martes, noviembre 27, 2012

La inmobiliaria de Clarín.

Fui a un "debate" -esos griteríos televisivos donde los que representan ideas marginales o castigadas electoralmente, son Gardel- y Fernando Iglesias, le pedía a la moderadora, que no lo presentara como parte de la Coalición Cínica. Una verdadera basura. Naturalmente, al comenzar el debate yo lo trataba como de la Coalición Cínica. 
Una persona de mierda, Fernando Iglesias. Mal tipo. Y un sorete. Pero después de apretar a Carrió con irse de su empresa si no lo ponían en las listas, finalmente lo pusieron debajo de otra basura mundial como patricia Bullrrich,  que fue reelegida diputada en la lista sábana, por la empresa de Carrió. Ahora, la saltimbanqui, que festeja en su cumpleaños el Día de la Deslealtad, está en el partido de Macri. E Iglesias está en el Partido Clarín, esperando, en alquiler, que le ofrezcan una candidatura. Por que fue castigado electoralmente. Se lo conocía demasiado. Como a Silvana Giúdice. Eduardo Amadeo. No muchos más.  
Pero días atrás estaba tomando un café en Palermo. Pasó Estenssoro, la senadora que fue escondida en la lista sábana con el otro, no me acuerdo el nombre, que se alquiló al kirchnerismo ahora. Un tipo, no me sale el nombre, con un pasado nefasto en la Facultad de Filosofía y Letras. Una joyita, de esas que compra el gobierno y los blanquea éticamente. Ja. Bueno, Estenssoro, se pasó al rejunte freaks de Binner, después de las elecciones. Una basura de persona. Iba con Norma Morandini, senadora nacional de Clarín, que fue candidata a vicepresidente de Binner. Es, en general, gente sin ética, que ni siquiera creen que deben explicar la violación de los contratos electorales, por favor. Qué chantas. Y cuando se alquilan a otro partido por el que no fueron votados, se van solos. Con sus contratados. No tienen militantes ni lealtades ni compromisos, la juegan de librepensadores pero son un asco antirepublicano, una máquina compulsiva de violar los contratos electorales y usar las instituciones para beneficio familiar. 
Bueno, el asunto es que Norma Morandini y Estenssoro salían...de la casa de Elisa Carrió. 
Mamita, qué mersa más rara. 
Cabanchik, me acordé.
Bueno, ese ahora es nuestro. Hasta que se le venza el contrato.