Descubren que De la Rúa sigue volando en el helicóptero con el que se fue en 2001
DOMINGO, 09 DE NOVIEMBRE DE 2008 03:15 ADMINISTRADOR
Lo bueno de De la Rúa es que siempre confirma que lo mejor fue echarlo.
La tremenda incapacidad de Fernando de la Rúa para tomar decisiones y los enredos de la burocracia estatal hicieron que recién ahora se sepa que el ex presidente sigue dando vueltas en los cielos a bordo del helicóptero al que se subió en diciembre de 2001, cuando renunció por la feroz crisis económica, política y social que vivía el país.
"No sabemos bien cómo pudo pasar algo así, pero es cierto", confirmó la ministra de Defensa, Nilda Garré. "Todo empezó a salir a luz cuando vimos en el presupuesto anual una partida de 12 millones de pesos que no sabíamos bien para qué era. Entonces nos enteramos de que es para el combustible de esa máquina, que ya lleva siete años seguidos volando", agregó.
Tras el descubrimiento, las autoridades tomaron contacto por radio con el piloto del helicóptero, quien confirmó que De la Rúa jamás bajó de la aeronave desde que abandonó la presidencia. "El doctor no se decide sobre dónde bajar, y a veces cuando parece que elige un lugar, enseguida se retracta y volvemos a tomar altura", contó el encargado de conducir el transporte aéreo. De la Rúa sólo permite los descensos indispensables para cargar combustible y subir provisiones.
Al ser consultada por este portal acerca de cómo vive la increíble situación, la esposa del ex jefe de Estado, Inés Pertiné, confesó que no había notado que De la Rúa no estaba en casa. "En realidad, tampoco sabía que había renunciado. Qué pelotudo, ningún trabajo le dura", reprochó.
Además de imprimir boletas electorales para Binner, el gobernador soviético de Santa Fe, AGL nos cuenta en este video cómo desde hace más de dos años en pocas horas puede Clarín imprimir su principal diario y, en 50 minutos de avión, tenerlo en Buenos Aires, por las dudas si hay un piquete, je. Digo, ya que el verso de la tapa en blanco no funcionó. "En condiciones de atender la demanda de la región y el país".
No sólo que Clarín y su socio en Expoagro, la muestra binnerista, La Nación, podian editar el diario en sus plantas de Buenos Aires con el papel que subsidiamos con la plata de los jubilados, sino que con amor y cariño, podrían haberlo hecho, tranquilamente, en Santa Fe.
Lástima que Binner no supiera todo eso, y que contrató por adjudicación directa a una empresa que no sabía que era de Clarín para imprimir las boletas por que, claro, no se va andar fijando si esa empresa tiene dueños serios, si tiene capital, si tiene experiencia en estas impresiones (no), si la busca la justicia, quiénes son sus accionistas, cómo su composición, naaa, un gobernador como el soviético Binner, está mirando al futuro, a la Mesa de Enlace, a cosas más trascendentales.
Escribe en Perfil Luis Majul, sobre el libro que firmó:
Por ejemplo, en el segundo capítulo apareceMartín Redradodenunciando que Kirchner lo presionó para que subiera el precio del dólar porque tenía que comprar dos millones de esa moneda mientras él era presidente del Banco Central.
Ya recibido de El Tonto y con un posgrado, fabula que Kirchner presionó a Redrado para que suba el precio del dólar porque Néstor quería comprar y, según El Tonto, Néstor tenía ganas de gastar más pesos en la compra.
