domingo, marzo 22, 2009

El fantasma de Alfonsín.

El Gobierno Nacional podría retroceder con las retenciones a la soja sin que signifique un golpe mortal al corazón del modelo (de hecho, la 125 lo estipulaba: baja de precios internacionales, baja de retenciones; y a la vez, subsidios a los empresarios que aún no lograron ser grandes: pero, se sabe; a la derecha no le gusta la institucionalidad, la hija de Cobos le pidió que vote en contra y bue...historia conocida). La breve historia democrática, a la vez, está plagada de agachadas diversas contra los aprietes de las corporaciones. El propio kirchnerismo tiene varias (aunque a mi criterio menos que el resto de los presidentes desde el retorno democrático); una que ahora quedó -por suerte- en el olvido: la prórroga de las licencias televisivas que, contra toda lógica institucional y legal, favorecía al Grupo Clarín. Esa decisión inconsulta y que sorprendió a muchos argentinos, no generó violencia; aunque Morales Solá crea que las decisiones de los gobiernos, cuando son inconsultas y sorpresivas generan violencia: los aumentos jubilatorios, de los varios antes de reforzar la institucionalidad con la ley de Movilidad, tampoco generaron violencia. Sigo: el riesgo de retroceder es el efecto Alfonsín: la pérdida del capital simbólico acumulado en los partidarios de este gobierno (sí, quizás el rabino facista se sorprenda; la tilinguería y los periodistas de medio pelo también; pero este gobierno tiene partidarios y, según todos los instrumentos de medición hasta hoy, los partidarios son mayoría, fijate). La pérdida de capital simbólico, en momentos donde la alianza entre el PS y el PC (Partido Sojero y Partido Campestre) pretende derribar la institucionalidad con tal de erigir un ya imposible modelo agroexportador de tipo progresista (progresista para el siglo diecinueve; para el siglo diecinueve antes de Cristo) podría, en suma, desncadenar un proceso irreversible de pérdida de capital político que termine precipitando la llegada (no por las urnas, claro) de las minorías que, encabezadas por Cobos, claman a gritos por la vuelta de la normalidad: el déficit fiscal y la inflación.

El gobierno nacional, en este marco, no puede herir de muerte las ilusiones de un proyecto nacional y popular, entrando en el festilindo de la irresponsabilidad por donde tan bien transita Claudio Lozano y companía. Por el contrario: la historia que el gobierno nacional intenta recoger, es el partido no de la interrupción institucional, sino de su continuidad: de las reglas procedimentales que permiten avances para los sectores populares, aún a costa de las más brutales reacciones, entre las cuales los desabastecedores se inscriben.

Una poderosa razón para no hacerle caso a los cantos de sirena de cogobernar con la oligarquía radican ahí: ese proceso, sería irreversible. Aunque también podría reencauzarse, una baja de las retenciones a la soja como pide la UCR (Unión Cívica Rentista) un argentinazo que inicie el camino hacia la revolución nacional maoísta, pero lo dudo. Lo más probable es que la oligarquía destruya el país, se enriquezca como con Duhalde, y se tome el buque (como Duhalde, como De la Rúa) y a otra cosa, mariposa. Todo esto mientras nadie hace nada con lo que está pasando, Susana. Y salís a la calle y te matan esos morochitos, y te vienen con elecciones: por favor, más que elecciones, Susana, necesitamos sangre!

sábado, marzo 21, 2009

El adelantamiento electoral

Hace rato que quiero decirlo, pero no queda bien. El adelantamiento electoral, o mejor dicho: la "manipulación" del calendario institucional, por parte de mayorías calificadas en el Congreso Nacional debería ser una rutina institucional. Ajá. Más que respetar la rutina institucional (elogiando a los Estados Unidos, con ese colonialismo mental tan típico de nuestros liberales conservadores) creo que la rutina debe ser la potestad del Congreso para mover el calendario electoral de acuerdo a las necesidades y análisis políticos de las mayorías. Y creo más: creo que los gobiernos no deberían tener tiempos inexorables de duración. O no más que dos años. Y en todo caso, dos años más de ratificación de la mayoría parlamentaria (y aquí, sí cabría quizás hablar de parlamentaria más que de mayoría en el congreso) y cada dos años elegir la totalidad de los diputados y senadores. Porque también me parece bien la existencia de los senadores (que cobrarían un rol protagónico en un esquema de este tipo). Y creo que las bancas deberían ser de los partidos y no de las personas (lo que permitiría a los partidos mover y sacar Ministros). Cualquier análisis sobre las periódicas crisis sudamericanas va a mostrar que las rutinas institucionales (copiadas de los Estados Unidos) agravan más las crisis, en vez de convertirse en mecanismos de solución. Un ejemplo claro: el interinato de Duhalde que fue, desde el punto de vista institucional, un mamarracho. Un verdadero mamarracho. Y, en cambio, se logró la continuidad institucional: en esa paradoja reside mi creencia de que, cuanto más política, más movimiento, más dinámica y flexibilidad tengan las instituciones, más se refuerzan y garantizan la misma continuidad institucional que, aunque parezca extraño, no es algo en sí mismo saldado. Escucharla a Carrió, al insulzo de Gerardo Morales, mirar a las minorías oligarcas agrediendo a la población de este modo; revelan que, simplemente, la continuidad institucional es un logro compartido que, sin embargo, todos los días debemos defender. Y eso se logra con más política. Con más y mejores instituciones, que no tienen que ser esos elefantes muertos que santifican los liberales conservadores, sino el lugar dónde se definan los conflictos sociales. Queda feo decirlo, pero ya lo dije.

