
martes, mayo 12, 2009
lunes, mayo 11, 2009
Cachada de Cachanosky

Ayer, para digerir el guiso de lentejas (con panceta, jamón crudo y chorizos: no es fácil vivir así; emcima, un tinto que mi dios...) leía el suplemento de humor del diario La Nación, que como siempre, es mejor que Rep, Rudy y Daniel Paz juntos.
Como una parodia a los astrólogos que no pegan una, Roberto Cachanosky nos anticipa lo que va a suceder en las próximas semanas y luego de las elecciones.
Los pronósticos de Cachanosky, a los largo de los últimos años (los últimos 30) no han sido muy acertados. Sin embargo, en esta, de verdad, le pega en el clavo. Eso sí, hay que saber leer la nota; incluso, descubrir el modo de lectura.
Para los haraganes-que en este país son legión y viven de planes sociales de la caja y todo eso, jueputas- les voy a pasar el modo de lectura para entender porqué le acertó completamente: y ojo, me consta, la edición en papel es del día domingo; por tanto, se cerró el sábado, lo que implica que le acertó: cuando es así, hay que decirlo, che.
Eso sí, debe seguir este mapa:
Ingrese a la nota en cuestión vía este link.
1)Vaya a la columna dos, última letra de la primer palabra.
2) Columna tres: anteúltimaletra.
3)Columna cuatro, último número antes de la coma.
4)Comuna 38; palabra 36.
5) Comna 25, sexta palabra.
La solución, chicos, al final del post, dándo vuelta la página.

Vuelve Tinelli pero ahora es progresista.

Las razones son culturales, políticas y económicas, y se remontan a los orígenes de nuestra historia.
La actual derecha, entendida por el dispositivo liberal como "progresista" se concentra en los enclaves más favorecidos por las estructuras económicas y políticas actuales. Esto es, por dos pilares estratégicos del modo de organización social: la centralidad del puerto unida a la administración concentrada y la reforma constitucional prohijada por San Alfonsín y Carlos Menem. La centralidad de la administración estatal ligada al puerto, es también determinante para los armados políticos: la Capital Federal representa más o menos un 10% del padrón electoral, un par de puntos menos que Santa Fe y Mendoza, por ejemplo. Y sin embargo, todo gobierno contiene una sobredeterminación de funcionarios porteños que, tarde o temprano, quedan desligados de otras instancias institucionales como el Congreso, pensado en primer término (a través de la sobrerepresentación) como contrapeso del saldo de guerra civiles en la etapa llamada delicadamente "de organización nacional" y como reaseguro, posteriormente,del ya jaqueado bipartidismo (gran aporte institucional, hoy olvidado, de San Alfonsín: el Pacto de Olivos).
La división geográfica del país entre ricos y pobres no agota el análisis, pero sobredetermina la primacía de las clases sociales ligadas a la exportación en las provincias, y generan un vínculo de intereses materiales unitarios que, así como hoy los defensores de las AFJP son "progresistas", los exportadores y sus aliados porteños son "federales".
La conformación de la oposición al gobierno nacional, estructurada en torno a la ciudad de Buenos Aires aportando la estética de un "peronismo disidente" (que viene a disentir con todos los postulados del peronismo) se desparrama luego hacia la Pampa Húmeda, con primacía en el interior bonaerense, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
El despliegue de la soja y las clásicas disputas entre industrialistas (mercadointernistas) y exportadores primarios (antes llamados oligaquía, ahora no queda bien) amplían esa conformación política de un bloque social que pierde fuerza en el interior del país a medida que se aleja de la zona núcleo.
Esta conformación estructural puede hacer variar coyunturalmente las conformaciones políticas, entre dos grandes siujetos sociales: las patronales ligadas a la exportación junto a las clases medias más ligadas al puerto y una visión cultural aristocrática, y el resto del país en una mezcolanza de clases sociales donde otrora los trabajadores industriales tuvieron primacía, y hoy los desclazados y clases medias bajas agrupados en torno a partidos de sesgo municipal que establecen alianzas de mayor alcance en torno a objetivos propios (obras públicas, ampliación de capacidades estatales, parches fiscales, etc) que son ampliamente denigrados por el bloque social adversario.
Este es el escenario hoy, tras la caída de la hegemonía financiera aliada a los grupos económicos prohijados en la dictadura (y sus capas medias ligadas al puerto).
La partición de las entidades financieras (proceso que, bien visto, se repite en toda sudamérica) actualmente agrupadas en tres entidades y con menor fuerza gremial, así como el reacomodo de industriales y la homogeneidad del bloque agrario, son consecuencias de este proceso.
Ganar o perder la Capital Federal, no es un asunto de "política comunicacional" o de internas bizantinas, sino de qué modelo de país se pretende. Y con quién, y porqué.
Si pensar los términos de izquierda y derecha es un ejercicio vacío de sujeto -a tono con lo que sucede en las academias de ciencias sociales, con la idolatría del posestructuralismo- seguramente nunca se llegue a ningún lado, más que a la impotencia e incomprensión de los procesos políticos.
Si el progreso que define al progresismo tiene como sujeto una racionalidad superior -sin condicionamientos de clase- seguramente de ahí derive una sobredeterminación estética que, también y claramente, tiene -aunque no se admita-un fuerte sustrato clasista; pero sobretodo, deriva en la impotencia política; esa qué, tanto gusta en ciertos lados del país, donde los partidos vecinales buscan meter concejales hablando de la exportación, la ley de coparticípación o la minería de muy lejanas (e indiferentes) provincias. En síntesis, vuelve Tinelli; pero ahora es "progresista". Vuelve lo nuevo, vuelve Tinelli.
Justo ahora che!

Sabatella con Rossi
Así lo resolvió su Junta Promotora Provincial, reunida en Coronda el día de ayer, encabezada por el Diputado Marcelo Brignoni. El Encuentro por la Democracia y la Equidad, fundador del Frente Progresista, cuya Mesa Ejecutiva Provincial integra el mismo Brignoni, decidió su apoyo en el marco de las elecciones nacionales del 28 de Junio, a la lista que lleva como Candidato a Senador Nacional a Claudio Leoni, y como candidatos a Diputados Nacionales a Agustín Rossi, y a Juan Carlos Bettanin, quien integra dicha lista, en representación del Encuentro por la Democracia y la Equidad
Uh! Tremendo, posta.
Banco del Sur.

Hoy día, aunque de modo tenue, sí.
En esa dimensión de análisis (entre tantas posibles y más valoradas) debe inscribirse el reciente acuerdo fino para la implementación del Banco del Sur.
Más allá de la discusión política en torno a la posibilidad o no de que en un futuro permita actuar como prestamista de última instancia (actualmente, No, es para proyectos de infraestructura, lo cual, a mi juicio, le otorga uns esgo desarrollista y frena las clásicas maniobras imperiales de Brasil sobre Paraguay y Bolivia, además de entrar en el terreno de discusión que le encantaría a Chile, Uruguay y Brasil que, como sabemos, son las niñas mimadas del FMI) y de que el propio devenir de la fortaleza del Banco es el que dirá la última palabra en torno a qué sucederá con las reservas de cada país, su propio principio ya es un dato ideológico y político de una gran magnitud.
Que trasciende este período de gobiernos ubicados fuera del radar yanqui; para sentar las bases de una mayor integración regional.


