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miércoles, septiembre 16, 2009

¿Censura a Marley?


Tía Cosas nos cuenta que la mano viene muy jodida. Días atrás, cuando me encontraba con Fernando Báez, solucionando el tema de la lechería en el bar donde atiende Cacho; lo crucé al cabecilla del Movimiento Proyecto Surf en Entre Ríos, mi amigo Hugo Rivas 2011. Pues bien, Hugo Rivas 2011 me lo adelantaba: la mano viene jodida, el compañero Indignado Pino
convocó a una marcha contra las telefónicas, para luego explicar que se opone en verdad a sólo 25 puntos de la ley, un segundo, no, sí, ok, me acaban de avisar que son 26 los puntos en disidencia, bueno, te decía, ah, teléfono, sí: uh, tamos, no, serían 27, hasta ahora, 16, 09 hs, secretaria! no me pases más llamados que no termino más este post, ok, tá, gracias por el dato, pero deciles que no estoy. Bien, serían 28 los puntos en desacuerdo con la ley de medios, más el tema de la minería que como sabemos, es el gran clivaje nacional, además de la lucha de clases y el apoyo al campo. Hugo Rivas 2011, encargado de la formación del Movimiento Proyecto Surf en mi provincia comentaba entonces que si en una de esas -ojalá que no- se acordaba con el Monobloque del Movimiento Por Todos en el Movimiento Proyecto Surf del Movimiento Lozano los 29 artículos de la ley en discordia, de todos modos tendrían que consultar a sus bases electorales. Y por lo pronto, ni Hugo Biolcatti ni el compañero Marley se mostraban favorables a un acuerdo, más allá de la posición moderada que expresaría Julio Blank.

Tremendo porque, como ya todos sabemos, en este país nadie hace nada, pero una vez que desde Europa el compañero indignado Pino nos tiende fraternalmente una mano, dándonos a los impíos la posibilidad de acompañar el monobloquismo movimientista para de ese modo ser parte -acompañantes, pero parte- de la radicalización e izquierdización previsible para el 2011, cuando el compañero indignado Pino asuma con sus ochenta años y un poquito más gagá la presidencia de la nación, y Hugo Biolcatti pueda dialogar con las autoridades, una vez que nos tienden la mano, desaprovechamos una oportunidad histórica, justo cuando el mundo reclama nuestros alimentos, y estas oportunidades se dan cada 25 años, o 26, o ponele 27 años, y nosotros, nada. ¿Porqué Marley no está en la tele? ¿No habrá sido enjuiciado y encarcelado como Nélson Castro o Joaquín Morales Solá? ¿Qué es de la vida, che, de Marley? Vendría bien un momento de relax entre tanta crispasión, che.

En fin, como dijo la compañera Mirta Legrand, nadie, aparte de "ustedes" (en relación a la primer minoría electoral del país y la primer minoría en las cámaras legislativas, antes y después del 10 de diciembre) "nadie" está a favor de este proyecto, sin embargo, cuando generosamente nos tienden una mano les mordemos el codo. Así no se puede, compañeros. Así jamás llegaremos a copiar lo bueno de los países del primer mundo, así vamos camino a la chavización, a la censura, la dictadura, la guerrilla, el comunismo, lo diabólico. Nosotros, los que en nuestra época fuimos mejores que los actuales jóvenes que son todos unos pelotudos, sabemos cómo empieza y cómo termina esto: arrancan "socializando los medios de producción y comunicación", luego sacan los espacios culturales, como los viajes de Marley; para reemplazarlos por "Almorzando con Oscar Lescano" o a Luis D elía en el Jurado de Bailando por un Sueño; Aaaaargentinos, todavía estamos a tiempo de reflexionar. Los argentinos tenemos que ponernos de acuerdo en tres o cuatro cosas -como el No al Tren Bala, solucionar el tema del campo y defender la libertad de expresión- para de una vez por todas generar políticas de estado que trasciendan los gobiernos, y no andar cambiando todo cada vez que llega un nuevo gobierno, o un nuevo congreso, por ejemplo, la ley que hoy se vota: dejémosla así, argentinos, no puede ser que siempre llega un nuevo gobierno y queremos cambiar todo y empezar de cero. Y además exigimos la vuelta de Marley, sano y salvo, a la televisión abierta.
¿Te imaginás un 2010 sin argentina en el mundial, sin Marley en Telefé y mirando (tras la ley de medios) el canal de Bergoglio haciendo zapping con el canal de Poder Ciudadano, espacio compartido con la Liga Argentina de Amas de Casa? ¿Sabés qué fastidio ver a Hugo Moyano reemplazando a Pettinato, o en vez de tener la niñera en el televisor (Cartoon Network) ponés un canal para niños y aparece: "Especial de documentales de Pino Solanas para Toda la Familia"?
Por favor, señores, esto no es vida. Qué vuelva Marley, ya!

lunes, abril 21, 2014

Quién es La Niña Loly

CARTA ABIERTA A LA NIÑA LOLY

Niña. “Kid”. Como Humphrey Bogart le dice a Ingrid Bergman en Casablanca.
Niña Loly sos lo más. No vuelvas nunca con Rial por el amor de Dios te lo pido. Perdonalo, por supuesto, pero no vuelvas con él. No sabés lo importante que es que no vuelvas con él.
Yo hasta el sábado no sabía bien quién eras. Te conocía de nombre y de cara y como novia de Rial, porque todos sabemos quién es Rial, pero no sabía nada más. Pensaba, asumía, que eras tonta. Nada más.
Ahora lo sé: sí, sos tonta. Por eso te banco. Sos una de nosotras, las tontas.
No miro tele jamás. Me creo re moderna, pobre de mi, por no mirar tele, por no saber nada nunca de nadie. Mi abuela sí mira. Mi mamá también. Mi hermana también. Mi abuela, mi mamá y mi hermana son del interior. Como vos. Son buenas. Tontas. Como vos. Yo también, en lo de tonta, sí salí un poco a ellas.
Tonta en el sentido de que creemos en una cosa que nos enseñaron pero que no existe, así que creer en eso es como creer en hadas. Creemos, las tontas, en la lealtad, la moralidad. Esas cosas que dijiste vos en esa mesa. Y a mi me sorprendieron. Y por eso presté atención. Y por eso ahora te banco y te digo, niña Loly: NO VUELVAS CON ESTE TIPO. Defendé la bandera de las tontas. Cambiá el mundo.
El mundo de las mujeres está formado por una pequeña comunidad de tontas como vos, yo, mi mamá que ese sábado que estuviste en lo de Mirta cumplió 27 años de casada con mi viejo y mi abuela, que estuvo 50 y pico de años con mi abuelo.
Somos mujeres que todavía comparan todo con Humphrey Bogart y Ingrid Bergman. Vivimos súper en el pasado: cremos en cosas que no existen, como la lealtad. Eso nos enseñaron. A elegir a una persona, no a una estabilidad.
La otra parte, la otra gran parte de mujeres que existen, son las Griseldas Sicilianis. Son las que salen en una tapa de revista, con su marido, diciendo “El secreto de nuestra relación es la admiración mutua”.
Todo bien con la admiración mutua. Es una gran parte del amor. Es una parte hermosa del amor. Pero no hagas que esa parte sea el secreto que sostiene al amor. Porque puede faltar la admiración en un montón de momentos de una relación. Y la relación se va a sostener por una cosa más grande.
De la lealtad, de la moralidad, esas cosas de las que hablás vos, no habla nadie. Porque las Griseldas Sicilianis, incluso las Mirtas, ya dejaron de creer. No es su culpa, no se de quién es la culpa. Seguramente es un tema de inteligencia. Mirta es una mujer inteligente, debe haberse dado cuenta hace mucho de que creer es para tontas. Ella ya entendió que los que sobreviven más tiempo sin llorar son los inteligentes.
Las mujeres ya no creen. Ni los hombres creen. Ni nadie, creo, ya, cree mucho en nada.
Nos conformamos con poco. Cada vez nos pedimos menos.
“Yo pienso” decía Griselda Siciliani, “es un mensaje de texto… no es nada, yo pienso si me hubiera pasado a mí, claro que me podría pasar a mí, pero después bueno, cuando uno tiene que elegir elige al que ama”.
Y vos: “yo ante todo soy leal”. Otra vez la lealtad. Porque el elegir es anterior. No se eligen las acciones individuales en el tiempo. No se elige mandar o no un mensaje a otro, si yo elegí a uno. Se elige a ese uno, antes. Y por eso no se nos cruza por la cabeza salirnos de lo que elegimos. Porque no lo necesitamos. Cuan tontas.
“Si esos mensajes no salían a la luz vos no te enterabas y todo esto no pasaba”.
Mirta por favor te lo pido, el criterio no está en enterarse o no. POR SUERTE te enteraste. El dolor no pasa por que un tipo haya mirado a otra, o hablado con otra. La infidelidad es a tu lealtad. Lo que duele es saber que elegiste a uno que no tenía la misma dimensión de la lealtad que vos. Pero tampoco el mundo tiene la dimensión de la lealtad que tenés vos. Lamentablemente.
Igual yo se que en el fondo las Griseldas, las Mirtas, las mujeres en general, son como vos, o como yo creo que soy: tontas. Yo creo que en el fondo, la mujer hace que no le importa, baja las expectativas, espera menos… porque está cansada. Porque siempre requiere más trabajo ser leal. Más trabajo que una llamada a la hora exacta desde NY. Es un RE trabajo ser leal. Solo se puede ser leal cuando el motivo es grande. Cuando el amor elegido es grande. Pero eso también hacemos cada vez más. Cada vez más elegimos por elegir.

viernes, abril 24, 2009

Ex and de city

Tremendo lo quee stá pasando, fuera de joda, preguntale a la esposa de Feinman, todo mal. Mirá, hace un poco más de un año, cuando la elección presidencial, todos (Menos Cobos, Reutemaaaaan, y Julio Aurelio) sabían que ganaba Cristina, con legitimidad segmentada y sin balottage.
Ok.

