Como es de público conocimiento, los que quieren estar locos no lo están y los que no quieren estarlo, lo están. Pero no es mi intención aguarles la fiesta a este distinguidísimo auditorio por el que, desde ya, por favor, de pie, pido un fuerte aplauso. Y un cálido aplauso, también.
Y por qué no, ahora que está de moda, una ovación de puta madre!
Tengo que comprar hilo dental. Se me ahuecó una carie. Y me quedan los cachos de chorizos ahí, estructurados, como un mecano, tan perfectamente encajados que puedo llevar mi muela a una exposición de la Cámara de la Construcción para decirles que podemos prescindir del cemento.
Razón por la cual aparecería con 50.177 balas que accidentalmente me habrán entrado en el centro justísimo de la frente. Entre otras razones, porque las ferias de innovación en diseño y arquitectura las pagan las empresas de cemento.
Pero está bien.
No aplaudan, pelotudos. Ni cálida ni fuertemente. Todo bien. Los señoritos están en otra, claro. Están más allá del más acá y hasta ahí nomás, por que estos se escrituraron hasta el intermedio entre el más allá y el más acá. Será necesario, entonces, aguarles la fiesta. Porque acá están todos borrachos.
Yo por lo menos...
Hoy supe que el águila que me robó la camisa de comunión se suicidó tirándose de una secoya. No me importa porque la camisa ya no me entra. Y el escalón dejó de ser reposera. Las águilas se hicieron gorriones y los árboles están al alcance de la mano.
Yo no crecí nunca, se achicó el mundo
El aguatero, en los equipos barriales, era menos indigno que el abogado, el gerente bancario o el ladrón que robaba en su propio barrio.
En ese entonces, además, para denigrar al aguatero, el agua era gratis. A nadie se le negaba un vaso de agua. Hoy a nadie se le niega una denuncia en el INADI. La policía simiótica de los ricos.
Los jogadores de fútbol, encima, en ese entonces, tomaban agua.
De la canilla.
Y los ministros y presidentes, también.
Las fiestas, en el campo, las arruinaba, solamente, el aguacero. Se aguaban las fiestas.
De pronto el agua dejó de ser nuestra enemiga. Se aguó el ojo del mundo. Y el arroz aguachento de los perros pasó a ser un manjar.
Quiero ser un barquito de papel en la alcantarilla. Con la soberbia del barco que parte con soja a Europa. Total, el mundo se achicó.
Serví recién, de la jarra de agua, en el vaso del whisky, con una medida, mucha agua. Así lo llenaba hasta el borde, pero lo suavizaba. Y metía la pija, la mojaba. Después la sacaba y se la volvía a meter en la boca de mi amiga. Bueno. Después que acabé se acostó a dormir. Con la murga de gorriones que se para en el balcón. Yo me quedé calmando el perro. Por el timbre. Malos cálculos de sábado. Falta de coordinación estratégica, digamos. Para hacerlo finoli. Y la posterior, ¿está, acaso , arreglada? depresión que me agarra cuando quedé con 3 chicas (porque una siempre arruga, al instante final, el del trío). Últimamente caen, a veces, las 3. Resultado: huyen las 3. Juntas. Quizás al telo de acá a la vuelta. A revolcarse entre esa jalea de clítoris.
La mayor efectividad, según las tendencias del mercado, seguro tiene que ver con que me hago el rebelde y medio marginal. Bah, también lo soy. Pero no soy valiente. Soy loco. Me doy cuenta. Pichón Riviere diría que eso es la salud mental, la conciencia de la propia enfermedad. Cosas que aprendí de Pablo Yulita. Que fue amigo de Pichón. Mi profesor, en la facultad. Menemista. Yo era comunista. La primer clase preguntó a quién le caía mal. Dije (oh, esta boca) levantando la mano: a mí usted me cae muy mal. Bueno, váyase. Y me levanté y me fui. Cuando llegué a la plaza frente a la facultad, algo me arrepentí. Aunque secretamente admiré los huevos de ese tipo. Me había echado de la clase. Así de sencillo. Me había echado para siempre. Primer clase, primer cuatrimestre, primer año. Al tiempo supe que él también pensó algo así de mí. Naturalmente, nos hicimos amigos. Sentíamos, mutuamente, mucho afecto. Y admiración. Aunque él era de derecha,, muy culto, admirador ferviente de Maturana, audaz y me llevaba no sé si 40 o 500 años. Murió hace poco. Yo era de izquierda, culto para ser pendejo, lacaniano, audaz y me sobraban 10 años a mis 18.
