domingo, febrero 05, 2012

Sunescándalo: el carnaval es megaminería a cielo abierto.

Date: Sat, 4 Feb 2012 23:36:01 -0300
Subject: Minería si o no
From: ckeshu.sisa@gmail.com
To: lucas-carrasco@hotmail.com

Aquí va algo que escribí acerca de todo este debate. Si te interesa, si te parece que puede aportar algo, Me gustaría que lo difundas. Podés llegar a muchas más personas que yo!!
Saludos

--
María Florencia Carrizo

CIANURO - AGUA - CONTAMINACIÓN - SAQUEO

            Son los ejes de una campaña basada en slogans vacíos de contenidos, frases hechas, apelación al miedo y pocos argumentos. ¿Quién puede negar que "EL CIANURO MATA"? ¿Alguien duda que "EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO"? ¿A quién le va a parecer mal que "DEFENDAMOS EL AGUA"? A nadie. Son no-argumentos que clausuran el debate antes de comenzar. Y yo creo que este es un debate que DEBE ir más allá de MINERÍA SI O NO.
            Porque la minería es mucho más que destrozar una montaña. Es la obtención de materias primas e insumos para numerosas actividades económicas. Que no podríamos realizar si prohibimos la minería. A menos que importemos los minerales. Pero, si cuestionamos la minería por ser mala para el planeta, ¿No deberíamos cuestionarla para todo el planeta? ¿o la contaminación solo es un problema si es aquí donde yo vivo y si no la veo no me molesta?
            Me dirán: sólo queremos prohibir la "MEGAMINERÍA A CIELO ABIERTO CONTAMINANTE DE MULTINACIONALES QUE SAQUEAN". Muy bien. Profundicemos un poco:
            Se habla del saqueo de las multinacionales (que no pagan suficientes impuestos, que hay poco valor agregado, que el porcentaje de regalías es bajo). ¿Cambiaría algo la situación si mañana la presidenta expropiara las mineras, creara "Yacimientos Auríferos Fiscales" para su explotación y tal como hizo con otros sectores, promoviera el agregado de valor en origen, de tal manera que TODA LA RENTA MINERA (100%) quedara en Argentina, para el estado nacional, y los estados provinciales? ¿Y si en vez de un Mega emprendimiento se realizara extracción en menor escala?
            Si el problema es que sea a cielo abierto, porque se destruye el paisaje y queda un enorme agujero en donde antes hubo un cerro. ¿No deberíamos prohibir ese tipo de extracción, pero no sólo para metales, sino hacerlo extensivo a toda la minería? Porque la cal, el yeso, el granito, el mármol, la piedra basáltica que se usa para hacer el hormigón, también se obtiene a cielo abierto dinamitando cerros y destruyendo el paisaje. ¿o acaso vale más un cerro que otro? 
            Teniendo en cuenta que el 90% del cianuro que se usa en el país es procesado en la elaboración de vinos y en industrias de productos de nylon, acero, farmacéuticos, pinturas, tinturas, adhesivos, cosméticos, sales para caminos y de mesa, componentes electrónicos para computadoras, propelentes, retardantes ignífugos y productos plásticos como el plexiglás, y la minería usa sólo el 10% restante. Si es tan peligroso, ¿no debería directamente estar prohibido completamente su uso? ¿O acaso  estas industrias, a diferencia de las mineras, no contaminan las napas subterráneas y cursos de agua?
            Supongamos que yo transporto cianuro desde Buenos Aires a La Rioja, ¿es contaminante y debe ser prohibido si se va a usar en minería, pero si lo transporto para ser usado en la elaboración de vinos no? ¿A alguien se le ocurriría prohibir la vitivinicultura porque usa cianuro, y consume mucha agua? ¿Empezamos la campaña "EL AGUA VALE MÁS QUE EL VINO", "EL CIANURO MATA: NO A LA VINERÍA CONTAMINANTE"? ¿No es más sensato exigir que el Estado controle con rigurosidad para que el impacto ambiental sea el menor posible?  
