miércoles, abril 17, 2013
El cacerolindo.
El cacerolindo se aproxima más organizado. Está bien, la derecha aún tiene por delante cumplir con su parte del ordenamiento republicano. Y hacer más presentables las consignas brutales. Espontáneas e imbéciles de los citoyens. Que sufren de una prolongada malaria ideológica. Andan desesperados. Por que, justamente, la derecha, organizada políticamente, se subsume, se subyuga a los intereses alejados del Partido Clarín, que no tienen que ser necesariamente antagónicos, pero la protesta expresa el lugar que al Partido Clarín debería corresponderle: acompañar, sin su tango estéril, y si por eso hay que acotar la defensa descarnada de sus negocios ilegales, y bueno, daños colaterales, expresan a gritos desarticulados los citoyens.
Crecerá en volumen político, probablemente en número de asistentes; dada la impotencia manifiesta de los partidos opositores.
La derecha, estas generaciones nuevas, metidas en sus cuevas donde el sentido común es salvaje y retroalimentado sin saltar las medianeras del corte de clase, estrena la calle. Posa sus zapatitos blancos en la vereda. Sin "pisar el césped, porque es de todos" justifican, un poco la escuálida convocatoria anterior, otro poco se ufanan de un institucionalismo a las trompadas que no entendieron ni entenderán y otro poco exaltan, derrotistas aún, su esperanza por volver a asaltar las finanzas públicas. Con su moral de bandoleros.
lunes, abril 15, 2013
Sobre Lanata y el informe de Lázaro Báez
1) En el audio que subí en este post, el diputado -del partido de De Narváez, abogado y periodista- Mauricio D Alessandro me pone como ejemplo de honestidad, cosa que agradezco pues entiendo, desde su dispositivo de significación, como un elogio, entendiendo también que su dispositivo de valoración del kirchnerismo no es el mismo que el mío.
2) Lanata lo corta, con un interrogante profundo. Me abstraigo de su intencionalidad política, no del todo, sino que acepto el desafío de pensarlo porque la intencionalidad política no implica que su investigación pueda ser verdad y el interrogante que formula al espacio simbólico que integro, pueda ser correcto.
3) La investigación en cuestión está entera en el post anterior.
4) Como televidente, como hombre apasionado por la política y como periodista (citado por las personas en cuestión cuando les conviene, jamás sino les conviene: cosa que me da cierto rencor, pero bueno) me parece de una contundencia inusitada. Hay personas autoincriminándose delitos gravísimos, cosa que no es frecuente, bah, todo lo contrario. ¿Queda un hueco, periodísticamente, entre Lázaro Báez y Néstor Kirchner? Sí, queda un hueco, no prueba que haya habido complicidad entre ambos en este caso; PERO, no es un juicio ésto, es periodismo, con intereses e intencionalidades, y yo tampoco tengo ningún elemento para desvincularlos a ambos.
Insert: Vamos al núcleo: ¿se puede tolerar la corrupción en pos de valores superiores? Para organizar la pregunta: como en promedio todos esperamos como piso la moralidad pública; y apoyamos la Asignación Universal, la orientación estatal de la economía (que tiene en la obra pública un pilar fundamental) la ley de medios, la política exterior latinoamericanista, y así, al encontrarnos con fundadas sospechas de corrupción, ¿qué debemos hacer?
5) No hay que tolerar la corrupción pública, jamás. Porque parte de la premisa de que la apropiación privada de los bienes públicos está bien. Y no, está horriblemente mal, razón por la cual los kirchneristas queremos que no haya cautelares para el usufructo de un predio robado por la Sociedad Rural en Palermo o que el Partido Clarín usufructúe ilegalmente el espectro público donde están emitiendo las señales ilegales.
Esa misma razón nos tiene que llevar a repudiar la corrupción de un funcionario público, por más que coincida, o diga coincidir (en el fondo tiene una contradicción enorme) con nuestros idearios.
6) ¿Qué hacer ante ésto?
