domingo, abril 01, 2012

Horacio Verbitsky es el mejor periodista de la Argentina


Las casitas de Casal

El vicegobernador Mariotto, defensores oficiales, miembros del CELS y de la CPM recibieron dos facas y una cuchilla que las autoridades de la cárcel de San Martín entregaron a los detenidos para que atacaran a otro. El hecho ocurrió en el proyecto modelo del gobierno provincial. Un sistema perverso, verdadera fábrica de criminalidad y violencia. Terminó la inspección y comenzaron las represalias, con un muerto y un herido. Sólo una decisión política puede cortar con este escándalo reiterado.
 Por Horacio Verbitsky
Personas detenidas en el régimen abierto del Complejo Penitenciario Conurbano Norte entregaron al vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto una gigantesca cuchilla y dos facas y acusaron de proveérselas a dos subdirectores de la Unidad Penitenciaria 47, los prefectos Roberto B. Arancibia (de Asistencia y Tratamiento) y José Feliciano Burgos (de Seguridad). Agregaron que con esas armas debían atacar a otro interno, que había denunciado maltratos anteriores por parte del Servicio Penitenciario Bonaerense. Ese fue el sorpresivo final de la inspección que Mariotto realizó el jueves, acompañado por autoridades judiciales, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). En el acto de entrega de las armas también estuvo presente la víctima contra quien debían usarse, Hugo Alberto Cabrera González, a quien llaman El Ñaca, quien reside en otra casa del régimen abierto y había presentado denuncias por abusos del personal. El día anterior se había producido una reyerta entre los habitantes de dos de las viviendas. Conocido como “Las casitas de Casal”, el régimen abierto es el diamante que esgrime el gobierno bonaerense ante cada denuncia que se presenta contra el sistema penitenciario realmente existente. La CPM presentó un hábeas corpus correctivo en el que solicita urgente remedio al cuadro constatado, de hacinamiento, mala alimentación, carencia de asistencia médica y tratos crueles y degradantes y la presencia de peritos ingenieros, arquitectos, médicos, psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales para determinar las medidas correctivas imprescindibles en materia de espacios disponibles, condiciones edilicias, cuestiones de seguridad de las instalaciones eléctricas e hidráulicas; enfermedades debidas al hacinamiento y la coexistencia con heces y orines; efectos psicológicos del hacinamiento y la violencia de las condiciones de vida. Mariotto prometió que volvería en un par de semanas al complejo con un batallón de médicos, odontólogos, oftalmólogos, asistentes sociales, ingenieros y plomeros, que den vuelta como un guante la situación vejatoria en que viven los reclusos y cuyo efecto final es un incremento de los niveles de violencia en las calles en ocasión de robos. También buscará remedio para el problema de la falta de documentación de muchos internos, cuyos documentos son devueltos por el correo y luego destruidos porque no hay nadie para recibirlos en su domicilio y el otorgamiento de los planes sociales que corresponda para los familiares de los detenido, ya sean Asignaciones Universales para sus hijos o moratorias previsionales para sus padres. “La presencia del Estado para atender las necesidades sociales de las personas privadas de su libertad y sus núcleos familiares es también una política de seguridad”, dijo. La sociedad es un sistema de vasos comunicantes, no de compartimentos estancos. Quienes luego de cumplir una pena no encuentran posibilidades de reintegración estarán dispuestos a cualquier cosa con tal de no volver a la realidad alucinante de las cárceles bonaerenses. Esto generaliza una subcultura prevalente en la que matar se asimila con el mal menor. Cuando algunas vidas son desvalorizadas hasta tal punto, tarde o temprano ninguna vida vale nada. Sería útil que lo pensaran los ciudadanxs decentes que sólo saben pedir mayores penas y severidades y no se interesan por lo que ocurre tras las rejas, donde funciona la más eficaz fábrica de la violencia que se distribuye afuera.

Ni dientes ni luz

Cuando el vicegobernador llegó junto con sus acompañantes, las autoridades penitenciarias intentaron demorarlo con una reunión protocolar en el despacho del director de la U-46, inspector mayor Ramón Giménez, durante la cual barrerían bajo la alfombra las situaciones más difíciles de ocultar y justificar. Mariotto declinó la invitación y se dirigió a los sitios que deseaba inspeccionar: los pabellones de Separación del Area de Convivencia (SAC), de Admisión (Nº 1), Nº 7 del sector masculino y Nº 12 del femenino, entrevistando a cada una de las personas allí alojadas. En el pabellón colectivo los visitantes se reunieron en forma simultánea con todos los detenidos, quienes narraron sus principales problemas. Casi sin excepciones reclamaron por la demora de sus causas (ocho de cada diez presos en la provincia no tienen sentencia firme), la falta de atención médica y odontológica y las inicuas condiciones de su alojamiento. También se lamentaron por la discrecionalidad del Servicio Penitenciario que decide por sí y ante sí quiénes pueden estudiar en el colegio secundario de la unidad o trabajar en sus talleres. Varios mostraron cicatrices de heridas antiguas o de operaciones recientes y dijeron que no recibían ningún tipo de atención. Ante la pregunta dirigida a uno sobre el ostensible deterioro de su dentadura, varios abrieron la boca y mostraron su impresionante estado a los visitantes. Dijeron que una población de varios centenares de personas sólo cuenta con un dentista que concurre a la unidad una hora por semana, “siempre que no llueva”. En esas condiciones, la única terapia para cualquier problema es la extracción del diente o la muela. Los detenidos por delitos comunes padecen hoy la misma desatención que durante la dictadura militar conocieron los presos políticos. Enfermos con HIV-Sida, diabetes, trastornos psiquiátricos y/o neurológicos narraron que no reciben ningún medicamento si no se los alcanzan sus familiares. No hay médicos que recorran los pabellones ni que visiten la denominada sala de internación, donde ni siquiera hay un enfermero. Los alojados allí sólo pueden contar con la ayuda de otros detenidos. Un hombre de más de cincuenta años llevado allí porque una herida de bala se le infectó y le afectó los huesos, yacía en un camastro, con una bota de yeso y una ventana recortada en el lugar de la herida, sin cuidados ni información sobre su caso. En varias instancias de la inspección funcionarios del Servicio se acercaron con la intención de escuchar los diálogos, pero se les pidió que se alejaran para garantizar la confidencialidad. Luego los visitantes se dividieron en grupos de a tres, para escuchar a todos los detenidos en las celdas individuales y los buzones de castigo, de 2x2 metros. Los penitenciarios dijeron que los detenidos estaban en los buzones por propia decisión pero varios lo desmintieron. En esas conversaciones más reservadas muchos entrevistados señalaron la política de rotación constante de un penal a otro que se aplica para quebrar la voluntad de los internos menos resignados, lo cual les impide continuar sus estudios y afecta sus vínculos familiares. Uno dijo que en dos años recorrió veinte unidades distintas. El traslado es también el momento de mayor vulnerabilidad. “Nos tiran un gas irritante a los ojos en cuanto entramos al celular y comienzan a pegarnos”, explicó. Varios mostraron marcas de golpes o heridas punzantes en distintas partes del cuerpo. También dijeron que la peor humillación es la que padecen sus familias al visitarlos, con requisas intrusivas a sus esposas e hijos. Una versión que se repitió en muchos testimonios fue que el Servicio delegó esas requisas en un detenido por violación, lo cual los desespera. Una constante fue la precariedad y el abandono de las instalaciones, pese a que se trata de una de las unidades más nuevas del SPB. Los vidrios de todas las ventanas están rotos, por lo que el invierno es insoportable. Algunas tienen pasable luz natural, pero otras son sombrías como cuevas. Dentro de su calculada política de deshumanización, el Servicio no se preocupa por la iluminación artificial, que queda librada al ingenio de los propios internos. De las paredes por las que caminan cucarachas, cuelgan cables con lámparas desnudas y conexiones caseras, con cables pelados que se conectan en los tomacorrientes a falta de enchufes.

