





Un tipo con problemas de lectoestrictura de corrido, como Darío Gallo, suele repetir los títulos fantasiosos que, muchas veces, él genera. Entre esos, está el asunto de Ernesto Laclau y sus muy,pero muy colaterales alusiones provocativas a Carl Schmitt, que fue un pensador afiliado al partido nacionalsocialista, fue nazi. Obviamente, con el escaso nivel de cultura -cuando no se dedica a atacarme (luego siempre es la víctima el Gordo Motoneta) en twitter- pone unas chicanas que son el hazmereír de cualquier persona culta, independientemente que simpatice con la izquierda o no.
Darío Gallo es de la misma matriz perversa que la majulización, igual de bruta y chistosa a pesar de sí misma. Pero el autor de esta indignación es un empleado de Perfil, su suplemente dinamarqués que viene entre los culos, las buchoneadas, las pajas, las cabezas cortadas, miembros disecados y análisis financieros de la tanga; Juan José Sebreli. Una persona brillante, crucial como referencia en cualquier debate intelectual, evidentemente poco querido. Porque se lo cita menos de lo que se lo alude, tangencialmente. O se lo cita menos que lo que se debate su agenda, que siempre es interesante. Sus libros -para mí, son una adicción- postulan tesis que, para un pensador de derecha pero muy liberal (en la connotación positiva del caso) son, de mínima, poco comunes. Y su formación marxista dura, las hace que operen de manera inquietante.
El papanatismo o majulización -formado por operadores de bajo nivel intelectual pero compensado con mucha predisposición al jefecito- nunca se toma el arduo trabajo de comprender, porque implica, ay, leer las fuentes de lo que se afirma.
Al contrario de lo que cree el papanatismo, la majulización, Schmitt es un pensador rescatado y utilizado, ahora por razones obvias ya no citado, por la mayoría de los columnistas pensantes de la derecha, y no porque sean nazis. ¿Es nazi Tomás Abraham por hacer basado todo sus sistema de ideas en un nazi (que ahora, obviamente, ya no cita)? ¿Es nazi Tomás Abraham -hagamos majulismo- porque miró por la ventana, cuando tenía 20 años, una clase de Foucault, que escribió y dictó varias conferencias diciendo que hay que cruzar a Marx con el principal pensador de los nazis?
No, obviamente.
El majulismo mira muchas películas yanquis y las toma en serio. En el mundo las ideas, las cosas no funcionan así.
Sebreli seguramente debe ser quilombero con sus pares (es un mundo para mí lejano, pero calculo que el ninguneo al que somete a gente de egos enormes, debe tener sus costos) a diferencia de Beatríz Sarlo, cuyas estrategias de generar aduladores son bastante obvias. Y no le quitan ningún mérito. Da un poco de pena nomás, ahora que es la alcahuete que le pone esdrújulas a las operaciones más berretas.
Esta muy buena nota de Sarlo, donde en el diario de Mitre omite que su concepción del poder es medieval- pero así piensa el poder la derecha-separa campos, revela estrategias de poder y, bueno, comete el error más común que, en gente como yo (que lo cometo a cada rato) se nota al toque. Meterse con cosas que no sabe. En una facultad de derecho o de ciencia política, ya en primer año nomás, con ese escrito, no aprueba. Más allá del boludismo a lo memento, y sin entrar en el terreno de los gobiernos que apoyó (sólo por poner dos ejemplos contrarios: un presidente que consultaba todo con quien no fue electo, Isabel con López Rega; otro presidente que no consultaba nada, Fernando De La Rúa: Sarlo, apoyaste esos dos gobiernos y no aprendiste nada. Estás a tiempo, apenas tenés....¿80 años?) ni irme por las ramas como estoy haciendo, en la nota de La Nación (muy buena y recomendable, por cierto) la cita a Simmel me llamó la atención. Georg Simmel fue un pensador, marginal en su época (casi todos los alemanes citados o aludidos acá, en su época, lo fueron) de enorme vitalidad e influencia en pensadores de todas las tendencias políticas. También de la ultraderecha.
