lunes, septiembre 12, 2011

¿Dónde va la gente que denuncia?



La oposición al gobierno, está claro, no se encuentra en esa diligencia mediocre -expresiva de la bancarrota cultural de la derecha tras el 2001- del glorioso Grupo Aea, sino en las corporaciones y sus voceros. Paralizada para tareas que desconoce (la política en democracia, por ejemplo) y sin acertar en una táctica de esmerilamiento de las instituciones y el gobierno, de puro reflejo se repiten las técnicas. Las mismas que fracasaron el 14 de agosto y tienden a fracasar en octubre.
Es un buen negocio comercial para Majul, Lanata, Leuco, pero la verdad que no están sirviendo para mucho. ¿Porqué?
Porque cambiaron los tiempos de la antipolítica neoliberal, donde los pequeños y medianos empresarios de medios se posicionaban ellos como la vanguardia moral de la política, desplazando a un segundo lugar a la dirigencia política alternativa. Porque, en nuestro país (aunque este es un fenómeno mundial) pasó la Alianza, que fue el resultado de ese moralismo de la derecha antipolítica.
El negocio del denuncialismo, en síntesis, ya fue.
Hoy es más eficaz Beatríz Sarlo que, ja, Majul, pobre. El problema es que Sarlo hizo su negocio de vender libros y posicionarse ella en el centro de la escena, con mucha inteligencia y calidad, con un libro donde dice lo contrario de las premisas de los Majules, Lanatas y Leucos (por citar los tres más obvios de una estrategia que se repite, inútil, hasta el hartazgo). Explica, Sarlo, porqué ahora fracasan las estrategias denuncialistas y porqué hay un tiempo político diferente. Y porqué resultó eficaz el kirchnerismo o la izquierda que defiende las mismas banderas históricas.
No es nada del otro mundo, bastaba leer con atención lo que sucedía en el ámbito (pequeño, pero a veces anticipatorio) de la cultura, sin esa cosa de excursión a los indios ranqueles de Sarlo, pero bue, todo no se puede, para notar que un registro novedoso asomaba, un clima de época, una cosa de los tiempos que se corren. Siempre fugaz, siempre entroncada -toscamente- en contextos y condiciones de posibilidad que logran, a veces, articularse con los procesos políticos nacionales y regionales. Como efectivamente sucedió.
Buenas noches.  

domingo, septiembre 11, 2011

59.404 minutos faltan para que te vayas, Fernando


Aunque no lleve candidato a presidente, votá a la diputada del PRO!


Intendente de la dictadura y socio político de Binner. Ay, La Nación, cómo te quiero.




Falleció el ex diputado Alberto Natale

Durante 20 años fue legislador por el PDP

Una figura identificada con los principios republicanos, y de vital importancia en el período de la recuperación de la democracia, fue el doctor Alberto Natale, fallecido en Rosario, a los 73 años. Sus restos fueron inhumados ayer por la tarde en el cementerio de El Salvador, de esa ciudad, sin velatorio previo. Había nacido en Rosario en 1938 y fue un activo dirigente del Partido Demócrata Progresista (PDP), consustanciado con el sistema político recuperado en 1983. Fiel intérprete del ideario de Lisandro de la Torre, sostuvo un fuerte compromiso con los valores del pensamiento liberal y en los años 80 se destacó como uno de los líderes de la Alianza de Centro, formada en el Congreso por el PDP y la Unión del Centro Democrático (Ucedé). Natale tuvo una importante participación en los debates de la Convención que en 1994 reformó en Santa Fe la Constitución nacional. Enarboló la teoría de que, más que modificarla, a la Constitución había que cumplirla. Disconforme con el núcleo de coincidencias básicas acordado entre el entonces presidente Carlos Menem y el líder radical Raúl Alfonsín, que limitó el alcance de la reforma, consideraba, al respecto, que el nuevo texto de la ley suprema acentuaba la hegemonía presidencial. "Hay más dependencia fiscal de las provincias respecto del gobierno nacional y la ley de coparticipación sigue en espera", destacó, años después, el recordado legislador y constituyente. Entre 1981 y 1983, Natale había sido intendente de Rosario, ciudad en la que también fue concejal entre 1963 y 1966, durante la presidencia de Arturo Illia. Fue diputado nacional entre 1985 y 2005, y candidato a vicepresidente en 1989, al integrar la fórmula presidencial encabezada por Alvaro Alsogaray, que salió en tercer lugar, con 1.150.000 votos. En distintas ocasiones se postuló para gobernar la provincia de Santa Fe.

Reacciones de la señorita tras leer la hagiografía del reaccionario intendente de la dictadura:

 

Mañana, con esta edición, viene la risa. Recargo de $ 10,50


ja


1 año


La memoria

Cuenta Operador

El 24 de Octubre de 1999 se celebraron elecciones presidenciales en nuestro país. Fernando de la Rúa, candidato de la coalición Alianza Trabajo, Justicia y Educación ( Alianza), fue quien logró la victoria y  resultó segundo el señor Eduardo Duhalde candidato por una impensable alianza de color liberal-conservador, la Alianza Concertación Justicialista por el Cambio (AlConcejust) - Unión Centro Democrático(UCeDe, el partido de Alsosgaray).
Ambos solo representaban diferentes matices de la continuidad del modelo neoliberal impuesto por las potencias hegemónicas.

Poco tiempo antes, ya en plena campaña electoral, cuatro de los probables ministros de economía se prestaron a una suerte de seminario-debate ante una audiencia constituída principalmente por importantes hombres de negocios invitados a asistir previo pago de suculenta suma. La propuesta era analizar el futuro rumbo que tomaría la economía nacional por esos tiempos anclada en la convertibilidad y que a esa altura mostraba muy serios problemas de sustentabilidad.
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El odio se posterga, un rato, por las elecciones.

Cuenta Mariano

Cordobesismo, vernismo y resultado electoral


La "intromisión" de la presidenta en el armado de las listas legislativas para las próximas elecciones fue muy cuestionada. por considerársela excesiva.
Se discutió, en la previa, largamente.

Cuando el resultado electoral era incierto, pudo haberse cuestionado la estrategia de la presidenta por considerársela más o menos eficaz. Pudo parecer mejor tomar alguna otra decisión. Pudo pensarse en resistir la estrategia presidencial, protegiendo los lugares de decisión propios. Algunos lo hicieron. Como Verna, o De La Sota.


Los resultados electorales, abultados, acomodaron un poco las cosas. Y los malestares fueron sepultados por votos y derivaron, en los casos más complicados, en resignación.
Después del 14 de agosto, si algo quedó claro, es que la presidenta tiene los votos, ganados por sí misma, y no necesita de nadie, más de lo que nadie necesita de ella.

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