Agua tampoco

Una resolución judicial de 2008 de la Cámara de Apelaciones de San Isidro dispuso que debido a la contaminación del agua en todo el Complejo, construido sobre un basural, cada interno debe recibir no menos de cinco litros diarios de agua potable para beber, cocinar e higienizarse. Esto es diez por ciento del consumo real estimado por persona en el país. Pero la inspección constató que ni siquiera una provisión tan moderada se cumple, aunque el Estado paga por esa cantidad de líquido a empresas privadas. En ninguna celda había más de un bidón, para cuatro o cinco personas. Además sus etiquetas son fotocopiadas y muchos detenidos afirman que son rellenados con agua de la canilla. “Tenemos que pedir el agua, no nos la dan de por sí. Vos la pedís y ellos te llenan el bidón”, dijo un detenido. Sólo en una celda femenina lucían alineados sobre la entrada varios bidones.
–¿Para qué son?
–Los lleno en la canilla y los pongo así para que no pasen las ratas –respondió una mujer.
El agua contaminada produce forúnculos y otras manchas en la piel. En muchas celdas, donde los detenidos pasan el día entero incluyendo la comida, las letrinas están tapadas y desprenden un olor hediondo, la pileta no tiene canilla o la canilla no cierra, por lo que el agua corre sin cesar y se derrama sobre el piso. Como en celdas que, según los estándares internacionales, no deberían alojar a más de dos personas se apiñan cuatro o cinco en cuchetas, hay quienes deben yacer sobre ese piso mojado 23 horas y media al día, ya que no los sacan por más de 30 minutos a un patio y nunca a una ducha. Los que no tienen colchones duermen sobre mantas tendidas en el suelo. Los colchones son escuálidos, inflamables y están destripados por las constantes requisas, en las que es usual la destrucción de todos los objetos personales, incluyendo las fotos familiares que son uno de los pocos consuelos de los internos. “Mirá cómo salen las cucarachas de los colchones”, dijo una mujer mientras sacudía el suyo para ejemplificar la repugnante invasión. El Servicio no provee elementos de limpieza para las celdas ni de higiene personal para los detenidos. Los visitantes también hablaron con una detenida que un poco más temprano había sido golpeada por el personal penitenciario y no recibió atención por sus heridas visibles. Los internos mostraron las bandejas de plástico con la comida que les sirven: un engrudo de arroz y verduras con la esporádica intrusión de algún trozo de carne, pese a que el Estado paga por medio kilo por persona cada día.

