domingo, abril 14, 2013

Juntar firmas




Lo que me he reído esta mañana al enterarme que el conservadurismo ha decidido, en defensa loca del Poder Tribunal, juntar firmas, para nadie, dado que al Susanti Pancho, que se comunicó con dios para preguntarle qué opinaba de la aristocracia judicial, le chupan un huevo, por supuesto, las firmas de la gente bien.
No hay manifestación más patética de una agrupación política -llamarlos partidos a los distintos monotributos es una boludez- que juntar firmas. Es como una feria de fanzines, la condensación de la derrota.
Los proyectos de reformas judiciales son bastantes tibios, no van a cambiar mucho. Abren la caja de pandora, lo cual en sí mismo es un hecho político de alcance aún indefinido. Van, algo vacilantes, hacia una dirección desmonarquizadora. Y la histeria opositora, directamente proporcional a su impotencia electoral, da risa.
Lo único que llama la atención es la poca repercusión de las amenazas de Lorenzetti de crear un conflicto de poderes si e tocan sus curros. No en el bando opositor, conducido por lo más intolerante y corporativo de la derecha, que ya ni se acuérda qué mierda es lo que defiende (¿no es que no había independencia judicial, tarados?). Ahí no pasa nada y todo indica que durante un buen tiempo el conservadurismo tendrá que defender sus intereses con mecanismo extrademocráticos, como el Poder Tribunal. En las urnas están con impotencia sexual.
La Juntada de Firmas -son Guido Kaczka estos chicos, por favor!-le pone un poco de color a la bancarrota, que hoy se privó de una amargura en Venezuela, quedándose acá nomás, juntando firmas.
Lo verdaderamente importante es la amenaza de Lorenzetti, que leerá en el Corán si le están tocando los privilegios una vez sancionadas las leyes reformistas. Ese misticismo constitucionalista se completa con el avezado puntero de la comuna 14 que llegó a dictador del estado Vaticano, Susanti Pancho, que en una magistral jugada de alejamiento de su pasado entregador de sacerdotes a los carniceros de la dictadura militar, echó al único sacerdote -único- que se pronunció a favor del matrimonio igualitario, mientras Von Wernich y Grassi, por citar los casos más conocidos de aberraciones sacerdotales de tal magnitud que al Poder Tribunal no les quedó otra que sancionar, un grande, Susanti Pancho, para dejar otra vez como un boludo a sus partidarios que, más vale, se guardaron la monserga de que el puntero de la comuna 14 era un gran estadista.
Todo muy lindo, exagerado y prepotente, como siempre, putos. 

sábado, abril 13, 2013

De cómo seducir a una bailarina de tango teniendo los más torpes pies del condado.