Por eso, la verdadera batalla fue entre los candidatos a vicepresidente. Los ex candidatos a vicepresidente, Giustiniani (con Corrió), Morales (con Lavagna, Q.E.P.D) y Julio Cobos ( perdiendo en Mendoza) ahora son amigos, están en la misma Alianza, buena onda, consensudos todos, dialogadores, todo con onda.
Bue, hubo, también, dos candidatos a presidente con buena performance que nadie se la esperaba. En quinto liugar quedó Pino Solanas (y el ex candidato a vice, se fue del partido, como muchos militantes, tras el apoyo a la Sociedad Rural) y en cuarto lugar quedó Rodríguez Saá y acá llegamos al punto.
Rodríguez Saá, acompañado por Héctor Maya, sacó casi un 10%.
Sin embargo, mi compatriota entrerriano Héctor Maya quedó resignado a pelear una candidatura a Diputado en la República de Gualeguaychú con chances serias de ganarle a la lista entrerriana de Proyecto Sur (que no tiene personería jurídica).

¿No es un olvido inmerecido? ¿Nadie le da bola al pobre Maya?
Digo, todo esto pasa y acá nadie hace nada, si seguimos así no sé dónde vamos a ir a parar, no, Octavio?

martes, abril 28, 2009

Simplificando: hay que matarlos a todos.


La derecha que no es derecha, sino progresista pero en serio, como todas nuestras derechas en este país donde nadie es de derecha, tiene, ya, una nueva interpretación, sofisticada, sobre qué nos pasa a los argentinos. Posta: es la demografía, estúpido! Sí, querida MEC, ta confirmado: es la demografía nomás.


Es la demografía, y no agrego "estúpidos". Nadie la "registra", a la demografía, ni la derecha, por obvias razones confesionales, ni la izquierda, neuróticamente obsesionada en culpar al capitalismo de todas las miserias. Pero ahí está, con sus verdades contundentes. El Conurbano es hoy el fiel de la balanza electoral, como el todo mundo sabe. De ahí la pelea feroz entre peronistas, entre Néstor y Felipe, entre éste y De Narváez. El poder está en ese inmenso caldero de miseria, caos y criminalidad ingobernable que es el Conurbano. Hace apenas dos generaciones no era así. Incluso el triunfo de Alfonsín en 1983 no sería hoy demográficamente posible.

La demografía, diferenciada según clases sociales, hizo surgir el fenómeno Conurbano en este breve lapso histórico y biológico que es el último medio siglo



Tre-men-do, y nadie hace nada. Acá puede leer un poquito más de nazismo liberal y a favor del diálogo y el consenso que, como todos sabemos, es importante para ponernos de acuerdo y encontrar soluciones para Lagente como, por ejemplo, matarlos a todos.

viernes, mayo 30, 2014

Soberbias de mi barrio VI (el fondo del alma)

A Micaela Breque






Mi tesis: la noche empieza, Antonella, cuando te probás un vestido. Y termina cuando empezás, ya levantada vos y el alba, al otro día, con ojeras y remordimientos, cuando empezás a arrepentirte. Una escalera mecánica bajando, calculadamente, la culpa. Hasta el fondo del alma. La noche es eso. Esté o no esté oscuro, la noche es eso. El pedazo de vida que usamos para reconstruir sueños. La clausura de esos sueños. Vuelta a empezar. Circular y melancólicamente.
Todo lo demás son calendarios. Matemáticas del universo, Antonella.
¿El día? Es el entretiempo de la noche. El día está sobrerreglamentado. Sobreinterpretado. Como la noche precisa del poniente y el amanecer.  El tiempo es disciplinar. Convencer al resto de que esas proporciones, clasificaciones e imposiciones, son naturales.
Técnicas de dominación de los cuerpos.
No son cosas naturales. Aunque los poderosos quisieran. Hacer de sus estrategias de control reglas de urbanidad del universo.
La ciencia arrancó así. Contradiciendo la naturalidad del saber religioso para construir una contra naturalidad biológica. Que no tardó en construir su inquisición contra las contra naturalidades.
El alma es un conjunto de frases hechas. Un amontonamiento de cursilerías. Que por mandato cultural nos deben atravesar, haciéndose así verdaderas. No hay nada en el cuerpo. Ni en nuestros mecanismos psíquicos que pueda llamarse "alma". Hay un Manual de Instrucciones Emocionales. Una colección de lugares comunes: los filósofos, siervos eternos de la corona, le daban forma de código de convivencia para que no parezca un código penal y represivo.
El castigo es irracional, dicen los nuevos ricos con ánimos de legitimarse. Como si la razón no fuera un conjunto de procedimientos. Como si la razón fuera lo natural y el resto, lo diabólico, lo excluido que acecha en los bosques entre esotéricas brujas al acecho.
Las 2 de la madrugada: Debería ser temprano. Pero algunos, bah, supongo que seremos muchos en el mundo con la sensación de haber llegado tarde a todos lados. Cuando la fiesta ya terminó. Cuando ya estábamos demasiado viejos. Cuando ya no quedaban vacantes. Es una sensación de mierda. Uno se acostumbra, la va llevando. Como sombrero de pobre. Te vas olvidando que no podés cambiarlo. Que no podés elegir. Y es un cilicio en las bolas. Una torpeza montañosa.

Está haciendo un estofado, Antonella. Lo hace en una sartén. ¡En una sartén! Y sí. Qué se yo. La compró en Alemania. Para mí. Tanto como yo puedo regalarle un botellón de ginebra. Hace sopa en la sartén. Hierve la leche para el café en la sartén. Incluso, calienta el agua para el mate en la sartén. Aunque no toma mate. Es del sur. Y cuando se vuelva y me deje se va a llevar la sartén. Y el perro. Pero el perro va a querer quedarse conmigo.
Cuando hago estofado busco lograr el olor de los guisos de mi abuela.
Se cuecen, los líquidos, desapasionados, alborotados adolescentemente y me rompe las bolas, te juro, no lograr, nunca, ese olor. Algún día lo encontraré. A ese olor.
No quiero, en cambio, buscar el aroma a zapallitos rellenos. Ese aroma de cortinas rosadas lo tengo en la caja fuerte del alma. Lo cuido de imitaciones y falsas esperanzas.
El estofado, es distinto, es como una metáfora que no te sale. El alivio resignado de volver a fracasar con el estofado me hace acordar siempre ese costado que fui domesticando con los años: esas ganas locas de mandar con efectividad  a todos, con capacidad telescópica de herir, ganas de mandar en el momento exacto, caligráficamente exacto, esas ganas putas de mandar a todos a la loca que te parió.
Porque a mí me parió una loca.
Que no se tiñe las canas.
Y me enseñó a luchar. A insistir. Perseverar, incluso, en el error. Pelearla. Aunque la causa esté perdida. Y se burlen de vos. Seguir. Solamente para que en el fondo de tu alma te respeten. Solamente para aprender a vivir. A soportarse. Igual, casi nunca funciona.
Pero qué se yo. Para poder criar nietos con una mirada franca.
Para poder sentarte en el patio bajo la parra a tomar mate. Con la quietud, esa calma falsa de la tregua, resignada, la amargura persistente, subcutánea, de la derrota. De la derrota con las botas puestas.

La vida, qué se yo, quién mierda te enseña algo.
Bueno, sí, hay enseñanzas. Me da mucho orgullo que mi vieja no se tiña las canas, que tenga ropas baratas, que tenga una ética inclaudicable, que haya luchado todas las batallas. Aunque perdió la mayoría.

¿El castigo es irracional? ¿La razón no castiga?
¿No fue la razón la que inventó el gas donde se masacraron judíos, no fue la razón quien creó la picana para castigar a los irracionales? ¿No es la razón la que organizó el castigo de la desigualdad social, de la pobreza, la guerra, las patentes en medicamentos, las cárceles aberrantes, cómo fundamentan los jueces no pagar impuestos, con la irracionalidad, acaso; apelan a la irracionalidad para zafar del castigo de no pagar impuestos?

Cuando me acusó, no sé, sonó tan raro. Primero. Tan triste, tan profundo. Me acusó, así, secamente, de perdedor. Y me dijo, una antigua novia de hace mil años que hoy reencontré con ese respeto que uno tiene, elegancias de barrio, por la inutilidad caballerosa de la nostalgia, me dijo.
Cuando me acusó de perdedor yo  no entendí. Me dolía la piña que me había pegado en el ojo. Y las tres cuadras antes donde me dijo, me gritó, que me baje de su auto. Hasta para trasladar el cuerpo había propiedad privada. Y yo tan tonto. En mis mundos. Esos mundos que escribo, en libros que no publico, sobre los perdedores.
Como un homenaje a estar vivo.
Como una resignada y serena derrota teniendo razón.

Nos moriremos antes que ustedes, nosotros.
Los del montón.
Nosotros nos moriremos antes que ustedes.


Mientras resuelven la extensión que deben tener mis textos. Como si esta canoa buscase un rumbo. Busca lo sereno. La fragilidad indiferente del camalote a la deriva.

Juncos. Camalotes. Baldíos. Carpinchos. Patio. Navidad.
Jesús, el barrio, el río, la escritura. Siempre escribo sobre lo mismo.
Es un mismo texto. Pulido. Destrozado.
No mejora. Incluso, a veces, creo que empeora.
Escribo mejor, ahora. Que hace 10 años.
Las cosas que escribo para vivir.
Para trabajar.
Para que se acuerden de mí.
Para ayudar a una novia.
Para no pensar en la muerte.

Después, siempre el mismo siempre texto de barrancas
cañaverales y novias perdidas.
En estaciones de tren que no frecuenté.

Se morirán después que nosotros.
Los del montón.


Pedazo de tonto, le digo al reflejo de un parabrisas. Veníamos de discutir, en una mesa, de una bar, acá en Buenos Aires, con otro amigo. De cuando me echó de su casa. Y yo, manso y tranquilo, me fui.
Pedazo d tonto, vuelvo a decirme. Me gusta acusarme de lo que temo. Me gusta acusarme de héroe trucho. Ir con mi vagancia épica a trastornarme al supermercado: ¿ves, ves que a nadie le importa?

Hoy me escribió el Gallego.
Raúl, querido.
Cómo estará Benjamín.
El niño de ojos curiosos.
Con un padre europeo y salvaje
que le enseñará la audacia.
Y una madre provinciana, humilde y peronista
que le enseñará a soñar.
Con lo imposible.
Con lo prohibido.