Represalias

Mientras el secretario de ejecución penal de la Defensoría General de San Martín, Juan Manuel Casolatti, redactaba un acta con la entrega de las facas, Mariotto les ordenó al jefe del Complejo Penitenciario, Inspector Mayor Héctor Uncal, y al Director General de Seguridad del SPB, Mario Mazzeo, la separación inmediata de los oficiales acusados, mientras se sustancian la causa judicial y las actuaciones administrativas y que no hubiera traslados ni otras represalias contra las personas que habían hablado con él y sus acompañantes. El fiscal Marcelo Sendot abrió una Investigación Penal Preparatoria y responsabilizó por la integridad física de los denunciantes a la directora del SPB, Florencia Piermarini. La visita se extendió desde las 11 hasta las 15 del jueves A las 17 se produjo lo que el Servicio Penitenciario describió como una “revuelta generalizada” entre detenidos en el pabellón 9 de la Unidad 48 del mismo complejo, una unidad que el vicegobernador no visitó. Juan Romano Verón resultó muerto de un puntazo con una faca similar a la secuestrada y otro hombre fue herido. Los primeros testimonios sostienen que el personal del SPB instigó el enfrentamiento y lo observó en forma pasiva. Una versión sostiene, incluso, que el plan era provocar la batahola mientras Mariotto estaba en el complejo. La obvia intención de los penitenciarios es atribuir el episodio que ellos mismos provocaron a la intromisión del vicegobernador, la Justicia y los organismos defensores de los derechos humanos. Que las tensiones derivadas del monstruoso régimen de detención, violatorio de todos los estándares nacionales e internacionales, deriven en enfrentamientos entre internos y no en reclamos por un trato digno, es el gran triunfo de la actual gestión penitenciaria y la herramienta escogida para someter a la pasividad absoluta a las personas bajo su vigilancia. La represalia indiscriminada extiende el terror a toda la población penitenciaria, asocia cualquier actividad de control externo con peligro de muerte y paraliza toda posibilidad de cambio. Cuanta menor relación tenga la víctima con el caso, más generalizado será el efecto intimidatorio. Todo lo que venga de afuera es descrito como una amenaza, incluso por allegados a los detenidos, cuando es ostensible que no existe posibilidad de cambio desde adentro, sin una decidida intervención política. En la U-48 funciona el Centro Universitario de la UNSAM. El SPB lo resiste como un germen de subversión del omnímodo sistema vigente. Las casitas del régimen abierto son el proyecto modelo que el gobierno bonaerense exhibe ante los sistemas de protección de los derechos humanos de la OEA y las Naciones Unidas, cada vez que se denuncian las vergonzosas condiciones de reclusión en la provincia. Casal produjo un film de animación con muñequitos, que proyecta en cada conferencia a la que asiste. Se trata de un millar de plazas, de las cuales seis docenas en el Complejo Penitenciario Conurbano Norte, donde son alojadas personas que ya están en condiciones de recuperar la libertad o que cursan el tramo final de su condena y han ingresado a un régimen progresivo que incluye salidas transitorias. Pese a lo progresivo de esta iniciativa, se reiteran los patrones de arbitrariedad que definen toda la gestión del Servicio Penitenciario Bonaerense y su sistema informal de premios y castigos. Una vez que el juez ordena incorporar a un detenido al programa Casas por Cárceles, el Servicio tiene la facultad de cumplirla o no según “el lugar de alojamiento, domicilio de los internos y proximidad de egreso”. Esto viola el principio de judicialización de la ejecución de la pena. El episodio de las facas y la cuchilla muestra que la clave no está en la mayor o menor libertad ambulatoria, sino en la lógica mafiosa de intervención del Servicio Penitenciario, agravada desde que uno de sus oficiales accedió por primera vez al gabinete provincial, consagrando no sólo el autogobierno penitenciario sino su ocupación de espacios en el sistema político que debería conducirlo.

El rol de los jueces

Quienes acompañaron el jueves al vicegobernador Mariotto coinciden en que sin una modificación profunda del funcionamiento judicial ningún cambio es posible, porque son los jueces quienes deben controlar. Ese es uno de los argumentos más fuertes de quienes propician el desdoblamiento de los ministerios de Justicia y de Seguridad y del ministerio público fiscal y el de la defensa. Al día siguiente se agregó un ejemplo clamoroso sobre este rol de la Justicia, cuando los miembros del Tribunal Oral 4 de La Plata (Juan Carlos Bruni, Emir Caputo Tártara e Inés Siro) absolvieron a los tres oficiales penitenciarios acusados por la espantosa muerte de Luis Angel Gorosito Monterrosa, quien hace ocho años padeció quemaduras en el 65 por ciento de su cuerpo, producidas mientras estaba detenido en la U29, el penal de máxima seguridad de Melchor Romero. Antes fue violado y la autopsia constató la presencia de semen en su ano. Se había atrevido a denunciar atropellos del Servicio Penitenciario Bonaerense en la U24 de Florencio Varela y un juez había ordenado que lo trasladaran a la U29 y le brindaran una situación especial de custodia. No obstante, el SPB informó que había intentado suicidarse, justo dos días antes de declarar ante la Justicia contra el Servicio. Las grabaciones de seguridad enviadas por el SPB fueron adulteradas, de modo de omitir el preciso momento de la violación y las torturas a la víctima. Un perito en digitalización de imágenes declaró en el juicio oral que no se debió a un problema mecánico sino a una manipulación humana. Pese a ello, los tres jueces complacientes absolvieron al ex jefe de la U29 Eduardo Martino, al responsable del pabellón, Sergio Chaile, y al inspector de vigilancia, José Pedroso. La Comisión Provincial por la Memoria, que asistió a la familia de Gorosito había pedido penas de reclusión perpetua para los tres. También es significativo quiénes defendieron a los penitenciarios. Pedrozo fue patrocinado por quien hasta hace poco fue Jefe de Asuntos Legales del SPB, Daniel Alberto Spicoli, y por Guillermo Von Wernich (sobrino del cura torturador) y Martino por Andres Vitali, quien ya fue designado miembro del Tribunal Oral Criminal Nº 3 de La Plata, como parte de la captura del Poder Judicial por parte del Servicio Penitenciario. Los jueces no se animaron a enfrentar a los familiares de la víctima y a los organismos de derechos humanos y no asistieron a la lectura del veredicto. Además designaron para la seguridad de las audiencias a personal del SPB, que trató en forma despectiva al público. La sala estaba colmada de altos jefes actuales del Servicio.

Escenas sartreanas de la vida contemporánea.


sábado, marzo 31, 2012

El hombre del dragón tatuado.

Del Blog de Tomás Aguerre:

Lucas Carrasco, autor de La Cámpora




Lucas Carrasco, autor de La Cámpora.

A Silvina Ocampo,
la Laura Di Marco
con derechos humanos.


La obra visible que ha dejado Lucas Carrasco es de fácil y breve enumeración. Son, por lo tanto, imperdonables las omisiones y adiciones perpetradas por madame Henri Bachelier en un catálogo falaz que cierto diario cuya tendencia anti kirchnerista no es un secreto ha tenido la desconsideración de inferir a sus deplorables lectores -si bien estos son pocos y calvinistas, cuando no masones, circuncisos o comentaristas de diarios online-. Los amigos auténticos de Carrasco han visto con alarma ese catálogo y aun con cierta tristeza. Diríase que ayer nos reunimos ante el mármol final y entre los cipreses infaustos y ya el Error trata de empañar su Memoria... Decididamente, una breve rectificación es inevitable.

