jueves, abril 12, 2012

Tótem y Tabú





El problema es cuando se ven estos videos -que tiene, ciertamente, varios años- y se contrasta con la degradación cultural que, aceleradamente, se palpa en el ambiente, la falta de frescura, la amargura, la cosa viene seriamente triste.

Hola, Beatriz Sarlo




Opinión

La era de la desfachatez

Por Beatriz Sarlo | Para LA NACION


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Una historia futura del costumbrismo político podría ubicar el reciente discurso de Boudou como el comienzo explícito de la "era de la desfachatez". Me atrevería a discutir esa fecha fundacional. Boudou merece pasar a la historia, pero el suyo no es el primer capítulo. Su performance decadente y toda su personalidad pública son producto de algo que viene de más lejos. Por cierto, esto no lo exime moralmente, porque eligió ser lo que es.
Propongo otro primer capítulo. Cuando la revista Noticias sacó en tapa a María Julia Alsogaray envuelta en pieles, fue la hora cero de ese viraje cultural que iba a permitirlo todo. Esas pieles esponjosas no cubrían a la mujer de la elite política, sino a una hipotética cortesana del semimundo de las alcobas presidenciales. No era una instantánea robada a la intimidad, sino una toma producida en Las Leñas, con los retoques y brillitos de una fotografía de vedette. Criticada pero incólume, la fotografiada siguió dirigiendo la privatización de los teléfonos. Esto da muchas pistas sobre lo que ya entonces era asimilable. El menemismo corrió los límites, así como la dictadura los amplió en el extremo de la crueldad.
El menemismo no sólo era un régimen sobresaliente por la corrupción, aunque haya sido María Julia Alsogaray la única que pagó con sentencia firme (purgando también la maldición de un apellido), mientras quedó impune la voladura de un polvorín y, casi, de un pueblo entero para ocultar un contrabando de armas organizado desde el gobierno. El menemismo no fue sólo un régimen donde esas cosas sucedían, mientras la Argentina productiva se derrumbaba. También fue el régimen que permitió la impunidad en las costumbres de los poderosos y, en primer lugar, de los gobernantes. Con el menemismo se difunde la idea de que no hay reglas, sino discursos que explican lo que, combinando lo negativo y lo supuestamente positivo, se llamó "transgresión". Paradójicamente, esa palabra, en vez de caer con Menem, se recicló para aplicársela a Kirchner como descripción de una virtud.
Los ricos fueron fashion . A la inversa de lo que sucede en algunos países capitalistas, la tendencia argentina fue parecer incluso más ostentoso que millonario, si esto era posible. En algunas democracias europeas, sobre todo las nórdicas, los ricos (que entregan buena parte de sus ganancias como impuestos directos sobre sus personas físicas) consideran de mal tono las exhibiciones resplandecientes, los objetos brillosos y las marcas demasiado visibles. A veces, aunque cada vez más raramente, conservan huellas de una pretérita discreción. Gastan, pero también contribuyen con millones a obras comunitarias. Se sabe que esa hipocresía o esa moral son preferibles al cinismo del todo vale. En Francia, el estilo de Sarkozy, típico de la burguesía de banqueros y nuevos capitalistas de Neuilly, fue caratulado como bling-bling . No era una crítica al capitalismo sino a los modales groseros, el desenfado en el gasto personal y las amistades vistosas, propietarias de yates descomunales.
Desde el menemismo quedó legitimada la cultura de la riqueza. Sus triviales hitos fueron una pista de aterrizaje internacional, incongruente en medio de una provincia miserable; los trajes brillantes, el cuello de camisa italiano y el nudo de corbata windsor convertidos en uniforme administrativo; el champagne, y una Ferrari roja apta para transgredir velocidades máximas en la carretera (probando el absurdo de los bólidos supercaros). La crítica al gobierno de Menem ha sido por las consecuencias desoladoras sobre la estructura social y productiva. No nos hemos ocupado suficientemente de una transformación cultural, cuyos orígenes están antes pero que el menemismo coronó con la impunidad judicial y la victoria simbólica.