Él andaba en un falcon hecho mierda, yo a pata, pero era bastante cheto.
Volvamos. La mina estaba ya dormida y ya roncaba y yo me tomé un trago de whisky rebajado que tenía un olor a meo y vomité sobre el teclado cuando me acordé que había meado, una de las veces que metí la pija, en el vaso, perversiones mal guionadas; volví a vomitar -unos cosas verdes, de tamaño desparejo, capaz que eran duendecitos de Groenlandia- y pasé media madrugada limpiando el desastre y después, como me había olvidado de deprimirme, porque ahora las minas me dan bola y antes no y etcétera y hacía dos noches no salía ni venía nadie a casa para poder acostarme temprano y levantarme idem y trabajar en lo que estoy escribiendo y al segundo día me sentía taaaaan solo que en el colectivo, yendo para Haedo, cuando se bajó, en Liniers, la última señorita de la cual enamorarse en ese recorrido, empecé a idear estrategias para levantarme al colectivero. Desistí de publicarlo en las redes sociales por miedo a que la Asociación de Pelotudos Imprescindibles se diera cuenta y yo pasara de enemigo a socio vitalicio.
Siempre me dieron bola las minas, por miedo a violar las estadísticas (cosa prohibida, además, en nuestro país, como es de público reconocimiento) que aseguran, las estadísticas (oficiales) que si te encarás 252 mujeres en una isla desierta donde solo se salvará de la bomba nuclear que caerá como meteorito desde Marte, la mina que primero te un beso; bueno, de 252 te da bola la hermana de una, que en realidad vive en Suecia pero cree que vos la salvaste a la hermana náufraga del desastre nuclear en la isla desierta. Y llega mañana. Así que te la cogés hoy.
Y de los nervios...
Convengamos que me he esforzado demasiado por elegir mis adversarios, que son los que te construyen socialmente una identidad.
Para muchos amigos, ya está Francella.
A mí me parece un sublime actor cómico. Hablo en serio. Pasa que como Francella no milita, no habla de temas gravísimos que no comprende, no pontifica sobre filosofías que no entiende y no exhibe costados freaks, queda medio como relegado de los mecanismos conservadores que prestigian salamines de rulemanes como si fueran queso de cabra.
En la cosa chiquititita que conozco, donde me manejo, funciona así. Conmigo funciona así. Pero yo vivo de eso. De escribirlo todo, aunque no gane plata, sino me moriría de tristeza. O aburrimiento. O furia. O cinismo. Pero cuando queres ordenar, separar: qué sabés de quien parece mostrarlo todo, te das cuenta. De todo. La escritura es misterio. Pero el misterio de la carta de Poe. El misterio de lo que a-parece, siempre, a la vista. Lástima que no era así.
La actuación es, también, misterio. Un misterio igual de oscuro. Que muestra un parque de estacionamiento. Puras luces. Para que nunca mires los rincones oscuros.
O quizás muestra, objetivamente, todo. Si la obra se llama El Puente muestra un puente. Como si fuera lo importante. Sin el abismo, sin el río, el puente no tiene razón de ser.
Pero un río sin puente es una entidad inapresable. Un puente sin río es apresable: porque quien cruza el puente soy yo. Así de simple. Lineal. Fácil. Pero equivocado.
No cruzás el puente, cruzás el río.
Los precios que promociona la Secretaría de Comercio Interior y que linkeé en este blog, son un tremendo, otro más, bolazo. Un enojoso bolazo.
