martes, enero 19, 2010
Edgardo Alfano y Alfredo Casero
¿Porqué Alfredo Casero no está en la tele? Porque está Edgardo Alfano.
Tal es mi hipótesis.
Por Lucas Carrasco
Además de la novela de Redrado (ya bordeando los viejos “golpes de mercado”) ¿qué otra cosa ocurre?
Nada.
Al cierre de esta edición y desde hace un par de semanas, razonablemente, no ocurre nada. Los diarios recurren a los consejos solares y nutricionales típicos del verano y las entrevistas sin preguntas en la playa a gente que no tiene nada importante que decir (ni imaginación para que parezca importante: sino seríamos todos periodistas).
Estalló el verano. Heridos en pirotecnia, el primer bebé del año.
y sigue acá
Siete de cada Diez
Fuera de la KAJA!!! (así con mayúsculas y con k) de la Cámara de Diputados el Grupo A para pena de la república televisiva se enfrasca en internas que lo desvían del objetivo superior: primero contra el kirchnerismo, después los hombres, después del Grupo A, después la Patria. Furia Televisiva contra la falta de furia K. Redrado pasa de institucionalista consensual a irremediable mercenario y chorro, y con la misma puntillosidad que en nombre de la ley los constitucionalistas a domicilio -se aceptan todas las obras sociales- decían que Medrado es intocable ahora dicen que no, que lo que es intocable es la "institución".
La discusión es otra y más de fondo, hasta el punto que comparten un programa el ex ibarrista Claudio Lozano con el ex ministro Roque Fernandez y coniciden en lo sustancial: los tres o cuatro puntos en los que todos los argentinos estamos de acuerdo.
En el medio surje el quilombo de Telecom, previsiblemente con más raiting que la fallida "126" (de todos modos, "esto es como una 126" ya se dijo sorbe las AFJP y la Ley de Medios y acá estamos).
Las playas son dignas de la clásica de Crónica: "estalló el verano". se desintegró el elenco de Ricardo Fort, Jorge Rial le tira con toda la siesta a Gerardo Sofovich y Mauricio Macri se sienta en los cómodos sillones de un programa de archivo que produce Tinelli.
Lagente de a pie está haciendo controles de alcoholemia en La Felíz.
Y ya tenemos este nivel de crispación, falta de diálogo y consenso y obstinación de la presidente por no gobernar con el programa de la oposición que fue votada por el 70% de los argentinos ("Aunque, aclaremos, acá no hay una sola oposición, sino varias". Sí, Claudio, por supuesto). Siete de cada diez votaron por Raúl Castell y sin embargo el poder ejecutivo insiste en querer echar a la vanguardia revolucionaria que encabeza el comandante Redrado.
Siete de cada diez salteños votaron para que Pino Solanas les custodie sus "recursos naturales" que aunque la constitución diga lo cotnrario "son de todos los argentinos, saqueo, monumental, estafa, llamen a mí mamá, traidores a la patria". Tremendo. Siete de cada diez correntinos votaron por alguna variante de última semana del radicalismo y ahora son todos kirchneristas.
Siete de cada diez neuquinos y santiagueños votaron por la continuidad constitucional de Martín Redrado que propone el jujeño Gerardo Morales -que fue votado por siete de cada diez jujeños- así como siete de cada diez bonaerenses votaron por el hijo de Alfonsín que encabezó las listas del ya extinguido Acuerdo Cívico y Social.
¿Cómo no esperar que, tras la primera quincena de enero, con doce cuotas sin interés que luego hay que pagar, en marzo los niveles de histeria y colesterol político se eleven a las nubes, y cuando llames al 113 para saber la hora te conteste Capusotto diciendo "es la hora 1, trece minutos, 30 segundos en este país que no atrae inversiones extranjeras"?
La discusión es otra y más de fondo, hasta el punto que comparten un programa el ex ibarrista Claudio Lozano con el ex ministro Roque Fernandez y coniciden en lo sustancial: los tres o cuatro puntos en los que todos los argentinos estamos de acuerdo.
En el medio surje el quilombo de Telecom, previsiblemente con más raiting que la fallida "126" (de todos modos, "esto es como una 126" ya se dijo sorbe las AFJP y la Ley de Medios y acá estamos).
Las playas son dignas de la clásica de Crónica: "estalló el verano". se desintegró el elenco de Ricardo Fort, Jorge Rial le tira con toda la siesta a Gerardo Sofovich y Mauricio Macri se sienta en los cómodos sillones de un programa de archivo que produce Tinelli.