viernes, marzo 20, 2009

Como un rayo en un cielo sereno


Un rayo atravesó los partidos políticos. Patria Libre, el socialismo, el sabatelismo, el peronismo, el radicalismo, el ARI, el comunismo, se partieron entre los años 2003 y 2005. Ahora las cartas están echadas. El rayo tenía (y tiene) nombre: Néstor Kirchner. Enfrente, las corporaciones. Y el seguidismo de lo que quedó de esos partidos partidos. Esta es la novedad, volvió la política. Te guste o no, volvió la política. Eso se vota en Junio: el retorno, la irrupción, embarrada, de la política. Y a mí, qué le vamos a hacer, me gusta.

¿Espíritu de venganza contra el campo?


Qué mal pensados, qué mal pensados....¿Un espíritu detrás del matrimonio presidencial? Pero por favor...qué mal pensados, che!

De Angelli superstart


Acabo de escuchar a Enchastro por TN decir que el corte de la ruta 14, tras una discusión con un empleado camionero es "lamentablemente, una lucha de pobres contra pobres". Impecable, el cinismo de este tipo supera cualquier cosa. Así que en Argentina arrendar 800 hectáreas a la familia Yabrán, en el corazón de la Pampa Húmeda es ser pobre. Bien, muy lindo, todo. Sobretodo los movileros, incapacitados de repreguntar. Basta imaginar nomás si un diputado o senador dijera eso, se le tirarían encima todos los mediopelo del periodismo. Eso sí: un legislador gana muchísimo menos, pero muchísimo menos que De Angelli y sus secuaces.

Los empresarios violentos

Deliran.

Coparticipar las retenciones


Además de ser una medida audaz, inteligente y justa, la distribución de los Derechos de Exportación también le da un mayor sostén político a otro instrumento vital de política económica: el dólar alto. En un esquema, acaso muy rudimentario, de dólares diferenciales para la industria y la producción primaria, el Fondo Federal Solidario le agrega masa política y base de sustentación para dos pilares básicos de aspectos progesistas del modelo vigente. Miren si no serán los aspectos progresistas del modelo, que el Partido Socialista de Binner se opone.

15 tipos cortando el puente

Cuando asumió Kirchner, en el 2003, el principal conflicto estaba también en la calle. Masivas movilizaciones de desocupados en las principales ciudades del país. Sin represión, se dio vuelta el escenario. Ahora, grandes representantes de la oligarquía, sectas izquierdistas extraviadas y lo peor del empresariado nacional, cortan de modo brutal, insensible y con total impunidad accesos centrales para las ciudades. Acabo de pasar por el túnel. La gendarmería corta el tránsito y protege a los 15 empresarios (exacatamente 15) de que la gente no lo cage a palos. Pero el nivel de violencia que estos delincuentes generan tiene un techo, y lo están tocando peligrosamente. Ni quisiera pensar si los que cortaran fueran desocupados, trabajadores o sectores medios, la reacción de la Justicia sería, ciertamente, muy otra. Son empresarios, son negreros y evasores, no producen nada y disputan con el estado la apropiación de la rentabilidad del mercado financiero mundial. Tienen de aliados a las grandes multinacionales que controlan muchos puertos en el mundo. Ni más ni menos. Una pesadilla, que por si fuera poco, es acompañada al pie por la mayoría de la dirigencia política y corporativa. Quién lo diría, quién podía preveerlo. La Media Luna, la estrategia de la derecha boliviana, es calcada a la perfección por estos empresarios rústicos.

jueves, marzo 19, 2009

Llame Jazz + morime 8basta)


Y no jodan más, que en ese recital tará Luquitas, sus bellas secretarias, el gremio de estibadores que le transporta el ego, toda la inseguridad disponible, y a pesar de eso, a pesar te digo, un recital de la puta madre!!!