            Además, ¿es el cianuro y sus derivados el único contaminante de las napas subterráneas, y las cuencas hidrográficas? ¿No deberíamos prohibir todas las sustancias tóxicas usadas en todas las actividades económicas, que tengan la posibilidad de filtrarse a través del suelo (Como los agrotóxicos) o ser vertidos en los ríos (Como en casi todas las industrias)?
            Y si el problema es que el consumo de agua para la minería es de magnitudes tan inconmensurables que producirá el faltante de la necesaria para agricultura, ganadería y población, incluido el agotamiento del recurso cuando se trata de napas ¿no sería lógico exigir que los estados provinciales(que tienen la potestad sobre el agua) autorizaran el uso de aguas superficiales o subterráneas a las minas en cantidades que no produzcan daño a los acuíferos y garanticen la disponibilidad para usos alternativos, especialmente el consumo humano? Pero, ¿No debería exigirse esto para TODAS las actividades económicas garantizando además el acceso al agua para las miles de personas que hoy no lo tienen? 
            Los cuestionamientos a la minería son aplicables a casi TODAS las actividades económicas. ¿Las prohibimos todas?
            Ahh! Pero las otras actividades son productivas, aquí se llevan el oro, que no sirve para nada y sólo lo disfrutan los ricos...
            mmm... A la mayoría de las niñas, cuando nacen les colocan, para distinguirlas de los niños, aritos de...¡¡ORO!! El oro también se utiliza en casi todos los dispositivos electrónicos. Esto incluye: teléfonos celulares, asistentes personales, calculadoras, unidades de GPS,   televisores, entre otros. El oro también se utiliza en muchos componentes de los computadores. Los conectores que se usan para ensamblar el microprocesador y los chips de memoria sobre la placa madre contienen oro, así también los conectores usados para fijar todos los cables. Las bolsas de aire (air bag) que se han instalado en más de 30 millones de automóviles en todo el mundo cuentan con contactos eléctricos bañados en oro para asegurarse de que los dispositivos de seguridad funcionen cuando es necesario.
            La lista es más larga, no me voy a extender en esto porque no agrega nada al debate. Además no es sólo oro lo que se extrae en Argentina. También cobre, que tiene múltiples aplicaciones, pero sólo voy a mencionar una: para conectar la unidad interior y la exterior de los acondicionadores de aire tipo split, se usan cañerías de cobre. En la puna hay yacimientos de Litio, con el que se fabrican las baterías de netbooks, notebooks y celulares, por ejemplo. También hay minas de uranio, para las centrales nucleares que generan electricidad...
            Aunque esto último, se podría evitar si prohibimos la energía atómica, porque es peligrosa y contamina. Igual que las represas hidroeléctricas, total, si es por prohibir, prohibamos todo lo que atente contra nuestro hábitat.
            Y a esta falacia quería llegar. Porque estamos mirando sólo una parte del asunto. Le endilgamos toda la responsabilidad de la contaminación a las mineras, las fábricas, las represas,... Como si vinieran a depredar de malditas que son, sólo para poder contaminarnos. Y la realidad es que lo hacen porque hay alguien que CONSUME: todos nosotros. Es nuestro consumo desenfrenado lo que hace que sea un negocio de gran rentabilidad. Mencioné brevemente algunos usos de minerales. ¿A cuáles estamos dispuestos a renunciar?
