martes, noviembre 27, 2012

La histeria del Partido Clarín

Han sido muchos años de microclima. De impunidad. De mandar. Ahora, cuando se les viene la noche, sienten el frío de la soledad política. Es, solamente, la ley, muchachos. No es para tanto. Han quebrado las reglas mínimas de verosimilitud de ese género literario en crisis, el periodismo; pero a nadie escapa que eso les chupa un huevo. La jugada hiriente es la que les jode los negocios. El oligopolio y monopolio de varias empresas integrantes del Grupo Clarín. Las que estructuraron y dotaron de sentido (y recursos simbólicos y monetarios) al resto de las empresas. Las menores. Las encargadas del producto esencial, el sentido. El insumo indispensable en los bolsones posmodernos de esta tierna argentina. Contenida en el mapa militar. Pero que incluye una diversidad de países informales. Dato solvente que omitieron. Lamentablemente.
Los monopolios comunicacionales no narran lo social, sino que lo quieren uniformizar. Y les salió mal.