Cuando Hernán Reibel -vocero de La Cámpora- me dijo "no vas a cambiar el mundo solo, Lucas" le corté el teléfono, más vale. Después me volvió a llamar. Porque me habían des-echado para suspenderme (todo verbalmente, son gente que sabe cómo hacer, y por ende evitar, juicios al estado) por 5 días, bah, tres, pero con el sábado y domingo en el medio.
Y me agregó que "no sos tan importante, no sos el centro del mundo".
Más vale, sólo me echaban a mí. Que lo toquen a él y arde troya.
El tema, a pesar de la censura y autocensura que impera (lo que explica por qué casos parecidos pero menos soretes patronalmente, son tratados de otra forma: la diferencia es la honestidad intelectual y penal) como el tema creció, y crecío porque hay gente que me quiere y otra que coincide y agradezco mucho, en serio, mucho, y entonces, ya no se trataba de mi laburo, que como demostraron ampliamente no les interesa si no es para adularlos a ellos y sus laburos, sino que ahora se trataba del de ellos. Se ocuparon del tema. Después de amagar -me lo decían sólo a mí, obvio, como que yo soy un boludo que recién empiezo en ésto- con que echaban a María Seoane y Federico Vazquez, por la serie de calumnias que desparramaron sobre mí para salvarse ellos. Bueno, me reí: hagan lo que quieran, son sus funcionarios, yo soy un trabajador. Y en muy malas condiciones.
Al final, me suspendían y mientras tanto, Zambayonny quedaba -él tiene contrato- y presentaba temas musicales, como carnero.
Se sorprendieron de que Zambayonny renunciara, en solidaridad. Y que le causara horror aparecer como traidor.
Han olvidado algunas cosas en el camino de la alcahuetería.
De hecho, cuando nombro esta gente se ponen como locos: necesitan la sombra, estar escondidos, actuar siempre en nombre de otros. Son gente rara. Con la cual la discusión política o la política es casi imposible.
Hay que hablar de poder. Solamente. Y recubrir, para que no quede tan cínico (después de todo
están hablando con una persona que no tiene sus mismos valores, como, por otra parte, la mayoría de los seres humanos) con que son  mis amigos. Siempre y cuando no me desmarque.
Sino, como me llamó Reibel, soy un borracho que no entiendo las reglas de juego.
La cantinela de siempre.
Ya los conozco.
Pero a mí siempre me chuparon un huevo, los desprecio, nunca lo oculté, al contrario, me hacen reír
cuando el jefe misterioso les ordena que me manden llamar, como si yo fuera una especie de mucama con cofia que cuando les deja de convenir tiran a la basura. A todo ésto, el gobierno reglamentó la ley de servicio doméstico, de una enormidad histórica. Que regula el empleo negrada y negado. Una enormidad genial lo que hicieron.
Lástima, para mí, que yo tenga que tratar de defender mis derechos laborales, que hoy son menos que los de las empleadas domésticas.
Que por lo menos, tienen trabajo. Ninguno de estos chicos dóciles conocen empleadas domésticas fuera de su estricto ámbito laboral.
Ni conocen la desocupación ni el despido. Pero hacen estas cosas, como la ley que contaba. De manera que hay que apoyar este gobierno.
Aunque sus valores, sus vidas, sus estilos, sus lenguajes, sean lo más ajeno a los mismos sectores que los votan. O a mí. O a la inmensa mayoría de sus militantes. Por eso practican, con tanto esmero y temor, el secretismo. No es una ideología antiperiodística. Ni siquiera es un pensamiento elaborado, es una cuestión más banal. Es esto.
Retomé el control de mi twitter, que había sido hackeado en Radio Nacional, el único lugar fuera de mi casa, donde lo abrí. Es cierto que me entraron a robar a mi casa y yo creía que había sido por ahí, porque me sacaron la computadora y plata en efectivo.
Pero que, tras ir a La Plata a cubrir las inundaciones, hacer desde ahí un programa, cuando no había ningún medio -al otro día, estaban todos los empresarios de medios K, porque leyeron en Clarín que estaba la hija de Cristina, a quien yo no mencioné, trabajaba como una militante más y yo respeto eso- pero lo hice con mi dinero, el que me quedaba. Yo renuncié a la otra radio para venirme a ésta (iba a empezar en enero, todo se demoró: desde enero a ahora, mediados de Abril no tengo ingresos) porque iba como director Federico Vázquez, que pertenecía a mi mismo espacio, aunque él no supiera, ni quiera aprender, nada sobre medios.
Tomé una mala decisión, a la luz de las circunstancias, pero no me arrepiento.