Cuando llegó del exilio, David Viñas, que tenía un ojo sagaz para percibir lo social, preguntaba: ¿quiénes son estas gentes? Caminábamos por Recoleta y Viñas no reconocía lo que, quince años antes, había visto allí. ¿Quiénes son estas gentes? Eran los enriquecidos de la dictadura, que se cruzaban con los viejos ricos que, en la Argentina, pocas veces han tenido prejuicios aristocráticos cuando se trata de dinero o poder. Viñas también había visto "esa gente" cuando estaba exiliado en Madrid y llegaban los turistas con los dólares de la tablita de Martínez de Hoz. Lo que entonces se descubría como novedad se coronó desde el gobierno en los años del menemismo. El capitalismo argentino, que nunca fue muy virtuoso y que no se comporta correctamente sin vigilancia, controles, fiscalizaciones públicas y estatales, organizó un gigantesco carnaval para pudientes.
El kirchnerismo, que dio varias batallas culturales, no rompió con el glam del menemismo. No voy a referirme a la Presidenta. Néstor Kirchner se había enriquecido durante los años anteriores y siguió aumentando sus bienes; sin embargo, su estilo desgalichado era todavía el que llevó a la unidad básica "Los muchachos peronistas", a comienzos de los años 80. Al mismo tiempo, su idea de fortalecer un capitalismo local no tomó precauciones éticas. Los amigos se trasmutaron vertiginosamente en empresarios. En todas partes hay capitalistas del juego, pero no en todas partes tienen esa cercanía con el presidente, para mencionar el ejemplo más conocido. Kirchner anduvo siempre a los manotazos con los capitalistas. Los favoreció, los cooptó, los presionó, les concedió prebendas, se las quitó. Cuando Kirchner viajó por primera vez a España, según dichos de los empresarios que escucharon sus intervenciones, "los puso a parir": es decir que les exigió capitalismo emprendedor, el que necesitaba la Argentina.
Los estilos personales marcan la política. Alfonsín, un hombre modesto; Menem, un sensual, que no interponía barreras entre lo público y lo privado. A Kirchner le gustaba demasiado la acumulación de una fortuna personal para ponerse a dar sermones. A veces lo hacía. A veces, como en el caso del campo, le salió mal.
El estilo tardocapitalista del burgués flamígero, el burgués de relojes, autos y pisos lujosos, casas vulgares con muchos baños, cruceros y ropa de marca, es un estilo de época. Unicamente se modera en aquellos lugares donde el capitalismo tiene la mala conciencia de las desigualdades que genera y no sólo la buena conciencia de las oportunidades que promete. En Berlín, vi a los rusos, en bandas de ricachones felices, comprando pieles y joyas como si la ciudad fuera un supermercado; y también andan peleándose por los pisos frente a Central Park, como si se tratara de miniaturas. Otros países capitalistas no aprueban este dispendio ostentoso que a veces sirve para fogonear el sistema y otras veces para fundirlo. Pero que siempre es insultante allí donde hay un 20% de pobres, o más, como en la Argentina.
Una cultura del "todo vale" se compatibiliza bien con un capitalismo del todo vale, empezando por la corrupción y los negocios de amigos. Es complicado hacer un corte entre el tardocapitalismo y su cultura. El fracaso de otro tipo de organización económica ha demostrado su incompatibilidad no sólo con la democracia sino también con el crecimiento. Pero el capitalismo todavía tiene una doble deuda que no es seguro que pueda cubrir: la decadencia de su cultura en términos éticos y de solidaridad, por una parte; la banalidad de sus principales emblemas de consumo, por la otra.
Boudou pertenece a esta clase de sujetos inconscientes del agravio que produce su perfecta comodidad en el corazón de la cultura tardocapitalista. Tampoco percibe el agravio de su superficialidad. No irrita tanto porque, simplemente, existe Tinelli que concentra la indignación y permite soportar todo lo demás como si fuera un mal menor. Pero Tinelli no es vicepresidente.
Boudou exhibe una mentalidad arrasada. Esto es así aunque la Justicia pruebe su inocencia. La revista, pagada con avisos del Estado, que publicó su pareja, despliega gráficamente la extravagante superficialidad del medio en que prospera. Sobre un escenario como guitarrista de una banda, hoy no enciende el escándalo que atizó María Julia Alsogaray simplemente porque han pasado dos décadas y se ha hecho más profunda la herida de una cultura que se fortaleció en los años 90 y cuyos efectos sobre el imaginario no se han contradicho. Con campera de cuero, Boudou va desnudo sobre su Harley Davidson, por las calles semidesiertas de Puerto Madero.