¿Hay que escandalizarse?
No, obvio. El pensamiento es la antítesis del majulismo.
Acá la nota de Sarlo. 
Es muy acertada la idealización de la transparencia, porque es el debate que se viene. Eso sí, comparar wikileaks, o sea, supuestamente el descubrimiento -supuestamente- de cablesde un estado terrorista, que tiene invadidos dos países y está bombardeando una docena de países, que tiene campos de concentración con métodos más avanzados (casi tanto como Isreal) que los nazis....conque Cristina no da conferencias de prensa.....¿Se puede discutir en esos términos?
En TN, capaz que sí. O en su contra réplica. Ahora, en serio, discutir seriamente, no. Ahora, fuera de esas cosas, que uno no sabe si es porque Sarlo no entiende nada de ciencia política, o si es una concesión a los lectores más Tía Party de La Nación. Pero es el debate que se viene. Junto con (y citando a Simmel, Sarlo....) la supuesta, y sí, reitero, supuesta división entre estado y gobierno. El punto es largo y no da para majulearlo, sino para discutirlo con seriedad y densidad. Fuera de la coyuntura K y Anti K o los intereses empresariales y criminales que se fusionan en Papel Prensa. Para hablarlo en serio. Porque, ¿o no, Sarlo?, si es historiza y se mete la cuchara en el estado, en las zonas opacas, las del ejecutivo, tribunales, y ese elefante oscuro y transversalmente corrupto que es el Congreso, ¿no que, además de delincuentes de poca monta -igual de despreciables- encontramos toda la clase empresarial y dirigente del país? ¿no que vamos a encontrar, además de a Mitre y Magnetto -no sólo en Papel Prensa, ja- a todos los obispos, los banqueros, a los conductores de TV, los malos como Bonelli, los buenos como Silvestre (¿porqué Silvestre y Majul mandan a sus esposas como "secretarias" del político para el que trabajan?) y así? ¿Quién tiene ganas, de verdad, de separar el estado del gobierno? ¿Tiene ganas Binner? La familia de Binner, te aseguro que no. Pero. ¿De que vivió tu adorada, Sarlo, Carrió cuando no cobraba dieta de legisladores? ¿Querés averiguarlo, que muestre los números, las boletas, los recibos, y si eso no está, y si era plata en negro? ¿De qué viven las usinas del partido obrero, de franja morada; cómo se reparte la guita para los "intelectuales"; cómo hicieron tantos K y anti K, antes del 2003 y después -Abraham siempre llora por eso- para viajar a las ferias, sacar libros que nadie lee, vivir como princesas, editar revistotas autoelogiosas que eran puro cuento? ¿Empezamos con el alfonsinismo, la época dorada de la corrupción de los intelectuales, los que ahora nos hablan de separar "estado de gobierno"? No fue una desmesura, lo dije con toda intención: la corrupción. Capaz que me equivoco. Estaría bueno hacer un panel para discutirlo.
Marcos Aguinis, Vicente Muleiro, Pacho O Donell, Federico Andahazi: debate sobre la separación del estado y el gobierno. Modera, Leopoldo Moreau y José Ignacio de Mendiguren. Este viernes, en el nuevo edificio de Sociales. NO SE PERMITEN preguntas del público.
¿Estaría bueno, no?

Ja.
El punto, eternamente discutible (como las ideas de derecha e izquierda) es dónde está el poder.