            Porque es HIPÓCRITA la actitud "no me contaminen AQUÍ donde me afecta directamente  A MÍ, pero yo quiero seguir disfrutando de los beneficios que se obtienen de la minería, fábricas, agricultura, papeleras, etc. a los que no voy a renunciar. A donde van a ir a instalarse y contaminar, no sé ni me importa. (A menos que me afecte directamente, claro)"  
            Para que se entienda lo que digo, va un ejemplo concreto:
¿Cuánta gente hay que se opone a las represas hidroeléctricas, centrales atómicas y algunas otras fuentes de energía eléctrica, y a la vez tienen los acondicionadores de aire prendidos todo el día, generando una mayor demanda de electricidad? Aumento de la demanda que por supuesto pretenden sea satisfecho, sin aumentar la oferta. ¡¡Y sin cortes de luz durante los picos de consumo!! O sea: importen energía, y que la contaminación se quede en los países que me van a proveer de la electricidad que yo utilizo. Nadie (o casi nadie, que no es lo mismo pero es igual...) se toma en serio el ahorro de energía. ¿Quién renuncia al aire acondicionado? 
            No quiero con esto minimizar la responsabilidad de quienes contaminan.  Sólo quiero hacer notar que nuestro consumismo desenfrenado, la demanda que generamos, es lo que hace rentables ciertos negocios. Y no voy a descubrir la pólvora si digo que a los capitales sólo les interesa ganar dinero. El capitalismo es inhumano. No concibe otra forma de generar recursos que la depredación.
            Así que puestos a elegir MINERÍA SI O NO, yo estoy a favor del sí. Porque si avanzamos en la prohibición tenemos dos caminos: Dejamos de consumir todo producto cuya materia prima sean minerales, o intervengan minerales en su elaboración, y volvemos a la edad de piedra, o seguimos consumiendo y le pasamos la contaminación de la minería a otros.
            Que quede claro: defender la minería es defender una actividad económica (cuyos productos consumimos, directa e indirectamente),  no a las empresas mineras. Yo también estoy en contra de la "megaminería a cielo abierto de las multinacionales que saquean". 
            Pero no quiero prohibir la actividad.  Quiero discutir EN QUÉ CONDICIONES  SE REALIZA. Qué se extrae, cuánto, cómo y para quién es la ganancia.
            Quiero que se revean las concesiones, que se discuta la renta minera, que se revise el impacto ambiental que tienen las actuales explotaciones mineras.
            Quiero que las explotaciones futuras sean sustentables en el tiempo, armónicas con el medio y que promuevan el desarrollo en serio de la región.    Quiero que no haya multinacionales involucradas. Y opino esto para todas las actividades económicas dominadas por multinacionales que se llevan toda la ganancia afuera, no solo para la minería. ¿O acaso las multinacionales mineras son peores que las multinacionales automotrices, o las del rubro alimentos, o las multinacionales sojeras? 
            Quiero que se garantice la seguridad de los trabajadores y trabajadoras. Que tengan condiciones y un medio ambiente de trabajo dignas, para que el trabajo no sea causa de enfermedad y/o muerte por accidentes. Y que sean tenidos en cuenta en la toma de decisiones para la protección de su herramienta de trabajo: su cuerpo.
            Y quiero que los controles sean más estrictos, y que en los organismos de control participen los ciudadanos, como garantes del cuidado del ambiente.
            No sólo la minería debe cuidar el agua, TODAS LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DEBEN SER AMBIENTALMENTE SUSTENTABLES. Ni la  minería ni ninguna otra actividad debe contaminar, porque es un delito. Y es facultad y obligación indelegable del Estado controlar.  
               