Cuando la Comisión Interna se quejó de que yo haya hecho los móviles- cosa que no hice, transmití, con mi teléfono, desde allá: y trabajé, además, 48 horas de corrido, pero si lo hubiera hecho...¿qué? ¿el problema es que el móvil de Nacional estaba con Scioli? Digámoslo claro, muchachos, yo en cambio estaba en La Plata, entrevistando al Cuervo Larroque (sin hacerle preguntas incómodas: sino me iría bien. Pasa que yo no critico a los que ponen el pecho, critico a los que en sus escritorios y bien sequitos toman decisiones) - y no ellos y los viáticos y etcétera, le recordaron a Vázquez un episodio bochornoso de 15 días atrás. Sí, 15 días.
No había ido nadie a trabajar, ninguna de las autoridades, era un desierto. Y yo tuve un operador suplente.
Estaba solamente el equipo de amigos con el que salgo al aire.
Zambayonny y Pablo Vázquez. No nos dejaban poner la música que querramos por que nadie tenía la llave de donde están los discos, como si no fuera el año 2013.
No nos dejaban conectar nuestras computadoras, tampoco. Por que...
Bueno, en fin. El operador suplente nos dejó hablando al aire solos...y se fue. Simple. Se fue.
Entonces conté al aire que no estaba el operador, que no podíamos mandar el corte, poner el tema, sacar una entrevista, ni parar de hablar, de lo que sea: el operador no estaba, era una joda, así de simple.
Volvió, no sé de dónde, nunca hablé con él. Puso el corte. Terminó el programa sin problemas.
Dicen en la radio que se quejó. Verbalmente. Por escrito, obviamente, no podía. Están los audios.
Lo que sucedió, según me contaron los trabajadores que sí van a trabajar, es lo de La Plata. Más la venia de María Seoane para que me hagan mierda a la primera de cambio.
Cosa que me contaban, desde que llegué, los mismos que trabajan en la secretaría privada de Seoane.
Que sienten cierta simpatía por mí. No sólo por los constantes maltratos de la delegada de Magnetto en Radio Nacional hacia todos los que no sean estrellas de mediso K que van a recibir el subsidio patronal ahí o que sean la Comisión Interna que maneja de hecho la radio privatizada, sino por que pertenecen, cultural y generacionalmente, a lo mismo que yo. Leen éste blog. Se divierten. Se ríen de estos solemnes que se ganan
la vida con adulación, ceremonial y protocolo, y concesiones a los chantas que defienden los derechos laborales de su familia.
Y me acusan de menemista, jajaja. Por unos viáticos de mierda!
Entraron a la página de facebook del programa para sacar dos audios -que igual recuperamos- donde habla al aire, cuatro días después de mi supuesto maltrato...EL OPERADOR! Y nos cuenta que su casa está inundada. Y nos lo cuenta con la mejor onda.
Bueno, me puse triste.
Traté de bajar un poco el tema.
Pero el comportamiento de los que me echaron fue de cuarta.
Así que no les voy a dar el gusto.
El lunes vuelvo a Buenos Aires, voy a ir a cobrar lo que me deben, no descarto -¿siempre voy a ser el boludo que negreen total yo no hago juicio?- "iniciar acciones legales"
(ji ji ji: qué feo suena eso) por mi despido, el trabajo en negro y el maltrato y voy a aceptar alguna de las muchas ofertas laborales que tenía y se multiplicaron desde que fui despedido sin causa legal de Radio Nacional. No me van a callar, en algún lado, voy a éstar. Y sino, esperaré. Trabajaré de otra cosa. Quizás no sea mi momento.
Quizás no hay espacios para la voz que expreso. No lo sé, veremos.
Adonde vaya lo haré, si acepta, con mi amigo Zambayonny, que tuvo la nobleza de comportarse como un tipo decente.
Nada de ésto modifica mi posición política. Tampoco antes me creía -y lo escribí mil veces- sin reservas lo de la pluralidad de voces.
Yo no aposté por la ley de medios esperando reventar la banca en los casinos de Cristóbal López.
Antes tambiéen creía que la alcahuetería y la corrupción le hacen más daño
a este proceso, que viene algo aburguesado, que el partido Clarín y la oposición.
Antes también lo decía.
Y con más fuerza lo decía.
Ahora no hace falta gritarlo. Ahora soy una muestra gratis de lo que denunciaba.
El jueves, también llevé, lo conté al aire, donaciones de Nacional Rock, donaciones que jamás se les ocurrió hacer. Cosas que compré yo, enfrente de mi casa, cuando Pablo Vázquez, en su auto, me pasó a buscar, con la plata que me quedaba compré mercadería que metimos y llevamos, en nombre de todos, incluidos los que desde ese momento empezaron a planificar cómo echarme. Para defender unos viáticos miserables que yo les arruinaba.
Tres días después volvía a ser el borracho que, encima que hablo mal del Papa, quiero cambiar el mundo.
Qué déjà vú , muchachos:

estoy leandro

1) No te enamores de aquel marinero bengalí: no sigas el discurso de los medios,e stimado opositorco

2) Cómo hacer una campaña electoral

3) El reconcoro y su ausencia

4) Mitos y realidades en las tragedias.

5) Sistemas hídricos

viernes, abril 12, 2013

El milico, el cura y el gaucho: la santísima trinidad de la patria



Tengo ganas de pasear, caminando, por la vía láctea. Regar un macetero de un árbol de limones. Sentarme, en alguna plazoleta de la luna, a tomar mate. Pero me quedo acá, nomás. Me da paja. No tengo nada que hacer. Tengo demasiado tiempo libre.
Leí una genial, sutil y divertida novela de Teodoro Boot, "Espérenme que ya vuelvo". Más que recomendable. Hay buena literatura argentina, se sigue escribiendo cosas que interroguen el presente. Hay que saber buscarla o toparse, de casualidad, y ahí hacer un mapa de lectura que, si se me pidiera opinión, como carezco del defecto de la humildad, la emitiría sin necesidad de estudiar el tema, más vale! Y en ese mapa lo pondría a Boot, que, pobre tipo, le pusieron Teodoro de nombre, mamita.
Hice unos canelones de verdura que no me salieron bien pero lo entretenido es hacer la masa. Y estuve viendo un poco de televisión en la pizzería de la esquina, donde trabaja uno que fue conmigo a la secundaria.
El lunes se casa uno de sus hermanos. Me invitó, tengo que ir. Hace mucho que no voy a un casamiento. Hará, no sé, toda una vida. Los homosexuales, después del primer envión, dejaron de casarse. Nadie quiere casarse porque descasarse es un bardo. El estado, que regula el amor porque al estado le gusta mucho perder el tiempo en cosas opinables, da por descontado que si nadie se descasa es porque sigue casado. Y la verdad es que no. Pero bue, estas cosas, como dice Manolo, sólo le importan a cierta clase social. Y a la religión estatal, el catolicismo. Y nosotros, como a nadie se le escapa, vivimos en un país confesional. Donde las autoridades democráticas, excepto en el Congreso, a veces y por primera vez en la historia, disienten con la cúpula eclesiástica, nuestros ayatolás, y fue un respiro, hasta la asunción de Bergoglio en la teocracia de ese país europeo fundado por Mussolini, pero el en Poder Tribunal el misticismo y la oscuridad medieval es una imposición obligatoria, y  la Cámara de Diputados, que es una vergüenza, es inmoral, tiene una imagen, una escultura de la dictadura vaticana. Porque la Cámara de Diputados está presidida por el dirigente ultraconservador Julián Domínguez, que fue Ministro de Subsidios a la Sociedad Rural, la misma "entidad" que ahora compró una cautelar del Poder Tribunal para seguir usurpando el predio de Palermo. Y sí, como en México y Colombia, a los cárteles de la soja acá les cuesta muuuuucho adaptarse a la ley, qué se le va hacer, sus padres y abuelos los educaron en la delincuencia de clase, no pueden ser de otra manera, tendrían que trabajar. Y eso está terminantemente prohibido en los estatutos de la Sociedad Rural, que es como una fundación de los cárteles de la soja para financiar, como en México y Colombia, partidos políticos que defiendan sus intereses. Bueno, el Papa -se le dice así al dictador de la teocracia vaticana- responde a esos intereses bizarros: el choreo de predios, como el de Palermo. Antes, cuando los militares no cordinaban el show de la solidaridad y la ineficacia, sacaban los tanques a la calle, como en México, en Colombia, para defender los cárteles del campo.
Qué linda canción, cantada así, además:


Me voy a dormir. Antes de internet me acostaba a esta hora los sábados porque los domingos me levantaba temprano, leía todos los diarios locales y cuando llegaban los diarios de Buenos Aires, tipo 11 de la mañana, pasaba todo el día leyéndolos. Hasta el suplemento de countrys de La Nación, el diario que evade impuesto y de esa manera, como hace Fontevecchia, se financian. Con nuestro dinero. Bueno, el diario La Evasión, además, con Papel Prensa. Y desde hace un año me deben, qué miserables son los Mitre, 440 pesos. Más de un año hace. Más vale, la familia Mitre está ya dentro de los morosos incobrables.
Qué lindo es este mundo de los blogs, hay amigos, cosas buenas. También hay, ahora, un cierto recambio, que viene bien, algunos se aburguesaron. Yo los leo a todos. Son un termómetro, más sincero y profundo, del mundo de lo publicado. Así que aprovecho para agradecer a los que salieron a bancarme, me da un poco de cosa, de verguenza, y no quiero mencionarlos porque bue, ya saben, ahora tengo una enfermedad contagiosa, una alergia mortal, jaja, uh, ahora que pienso, pobre Teodoro, pero aclaro que no lo conozco ni tiene nada que ver conmigo, ¿ok?
Ya volveré a andar por Buenos Aires, mientras no se organice el Sindicato de Mujeres Hermosas, que ahí sí me exilio en Tailandia, tengo muchos amigos y ahora, sí, buenas noches. Que sueñen con los angelitos, como Etchecopar.