El vaciador de empresas y actual columnista de Libre, Lanata, cuando el gobierno era de derecha, le pegaba pero de vez en cuando (aunque en tren de extorsión) como la SIDE tenía poco dinero para operaciones, se la agarraba con alguna empresa. Nunca ninguna que sea "Los dueños de la Argentina". Así se llama un "libro", muy malo, de entrevistas (en ese entonces, Majul sólo firmaba entrevistas tipeadas, ahora se agrandó y firma los libros que otro -un empleado de la vendehumo Noticias- le escribe. Como Majul es un analfabeto funcional, paga poco a sus empleados y le muestran plagios de wikipedia, a ese nivel, pobre) No quiero ser tan malo de emparentar a Sebreli y Sarlo con el majulismo o, pero aún, con Majul. Por el contrario, la crítica teórica al populismo es hegemónica en todas las universidades y ámbitos intelectuales del mundo, excepto, como el psicoanálisis, en Argentina. Esto es muy curioso y poco mencionado. (De paso les cuento algo: cada vez me llegan más mails con las notas de Majul, subrayadas y riéndose, de periodistas, mayormente opositores, de El Cronista y La Nación. Reírse del tonto garpa, los post cirulan un montón por mail y las redes sociales. Y además me mandan anécdotas del tonto. No es para tanto, sólo que soy reconroso, nunca le voy a perdonar al tonto que me haya insultado delante de mi exnovia. Si no hubiera estado ella, ni ahí que estaría enojado. Pero más allá de eso, es todo un exponente de lo que no se debe hacer como periodista o como operador de De narváez: ser tan humillantemente fabulador y que se note. Que se note, Majul, está mal. Pensalo. Despacito. Tomate tres o cuatro años para pensarlo, es complicado, casi como la raíz cúbica, pero dale, vos podés.)


El mundo del lelo.



El mundo paralelo de Cristina y Moreno

Por Luis Majul | LA NACION





En su última y exquisita novela, el escritor japonés Haruki Murakami, mencionado como candidato al Nobel de Literatura, imagina un universo paralelo, situado en 1Q84, con dos lunas en lugar de una y ligeros e imperceptibles cambios con respecto al mundo real. La historia se desarrolla en Tokio, en 1984. Los protagonistas son personajes complejos y sutiles, impregnados de poesía. En especial Aomame, una instructora de gimnasia que además se dedica a asesinar maridos violentos, y Tengo, un profesor de matemática y novelista amateur que termina envuelto en una complicada trama de crímenes y venganzas sólo por haber aceptado ser el escritor fantasma de La crisálida del aire, el texto de ficción que revela la existencia de 1Q84. Terminé de leer el último trabajo de Murakami con la misma "urgencia" y "desesperación" con que leía cuando era niño. Les quité tiempo al sueño y a otras "obligaciones", y no me arrepiento. Ya pasaron dos semanas desde que leí la última frase del último libro de la novela 1Q84 -son, en total, tres- y el perfume de ese universo paralelo todavía persiste, nítido, como los buenos sueños que se acaban de soñar y se recuerdan casi completos durante el desayuno (bien Majul!, citás una novela, tirada de los pelos, para decir que leés, pero ese párrafo que te escribieron, la verdad, da gusto. Ahora, entre nos, yo no recomendaría ésa, justamente ésa novela de Murakami, pero bue, quién soy yo para recomendar)
Con menos literatura y más voluntarismo y prepotencia, al gobierno de la Argentina le pasa algo parecido (ahhh, bien). Vive en un mundo paralelo (al tuyo, sí), levemente distinto al que habitamos los demás (el 2% que sacó Carrió). Sólo que en vez de Aomame y Tengo, los protagonistas son menos amables (y menos asesinos seriales) y sus decisiones impactan en la vida de toda la sociedad. Se trata, entre otros, de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que lucha contra los datos de la realidad y casi siempre consigue imponer su historia de fantasía (¿qué, tienen 500 páginas?).
