miércoles, noviembre 23, 2011

Carta de renuncia a los subsidios




Señor ministro Julio:
En su despacho
trabaja Pedrito, mi amigo,
así que a

Su Despecho:


                           Me ha convencido. Le confieso, señor ministro que yo, cuando leí que iban a pedir que los subsidiados renuncie a los subsidios, me cagué de risa. Básicamente, porque la naturaleza del estado radica en que distribuye los beneficios y castigos (por simplificar) no de acuerdo a quien lo reciba, sino de acuerdo a un pacto social que se da en llamar "interés general". Obviamente, el estado capitalista es otra cosa, y puede ser más bueno (como el del gobierno que usted, integra) o más malo, como cuando estaba Menem. En el estado capitalista queda más claro que no existe el interés general. Pero bue, supongo que todo esto usted ya lo sabe. Agreguemos que hoy, acá, en nuestro tiempo, es mentira que no haya alternativas al capitalismo: las dictaduras yanquis, con sus jekes, de medio oriente, la amputación de miembros, el lugar de esclavo para la mujer, todo eso. Es una alternativa de mierda, tan de mierda que prefiero el capitalismo. Pero, no amo el capitalismo. Porque en el capitalismo, cuanto más salvaje más extendida esta creencia, se supone que cada cual tiene lo que tiene de acuerdo a su esfuerzo. Y eso, no es así. Pongamos el caso de Eskenazi. ¿Eskenazi se esfuerza más que un cartonero, de esos que abundan en la ciudad de Buenos Aires, pero donde Macri no puede hacer nada, porque el problema comienza en la Provincia de Buenos Aires; se esfuerza, Eskenazi, más? Mire, el viaje del cartonero es complicado, llevando por kilómetros, en esos trenes de mierda, madrugada tras madrugada, cargas pesadísimas de cartones. Compararlo con los viajes en primera clase de Eskenazi, no da. Supongo que usted va a coincidir conmigo.                     Por eso, el estado interviene. Esa es su legitimidad.
Usted me pide que me sume a la cruzada liberal de creer que obtendré lo que mi esfuerzo me depare, o en este caso, que yo razones cuánto debo recibir de subsidios de parte del estado. Es muy loco, pero eso es renunciar a la función del estado y trasladarsela al "consumidor"; con el agregado, que el mercado de la energía -el de los subsidios en cuestión- es un mercado pura y exclusivamente estatal. En todas las partes del mundo. Enntre los jekes de medio oriente, los reyes socialdemócratas de Europa o en Cuba o en New York. ¿O no es el estado el que hace la guerra para robar el petróleo de los países pobres y de acuerdo a ese resultado -el de la guerra- se regula el precio y a partir de ahí....? No le voy a andar explicando, Julio.
¿O no fue Videla el que echó a los pobladores de Federación, una ciudad entera, a vivir más lejos, para que la inunden y se construya Salto Grande para darle energía a los porteños? Por eso, los entrerrianos producen la energía, la mandan a la ciudad de Buenos Aires, donde una empresa española cobra las facturas con ciertos descuentos por la plata que le da el gobierno nacional y luego, si queda, vuelve a Entre Ríos, un poco más cara por tanto viaje y porque la empresa estatal de energía de Entre Ríos no recibe dinero del Gobierno nacional. Pero, ojo, Julio, ud me conoce, sabe que soy entrerriano y que vivo allá. Pero yo le hablo de mi otra casa, una que alquilo, en la República de Palermo, donde sí, la luz, recibe subsidios. Se me subsidia la luz en Palermo para que pueda pagar la de Entre Ríos, la que pago allá. Es una buena idea. Lástima por los entrerrianos que no trabajan en Buenos Aires, pero bue, son sólo el 99,99%.
Renuncio, entonces, a ese subsidio, Julio. ¿Puedo decidir que esa plata vaya al cartonero? No puedo, claro, tiene que decidirlo el estado. Sino cada uno decidiría que esa plata vaya para sí mismo y entonces....Ah, una pregunta, entonces el estado no debería preguntar a cada uno si quiere los subsidios, porque....Naaa, bue, dejémoslo ahí.
Quiero que mi próxima boleta de luz de Palermo, venga sin subsidios.
Yo la luz la pago en el Banco de Entre Ríos, que como el de tantos lados, está privatizado -subsidiado a Eskenazi, que también está subsidiado a YPF, que produce energía y que...
Julio, pará, ¿mi plata no vale?
¿Porqué tengo que darle 50 pesos más Eskenazi? ¿No está muy subsidiado ya? En serio, te digo. ¿No es mucho o que el estado subsidia a Ezkenazi?
Digo, porque ahora, como Eskenazi va a ganar más....gracias a que se quitan los subsidios. ¿O entendí mal?
Creo que no, que entendí bien, perfectamente bien. Demasiado bien.
Julio, yo recibo, en Palermo un subsidio que no pedí, que no merezco y contra el que puteé desde hace muchos años. Pero la patria contratista me corría por izquierda defendiendo esos subsidios, ahora me corren por izquierda porque están en contra de esos subsidios (qué cosa, che! Me ganan siempre). Yo renuncio a ese subsidio, aunque no pueda decidir adónde va (sí, lo intuyo, lo acabo de escribir) pero básicamente porque soy un hombre de ultraderecha (por eso me corren por izquierda ni más ni menos que la patria contratista) que creo, firmemente, que yo debo decidir cuánto dinero debo recibir y que no tiene que venir nadie ni ninguna autoridad (terrenal) a romperme las pelotas con subsidios o con impuestos; yo decido. Los ultramontanos somos así, gente de buen corazón y muy religiosa.
Ahora, renuncio, pero no de buen gusto: la concha de tu madre, Eskenazi, estoy podrido de subsidiarte. renunciá vos, alguna vez, a los tantos curros que tenés, a una partecita de tu inmunda fortuna, renunciá vos al plan descansar, estoy podrido de que la plata de mis impuestos vaya a parar a vagos, holgazanes y atorrantes como vos, que lo único que hacen es ir a los actos a aplaudir a los gobiernos de turno, mientras yo laburo, Eskenazi, vos te rascás todo el día.


                                                                                           Atte,
                                                                                                     Lucas Carrasco.