Hay aquí (sin otra omisión que una novela cuyo nombre no puedo recordar, pues su autor jamás me la regaló, como tantas veces prometió) la obra visible de Carrasco, en su orden cronológico. Paso ahora a la otra: la subterránea, la interminablemente heroica, la impar. También, ¡ay de las posibilidades del hombre!, la inconclusa. Esa obra, tal vez la más significativa de nuestro tiempo, consta del prólogo, los agradecimientos y todos los capítulos del libro “La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner”. Yo sé que tal afirmación parece un dislate; justificar ese “dislate” es el objeto primordial de este post (tuve también el propósito secundario de bosquejar la imagen de Lucas Carrasco. Pero, ¿cómo atreverme a competir con las páginas áureas que me dicen prepara Fuerza Bruta?)

Dos textos de valor desigual inspiraron la empresa de Lucas. Uno es aquel fragmento filológico de Novalis -el que lleva el número 2.005 en la edición de Dresden- que esboza el tema de la total identificación con un autor determinado. Otro es uno de esos libros parasitarios que sitúan a Cristo en un bulevar, a Hamlet en la Cannebiére o a don Quijote en Wall Street. Como todo hombre de buen gusto, Carrasco abominaba de esos carnavales inútiles, sólo aptos -decía, generalmente a la noche, mientras hablaba mal de los porteños- para ocasionar el plebeyo placer del anacronismo o (lo que es peor) para embelesarnos con la idea primaria de que todas las épocas son iguales o de que son distintas. Más interesante, aunque de ejecución contradictoria y superficial, le parecía el famoso propósito de Daudet: conjugar en una figura, que es Tartarín, al Ingenioso Hidalgo y a su escudero... Quienes han insinuado que Carrasco dedicó su vida a escribir un La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner, calumnian su cuestionable memoria.

No quería componer otro La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner-lo cual es fácil- sino "el" La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner. Inútil agregar que no encaró nunca una transcripción mecánica del original; no se proponía copiarlo. Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran -palabra por palabra y línea por línea- con las de Laura Di Marco.

"Mi propósito es meramente asombroso", me mandó un mail de esos casi nada grandilocuentes, el sábado 10 de marzo, desde Paraná. "El término final de una demostración teológica o metafísica -el mundo externo, Dios, la causalidad, las formas universales- no es menos anterior y común que mi poco divulgada novela, que ya te voy a regalar. La sola diferencia es que los filósofos publican en agradables volúmenes las etapas intermediarias de su labor y que yo he resuelto perderlas".

El método inicial que imaginó era relativamente sencillo. Desconocer bien el español, estudiar Sociología en la UBA, escribir actualmente en La Nación, publicar Las Jefas, de Editorial Sudamericana, dar conferencias sobre liderazgo femenino, citar bocha de fuentes anónimas, mandar una catarata de puntos y aparte que abulten el libro. Denunciar adulteración ante la circulación de una copia gratuita de su libro. Ser Laura Di Marco. Carrasco estudió ese procedimiento (sé que logró un desmanejo bastante infiel del español) pero lo descartó por fácil. ¡Más bien por imposible!, dirá el lector que conocía a Carrasco. De acuerdo, pero la empresa era de antemano imposible y de todos los medios imposibles para llevarla a término, éste era el menos interesante. Ser en el siglo XXI una escritora de covers de notas previamente publicadas en otros medios le pareció una disminución. Ser, de alguna manera, Laura Di Marco y llegar al La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner le pareció menos arduo -por consiguiente, menos interesante- que seguir siendo Lucas Carrasco y llegar al La Cámpora..., a través de las experiencias de Lucas Carrasco. (Esa convicción, dicho sea de paso, le hizo excluir el prólogo autobiográfico de la segunda parte del La Cámpora... Incluir ese prólogo hubiera sido crear otro personaje -Carrasco, otro más- pero también hubiera significado presentar el La Cámpora... en función de ese personaje y no de Carrasco. Éste, naturalmente, se negó a esa facilidad.) "Mi empresa no es difícil, esencialmente -leo en otro lugar del mail-. Me bastaría ser inmortal para llevarla a cabo".

Noches pasadas, al hojear el capítulo I, reconocí el estilo de nuestro amigo y como su voz en esta frase excepcional: «Muchachos, hay algo que tienen que entender. En política, hay dos clases de tipos: los que trabajan para un proyecto colectivo y los cogedores sueltos.». Esa conjunción eficaz de un adjetivo moral y otro físico me trajo a la memoria un verso de Shakespeare, que discutimos una tarde con Lucas, a orillas del Paraná:

Where a malignant and a turbaned Turk...


¿Por qué precisamente el La Cámpora...? dirá nuestro lector. Esa preferencia, en un cordobés, no hubiera sido inexplicable; pero sin duda lo es en un entrerriano, devoto esencialmente de Poe, que engendró a Baudelaire, que engendró a Mallarmé, que engendró a Valéry, que engendró a Edmond Teste. La carta precitada ilumina el punto. "La Cámpora...-aclara Carrasco- me interesa profundamente, pero no me parece ¿cómo lo diré? inevitable. No puedo imaginar el universo sin la interjección de Edgar Allan Poe:

Ah, bear in mind this Barden was enchanted!

o sin el Bateau ivre o el Ancient Mariner, pero me sé capaz de imaginarlo sin el La Cámpora... (Hablo, naturalmente, de mi capacidad personal, no de la resonancia histórica de las obras). El La Cámpora... es un libro contingente, es innecesario. Puedo premeditar su escritura, puedo escribirlo, sin incurrir en una tautología. A los doce o trece años lo leí, tal vez íntegramente. Mi recuerdo general del La Cámpora..., simplificado por el olvido y la indiferencia, puede muy bien equivaler a la imprecisa imagen anterior de un libro no escrito. Postulada esa imagen (que nadie en buena ley me puede negar) es indiscutible que mi problema es harto más difícil que el de Laura Di Marco, que apenas luchó contra la censura que implica poner a circular gratis un libro. Mi complaciente precursora no rehusó la colaboración del azar: iba componiendo la obra inmortal un poco à la diable, llevado por inercias del lenguaje y, sobre todo, de la invención, la hija no reconocida de la escasez de fuentes. Yo he contraído el misterioso deber de reconstruir literalmente su obra espontánea. Mi solitario juego está gobernado por dos leyes polares. La primera me permite ensayar variantes de tipo formal o psicológico; la segunda me obliga a
sacrificarlas al texto «original» y a razonar de un modo irrefutable esa aniquilación... A esas trabas artificiales hay que sumar otra, congénita. Componer el La Cámpora... a principios del siglo XXI era una empresa razonable, necesaria, acaso fatal; dos semanas después, es casi imposible. No en vano han transcurrido dos semanas, cargadas de complejísimoshechos. Entre ellos, para mencionar uno solo: el mismo La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner”.