Hola, chicoooooooooooooooossss


s6 m3= desconfigueroa el tecl@do, debe ser que el relato goza de buena salud y aguinaldo. Me encanta hacer melodramas, soy as÷i. El problema es que hay muchos chantas, pasa  siempre que se aburguesan los procesos, un nabo que si se te desconfigura el teclado te empieza, en solidaridad, a conjugar mal los verbos, te molesta menos y te exige menos esfuerzo. Claro que a esos nabos hay que garparles la conciencia. Y son cada vez mas caros porque saben el secreto. Se llama Eterno Retorno de la Politica, que va con acento, pero no lo encuentro.
No es muy dram÷atico, es solamente estupido. Hay que huir de eso para preservar los amigos. El periodismo, así, no se realiza. Sino quedas como esos boludos, todo controlado y zarpado de alcahuete, surfeando la ola de la revolucion inmobiliaria.
Yo no quiero ser Chiche Gelblung pero entiendo que lo compren, despues de todo, aca nadie se toma en serio las ideas, excepto nosotros.
Me echaron de Radio Nacional porque sabian que no me podian pedir que me haga el banana ante los curros, las agachadas y en un contexto de derrota moral, porque estan invirtiendo, de manera idiota, un platal por cada oyente. Yo les salia, para hablar en sus terminos, mas barato. Pero a un costo moralmente excesivo para su situacion. La cosa es asi. Nadie quiere abrir la caja de pandora porque ahi no hay mandarinas y flores de la democratizacion de la palabra, ahi esta la mucama de Chiche Gelblung con cofia, para servirte un te de Miami, son inevitablemente grasas, les sale caro y mal, pertenecer.
Para mí es un asunto terminado. Yo puedo hablar en una radio por internet y a más gente, pero claro, sin los 15 mil pesos de un sueldo que yo me bajé, bah, primero me subí, después me bajé, todo en el mismo día, mientras les tomaba el pelo.
Llegué y el Fede Vazquez, un tipo inteligente para hacerse el boludo ante la decadencia, venía de guglear "radio" y le dio como resultado un salario de 21.000 pesos, nada mal para ser el primer salario que cobra en un medio de comunicación, naturalmente, te aprieta el repartido de café y le entregás tu voluntad en cuatro patas, me quería pagar 10.000, le pregunté cuánto cobraba él, me dijo, entonces le dije que sino ganaba 22, no.
Todo un problema.
Pero manejable, el tipo está quebrado antes de empezar.
Ojo, estos son los contratos más bajos, nosotros, después de todo, somos tranquilos, más o menos serios. Bue, el Fede, ya gastó a cuenta y a esta altura no va andar buscándose un trabajo, no sabe hacer nada más que adular y adular y adular y adular, bueno, eso que llaman militancia.
Después, fui, hablé con el que lo puso ahí y me bajé el salario.Para joder también. Más vale, yo sabía que María Seoane, la delegada de Magnetto en la revoluciòn  nacional y popular, nunca me iba a firmar el contrato y difícilmente me pagaran un peso. Como efectivamente hicieron, pero según la comisión interna que tiene la concesión de esa radio privatizada que subsidia los salarios bajos de los empresarios K, yo sería un menemista metido en sus viáticos, de modo que decidieron echarme. Esta vez, la segunda donde me rajan -la primera fue por matar a Leuco, que en paz descanse- me van a tener que pagar porque hace cuatro meses que me pidieron que me vaya de Radio América para ir ahí. Supongo que no tendré que ir a juicio, sería un papelón, no da.
  En fin, veremos, por ahora,  no me atienden el teléfono. Y María Seoane hace saber a través de sus amigos de La Política Online que quiso renunciar: es mentira, no tiene dignidad, y en Clarín jamás le permitirían que renuncie. Y en el gobierno menos, sabe mucho. Y los concesionarios de la radio, el sindicato, ni locooosss. ¿Te imaginás si la reemplazaran por alguien honesto? Quilombo total. No, se queda ahí, surfeando la ola. Estos burócratas del relato no se van más hasta que termine su revolución, ahí vuelven a Clarín, piden disculpas, y listo.
No importa, yo fui a cumplir mi parte: yo hago política también, aunque cometo el error de entender bastante de periodismo; cándidos amigos, pero trato de vivir como pienso. La cosa terminó mal. Después les dio ataques de pánico y me trataban de reincoporar y bue, la UTPBA, la empresa que maneja la privatización de facto de la Radio Pública, se puso firme y no hace falta mucha firmeza, sino mostrales las planillas de contratados a las autoridades para que arruguen, arrugaron, fin de la historia.
A otra cosa.
Más vale, tampoco me van a considerar para el programa de TV al que me habían llamado. Yo siempre sé qué pierdo y porqué cuando doy una batalla y la pierdo.
En un par de´días vuelvo a Bs As, me busco otro trabajo -de lo que sea, éstos cándidos compañeros que democratizan el pluralismo de la palabra o algo así, cuando te cierran las puertas te electrifican las demás, y con el Partido Clarín yo, no Clarín, yo, no quiero saber nada- y si no puedo hacer periodismo, voy a seguir escribiendo acá, y si puedo, también, nunca lo dejé, como hacen estos chicos, que cuando engordan y se aburguesan ya gratis no hacen nada y tener un blog es gratis (bueno, tampoco sus escritos valían mucho: pero no creo que les hayan pedido tanto, bah, todo indica que al contrario, pero bue, ahora son funcionarios, tienen miedo hasta a su sombra y se esconden hasta de su propia madre). Y éste blog es muy leído, sé cómo hacerme escuchar, solito, eh. Y no le debo a ninguna corporación ningún favor. No es poca cosa, eh.
Je.
No tengo elementos para cambiar mi posición política y no la varío. Yo apoyo al gobierno por cosas que nada tienen que ver con mi trabajo. Y no espero que los funcionarios sean buena gente ni menos timoratos. Me preocupa el aburguesamiento, la falta de huevos, el rapidísimo adaptamiento a la burocracia estatal que igual, se los va a deglutir. Me chupan un huevo.
Fin del espacio publicitario. Me cansó este tema. Tarde o temprano volveré al periodismo, punto.
Les mando saluditos, eso sí, a mis ex amigos de la burocracia del relato. Ustedes no saben la tristeza que me da que no me inviten más a sus cumpleaños. Lloro de tristeza. Ja. Pero sigo pensando que el principal enemigo de este proceso político que quiero aunque no me quiera, es la alcahuetería y la corrupción. Se los repito: la alcahuetería y la corrupción.
Feliz cumpleaños. 