Aníbal Majul, el pelotazo en contra














Boudou arrojó una bomba a Cristina

Por Luis Majul | LA NACION
Twitter: @majulluis    |   Ver perfil



Amado Boudou, un vicepresidente audaz, acaba de arrojar una "bomba" que puede explotarle en la cara al Gobierno, en general, y en la figura de la Presidenta, en particular (si sobrevive ahora que le entran las balas). Es evidente (¿sí, es evidente que le arrojó una bomba?) que lo hace para evitar ser investigado con rigurosidad y, eventualmente, condenado (pero qué muchacho boludo, hubiera puesto la bomba en tribunales). Sin embargo, los alcances de su embate (explosión) no solamente afectan al juez Daniel Rafecas (no, a no ser que esté al lado de Cristina justo cuando estalla), uno de los más respetados del fuero federal. Además impactan en la propia Cristina Fernández porque (porque se la tiró en la cara), al acusar al ahora ex procurador Esteban Righi de manejar en las sombras un poderoso estudio jurídico que le habría ofrecido a Boudou garantías de impunidad, está sugiriendo, por elevación, que sus integrantes fueron efectivos para operar sobre las causas que se le abrieron a Néstor Kirchner y a ella misma por enriquecimiento ilícito (a la mierda!).
Manuel Garrido, el laborioso ex fiscal de Investigaciones Administrativas que se alejó del cargo precisamente porque Righi le recortó facultades después de que impulsara la pesquisa para determinar si el ex presidente se había enriquecido de manera ilegítima (upa! ni Garrido se autoelogia tanto!), acaba de plantear dos razonamientos impecables. Uno: afirma que Boudou tiene razón cuando sostiene que el estudio de la esposa y el hijo de Righi hacen un lobby poco decoroso, porque él mismo lo sufrió en carne propia (y lo ACABA de plantear, al igual que Boudou). Y dos: dice que el problema es que el vicepresidente, con la aparente anuencia de la Presidenta, no denunció al procurador general por eso, sino por no controlar y maniatar las acciones de su subordinado, el fiscal Carlos Rívolo (impecable el razonamiento: lo sacó de la editorial de Clarín), otro profesional que investiga con seriedad (en la dirección que a vos te gusta) y que suele acumular pruebas incontrastables (onda que el debido proceso es al pedo, pero por qué entonces demora tanto la indagatoria de Boudou?) cuando piensa que el delito existe (No, Majul, queda más elegante que no haya prejuzgamiento). Al margen de esto (¿de qué?), por la importancia política de la figura involucrada, la renuncia del ex ministro del Interior de Héctor Cámpora (el que acabás de bastardear) abre una seria crisis en el Gobierno, de consecuencias todavía impredecibles.
El otro disparo de Boudou que le puede salir por la culata (Majul, las bombas no tienen culata) es la insistencia en involucrar al grupo Boldt como el gran instigador que lo quiso coimear para desplazar a la ex Ciccone y quedarse con el negocio de la impresión de papel moneda (o sea, las denuncias de Boudou están bien cuando te convienen, mal cuando no). Primero, porque sin decirlo, el ex ministro de Economía aparece, una vez más, como un lobbista no declarado de la ex Ciccone, lo que hace más sospechosa la singular nota que escribió a favor del levantamiento de la quiebra de esa empresa. Y después, porque abre la discusión pendiente sobre la connivencia de los gobiernos con los "capos" del juego en la Argentina (síntesis: lo que dijo y te conviene está bien, lo que no dijo y te conviene, lo das por dicho).
Como se sabe, Cristóbal López ha sido uno de los más beneficiados por las decisiones de Kirchner. Todavía se recuerda el famoso decreto de diciembre de 2007 por el que el ex presidente les permitió a López y a su socio prorrogar el contrato de la explotación de las tragamonedas del Hipódromo de Palermo hasta 2032.Y para los que suponen que con la muerte del ex presidente López vería menguado su acceso al poder, hay que recordar que durante todo el año pasado estuvo discutiendo con la misma Presidenta la eventual compra de Radio 10, C5N y otros medios de Daniel Hadad. La operación no se concretó por diferencias en el precio y la oportunidad (o también cabe la posibilidad simple de que sea todo mentira). Pero eso no significa que el empresario no vaya a insistir (jeje), con ese u otros negocios de mayor envergadura, como adquirir, si pudiera, una importante cantidad de acciones de Repsol YPF (si no ocurre, como la presidencia de Macri que anunciaste, es porque hubo diferencias en el precio y la oportunidad. A mí me ha pasado, me quise comprar un Audi pero tuve diferencias con el precio y la oportunidad). Todos estos tejes y manejes (comprobadísimos) desprestigian al Gobierno y, aunque todavía el impacto de la caída de la imagen de Boudou no parece dar de lleno en la figura de la Presidenta, nadie descarta que empiece a afectarla, en un contexto donde la desaceleración económica ya provoca descontento (o sea, no sucedió lo que dije que iba a suceder pero nadie descarta que suceda, me refiero a mi compra del Audi).