A pesar de esos tres obstáculos, el La Cámpora... de Carrasco es más sutil que el de Laura Di Marco. Casi que un tarro de dulce de leche al sol también es más sutil que el libro de Di Marco, pero no viene al caso. El texto de Di Marco y el de Carrasco son verbalmente idénticos, pero el segundo es casi infinitamente más rico. (Más ambiguo, dirán sus detractores; pero la ambigüedad es una riqueza). Es una revelación cotejar el La Cámpora...de Carrasco con el de Di Marco. Ésta, por ejemplo, escribió (La Cámpora..., capítulo uno, página 17):

Kirchner está tomando un whisky. A su hijo Máximo, en cambio, le gusta más el fernet.

Redactada hace dos semanas, redactada por el "ingenio lego" Di Marco, esa
enumeración es un mero elogio retórico de la historia. Carrasco, en cambio, escribe:

Kirchner está tomando un whisky. A su hijo Máximo, en cambio, le gusta más el fernet.

El fernet, más rico que el whisky; la idea es asombrosa. Carrasco, contemporáneo de William James, no define la historia como una indagación de la realidad sino como su origen. La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió. O eso es lo que Carrasco, suponía, nos daba a entender.

También es vívido el contraste de los estilos. El estilo arcaizante de Carrasco – hombre del Interior, al fin- adolece de alguna afectación. No así el de su precursora, que maneja con desenfado, un desenfado que limita con el lenguaje adolescente, el español corriente de su época.

No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil. Una doctrina es al principio una descripción verosímil del universo; giran los años y es un mero capítulo -cuando no un párrafo o un nombre- de la historia de la filosofía. En la literatura, esa caducidad es aún más notoria. El La Cámpora... -me dijo Carrasco- fue ante todo un libro agradable; ahora es una ocasión de brindis patriótico, de soberbia gramatical, de obscenas ediciones de lujo. Carrasco odiaba los brindis. La gloria es una incomprensión y quizá la peor.

Nada tienen de nuevo esas comprobaciones nihilistas; lo singular es la decisión que de ellas derivó Lucas Carrasco. Resolvió adelantarse a la vanidad que aguarda todas las fatigas del hombre; acometió una empresa complejísima y de antemano fútil. Dedicó sus escrúpulos y vigilias a repetir en un idioma ajeno un libro preexistente. Lo subió a RapidShare. Multiplicó los borradores, cuando se los bajaban del servidor; corrigió tenazmente y desgarró miles de páginas manuscritas. Permitió que fueran examinados por todos y cuidó que le sobrevivieran.

He reflexionado que es lícito ver en el La Cámpora... "final" una especie de palimpsesto, en elque deben traslucirse los rastros -tenues pero no indescifrables- de la "previa" escritura de nuestro amigo. Desgraciadamente, sólo un segundo Lucas Carrasco, Dios no lo permita, invirtiendo el trabajo del anterior, podría exhumar y resucitar esas Troyas...

"Pensar, analizar, inventar -me escribió también- no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia. Glorificar el ocasional cumplimiento de esa función, atesorarantiguos y ajenos pensamientos, recordar con incrédulo estupor que el doctor universalispensó, es confesar nuestra languidez o nuestra barbarie. Todo hombre debe ser capaz detodas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será".

Carrasco (acaso sin quererlo) ha enriquecido mediante una técnica nueva el arte detenido y rudimentario de la lectura: la técnica del Gordito de MegaUpload y de las atribuciones certeras. Esa técnica de aplicación infinita nos insta a recorrer la Odisea gratis para que levante en cólera Homero, o los gestores de sus dividendos. Esa técnica puebla de aventura los libros más calmosos. Atribuir a James Joyce el Ulises, ¿no es una suficiente renovación de esos tenues avisos espirituales?

Link original

Tribulaciones, lamentos y ocaso de un tonto rey vegetariano.



El fallo de la corte suprema de pollo -esa agencia de autopublicidad- sobre el aborto clava una bandera en el pecho de la patria, qué frase, pero en serio: gran fallo. En cierto sentido, la subjetividad conforme la desigualdad de géneros es el aspecto civilizatorio que aglutina los traumas de la historia universal, se ancla ahí el principal obstáculo para un horizonte igualitario. Por que, la desigualdad social, tiene una articulación fina, imperceptible -o bien, no sé explicarlo creo, más aún, no sé explicarlo: ni para mí mismo- con la desigualdad de género, la diferencia, estatutaria en la cultura, entre el hombre y la mujer. En cierto modo (y dale con relativizar, pasa que no sé cómo explicarlo), la historia de la filosofía es la historia de las justificaciones y argumentos sobre la superioridad del hombre sobre la mujer. Ningún horizonte de justicia en el plano social puede realizarse sin contener la doctrina de la igualdad, no de sexos, aunque sea el escalón previo imprescindible, sino de géneros, de manera tal que habilite la creación de géneros, la capacidad humana de inventarse, de desplegar la condición humana definitiva: la imaginación.
Bueno, qué tanto, no sé, otro tema (no es fácil saber de todo y tener posiciones sobre todo, como mi caso. Y es que no es fácil ser así, tipo re influyente, entendés) Moyano es un caso único de la manera sutil de chocarse una calesita (metáfora). Manejando un camioncito, de juguete (no metáfora). Subió, rudo y grandote, al ring (metáfora). Y se recontracagó a trompadas, solito. Tantas piñas se pegó que se contó hasta diez, se declaró el knockout y salió a festejar, rodeado de su familia. Dejando, incluso, la remanida metáfora de "la sombra de una duda" sobre si no habrá algún dato que explique, le otorgue racionalidad, a su autocagada a trompadas para asustar abuelitas (como éstamos con el autoalgo), derecho a chocarse la calesita. No toda la familia habrá festejado. El Hijo Tonto, Pablo, sí, pobrecito, opinador serial, se destaca por los comunicados de prensa que le escriben. El Wachiturro, Facundo, es el principal damnificado por el autogolpe de Moyano. La señora Sarlo debería reconocer ésto: el silencio K -por llamarlo de algún modo- fue efectivo, en este caso (que no es menor ni en un contexto menor ni de menores repercusiones, hacia adentro y afuera del kirchnerismo, hacia adentro y afuera del mundo sindical, hacia adentro y afuera de la oposición, hacia adentro y afuera de mi ego: por que yo fui de los poquitos que creí que no había vuelta atrás, allá por diciembre, y más aún, que creí que Moyano Papá subía al ring solito y se iba a cagar a trompadas, contra todos los que le encontraban virtudes atemorizantes y presagiaban tantísimos apocalipsis prontos e inminentes, no jodas, le acerté, como siempre, jugale al 23 a la quiniela, sale mañana, chau paréntesis) y la historia de huracanes presagiados decae por carecer de un guión más o menos creíble.
Los perros crearon el mundo. Los perros crearon a dios. No diga que sea así, pero es una idea a considerar.



