martes, enero 29, 2013

La reelección de Macri




Macri, no va a ser candidato a presidente. Esto está bastante claro. Por lo mismo que no fue candidato en 1999, 2003, 2007, 2011: por no tener plata; o sea, no tener estructuras que hagan creíble que pueda ganar y gobernar de manera de garantizar los chanchullos delictivos ya no sólo de su familia delictiva, sino de la clase dominante toda, lo cual implica que los interesados en un eventual gobierno de él no van a poner plata.
Excepto Clarín.
Pero es mucha plata. Ojo.
Y Macri, como todo contrabandista, no apuesta con la suya a todo o nada. Recordemos que Macri es contrabandista, un tipo delictivo con un carácter muy particular y amarrete.
Fue absolutamente probado que junto a su familia fue contrabajandista, y él el principal responsable, de autopartes. La corte suprema menemista lo salvó con un tecnicismo. Lo que luego sirvió para que Kirchner estatizara el Correo y pidiera el juicio político a la corte menemista, quienes renunciaron para salvar la jubilación, a cmabio del honor del que carecían.
El fondeo a través de las constantes alzas de impuestos en la intendencia porteña no parece un proyecto viable para financiar una campaña de alcance nacional, ni el apoyo del Partido Clarín, que llegará más cauto al 2015 si todos los acontecimientos previsibles se dan.
Para distraer, Mauricio Macri lanza nombres de lo más berreta de la farándula para cubrir la estructura de la que carece. Lo que implica, por citar un caso, que si la prostituta sofistica de Rocío Marengo accede a un  cargo legislativo, ni ahí que te pone un peso o un contrato a disposición del armado territorial. Ni de casualidad.

Una campaña electoral no puede hacerse sin estructura. Esto es, sin gente. Ponele que abrís un local en Chubut: necesitás gente. Ponele que contratás esa gente, que actúa, digamos, como empleados: un empleado no compra la yerba para invitar a tomar mate y convencer a la gente que pasa. Ponele que le mandás yerba. O, mejor, un presupuesto para gastos generales. Ok. Lo que más probable sucederá es que cuando Macri vaya a Chubut se encuentre con que ese local y ese empleado tomando yerba sea un peronista en un lugar que dice CRISTINA 2015. Ahhhhh, bueno, ponele que contratás un supervisor.. Ya van dos salarios y un montón de gastos por no tener un simple militante: si contratás un supervisor, si tenés todo eso aceitado, tenés que ir a la interna obligatoria de la ley Paso, se presenta cualquiera y te gana la interna. Un Bordón, por ejemplo. Un Rodríguez Saá. ¿Y porqué lo harían? Jaja, eso no se pregunta. ¿Y si olvidás Chubut, que después de todo tiene menos habitantes que Palermo? Entonces olvidate de que alguien te tome en serio, porque Palermo consume la riqueza de Chubut y no tiene 3 senadores por su distrito, que ni siquiera es distrito.

Este año se renueva un tercio del senado. Con toda la furia Macri podría tener 2 senadores. En todo el  senado. Por su distrito, Capital.- Olvidate de la gobernabilidad con Macri. Olvidate de que tenga poder, por ejemplo, para revertir la ley de medios.

¿Y Kirchner no asumió con la misma cantidad de legisladores?
Sí, pero adentro del peronismo, liderando de verdad su distrito electoral y en alianza con Duhalde. Y no es lo mismo pedir a los legisladores de todos los partidos que anulen las leyes de obediencia de vida, que son nefastas éticamente, a pedir que anulen la ley de medios.

Una amiga volvió de Humahuaca sorprendida que ahí hay 15 militantes de La Cámpora, agrupación a la que también pertenece. Una vez, la presidenta preguntó, en pleno discurso, cuántos municipios había en el país. Para luego, decirle a los de La Cámpora que aún les faltaba mucho para tener algunos intendentes, ya no presencia.
No es lo mismo, más vale, negociar con algún senador de Jujuy si es oriendo de Humahuaca y tenés 15 militantes activos que sino tenés nada. Sino tenés nada no te atiende el teléfono.

Si el partido Clarín lograse llegar en condiciones ilegales -lo dudo- al 2015, apoyase en soledad a un solitario Macri y los astros se posaran sobre su suerte y ganara, toda la sociedad va a estar atenta a que no gobierne para una sola empresa.

Poder político, autoridad, despliegue teritorial, militancia, pueden parecer boludeces en Recoleta, pero es lo que hace a la gobernabilidad, más aún si tienen que defender, como Macri, intereses antipopulares.

Cada trola, como Rocío Marengo, que suma al PRO, es un paso más al alejamiento del radicalismo, que podría proveerle la autoridad política, el despliegue territorial, la mística y la experiencia que el PRO, un partido vecinal de gánsters, no tiene.
Es decir, cada Rocío Marengo es una clara decisión de que habla para la gilada interna, para no perder liderazgo municipal, no para ser candidato a presidente.