María Florencia Carrizo
                                                                                                                              DNI 28.677.289   

sábado, febrero 04, 2012

Esa onda Gary Cooper que tiene Fede Vázquez



Del blog de Fede Vázquez, examigo mío, esta genialidad:

Adiós a las armas

Si hay algo difícil en política es recuperar lo que simbólicamente fue apropiado por otros. Lleva su tiempo, pero por sobre todas las cosas, necesita ser resignificado, puesto en otro lugar, encadenarlo a otros simbolismos, tejerlo en una coyuntura del presente. Eso parece estar pasando con Malvinas. A diferencia de otros temas, no es simplemente una “deuda” de la democracia, o una cuenta pendiente a resolver. La decisión de publicar oficialmente el informe Rattembach, entre otras cuestiones, muestra que en Malvinas, antes que “cerrar” es necesario “abrir” el tema. Que Malvinas entre, de una vez, en la era democrática. Tal vez sea exagerado ponerlo en términos de un nuevo Nunca Más pero seguramente va a servir para saldar una idea de la aventura militar que, todavía hoy, sigue teniendo lagunas de silencio importantes. La operación no es sencilla porque desde el 83 para acá “malvinizar” un discurso desde el Estado significó de una u otra forma construir un relato  sobre la guerra, antes que sobre las islas y la disputa de soberanía. Significó, casi siempre, un boomerang para la política, como cuando Alfonsín habló de “los héroes de Malvinas” para referirse a los carapintadas, o la restitución del 2 de abril como feriado nacional por parte del economista castrense López Murphy (para los desmemoriados o muy menores, sí, Ricardo López Murphy fue ministro de Defensa).  El desafío entonces, como primer paso es que Malvinas signifique mucho más que la guerra. Hacia atrás y hacia delante. Malvinizar y desmilitarizar en un solo movimiento, digamos, como fórmula doble para ir armando un rompecabezas nuevo. El documento de la cancillería, “Más diplomacia, menos armas”, no resume sólo la posición de política exterior, sino también, creo, parte de una revisión histórica propia, la necesaria desmilitarización para ir haciendo pedagogía sobre algo que conocemos poco y mal.  Pero tiene, más evidentemente, la virtud de dejar a Gran Bretaña bailando sola en el vals bélico. “Sí, ustedes ganaron una guerra a un gobierno ilegítimo, que fue juzgado por tribunales argentinos por crímenes de lesa humanidad, felicitaciones. Ahora, tienen que sentarse a negociar con un gobierno constitucional una cuestión de soberanía territorial“.  En ese sentido, las movidas inglesas de estos días  muestran que son ellos los que están necesitados de agarrarse cada vez más de la invasión del 82 para sostener su permanencia colonialista. El derecho argentino sobre Malvinas pasa por otro lado.
La otra resignificación necesaria es también un dato de estos tiempos: volverla un reclamo regional fue, sin dudas, el hecho político que hizo que GB reaccionara. La integración regional y la defensa de las soberanías nacionales son, y van a ser cada vez más, una misma cosa, al revés de lo que dicta el pensamiento nacionalista retrógrado. Y también en contraposición a lo que puede configurarse como imaginario  de las escenas actuales de la “Unión Europea”. Acá, en América latina, no queda otra que apechugar entre varios para salvar las ropas. ¿Hubiera sido posible que Brasil y Uruguay prohibieran el anclaje de barcos con bandera de Malvinas sin el proceso de acercamiento político de los últimos años? Seguramente no, porque en los hechos, nunca antes había ocurrido. Pero además, el pronunciamiento del Mercosur como bloque, impidió que se desplegara la estrategia británica que se basaba en presionar al más débil (Uruguay) para que revierta su posición. Y probablemente, sin el paraguas regional, GB hubiera tenido éxito. Cierta pérdida de la flema inglesa de estos días tiene más que ver con estos movimientos que con el reclamo estrictamente nacional, que no difiere al que se venía haciendo desde años atrás. En todo caso, la virtud del gobierno nacional fue poder apalancar el reclamo en la construcción política que desarrolló son sus vecinos. Ahí está el éxito actual y también las tareas pendientes (como incorporar a Chile en la misma lógica solidaria).
La desmilitarización y la regionalización de Malvinas son dos herramientas de nuestra época para volver sobre un tema viejo y doloroso. Muestran que a pesar de todo (a pesar, incluso, de algo tan definitivo y límite como una guerra) desde la política siempre hay espacio para redefinir las cosas, cambiar los escenarios, inventar horizontes. Y habilitar, también, nuevas propuestas o formas de encarar un asunto complejo. Una, muy interesante, la escribió Gustavo Arballo hace unos días en Página 12:  http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-186150-2012-01-25.html

Informe sobre ciegos

Escrito por Felipe Real

Memoria del Jueves: 1 - Año II

La 1era noche del Año II de la peña de los jueves se realizó con el lema “vienen por el agua”.

Aparentemente, con tal advocación, ofendimos a Tláloc, el omnipotente dios azteca del agua, que nos castigó con una lluvia torrencial que dejó a la República de Palermo bajo el nivel del mar logrando que tomara un cierto parecido, no ya con Venecia, sino, más bien, con la mítica Atlántida.

Como era de esperar en una noche submarina, la primera en llegar al secreto lugar de encuentro fue @CeciScotti: una eximia nadadora, émula del tiburón Candiotti, que en 2009 lograra el tercer puesto en su categoría en la tradicional carrera de aguas abiertas Santa Fe – Coronda.

