lunes, junio 09, 2014

Linchar a Boudou

Lima noble que un pillo desmorona
o eslabón que revela una cadena,
crucifijo papal que nos perdona
o gran timbre del juez que nos condena;

 emblemas para todos los rencores,
espejos para todos los encantos
y coronas de australes luchadores
para todos los chorros del relato.

 Amado Nervio; "Mi Verso"

Anoche debatía con mi hermano mayor, kirchnerista, el asunto Boudou. Que, por la epistemología adquirida en la intensa década de normalización nacional, derivó inmediatamente en "el poder de los medios". Una manera de patear la pelota afuera, por cierto. Pero también es una genuina creencia, plena de antipolítica e impotencia reaccionaria, pero eso no quita que mucha gente esté convencida, no de la inocencia de Boudou, que es un Payaso Liberal, sino de el axioma sobre el cual Boudou monta su defensa pública: lo condenaron los medios de comunicación. 
Y no. La que condena es l Justicia, el Poder Tribunal. La condena social es relativa: la misma pena en dos personas distintas no será tomada de la misma manera. Y en definitiva, la condena social en los medios de comunicación de masas es menos real que, por ejemplo, una condena social en un club, en un consorcio, en la sala de espera de un dentista. 
Incluso, en los medios de comunicación, las condenas más duras no las reciben los políticos. A quienes se trata con demasiado respeto. Y pomposidad. Por miedo. 
Mi tesis es que los medios de comunicación no inciden tanto. Bah, mi hipótesis, en realidad es el consenso académico en el campo de las teorías comunicacionales. 
Que buena parte de la sociedad -acá y en occidente- esté convencida que los medios de comunicación formatean la cabeza de la gente, no significa mucho a la hora de desentrañar el alcance verdadero de los medios. 
Hace apenas cinco siglos la mayoría de la gente creía que la tierra estaba sostenida por elefantes. Hace apenas cuatro siglos la mayoría de la gente creía que los africanos eran una raza inferior. 
Hace apenas tres siglos la mayoría de la gente creía que era más importante aprender a labrar que aprender a leer y escribir. 
Hace apenas dos siglos la mayoría de la gente creía que los niños con deficiencias mentales eran frutos del incesto. 
Hace apenas un siglo la mayoría de la gente creía que Kicillof era marxista. 

Para hacerla corta: Boudou es víctima de un imaginario social construido de manera muy compleja que, para simplificar, digamos que a Boudou le tocó ser el Isidorito en esta historieta. 
Muere Néstor Kirchner. La presidente, de luto, dolida, lanza su campaña presidencial con el aura de quien cumple una misión, un último esfuerzo por Él: porque Él así lo hubiera querido. 
Ok. Pero, al otro día de ganar con el contundente urnazo del 54% comienzan las malas noticias. Que, básicamente, contradicen las promesas de campaña. ¿A quién culpar, dónde expiar las culpas?  
En quien no tiene sangre azul. En quien ascendió rápidamente, se enriqueció, suena poco creíble, demasiado aplaudidor, demasiado entusiasta. Sin antecedentes de nada. Ocultando su pasado. Es el malo más obvio. Es Isidoro Cañones. Es el Chanta Argentino. 
¿Magnetto inventó el Chanta Argentino?
¿Lanata?
No. 
Ojo, Boudou está en indagatoria por las investigaciones de Lanata. Y Jorge Asís. Y Nicolás. 
Pero la opinión pública no está al tanto, ni le importa mucho, los vericuetos del proceso judicial. La opinión pública entiende que el Poder es algo ajeno, aristocrático, lejano. Y analiza la fluidez del escenario con las mismas categorías narrativas que son propias del acervo cultural. 
El Amigo. El Enemigo. Y el Conspirador. 
Cristianismo básico, chicas. 

Dice Ricardo Piglia, más o menos,(cito de memoria) que toda novela trata de un crimen, un amor o un viaje. Es decir, la santísima trinidad del Amigo, el Enemigo y el Conspirador.
En las teorías que todos necesitamos esbozar para comprender cualquier acontecimiento del universo -desde por qué no llegó aún el colectivo hasta el origen de la vida en el planeta- hay más de Jonathan Swift que de Lapegue, chicas. Eso se llama Relato. Y es una pena que haya caído en desgracia una categoría tan valiosa para los Estudios Culturales. Bah, en realidad me chupa un huevo. No se por qué me salió tan pomposa esa oración. 