Los poetas que quise, que sentí como propios, estaban, ya entonces, todos muertos. Yo les conocía su vida. Me empapé de las atmósferas, ciudades sucias y atravesadas por misterios, cantinas y militancias, causas que habían envejecido, ya entonces, aventuras universitarias, pobreza, locura, amor, todas esas cosas, hoy lejanas. Tuve una adolescencia literaria, continuidad de una infancia poblada de sueños.
Los libros que ahora leo son otros.
Pero se me da por espiar, calladito, lo que pasa en el panorama de la literatura. Hay toda una generación nueva, sub 25, criada al calor de este proceso, que es, no sé, más libre, más suelta, más democrática, con los problemas de traer lo distinto. Hay que estar atentos, bah, no sé para qué, para calmar las ansiedades -en mi caso, por lo menos- de una escena literaria que desde los ochenta se volvió monárquica, consagratoria, tremendamente aburrida. Esa cosa tan institucionalizada, tan traumada, tan ajena. Todo bien. Grandes escritores. Valores que trascienden. Y etcétera. Pero pasaron 20, 30 años. Hay nuevas generaciones de lectores, el boom "latinoamericano" de los años 60 ya está para canon no para, con perdón de la palabra, vanguardia. Y el punto no es de la trama, menos de los estilos, y menos hacer adolescentismo tecnológico, esas bobadas de programas de TV ochentosos -"ahora vamos a ver qué dice la gente en Twitter" qué moderno, le falta el wakman (ni me acuerdo si se escribía así, el wakman, era un aparato que, decían los chantas de academia de aquel momento -fines de los años ochenta- iba a cambiar...EL PARADIGMA CIVILIZATORIO, nada más- y que bueno, ya deberían estar en los museos) y el Muro de Berlín- sino una cierta sensibilidad distinta, y distintas problemáticas, y por ende, nuevos escritores que enriquezcan el legado, ciertamente imprescindible. Chau putos.



Ah, una cosa más. Acá se puede bajar el autoinforme (je) que se mandó a hacer la dictadura militar sobre la guerra de Malvinas, lo estoy leyendo, es largo. Besos. Ah, una aclaración: es un quilombo descargar el informe por que se satura si tiene "muchas" descargas. Una cosa muy loca -y amateur- es que el link de Casa Rosada, donde está sistematizada la información, remite al sitio de la ANSES -¿qué mierda tiene que ver el ANSES?- y bueno, ese sitio, es cualquier cosa. Y descargar un archivo PDF -o sea, en el formato más viejo posible- se vuelve una osadía. ¿Tanto cuesta hacer un sitio específico, o poner los milicos a laburar y hacer algo recontracomplejo como abrir una página de internet; tanto, mis amores? ¿No se podría hacer un sitio específico sobre el tema Malvinas, con información oficial, una política comunicacional (ya que estamos) para los que ocupan las Malvinas y para los ingleses que viven en Inglaterra y las excolonias británicas, para tener de aliados a esas poblaciones de excolonias, mis amores, tanto cuesta, eh, papá, siglo 21, corazones, los quiero a todos, y buenas noches, eh? Pero los sitios de descargas deben pensarse, razonablemente, para conexiones lentas de internet, que son, mis queridos, la inmensa mayoría, nacional y popular. Aunque Argentina lidera -por las políticas aplicadas en la economía y en la educación- a los países latinoamericanos en el uso de internet, la concha de la lora, la mayoría de las conexiones, son lentas, y todavía, bagayos presumidos, no se me bajó el putísimo archivo, por que el Norton, no el vino sino el antivirus, saltó protestando, pero no por la Anses, mandarinas, sino por que clikeé un archivo de trolas, seguramente, no sé qué pavada me mandaron por Twitter, algo de la CIA seguramente, y chilló el Norton, esa niña sensible que todos llevamos dentro de nuestro sistema operativo, y entonces, te decía, se pudrió todo, por que además, mientras tanto, estaba bajando un documental sobre Ópera, mirá qué sofisticado el peronista, sabía leer, buenas noches, saludos a Majul.

Movimiento continental de solidaridad con Julián Serrano.

viernes, marzo 30, 2012

Fabián Rodríguez.


