jueves, diciembre 03, 2015

¿Se fue todo a la mierda?




La pérdida de solidez política y sustancialidad ideológica de los gobiernos de América del Sur que encabezaron el neodesarrollismo, predominante en todo Sudamérica, con prédica progresista, es un hecho comprobable, que solo los ciegos de vocación impugnan con su obstinada y contraproducente negación, password elemental para incorporarse a cualquier secta y recibir las dádivas espirituales del caso. Incluso, algunos, como en el caso Argentino, perdieron todo. Pero la negación, en vez del análisis frío y propositivo,  deja poco espacio para la reflexión, volviéndose una calesita que no va a ningún lado , aunque puede viajar, gracias a la imaginación, a cualquier estratósfera de ocasión.
Se puede situar esta posibilidad de debacle políticamente a partir de la muerte de Néstor Kirchner, el fin de la presidencia de Lula y la muerte de Chávez.  Económicamente, se puede situar en la caída de los precios de los productos primarios en el mercado mundial.  Culturalmente, en la fatiga por la corrupción, el nepotismo y el corso idiota. Socialmente, en que jamás se modificó la desigualdad estructural aunque en momentos sí se mejoró la situación económica de los deciles más débiles y su correlativa, hasta cierto punto, autoestima.
Probablemente, la causa sea múltiple y encierre, con matices, distintos grados de cada variable.
Pero ante los hechos, basta corroborar, además, que ni la integración regional ni el condimento indispensable para cualquier desarrollismo, así sea "neo", que es la industria, lograron estándares de calidad ni sustentabilidad si cambiaban, como está, aunque aún tibiamente, sucediendo, si cambiaban los precios internacionales.

La manufactura de esclavos que administra burocráticamente la dictadura más grande del mundo, China, posibilitó tanto la suba de los precios de los commodities como un freno a la industrialización de sus principales vendedores de materia prima, ubicados en Sudamérica y África. Así, China, la dictadura capitalista más grande y feroz del mundo, comandanda por el Partido Comunista,
logró sentarse a la Mesa de los Galanes que juegan al poker con el mundo entero. La democracia y los derechos humanos son enunciados de psicópatas a la hora de la verdad. China es una manudictafactura.
Pero esa manufactura de esclavos bajó tanto los precios de los productos industriales de mano de obra intensiva, que imposibilitó el desarrollo industrial, mientras en Sudamérica crecía el sector "Servicios" como complejo vinculado a lo agrotécnico y, a veces, agroindustrial.
Con estas viejas categorías se podía ver que el modelo económico redefinía los cuellos de botella expresados en otra vieja teoría, la de la dependencia.
Las guerras en Medio Oriente que desencadenaron las invasiones anglosajonas, hicieron subir el precio del petróleo, lo que terminó siendo usado con habilidad por Estados Unidos para equilibrar relaciones de fuerza con Sudamérica, Rusia, Venezuela, Irán y varios países más, con repercusiones claras en la Argentina de Chevrón.
Pero también fueron esas desastrosas matanzas en Medio Oriente el vehículo de distracción, la condición de posibilidad de la emergencia de los gobiernos neodesarrollistas en Sudamérica.
Ambos efectos chinos y yanquis, a favor y en contra del proyecto neodesarrollista sudamericano, coincidieron con, primero, la emergencia de Lula, Chávez y Kirchner, luego, en su fase contraria, con los cachivaches de Maduro, Dilma y la mamá del diputado Larry de Play.
En esta segunda fase, encima, aparece Susanti Pancho a salvar el quebrado estado Vaticano, la teocracia de pedófilos que necesitaba, urgente, un ambicioso telepredicador con habilidad para las selfies, capaz de recaudar dinero y suturar las pérdidas, a la vez que incidir en el debate interno sobre si la Iglesia Católica debe cerrarse en sus dogmas para sobrevivir, en un mundo que de tanto relativismo aún tiene parias que necesitados de una identidad prefieren rezar 10 avemarías por engañar a su esposa que entrar con un chaleco de bombas a una estación de trenes a  la espera de 70 vírgenes en el más allá. En el más acá solo quedan 70 pedacitos irreconocibles de carne humana. O bien abrirse a los "católicos no practicantes"; esto es, los principales enemigos de la curia realmente existente: los que creen en los postulados cristianos y católicos pero no, casualmente, en esa curia que los odia. La renuncia del anterior Papa, un cruzado de esta posición sectaria, saldó el dbate. Se alinearon los planetas y acá están los resultados.
La austeridad y apertura de Susanti Pancho terminó de demoler cualquier esperanza redentora en los neodesarrollismos dirigidos por una oligarquía política dedicada al delito y sin un proyecto que no atrase: ni ideas novedosas, ni creatividad ni mística. Esto parece tierra arrasada.
Y es el comienzo.
Es una pena.