viernes, agosto 06, 2010

Es la ecología, estúpido!






Los filósofos han intentado interpretar el mundo, luego, de cambiarlo, ahora de lo que se trata es de soportarlo. Tesis 12 de las veinte verdades sobre Feuerbach.
Si la historia de la humanidad es la historia de la lucha del hombre para no ser vencido por la naturaleza, ponele desde hace...unos 40 mil años, por ahí, ¿cómo es que de pronto, en los últimos 20 años, una fuerza de enorme magnitud (que coincide con el auge del neoliberalismo y el posmodernismo) nos ha convencido no sólo de la enormidad de que ya vencimos la naturaleza y ningún daño puede hacernos, sino de que además, escuchá ésto!, podemos destruirla y hasta aniquilarla y hacerla desaparecer y, con ella, desaparecer nosotros también. Perdón, soy ateo del siglo 21: creo que el discurso ecológico es puro chamuyo.
¿Las enfermedades, esas que nos hacen sufrir, no provienen de la armonía osopandística de la bella naturaleza? Bueno, hay mucha gente convencida que no: que provienen de la guerra contra dios del padre de la mentira, de un invento de los EEUU como el SIDA, o de mecanismos -científicos- extraños al cuerpo humano, como lo demostraría la ciencia.
Este pensamiento simplote, mesiánico, reaccionario, pasa por inteligente y jugado. Re jugado, fijate. Si sos un luchador contra las multinacionales que contaminan -junto con los sanjuaninos- la General Paz, me saco el sombrero, sos un groso.  las generaciones futuras, cuando nosotros estemos todos muertos, te lo van a agradecer. De hecho, si las generaciones futuras existen, tendrán en su propio existencia la incontrastable muestra de que tenías razón: ji, ji, ji.  Marisol conoce esa zona de Jujuy. ¿Cómo hacemos para tener un Tren Para todos (uno de verdad, no uno que reconstruya los rieles para beneplácito de nuestros amigos sojeros) sin desmontar el departamento de Cochinoca?
Quememos los bosques, que el té de aromo te cura la cabeza, está científicamente comprobado, pero contra el paludismo aún no se le conoce efectos positivos. ¿Hace falta plantar ositos panda para tener airecito limpio? Muy bien, hay que prohibir los automóviles. En el microcentro porteño, funcionaría: el aire estaría más limpio si donde está la Comisión "Nacional" de Valores ponemos un bosquecito así re lindo, lleno de ratas, como son los bosquecitos y montes nativos: focos infecciosos que en vez de bambis y pollitos en fuga hay ratas del tamaño de tu cabeza. La parodia de Julio Verne sobre Robinson Cruzoe es la propiada: Viernes ahora preside la comisión de recursos naturales de diputados.
El amor en los tiempos del cólera o el mal de Chagas trae estas complicaciones: los indígenas de verdad, prefieren hospitales en vez de turistas holandeses. Cierto que están los caciques, tradición que hay que respetar: ¿o acaso no nos encantan los monarcas que hasta deciden cuándo y con quién debe desvirgarse tu hijita? No te asustes, con tu hijita de 10 años no se van a meter, la cosa es entre ellos. Mientras tu hijita va al doble turno de la calle Migueletes, los casabindos  previenen el embarazo con té de perejil. Dicen que es muy efectivo. ¿Usar anticonceptivos? No, la tecnología trae al diablo, fijate sino en Rosario de la Frontera lo que pasó cuando llegó el fotolog, un pibe institgó al suicidio a tres adolescentes, un horror, mamita, un horror. Estas cosas, fijate, no suelen pasar en lugares donde tienen derechos y posibilidades de ir al cine, al teatro, a ver a Boca, mirar a Federica Pais, leer a Eduardo Galeano, sentarse con Franco a ver qué onda la democracia hoy. Imaginate, los osos pandas, jamás podrían sobrevivir en esas escuelas todas calefaccionadas, donde si se rompe la estufa los chicos del MST y el PTS y el PO cortan la calle y llamana a Crónica TV. La vaca que estudiaba en Humahuaca se aguantaba el frío, porque hay que cuidar el medio ambiente. ¿O no sabías que la estufa troskista se hace tras hacer garcha los ríos? ¿Que el aire acondicionado -un derecho humano de quinta generación- requiere, lamentablemente, hacer pelota la parte del globo donde moran los más pobres y abandonados? Si cada ser humano de este planeta -gracias africanos por existir- quisiera, por ejemplo, y pudiera, por ejemplo, tener un auto, un aire acondicionado y una estufa (mirá las cosas qué simples) sabrías, pimpollito mío, que el planeta tendría agotados los recursos naturales en tres minutos, o tres días, o tres meses, pero que en fin, saltaría todo por los aires y habría que tirar al mar a los osos pandas para hacer en su jaula un estacionamiento medido? ¿No es un poco injusto entonces que Al Gore nos hinche las pelotas, justamente a mí, a nosotros, a los africanos, que esto es responsabilidad de todos y que debemos ser conservadores y olvidarnos de la equidad, de un horizonte igualitario?