Por las dudas, los voceros habituales de Cristina insisten en agitar el mismo fantasma de pánico (¿la bomba o las balas o la culata?) que esgrimieron durante el conflicto con el campo. Es decir: la idea de que detrás de las acusaciones contra Boudou hay un intento solapado de la oposición y los medios de destituir a una Presidenta que acaba de alcanzar el récord histórico con la obtención del 54% de los votos (idea). Para ser sinceros, hay que decir que la oposición casi no existe (gracias por la sinceridad, ya empezaba a creer que el 2% de Carrió era otra IDEA). Y para ser más justos todavía, nunca los medios críticos parecieron tener menos poder "político" que ahora mismo (¿los medios tienen poder político, antes tenían más?). Eso independientemente de que no es vocación de la prensa semejante locura (nooo). Pero más allá de las exageraciones y las chicanas, hay que aclarar que un eventual pedido de licencia del vicepresidente (aclarás que vos no exagerás ni chicaneás porque le pedís que pida licencia: ¿y si pedís licencia vos, mientras fabricás la bomba?) no debería provocar ninguna crisis institucional (naaa, qué le hace una bomba más al vietnamita). Más bien aliviaría la situación de tensión que está soportando todo el Gobierno, incluida la jefa del Estado. La razón es evidente (contame): cada día que pasa se conoce un nuevo detalle del affaire denominado Boudougate (por ejemplo que el affaire es una causa judicial y que el Boudougato no fue citado a indagatoria: podría suceder, lo deseás, bueno, pero no ha sucedido: tenés diferencias con el precio y la oportunidad). Además, al error original de ignorar el asunto a través del ninguneo y el silencio se le están sumando una serie de torpezas cometidas por el propio vicepresidente (ah, ya no hace falta que sea culpable, ya es culpable por ignorarte a vos), como la insistencia en presentarse como el depositario indiscutible de la rotunda victoria de octubre del año pasado. No coincido con los analistas políticos (yo no coincido con el premio Nobel de química) que afirman que Cristina Fernández no puede darse el lujo de pedirle que se aparte o que renuncie (también los analistas políticos dicen que no puedo comprarme un AUDI: yo no coincido), ya que hacerlo sería admitir la tremenda equivocación de haberlo elegido a dedo y bajo su absoluta responsabilidad (¿no sería bueno, sincerémosnos, más allá de exageraciones y chicanas, que la presidenta se suicide?). Me parece que la Presidenta (ESA HIJA DE RE MIL PUTA, decilo, dale!) todavía tiene margen para aceptarle su paso al costado y colocarse del mismo lado que Dilma Russeff en Brasil (queeeeeee?). Es más: creo que una buena parte de sus votantes y también del 44% que no lo hizo vería con simpatía semejante decisión.
Por el argumento para defender el apartamiento del vice no habría que preocuparse. Ya sabemos que hasta hace poco los Eskenazi eran un ejemplo de empresarios nacionales y ahora parecen todo lo contrario (yo no lo sabía). Que el Grupo Clarín era tratado con guantes de seda y ahora se defiende en decenas de causas judiciales que incluyen todo tipos de supuestos delitos y que ponen en juego hasta su derecho a la propiedad de los medios y de Papel Prensa (que vos hablabas bien del kirchnerismo hasta que te sacaron un millón y medio de pesos y ningún fiscal los investigó). Que Hugo Moyano, según el Gobierno, era casi Lula (¿?) y ahora parece una mezcla de Jimmy Hoffa y Augusto Timoteo Vandor. ¿Cuánto podría tardar Boudou en transformarse en un aventurero venido de la Ucedé que pretendió infiltrarse en un gobierno nacional y popular para sacar ventajas personales de su meteórico ascenso? (y calculale el mismo tiempo que tardes vos en decir que es un patriota que se defiende con honra de la Conchuda Montonera)
Tal vez, lo que demore en ser anunciado a través de una cadena nacional o una (no) conferencia de prensa, sin preguntas y con muchos gestos ampulosos. Pero entonces, ¿por qué la Presidenta aceptó la renuncia de Righi y decidió bancar a su compañero de fórmula? (porque para mezclar patos con gallaretas se necesita MI Fórmula Química,ésa es mi diferencia con la Química actual) Quizá porque siente que todavía tiene tiempo y margen político para hacerlo, antes de que la mancha de aceite de la corrupción la alcance también a ella misma (¿Tendrá tiempo de huir de la mancha de aceite antes de que estalle la bomba? ¿Tendrá Carrasco su Audi? ¿Logrará Aníbal Majul, el pelotazo en contra, clonar patos con gallaretas? Lo sabremos en su próxima columna).