En la década del 90 la política iba detrás de las encuestas, cambiando su naturaleza vanguardista por su contra, la retaguardia. Hoy, un sector de ella, la oposición, se maneja con la agenda del principal actor político del país luego del gobierno, el establishment mediático, siguiendo así el derrotero de los años 90 y relegándose. El patetismo es similar y alienta a hacerlo notar y por si alguno confunde la intención, para este gobierno es pura ganancia. Sin embargo, ese accionar desprestigia la política, la degrada, la ubica en un no lugar, huérfana de ideas, la muestra como contrapeso de sí misma, en un momento en que la politización social alcanza niveles dignos de ser destacados. Hoy el tema es Verna y antes fue Cariglino y antes, y antes…
Claudio Gastaldi
Turbados, desconcertados, llenos del odio de la impotencia, todos los días aparecen negando los dichos del día anterior con un nuevo disparate. Hoy la onda es Verna cuya actitud es tomada por Joaquin Morales Sola que se anima a asegurar, “Carlos Verna (candidato a gobernador de La Pampa renunciante) gatilló la más espectacular reacción del peronismo ante el increíble proceso de concentración del poder presidencial”.
Además y como ya se sabe, actúan en tándem con Clarín que también hoy publica declaraciones de Cariglino (uno de los barones del conourbano)que se fue con Eduardo Duhalde y que sale a decir que “Verna es valiente, expresa lo que muchos quisieran hacer y no pueden”.
Conmueve la poca importancia que le dan a la esquizofrenia que generan. De tan burdas sus apreciaciones hacen aparecer como brillante a un gobierno que simplemente utiliza una lógica elementalísima.
Desde hacía más de un mes que a la presidente la habían enfermado, la mostraban deprimida, dubitativa, casi quebrada y con enfermedades de variada índole, no parecía que fuera así, en los actos ella se mostraba exultante, pero insistían. Pretendían generar la idea que ella podía no presentarse a la reelección, creando un vacío de poder. Hasta la habían mostrado confrontando con sus hijos, en especial con su hija que “desaprobaba que su madre siguiera en política”.
Un buen día la presidente dijo que iría por su reelección y que hacía 8 meses que lo tenía decidido. El simple anuncio produjo un desbarajuste, Elisa Carrió afirmó que se sentía “engañada” y ofendió, como lo hace siempre, la señaló como impostora del dolor al llevar un luto durante tanto tiempo, etc. etc.
Vale decir que Carrió se engañó a si misma. La explicación es que se retroalimentan tanto con los multimedios que se terminan creyendo sus propias operetas.
La presidente anunció algo que se caía de maduro pero que, sin embargo, apareció como una movida “brillante”, “genial”, cuando en realidad, no había hecho más que jugar con los tiempos y los plazos legales, algo que en realidad podía hacer cualquiera.
Similar lo que ocurrió con la elección de los vice, el de ella, Amado Boudou y el de Daniel Scioli, Rubén Mariotto. La mostraron monárquica, autoritaria, humilladora, cuando hasta hacía poco la hacían aparecer débil frente al imponente aparato pejotista, incapaz de doblegar esa monumental maquinaria electoral.
A propósito del caso Mariotto, vale recordar que la más variada gama opositora y a efectos de desnaturalizar el apoyo de los sectores progresistas a este gobierno, se mofaba de ellos con el argumento que tenían que apoyar a los” barones” del conurbano bonaerense. Ahora y en vista que esos “barones” están lejos de ser lo que eran y han perdido poder, prueban por otro lado, los azuzan asegurándoles que el “cristinismo” los viene a desbancar y muestran al mismo Scioli al que hasta hace poco alentaban a desbancar a CFK, como un dominado al que acaban de humillar.
Una de las últimas y grandes jugadas mediáticas tendiente a producir miedo, fue que la CGT y el moyanismo habían copado el gobierno. Saltaron con tanta virulencia que es imposible disociarlo del momento en que largaron la andanada : las paritarias, el momento en que se discutían o había comenzado el debate salarial, ¿ que quedó de todo ese humo ?.
Hoy, se sabe que los legisladores ubicados por la CGT en las listas de candidatos, son menos de la mitad de los que tenía hasta ahora.