¿Qué pasa en la cabeza de los que donan 5 dólares telefónicos a greenpace cuando pasan por el Palacio San Martín y hay gente durmiendo en la calle? De paso: querés conocer a un indígena en serio, mirá, ahí en las laterales de la avenida Corrientes, después de las siete de la tarde, van las distintas etnias a dormir en la calle. No viajes en semana santa a Humahuaca, no hace falta. En Constitución y Escobar está lleno de esos mismos. Ahorrate el tour con el Mocase, no te creas que los entrerrianos dormimos las siesta todos los días, ni ahí que es cierto que los catamarqueños sean más buenos que los de Caballito. No mires las estrellas para abajo,no mires la lluvia desde arriba. No seas boludo, los adolescentes en el campo quieren ir a Mac Donald, jugar en River, tener una play, cagar a trompadas al que le dijo cuatrojos. No camines las calles con la cara, que ensucias la camisa. Los campesinos sueñan con rajarse, viajar en avión, hacer las cosas que hace la gente en la tele, tras 12 horas de negreo con el patroncito también sueñan con Luisana Lopilato cuando se acuestan con esa espantosa que por la gracia de dios termino siendo tu esposa. Cómo es que el pre marxismo se hizo más moderno que este tierno y encantador industrialismo, peronista y estéticamente feo, así un paisaje lleno de fábricas que a Foucault, ciertamente, no le agradarían pero a Oliverio Twist, si hubiera sindicatos y obra social, más vale que sí. Cuidemos las ballenas, los osos panda, los bambis, el rey león, pero en Santiago del Estero no hay esos animales sino mucha pobreza, ¿no sería más justo derribar el edificio de la UBA y plantar ahí arbolitos? ¿No es más práctico convertir el hotel Mayorazgo, a la vera del Paraná, en una cría de caracoles al roquefort? Te diría que no. Alimentar caracoles es un trabajo que puede hacer una sola persona, comerle la billetera a los suecos y holandeses en el casino alimenta más familias entrerrianas. Ojalá en Holanda, en vez de comer nuestros caracoles, vinieran a despilfarran sus florines en las máquinas tragamonedas. En esa industria sin chimeneas que son los casinos y los prostíbulos y las fiestas gay y que con solemnidad se llama pomposamente Turismo. Tenemos una gran secretaría de turismo: aunque le decimos Banco Central.
Cuando te limpies la boquita con una servilleta de papel tras haberle echado azúcar al cortado, tirá todo al piso: no lo guardes en un cesto. Si querés hacer algo por la ecología, usá servilletas de tela, un azucarero en vez de sobres y no tomes un cortado en un pocillitito, sino de una jarra compartida por varias comensales. Y tendremos más árboles, más ratas, más osos pandas, más enfermedades de la pobreza y más desocupados en Santiago del Estero, pero qué felicidad tendrían nuestros amigos del Mocase, la asamblea de Gualeguaychú y el Fondo Monetario Internacional.
¿No es la valorización financiera, estas cosa de que hay más dólares volcados en la timba mundial que en la producción de bienes, una gran jugada ecológica? ¿No es divino, compañero, lo que ha logrado por los osos pandas y los árboles y los bosques Milton Friedman? ¿No deberíamos dejar todo así como está que vamos bien?
No sé.
En una de esas....