Lo único que falta es que el problema de Viviana Canosa sea TAMBIÉN culpa de Aníbal Fernández!

el Fabián Casas de la gente

Tomado del blog Rapsodia Urbana


Fabián Casas, Sin llaves y a oscuras

Poesía argentina | Etiquetas:  | 17 abril, 2011
Entrada
Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.
Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás de mí, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.
De El salmón (1996)

El día que cagaron a tiros a De Angelli, el luchador social ABC1 que hizo una huelga durante 40 años

miércoles, abril 11, 2012

Por una argentina rubia y soberana!

Del blog del Negro Fontova


Es triste, pero no nos confundamos, ciudadanos.
Las cosas por su nombre. Eran usurpadores.
Hace algunos años, en el trágico incendio de un edificio usurpado del barrio de La Boca lamentablemente murieron seis niños, tal vez inocentes pequeños hijos de usurpadores, nietos, bisnietos de usurpadores.
Por eso, haciendo tripas corazón y en aras de la conservación del justo sistema en que privilegiadamente nos ha tocado vivir, tal vez no valga la pena darle tanta importancia a las noticias referidas a marginados de la sociedad, que no hacen mas que infringir nuestra sagrada ley de la Propiedad Privada.
A pesar de que distinguidos periodistas de nuestro país hagan profundas investigaciones acerca de esta calamidad que nos azota, sin otro provecho que el de mantener el alerta de la sociedad.
Tal vez la mayor amenaza sea que estos “debidamente-privados-de-la-propiedad”, desde siempre han respondido simplemente a la primitiva naturaleza, en la que podemos ver que los animales no “poseen” las cosas, a lo sumo las usan, nada más.
Así es, la mera naturaleza, ese conjunto de todo lo formado, en donde no ha intervenido aún el mayor capital de la historia: la civilización humana.
Por eso -civilizadamente hablando- tampoco es muy saludable hacer que aparezca como un acto de solidaridad el hecho de que a los primarios sobrevivientes del trágico incendio sólo los hayan ayudado en forma inmediata y desesperada otros ejemplares de la zona.
Por supuesto, eso no es solidaridad. Sólo se trata de salvajes reacciones primarias, incivilizadas, que los llevan a darse mutuo abrigo, a reagruparse en otros lugares, como en esa
-alarmantemente laboriosa- Cooperativa de Vivienda del Comedor Los Pibes, cuyos integrantes han tenido el “tupé” de crear nuevas fuentes de trabajo (¡qué disparate!) y la imprudencia de construir viviendas dignas para el albergue de esta gente, queriendo así poder infiltrarse, enquistándose nada menos que en el tradicional barrio de La Boca, uno de los centros turísticos mas relevantes de nuestra impecable ciudad. (No nos olvidemos que recuperar la elegancia perdida seguirá siendo una de nuestras más insignes obligaciones)
Aquél trágico día, el Gobierno de la Ciudad, al que la inmensa mayoría hemos votado, sólo comparable al del entrañable colombiano don Alvaro Uribe, no pudo hacer otra cosa que lo debido: mandar a los bomberos a que hicieran su trabajo, pero también a la policía, para evitar algún ocasional acto de vandalismo. Ya se sabe que los usurpadores son gente de cuidado, muy peligrosa.