El debate se centró en los temas referidos a la cuestión acuática. Con la primera cerveza, la discusión se polarizó entre el periodista Fernando Amato –definido por la prensa roja como “un referente del kirchnerismo que defiende la minería”–, y Lucas Carrasco, padre fundador de la peña de los jueves. El primero postulaba que la minería es altamente contaminante para los osos pandas y otras especies en vías de extinción como los riojanos. Mientras que el entrerriano más famoso alegaba que no hay datos científicos que corroboren esas teorías darwinistas como si existen estudios que demuestran que la Av. 9 de Julio es contaminante y, por ende, habría que cerrarla para siempre. Preso de la intolerancia, entregado a la furia, Amato atentó contra la vida de Carrasco convidándolo con un vaso con agua.

El magnicidio –para otra cosa que no sea magna, el ego de Lucas no está– fue frenado por las fuerzas de seguridad dirigidas por Flor Arietto, la Kill Bill de policías.

Amato no encontró paz durante toda la noche, ya que sufrió como un "desubsidiado" con el match Boca vs Ramón Santamarina. Al contar con la presencia del reconocido tandilense Ruben Sentis, pudimos saber quién carajo fue ese tal Ramón Santamarina. Aparentemente, era un vecino de Tandil que tenía carretas y administraba la posta. Con esa ventaja estratégica, se adueñó de bastas extensiones de tierra, mérito suficiente para que un club lleve su nombre.

Cuando la marea lo permitió, arribó un conjunto de 30 comensales a bordo de lanchas, canoas, jet ski y del Crucero Costa Concordia, para entregarse a un menú tentador: lomo al Malbec de los viñedos del Famatina; pollo a la mostaza Merlo; y Ñoquis Municipales con salsa bicolor.

Cabe destacar que el @Pajaronauta aportó glamour y emoción al encuentro al llegar con un yate cargado de comprometidas militantes en bikinis. Poco después, acostumbrado a la excelencia gastronómica que rige en su propio local, se peleó a golpes de puños con el propietario del lugar de encuentro. El motivo de la reyerta: las papas fritas no eran TAN crocantes.

Entre los asistentes se encontraba Sebastian Lorenzo, pastor calvinista; Fecundo Cornejo, triatlonista panamericano; Nico Toranzo, hermano carnal del jugador de Racing que casi muere por una muela podrida y Ciru, delegado de UATRE, adicto a las tutucas. Disfrutamos también de la sonrisa de Nat Devoto, titular de la ONG Un Techo Para mi País, que le brinda alojamiento a cuanto desamparado vague por el territorio de Caballito. No podemos dejar de mencionar que Virgy de Lanus y Paula la publicista, que debutaron con nosotros y tuvieron que someterse al duro ritual de iniciación.

El único ausente que no deberá traer certificados médicos es Gerardo Fernández, ya que debía madrugar para producir este programa en la Radio de las Madres.

Finalmente, en la cena se establecieron pautas para organizar la celebración del natalicio de Lucas Carrasco, con una fiesta el 17 del corriente, en lugar a definir, con la presencia de estelares artistas.