Debe ser, ya, Benja, un señor.
Un hombre grandote.
Ni debe acordarse del tío Lucas.
que nunca pudo ser un hombre.
Del todo. Así. Decidido. Sin miedos.

El Gallego es el capataz de las estrellas.

Más petiso que yo.
Más valiente que yo.
Más responsable que yo.
Tuvo un hijo, se hizo cargo, se casó.
Durante un viaje turístico.
Embarazó a la que hoy es su esposa.

Estoy seguro que alguna que otra navidad europea
se acuerdan de mí. Y para bien.
Y luego vuelven a lo suyo.
Las navidades del Gallego tienen sentido.
Mientras su hijo crece.
Mientras la vida pasa.
Mientras a veces, sin un mango, a veces locos de guita.
Nada de eso es importante.

Yo paso las navidades solo.
Tranquilo. No me entristezco. Ya ni eso.
En Santa Fe me fui a caminar.
Entre la gente en las veredas.
Alegres. Familiares. Enamorados.
Después me senté en un cordón.
Me acordé de la guitarra
que me regaló Papa Noel
de la canción que compuse
para mi mamá.
Y me quedé así, en la banquina.
Mirando el alumbrado
municipal.
El río.
Volví a casa.
Me acosté.

Perdedor.
Sabría que llegaría este día.
Donde alguien me lo diga.
Es una pena, mi amor, que ya no me duela.


Antonella de ojos miopes.
Por favor: no me creas todo.
No corras, conmigo, a mi próxima derrota.
la bondad, no el castigo, es irracional.

¿Qué será de las canciones de Silvio Rodríguez
en el cassette, en el radiograbador de mi habitación
y el sol tajeado por el tapial de los Bengoechea?
¿Qué será de ese sol?

Si el sol que hoy vi es el mismo.
Si las canciones no son ESE momento
si nada del tiempo es nuestro
entonces dios es una tarjeta de crédito

Y el universo es una inversión
de usureros a tasas astronómicas
la muerte el default con garantías diabólicas
y el tiempo una moratoria eterna al señor


El estofado se quemó. Me desmayé camino al almacén. Antonella salió corriendo. Llamaron algunos amigos. El perro, Sobrio, se me acostó al lado. Miré algo de infancia en el televisor hospitalario de la ventana. Con la persiana entornada. Las cortinas sucias. Como una novia defraudada. Un bordado de mi madre. Descargas eléctricas de delirios. Un poco de infierno lejano, en la mente. En esa aldea de pequeños errores que es el fondo del alma.

Estoy haciendo un te, en una tetera de porcelana. Lo pongo en una bandeja que tiene un mantel con bordados. Y cazuelas de jaleas. Una panera. Con una funda al Crochet, punto vainilla. Un editor me corrije las comas. Un policía me esposa. Punto raso. Punto alto doble. Punto y aparte. Cadenas. esposas. Amantes. Punto alto en relieve por delante.
Trato de vivir de acuerdo  a lo que soy.
Mentira. Mentiroso hijo de puta.
Hubo un año donde usé las corbatas de mi abuelo. Iba por los colegios con corbata. Y saco. Una idea rara. Se me había ocurrido, entonces. El pelo largo. La barba hasta el pecho. Ja. Supongo que habrá sido para contrarrestar. O sea, tenía que hablar ocn las directoras de las escuelas secundarias. Llevar la película de Aliverti sobre la dictadura. Era presidente de algo de los estudiantes. Aliado a la izquierda radical. Contra los socialistas y menemistas. Iban juntos. Este país siempre fue un jolgorio de traidores. Una ensalada del Pro-Huerta ideológica. Hay que correr tras la manada para no ser traidor. Quedarse defendiendo las ideas que compartíamos es quedarse solo. Y acusado de traidor. 

Muchas veces no me animo, pero trato de vivir como me gusta.

Y si no puedo, jamás voy a entregar este lugar: este blog sencillo donde vivo, narrativamente, las vidas libres que me flotan, burlonas, entre las nubes y los planetas y allá tan lejos hacen una guirnalda de festival de doma y folklore que los racionales confunden a menudo con el arco iris. Se me burlan, bailando cumbia arriba de una nube verde, los tipos que no pude ser. Cuando estoy en el banco. Cobrando un cheque. En esos lugares donde tener amigos stá prohibido. Donde ver el cielo está prohibido. En los bancos.


Buscábamos, con mi hermano Matías -que lleva 16 años sin hablarme- un cuchillo. No sabíamos pelear, pero sabíamos defendernos.
Ahí, este perdedor, en esos arrabales que hoy son carnada de noticiero, yo hice cosas que no quiero recordar. Ni me arrepiento.
La libertad es un cuchillo. La sensatez un tanque de guerra.

A veces agarro post viejos, que se replican en las redes sociales y los releo. Éste es uno. Los releo y les escribo encima. Les cambio cosas. Qué triste estaba cuando escribí ésto. Se llamaba Perdedor. Le acabo de cambiar el nombre. Y le saqué varios párrafos. Porque se me canta. La vida cambia. Pero qué dolido estaba. Este párrafo que viene lo escribía pensando en Patucho Álvarez. No lo dije en su momento. Todavía creía que era mi amigo. Qu el poder se le iba a bajar de los humos. Que no iba a vender todo lo que fuimos por acomodarse. Me equivoqué en eso. Pero seguramente él lo razonará de otro modo. Ya no me importa. Suerte. No sos mal tipo. Al lado de esa bosta con la que te rodeás.
Y mandale saludos a tu viejo. Me cayó muy bien. Y también me pareció un buen tipo. Herido. No me importa si es culpable (creo que lo es, ¿y?) pero cuando lo conocí me di cuenta por qué tenés tanta calle, esa sensibilidad peronista de verdad. Y quizás, también, eso de trepar. No sé. Sé que estoy escribiendo esto porque me gusta pelear a los que roban y van a seguir impunes, porque jugaron asquerosamente y sin alma dentro del poder. Y también me gusta rescatar las cosas buenas de los que ya están condenados.
Mierda.
¿Debo poner este párrafo?
No sé. Sé que escribí ese párrafo por dos cosas: por lo que digo de tu viejo es verdad y lo creo y se que cuando perdiste y todos te ningunean y olvidan, decir, sencillamente, tal (y sobre todo si ese tal no tuvo jamás poder ni es parte de la cumbre de nada) te mandó saludos, te hace sonreír. Y alegrar el día.
Yo no pude tener un padre que me enseñe la calle. La tuve que aprender solito. A veces, del otro lado. Sé lo que vale una sonrisa.
Y también porque por mi amistad con el Pacha Mori cuando Laura Di Marco mintió descaradamente en La Nación diciendo que yo fui asesor de Menem -con 15 años- y que tenía 22 millones de dólares, a mí me dolió mucho. Yo soy un delincuente. Pero no robo fondos públicos. Hasta ahora no lo he hecho. Y ojalá nunca lo haga. Pero lo que más me dolió, en lo profundo del alma, esa rotonda de lugares comunes en las que ya sabes quiénes sí creen, me dolió enormemente que nadie salió a defenderme. Ninguno de los tipos por los que yo salté, siempre. Eso me dolió.
Enormemente.
Yo no tenía recursos institucionales, políticos, económicos, culturales, para defenderme de esa calumnia. Seguía siendo el mismo que se negaba a demandarlos. O sea, a ser usado por el gobierno. Contra la libertad de expresión.
Nadie de los tantos stalkeos que recibo. Nadie de las tantas peleas que encaré y encaro, me recuerda esa nota. Nadie me acusa de haber sido menemista y de tener una causa penal y 22 millones de dólares.
A ustedes los siguen acusando de algunas mentiras que en su momento traté de pelear. Uds por mí, jamás.
Probablemente, por eso, nadie me acuse de ninguna calumnia de Laura Di Marco.
En su momento no entendí eso. Ni podía entenderlo. Me dolió.
Me quedé solo. Y de vez en cuando me río: si hay alguien que no tiene un honor que defender, soy yo.
Pasa que ser pobre te hace entender que el único bien que uno tiene es la propia vida.
Este es el párrafo:


A mí, la gente que me quiere, me reprocha enormidades. Yo también. Pero me duele que me reprochen vivir de acuerdo a las ideas, si querés, ideas locas, que tengo. No soy Miami. No soy amigo ni nada a medias. Nunca, pero nunca, me eches de tu casa. Es la bofetada más humillante que puedo recibir en mi botiquín ético.


Me estoy haciendo viejo.
Contando cosas que a nadie le importan.
Agradezco a los que insisten en leerme. A los que llegan a este párrafo. A la gente que me ha ayudado cuando lo necesité. Por este blog.
Mientras abandonaban, se tuneaban de exitosos, se cagaban de risa del que sigue con el blog; mientras estuvieron en las grandes cosas y a mí me echaban todos los Gerentes del Relato, mientras se reían porque me quedaba solo, mientras me olvidaron, mientras les fue muy bien y los felicito, yo seguí, día a día, escribiendo acá.
Estrictamente perdedor.

Tengo unos tubos conectados a las venas.
Un atardecer que no puedo ver.
Delantales, papas hervidas, un olor a hospital.
Duele el omóplato si me río.

Igual, me río.
Las sábanas están limpias.
Mi infancia intacta.
La vida infinita.


No me han insultado. Me humillaron, apenas, al decirme la verdad. Que iba a terminar así. Y bue.
Estoy solo. Como un asesino serial en la ruta. Los voy a matar a todos. Lo juro. Ese cablerío químico que es el cerebro lo tengo puesto al noble servicio de la venganza.
Paciencia. La paciencia es la principal táctica de guerra para la venganza.
Nunca hay que confiar en un tipo pobre que pudo haberse enriquecido. A esa gente les falla una tuerca. Hay que tener cuidado con esa gente.