Y además, convengamos en que el presupuesto de la Ciudad aún no está en las mejores condiciones como para subsidiar indiscriminadamente a esos individuos, sólo ocupados en generar “proles” (de allí el desafortunado término marxista que ellos usan para autodefinirse: “proletarios”). Lúmpenes...
Todo esto a pesar del infatigable, transparente empeño que ponen las autoridades de nuestra ciudad para incluirlos en los planes de la salud, la educación, la vivienda y el trabajo.
En tal caso -y discúlpenme si no puedo dejar de lado a nuestro saludable, porteño sentido del humor- lo propio sería otorgarles un “suicidio habitacional”, al menos.
Sin irme por las ramas, han muerto seis niños, usurpadores ellos, pero inocentes niños, y eso causa dolor en el corazón de cualquier occidental y cristiano que se precie.
También en la Franja de Gaza han muerto centenares de niños, aunque estos como una trágica consecuencia de la noble empresa que los hermanos israelíes llevan a cabo para lograr la exterminación definitiva de un perverso foco terrorista, a la sazón también usurpador, que todavía pretende socavar la libertad, la decencia y la seguridad del gran pueblo soberano de Israel.
En nuestro caso, lo que está en juego, vuelvo a repetirlo, es la Propiedad Privada, la que no estamos dispuestos a ceder a usurpadores disfrazados de desposeídos, a terroristas.
Haciendo un poco de historia, a la civilizada, sagrada Propiedad Privada no fue posible establecerla sino hasta después de la Edad Media, finalmente. En el respetable, aunque nunca bien ponderado sistema feudal, la tierra podía ocuparse, pero no se tenía la propiedad. Esta ocupación implicaba muchísimas obligaciones hacia los dueños. En ese sentido tan sólo los monarcas y la Iglesia poseían la tierra.
Lamentablemente, con el correr de los años, el pretendido “ascenso del proletariado” fue afectando paulatinamente a la importancia de la propiedad real y personal, infranqueable.
Ahora bien, ¿cómo llegar a una solución de este problema?
Obviamente no hay otra vía que el desalojo de los predios usurpados. De la mano de la Justicia. Sin provocar nuevos apiñaderos, como el caso de la Villa 31, de crecimiento alarmante, imparable, otro de los desagradables escenarios de posibles tragedias que ocuparían inútilmente las primeras páginas de nuestros periódicos y las pantallas de nuestros televisores.
Tal vez la estrategia mas eficiente sea la de devolver minuciosamente a cada ejemplar a la tierra de sus ancestros, con la colaboración de los gobiernos provinciales. Así, en zonas naturales, podrían seguir viviendo cómodamente, desarrollando sus costumbres sin alterar la trabajada mejoría de nuestra querida ciudad.
Entretanto, sigamos disfrutando, impulsando, Haciendo Buenos Aires, cumpliendo con el exhaustivo menú de obligaciones ciudadanas, con las que finalmente podremos mostrar a todo Occidente los mejores resultados en materia del cuidado del ambiente y el espacio público, de la cultura, del desarrollo económico, de la justicia social y la salud, mientras atendemos los hospitales, mientras corregimos las escuelas, mientras hacemos las obras para no inundarnos, mientras arreglamos los baches, mientras contamos (¡por fin!) con la distinguida Policía Metropolitana.
Para que los turistas se sorprendan.
Para que todos ellos quieran volver a Buenos Aires, la capital cultural de América Latina.
¡Por una Argentina rubia y soberana!