Los medios de comunicación, para ser eficaces, requieren  organizar los acontecimientos alrededor de la estructura narrativa hegemónica. 
Las novelas de Adrián Suar, o Alberto Migré y las películas de Gaspar Noé o Cris Morena contienen también esa estructura narrativa que es una acumulación histórica, un poco de novedad emergente y otro poco de residuos de la historia rescatados para resignificarse. Aún cuando esa estructura narrativa llamémosle primaria, esté destrozada en la búsqueda de un fin estético nuevo, por ejemplo, Irreversible, la película de Noé; la referencia a esa estructura narrativa primaria (una historia debe tener principio, nudo y desenlace) es vital para comprender la complejidad de la obra que la cuestiona. Sin conocer la estructura primaria, no se logra apreciar el resultado de la película que la cuestiona. 
Ya sé. Lo dije muy mecánicamente. Pero este es un blog para levantarse minas, no para debatir estas aburrideces. 

Todos los golpes militares, incluido el primero que derroca a Yrigoyen, tomaron,  primeramente, los medios de comunicación para difundir sus proclamas.  

La teoría del cerco que supuestamente rodeaba en el 73 y 74 a Perón, corriéndolo a la derecha sin que el viejo zorro se diera cuenta, quedará en la antesala del panteón de las teorías ridículas. Porque a todos les conviene olvidarla. 
Sin embargo, esa teoría -remake de Jesús y sus Apóstoles, incluido el Traidor Judas, que a su vez es un remake del Ángel que se rebela y se hace Diablo y así, etcétera, etcétera: los seres humanos tardaron millones de años en concebir el pensamiento simbólico. Y lo hicieron a través de la más fabulosa invención dl ser humano: un dios a su imagen y semejanza- es un dispositivo técnico para el militante peronista: jamás se quejará de un concejal, sino de los que lo rodean. Agregándoles el mote, a quienes "rodean y filtran" el acceso directo al concejal (que solo delega cuando hay que comunicar malas noticias. Es el clásico paternalismo.Lo inventó, también, Jesús. Que también era peronista) de obsecuentes. 
Para las clases medias, hay una versión, más matizada que la del erótico populismo: "está mal asesorado", se dice, con frecuencia, de un diputado o senador o presidente de la empresa. El "asesoramiento" es la manera en que el Partido de los Notarios justifica su giro a las minorías. Son el saber. Contra la muchedumbre. 
El problema es que si las muchedumbres creen que el planeta es cuadrado y está sostenido sobre cuatro elefantes, hay ahí una verdad tan empírica como el mejor telescopio. Pero una verdad pertenece al ámbito de la sociología y la otra al ámbito de los Estados Unidos. Que son, como se sabe, los dueños del universo. 
Vamos a Boudou. 
El ascenso de la clase trabajadora durante el primer peronismo, trajo aparejdo también un conjunto de lumpenburguesariado que adulaba a Perón con la misma algarabía fatua que un beliebers K de Palermo. Esa pasión oficialista, falsa como la sonrisa de un camarero -diría Raymond Chandler- se exitingue apenas asuma el próximo gobierno. 
Pero, entre las clases acomodadas, descendientes de la bosta y el sauce genealógico, siempre se vio el ascenso del lumpenburguesariado como una amenaza a su estatus. Y consecuentemente, se estableció un código de moral nunca escrito, pero que hace a los ritos de pertenencia. El circuito del Jockey Club, el Círculo de Armas, en las provincias el Club Social, tenían ese objetivo estratégico: cerrar las puertas a los nuevos ricos que llegaban con la rapiña de conquista, con la democracia luego, con el peronismo después y con los coroneles de discurso patrio.
Boudou es el paradigma de eso. Pero, ojo: ningún rico la hizo respetando la ley y las sanas costumbres que la generación de sus nietos, al heredar, pregonarán. Es muy probable que en 100 años Cáritas esté presidido por un biznieto de Pablo Escobar. 