Les falta calle para entender ese axioma básico de la vida de los tipos que aman vivir. Y confunden con su tango de almíbar exagerado en las barras de los bares clausurados a los viejos marineros que ya vivieron demasiado y quieren entregar su última gloria a una causa hiriente y viviente. Lo hacen como regalo a su alma. Al fondo del alma.
Voy a robarme, de algún jardín de esos barrios ricos, una flor, entre las rejas. Envolverla, a falta de papeles abrillantados, en un papel de diario. Yo que cobro un montón de guita. Yo que lo cuento en los asados de mis amigos pescadores, carpinteros, poetas, profesores, enamorados, inempleables. Tengo muchos diarios apilados en mi habitación. Desparramados alrededor de la cama. Tengo la cuota al día en el club de los perdedores. Qué rara, qué contundente, qué tierna, hiriente, palabra. Perdedor. Qué acusación concreta. Qué doloroso, boludo, qué doloroso argumento. Como para ir pateando piedritas bajo toda la inmensidad idiota de focos y cielo y terraplenes y otra vez, Lucas, el ridículo. Otra vez.
Deberías controlarte en la bebida.

Voy a regalarme una flor.
Y un pedazo de cielo. Y un olvido de suelas. Y un montón de palabras. Y las ganas, reincidentes, de querer. De creer. Perdedor. Debería cerrar con algo de esperanzas. Del fondo del alma.
Capaz que el dolor, que va como punzón, no , qué punzón -omitir anuncio- que va de taladro decidido, pum pum pum pum al dolor corrosivo y miserable, a ese dolor enorme, la puta madre, a ese dolor que algunos sentimos; capaz que es el culpable de que me duela la culpa, ¿eh?, estoy diciendo cualquier cosa,  aunque es verdad, eso, yo trato de disimularlo, pero sieeeempre supe, corazón, que nací falladito, con ese tarazcón sentimental, yo soy la carencia,  piba hermosa, es mi carencia la que está enamorada de vos: te imaginé empaste dental para ese hueco que el alma; corralón de frases hechas.

Una toalla sucia es una prueba irrefutable de una soledad huérfana y resignada.
Tristezas de camisón. Sin maquillaje. Antonella. Amores con lagañas. Peditos. Y eructos. La vida siniestra de las personas simples. Sencillas. Que un día cualquiera se van; se llevan a los tumbos un bolso con su ropa. Y te dejan, como un fiscal de talento cruel para acusar, su cepillo de dientes.
¿Por qué tardamos 6 meses en tirar su cepillo de dientes?


Mi vieja, esa perdedora, que compra ropa barata para que le alcance el sueldo para vestir su familia, no se tiñe las canas. No tiene onda. No da moderna. No da más que verguenza en los mundos equivocados donde yo quise lucirme. Con sus canas, con su corazón de saldo llorando como una boluda por la telenovela, con su alegría de oferta, mi vieja me enseñó que al final siempre ganan los buenos.
Sufrí mucho; yo quise ser bueno y no me salió.
Ahora ya es tarde para darme cuenta. Pero mi vieja me enseñó que no se trata de ganar. Se trata de luchar. Por lo que uno crre. Una vida de perdedor pero sin desviarse mucho de lo que, cuando niños, soñamos ser, qué se yo, me parece la mejor manera de amar.
Y de no traicionarme.

Perdedor. Suena bien.

Tampoco es para tanto.
Ellos quisieran tener mi vida. De persona respetada. Un poco temida. Inclasificable. Suicida literario. Burlón de barricada. Pero la quisieran con todas sus chucherías. Los abogados. Los papeles. Certificados. Televisores. Autos. Estancias. Países recorridos y todo así.
Y de vez en cuando humillar a su subordinado, un trabajador cualquiera, un tipo simple y sin poder, humillarlo para decir que tantas agachadas valieron la pena: soy jefe.


Capaz nunca entiendan la vida de los trabajadores. Se morirán después que nosotros. Yo soy ese que humillás. No solo por que no me da para ser tan genio del acomodo como vos, sino por que, encima, no quiero ser así. Yo quiero ser el humillado.
Yo estoy bien así.

Yo puedo desmayarme en cualquier estación de ómnibus del mundo en cualquier día de cualquier año y estoy tranquilo, yo no tengo mayores reclamos al que decida el punto final de la narración que fue nuestras vidas. Yo soy ésto. Poquito, solo, apenas. Pero estoy bien así. Yo no tengo alma para vender a contadores ni empresas de seguros. Soy ésto. Uno solo.

En el fondo del alma están las viejas chusmas. Los que desalojaban desocupados de las pensiones. Están los que se hacen estatuas. Los penitenciarios de la moral. Las chicas tontas que no tienen la audacia necesaria para amar. Están esos. Van todos al cielo.
Yo quiero ir al infierno.
En el cielo no tengo ningún amigo.
Y no me imagino la eternidad chupándole las medias a ese dictador que decide la vida y la muerte, el destino eterno de la gente buena en base a si lo elogiaban o no.


Déjenme en el infierno.
Por toda la eternidad.
Podré recuperar algunas ex novias.
Tendré tiempo de hablar sinceramente con mi familia.

Llévenme al lugar donde quede claro que el ego de dios me chupa un huevo
yo quise, a veces, con mis agachadas, ser un buen tipo.
No por la barba del imbécil de dios
sino, grasa y marginal, por los que hoy sufren.


Ahí está entrando la enfermera.
Me van a sacar la computadora.
¿Es un lindo día?
¿Hay enamorados en las plazas?

viernes, mayo 15, 2009

El canal del Pete ése


Tremendo, encontré la publicidad en Página 12 y, la verdad que me sorprende que los amigos de UDP no digan nada en torno a este acontecimiento que generará un masivo y drástico alejamiento de los trabajadores de las filas del peronismo hacia el pete ése.

Porque, sin dudas, el autodenominado " canal de la izquierda" (y de la vanguardia, de una) tiene programones imperdibles cómo, por ejemplo, Contrapunto, con José Montes, Claves de la Política Internacional con Cristian Castillo, obviamente su programa ómnibus (que es subte en este caso) con todo sobre el conflicto gremial en los subtes, las informaciones en torno a la decimoneva internacional: Fracción TrotsKista Cuarta Internacional (no es un chiste, eso existe y se llama así, acá el link, Susana) no sé, una programación para sentarse y disfrutar, junto a la familia. Ya tendremos los consabidos comentarios críticos de mi amigo Brutroski, que quiere convertirse en el Pablo Sirven de los canales de la izquierda desfigurada; porque obviamente, el resto de los partidos troscos porteños de la UBA, luego de acusar a las "camarillas" del péte ése de desviacionismo democratista y todo eso que ya sabemos, tendrán su propio canal de TV, con programones compitiendo en el rating como "Almorzando con Pitrola", el Concurso "De qué vive Jorge Kreines" o el documental "El día que Vilma Ripoll NO hizo el ridículo".

Tremendo. Después andan diciendo que nadie hace nada, cuando, mientras tanto, una pequeña empresa familiar, monta el "canal de la izquierda" y sale a la palestra a disputar el corazón de los trabajadores.

De nada, por el dato.

jueves, marzo 05, 2009

La llama que llama pero Oh Bama no llama a la derecha de Obama?


Según Pino Solanas, la argentina está a la derecha de Obama. Oh, la llama que llama y Obama que nada, ¿no será porque la llama que llama está a la derecha de Obama? No sé, lo que sé es que tre-men-do todo esto que está pasando, con los glaciares, digo. Y la inmigración ilegal. Tre-men-do. Hay protestas en todo el mundo por los inmigrantes ilegales: por ejemplo, los ecuatorianos en España, los yanquis en Irak y Afganistán, los israelías en la franja de Gaza, los rusos en Chechenia, los reaccionarios sudamericanos en Miami, los argenlinos en Francia, los montoneros en el peronismo, y lo peor, es que nadie hace nada. Y la llama que llama que meta llama a Obama y Obama que nada no va que estaba la llama que llama a la derecha de Obama. Ni hablar en serio se puede, Susana.

sábado, julio 24, 2010

Hasta parece que defiendo a Macri

Cuando el "Jefe" de gobierno, Aníbal Ibarra, intentó realizar un plesbicito para decidir su continuidad (ni siquiera logró juntar las firmas, aunque puso todo el estado portuario a su servicio) fueron escasísimas las voces que se alzaron contra esa payasada. Recuerdo, casi solitaria, la voz de Horacio Verbitsky.
En fin, que ahora, los que se rasgan las vestiduras por la jugada de Macri, mmm.
Hay que ser verdaderamente ciego para no notar que un aval de la legislatura portuaria, condicionaría a jueces de la talla de Oyarbide. Y de la cámara federal.
Así como Oyarbide no es serio, no es serio tampoco acusar a Kirchner por una causa gravísima que a simple vista toca directamente a Macri, etc, pero conviene detenerse en pensar porqué la mitad de los porteños cree que efectivamente Kirchner está detrás de esta jugada.
La falta de reflexión sobre esto, me preocupa. La coyuntura política, a veces, nubla la vista. Es Oyarbide, y son los tribunales .Hay muchas razones para desconfiar de la repentina valentía de los tribunales.
El centro estratégico de la baja calidad institucional argentina son los tribunales. Ahí, por caso los ex jueces misioneros, está la mafia organizada con una impunidad increíble: los ex jueces de la corte suprema de Menem, De La Rúa, Chacho Alvarez y Duhalde, fueron acusados de delitos gravísimos. No hay uno solo preso. Más aún; el estado les  paga, jubilaciones de privilegio. Esa fue la cabeza del poder judicial, mamita: en qué cabeza cabe que no está todo el sistema podrido? ¿Cómo se puede convivir, tratándose de un poder no democrático, con una cabeza podrida, en la corte suprema, con los jueces de la servilleta 8ninguno preso) y no suponer que toda la estructura está corrompida? ¿Cómo se sostiene un poder en el que nadie cree, al que todos desconfían, que es repudiado por la mayoría de la ciudadanía? Por el temor que generan y por la impunidad que gozan.
La actual corte suprema, que al lado de la anterior, parece Heydi, permite la continuidad ilegal, putrefactamente ilegal, de su par Fayts, como si nada. La oscuridad y opacidad en la que se manejan, el evidente entongue con los periodistas gráficos más visibles, permiten darle un manto de discrecionalidad que muy lejos están de merecer. Nadie eligió a la cabeza de ese poder estatal, que no pagan impuestos, no van presos, cometen los delitos más aberrantes o son siempre cómplices, tienen en cana a miles de tipos sin procesar, inocentes, les joden la vida a los más pobres, se sientan en los clubes de los ricachones, invierten usando información confidencial (bienes raíces y bonos, con preferencia) trabajan sin horarios, sin nadie que los controle, se protegen sus chapucerías entre ellos, curran con estudios jurídicos amigos, y si  hay algún honesto entre ellos, jamás de los jamases hará honrar la ley y denunciarlos, como corresponde, es una corporación, mal llamada Poder. ¿Qué poder se arroga el poder de la independencia, sino es el poder que se sabe impune?  Nunca saben nada del narcotráfico, qué casualidad. Nunca saben nada de la venta ilegal de armas, oh. Nunca saben nada de la trata, ay.
Ciro James, y aún el Fino Palacios, son la resaca de un sistema cloacal, podrido desde la cabeza hasta la médula. Mauricio Macri, incluso, es un pichón en esta trama.
¿O los tribunales nada tienen que ver con cada aspecto de este caso, dónde el único que paga es el funcionario del poder estatal democrático? ¿O la violencia que genera encarcelar a inocentes y procesados no es directa responsabilidad de tribunales?
La tribunalización de la política, eventual y coyunturalmente puede ir en detrimento de un delincuente de guante blanco como Macri, pero: tarde o temprano, irá en contra del campo nacional y popular, de los sectores más débiles de la sociedad.