Como síntesis se puede afirmar que, hoy y en vista de que los “progres” que apoyan a este gobierno se animan a decirlo y no se sienten tan amedrentados como antes por el stablishment mediático, prueban si les va mejor azuzando al peronismo más ortodoxo y a Moyano.
Es lo que explica porque, apenas conocido el nombre de Amado Boudou y Marioto como vices de CFK y Scioli han salido a señalar que, el “cristinismo” (así lo llaman ahora), ha venido a “colonizar” al peronismo verdadero.
Decir boludeces sin fundamentos teóricos es una práctica común de la política. No pasa nada con que sea así. Incluso, la teoría política no es un terreno objetivo ni neutro que quede exento de las luchas políticas que recorren el sentido y disputan por la significación de cada término.
Los conceptos de izquierda y derecha, que reflejan posiciones de la economía política y, para una perspectiva de izquierda, los sujetos sociales que representan, son parte de este campo de disputa.
La derecha argentina, que busca y obtiene, con sus ciclos y vaivenes, representar socialmente a las clases medias y altas, en un andarivel más amplio y complejo dentro de la institucionalidad electoral, más vale, es en términos gruesos una derecha progresista, encarnada en la UCR y sus parientes pobres, el socialismo estanciero, por ejemplo.
Así ha sido en las últimas décadas.
Pero, asistimos a un desconcierto ideológico de una contundencia asombrosa.
Oscuro radical, de formación entre precaria y chamuyera, el diputado radical Gerardo Milman, que responde a la pata progresista de De La Rúa que hoy encarna Margarita Stolbizer, nos cuenta que la teoría sociológica y politológica no sirve para nada, sino que con escuchar en la radio y al pasar a Luis Majul uno puede comprender temas complejos; qué es el progresismo, responde:
Milman: La palabra progresismo ha venido ganando una centralidad importante. Siendo un concepto acuñado en épocas de la revolución industrial e íntimamente ligado al desarrollo incipiente del capitalismo febril aunado al conocimiento científico, ha ido virando hacia lo social con el correr de los años. Lo que en un principio fue sinónimo de desarrollo industrial hoy se ha vuelto un concepto compensatorio, por la vía social, de buena parte de los males generados y proyectados por el capitalismo.
Pero a los aspectos sociales que el progresismo viene a expresar le corresponde también una fuerte encarnadura en términos institucionales, es decir, el progresismo jamás puede ser considerado como tal por vías no democráticas de aplicación, con respeto a la ley y al principio republicano de la división de poderes.
Hoy está de moda ser progresista o arrogarse el título de “progresista”. Jamás puede ser progresista quien coarta el derecho a la información o intenta condicionar o ponerle mordaza a la libertad de expresión. Jamás puede ser progresista quien
gobierna haciendo gala de un discurso de fuerte contenido social sin que sus acciones se orienten de manera enérgica a la mejora de la condición educativa y laboral del pueblo.
Jamás puede ser considerado progresista quien utiliza el aparato y los recursos del Estado para favorecer a determinados grupos económicos en detrimento de otros,
o para condicionar o aplastar las autonomías provinciales o municipales. Ser progresista es también luchar y mantener a la política y al Estado, completamente ajenos de la corrupción y del crimen organizado.
El enriquecimiento personal desde el poder mediante la patrimonialización de lo público, además de un delito, es, por definición, antiprogresista. Depender del viento
de cola de la economía mundial y no aprovechar semejante envión para realizar las transformaciones profundas que el país necesita y el pueblo reclama, es no participar del progresismo.
Buscar llegar al poder por la vía del pragmatismo puro o intentar mantenerse en él para continuar propalando un mensaje progresista cuando, en realidad, lo único que interesa es la perpetuación sin que se generen condiciones donde se conjuguen mayores libertades individuales con mayor equidad social dentro de un proyecto integral de desarrollo sustentable con participación de dividendos laborales, educativos y culturales para los que menos tienen, dista mucho del progresismo con el que me identifico.