En primer lugar, aceptar que los mecanismos legales previstos en la literatura jurídica y la práctica efectiva del Poder Tribunal no dan los resultados esperados. La salida teórica, de corto vuelo y manifiesta impotencia política de que "hay que cumplir la ley" lleva al plano de la moral, con resultados a la vista catastróficos, lo que esta respuesta que escribo ( y nadie me pidió) trata, en aras de la eficacia del castigo a los corruptos, de sostener en el campo de lo político. ¿Qué hacemos?
¿Cuáles mecanismos cambiamos?
7) Tras sostener que la principal amenaza al proceso político que defiendo y aliento, al kirchnerismo, es la alcahuetería y la corrupción, me parece también coherente y una salida, tibia, la reforma judicial
8) que la aristocracia del Poder Tribunal esté obligada a mostrar su declaración jurada de bienes no es hacer magia, de acuerdo. Pero es mejor, para rastrear el crecimiento patrimonial de los funcionarios juidiciales que salvan a los funcionarios ejecutivos, por ejemplo.
Pero, en conjunto, aunque creo que va en un sentido, reitero, tibio, de mayor control de los mecanismos institucionales que combatan la corrupción, entiendo que se podrían agregar más propuestas desde el campo opositor y enriquecer estas reformas. Me parece cínico oponerse a cualquier reforma, porque eso es darle la derecha al actual statu quo, que ha permitido que estas denuncias queden en la nada.
9) La honestidad pública debe ser el piso de cualquier discusión política, sólo así podremos evitarnos otro fracaso como la Alianza, otra década cínica como el menemismo y no mezclar los negocios ilegales de Héctor Magnetto, o cautelarizados en el espectro público o la Asignación Universal por Hijo con las gestiones de Jaime y Shciavi, por ejemplo. Para lo cual, necesitamos ahorrarnos nociones higienistas, de maldisimulado racismo, que asoman -y no es el caso de D Alessandro ni Lanata- en ésta situaciones: como por ejemplo, que el peronismo es corrupto o que los nuevos ricos intrínsecamente lo son. Como si los Mitre, Martínez de Hoz, Ratazzi, Bulgheroni, digamos, mearan agua bendita.
10) De la misma manera que no es válido defender la corrupción en aras del proyecto político, o para ponerlo en términos más simples, así como no es válido defender la corrupción en aras de la Asignación Universal por Hijo, no es válido, y ahora yo se los pregunto a ustedes, Lanata y D Alessandro, denostar la Asignación Universal por Hijo o un proyecto político porque algunos de sus integrantes, y si quieren los más encumbrados, son corruptos.
11) El viejo ideario nacional y popular, las posiciones progresistas y de izquierda, son tan legítimas como sus contrarias y contienen tantos inmorales como sus contrarios; y las posiciones políticas no se pueden deslegitimar desde ahí si se pretende enfrentar el cinismo -que existe, no lo niego- de legitimar inmoralidades públicas desde lo bueno o supuestamente bueno del proyecto político.
12) Sobre el final del programa de TV, como en el audio radial subido, Lanata hace el interrogante que intenté, en voz alta, responder. No es una respuesta ya pensada, incluso es un desafío que hizo dudar mucho sobre si no tenía razón. Lo cuento porque me parece una oportunidad para comprender la importancia de la pluralidad de medios de comunicación. Y porque creo en la importancia de revisar, periódicamente y aunque duela, las convicciones por las que alguna vez quisimos cambiar el mundo.
Para revisar si nuestras viejas razones siguen teniendo sentido, frescura y vigencia
La reforma judicial
Y recordando a Jorge Enea Spilimbergo, además, Alejandro Horowicz acá cuenta el caso de dos hermanas -jóvenes y pobres, naturalmente- que fueron condenadas por defenderse de un intento de violación. El violador pasó a ser víctima.
Los casos de este tipo son innumerables y quienes trasciendan la clase media alta y de ahí para arriba hasta las clases altas -la franja social que elabora y a la vez se opone a los tibios proyectos de reforma judicial- conocen estos casos de a montones.