¿O puede un simple policía, aún un jefe de policía, montar una SIDE paralela sin un buen resguardo en tribunales? ¿Puede? ¿De verdad que puede?
¿Acaso los milicos no tienen experiencia, no saben que si la cosa sale mal, por la razón que sea, van a pagar ellos y nunca jamás nadie de tribunales?

Solamente la Legislatura puede avanzar hacia las complicidades en tribunales de esta aparente asociación ilícita.Es el poder democrático el que tiene que ir a fondo y penetrar en las estructuras podridas de ese resabio de monarquía.
Es la política la que tiene que resolver un problema que no es moral, sí evidentemente penal, pero no moral (individual, aislado, de mal comportamiento) sino profundamente político: cómo es que se pueden cometer estos delitos en y desde tribunales y es la política la que los hace notar, y es a la política a quien quieren condenar los tribunales.

Si tuviera que votar, aún junto al PRO, por el juicio político a Oyarbide, lo votaría con las dos manos. Y con los dos pies.

martes, abril 27, 2010

El miedo


Para achacar los dolores de la edad, se necesitan medicamentos. Hace un tiempo, las jubilaciones mínimas estaban en 200 pesos y un gran porcentaje de viejos no tenían siquiera jubilación.
Hoy están en 800 pesos y pico, y la cobertura de jubilación es la más amplia de américa latina.
Hasta hace un tiempo, muchos chicos de este país no iban a la escuela, al centro de salud y no sabían si al día siguiente comían.
¿Deben dejar sentir miedo a no comer mañana porque cuentan con 180 pesos por chico? No, bah, sí: deben dejar de sentir miedo, ahora el miedo es patrimonio exclusivo de sanateros que la juntan con pala. Por televisión. ¿Debe el reciente jubilado, por el descuento del 80% en medicamentos que subsidia el PAMI, dejar de sentir miedo ante la enfermedad, la penuria, la proximidad inexorable de la muerte? No. Bah, sí, ahora el miedo es una marca de distinción social.
Miedo a que las sirvientas ganen demasiado, miedo a que los peones quieran una parte de la guita que ganan los  patrones. Miedo a que la empleada doméstica te denuncie en el Ministerio de Trabajo.
Miedo a unos afiches, a unos mails, miedo a qué. Por favor, miedo a qué.
Hay una vieja historia falsa que circuló durante la época del peronismo inaugural: una empleada doméstica quedaba a cargo del bebé de una joven pareja de recién casados. Cuando volvían del teatro, la joven pareja se encontraba a la empleada doméstica vestida de novia, que les servía como menú en bandeja al bebé cocinado. Todos los miedos de clase se conjuraban en esa historia falsa.


Tan falsa, la historia, como el temor irracional de muchos nabos a perder sus pequeños privilegios, su estatusito social, su sensación aristocrática de seguridad. Miedo al blog de Tomás, miedo en el subte, miedo a que Aníbal Fernández te haga un chiste, miedo a una pregunta de Mirtha (con Hache) Legrand, miedos televisados, miedo a unos pibes que por cincuenta pesos la noche pegan afiches en las paredes de Buenos Aires, de una Buenos Aires ingrata que sabe obviar a los trabajadores negreados, a los jóvenes pobres, a los marginados. A los que también tienen sus propios y distintos miedos, jamás televisados, jamás puestos en jerarquía: al contrario, ridiculizados, humillados, minimizados. Miedo al blog del Ingeniero, miedo a las palabras dolorosas de Milagros Sala, miedo a que un libro vulgar e intrascendente de pronto venda y te beneficie porque cinco pavotes tiran cuatro sillas: nada que no se haga, con más virulencia, en la cancha de fútbol, en el recital del artista exclusivo de este canal, en el boliche donde pasea las plumas la última putita de moda.

Miedo, iluminado, de corbata, con cara grave, señor diputado. A la invasión bárbara. A los rostros sin afeitar, a las señoras gordas y morochas. Un miedo sin centro, sin objetivo, sin racionalidad. El viejo miedo a la juventud, la nostalgia por esta novedad: el miedo a la juventud. Un miedo invasivo: se cuela en los aburridos "pabellones" de la Sociedad Rural (de la Sociedad Rural!) durante el evento anual de la tilinguería, esa boludez que llaman "Feria del Libro". La grasa de las capitales. Ahora con ese toque tan posmoderno y de primer mundo de tener miedo a la invasión bárbara.  Miedo que invade el microcentro, nuestro microcentro. Miedo a los anónimos pero más miedo a los que miran, leen, escuchan con nombre y apellido. Miedo al ridículo. A la propia fragilidad. Miedo que pone en cuestión la conjura de los necios, la siesta interminable de todos estos años que vivimos tranquilos. Sin que nadie cuestione lo que nosotros cuestionábamos. Miedo ABC1, demasiado pequeño y vulgar, demasiado nimio y grandilocuente: es necesario dar por sentado que es un miedo preventivo, un miedo preventista, de visitador médico, un miedo hasta patriótico y solidario: si a mí, a mí, ni más ni menos, señora, me pasa esto,  a mí que soy yo, imagine lo que le puede pasar a usted si los dejamos avanzar, a usted que es casi nada, o nada comparada conmigo, señora. Un miedo político. En campaña electoral. Un miedo ansioso, anticipatorio, previo, un miedo en prólogo a un libro que nadie quiere escribir, que nadie escribirá, ni el propio intento anticipatorio se recordará, por esta fugacidad que tienen, últimamente, las mentiras. Aunque la causa de esos miedos no sean el mismo preanuncio, el prólogo debe ser escrito. Porque tenemos miedo.

Muy mala noticia: la mayoría de los argentinos ya tenía antes miedo, a vivido con miedo, a sufrido con miedo, se ha alegrado, también, pero con ese miedo ruidoso, inconfundible de la carencia. Un miedo que nunca fue miedo porque no estaba editorializado; un miedo culposo, como todo miedo que no sea televisado. Un miedo sin prestigio, tenían esos argentinos. Un miedo a la impotencia frente a los hijos, un miedo derrotado, lleno de remordimientos: un miedo huérfano, sin padres ni autores ni nadie que lo quiera, a ese miedo, el miedo anónimo, fugaz, inexplicable. A esos argentinos, los de los miedos comunes y corrientes,  les chupa un huevo su miedito de elite, su chamuyo de galán ofendido, su postura de señora gorda  asombrada por los aumentos en la peluquería.


Tengan más miedo, señores, mucho más, ante esta evidencia tan cruel: nadie moverá un dedo por sus miedos, porque al expresar sus miedos, hicieron darse cuenta a muchos que ustedes se cagaron en los miedos de los demás durante mucho tiempo.
A esos miedos invisibles ustedes les llaman clientelismo, rehenes, sujetos sin conciencia sujetados a la dádiva. Y ellos les llaman a sus miedos televisivos, simplemente, mariconeadas.

Privilegiados cagones que como el tero, ponen el huevo en un lado y gritan en el otro.

Tarde y mal, como en el tango, para cantar un tango donde la jueguen de víctimas. Tarde. Y mal.