Obviamente, este hombre dice puras y duras boludeces, intentando que uno olvide las prácticas concretas que sostuvo con sus tierna militancia. Los asesinatos, por ejemplo, perpetrados con De La Rúa de presidente. No son "chicanas", es la contundencia de la evidencia sobre por qué viven en la marginalidad política los que, como acto reflejo, sacan a relucir una bancarrota ideológica donde las pulsiones tientan a repetir la sarasa de Franja Morada, patético discurso sin anclaje que naufragó tras ponerse el país de sombrero, con coimas en el Congreso, decretazos, asesinatos y corrupción venal y entrega incondicional a los poderes fácticos, del último gobierno de la derecha progresista que encarnó ese oscuro personaje que es Chacho Alvarez y su líder socialista -de la internacional socialista- Fernando De La Rúa. Hoy, reemplazan a De Narváez por Fernando y Binner por Chacho (en defensa de Binner, hay que decir que no es tan hijo de puta como Chacho) sea en primera o segunda vuelta de rosca que se le de a su ideología.
Ahora, nótese que el franjamoradismo ilustrado, considera progresista, perfectamente, a Fernando De La Rúa, ni que hablar a Chacho Alvarez.
No así a otros dirigentes que, según esta caracterización -más allá de reinvindicaciones, sino simplemente para estudiar la boludez atómica de quienes, por charlatanes o por cínicos, pasan por alto las categorías analíticas para proyectar sus puros deseos- serían gentes de derecha personalidades tan disimiles como Fidel Castro, Gandhi, Simone de Beauvoir, Yasir Arafat, Che Guevara, Malcolm X, Rodolfo Walsh, Evo Morales, Leandro N Alem, José Carlos Mariátegui, Patrice Lumumba, Rafael Correa, John William Cooke, Subcomandante Marcos, Hugo Chávez, Franz Fanon, Heinz Dieterich, Carlos Marx, Salvador Allende, Tony Negri, por que la izquierda viene a ser Alfredo de Angelli, Mario Llambías y Hugo Biolcatti. Ajá.
Vuelve Franja Morada, un poco más timorata.
Soldados y soldaditos y heridos por donde se mire. El punto es si, después del tendal, la nueva fuerza Ktiene espaldas suficientescomo para bancar lo que se viene.
(Las negritas que resaltan la amenaza, son del original)
"La mayoría silenciosa, argentinos que trabajamos honradamente y cumplimos con nuestras obligaciones cívicas, convocamos a una marcha.
"Con el lema «¡Basta de inflación, inseguridad, corrupción e impunidad!», convocamos para que el próximo 9 de Julio, en forma pacífica y republicana, los ciudadanos salgan a las calles de todo el país portando la escarapela y una cinta o prenda verde, el color de la esperanza.
"Durante todo el día y en cualquier parte de la Argentina, desde La Quiaca hasta Ushuaia, para demostrar que somos millones los que deseamos el cambio de gobierno. Porque en octubre renacerá la esperanza para nuestro país a través del voto.
"Nuestro espíritu es la sencillez del grano de mostaza, que si crece se transforma en un gran árbol que da frutos en abundancia."
Jesús María Silveyra silveyraj@gmail.comhttp://www.jesusmariasilveyra.com.ar/biografia.aspxParalelamente a su trabajo empresario y literario, el autor ha participado en distintas entidades y organizaciones. Fue miembro fundador de la Asociación de Productores de Granos de la República Argentina (APROGRAN) y de la Fundación para el Progreso en Libertad (FUPEL). Fue secretario de la Cámara de Agentes de Inspección de la República Argentina (CAIDIRA), vocal de la Cámara Algodonera Argentina, y secretario y tesorero de la Asociación de Amigos de Soledad Mariana. También ha participado dentro de la Conferencia Episcopal Argentina en la Secretaría de ecumenismo, relaciones con el judaísmo y diálogo con otras religiones.