Piensa en miiiiiiiiiiii




Subido por  el 22/08/2008
Versión original interpretada por su autor, Agustín Lara. Banda sonora extraída de un viejo disco de pasta del año 1943; fue editada y ecualizada para mejorar su calidad sonora, espero haberlo hecho bien, esa fue la intención para rendirle tributo al "Flaco de Oro", cantautor y poeta, romántico entre los románticos y creador de tantos éxitos que otros tantos interpretan sin mencionar su autoría.

Por cuatro días locos

El tipo que jugaba con botoncitos y a desarmar relojes que después los rearmaba perfectos. Excepto por un pár de piezas que, inevitablemente, quedaban afuera. 

Blogger , una empresa de google, en su pelea monopólica -cachafacez esbirros que juegan, claro, a otro nivel- contra otro monopolio, Microsoft, le acaba de asestar un golpe certero. No se trata de duopolios, Microsoft y Google se reparten los componentes del saber, el ocio, la educación y la comunicación, en todas sus esferas digitales; capturando mercados monopólicos. Intenté cambiar la imposibilidad de que a mi mail me lleguen los comentarios sin poder moderarlos desde ahí, teniendo que ir sí o sí a blogger, mi mail es de Hotmail (soy una antiguedad resplandeciente) y bueno, se borraron unos mil comentarios. Una maravilla.
Las agencias que trabajan para Macri y Clarín, como la Ese, de Souto, tienen sus robots mandando pelotudeces todo el día. Pero además, en las páginas independientes de este blog más posicionadas en determinadas palabras que les interesan a algunas empresas chinas, el bombardeo de spam es constante. E ingenioso. Prácticamente imposible de detectar los IP, por ejemplo. El asunto es que no puedo dejar de moderar los comentarios. Y eso me quita mucho tiempo. Al pedo. Cuando en realidad, los comentarios de los blogs migraron a las sobrevaloradísimas "redes sociales"; ese lugar donde conviven chicos ingeniosos con políticos superficiales y carradas de boludos que tienen UNA OPINIÓN  sobre cada programa de televisión existente en el mundo. 
Mamita.
Si ud se fija, no quedó en pie ningún comentario. Pido disculpas. Pero se puede seguir comentando, ya está arreglado, mis amores.