martes, abril 03, 2012

El kirchnerista arrepentido


Eso puse, recién, en Twitter, para joder, en Twitter. Previsiblemente, me llegó un mail pidiéndome una entrevista, para algún medio de Clarín (tampoco hay que andar buchoneando, los ánimos están, al pedo, demasiado caldeados). No me anda el teléfono -lo tengo cortado por falta de pago- y tampoco iba a atenderlo. Hay una categorización muy propia de los empleados y entusiastas del Grupo Clarín, no de los más vivos y sagaces, sino de los que, al pedo, se ponen la camiseta de una empresa que, además, en el fondo detestan. Pero se ponen la camiseta para no volverse locos, es hasta comprensible. Son el complemento necesario del kirchnerista boludo. Y es el que espera al kirchnerista arrepentido. El hombre que espera a quién, desde las entrañas del monstruo, les confirme sus prejuicios.
 La ecuación, los modos de razonar, son bastante simplotes. Operan con la adolescencia sufrida de los trotskistas, la misma manera de razonar, escuela del conductivismo, simple, desmesuradamente simple. Ni ahí que son de izquierda, pero podrían serlo. La realidad puede arrastrarlos a la ultraizquierda o su contrario, lo mismo da. El asunto es probarse el milagro, la prueba de la existencia de su Verdad, así de berreta es el asunto. Entonces tienden una alfombra roja al kirchnerista arrepentido. Le caen gustosos a ofrecerle servicio sacerdotal de urgencia si ven una crítica, una duda, algo que pruebe que su adversario de ocasión, no es igual de esquemático, dogmático, pavote, que él. No, tiene que "cambiarse de bando" Sino no funciona, sino se demuestra que el TN -Trotskista Netherlands, por llamarlo de algún modo- es, apenitas, un tigre de papel. Y entonces, el TN -Trotskista Netherlands - espera y desespera la llegada del kirchnerista arrepentido, ése que tiene, desde antes, preformateado en su imaginación: el que le confirma prejuicios, el que, cual mesías, llega entre las aguas divididas del mar rojo. Que, básicamente, llega con el guión ya escrito. Ni siquiera -gentileza de la casa- hace falta pedir perdones, sólo alcanza confirmar las verdades preexistentes. Así, se llega al colmo de lo ridículo: el censurador Alberto Fernández es CENSURADO, juaz, el atropellador Moyano es víctima de LOS ATROPELLOS INSTITUCIONALES, diosito lindo, Victoria Rodra, nueva aliada de la Sociedad Rural, la demostración de la mentira progresista, el operador Miguel Bonasso es víctima de operaciones de prensa, hasta Scioli, el dócil, es víctima de los que piden obediencia debida y así sucesivamente. El guión es previsible, berreta y, hasta ahora por lo menos, poco eficaz. Pero se repite, a falta de una épica real, el malo, malísimo, debe ser El Otro, la otredad. La impostura. La mentira total y absoluta. El fantasma. Muy berreta, muy previsible. El kirchnerista arrepentido, de pronto, ya puede operar como coartada de cierre de la discusión: lo dijo X, el kirchnerista arrepentido. Con lo cual, cada cosa que suceda, antes de que nos expliquen por qué están en contra, cualquier despierto ya sabe el guión, ya sabe el final, ya sabe las premisas del razonamiento, ya sabe los actores en juego, ya sabe las conclusiones. Y tendrá que divertirse con el TN -Trotskista Netherlands- que estará 17 horas al día militando por su causa empresarial, denostando siempre, el periodismo militante, a su otro, a su íntimo enemigo favorito. Es muy obvio, y divertido. Es la contracara perfecta del kirchnerista boludo, para que jueguen, entre ellos, a una guerrita, los mecanos, guerrita que solamente existe en su imaginación, en las avivadas de algunos funcionarios corruptos y en la contabilidad de Magnetto. Es el perfecto pelotudo cuyo show previsible cierra el círculo. El TN -Trostskista Netherlands- nunca tiene que demostrar nada, ya que cuatro slóganes le explican el mundo, la complejidad es una manera de molestar, la racionalidad es lo que le da la razón, los silogismos bobos su manera de ver el universo. El TN - Trotskista Netherlands- se cree objetivo, sincero, medido, moderado, neutral: dice tonteras guachas como si nada, total, no es de izquierda ni derecha, sino es la realidad, la información, lo obvio, lo que está ahí. El TN -Trotskista Netherlands- es chicanero cursi, pretencioso y vulgar, vive  asombrado de que nadie note lo obvio que es todo, por que para él, claro, todo es obvio. El TN -Trotskista Netherlands- necesita un kirchnerista arrepentido por que, en el fondo, quiere reclutar militantes a su causa: ¿cuál es su causa? La vanidad, no mucho más que eso, en el fondo, es un pobre tipo, parecido a mí, por eso les saco, rápido, la ficha.
Y es por eso, porque tiene razón, que se ofende cuando le hablan de guita, de que hace lo que hace solamente por guita (todos trabajamos por guita, pero algunos, además, por otras razones creemos en nuestro trabajo). Aunque cobre bien. Lo hace "en empresas privadas" que son privatizadas, concesiones públicas, apretadas de ayer y hoy, extorsiones viejas, no fue él, él ya estaba cuando eso pasó, es cierto, pero no dejan de ser empresas privadas basadas en la guita pública y el profesionalismo, claro que sí, pero, igual, no lo hace por guita, lo hace por el amor de los que alguna vez lo quisieron. Lo hace, ese enojo que los deshace, ese malhumor destructivo, la llama del odio y el resentimiento que lo quema por dentro, lo hace, y da ternura, por el pibe que fue. Lo hace por eso. Por el adulto que quiso ser y no pudo. El kirchnerista arrepentido tiene que poner, dice el guión, la misma cara amargada, defraudada ante el universo, que el TN, el Trotskista Netherlands que viene del frío. Y muere, también, en el frío de su odio.
La primera víctima de una guerra es la autoestima.


miércoles, septiembre 22, 2010

Más ataques a la libertad de paranoia!




Eduardo Fabregat en la radio hoy (acá el audio imprdible; me hizo matar, ups, perdón, llorar de risa!).


Dos cositas y la corto porque esto ya no da para más, tiene razón Artemio (el jueves voy, eh).


1) A la fiesta de Los Negros de Mierda fue este muchacho -no sé el nombre- que trabaja con Leuco, que ayer se quedó callado tras la "editorial" de su jefe. Cuando fue él el protagonista de este chiste. Fue a la fiesta invitado por Agustina, que es mi amiga y objeto del deseo (pibe, con esta pavada tus acciones están en baja en la verdadera competencia, eh). Había una pantalla gigante, donde se reían de él, pero estuvo todo bien (es más, pibe, te divertiste, al igual que yo: lo tuyo es muuuuy bajo, vistas hoy las cosas)

2) Como Leuco escribe esta inverosímil pavada donde dice (todavía me estoy riendo)

"Esta es la primera vez que lo cuento en público: yo estuve a punto de matar al general Luciano Benjamín Menéndez. Lo tenía ahí, a tres metros, y su cabeza estaba en el medio de la mira de mi FAL. Sólo tenía que sacar el seguro y apretar el gatillo. Le hubiera metido en su cuerpo un cargador entero de balas porque el fusil estaba en automático. Les aseguro que todavía recuerdo aquel cielo negro sobre el barrio militar que queda en el camino a La Calera, en Córdoba."


Yo, tras citarlo, escribí ésto.


3) En este pequeño blog hace por lo menos tres años que escribo (parodiando a la derecha sacada, que tan contenta se pone con tu ego, Leuco) muuuchas veces frases como "hay que matarlos a todos"  o bien "nadie hace nada" o más delirantes como "el tema de la lechería". Obvio, voy a incorporar tu frase "el tema del día"

4) Yo no escribo este blog para ofender la elevadísima consideración  que vos tenés de vos mismo, Leuco. Escribo para levantarme minas.

5) En Clarín, en tapa, yo resignaría la publicidad gratuita de "blogger K amenaza de muerte a un periodista" (dios, cómo remonta ésto la revista Barcelona?) por "recuperaron otro nieto las Abuelas de Plaza de Mayo". La semana pasada, porque le convenía a Clarín, salí como "periodista", hoy ya volví a ser "blogger K". De todos modos, son las reglas del juego. Todo bien.

6) Si vos, Leuco, te manejás con autonomía, supongamos, no creo, además me parecés bastante mediocre como analista (y se ve que en análisis de textos tenés menos experiencia que manejando FAL) pero ponele que sí, te autodenominás "periodista independiente"; si yo  me manejo con autonomía en cambio soy "un loquito suelto". Ay, Leuco.

7) Es obvio que un tipo con tu ego no puede hacer el papelón de pelearse conmigo (a todo ésto, la cosa no es con vos, sino con el pibe que me chamuyaba y disputaba a Agustina; aunque ahora, tras el papelón de ustedes, ya no tiene chances el pibe) y por eso inventaste una falacia más grande aún que tu ego. Pasa que ibas por el Canciller Timerman y terminaste peleándote con un bloguero que vive en Santa Fe y trabaja en Entre Ríos. Que, encima, se te caga de risa.

8) Como necesitás fabular y calumniar lo metiste a Aníbal Fernández (que dijo que vos sos un irrespetuoso y Clarín y La Nación dicen que dijo que yo soy un irrespetuoso: en todo caso, Aníbal, sabelo: soy mucho más irrespetuoso aún). Aníbal, como corresponde, se desmarca (como yo me desmarcaría de algo que escriba él en su blog personal), y entonces resulta que "el gobierno me soltó la mano".  Ja. No integro el gobierno nacional y nunca lo integré. La realidad le soltó la mano a tu fábula, Leuco. Lo apoyo, con un grado de autonomía que tu tosquedad jamás te permitiría comprender.

9) Porqué será que Menéndez, y mirá que hablamos de un reverendo hijo de puta, no te inició acciones penales por contar (contar en serio, no en tren literario, en el marco de una bizarra declaración de amor y con un video de Zambayony vestido con una capucha a lo ETA, vos lo escribiste en Página 12, luego lo seguiste contando por primera vez en radios, canales, entrevistas, blogs, etc) que lo quisiste asesinar?

10) Mirá, no lo llamo a Aníbal Fernández ni a Máximo Kirchner ni a Juan Cabandié ni Mariano Recalde porque no tengo sus teléfonos y tampoco me veo preguntándoles si puedo escribir algo para levantarme a una mina. Desde que me dejó mi mujer (te lo cuento porque sé que sos un tipo sensible) hay algunas minas que, por culpa de este blog, me quieren matar. Nunca las denunciaría penalmente. Y eso que no soy un tipo con altura. Mido 1,60.

11) En Miradas al Sur escribí una sola nota (no trabajo ahí) y fue la de la relación entre Souto y Clarín. No creo que me la perdonen nunca. Igual, queda feo meterse con mi metro sesenta, por eso lo de la Conspiración para asesinar el Ego de Leuco. No, Leuco, bajate del caballo pinto.

12) Todo lo que te acabo de contar, Alfredo, no tenías porqué saberlo. Supongamos. Y nadie te puede pedir un esfuerzo de lectura, un nivel medio nomás de comprensión de textos, sentido del humor, ni nada. Si de verdad te sentís amenazado, te pido disculpas.
Pasaron 10 días desde que escribí ese post irrelevante, pero el pibe éste le contaba a Agustina que vos estabas preparando algo de lo que montaste ayer. Como ayer, el pibe nos confirmó (sí, así de bizarra es la cosa) que vos ibas a dedicar el día de ayer al tema, lo republiqué porque sabía que ibas a sacar frases de contexto.  Si se lee entero, es obvio, se nota que es una joda.

13) Me da un poco de cosa, Leuco, la verdad. Que vos pienses que yo te quiero coartar tu libertad de expresión. Que estoy bien pago y que hay un gobierno detrás mío que me manda a amenazarte. Mirá: para que te des una idea, no tengo casa ni auto y pago 1000 pesos de alquiler en Santa Fe. No vivo en una mansión, como verás. Pero, además, vamos, Leuco, estás en Canal 26, en Perfil, en Continental, y yo en LT14 de Entre Ríos, en fin.

