POLÍTICA • Domingo 02 de Febrero de 2014 | 01:57
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Por Eduardo Anguita
Etchevehere, el jefe de los devaluadores
“¿Quién puede confiar en un peso que se hace agua en las manos?”, dijo el presidente de la Sociedad Rural Argentina, al frente de la movida devaluacionista. Afirmó, también, que los exportadores de soja no son avaros sino prudentes.
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Sur
Quién puede confiar en un peso que se hace agua en las manos?”, dijo, desafiando todas las leyes de la gravedad política, Luis Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina ayer por la mañana en diálogo con el periodista Marcelo Bonelli por Radio Mitre. Para contestarle a través de ese medio al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el presidente de la Sociedad Rural y jefe de los devaluadores afirmó que los exportadores de soja no son avaros sino prudentes.
Por fuera de una retórica berreta, esto significa que la elite de terratenientes locales y sus socios de las multinacionales granarias decidió mantener la cosecha en los silobolsas todo el tiempo que pueda y, de este modo, empujar al Banco Central a salir a vender dólares para evitar una sangría de reservas. El calendario indica que hasta mediados/fines de marzo, quienes tienen un gran poder económico pueden acopiar soja a la espera de liquidar sus ventas al exterior en ese momento a la espera de un dólar que cueste más caro que los ocho pesos actuales.
El viernes Capitanich embistió contra estas maniobras y apuntó contra los que “amarrocan” señalando algo absolutamente certero: la gran mayoría de pequeños y medianos productores no tienen capacidad financiera para ser parte de esta maniobra. El gran problema es el poder de fuego de unos y otros: el complejo agroalimentario está concentrado en un puñado de empresas y la Mesa de Enlace está alineada con los dichos de Etchevehere. Carlos Garetto, presidente de Coninagro, y Pedro Apaolaza, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, salieron en coro a apuntalar las presiones devaluatorias.
El dilema de estas horas es que este sector –con el liderazgo de la Sociedad Rural, la entidad más emblemática del golpismo argentino– percibe un espacio social y político favorable para este embate. No es una conspiración, como señalaron algunos voceros del Gobierno, sino una conducta política arraigada en una historia que debió advertirse con mucha más seriedad en los últimos años. En efecto, tras los enfrentamientos con las patronales agropecuarias de mayo y junio de 2008, la dirigencia política y social argentina mostró una grieta respecto de quiénes lideraban uno y otro bloque. El Gobierno y la Mesa de Enlace, grosso modo, fueron las cabezas visibles de aquella división. El kirchnerismo logró recomponer su representación en vastos sectores que le habían dado la espalda en las horas de enfrentamiento. Tal fue la recomposición, que las elecciones de 2011 mostraron un escenario electoral favorable al Frente para la Victoria en muchos distritos que habían sido epicentro de la revuelta patronal agropecuaria.
No hubo un correlato entre esa representación y los programas económicos desplegados por el Gobierno en los casi seis años que separan estas horas complejas de aquella división argentina. Por el contrario, el bloque económico del complejo agroalimentario ganó varias posiciones: creció el área sembrada, avanzaron los paquetes tecnológicos y la presencia de Monsanto –empresa emblemática de los nuevos paradigmas de esta burguesía comercial y financiera agropecuaria– y, lo que resulta más duro todavía, jamás hubo una iniciativa oficial para que el Estado intervenga en el comercio exterior granario.
Por estas horas, con una relación de fuerzas aparentemente favorable para el sector más concentrado de la economía reprimarizada, es más difícil que se imponga un esquema de fuerte presencia estatal. Esto es, no se puede adivinar si en los círculos más altos del Gobierno se piensa realmente en recuperar algunas instituciones vinculadas a esto. Lo que sí puede advertirse es que el esfuerzo está centrado en la búsqueda de inversiones externas y en la recomposición de relaciones con organismos de crédito internacional, tanto públicos como privados. Es decir, cualquier iniciativa para torcer el brazo a los sectores minoritarios, haría mucho ruido con el rumbo actual.
Estos muchachos no entienden el capitalismo.
ResponderBorrarY bue...
(Es más: no entiende el sentido común)
Chocolate por la noticia Etchevehere, los evita's sirve solo para limpiarse el orto, 10 años castigando al campo y la pagamos todo el pueblo.
ResponderBorrarIba a escribir algo y justo desde otra ventana lo escucho a Massa decir "el campo con el freno de mano puesto" y toda la saraza de que no tenemos que perseguir al campo sino usarlo para crecer. Ay dió. Este es el candidato con posibilidades?
ResponderBorrarSí, es cualquiera ese discurso. Parece el de Néstor en 2003
BorrarEn 2003 hubera escrito casi lo mismo pero reemplazando Massa por Kirchner. Igual ganó Menem en la elecciones. 20% sacó el gobernador petrolero conocido mas por su mujer. Yo hasta 2005 mas o menos le tenia muchisima desconfianza. Como a Chavez tambien. Nunca confié mucho tampoco,ja.
BorrarEl gobierno debería hacer un relevamiento para determinar qué cantidad de productores tienen soja sin liquidar y, en su caso, que cantidad de toneladas hay en existencia. El relevamiento debe realizarse en cada establecimiento rural y también en los acopios y cooperativas. En tal caso no se violaría la propiedad privada porque nada se estaría incautando y la información la deberían entregar. Los datos y cifras que se recaben serían de una utilidad inconmensurable para infinidad de aspectos de la economía y de geografía política. Lo que pasa... lo que pasa... que al gobierno ya no se le puede creer nada de nada porque todo lo que suma o resta lo arruina mintiendo con las cifras y los números. Desde ya les adelanto, a ojo de buen cubero, que los que no han liquidado todavía están ubicados en alguna que otra partecita de la zona núcleo de Venado Tuerto (Santa Fé), sectores del sudeste de Córdoba y otros en la pcia de Bs As. El resto de los productores del pías (NEA, NOA, litoral, San Luis y La Pampa), están todos FUNDIDAZOS Y LLENOS DE DEUDAS, que si no les viene la cosecha ya sembrada (ciclo 2013/2014), vuelven los remates de inmuebles rurales.
ResponderBorrarCHAN-CHAN
Se pueden ir todos a la mierda, el gobierno, los productores, Carrasco y los que leyeron este comentario también de mierda.-
Los saluda, el siempre bien hablado y mal "escribido"... GORILINDO
Que nervioso se puso nestor despues de perder 2009!
ResponderBorrarPor que?
Aca estamos, son las cinco menos cuarto y estoy esperando que abra el almacen para controlarle los precios. EHH Como Va?! todo bien, vos?, me saluda el vecino que se va a laburar. Bue, cuidemos los precios. De acá me voy a la ypf de la otra cuadra fijarme. Esta fresco, salgan con un buzito.
ResponderBorrarHay armas?
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