miércoles, junio 04, 2014
Carta de Cristina a Forster
Olivos, Dormitorio Presidencial, 14hs, día miércoles.
Excelentísimo Ricky:
Tienes el agrado de que me dirija a tí en estos momentos donde te necesito para que la carta al Club de París y al abnegado abdicado español no me llene el buzón de Olivos y de facebook de los merecidos elogios que merezco por haber luchado contra la noche más oscura, cuidándoles la casa a los compañeros que no estaban no vivos ni muertos, no estaban. Espero que sepas apreciar desde tu vulgaridad que estoy fundando un nueva paradigma de sintaxis. Así como ya fundé una nueva teoría económica y se las expliqué a esos desgraciados del G-20 que no me hicieron caso y mirá cómo les va: tienen que recurrir a mi solidaridad inaudita para llenar sus arcas. Manga de putos.
Como yo siempre digo, el mundo aún no ha reconocido mi aporte a la Ciencia Económica ni mi profundidad en el devenir del análisis de medios, que es básicamente para lo que fui elegida por dios y por el pueblo, pero más por dios. Y el mundo no quiere encontrar la luz celestial que yo encontré hace un año: primero pensé que era una mancha de humedad, o que el perrico Simón me había meado la pared del hotel (pobre, lo acuchillé en vano) después me llamó Zanini y me dijo que al Genocida lo habían hecho Papa, eureka: es dios, me acaba de nombrar Papisa pal loro! Y el mundo, siempre tonto, no me lo reconoce. Que se jodan por pelotudos. El caso es que con Mauricio, con quien no tenemos ningún pacto, sino solo el sentido común de heredar fortunas familiares malhabidas y estar hasta las manos en la Justicia, nos ha unido la idea de que empieces a conocer la buena vida y así te sientas más comprometido a recorrer todo el país explicando cómo deben pensar las gentes fuera de su miserable egoísmo. La gente, como los intelectuales sabemos, siempre es medio cabeza de termo, convengamos, desde un zócalo les hacen creer cualquier cosa.
Sé que será un honor para tí saber que te he tenido en cuenta y se que estarás profundamente agradecido de mi natural beneficencia magnánima. Incluso, tengo pensado decretar 23 días de asueto para conmemorar que por fin dos grandes pensadores se unieron a trabajar juntos: yo, por un lado, y por el otro, vos Mauricio. Aunque también podrías estar vos, Ricky. Mis asesores me han dicho que has escrito valiosos libros sobre el pensamiento nacional, como uno de Walter Benjamin, el cuartetero cordobés. Aunque a mí me gustaba más Rodrigo, qué querés que te diga.
Me imagino lo orgulloso que estarás tu y toda tu parentela (acá es así: hacemos desembarcar la parentela también, para tener donde sugerir correctivos en caso de que empieces a dudar de mi infalibilidad) de que te haya convocado a divulgar algunas nomás de mis virtudes, pues el pueblo no sería capaz de tolerar saberlas todas. No solo porque no les da la capocha, sino porque morirían de envidia. Y uno para sus hijitos quiere lo mejor. Bue, a veces la cosa falla como en el caso de los hijos reales (de mi realeza) pero leí en la revista Selecciones el caso de un bombero que "sustituía" sus hijos por la comunidad. Muy buena revista, te la recomiendo.
Como sabrás, junto a San martín, Jesús, la Primera Junta y su versión de todos ellos mejorada, porque la historia avanza, como decía el positivista Augusto Costa, bue, la versión mejorada que vengo a ser yo, constituimos un pensamiento nacional único en la nación. Y también en el país. FUISTE A CUIDARRRRRR LOS PRECIOS, TARADO DE MIERDA, FUISTEEEEE!!!! Ay, sorry. Qué verygrositud todo, ¿no?
¿En qué estábamos? Me pierdo un poco en mi gramática. Igual, lo importante es que sepas que alcanzo a percibir tu alegría porque te haya convocado a chuparme las medias. Como buena Jegeliana antibonapartista (porque es Napoleón...lo dejo acá porque mañana los diarios van a decir que escraché a Napoleón) necesito estar rodeado de mi ambiente natural. Que es Jarvar. Y no los amiguitos de mi hijo que son La Matanza y últimamente no sirven ni para una selfie en mi fotolog de facebook. Ay, si todos estuvieran a mi altura. Y no lo digo por dios. Que dentro de todo se porta bien. Cumple bastante con mis órdenes. Más allá de que lo hace porque me tiene miedo.
Bueno, Ricky, me despido. Tengo que irme a las estancias. Ojalá algún día nos crucemos en los pasillos de la Casa Rosada. La extraño tanto... La redecoré yo. Al lado de todos los próceres que más o menos, ellos sí, están a mi altura.
Si necesitás saber en concreto qué es lo que tendrías que hacer, hablá con Lázaro. Tenemos que traducir unos folletos de los hoteles al alemán.
Espero que te sientas orgulloso de estar al servicio mío. De nada.
Cristina Fernández de San Martín, Condesa de Egipto
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