La chica que soñaba con un fósforo y un bidón de gasolina

El síndico Reposo (perdón por la ironía) es un hombre, justamente, de las "redes sociales" pero para pasar papelones. Tenía, hasta hace unas horas, por biografía que era "amante del golf", diosito santo. Después a no sorprenderse con estos voraces arribistas, que suelen mostrar, como perfil de vida, una superficialidad aplastante. Como todos los que, nos vamos enterando, rodean el novelón de la impresión de billetes, ex potestad soberana. Hoy los esbirros de Página 12 muestran al cachafaz del abogado de Boudou como uno que ya no quiere ayudar, debe ser la mafia del blackberry, ese mercado monopólico de la idiotez. El kirchnerismo se divide entre los que temen terminar como Boudou y los que tememos terminar como Rafecas.
Es probable que mañana, jueves, haya anuncios importantes sobre YPF. Puede que se trate, además, de una táctica de comunicación. Pero ese es irrelevante. Lo relevante es que un avance nacional sobre YPF garantiza el crecimiento argentino y sería un paso en dos direcciones centrales y definitivas: la nacionalización de las cúpulas empresarias y un mayor papel del estado en estas mismas cúpulas. Como dijo el Doctor Clarín pretenden quedarse con YPF con la plata de los jubilados, correcto. Pero con algunos detalles. Es la plata de los que administraban la plata de los trabajadores. Y se quedaban con la compra y el vuelto. Hoy Clarín, con estas cosas, parece un personaje de Roberto Arlt, el Rufián Melancólico. Puede, sí, asegurarse que habrá recortes jubilatorios si el estado avanza en YPF. Pero en las jubilaciones de España. Ya puede López Murphi sensibilizarse y sumar su bigote a la Cuarta Internacional. Sería un aporte más a esa tribu de locos, agencia de viajes Cuarta Internacional.

Informe de situación

Tensa Calma, reina la normalidad, 9 años de kirchnerismo lograron que el país madure. Ya estamos como para que vengan los radicales y hagan mierda todo en dos años. Los bares, según informa el Barómetro de Carasco, siguen llenos de chicas lindas y familias de clase media alta. Los supermercados chinos siguen ampliando territorio, para usar metáforas de esa paranoia urbana que es el racismo (la servilleta Libre y la serie El Puntero fracasaron por que el racismo es algo muy sofisticado, para tipos con talento como Daniel Hadad). Los indicadores económicos de la megacrisis siguen dando bien, el país crece. Quizás 5%, según las brujas de la brújula. O las brújulas de la bruja, no sé cómo les dicen a esos chantas de las consultoras. Es una bocha. Menos de lo acostumbrado. En 2009 crecimos 1% y el kirchnerismo perdió las elecciones. Bajará un poco el alza de precios. Que no es lo mismo que decir que bajarán los precios. Y habrá los conflictos sindicales de una mitad de un alto crecimiento. De un mundo que se desarticula, quizás yendo a la nueva fase del capitalismo, cosa que no creo sea mejor que ésta. Los pesimistas, a la larga o a la corta, tenemos razón.
Si Moyano logra ser reelecto es esperable menor confrontación desde la CGT, ámbito de articulaciones de intereses diversos. Si no es reelegido, acorralado en su gremio y su ámbito patronal, es esperable mayor conflictividad. Un dilema de hierro. Si sigue al frente de la CGT será tomado como "un signo de debilidad" y, además, al interior de ese tinglado cultural de enquilombados conejos al escabeche que es el kirchnerismo, podría, además, tomarse así, claro.
Facundo Moyano espera, parece, los acontecimientos. Es, el Wachiturro, el integrante familiar más divertido, el más cercano culturalmente, un corte generacional que aparece en las peores circunstancias. En el 2007 la rompía. Bueno, ahora la está rompiendo, a las pelotas. No, mentira, que nadie se enoje, que siga reinando en el pueblo el amor y la igualdad. De todos modos, los melones siguen sin acomodarse. La realidad es, a veces, exagerada.