lunes, mayo 07, 2012

Lanata y Twitter

Hizo, Lanata, una de manual.  Dudo que el equipo que hizo la investigación sobre Twitter haya pasado por alto una vieja nota que yo escribí sobre la agencia Souto y Clarín, cuando los blogs eran, mayoritariamente, de tónica nacional y popular. Pero, está bien, no tiene porqué contarlo. Sólo que no lo desmintió. El gobierno armó algo así. Con nula eficiencia (ojo, no es el punto). Los comisarios de la revolución semiótica no sólo son amateurs, sino, además, irritantemente idiotas. Pero, saben, le hablan a jefecitos que adoran la alcahuetería. Hasta el punto, vulgar, de inventarse la máquina de hacer progresista a Nilda Garré.
Hirieron, profundamente, el corazón de los kirchneristas de a pie. Además de herirse en su credibilidad, que no sería mucho (sinceramente, me chupa un huevo la salud política de los funcionarios de gobierno) en pos de salvarse, hirieron a gente, convencida, en su correcta posición política, gente de a pie.
Los alcahuetes creen, obviamente porque es funcional a su salario, que es lo mismo defender la estatización de YPF que un conjunto de idiotas que tuitean, sin gracia ni talento, AGUANTE CRISTINA ALTO GUISO UN PESITO PA LA BIRRA. Es el kirchnerismo boludo, que, naturalmente, es profundamente sectario, casi un credo, un asunto de fe. No es que sean así de bananas. Es que son eficaces, para el juego que ellos juegan: quedar bien con los opacos, los que hacen de su enorme mediocridad una carrera, chupar las medias. El costo de sus idioteces, los pagan otros.
Bien, Lanata.
Todo lo que dijiste es verdad. Una parte, no toda, falta la de Clarín, pero vos creés, desde un liberalismo honesto -que no comparto- que una corporación, monopólica (que debería, de acuerdo a la ley por la que yo luché y vos, Lanata, también; "desinvertir", desmonopolizarse) pero privada, no es equivalente al estado. Yo creo que no debería ser equivalente y creo que han colonizado el estado. Está bien. Eso no quita que lo que dijiste, es verdad.
Encierra, contra la pared, a tipos que creemos en esto de manera honesta. Nos acorrala. Internamente, además, nos hace mierda. Pero son los costos que pagar.
Felicitaciones.
La verdad, casi siempre, incomoda.