En el mundo paralelo del gobierno nacional (el del 54%), el aumento del costo de vida es apenas la tercera parte del que soportan los habitantes de las provincias reales de Santa Fe (¿y Binner no hace nada? ¿y entonces, el presupuesto que mandó a la legislatura, tiene ajuste y una rebaja salarial?), San Luis (ídem) y Mendoza (ídem). La cotización del dólar no oficial es la que resulta de la oferta y la demanda (sí, las motos robadas, la bolsa de merca y la venta de órganos, como todo lo ilegal, ¿también?), como sucede en casi todo el mundo, sino la que les impone Moreno a los dueños de las casas de cambio bajo la amenaza de revelar chanchullos en la operatoria de los últimos días (y está mal, debería denunciarlos y los tribunales meterlos presos si están traficando). En el mundo paralelo de acá hay un Instituto de Estadística y Censos, donde la cantidad de pobres e indigentes es un 30% inferior a la que miden organizaciones no gubernamentales, como el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (¿no gubernamental? Habla con Sarlo que te explica. Pero de paso, pedile a la UCA las estadísticas y censos de la dictadura vaticana: ahí son re transparentes) o la central de trabajadores que responde al oficialismo (no, Majul, Claudio Lozano dirige ese instituto oscuro, es diputado por Binner: el que según vos y según él, hace ajustes y recortes salariales).
En el mundo paralelo del Poder Ejecutivo Nacional se construyeron más de 800.000 nuevas casas desde 2003 hasta ahora, casi tres veces más que las 280.000 que de verdad se terminaron y entregaron (en el mundo paralelo de Majul). En el mundo paralelo de Cristina Fernández y sus ministros la encomiable decisión de implementar la Asignación Universal por Hijo es mérito exclusivo del gobierno nacional y popular (no, si la implementó Fernando Iglesias en Júpiter), a pesar de que la idea original corresponde a otras fuerzas políticas y sindicales (ajá, de Juan B Justo. Y el voto femenino es idea de Victoria Ocampo; pero en el mundo paralelo se la debemos el peronismo). Además, sus efectos, por cierto benéficos, son presentados como casi milagrosos (al decir que son "ideas" de otros), como si en vez de subsidios a la pobreza se tratara de puestos de trabajo en el mercado formal.
En el mundo paralelo al que podríamos identificar con la letra K, la corrupción no existe (Jaime está procesado, pero sí, falta mucho y mucho más), los jueces son buenos sólo si hacen la vista gorda (sí y no: ¿están presos Mitre y Magnetto? ¿No deberían estar presos, o los jueces son buenos sólo si hacen la vista gorda?), sobreseen en tiempo récord a funcionarios acusados de enriquecimiento ilícito o persiguen a los enemigos del Gobierno o a dirigentes políticos en condiciones de competir y ganar (en tu mundo para lelos). En el mundo paralelo K, el ex presidente Carlos Menem puede ser el innombrable y al mismo tiempo un aliado clave para aprobar leyes en el Senado de la Nación (por ejemplo, bajar las retenciones, no tovar la ley de medios, la estatización de aerolíneas, las AFJP, etc). En este mundo de fantasía, el Grupo Clarín puede ser uno de sus mejores amigos y poco tiempo después transformarse en el peor y más dañino de todos sus enemigos (además, de acuerdo a la nueva ley, de ilegal: no se trata de combustible espiritual, papanata, sino de la ley: ¿o los jueces son buenos sólo si hacen la vista gorda?). En el mundo paralelo de Cristina Fernández y el ministro de Economía, Amado Boudou, se puede anunciar un presupuesto 2012 con un aumento del 20% para todos los subsidios y días más tarde prometer todo lo contrario (sí, rige una ley que lo permite), sin que nadie se asombre por semejante contradicción (¿cómo que no, vos no estás asombrado?).
En el mundo paralelo de los anuncios oficiales, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, no le pidió a la presidenta de la Nación que el Estado argentino les pague a los bonistas y cumpla con sus obligaciones (claro, Obama vive en el mundo real: las invasiones, asesinatos, bombardeos, cárceles ilegales, desapariciones, muy lindo todo, pelotudo. Me importa un carajo esa anécdota irrelevante de tu mundo para Lelos) . En el mundo del gobierno nacional y popular se puede ser progresista facilitando los negocios de la minería a cielo abierto (re feo, como en Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, que no son progresistas, claro porque tienen minería a cielo abierto: pedazo de salame, la minería a cielo abierto es porque los minerales están en la superficie, es otra la discusión y muy válida, pero vos no cazaste una.) y convalidando con el silencio la represión y la matanza de inocentes en Jujuy y en Formosa (en el mundo paralelo se tiran slogans así, livianamente).
