La presidente, no es un secreto, como hace un año contaba en el video que abre este post, quiere instalar a través de un libelo irrelevante escrito por Sandra Russo a su hijo Máximo, para continuar una alicaída dinastía desde la muerte del único político familiar, Néstor Kirchner. Tras la muerte de éste, la familia se decidió a gastar el dinero y el capital simbólico acumulado, llegando, con naturalidad de feriado puente, a esta desgracia de crisis autoinfringida.
Máximo, por su parte, carece de la formación política y la vocación para salir al ruedo, por eso se hace hablar a través de otros.
La irrupción de un conjunto de blogueros durante la batalla contra la Sociedad Rural del 2008 hizo que el gobierno, en toda el área de influencia de Máximo, se nutra de este semillero para cubrir funciones de gobierno y para que operen como correa de transmisión en el periodismo con suerte diversa. La suma de complejos de inferioridad y liderazgo de chequera le trajo una suerte despareja: el que le vendía los talentos ajenos, Patucho Alvarez, hoy presidente de Télam, se solía quedar con los mandados. Y en buena medida fue por eso el estrepitoso fracaso de Máximo, que es Cristina, en construir lo que imaginaron una generación de cuadros culturales. En el fondo, por su vida de nuevo rico y como se puede notar en su retracci´n, ocultamiento y secretismo, cualquier cosa de masas le pareció una grasada. Por eso, además, la elección de Sandra Russo, la promoción a funcionarios a muchachos creativos con pátinas intelectuales y así.
Pero, volvamos, al punto: hoy, todo eso resultó un evidente fracaso. Los ladris de Télam no tienen disimulo, la prensa comercial pro-K no funciona, los mercenarios alquilados actúan sin convicción y la resaca más torpe de ese semillero es la que les queda aunque ellos siempre la despreciaron, con justa razón. El Pájaro Salinas, Gerardo Fernández, la Agencia con la que quiere currar Abel Fernández, etcétera, no valen ni dos pesos. Y además, piden constantemente guita para no volverse "críticos".
De todos modos, no es por nada de esto el problema que atraviesa La Cámpora, sino por el giro a la derecha, el vaciamiento político y una línea delirante. De todos modos, ellos no pueden más que atribuirlo a una suma de alejamientos.
Ahí es donde aparece un chico Selsci, Damián, de mi edad y una trayectoria de rata editorial, de esos que andan mangueando un poco de relevancia narrativa en las periferias de los últimos eslabones de ésto. Después de una incursión fallida en mis peñas, trató de acercarse a Télam insultando a Martín Rodríguez y a este humilde servidor de cuero curtido en mil batallas. Y paciente como un buitre solitario, jejeje.
Una vez comprada la prensa, copada la libertad de expresión y más o menos aceitada la relación con los grandes jugadores del mercado, el mensaje, aunque vacío y con frecuencia estúpido, fue ocupado. Claro que desde las redes se les cae esa pomposidad y es ahí, como saben los lectores de este blog que siempre advertimos, desde donde se armaron las grandes marchas opositoras y donde se pulverizan hasta el ridículo las iniciativas del brazo que se pretendió juvenil y hoy es una comparsa de viejos chotos prendidos al presupuesto estatal y su maquinaria afónica de propaganda.
Selsci escribió una nota contra "los analistas" reivindicando la falta de sapiencia para el análisis político y la militancia ciega en los intereses de una familia, los Kirchner.
Como todo kirchnerista de hace media hora irrumpía con un fanatismo pueril que pasó sin mayor gloria, hasta que Hernán Reibel,el valijero de Máximo Kirchner y hoy una especie de Apold pesificado (la metáfora pertenece a mi amigo el Coronel Gonorrea, un hombre con el talento suficiente como para hacerse odiar por esta comparsa) le ordenara a Gerardo Fernández que lo suba. Lo cual me sirvió para romper lanzas definitivamente y así armar un pequeño escandalete que no sale de acá pero que es, siempre, leído por todos quienes integran cada vez con mayor desconfianza esa maquinaria afónica de la defensa melancólica del kirchnerismo y la tibia pancarta caricaturesca que es hoy.
Este muchacho Selci fue el encargado, también, de tratar de reflotar los d9ichos de Sandra Russo a nombre de Máximo, como acá contamos extensamente.
Todo terminó, como se puede apreciar, en un enorme papelón. Pero como es la última bandita de alguaciles de bóbedas conceptuales fracasadas, les hicieron un espacio vía Télam dentro de la Feria del Libro K, donde la ausencia de figuras de peso en el campo cultural se suplió con el mamarracho de pasar atrás, en pantalla gigante, nombres de gente que creen tener en alquiler. (Razonan así, así les va).
Tenía que servir, además, esa feria, como relanzamiento de una plataforma de cuadros que batallen contra su ridiculización en Internet. Por eso el reclutamiento y oneroso pago a "famosos activistas de internet" de todos lados, marginando a los boludos que tienen hoy para cumplir esas funciones, cuyo fracaso se debe a que cumplen esas funciones. Para ejemplificarlos: si yo les hubiera hecho medio caso a sus indicaciones, no me leería nadie.
Pequeña digresión:
-En el año 2010 lo mandé a la concha de la lora a Reibel, ya no recuerdo por qué. Y entonces Máximo designó para que hable conmigo y tener un nexo con el gobierno al empresario sojero Wado de Pedro. Con quien ocurrió este único diálogo sobre ese tema (por teléfono):
-Hola, Lucas. Te llamo de parte de Máximo. Salió en Perfil algo que...
-Lo leí.
-¿Podés escribir algo al respecto?
-No.
Bueno, mandamelo al mail que yo se lo muestro a Máximo
-No, no escribo a pedido.
-Ah, pero me dijo que
-No escribo a pedido. Saludos.
La Feria del Libro K, pensada desde hace mucho, viene a suplir el mamarracho de que la feria del Libro anterior, en la Sociedad Rural, derivó en que Cabandié habló (con un discurso que le armé yo) sobre Identidad en la presnetación...¡del nuevo DNI! y una charla en el stand presidencial donde me burlé del gobierno.
Este año le abrieron a todos estos que pululan en derredor de Télamcon ánimos de enriquecerse fácil y ahí es donde llegamos a este mamarracho: el tío de Damian Scelci, hizo la payasada esa de Negro Ciruela, Mustafá Yoda d9o su aporte a la Encicplopedia Natural del Bobo y una serie de charlitas ocuparán el frágil currículum del Comité Literario de la Casa Rosada
Desde esa plataforma, la Feria del Libro K, pretenden entrenar un batallón de Spamnauta, tras el fracaso de los call centers de Hernán Reibel y con el objetivo de golpear con más argumentaciones en las redes sociales contra los principales críticos del kirchnerismo. Fracasó la de psicopatearlos, difamarlos en los foros y armar fakes sin gracias. Fracasó, también, el plan de construir desde Radio Nacional un búnker de guerra de guerrillas en internet (plan que conversé, en su oportunidad con Máximo).
Es desde Télam donde lloverán los contratos para los mercenarios de alquiler y, les paso un dato contundente: frsacasaran.
Si los que defendíamos la ideología nacional y popular lo hubiéramos hecho por guita y bajo ordenanzas peleados con la lectoescitura, nunca hubiera sido, como fue, eficaz.
Las ideas no se matan. Ni se compran.
Los quiero mucho.


Diego Grillo Trubba