jueves, abril 11, 2013

Apoyo el pedido. A mí me echaron, yo estaba en negro y no me quieren pagar por disentir. Pero creo en el derecho a réplica (vengo de Entre Ríos, jajaja, ahí, bueno, pasó lo que pasó: y una cosa, muchachos, desde los 15 años soy periodista, busquen sus propios archivos, allá en Paraná, el símil de Radio Nacional) Si les sirve, yo estoy afuera y ustedes son el sindicato y apretaron a Federico Vazquez, que es moralmente un mantecol, para que me echen. Y yo apoyo su pedido. Y estoy seguro que después van a ir por la cabeza de quien me entregó de pies y manos, Federico Vázquez. Y ahí, ustedes que son una patota, me van a ver del lado de Fede. Y no voy a discutir ideologías con corporaciones que amenazan con cadenas. Cadenas de esas que usan para rajar a los honestos, a los que no arruguen, a los que no les convienen. A mí, muchachos, no me contratan para que haga periodismo porque tengo esos valores morales que ustedes sienten que deben inculcarle a sus hijos: a mí me contratan para que me calle. Y no pido derecho a réplica, no me callo. Los derechos se conquistan, de este lado del mostrador donde ustedes, qué mierda pueden saber, si son ñoquis. Quieren que cobre el mismo platal, inmoral, que cobran ustedes. Quieren que sea berreta, como son ustedes. Que para defender algunos curros aprietan boluditos con firma y pocos huevos para hablar de derechos laborales. Pero éste es mi espacio. Lo único que tengo y quiero, de lo único que soy y puedo, y es escribir. Muchachos, este título largo, si quieren, me lo responden, lo publico textual: me lo mandan a lucas-carrasco@hotmail.com Mándenmelo que lo publico al toque. Tengo mucho tiempo libre desde que ustedes defienden derechos laborales. Es la segunda vez que me echan, bue, ustedes porque no conocen el lugar donde dicen, los garrotes y las pistolas, que trabajan.No suelen ir, como sus amigos, las autoridades. Y no me arrepiento de haberlos enfrentado. Aunque ustedes sean una burocracia incapacitada moralmente para discutir derechos laborales. Primero echan, luego sacan comunicados de prensa. Manejan la radio de donde me echaron. Yo tengo, solamente, la literatura que intento. En este lugar. Espero, si quieren, sino, todo bien, su mail. Pero quiero que si vamos a discutir ideologías, quiero que quede claro que así como ustedes desprecian lo que soy, mis camisas de saldo, mi sinceridad torpe, la apertura que ustedes ignoran, el chamuyo berreta de ustedes que cobran aguinaldo por fabricar palabras que diga algún funcionario, lo caras que salen las palabras idiotas de ustedes que no se preocupan ni aman las palabras porque a las trompadas son los dueños del estado, así como ustedes me desprecian porque yo vivo de mi laburo, que es éste, quiero que sepan, empresarios de la farsa, quiero que sepan que yo los desprecio moralmente, lo repito: yo los desprecio moralmente. Yo creo que ustedes son una reverenda farsa. Espero su mail. Pero no hablen de derecho a réplica poniéndole una apenas disimulada pistola en la nuca a los mismos boludos que me echaron a pedido extorsivo de ustedes. Espero su mail. Y sí, obvio, también espero no distraerme al cruzar ninguna calle oscura. Yo soy periodista autodidacta. Ustedes son burócratas que custodian su privilegio a cadenazos. Y me cagarán a trompadas, pero no me sale, moralmente, tenerles miedo. No me sale creerles ni una coma. No me sale arrugar ante las extorsiones. Ganaron, muchachos, lograron que me quede sin laburo y ustedes con los viáticos. Los viáticos, muchachos, queda feo, para ustedes, genete acomodada, que gana bien por la gracia de los puñetazos, queda mersa, me parece. Pregunten en su consorcio. O pregúntenle a su jefe, Héctor Magnetto. El sabe sobre medios. Espero su mail. Acá. En este blog. Porque es conmigo, muchachos. No me usen para ir a apretar más a las autoridades, que firmaron, ante su total algarabía, la manera de echarme como un perro. Y no traten de acordar nada conmigo. Saludos a Magnetto y ojalá esta llovizna les oxide las cadenas con las que quieren romperle la cabeza a las nuevas camadas de comunicadores sociales. Nos vemos en el infierno, basuras.