¿Qué es Bloguero K?
Para La Nación una manera de presetar, sobreinterpretado, a alguien para su -sí que selecto- público. Una manera de denostar. De quitarle méritos.
La página de Télam -y con la modestia de la que carezco, les digo que algo sé del tema- es una garcha. Patucho, mi examigo, ahora es presidente de Télam y entiende de ésto, y más aún, entiende cuánto poco le queda a las agencias de noticias. Alto, a no pensar idioteces. Léase acá, mi humilde opinión: a ningún diario le doy más que 5 años, a las agencias de noticias, menos. Pero esta es mí opinión, así que no jodan.
El Conu fue amigo mío, también. Antes. Ahora, bueno, si lo cruzo probablemente terminemos a las trompadas. No voy a revelar el por qué. Los caballeros se callan estas cosas. Pero es un tipo talentoso, sagaz, hay que tener cuidado con los que vienen de abajo, tienen formación política y cultural, sinuosidades, capacidad para cagarse de risa, y uno de los talentos barriales más cotizados: intuición. La intuición -que debe conservarse, aún cuando la capacidad académica al Conu le sobre- es vitalidad, es calle, es tiempo, es ganas, es calma.
Muchachos que buscan restarle mérito al Conu, se van a llevar una sorpresa. Muy académica. Muy moderada. Muy deleuziana: el Conu se las va a recontraponer. 

Mauricio, el tercio de un salame


Teníamos esperanzas -cabe reconocerlo- en que Mauricio no fuera apenas un tarambana. Es peor. Haragán, insulso, inculto, dubitativo y superficial, Mauricio, cualquiera, Mauricio. Sos, disculpame, un bochorno.
Cristina, y no en su mejor momento, se lo lleva puesto.
Con tres discursos. Cadena nacional.
Mamita.
Continuando la misma y nefasta política de privatización de los trenes, corriendo la cancha, mostrando que, Cristina, en última -y primer- instancia, ve la cancha completa, ve más variables que su rival preferido, el tarambana, Mauricio.
Mauricio, que es un tercio de salame (por que ni para salame puede hacer full time) acaba de quedar mal con su electorado, mal con los radicales -los únicos que podían nacionalizar su empresa política, pero eso requiere, justamente, que tengan volúmen nacional- con todos los que creen que se arremete contra las instituciones (el tarambana decide no acatar la ley con argumentos de jardín de infantes) con el peronismo conservador (federal, que le decían) con los amigos de su papá, con las otras formaciones de la derecha que no pudo liderar (el bloquecito de Binner, por ejemplo, votó dividido: unos a favor de Macri y otros a favor de Macri)
Una gran jugada de Mauricio: quedar como un pelotudo con un solo movimiento ante 3.832 actores políticos y factores de poder. Hasta los más cabezashuecas del peronismo porteño no macrista-que festejan lo que no entienden como si Ibarra o sus ministros alguna vez se hubieran hecho cargo de los subtes, mi dios- sienten que han ganado algo hoy. Qué día, Mauricio, andá a azotar a los esclavos de tu esposa a ver si eso te calma.
Cristina en su peor momento da vuelta la mochila de Boudou, la de Schiavi y se carga a Macri y pasa a la historia federal: con tres discursos. Cadena nacional.
Mamita.

jueves, marzo 29, 2012

El extranjero

El intendente es Macri, no Ibarra, por eso, en los vericuetos por donde se cola la historia, quedará, Macri, tarde o temprano cuando deje de mariconear a lo Ibarra, como el intendente del momento en que se distribuyeron los ingresos progresivamente. De haber sido electo intendente el millonario culposo Daniel Filmus, los chaqueños seguirían pagando el subte, los formoseños la policía de los ricos en el puerto, los jujeños los colectivos que toman los trabajadores mugrantes -no es un error- del conurbano. El embudo que concentra la riqueza en el puerto se está, de a poco y por ciertas condiciones políticas particulares, revirtiendo. Es mérito, principalmente, de Cristina, la presidenta.
Y sus efectos, que los porteños mayormente desconocen, se sentirán en muchos años. Aunque, comenzar a pagar impuestos, para los sectores ricos, sea una absoluta novedad. Un porteño no distingue tasas de impuestos por que nunca los pagó. No se priva de explicar al catamarqueño cómo votar por que desconocía, alienado, que el catamarqueño tiene que hacer malabares para pagar su policía, su transporte, sus etcéteras y además todos los etcéteras del porteño, sobre todo su universidad escandalosamente pública y su escuela escandalosamente privada, la del porteño. La distribución de la riqueza no trae, en el mediano plazo, votos. El desmembramiento de los subsidios más estúpidos -los directos al consumidor- y el andamiaje de concentración de la riqueza en el 10% de la sociedad tendrá, también consecuencias electorales. Por un lado, afecta a las oligarquías provinciales, incapaces de convertirse en burguesías, básicamente por su alianza con el puerto.
La ecuación, que también afecta a la dirigencia política subalterna es sencilla: si aumentan los costos en la ciudad portuaria o se equiparan a las provincias, los excedentes no serán radicados ahí, sino en la propia provincia. Muy lindo todo, buenas noches.

2 visiones contraponidas sobre la guerrilla digital y la virtual, je.


Manolo, en su blog:

Lucas Carrasco, un personaje con guiones de Robin Wood, y las Guerras Internautas.




El “Luquitas”, cuando esta en la fase ascendente, es tan chispeante y divertido como Pepe Sánchez.

Alto, Rubio, Flaco, con ojos celestes, Ganador (con la Vida y las Minas); hasta lo que hace mal queda bien.

Aunque le toque el culo a TU Mujer, para que borre el gesto de vinagre; o te bolsiquee la billetera, para pagar otra ronda de birras; no te queda otra que reírte con ganas, porque, muy en fondo de tu alma, sabes que tiene razón.

El otro Lucas; que es petiso, pelado, panzón y con unos ojos que son el abismo de la melancolía; es la encarnación de Savarese, el Siciliano taciturno y perdedor.

El que ama a las Anne Mette, que son incapaces de amarlo; el que es carne y uña con los Mario, aun sabiendo que le serán arrebatados por su obsesión por hacer las cosas a su manera.

Solo tiene paz, momentánea, con otros marginales; que como él, desprecian el Imperativo del Aquí y Ahora, y pagan contado rabioso el costo de sus decisiones.

Sin alegría, es cierto, pero tampoco sin desesperación; no tienen el fisic du rol de Profetas Desarmados.  