En el mundo paralelo al que aludimos (aludiste vos nada más, ah, bue, sí, perdón: vos, Napoleón, y tus fuentes que son esas voces que te gritan; yo a veces, te confieso, también escucho voces), todos los periodistas que no apoyan al Gobierno son destituyentes, mercenarios, gorilas y prostitutos (¿quién dijo eso? Vos. En tu mundo paralelo, quizás sea así, yo no escuché a nadie del gobierno decir nunca eso). Al mismo tiempo, los comunicadores, artistas y filósofos que cobran del Estado (como vos, hasta que "denunciaste" que dejaron de subsidiarte con 7 millones. Siete millones, Majul, siete millones, Majul, siete millones, siete, el número que viene después del seis, siete millones, Luis Majul) son personas íntegras que defienden el bienestar de la Nación. En el mundo paralelo de Cristina y sus incondicionales, una mente brillante está analizando, ahora mismo, la posibilidad de instalar un Ministerio del Relato (¿quién es el único que mencionó eso? Uno que vive en un mundo paralelo: se llama 7 millones). Consistiría en fusionar la Secretaría de Comunicación Pública con la de Cultura para armar una superestructura con un presupuesto multimillonario y un objetivo principal (tipo Inglaterra, Francia, España, horror!): difundir, a través de películas, libros, diarios, revistas, programas de radio y de televisión, obras de teatro y, por supuesto, las redes sociales, una Historia Oficial, de pensamiento único, que termine de aniquilar cualquier vestigio de crítica o cuestionamiento proveniente del mundo real, que, como se sabe, siempre es más complejo y menos feliz que el mundo paralelo .
El mundo paralelo K se impone sobre el real porque quienes manejan el Gobierno son reconocidos por más de la mitad de los habitantes como los responsables de haber sacado a la Argentina de la crisis de 2001, cuando muchos auguraban la virtual desaparición de la moneda y de las organizaciones políticas y sociales.
En la novela de Murakami, Aomame y Tengo son los únicos que perciben que en el cielo de Tokio hay dos lunas. Una es la que conocemos todos. La otra es más pequeña y amarillenta, y se encuentra pegada a la de siempre. Ellos luchan, a su manera, para regresar al imperfecto mundo real, de una sola luna (no, pará, la última de Murakami no me gustó mucho: pero la interpretación literaria de este...con 15 renglones me hago alto guiso!). Los lectores que sigan los detalles hasta el final ya se enterarán de si lo pueden lograr. Acá, en la Argentina, los choques con la realidad (tuyos), que se vienen produciendo cada diez años, suelen ser abruptos y traumáticos, aunque todavía hay mucho margen para corregir los desajustes por encima del discurso.
Por cierto: el quite de los subsidios a las empresas y a quienes viven en Puerto Madero, Barrio Parque y countries y barrios cerrados de todo el país es una buena medida y corresponde al mundo verdadero (ah, porque si para vos está bien, que sos elMinistro del Relato: entonces es el mundo verdadero). También sirve para demostrar que, tarde o temprano, la realidad se impone por sobre la demagogia y el cuentito fácil (ya empezás a citar los libros que te esribió el chico de Noticias...) de que vivimos en el mejor de los mundos. (Chán; bueno, Majul, no te vendría mal entender la metáfora de los dos mundos, que alude a Platón y sus teorías, en el devenir, todo eso fundó el pensamiento filosófico de la derecha. Pero lo tuyo no es de derecha ni de izquierda, ni K ni anti K, con vos nos cagamos de risa todos)

viernes, noviembre 18, 2011

El General



Cada tiempo histórico tiene su patrón de belleza. Durante los años noventa, en Francia, principal pero no únicamente, se apoderó de buena parte de los historiadores una vieja corriente yanqui sobre historiar los individuos, sus cotidianeidad, su "vida privada" (hay que ponerlo entre comillas porque la vida privada, como categoría sí, pero elemento conceptual y operativo en la realidad, recién se insinúa con la emergencia del liberalismo, hace pocas décadas. Esto que parece una boludez, debería estudiarse más, ahora que las pocas luchas que la izquierda puede ganar es dentro del universo de esa categoría de la vida privada, mal leninizada y precariamente univerzalizada).