Mi hermano hace las compras para el Comedor Peralta Ramos. Que tuvo que cambiar de modalidad. Quienes lean mis columnas en El Argentino (que no publico acá pues los derechos no son míos, tampoco linkeo, no las suben) sabrán, o intuirán. Un par de asesinatos. La quema de un ranchito en la puerta de la Sociedad Rural. El asunto es así: hay un patota de jóvenes de Palermo, hijos de las torres, que sale a cagar a trompadas a los intrusos, okupas, changarines y plagas que duermen en las plazas. A través del comedor Peralta Ramos (el dinero que gano de Crónica,donde escribo sin pegarle al gobierno, lo uso para este comedor. El problema es que Cristina se encarga de que los que disienten y no son flanes ideológicos como sus ministros y jefes de gabinete, sufran la falta de derechos laborales, la constante agresión, el peso del estado, el invento de deudas fiscales: les cuento una, Santiago Álvarez, mi amigo, hasta que me harté que Télam-es el presidente de Télam- sea la usina desde donde cargan y me tirotean; me pagó la deuda fiscal que Radio Nacional puso como excusa de tenerme en negro y no pagarme. Je. Hasta me di el lujo de elogiarlo a Pablo Ferreyra...Dios mío, si estos tipos no estuvieran obnubilados por el poder, no se les pasarían estas cosas. Encima lo elogié en Crónica, donde también estoy en negro. Mariano Ferreyra murió luchando contra eso. Bueno, el asunto es que, como Patucho es el líder de ese fracaso que es Nacional Rock, me ayudó pagándome esa deuda para que puedan pagarme. Tampoco me pagaron. Pero lo gracioso es que sigo siendo deudor en el Banco Central, por 300 pesos. Yo no tengo la más puta idea de qué trámites tengo que hacer para pagar esa deuda. Que es sumada con intereses: 300 pesos. O bien, por que ni pregunté, las circulares del Banco Central son falsas. Lo dudo por que estos chantas salen a responderles a dueños de una inmobiliaria, abuelos que quieren ser como Cristina pero con 69.999.990 menos dólares; corporaciones hegemónicas así de very grosas, así que debe ser real porque llevo 6 meses riéndome de eso. Igual, a mí me chupa un huevo. Esos son problemas de ellos. Que tienen muchas propiedades, muchos autos, quintas, campos, negocios, inversiones, muuuuuchos amigos y mucha conciencia social y moral para tirarnos por la cabeza: yo no soy dueño más que de la mesa y la computadora donde arruino, arrimo, arribo, arreo y arrincono mi vida. Y la mesa la compré en una compraventa y la computadora a un amigo de estos de los blogs. Fin del paréntesis) me enteré de esa patota. Y traté de seguirle el rastro y llegué a ningún lado. Hasta que Sobrio, mi perro, se enloqueció y escarbó y había una mancha de sangre y el asesinato fue rápidamente olvidado y, ay, toda la adrenalina, el vértigo, la emoción, luego la decepción, otra vez la esperanza y así. Total no tengo dónde publicar eso.
Excepto mi blog. Ni más ni menos.
Que, de hecho, es lo que estoy haciendo.
El problema es que ninguno de los indicios firmes es válido judicialmente. Y cualquiera me destrozaría las fuentes. Son gentes que llegaron tarde al sorteo de la Década Ganada. Y otros, gánsters, que los contratan o les dan bebidas gratis en sus bares pero los buchonean para cuidarse.
Por ahora, no hay nada que hacerle. Más que eso. Escribirlo. Contarlo.
Decir que esa leyenda urbana, para mí, y no basado en la intuición, es cierta. Y tiene doble apellido.
Al año siguiente vivía en Bs As, al otro año, volví a la facultad, recursé la materia de Yulita. Discutíamos, como locos, a los gritos, en las clases, pero con respeto. Psicología norteamericana versus psicoanálisis francés. En el examen final, por los pasillos tapialados de carteles enojados, en esos años locos donde todos fuimos progresistas, apareció llorando una ex novia mía, que iba un par de años adelantada en la carrera, pero fue a buscarme a la clase porque el novio -desde ese momento ex novio- la había cagado a palos. Nos sentamos en la misma plaza, la de enfrente. No me la encaré ni saqué alfileres del remordimiento.