viernes, febrero 03, 2012

Cerrá bien cuando te vayas, corazón


Muy rico todo pero ahora, por favor, las mujeres retírense al otro salón, que vamos a hablar de sindicalismo. Cosa de machos.
Un sector del kirchnerismo -el pro moyanismo exrabioso, en tránsito lento a abandonarlo- tiene tiempos más republicanos, más cansados, para asimilar los nuevos escenarios. Es natural. Provienen de la familia cultural del radicalismo. Son, quieren ser, peronistas de La Nación. Entonces, suponen, que a un peronista se le puede correr la vaina con "el peronismo de Perón y Evita", naaa, corazón, esas es la tristeza de los perdedores. Y el peronismo es como River: la cultura del éxito, la nostalgia y la cosmovisión. A un peronista, claro, no se le puede decir -a riesgo de que piense que se le habla en mandarín- "no se puede gobernar sin la CGT". No, eso es muy de niños bien, del peronismo de La Nación. El peronismo -que eligió su presidente, se llama Daniel Scioli, y representa todo lo contrario, por derecha, que Moyano (y estoy grandecito para distinguir justicialismo de peronismo: el verdadero peronismo y justicialismo es el que gana la elección)- reserva un lugar muy marginal para los marginales de la política. Y hoy, señores, los sindicalistas en general y los de la CGT muy en particular, son políticamente marginales. En parte por su propio mérito. La contradicción, dialéctica, rojita, que contienen en su ser. La que les delegó un verdadero peronista como Onganía (oh, las cosas de la vida: la mitad de la CGT, con Vandor a la cabeza, estaba con Onganía) Las obras sociales. Las patéticas obras sociales de los sindicatos. La gente, los laburantes, les tienen bronca, mucha bronca, por eso.
Cuando transcurría la dictadura de Frondizi, Framini, un dirigente sindical, pudo ganar las elecciones democráticas que, por error, el radicalismo permitió. Y rápidamente, corrigió. Anulándolas. Para las actitudes antidemocráticas el radicalismo es decisionista.
En la clave de lectura universitaria, ese hecho es narrado así: el dictador no quería, en el fondo de su ser y su bella alma (traigan de nuevo a las mujeres del salón de té: ahora les vamos a hablar de historia según la UBA, esto es para sensibleros y mentirosos, las mujeres lo son: los hombres son fornidos, trabajadores y peronistas) masacrar con los tanques como hacía ni anular elecciones porque no ganaba el radicalismo, que es el respeto a la república, la división de poderes y el fortalecimiento institucional, señoras, pero pasa que los que ganaban las elecciones, según el dictador, no lo eran, entonces no podía haber elecciones, bueno, hacía esas cosas, pero en el fondo quería hacer lo contrario: le leímos la mente y, más aún, le escaneamos el corazón. Pobre Frondizi, nuestro dictador de corazón bueno!
Y Framini, señoras, ganó la elección porque era combativo. O sea, no era peronista. No lo dicen así, pero lo entienden así. En clave universitaria el peronismo es Rodolfo Walsh, y la carta de Walsh a la dictadura última, es descontextualizada porque Walsh tiene que ser peronista, básicamente, para no parecer, en clave universitaria, el enunciador historiográfico, lo que es: un gorila. El peronismo auténtico (je) contesta simbólicamente con la reivindicación de Rucci. El Wachiturro, Facundo, nuestro ídolo parecido a Pablito Ruiz, gran trabajador de los peajes, lo dice en crudo: reivindica el programa de La Falda (el programa combativo de un grupo de sindicatos durante los 50 y 60) y a Rucci. Se trata, según la coyuntura, de acentuar uno u otro. Un viejo muy pícaro y brillante, el General Perón, sabía hacer esto muy bien. Para la consecución de fines precisos que hacían a la justicia social. Su legado no fue sólo táctico, pero fue lo táctico lo que más impregnó. Bien. Corazones. Framini podía ganar las elecciones porque, más o menos (más o menos) era el delegado de Perón. Los delegados de Perón eran los que ganaban las elecciones. Los herederos, el pueblo. O sea, nadie. Framini podía ganar las elecciones porque el brazo armado de la iglesia católica que alternaba las dictaduras con la UCR no pudieron, no supieron o no quisieron desarmar el estado peronista. Tuvo que hacerlo, el peronismo. "De los años 90". Framini podía ganar porque los intereses que representaba sindicalmente representaban a la mayoría de los trabajadores y partes de las clases medias. Todo lo contrario al sindicalismo posterior a Onganía, posterior a Videla y posterior al peronismo de Menem y Duhalde. Que hicieron mierda tanto la sociedad que hoy, sencillamente, la CGT es un edificio histórico. Donde los dueños de cada sindicato, obtienen y deben su poder a cada sindicato, la propio. Después, para algarabía de la sesuda prensa analítica, se dividen en secretarías en la CGT, asi como los centros de estudiantes secundarios. Pero en estos últimos, manda el presidente. En la CGT no manda nadie porque no hay nada sobre qué mandar.