Los lectores más viejos de este blog, también. Se me viene una a la memoria. Escribí para Ni a Palos, en Miradas al Sur, el caso de una chica que murió ahogada en un pozo de la empresa de agua de Salta en unas tierras en litigio. La chica, naturalmente, era joven y pobre. La policía, como no habían sido ellos (fue un accidente, en principio) torturó al novio, lo hizo confesar del asesinato y, como era indígena y el cuerpo no aparecía, le hicieron firmar que se la comió.
La hermana, que había ido junto con un cacique de poco fiar a la comisaría a denunciar que su hermana se había caído en el pozo, también fue torturada.
Luego y por azar, encontraron la chica, que vivió varias horas antes de morir, o sea, cuya muerte adolescente se podría haber salvado, si la hubieran buscado.
Todos los procedimientos fueron ordenados por un juez que aún continúa en su cargo, más preocupados por el enorme negocio del "asunto indígena", que se vende como caramelos entre la bruta prosapia porteña y yo señalaba el rol del juez en ese caso. La única repercusión que tuvo el asunto fuera de Salta -donde rápidamente me corrieron de los medios de comunicación, por señalar al juez y no a los policías, que fueron apenas suspendidos- fue en Buenos Aires, en Radio Nacional. Donde puntualizaban el tema de que la chica era indígena.
A mí, como no soy racista, esos temas no me importan demasiado excepto desde la perspectiva de conocer los negociados inmobiliarios que se hacen con los denominados -por los jueces- caciques.
Me interesaba la naturaleza judicial, que podía continuar con sus negocios inmobiliarios sin necesidad del homicidio culposo de una adolescente.
Siempre sostuve que la impunidad policial es funcional a los negociados de los jueces, pero que es más fácil golpear sobre la mano de obra en un país donde la tortura es sistemática -años después aparecieron videos de torturas en comicasías salteñas: el caso quedó en la nada. Ese cuento de los derechos humanos (repito: CUENTO) tiene un preciso corte social, racial y económico sin cuyo abordaje muchos tienen, en su ineptitud para la coherencia mitológica, que mentir su biografía nunca funciona para abordajes concretos, aunque ahora y por fin se esté discutiendo un protocolo contra la tortura. Hay que ver sino queda en la nada por la asunción de Susanti Pancho como monarca del estado fundado por Mussolini.
Recordarán también los lectores de este blog la historia del suicidado en la Comisaría 5 de Paraná, que escribió un pacto suicida con su esposa tras secuestrar una niña de 13 años en San Benito y llevarla en un auto, que no tenía ruedas al momento del hecho, del otro lado de la frontera, hasta Brasil, por la ruta 14. Más allá de que el suicidado era analfabeto, estaba en una celda de aislamiento y no sabía manejar.
Los vericuetos judiciales para probar que el gobernador Busti tenía razón, el dinero que se puso en medios de comunicación como el de Daniel Enz -que llegó a escribir un libro, siempre basado en esta misma mentira oficial- yo solamente los podía contar acá.
Distinto fue el caso de la nena de 11 años, deficiente mental, que fue violada por un productor rural de esos tiernos y cándidos y cuyo aborto fue impedido por el gobernador Urribarri al hacerse el boludo con las resoluciones judiciales: cuando merecía echar inmediatamente a los jueces por violar la ley. Lo escribí en Crónica. Urribarri creía que Abal Medina me había mandado a escribir eso por algún intrincado asunto de su carrera política. Son los recién llegados a este asunto de los derechos humanos que por arte de magia imperan en la Argentina.
El conservadurismo se ha puesto en bloque a defender una reforma judicial que abre la caja de pandora. Lorenzetti, el carancho que trabaja para los laboratorios -otra cosa que solamente podía leerse en este blog: así funciona la pluralidad de voces, hay que agradecerle a google, nuestra coporación buena, ja- salió a amenazar el estado de derecho con la coartada, que bien conocen los cárteles de la soja y no solamente por el predio afanado en Palermo por la Sociedad Rural y bien conoce el Partido Clarín, cuyos medios ilegales están sostenidos por la compra venta de cautelares- y la enclenque oposición política conservadora a juntar firmas.