Puedo ser un pésimo novio, pero me hago querer como ex novio. Me sale bien. El único problema es que soy tan bueno como ex novio que se me nota enseguida, siendo novio nomás. Porque, perdón por esta interrupción científica, pero hay que decirlo: un buen ex novio es el que cuenta las más divertidas historias de mujeres casuales. Y yo tengo las más divertidas historias de mujeres casuales. Eso aleja los fantasmas de volver al útero, a la cama, al noviazgo que por lo general fueron 2 meses de gloria y 18 meses tratando de recuperar esos 2 meses. Sumale el epílogo, 6 meses más. Y eso sin considerar que a dios le encanta embarazar en los epílogos, cuando uno ya estaba con la hermana y ella después de mí se hizo lesbiana. Así todo prejuicioso, como le gusta al pueblo.
Bueno, el asunto es que nos fuimos, era la mina más linda de la facultad, te lo juro, bueno, fuimos a casa, yo estaba borracho, no se me paró la pija, nos dormimos. Sobre el colchón. Poner sábanas era de burgués. O de trabajador, porque encontrar las sábanas entre los libros y apuntes desparramados. Leía, te lo juro, todos los apuntes, de todas las materias, aún las que nunca había cursado, las que estaban en años posteriores. Pero no iba a los exámenes. Fui un pésimo estudiante universitario. No recuerdo si llegue a las materias de segundo año. Probablemente no.
Al otro día lo dejó al gil que le había pegado. Me volvió a ver. Yo me enamoré de nuevo, de eso me acuerdo por que miró la cama: ¡sábanas limpias!
La historia sigue de manera obvia.
Salteo los detalles porque cuando tuve 18 años fumaba 2 atados pero me podía culear hasta el hueco que deja un eclipse. Ahora no, subir una escalera me deja gimiendo. Pero cojo mucho mejor. Ahora que el tiempo es un regalo. Que ando más calmo. Que arriesgo menos. Y que he garchado tanto que tengo una colección crónica de soledades subnormales. Mientras mis viejos amigos me invitan a los asados que hacen en su patio, converso con los hijos, los tíos, las otras familias, me voy último, cuando no hay más vino. Camino y solo, llego, me hago una sopa o unos tallarines, abro un libro, me duermo o escribo algo.
Algunas noches no puedo dormir y me largo a llorar.
Me volví a enamorar de Miss Universidad cuando, sentada en sábanas limpias, dándome la espalda y hablando de los postestructuralistas con bronca, se abrochaba el corpiño. Se dio vuelta. Me miró. Yo tenía la pija muerta pero ascendida sin purgatorio al reino del señor, colgando, con los huevos desproporcionadamnete grandes, hacia la derecha, contra el muslo, desmintiendo mi ceño concentrado en la arborescencia rizomática, la verga es un cachivache colgando del hombre. Dios seguro hizo el muno y el hombre en 5 días, la mujer en un solo día, y vino el domingo, desarmó al hombre, lo volvió a armar, le quedó una pieza afuera, la verga. La colocó así nomás. Y escribió: el domingo, descansé.
Ella no me dio más bola nunca desde que la acompañé hasta la parada del colectivo y se sentó y por la ventanilla, zorra horripilante, ni siquiera me miró. Y el vidrio no estaba empañado. Ni había hojas de otoño. Nada. Agarró su carpeta, sacó unos apuntes, cambió el semáforo, la perdí.
Fui a la facultad al recuperatorio del exámen -que había entregado, por ella, en blanco- y no estaba en el listado. Pregunté a un ayudante y me dijo que yo estaba aprobado. Con el examen en blanco. Yulita me había puesto aprobado.
Con la misma ilegalidad con la que me había, un primer día, echado de su clase.
Todo encajaba. Como un bocado de chorizo en una muela cariada.
Esa fue la primera vez que me tomé mi propia meada.

Boca de urna 8:15am
ResponderBorrarInsaurralde 75%
Stolbizer 36%
Masa 32%
Narvaez 3%
Otros 12%
La hizo Filmus y Artemio con ayuda del indec.
Pobreza 3%
Los fascismos populistas ponen la culpa afuera. Eligen una minoria para demonizar mitad por odio y envidia y mitad por sacarse el peso de una vida de miseria y sufrimiento mas no sea temporalmente.
ResponderBorrarLas causas de la miseria son biologicas.