El blogero se quejó al aire desde su flamante programa en la FM NACIONAL ROCK de la “poca profesionalidad” de los trabajadores dela radio, con un discurso sobre los empleados públicos copiado al que se utilizaba en el menemismo para justificar la privatización delos medios del estado.
Tampoco se ahorró cargar contra la organización sindical de los trabajadores y dijo: -"...pero si se atrasan un día en el pago del sueldo ponen el grito en el cielo".
Carrasco confunde la irreverencia con el insulto fácil a los laburantes. Recién llegado a los medios, no conoce mucho de las luchas de la clase trabajadora quizás porque se considera un “intelectual” de alto vuelo. Por eso es bueno explicarle que los trabajadores de Prensa de la Radio Pública estamos organizados como indica la ley.
Hay delegados gremiales que se eligen cada dos años, comisión interna,asambleas y se discuten salarios y condiciones de trabajo en paritarias.
Losque trabajan mas horas de las estipuladas, cobran extras, los feriados y fines de semana también se pagan. Se respeta la jornada de 6 horas como corresponde, y como consecuencia de largas luchas de quienes -entre otras cosas- consiguieron además que la radio tuviera el personal necesario en planta permanente para su normal funcionamiento y evitaron que fuera privatizada.
Ala mayoría, nos gustaría que consiguiéramos cada vez mayor excelencia profesional y crecimiento dentro de la radio, pero muchas veces las diferentes gestiones optan por buscar "voces" que identifiquen la programación con cierta "fama" mediática ya sea por que salen en TV o firman notas en algún diario.
Los periodistas de planta la mayoría de las veces ninguneados por las distintas gestiones somos la columna vertebral de la radio. Cada media hora estamos al aire con el Servicio Nacional de Noticias,informando a todo el país con criterio federal y con 3 panoramas de noticias.
Los trabajadores de prensa con idoneidad profesional todos los días dignificamos el empleo público, a pesar de las frecuentes faltas de infraestructura y la incapacidad de gestión de algunos funcionarios.Por lo anterior exigimos derecho a replica y dejar de ser maltratados al aire en la radio publica que sentimos propia y construimos diariamente.

ASAMBLEA DE TRABAJADORES DE PRENSA DE RADIO NACIONAL

Buenos Aires, 10 de abril de 2013

Mi voz fea por partida doble


miércoles, abril 10, 2013

Y bue.




Primero fue porque quise matar a Leuco. Me echaron de Radio Nacional, esa vez, recién llegaba yo, con un bolsito, a Buenos Aires. Hoy me volvieron a echar, por ir a La Plata a cubrir las inundaciones sin pedir viáticos y pagando las cosas de mi bolsillo. Arruinando negocios sindicales. Las corporaciones. No me voy a ninguna otra radio, no me voy a Clarín ni nada. Cambio de oficio, seguramente.
¿51 muertos y vamos a discutir el periodismo?
Pasa que.
No sé hacer otra cosa y no sé hacer lo que hago de otro modo. Voy a trabajar en lo que salga. Sigo apoyando al gobierno. Y peleando por mis ideas. En Argentina hay libertad de expresión, pero hay que pagar el costo.
No es para tanto.
Cuento ésto acá porque es mi blog personal.
Pero ni me hago opositor ni tengo nada que hablar con los medios que me están llamando. Apoyo firmemente este gobierno. Soy bloguero ultraK.
Que la derecha o los zapatitos blancos del periodismo no traten de usarme para sus intereses. Los audios de la cobertura que yo hice en La Plata, lo que dije de cómo funcionan los medios estatales y los sindicatos, están. Podría no haberlo dicho. Ahora, bueno, me están acusando de maltratar a un operador, de burlarme de María Seoane -que mandó a su secretaria a llamar a un empleado para que me diga que estaba escuchando, eso fue lo grave: yo lo conté al aire- y de no ir hoy a trabajar, cuando sabía que iban a cocinarme, las corporaciones, por los curros.
Lo sabía porque no soy un burócrata, soy periodista. Y aunque todos mis defectos coincidan con el Código Penal, yo saludo a los invisibles, los mozos, las de limpieza, los cadetes, de forma más afectuosa que a las estrellas del firmamentito fiscal. Tengan cuidado cuando van a apretar a un director por los viáticos, puede haber alguno que trabaja en negro pero es invisible -nunca publicó, por ejemplo, una nota en Miradas Al Sur- y puede salir a contarlo.
No es un caso de libertad de expresión. Hay libertad de expresión. Dije lo que pienso, de la manera como lo pienso. Y no me arrepiento ni estoy enojado.
Miceli dijo lo que no piensa y le va lo más pancho. Así es el sistema.
Recién, uno del gobierno, que fue mi amigo, me llamó, ya con distaaaaancia para decirme "Lucas, no vas a cambiar el mundo solo".
Ajá.
¿Pero no tengo derecho a resistirme de que "el mundo" quiera cambiarme a mí?