En ese juego de clases medias altas, los sectores populares ni pinchan ni cortan. Pero el sesgo de la reforma, casi en su totalidad, abre las puertas para una posible participación. Por eso, según mi criterio, conviene apoyarla. Eso sí: jamás sin beneficio de inventario y marcando la tibieza de estas propuestas.
La misma posición que cuando se armó el mismo escándalo en el mundo publicado -la gente de a pie es con mucha razón escéptica ante estos debates- por la aún más tibia reforma del Consejo de la Magistratura.
Ahora le están tocando la caja al carancho y la mugre de la Corte Suprema de Justicia, cuyos lobistas se ven en aprietos ideológicos por la clara contradicción. Los quiero a todos, saluditos. Chau.
Los casos de este tipo son innumerables y quienes trasciendan la clase media alta y de ahí para arriba hasta las clases altas -la franja social que elabora y a la vez se opone a los tibios proyectos de reforma judicial- conocen estos casos de a montones.
Los lectores más viejos de este blog, también. Se me viene una a la memoria. Escribí para Ni a Palos, en Miradas al Sur, el caso de una chica que murió ahogada en un pozo de la empresa de agua de Salta en unas tierras en litigio. La chica, naturalmente, era joven y pobre. La policía, como no habían sido ellos (fue un accidente, en principio) torturó al novio, lo hizo confesar del asesinato y, como era indígena y el cuerpo no aparecía, le hicieron firmar que se la comió.
La hermana, que había ido junto con un cacique de poco fiar a la comisaría a denunciar que su hermana se había caído en el pozo, también fue torturada.
Luego y por azar, encontraron la chica, que vivió varias horas antes de morir, o sea, cuya muerte adolescente se podría haber salvado, si la hubieran buscado.
Todos los procedimientos fueron ordenados por un juez que aún continúa en su cargo, más preocupados por el enorme negocio del "asunto indígena", que se vende como caramelos entre la bruta prosapia porteña y yo señalaba el rol del juez en ese caso. La única repercusión que tuvo el asunto fuera de Salta -donde rápidamente me corrieron de los medios de comunicación, por señalar al juez y no a los policías, que fueron apenas suspendidos- fue en Buenos Aires, en Radio Nacional. Donde puntualizaban el tema de que la chica era indígena.
A mí, como no soy racista, esos temas no me importan demasiado excepto desde la perspectiva de conocer los negociados inmobiliarios que se hacen con los denominados -por los jueces- caciques.
Me interesaba la naturaleza judicial, que podía continuar con sus negocios inmobiliarios sin necesidad del homicidio culposo de una adolescente.
Siempre sostuve que la impunidad policial es funcional a los negociados de los jueces, pero que es más fácil golpear sobre la mano de obra en un país donde la tortura es sistemática -años después aparecieron videos de torturas en comicasías salteñas: el caso quedó en la nada. Ese cuento de los derechos humanos (repito: CUENTO) tiene un preciso corte social, racial y económico sin cuyo abordaje muchos tienen, en su ineptitud para la coherencia mitológica, que mentir su biografía nunca funciona para abordajes concretos, aunque ahora y por fin se esté discutiendo un protocolo contra la tortura. Hay que ver sino queda en la nada por la asunción de Susanti Pancho como monarca del estado fundado por Mussolini.
Recordarán también los lectores de este blog la historia del suicidado en la Comisaría 5 de Paraná, que escribió un pacto suicida con su esposa tras secuestrar una niña de 13 años en San Benito y llevarla en un auto, que no tenía ruedas al momento del hecho, del otro lado de la frontera, hasta Brasil, por la ruta 14. Más allá de que el suicidado era analfabeto, estaba en una celda de aislamiento y no sabía manejar.
Los vericuetos judiciales para probar que el gobernador Busti tenía razón, el dinero que se puso en medios de comunicación como el de Daniel Enz -que llegó a escribir un libro, siempre basado en esta misma mentira oficial- yo solamente los podía contar acá.