#FuerzaEvo
ResponderBorrarhttp://www.lanacion.com.ar/m1/1632887-una-carga-de-cocaina-con-la-firma-de-siete-proveedores
Se acabo la plata.
ResponderBorrarSe acabaron las reservas, la de las afjp, las retenciones ya no alcanzan, ya no se puede imprimir mas.
Quien vuelve el boleto de bondi a 1 dolar?
Quien triplica luz, gas, agua y tel?
Quien pone el litro de nafta a 13 pesos?
O pueden pedir prestamo afuera.
O pueden sacar la auh.
O pueden ajustar educacion y jubilaciones.
Pero eso les quitaria el 20% de boludos adoctrinados que no sabe que la pobreza real es 50% sin subsidios.
Y ya no hay vacas, ya no hay petroleo, ya no hay dolares...
Quien se hace cargo de esta kagada?
Se desperdició una decada donde se exportaron 300.000 millones de dolares en soja y se la robaron y gastaron en luces de colores para la plebe.
Matrimonio igualitario ajjajjaj como los cagamos a los de la iglesia jajjajjaja
Mientras tanto desaparecian miles de millones verdes. Y la tribuna boba aplaudia.
Bajamos el cuadro de videla ajjajajjaj como los cagamos a los ancianos jajajjajajj
Y ahora se enteran que era un escudo moral para vaciar las afjp.
Con Cristina semi muerta ya no necesitan esa minoria oveja.
Dime que ostentas y te dire de que careces.
BorrarEl progre ostenta cultura, inteligencia y bondad.
Son peditos que proyectan hasta 3 meses para adelante.
Que quisieron hacer???
Pensaron que la guita iba a durar para siempre????
Dale que va, dale que va...
Y ahora?
10 años sin laburar en los 90, 10 años sin laburar ahora...
Bien adoctrinados a la dependencia dejaron al 30% de la poblacion!
Ni que fuera parte del plan peronista para gobernar siempre.
2016 empieza el tratado de libre comercio con eeuu.
ResponderBorrarEnano borracho roñoso, hoy se te terminan de pasar los 15 minutos de fama.
ResponderBorrarEspero hayas robado suficiente.
pagá lo que debés pelotudo, despues podes dar clases de todo lo moral que sos, un chico de clase media con tristeza que no paga impuestos, eso sos mamerto
ResponderBorrarcarrasco, este post es aburridísimo. sin oraciones gancho que te ayuden a agilizar la lectura. el ir hacia atrás , hacia adelante ; para luego elaborar oraciones que merecen un punto y coma; y que lo les pusiste punto y coma porque optaste solamente por comas y comas. Todo esto, dio como resultado un texto aburrrriiiidddoooo. leí hasta la mitad. despues. escribí esto. ahora subo lo escrito y chau, no sigo leyendote
ResponderBorrarPero vos si que sabes escribir... no te estaran por dar el premio clarin de novela?
BorrarNo lo entendí a Cain en lo de la puntuación y su análisis sobre el comercio con la eurozona.
BorrarNo me gusta cuando se ponen a elogiar y esas cosas de Susana Gimenes pero ahora soy el unico boludo que dice que le gustó el texto.
ResponderBorrarTe lo confirmo, tu comentario es bien onda Susana Giménez.
BorrarYULITA un loco genial. lo que no entiendo es por qué sería de derecha si te pone un aprobado en un examen en blanco. derecha e izquierda se confunden en algún punto bueno? está en el cementerio de paraná? hay que visitarlo.
ResponderBorrarBorracho sin gracia.
ResponderBorrarDiscrepo. Cuando se tambalea, entra a hacer equilibrio y te quiere hacer el 4, ahí la cosa se empieza a poner graciosa.
BorrarCiertamente, su rutina más difícil, pero la más festejada.
BorrarUna especie de don Pelele, pero versión bonsai.
me encanto,Lucas,tomar meo hace bien,hay una terapia medica,muy moderna,de verdad.Beso
ResponderBorrarDe los autores borrachos vernaculos vigentes sos mi favorito.
ResponderBorrarY principalmente no sos un lameculos ex empresario Menemista que garpa concursos y libros con merca de Colombia..