martes, febrero 04, 2014

Lucas Llach

LUCAS LLACH

Lucas Llach
Rosarino, soñó con ser futbolista profesional pero padeció el destino de ser economista. Sus intereses giran en torno a la economía, la historia económica y las políticas públicas. Es profesor en la Universidad Torcuato Di Tella 

¿Adónde va la economía argentina?

Finalizadas mis vacaciones, un par de notas sobre lo que viene, lo que viene. Creo que hay cuatro variables clave para seguir durante febrero:
1) ¿Dirán la verdad sobre la inflación? Lo sabremos a principios de febrero. Elypsisweb.commidió, en las cuatro semanas hasta la del 20-26 de enero, 5,6%. Eso incluye a los colectivos, que seguramente no estarán, o estarán pero moderadamente, en el nuevo índice de precios. El nuevo índice es nacional, y la suba del transporte fue en el AMBA. Sin el impacto de los colectivos da 2,9%. Con el impacto diluido, debería dar mínimo 3%. La publicación de índices creíbles es decisiva para poder conversar con el FMI, que es una precondición para conseguir dinero de afuera que refuerce las reservas o sirva para moderar la emisión monetaria.
2) ¿Cómo siguen las reservas? El CEPÍN (la posibilidad de comprar dólares para ahorro) agregó una nueva fuente de caída de reservas, pero el grueso sigue teniendo que ver con el balance comercial. En algún momento, las importaciones deberían sufrir algo por la devaluación (el efecto sobre las exportaciones se da en plazos más largos).
3) ¿Qué pasa con el dólar? Recordemos que cuanto más aumente la brecha, más incentivos a sacarle dólares al Banco Central. El blue es, por lo tanto, muy importante. Pero hay que seguir también la evolución del dólar oficial. ¿Nos clavamos en $8 o pasamos a un “tipo de cambio reptante”, con el dólar subiendo a un ritmo más bajo? Una enorme cantidad de dilemas en este aspecto. El aumento de las tasas que paga el Banco Central es una de las maneras de contener el blue reteniendo depósitos en el sistema financiero.
4) ¿Qué pasa con las negociaciones salariales? Como sospechábamos hace unos días, se están acortando los plazos de renegociación. Posponer las paritarias y dar una suma fija es exactamente eso. En principio, el acortamiento de los plazos de renegociación tiende a hacer más persistente la tasa de inflación: si enero-marzo tiene alta inflación, la siguiente renegociación salarial va a reflejarla, y por lo tanto impactar sobre la inflación del trimestre siguiente. Y así sucesivamente.
El escenario optimista es:

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1 comentario:

  1. O sea que según este periodista, la liquidación de la soja no tiene impacto alguno en el nivel de reservas.

    Eso elimina uno de los dos caminos de ingreso de dólares. Queda solamente el mangazo al FMI.
    Lastima che, tanto putearlos ( con justa razón eh?) y ahora garronenadoles el salvavidas. No quisiera averiguar la tasa de interés ni las condiciones que impondrían esos buitres

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