14) Yo también, mirá que coincidencia, te noto a vos como raro, perdido...agresivo. Pero no una noche, sino desde hace un par de años. Timermann tiene una teoría para explicar lo que te pasó, pero, andá a saber.



sábado, abril 11, 2009

Candicaricatura


El Ingeniero acá cuenta qué pasó con la Santísima Trinidad conocida como Felipe Solá( la Santísima Trinidad está compuesta por Cuerpo-Alma y Ego) quien finalmente desistió, o desistirá en las próximas horas, con su Candicaricatura por la Nueva Derecha.
Triste lo que sucede en la república institucional libertaria, o hemisferio derecho, con tantas dudas y despelotes en la cofección de las listas sábanas. Desde acá nuestras sentidas condolencias.
Pero, ojito, Susana, muy probablemente las razones de fondo del abandono de la candicaricatura de Solá se deba a su rechazo a las candidaturas testimoniales. Me explico: electo por el Frente para la Victoria hace dos años para un mandato de 4 años, no podía renunciar a la banca a los dos años para ser candidato por cuatro años y volver a renunciar en dos años para ser candidato a Presidente (el delirio corre por su cuenta, pero él se la cree).
De este modo, sería, la suya, una candidatura súper testimonial, y no es el caso.
Porque testimonio, lo que se dice testimonio, brindará Carrió sin ser candidata a nada, bregando por la paz y el fusilamiento de los Kirchner.
En fin, éstas serían las razones por las cuales Felipe 2 manda fruta desde el Grupo Clarín contra sus, hasta las 17:34 hs aliados; y no un presunto resentimiento de su ego por quedar desdibujado ante el carisma de Francisco De Narváez o la formación intelectual de Mauricio Macri.
En fin, tre-men-do, así estamos, y nadie hace nada.

lunes, agosto 30, 2010

Feinmann y el sujeto

En esta nota de Feinmann se sostiene un punto de vista que ya venía desarrollando, con mayor amplitud y profundidad, en La historia desbocada y en el suplemento de filosofía que editaba Página 12.
La presidenta habló de un poder que está por encima de las instituciones y de la institución ejecutiva que ella encabeza. Para coincidir, no hace falta llegar a los mismos análisis y conclusiones que José Pablo Feinmann.
Porque, días atrás, el Grupo Clarín -que es un monopolio en la fabricación de papel, en el cable y en otras ramas, pero no en todos los mercados donde se desarrolla (aunque sí ostenta mayormente una posición dominante o un oligopolio con prácticas comerciales dudosas)-convocó a una patética marcha en defensa de Fibertel, y fue un fiasco. De acuerdo a Feinmann, si los medios de comunicación convocan, un montón de tarados participan. No, no es así. De hecho, el principal problema que enfrenta hoy el Grupo Clarín y sus satélites y socios, como La Nación, es la imposibilidad de construir un sujeto social (no hablo de un sujeto en el sentido cartesiano o postestructuralista) que encarne sus demandas en un marco republicano. Por eso, apelan a una estrategia más sincera, y que tiene mucho para mostrarnos sobre cómo funciona el verdadero poder (ése que está por encima de las instituciones, el que moldea el institucionlismo berreta de nuestros conservadores): la estrategia es construir, como sujeto social, al empresariado. No a todos los empresarios, sino a los más grandes y concentrados. Construirlos como sujeto social sin mediación, desde los medios de comunicación, posicionándose estas empresas como parte de ese sujeto social. Al posicionarse como parte del sujeto social que construyen (el blanqueo de que hacen política) los medios de comunicación se muestran sin mediación. Y al construir ese sujeto social -los empresarios- un tanto más amplio que ellos mismos (pero al ser solamente ellos los voceros) anulan la mediación. Gran mérito de la presidenta, eh.
La AEA, Asociación Empresaria Argentina, sintetiza mucho. Ahí conviven tres empresas principales: Los Grobo, de Grobocopatel, empresario sojero con fuerte arraigo nacional pero en expansión hacia países limítrofes, el Grupo Clarín y la multinacional italiana Techint. Es decir, no se trata de empresarios solamente argentinos, ni de empresarios pequeños.
Cristiano Ratazzi, de Fiat, por ejemplo, tiene también intereses en la lechería -de ahí su preocupación por EL TEMA DE LA LECHERÍA, dónde, ya lo sabemos, Nadie Hace Nada!- a través de su sociedad con el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti.
AEA controla la UIA desde la última elección. Sería arduo decirlo de nuevo, y ya fue escrito por acá, así que sintetizemos: la AEA controla ADEPA,  la UIA, la Copal (cámara de alimentos) y tiene´fuertes intereses con la Mesa de Enlace.
Como vemos, la construcción de un sujeto social no es solamente un relato, una elaboración filosófica, sino que hay también intereses materiales -en el uso más campechano del término, y en el otro, el marxista, también- que los atraviesan.
Ese es el empresariado que pretende, Clarín, construir como sujeto social que, encarne, la mirada del mundo que es la mirada de ellos: ése es el sujeto social, el depositario, de virtudes como el respeto a la institucionalidad, a la libertad de prensa, de expresión, a la libertad económica, a un clima de confianza en el que invertir. El problema es que yo entienda, como trabajador, que cuando hay clima de negocios, a mí, sencillamente, me están cagando. Y cómo puedo entenderlo? Basta con que alguien, desde la tele, me lo explique? No, no basta.
La mirada de este sujeto social en la reconfiguración de la estrategia política de Clarín, de este sujeto construído de manera mediática pero con soporte más que real, tiene el desafío de construírse en LA mirada, en mirada parcial pero totalizante: esto es, que para que funcione la armonía totalizante -lo social como totalidad, aún como imposible, como ideológica- es necesario el respeto a cada una de las partes que componen esa totalidad, a cada uno de los sujetos sociales y sus jerarquías. Es esa totalización (ideológica) la que los legitima como sujeto social.
El problema es que la traslación inmediata Poder a Medios de Comunicación, imposibilita comprender fenómenos como el fracaso de la marcha de Fibertel o el éxito de la asonada sojera. No es sobre la nada que pueda instalarse LA mirada del poder, sino sobre una serie de preconceptos y construcciones históricas que están siempre en disputa: el significante Campo, por ejemplo. Patria y Campo, fundamentalmente: el imaginario escolar del milico, el cura y el gaucho. Los años en que este imaginario se fue moldeando, cuentan. La construcción  de un país hecho sobre la sangre de los federales y la mirada tutelar europea, también. Los cortes de clase, temporalidad y espacialidad.
Alfonsín tenía la mayoría de los medios de comunicación en el estado (y los manejaba con mano de hierro) y sin embargo perdía las elecciones (y tuvo, por distintas y complejas razones, que irse antes de tiempo). Menem los privatizó, y esos mismos medios privatizados, un buen día, lo trituraron. A Duhalde, el Grupo Clarín lo recontrabancó, y sin embargo, Duhade jamás volvió a ganar una elección o tener en la consideración pública, algo de estima.
Los medios de comunicación concentrados son definitivos en la dinámica social, pero no son determinantes en esa misma dinámica. Entre definitivo y determinante hay una sutileza.
Las gentes no toman el mismo agua, porque el agua fluye. Del mismo modo hacen rating pero no miran lo mismo; porque mirar tele es un acto del sujeto: no es lo mismo Tinelli visto por mi hermanita, por un paciente psiquiátrico, por Adrián Suar, por Maradona, por mi vecina, la que está re buena. No decodifican del mismo modo, lo que le da un ida y vuelta (no una igualdad, eh) entre, ay, emisor y receptor: las nuevas tecnologías (la tv digital e internet y los celulares, principalmente) complejizan ésto mucho más.
Las distintas conclusiones llevan a distintas miradas: para algunos (como Feinmann) la disputa con Clarín es la madre de todas las batallas; para otros, como, humildemente, yo, la madre de todas las batallas se sintetizó culturalmente en torno a la resolución 125 (incluídas las imposibilidades del progresismo). Feinmann, que no me conoce y si llegara a leer ésto pensaría que soy un atrevido; estuvo en el mismo lugar, durante la 125 y durante esta discusión pública sobre Papel Prensa, que donde estuve parado yo; que aprendo y disfruto de leerlo. Y seguramente, en esa instancia que iguala un poco, votaremos la misma candidata en el 2011. 
Desarmar el dispositivo cultural (y económico social) del cura, el milico y el gaucho requiere, además de una construcción más plural en lo cmunicacional, la construccion de un sujeto social que encarne materialmente la construcción de otra mirada.



 

sábado, junio 20, 2009

Y nadie haca nada, claro.

Eva Row ha dejado un nuevo comentario en su entrada "éL debate":

Lucas, escuchá: estaba en el acto de kirchner heller, en la fila mía, dos tipos más a la derecha, uno exclama "y nadie hace nada!!!".
Entonces yo le digo: ¿ché, de dónde sacaste esa frase? me contesta "de un blog", sí, le digo, te acordás de què blog? el de Lucas Carrasco me dice. Bueno ahí empezó que te lee a vos y a todos y yo le dije que era Eva Row, entonces me dice: claro, vos tenès una òptica!!!

lunes, mayo 04, 2009

Interna vicepresidencial en Santa Fe


La elección santafesina deja afuera a un vicepresidenciable, una pena. La fórmula Carrió Reutemaaan en el 2011 sería muy fuerte, la fórmula Macri-Binner, ni hablar. Es una pena que si Reutemaaaan le gana a Binner, por más que éste lo entregue -como ya sucede, pero mesurada y dialogantemente- a Rubén Pinedo Giustiniani, el derrotado será Binner. Y viceversa, si Giustiniani le gana a Reutemaaaaa (Binner se le sube al carro de una) la Gran Esperanza Parca, como dice Wainfield, perdería la posibilidad de decir una frase con tres palabras que hilvanan un sentido (todo un logro de sus asesores de imagen) como "vi algo y no voy a aceptar" una candidatura presidencial.


Así que los dos, ahí, se anulan, hasta ahora, mutuamente, como presindenciales, digamos, que resultaría de mezclar prescindente con presidente, más Amstrong y Las Parejas, con gaseosa productor. Que Binner, más culto, explicaría de otro modo: "estas cosas en Chile no pasan". Porque todos sabemos que, para socialdemócratas como Binner y Rosendo Fraga, Chile es, sin más, el paraíso.


