s6 m3= desconfigueroa el tecl@do, debe ser que el relato goza de buena salud y
aguinaldo. Me encanta hacer melodramas, soy as÷i. El problema es que hay muchos chantas, pasa siempre que se aburguesan los procesos, un nabo que si se te desconfigura el teclado te empieza, en solidaridad, a conjugar mal los verbos, te molesta menos y te exige menos esfuerzo. Claro que a esos nabos hay que garparles la conciencia. Y son cada vez mas caros porque saben el secreto. Se llama Eterno Retorno de la Politica, que va con acento, pero no lo encuentro.
No es muy dram÷atico, es solamente estupido. Hay que huir de eso para preservar los amigos. El periodismo, así, no se realiza. Sino quedas como esos boludos, todo controlado y zarpado de alcahuete, surfeando la ola de la revolucion inmobiliaria.
Yo no quiero ser Chiche Gelblung pero entiendo que lo compren, despues de todo, aca nadie se toma en serio las ideas, excepto nosotros.
Me echaron de Radio Nacional porque sabian que no me podian pedir que me haga el banana ante los curros, las agachadas y en un contexto de derrota moral, porque estan invirtiendo, de manera idiota, un platal por cada oyente. Yo les salia, para hablar en sus terminos, mas barato. Pero a un costo moralmente excesivo para su situacion. La cosa es asi. Nadie quiere abrir la caja de pandora porque ahi no hay mandarinas y flores de la democratizacion de la palabra, ahi esta la mucama de Chiche Gelblung con cofia, para servirte un te de Miami, son inevitablemente grasas, les sale caro y mal, pertenecer.
Para m
í es un asunto terminado. Yo puedo hablar en una radio por internet y a más gente, pero claro, sin los 15 mil pesos de un sueldo que yo me bajé, bah, primero me subí, después me bajé, todo en el mismo día, mientras les tomaba el pelo.
Llegué y el Fede Vazquez, un tipo inteligente para hacerse el boludo ante la decadencia, venía de guglear "radio" y le dio como resultado un salario de 21.000 pesos, nada mal para ser el primer salario que cobra en un medio de comunicación, naturalmente, te aprieta el repartido de café y le entregás tu voluntad en cuatro patas, me quería pagar 10.000, le pregunté cuánto cobraba él, me dijo, entonces le dije que sino ganaba 22, no.
Todo un problema.
Pero manejable, el tipo está quebrado antes de empezar.
Ojo, estos son los contratos más bajos, nosotros, después de todo, somos tranquilos, más o menos serios. Bue, el Fede, ya gastó a cuenta y a esta altura no va andar buscándose un trabajo, no sabe hacer nada más que adular y adular y adular y adular, bueno, eso que llaman militancia.
Después, fui, hablé con el que lo puso ahí y me bajé el salario.Para joder también. Más vale, yo sabía que María Seoane, la delegada de Magnetto en la revoluciòn nacional y popular, nunca me iba a firmar el contrato y difícilmente me pagaran un peso. Como efectivamente hicieron, pero según la comisión interna que tiene la concesión de esa radio privatizada que subsidia los salarios bajos de los empresarios K, yo sería un menemista metido en sus viáticos, de modo que decidieron echarme. Esta vez, la segunda donde me rajan -la primera fue por matar a Leuco, que en paz descanse- me van a tener que pagar porque hace cuatro meses que me pidieron que me vaya de Radio América para ir ahí. Supongo que no tendré que ir a juicio, sería un papelón, no da.
En fin, veremos, por ahora, no me atienden el teléfono. Y María Seoane hace saber a través de sus amigos de La Política Online que quiso renunciar: es mentira, no tiene dignidad, y en Clarín jamás le permitirían que renuncie. Y en el gobierno menos, sabe mucho. Y los concesionarios de la radio, el sindicato, ni locooosss. ¿Te imaginás si la reemplazaran por alguien honesto? Quilombo total. No, se queda ahí, surfeando la ola. Estos burócratas del relato no se van más hasta que termine su revolución, ahí vuelven a Clarín, piden disculpas, y listo.
No importa, yo fui a cumplir mi parte: yo hago política también, aunque cometo el error de entender bastante de periodismo; cándidos amigos, pero trato de vivir como pienso. La cosa terminó mal. Después les dio ataques de pánico y me trataban de reincoporar y bue, la UTPBA, la empresa que maneja la privatización de facto de la Radio Pública, se puso firme y no hace falta mucha firmeza, sino mostrales las planillas de contratados a las autoridades para que arruguen, arrugaron, fin de la historia.
A otra cosa.
Más vale, tampoco me van a considerar para el programa de TV al que me habían llamado. Yo siempre sé qué pierdo y porqué cuando doy una batalla y la pierdo.
En un par de´días vuelvo a Bs As, me busco otro trabajo -de lo que sea, éstos cándidos compañeros que democratizan el pluralismo de la palabra o algo así, cuando te cierran las puertas te electrifican las demás, y con el Partido Clarín yo, no Clarín, yo, no quiero saber nada- y si no puedo hacer periodismo, voy a seguir escribiendo acá, y si puedo, también, nunca lo dejé, como hacen estos chicos, que cuando engordan y se aburguesan ya gratis no hacen nada y tener un blog es gratis (bueno, tampoco sus escritos valían mucho: pero no creo que les hayan pedido tanto, bah, todo indica que al contrario, pero bue, ahora son funcionarios, tienen miedo hasta a su sombra y se esconden hasta de su propia madre). Y éste blog es muy leído, sé cómo hacerme escuchar, solito, eh. Y no le debo a ninguna corporación ningún favor. No es poca cosa, eh.
Je.
No tengo elementos para cambiar mi posición política y no la varío. Yo apoyo al gobierno por cosas que nada tienen que ver con mi trabajo. Y no espero que los funcionarios sean buena gente ni menos timoratos. Me preocupa el aburguesamiento, la falta de huevos, el rapidísimo adaptamiento a la burocracia estatal que igual, se los va a deglutir. Me chupan un huevo.
Fin del espacio publicitario. Me cansó este tema. Tarde o temprano volveré al periodismo, punto.
Les mando saluditos, eso sí, a mis ex amigos de la burocracia del relato. Ustedes no saben la tristeza que me da que no me inviten más a sus cumpleaños. Lloro de tristeza. Ja. Pero sigo pensando que el principal enemigo de este proceso político que quiero aunque no me quiera, es la alcahuetería y la corrupción. Se los repito: la alcahuetería y la corrupción.
Feliz cumpleaños.