La canción de El General tuvo su momento de gloria, la gloria en estas épocas es, así de fugaz y cosida a los garrotazos, la "fama". Y la bailaban todos, de una manera especial, de una manera ridícula. Era obligatoria en todas las fiestas.
Yo tenía 13 años y atravesaba el polvo de los caminos, los campos, un arroyo que no estaba entubado, un parque abandonado, los árboles y llegaba al pueblito donde empecé la secundaria. Era una hora en colectivo. Un mundo entero, un tocazo de tiempo. Y en un garage de piso de tierra, al final de la única avenida -de la única, también, calle asfaltada-  después de caminar unas cuadras, más largas que la media, de barro (entonces nadie hablaba de metros, te decían: "y...tal cosa queda a dos leguas de la laguna") y cortar camino por un baldío, estaba la fiesta. Mucha cumbia. En un garage, techos de chapas, con herramientas, objetos ajenos, de un mundo, una vía láctea distinta a la mía. La vida nos fue separando, abriendo un abismo, a esta altura, insondable entre yo y las herramientas. Hablamos lenguajes distintos. Había una de esas pickup viejas, despintada, estacionada bajo un árbol. Parlantes del año de la cortesía. Y una hilera de focos sobre alambres entrelazados, focos de colores pálidos. Y la estrella, en esos campos, que era el disc yockey, que pasaba discos. Con un pasadiscos. Discos de pasta. Pero los temas nuevos, los que, por ejemplo, en Buenos Aires sonaban hace unos tres meses, se grababan, de la radio, en casette. Pero tenía una sola casettera el Ruso; entonces, si ponía esa canción de El General, la próxima era de disco. Y como nadie tenía la canción de El General, la ponía varias veces.
Nosotros, la bandita de pendejos de primer año de la única escuela, eramos compañeros de curso y amigos del hermano menor del Ruso, que era un viejo de mierda que iba a quinto año. Por eso nos dejaban entrar a la fiesta.
Se tomaba sangría. En un balde gigante, se preparaba. Aunque los más sofisticados, los conchetos, tomaban vino blanco, de caja. Yo ya intuía que "el campo no existe", pero tenía bien claro que existen las clases sociales y la agresividad, el ninguneo, el desprecio por los sectores populares. Había una mina de tercer año, no me acuerdo bien el nombre, que gustaba de mí. La mina, si bien era una adulta -estaba en tercer año, y creo que había repetido (o sea, 16 años, no estaba para jubilarse, pero...) que gustaba de mí. Trataba de sacarme a bailar. Repetir de curso no tenía la carga de dramatismo irreparable que había en las escuelas de la ciudad, o de mi primaria, o de mi familia. Ninguno de mis hermanos, que son 6, repitió jamás. Ni yo, que fui siempre el más torpe y el más vago. Viviendo entre sueños que siempre estaban en otra parte. En la cima de algún lado que no existe. Pero que con toda mi arrogancia quería trepar. A toda costa.
Ir creciendo es irse conociendo en las limitaciones. Yo me niego, por eso escribo. Pero tengo el cuero tan curtido que se me pueden contar las heridas, en un caparazón.
Había una discusión sobre si la estructura condiciona o define la superestructura. Cuando tenía 20 años era experto en eso, las distintas traducciones, la historia del pifie, la definición en las distintas escuelas del marxismo.
Recién estaba leyendo una biografía de Julio Verne.
Tengo un montón de cosas para contarte.
Ya sé que no te interesan. A mí, en el fondo, tampoco.