Lagente de a pie está haciendo controles de alcoholemia en La Felíz.
Y ya tenemos este nivel de crispación, falta de diálogo y consenso y obstinación de la presidente por no gobernar con el programa de la oposición que fue votada por el 70% de los argentinos ("Aunque, aclaremos, acá no hay una sola oposición, sino varias". Sí, Claudio, por supuesto). Siete de cada diez votaron por Raúl Castell y sin embargo el poder ejecutivo insiste en querer echar a la vanguardia revolucionaria que encabeza el comandante Redrado.
Siete de cada diez salteños votaron para que Pino Solanas les custodie sus "recursos naturales" que aunque la constitución diga lo cotnrario "son de todos los argentinos, saqueo, monumental, estafa, llamen a mí mamá, traidores a la patria". Tremendo. Siete de cada diez correntinos votaron por alguna variante de última semana del radicalismo y ahora son todos kirchneristas.
Siete de cada diez neuquinos y santiagueños votaron por la continuidad constitucional de Martín Redrado que propone el jujeño Gerardo Morales -que fue votado por siete de cada diez jujeños- así como siete de cada diez bonaerenses votaron por el hijo de Alfonsín que encabezó las listas del ya extinguido Acuerdo Cívico y Social.
¿Cómo no esperar que, tras la primera quincena de enero, con doce cuotas sin interés que luego hay que pagar, en marzo los niveles de histeria y colesterol político se eleven a las nubes, y cuando llames al 113 para saber la hora te conteste Capusotto diciendo "es la hora 1, trece minutos, 30 segundos en este país que no atrae inversiones extranjeras"?
La furia K
¿Porqué sería una mala noticia para el estado que caigan las acciones de Telecom cuando plantea que si sigue violando la ley, el estado podría quitarle la concesión?
lunes, enero 18, 2010
El perseguido Luis Majul y la combativa Mirthe Legrand
Desde el exilio, la Embajadora Cultural del gobierno de Binner junto al periodista enojado porque no lo persiguen ni le dan bola cuando fabula, cuentan el tremendo miedo que sienten ante la diktadura de la Yegua. Y qué ejemplo lo de Chile, eh.
La derecha
La derecha, en Chile, ¿ganó o perdió?
Los convencionalismos y la lógica de aceptar el mal menor te llevan a decir que la derecha es la que ganó, no la que perdió. Así que si el país del cobre -estatal- y la clase política tan seria y alejada de las turbas que reciben palazos de carabineros, así que si ese país ayer era el mundo deseable para tanta derecha argentina y para tanto progresismo de cotillón, a partir de hoy, ahí, tienen un prócer para poner en el altar del riesgo país.
Dado que Uribe y Alan García son piadosamente impresentables, la política entendida a lo Mirtha Legrand lleva a que mañana se considere a la exportación de cobre como la puerta del entrada a la globalización, los palazos a los carabineros como flores desparramadas y la dudosísima y elitista institucionalidad chilena como el ópimo valenzuelano de la seguridad jurídica.
La derecha, ayer, ganó.
Y le ganó a....
Ya no importa.
De todos modos, hoy es el último día que vamos a leer en los diarios argentinos que la derecha en Chile es de derecha. A partir de mañana son el "centro", pasado son el centro, el cabezazo en el área chica, el gol, el triunfo, la copa Libertadores y así.
Los convencionalismos y la lógica de aceptar el mal menor te llevan a decir que la derecha es la que ganó, no la que perdió. Así que si el país del cobre -estatal- y la clase política tan seria y alejada de las turbas que reciben palazos de carabineros, así que si ese país ayer era el mundo deseable para tanta derecha argentina y para tanto progresismo de cotillón, a partir de hoy, ahí, tienen un prócer para poner en el altar del riesgo país.
Dado que Uribe y Alan García son piadosamente impresentables, la política entendida a lo Mirtha Legrand lleva a que mañana se considere a la exportación de cobre como la puerta del entrada a la globalización, los palazos a los carabineros como flores desparramadas y la dudosísima y elitista institucionalidad chilena como el ópimo valenzuelano de la seguridad jurídica.
La derecha, ayer, ganó.
Y le ganó a....
Ya no importa.
De todos modos, hoy es el último día que vamos a leer en los diarios argentinos que la derecha en Chile es de derecha. A partir de mañana son el "centro", pasado son el centro, el cabezazo en el área chica, el gol, el triunfo, la copa Libertadores y así.
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