Puede que el problema sea yo. Incluso, en serio, ahora me siento un estropajo. Hay una medianera, finita y para quilombos, entre mi férrea defensa del ideario kirchnerista y la práctica en niveles medios y así. Pero puede que el equivocado sea yo y no es humildad, no, no, es que estoy un poco triste. Por otras cosas.
Mañana la vida sigue. Y voy a aprovechar, ahora que tengo tiempo libre, para volver a La Plata.
Tengo un pequeño orgullo.
No salgo en ningún diario.
Aprendí cómo no darle de comer a la prensa militante de derecha, al Partido Clarín y los predicadores de moral ajena.
Y en los medios K, la cosa es más simple.
Yo soy puto, drogadicto, judío, antisemita, chorro, maltratador, blando, loco, imbécil, genio, y así. Si no te pueden tirar los archivos, porque a uno no le importa, si no te pueden psicopatear, ni se gastan. Pero hay que saber diferenciar el apoyo a un proyecto nacional y popular y a un tiempo loco, más atorrante que yo, vertiginoso y complejo, que me hizo pasar los mejores años de mi vida y del cual, además, espero más y que se profundice y nos encontraremos, más vale, en la misma trinchera  mañana o el lunes. No, en media hora. Hay que saberlo diferenciar de los menudeos de los medios, marginales, incluso, pero de los medios. El periodismo es otra cosa. Y yo le guardo un hermoso respeto. Que me chupen la pija todos, yo amo el periodismo, como género literario, como voluntad de cambiar, así sea incendiando o poniendo un ladrillo, un sofisticado mundo de mierda.
Si yo tuviera otro oficio, si supiera hacer algo, ni me preocuparía. Pero todo ésto, les digo, sobre todo, a los más pibes, son cosas menores. Cosas de los medios. Que no valen una mierda.
Estas cosas son para los Miceli. A mí me quedan grandes, me quedan lejos, me hartan. Llevaron los ideales a umbrales difíciles de sostener, muchachos, subsecretarios del olvido. Pero yo ya vivía así, eh. Yo ya pensaba así. Yo ya me la banqué, antes de que ustedes, siquiera, le pongan media firma al expediente del socialismo yo ya me equivocaba con una pasión tan linda, tan libre. No había viáticos para soñar.
Y si ahora los hay, yo no los quiero.
Pero en todos lados pasan estas cosas.
Y siempre, pero siempre, tenemos el derecho a resistir que el mundo quiera cambiarnos. Aunque estemos equivocados. Si los que tienen razón hicieron éste mundo, yo puedo trabajar, de cualquier cosa, a reglamento. Pero jamás pensar a reglamento.  Pero jamás callarme a reglamento.

Alguno de estos chicos de la revolución inmobiliaria tendría que haberme dicho " yo por lo menos vine viaticado".
No se les ocurrió. Hubiera tenido más glamour.
La vida sigue. Acá no pasó nada.
Pero si alguien quiere ofrecerme un trabajo, gracias.




martes, abril 09, 2013

Voy leyendo

1) Jorge Fontevecchia y una mirada sensata sobre los decires de los principales dirigentes políticos ante las inundaciones. Acá. 

2) Antes de la Ley de medios había cosas así

3) Escriba, atinado, como siempre. 

4) El fariseo de Miceli por Oscar Cuervo y Hank Soriano

5) Sobre Massa, Omar Bojos

6) Para reírse de los diarios, éste blog