Distinto fue el caso de la nena de 11 años, deficiente mental, que fue violada por un productor rural de esos tiernos y cándidos y cuyo aborto fue impedido por el gobernador Urribarri al hacerse el boludo con las resoluciones judiciales: cuando merecía echar inmediatamente a los jueces por violar la ley. Lo escribí en Crónica. Urribarri creía que Abal Medina me había mandado a escribir eso por algún intrincado asunto de su carrera política. Son los recién llegados a este asunto de los derechos humanos que por arte de magia imperan en la Argentina.
El conservadurismo se ha puesto en bloque a defender una reforma judicial que abre la caja de pandora. Lorenzetti, el carancho que trabaja para los laboratorios -otra cosa que solamente podía leerse en este blog: así funciona la pluralidad de voces, hay que agradecerle a google, nuestra coporación buena, ja- salió a amenazar el estado de derecho con la coartada, que bien conocen los cárteles de la soja y no solamente por el predio afanado en Palermo por la Sociedad Rural y bien conoce el Partido Clarín, cuyos medios ilegales están sostenidos por la compra venta de cautelares- y la enclenque oposición política conservadora a juntar firmas.
En ese juego de clases medias altas, los sectores populares ni pinchan ni cortan. Pero el sesgo de la reforma, casi en su totalidad, abre las puertas para una posible participación. Por eso, según mi criterio, conviene apoyarla. Eso sí: jamás sin beneficio de inventario y marcando la tibieza de estas propuestas.
La misma posición que cuando se armó el mismo escándalo en el mundo publicado -la gente de a pie es con mucha razón escéptica ante estos debates- por la aún más tibia reforma del Consejo de la Magistratura.
Ahora le están tocando la caja al carancho y la mugre de la Corte Suprema de Justicia, cuyos lobistas se ven en aprietos ideológicos por la clara contradicción. Los quiero a todos, saluditos. Chau.
domingo, abril 14, 2013
Para leerner
1) Sobre la solidaridad, Marcelo Salas
2) Andrés Malamud sobre el Papa y CFK, en El Estatista
3) en La Evasión, Fernández Díaz.
4) Mapa en pdf del trágico sistema ferroviario nacional
5) Manolo, sobre mí.
6) El cándido campo y cómo hasta Patrón Costas se sentiría avergonzado.
7) No somos nada. Yo siempre le erro con cuál chica que se desnuda en tapa de Playboy salir. Hago lo que puedo.
8) La información pública en México, todo re lindo
9) Paraguay y Venezuela, votan
2) Andrés Malamud sobre el Papa y CFK, en El Estatista
3) en La Evasión, Fernández Díaz.
4) Mapa en pdf del trágico sistema ferroviario nacional
5) Manolo, sobre mí.
6) El cándido campo y cómo hasta Patrón Costas se sentiría avergonzado.
7) No somos nada. Yo siempre le erro con cuál chica que se desnuda en tapa de Playboy salir. Hago lo que puedo.
8) La información pública en México, todo re lindo
9) Paraguay y Venezuela, votan
Leo y acuario
1) Si uno se abstrae de la realidad, el fotolog de Guillermo Raffo es lo más (Poco leído, a juzgar por las visitas que el sensacionalista Perfil dice que tiene, números seguramente a la alza: bueno, le acabamos de sumar, vía twitter y desde acá, el triple, de mínima, de lectores: lo merece. Es divertidísimo)
2) Los medios españoles sobre Venezuela
3) María Esperanza Casullo y Susanti Pancho
2) Los medios españoles sobre Venezuela
3) María Esperanza Casullo y Susanti Pancho
Leer...
1) Venezuela
2) Socialismo de derecha
3) La Radio
4) Las graciosas fabulaciones de nuestro coimero favorito, Leuco
5) Edgardo Mocca
6) Coparticipación
2) Socialismo de derecha
3) La Radio
4) Las graciosas fabulaciones de nuestro coimero favorito, Leuco
5) Edgardo Mocca
6) Coparticipación
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