sábado, diciembre 11, 2010

Una mierda





Necesitamos 1.000 viviendas, no un Ministerio de Seguridad.
El problema no es policial.
Es LA policía como respuesta al problema lo que agrava el problema.

Se está haciendo visible la argentina real, la que el kirchnerismo, con una generosidad inaudita, emparchó. Nada más que emparchar.
Los "vecinos" de Caballito que protestan -junto a legisladores convenientemente progresistas, contra "más torres" en su barrio, Caballito. Porque, dicen, colapsan los servicios, tendrán que hacer cola en la peluquería y, sobretodo, propietarios, les rebaja el precio. De sus posesiones.
Casa tomada.
En Caballito, barrio de "vecinos", plantearlo, está bien. Votan a Ibarra y la farsa del "centroizquierda".
Lo mismo, planteado por los "habitantes" de "villa" Soldati, está mal. Muy mal. Porque cometen el pecado irreversible de la otra farsa, la del racismo.
Como la invasión en Caballito, a través del negocio financiero de la construcción, viene por parte de otros "vecinos", acaso habitantes de las sojas que cotizan, más que muy bien, en el puerto de Rosario, entonces, bueno, es un problema "urbano",  de tránsito, de gente que va al cine, conoce Miami, vulgarmente culta, todo bien.  A eso, señora, nadie le llama racismo. Aunque, en la acepción del término, lo sea. Rigurosamente.
El imperdonable pecado de Soldati es pronunciar el racismo. Verbalizarlo, para intervención, casi contenta, del INADI.
Hiriendo, para alegría del INADI, a las almas sensibles del barrio de caballito. Jamás villa. Nunca taxi. Apenas barrio.
La alegría, exactamente, que se cuece entre quienes sí tienen estado, y brotan cuando se les habla de "los intendentes del conurbano" o, sin ir más lejos, sólo a un país vecino como Chaco, de Capitanich. Feo, Capitanich. No vende en el progresismo.
Es una mierda querer solucionar esto con un ministerio de seguridad.
Los "habitantes" de Formosa no tienen problemas (al contrario) con los paraguayos, los "habitantes" de Jujuy no tienen problemas (al contrario) con los bolivianos, los "habitantes" de Corrientes no tienen problemas (al contrario) con los brasileros, los "habitantes" de Concordia, a diferencia de la tan porteña y propietaria Gualeguaychú, o Colón, no tienen problemas (al contrario) con los uruguayos, los santacruceños y fueguinos, hijos de las provincias del norte, no tienen problemas (al contrario) con los chilenos.
Nietos, hijos de formoseños, jujeños, correntinos, concordienses, santacruceños, que deshabitaron sus ciudades sin subte, sin colectivo subsidiado, sin canas pagados por el resto del país, sin escuelas y hospitales "de calidad" que garpa el resto del país, sin industrias, sin la UBA que ellos y sus padres financian, sin destino ni esperanzas, ahora que en vez del país se piensa el INDEC (porteño) tataranietos de morochitos que pelearon, y perdieron, sobretodo eso, perdieron, contra el puerto y las potencias europeas, lo que se enseña como "guerras civiles", ahora los deshabitantes vienen a habitar, nunca vecinar, Soldati. Y tienen problemas. Contra los bolivianos, paraguayos, contra los brasileros no porque no garpa en nuestra derecha de sentido común, contra los bolitas, en cambio, sí. Ni que hablar los paraguas. Chilotes, mmm, se dice en la cancha, nada más.
Hace falta educación. Cuando dos hinchadas se pelean cantándose "HIJO DE PUTA" se está, atención Morgado, discriminando a las putas. Fo! Se discrimina a las putas. Por eso, la llamada, "violencia en el fútbol". Con que toleren y respeten -el segmento donde más venden sus servicios la mayoría de las putas: las hinchadas, machotas, de fútbol, con que ellos respeten- a las putas, terminamos con "la violencia en el fútbol". Todo muy progresista. Todo muy pelotudo.
Señora, no se haga problemas: no estoy llamando al terrorismo en su boleta de gas, de luz, de escuela privada pre UBA, en su magro presupuesto de traslado laboral, no, señora, calma. La integración latinoamericana es nada más que sanguchitos y agua finamente gasificada en las embajadas. Calma. Que nadie está planteando que usted no sea mucho, pero mucho mejor que un formoseño. Por mérito propio, eh.
Pasa que los formoseños,vio, son así de masoquistas: votan a Gildo Isfrán. Que es, se sabe, malo. A diferencia del "jefe" De La Rúa, reelecto para más datos. Señora, tiene, acá, su Ministerio. De Seguridad. Genial. Ojo, no se haga problemas, usted no tendrá que abonar nada. Lo garpan los formoseños, como corresponde. Al Ministerio de Reuniones en Caballito.
Hay quienes no tienen la más puta noción del estado en sus vidas. Son los que más lo usan.
Yo, por ejemplo. Que estoy escribiendo esto en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires. Enojado. Progresista. Con fuertes críticas al gobierno, je.
Porque, tan perito mercantil, soy un trabajador calificado. Tengo que venir acá. Sólo si estoy, como el agua mineral, finamente calificado.
Para los bolitas, los jujeños, los salteños, ya no hay lugar: ya se asfaltaron las calles, se construyeron, en Caballito, las torres, y los pisos los lustran los peruanos. ¿O no me rompí el culo estudiando, mientras estos negros -buenos, sumisos, eso sí, no te lo discuto: yo no discrimino- hacían boludeces como la zafra desde los 8 años?
Yo me quemé, señora, las pestañas.
Como usted.
Como nosotros, los vecinos. Tan progresistas.
Tenemos nuestro ministerio.
Ya podemos, tras nuestra semanita reaccionaria, volver a ser tolerantes. Que total el quilombo, señora, queda lejos.
Siempre, piénselo, el quilombo, queda lejos.

Los muertos, para los vivos, nos quedan tan lejos. Tan lejos.