El punto es que la ley tiene para los sectores oligárquicos un tinte vengativo. Como si el problema de la brutal desigualdad social fueran los enriquecidos ilícitamente. No. El problema no es el enriquecimiento ilícito, el problema es el enriquecimiento lícito. 
Cada preso por enriquecimiento ilícito fortalece los mecanismos -fiscales, legales, culturales, financieros, geográficos..-que generan desigualdad social. Esta desigualdad social subsahariana con élites políticas asquerosamente enriquecidos. Violentamente enriquecidos. Pero todo dentro del marco de la ley, se ufanan los hijos de mil puta que hicieron la ley. 
Las actividades incompatibles con la función pública, el delito principal por el cual se lo juzgará a Boudou, no son más que una excusa.
Leyendo los diarios, el Boletín Oficial y el Registro de Catastro cualquiera puede detectar como jueces y legisladores y ministros cometen a diario y con una impunidad galáctica el delito por el cual se lo juzga a Boudou. La presidente, que anda tan enamorada de su superyo, da un montón de pistas sobre actividades incompatibles con la función pública. Por ejemplo: la escala de dos días -que luego desmintió, a su propio Boletín Oficial, asunto que quedó en la nada porque ellos respiran impunidad- n Seicheles, aún cuando no haya ido a llevar la guita que se afanó, es una actividad incompatible con la función pública. Si va a pasear, lo correcto es que lo informe. Y más si va en un avión inglés, dado que la legislación argentina, impulsada por la propia Cristina, transformó su acto en ilegal. Con lo cual es dable pensar que se llevó una cometa. ´¿¿O es de boluda nomás? 
Boluda no es, es abogada exitosa.eBoudou es el Malo Perfecto porque el peronismo está comenzando a mutar hacia el próximo verdadero peronismo y van...Y las mutaciones, exigen purgas. Qué mejor que Boudou, que es grasa, mal tipo, nuevo rico y la expresión sublime de la falta de muñeca para conducir de la viuda de Kirchner. 
Es la María Julia de los noventistas. Y la Isabel de los setentistas. (Para los sesentistas tenemos a Vandor y para los cincuentistas a Teseire).
¿Estoy diciendo que hay una conspiración contra Boudou?
No. Estoy diciendo que el PPT (Peronismo Planta Transitoria) es parte fundamental del PPP (Peronismo Planta Permanente) no solo para sumar, por derecha o izquierda dependiendo de la etapa, los 5 puntos que el Justicialismo necesita. Sino para atraer cuadros nuevos y fundamentalmente para forjarse la identidad de la etapa. Las Diana Conti de cada etapa (en los 90 fue Adelina de Viola, en los 80 fue Cavallo. En los setenta Solano Lima y Aberlardo Ramos, pero bue, ya sabemos cómo terminó eso). Y cuando el peronismo muta, crea un clima cultural. 
En el peronismo nadie lo defiende a Boudou porque es la manera de decirle a Cristina que tiene menos visión que Borges en sus últimos años. Pero, como con Cristina no se habla, a Cristina se la escucha, se reelabora la teoría del cerco y resulta que todos los errores de Cristina son culpa de Isidoro Cañones, el viceprescindente, o de los cuarentones que juegan a la  política en La Cámpora. Y no. La verdad es que ninguno de ellos decide nada. 
El kirchnerismo hizo más por los bancos que por los trabajadores, lo que explica que los nuevos ricos creados por este proceso se asimilarán fácilmente a las clases empresariales. Como Manzano tras Menem, los capitanes de la industria tras Videla y Alfonsín, los Cristóbal López (que siempre quiere aclarar que "tenía plata de antes": es una pena que su apellido sea López. Es un apellido tan comunacho que en vez de árbol genealógico tiene un bosque de símbolos. 
Es decir: las cartas estaban echadas. Boudou no entendió el juego. Choreó como Cristina le pidió. Cobró la vicepresindencia como recompensa. Pero era el fusible. Y el fusible va a estallar. 
Si el vicepresindente fuera un Anchorena, nada de esto le pasaría. Aunque choreara igual que Boudou.
  

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