Así como tres partidos trotkistas arman cinco cuartas internacionales, tres sindicatos arman las 62 organizaciones peronistas. El brazo político de la CGT. Formado, hace mucho tiempo, por comunistas -saquen a las señoras del salón- y peronistas, y eran 62 "organizaciones", porque estaban filiales de gremios también. Hoy, lo comanda al Tío Tom, Momo Venegas, con tres sindicatos que, bueno, el Tío Tom cuando vende humor suma erróneamente para arriba y cuando hace balances contables suma erroneamente para abajo. El Tío Tom, qué chistoso personaje. Peronista de alquiler. Y firmes convicciones.
Los sindicalistas deben su poder al modo, sea cual sea, se encaramaron al sindicato. Nada más. Las paritarias, se hacen sin ninguna confederación. El cargo de secretario general confederal es un modo de mocionar por un columnista televisivo, que en el fondo no le importa a nadie. Está, cada cual, en la suya. Con entramados federativos que agrupan, también pero según los casos, a las patronales. Como en el caso de Moyano. Y, aprovechemos que no están las mujeres para decirlo, es el ministerio de trabajo el que permite que tal o cual se quede en su sindicato. Las elecciones, cuando hay alguna (sólo cuando un pesado, tipo Moyano, se mete en otro sindicato como el del más pesado Cavallieri: pero sabe que no puede ganar, sólo le está mojando la oreja al gobierno, por la guita de las obras sociales: quizás alguno de los lectores de este humilde y modesto, sobre todo humilde, por su autor, blog, recuerden que hace casi medio año contaba esto como el inicio de una pelea de Moyano contra los fantasmas y contra Cristina) las manejan desde el ministerio de trabajo. Donde manejan los padrones. Donde se acordó la paz social, por decirlo de alguna manera bonita. Donde se firman o no los convenios colectivos que, señoras, pueden llegar a trabarse un montón por qué empresa lleva sánguches a la fábrica. Dado que la empresa es de....
El mundo laboral está fragmentado. Los analistas de opinión sólo conversan con porteros, mozos y taxistas.Nunca le hablan de sus respectivos y muy conocidos sindicalistas. Raro, ¿no? Santamaría, el periodista, Barrioviejo, el mafioso, Viviani, el estereotipo, son conocidos socialmente, están ahí desde antes que Napoleón invadiera Costa Rica (¿Napoleón no invadió Costa Rica? Ah, entonces están desde mucho antes) y como yo no creo en la renovación -me parece que cuanto más tiempo se permanece más se sabe- pero sí en la democracia, no me gusta que los sindicalistas sean elegidos mediante los mismos métodos oscuros que los jueces, los columnistas de los diarios o los blogueros asesinos: burócratas aferrados a su sillón que pontifican cuánto debe durar el otro en su cargo. Los trabajadores perciben como ajenos los intereses, ya no de Yaski o Pedraza (por citar dos modelos sindicales antagónicos), sino de cualquier sindicato de otra rama que no sea la propia. Porque objetivamente, además, colisionan.
No hay un problema con la CGT, hay un problema con Hugo Moyano. Y en realidad, Moyano tiene un problema con Cristina. Y tiene un problema, entonces, Moyano, por tener un problema con Cristina, con el resto de la CGT. Que sobrevive gracias a las planillas de Trabajo. A los padrones del ministerio de Trabajo. Como sobrevive Moyano. Como sobrevivió durante el menemismo. Qué lindo es el amor, señoras.
Moyano tiene un problema con Cristina. El peronismo, la CGT, esperan calmos el obvio desenlace. Y Scioli juega su propio partido. Contradictorio con el partido que juega Moyano. Pero tácticamente convergentes. Si la economía sigue bien, esto tiene un final previsible y cantado.
Buenas noches, mis amores.
Ya pueden volver las mujeres.

miércoles, febrero 01, 2012

Nostalgias...como la balada del álamo carolina.

Foto del Living de la diputada Victoria Rodra (la foto es real, en un ataque de cursilería, la diputada Victoria Rodra se la dio a la revista de La Nación)

Cansancio.


Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimientos sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho y lo repoco y lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara vana en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogro y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidefalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y líbido y oficio
recansadísimo
de tanta tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintitos perversitos
y de las ideítas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo o sensitivo tibio
remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento al engusanamiento
y al silencio

                                           Oliverio Girondo