Por su edad es “casi” un digital boy, un nativo de la 2.0, que comenzaron con la Game Boyde Nintendo y el Walkman de Sony, para terminar “encadenados” a la Black Berrie y el iPod.  

Para los “analógicos” de mi generación, nacidos y criados en la Clandestinidad (Intemperie según Tomas Abraham); funcionando políticamente, según el principio ancestral, Discretos y Operativos; como contra cara del Secretos y Especulativos, del Blanquismo pequeño burgués.

Los vemos como zombies digitales, centrados en su burbuja, y con un alcahuete electrónico que señala segundo a segundo donde están, con quien hablan, y que es lo que dicen.  

Ellos, los nativos, les parece “paranoica” las prevenciones del “pedido” de “reunión”; los “puntos” de encuentro escalonados en el tiempo y espacio, y los “buzones” donde dejar la data.

Por ejemplo, el mojón de kilómetro en Rivadavia y Avenida de Mayo, o el ídem de la GeneralPaz casi Lope de Vega.

Así que, desde mi Ser Predigital, comprendo el aullido de alarma que significa este post,hacer clic aquí.

Pero no comparto las conclusiones últimas; porque en su análisis omite el mismo dato que llevo a las derrotas de las “Opo” y las “Corpo” en las Guerras Internautas.

Mas allá del microclima digital y/o académico, la “Catedral” Jerárquica; que no llega al 5% del total de los argentos, HAY VIDA.

Desordenada, impresentable, bullanguera; un Bazar horizontal donde todo el que quiera pude colocar su chiringuito, para ofrecer y ofrecerse.

Una Salada, con aromas de Riachuelo y barro, donde Competencia y Cooperación no son Contradictorias; porque el Tit for Tat, manera fina de denominar el “Toma y Daca” y/o el “Ojo por ojo”, reina sin oposición; hacer clic aquí y también aquí.

1/ El agente siempre colabora, a menos que sea provocado con una deserción
2/ El agente se vengará ante cualquier deserción
3/ El agente perdona fácilmente una vez que se ha vengado
4/ El agente debe tener una probabilidad mayor de 2/3 de jugar de nuevo contra el mismo oponente.

A pesar del todo el piripipi del 2.0 de lo Virtual, el soft de las redes se ancla en lo hard de las personas de carne y hueso; y sus relaciones, con información que no es visible para el observador, cuando interactúan como un Sistema Complejo.

Acaso, ¿no se dieron cuenta que sucedió con Megaupload  y el FBI?, los herederos de EJH les “rompieron” la inmunidad de un “porongazo”, sin tener que recurrir a los artificios de SINDE y SOPA.

Y la negrada de la Salada “Virtual”, se dedica con entusiasmo a despanzurrar, copiar, reproducir, desnaturalizar y falsificar lo que les puede ser útil; tirando a la banquina las giladas pretenciosas.

Veamos un ejemplo, que esta mas allá de Google, Clarín, la Campera, el Departamento de Estado y anda mais; donde los Mundos Analógicos y Digitales fluyen y se recombinan casi genéticamente.

AMBA, la cocina de la casa de un barrio, que a su vez es una Básica.

En la mesa están sentadas una puntera sesentona, que prefiere que la llamen “Comadre” manzanera, y su nieta casi quinceañera; frente a la “Notebuk” de Cristina y Daniel.

La “abu” es una “coordinadora” del único “insumo” sanitario que abunda en los barrios y asentamientos, Sangre.

Esa “solidaridad” que cuesta lograr en el ABC1; y que la Red Solidaria de Juan Carr sabe que “ellos”, los Voluntarios de la “Comadre”, siempre están al pie del cañón; cuando se necesitan Donadores “específicos” o Volúmenes inusitados.

La nieta, que dejo la secundaria para aportar al “hogar”; paso la “data” de su adorada “abu” a planillas de “Esel”, y le esta buscando la vuelta con el “guglemap” para “ubicarlos” en un plano.

Ahora bien, no solo es data de los donadores y como comunicarse con ellos; para pedir sangre no es suficiente un MSM, infringe la “etiqueta” solidaria.

Los Pérez están de pica con los Comiso y los Ayma, porque el Maty se separo de la Naty para juntarse con la July; y por lo tanto hay que encontrar sustituto, o comenzar una “negociación diplomática”.  

Pero, como descubren abuela y nieta; la “sabiduría” de la primera puede, y debe, ser transcripta a idioma digital por la segunda; generando la “eficiencia” de la que tanto hablan los “Idóneos” 2.0; que gastan 10 veces más tiempo frente a las pantallas.

Y ganan 50 o 100 veces al mes, lo que logran con changas la vieja y la piba juntas.  

¿Puede ser “cooptada” la nieta por los pulpos que menciona Lucas?, la experiencia de los últimos 60 años dice que es extremadamente difícil.

Así como los “Pibes chorros” convirtieron el Gangsta Rap en la Cumbia Villera, los Wachiturros transformaron (desnaturalizaron) el Pop Disney de Spears, Aguilera y NKOTB, y los pelilargos de La Perla del Once dieron vuelta como una media el Rock and Roll.

Los Neobarbaros irrespetuosos desventrarán los “Gadget”, para descubrir como funcionan; y que utilidad, al margen de la patente y el uso “correcto”, puede obtenerse.   

Son los putos amos de lo que esta más allá de las Murallas de la Ciudad Countryla Tolderíadonde el Estado brilla por su ausencia, y la Ley del Mercado (aka Jungla) lucha a brazo partido contra el Toma y Daca.

En resumen; Lucas, pendejo, no te rayes por la Inopia de la Gilada; los Ash Williams suburbanos, Discretos y Operativos, se preparan para volver a enfrentar el  Army of Darkness.

Carga tu Itaka, mientras yo pongo en marcha la motosierra.


PD, ¿Cómo esta la nieta?, es Carne de Presidio…, para los mayores de 18.
A sus casi 15, tiene el cuerpo de Traci Lords a su edad, y el temperamento de Myra Gale Brown; pero en versión “morocha”.


Link original