En cambio, Rossi logró instalarse como quien buscaba internas partidarias, Reutemaaaan se las negó, y a la vez fue excluído de las listas. La cosecha de votos de Rossi, hasta ahora, se presenta baja, en un tercer lugar, y es a la vez el candidato que más tiene que instalarse en muy poco tiempo. Giustiniani será un dictador (definición de Marcos Aguinis para aquellos que buscan la reelección indefinida de un cargo) que va por su tercer mandato de Senador Nacional, fue candidato a todo y (por suerte) no lo juna nadie, pero el prestigio de Binner seguramente le arrastra una carrada de votos, con perdón de la palabra, que no es muy republicana. Y en Chile no se dice.


A todo esto, ¿qué tal estuvo el 1 de mayo en Chile? ¿Los cagaron a palos, como en toda marcha democrática, o no? Ni idea. Estoy preocupado por mi amigo el Escriba, que considera que el verdadero progresismo en Buenos Aires pasa por Sabatella, y no por acá. Pobre Escriba, no entiende nada: la compañera Ileana Calabró es el nuevo estandarte para los primeros de mayo, donde cantamos, "no queremos carnaval, queremos a Ileana cantar"! Y nadie hace nada!

viernes, abril 12, 2013

El milico, el cura y el gaucho: la santísima trinidad de la patria



Tengo ganas de pasear, caminando, por la vía láctea. Regar un macetero de un árbol de limones. Sentarme, en alguna plazoleta de la luna, a tomar mate. Pero me quedo acá, nomás. Me da paja. No tengo nada que hacer. Tengo demasiado tiempo libre.
Leí una genial, sutil y divertida novela de Teodoro Boot, "Espérenme que ya vuelvo". Más que recomendable. Hay buena literatura argentina, se sigue escribiendo cosas que interroguen el presente. Hay que saber buscarla o toparse, de casualidad, y ahí hacer un mapa de lectura que, si se me pidiera opinión, como carezco del defecto de la humildad, la emitiría sin necesidad de estudiar el tema, más vale! Y en ese mapa lo pondría a Boot, que, pobre tipo, le pusieron Teodoro de nombre, mamita.
Hice unos canelones de verdura que no me salieron bien pero lo entretenido es hacer la masa. Y estuve viendo un poco de televisión en la pizzería de la esquina, donde trabaja uno que fue conmigo a la secundaria.
El lunes se casa uno de sus hermanos. Me invitó, tengo que ir. Hace mucho que no voy a un casamiento. Hará, no sé, toda una vida. Los homosexuales, después del primer envión, dejaron de casarse. Nadie quiere casarse porque descasarse es un bardo. El estado, que regula el amor porque al estado le gusta mucho perder el tiempo en cosas opinables, da por descontado que si nadie se descasa es porque sigue casado. Y la verdad es que no. Pero bue, estas cosas, como dice Manolo, sólo le importan a cierta clase social. Y a la religión estatal, el catolicismo. Y nosotros, como a nadie se le escapa, vivimos en un país confesional. Donde las autoridades democráticas, excepto en el Congreso, a veces y por primera vez en la historia, disienten con la cúpula eclesiástica, nuestros ayatolás, y fue un respiro, hasta la asunción de Bergoglio en la teocracia de ese país europeo fundado por Mussolini, pero el en Poder Tribunal el misticismo y la oscuridad medieval es una imposición obligatoria, y  la Cámara de Diputados, que es una vergüenza, es inmoral, tiene una imagen, una escultura de la dictadura vaticana. Porque la Cámara de Diputados está presidida por el dirigente ultraconservador Julián Domínguez, que fue Ministro de Subsidios a la Sociedad Rural, la misma "entidad" que ahora compró una cautelar del Poder Tribunal para seguir usurpando el predio de Palermo. Y sí, como en México y Colombia, a los cárteles de la soja acá les cuesta muuuuucho adaptarse a la ley, qué se le va hacer, sus padres y abuelos los educaron en la delincuencia de clase, no pueden ser de otra manera, tendrían que trabajar. Y eso está terminantemente prohibido en los estatutos de la Sociedad Rural, que es como una fundación de los cárteles de la soja para financiar, como en México y Colombia, partidos políticos que defiendan sus intereses. Bueno, el Papa -se le dice así al dictador de la teocracia vaticana- responde a esos intereses bizarros: el choreo de predios, como el de Palermo. Antes, cuando los militares no cordinaban el show de la solidaridad y la ineficacia, sacaban los tanques a la calle, como en México, en Colombia, para defender los cárteles del campo.
Qué linda canción, cantada así, además:


Me voy a dormir. Antes de internet me acostaba a esta hora los sábados porque los domingos me levantaba temprano, leía todos los diarios locales y cuando llegaban los diarios de Buenos Aires, tipo 11 de la mañana, pasaba todo el día leyéndolos. Hasta el suplemento de countrys de La Nación, el diario que evade impuesto y de esa manera, como hace Fontevecchia, se financian. Con nuestro dinero. Bueno, el diario La Evasión, además, con Papel Prensa. Y desde hace un año me deben, qué miserables son los Mitre, 440 pesos. Más de un año hace. Más vale, la familia Mitre está ya dentro de los morosos incobrables.
Qué lindo es este mundo de los blogs, hay amigos, cosas buenas. También hay, ahora, un cierto recambio, que viene bien, algunos se aburguesaron. Yo los leo a todos. Son un termómetro, más sincero y profundo, del mundo de lo publicado. Así que aprovecho para agradecer a los que salieron a bancarme, me da un poco de cosa, de verguenza, y no quiero mencionarlos porque bue, ya saben, ahora tengo una enfermedad contagiosa, una alergia mortal, jaja, uh, ahora que pienso, pobre Teodoro, pero aclaro que no lo conozco ni tiene nada que ver conmigo, ¿ok?
Ya volveré a andar por Buenos Aires, mientras no se organice el Sindicato de Mujeres Hermosas, que ahí sí me exilio en Tailandia, tengo muchos amigos y ahora, sí, buenas noches. Que sueñen con los angelitos, como Etchecopar.

domingo, noviembre 15, 2009

Y nadie hace nada



Por Raúl Degrossi




1. “Decíme Inés, este muchacho Tinelli del que hablan todos, ¿no es uno que tiene un programa de televisión y estaba casado con una tal Laura?” (Fernando De La Rúa)

2. “Averiguen si Susana Giménez no nació en Santa Fe, así la nombramos embajadora cultural por su aporte al diálogo y al consenso.” (Hermes Binner, desde Malasia)

3. “¿Así que el programa de Tinelli es prostibulario?, ¿en qué canal y a qué hora lo pasan, así lo empiezo a mirar?.” (Norberto Oyarbide, sobre los polémicos dichos de Luis D´elía)

4. “En la madrugada del 29 de junio, en un arrebato de furia causado por la derrota electoral, Néstor Kirchner arrojó a la chimenea de la residencia de Olivos documentos altamente comprometedores. Ardieron entonces en el fuego su carnet de Rácing y los abonos de la platea anual.” (Fragmento del libro “El dueño” de Luis Majul)

5. “La marcha de los famosos por la inseguridad sería encabezada por Susana y culminará en el Congreso, desplegando símbolos que los identifiquen, por lo que estarían pensando en un dinosaurio inflable.” (Jorge Rial, en la revista El Paparazzi)

6. “Criticar se critica fácil, pero yo los quisiera ver a ustedes si les hubieran rayado el espejito del auto importado recién sacado de la concesionaria, porque no les dieron una moneda.” (Carlos Stornelli, ministro de Seguridad bonaerense, defendiendo el polémico proyecto de encarcelar a los cuidacoches)

7. “¿Una marcha contra la inseguridad?, pero como no Chiquita, cuente conmigo, ¿puedo llevar mi libro de autógrafos?” (Sergio Bergman)

8. “Pensar que nosotros nos cagábamos de risa cuando los K llevaron de candidata a Nacha Guevara, Jaime. Si las hubiéramos puesto en la lista a Mirtha y Susana, arrasábamos.” (Mauricio Macri, analizando con Durán Barba las causas de la baja perfomance electoral del PRO en Capital Federal)

9. “Mire Sergio, yo entiendo que usted apela a esas frases como gancho para que la gente entienda los motivos de las convocatorias, pero me parece que llevar pancartas que digan “Con Mirtha, Susana y Marcelo, agacháte y conócelo”, le resta seriedad al asunto.” (Juan Carlos Blumberg, planificando el acto contra la inseguridad con el rabino Bergman)

10. “No es que la gente ya no nos acompaña, pasa que muchos la oyeron a Lilita Carrió y tenían miedo que nos armaran una emboscada los blogueros K, organizados por Lucas Carrasco.” (Alfredo De Angeli, sobre la escasa convocatoria de la protesta ruralista ante la Casa de Gobierno de Entre Ríos)

11. “La inseguridad y la pobreza estarían vinculadas, pero no del modo que lo plantea el discurso oficial. Según estudios privados confiables -concretamente de la Fundación Axel Blumberg- la dádiva de 180 pesos por hijo otorgada por el gobierno, sería mayoritariamente destinada en el conurbano bonaerense a la compra de armas para delinquir.” (Eduardo Van Der Kooy, en su editorial de Clarín titulado “El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones, pagando sobreprecios por las obras”)

12. “No tiene nada de malo que Marcelo Tinelli quiera opinar sobre inseguridad, lo jodido va a ser cuando Grondona o Morales Solá quieran bailar en el caño.” (Luis D’elía)

13. ¡“Pero Chiche por favor!, ¿cómo te tengo que decir que no pasa nada con esa gorda, no vés que se la pasa haciéndole guiños a todo el mundo?” (Eduardo Duhalde, en los albores de una probable crisis conyugal luego de su audiencia en tribunales)

14. “¡No importa cuanta guita pidan, las quiero ya a Mirtha y Susana en TN, para conducir “A dos voces” (Héctor Magnetto)

15. “Estas son las consecuencias de la ley de medios K, ahora cualquier boludo cree que el periodismo pasa por hacerle preguntas a uno cuando le ponen un micrófono.” (Alfredo De Angeli, sobre su entredicho con un movilero de Radio Rivadavia)         

16. “Ya tengo la solución Mauricio, pongamos líneas de góndolas y listo.” (Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gabinete porteño, sobre los anegamientos de la ciudad por las últimas lluvias)