lunes, enero 04, 2010

El suicidio porteño




Los subsidios a los servicios públicos que gozan "el país", o sea, los porteños, según todos los indicios, en un eventual gobierno de cualquier variante de la centroderecha, dejarían de existir para, de ese modo, cubrir el bache que dejaría la baja o anulación de las retenciones a la exportación de soja sin elaborar (dicho sea al pasar: las más bajas retenciones actuales para los granos elaborados, favorecen y hasta consolidan la actual desigualdad regional en la industria y agroindustria, que njo beneficia particularmente al tabaco jujeño).
La Pampa Húmeda, re contenta.
Ponele que los porteños, cuando tengan que empezar a pagar los servicios públicos como si fueran argentinos de Formosa, Santa Cruz, Chaco, Salta, o sea, una grasada total, ponele que, como tienen salarios más altos, digan "y bueno, todo esto es lo que nos dejó el kirchnerismo". Ponele, es una posibilidad.
Eso sí, si el gobierno de centroderecha en el 2011 gasta su crédito electoral en eso,  mientras va negociando con los grandes medios oligopólicos desarmar la Ley de Medios a cambio de complacencia y trueques (ponele, ingreso de las teléfonicas al Triple Play a cambio de la fusión de Multicanal y Cablevisión, Coti Nosiglia al frente del "Fútbol para Todos -los porteños", en Santa Fe y en Entre Ríos, por ejemplo, sin cable no se puede ver el "Fútbol para Todos"- y aumentando el plazo de desinversión de modo de tenerlos siempre predispuestos a la corrupción a los grandes medios) pueeeede ir tirando. Se reprivatiza Aerolíneas y los porteños tienen que pagar más (a mí, ni en Santa Fe ni en Entre Ríos me afectaría) y como se eliminaría el impuesto al cheque y las retenciones, reendeudándose o creando déficit el estado nacional, la negociación con las provincias sería durísima en el Congreso. ¿Y a que no saben quién paga esas negociaciones?La ciudad y, en este caso fundamentalmente, la provincia de Buenos Aires.
Ojo, nada de esto alcanza para que un gobierno se torne inviable -en octubre del 2001 ganó las elecciones en la capital federal la Alianza- pero todo lo que se insinúa en la rosca vulgar de la oposición (digo yo, ¿no se dan cuenta que quedan prisioneros de su propio moralismo, al ventilar en público que lo único que lo desvelan es el pragmatismo internista?) es una historia conocida.
Que se repetirá, por la ausencia de autocríticas y análisis serios sobre lo que ha sucedido en estos úlñtimos años desde el 99, donde Chacho Alvarez fue siempre oficialista. (bah, ahora debe ser opositor: sería un avance para la democracia que después de 10 años Chacho deje de ser oficialista)
Suponer que De La Rúa era un boludo (y no un lúcido y talentoso hijo de Balbín), Chacho un tipo bien intencionado (lástima que nos dejó el país con 37 asesinatos y sin hacerse cargo: porque él, dice, es progresista), Duhalde agarró el país en llamas y lo dejó en bandeja (sólo que con el inconveniente de que un poquito fundido y de que el incendio lo hizo casi todo él) y Kirchner recuperó la "autoridad presidencial" para luego "alejarse de la gente" y que todo se soluciona con alternancia.
Esa es la receta para el fracaso y el suicidio.
Una pena que los medio pelos sean siempre inocentes. Y nunca, nunca tengan nada que ver. 



En fin, que estoy tratando de ganarme amigos. 
Yo también los quiero mucho, eh.

Corrijamos: los actuales desequilibrios de notable arrastre histórico, dejan un sedimento cultural -a mi juicio, errado- donde el país no se piensa en su totalidad (no sólo geográficamente, sino de diseños institucionales, mentalidades, controversias, etc) y eso lleva a cierto fracaso en la resolución de tensiones de largo arrastre.
Esto no quiere decir que yo tenga algún problema con "los porteños", ni que piensen como yo estereotipoasí ni nada de eso: simplemente que hay un liberalismo desparramado socialmente en los sectores acomodados de todo el país, que tienden a buscar  de aliados a cierta clase media del "medio pelo". A veces, lo consiguen (el humor social actual creo que indica eso).Claro que dicho así, como en este último párrafo, suena muy aburrido. Y encima todos moriremos por las minas de San Juan y Catamarca, bueno, Catamarca no tanto porque gobiernan los radicales, pero igual, eh.

Graciela Ocaña




Por Raúl Degrossi:

Lucas, una apuesta: Graciela Ocaña, ¿forma o no parte de un futuro gobierno de Cleto, y en caso afirmativo, en qué cargo?:

1) En la ANSES, para investigar a fondo las jubilaciones sin aportes otorgadas todos estos años, y los manejos con los fondos de las AFJP.

2) En Aerolíneas Argentinas, para descubrir los manejos con los simuladores de vuelos y los chárters fletados para ver los partidos de la selección.

3) En la Cancillería, para ir a fondo contra la mafia de los autos importados con falsas patentes diplomáticas.

4) En Canal 7, para  desenmascarar los manejos de la productora de Gvirtz.

5) En la ONCCA (antes que la disuelvan) para descubrir subsidios truchos a los amigos de Moreno y Echegaray.

6) En el Ministerio de Desarrollo Social, para desmantelar las redes de clientelismo montadas por los barones del Conurbano y los piqueteros K.

7) En la Secretaria de Medios, para ventilar los manejos de Pepe Albistur con la pauta publicitaria, y de Mariotto con el Fútbol para Todos.

8) En cualquier lugar, para que pueda hacer lo que mejor sabe: luchar contra la corrupción, desatendiendo las obligaciones propias del cargo que le toque. 

Tolerancia Gay




 Los protagonistas del primer casamiento gay saludan a los abogados católicos que hicieron lo imposible por impedir este casamiento.
Por supuesto, lo hacen con el característico saludo nazi.







Eso es tolerancia, no, Alejandro?

Alejandro ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Tolerancia Gay":

Así es carrasco: eso es tolerancia. Esa manito levantada es un claro llamado al diálogo y al consenso, a ponerse de acuerdo en tres o cuatro putos y bajar el nivel de confrontación feroz que se vive en el salón Mujeres Argentinas y en los foros de La Nación.
A diferencia de su par campestre, la mesa de enlace gay ha dado muestras de estar dispuesta a aflojar con las formas porque sabe que no hay enemigos sino sólo argentinos con diferentes ideologías: radicales, homosexuales y, por qué no, nazis. Todos compatriotas que en su buena fe buscan lo mejor para todas y todos. Todos compatriotas que hacen mucho en un país donde nadie hace nada.

domingo, enero 03, 2010

Lilita, con los tapones de punta del este




Tras el stress que le causó pedir disculpas contra el único calumniado que le inició juicio, la desempleada Elisa Carrió salió con los tapones de punta del Este a decir cualquier cosa como es habitual. Ante la habitual complacencia periodística.
En el diario Perfil, la foto de tapa la muestra dándole la razón a Aníbal Fernández: la doctora Carrió, como se ve, no tiene los patitos en fila.

Las fiestas al sol y en la playa marcan la movida en punta. El Efecto Caipirinhia  





Documento del Episcopado



Por Raúl Degrossi



Muchos se preguntarán por que, en estas pasadas fiestas de fin de año, el Episcopado argentino no dio a conocer su tradicional comunicado en el que aprovecha para exponer la visión de la Iglesia Católica sobre la actualidad nacional.

Muy simple: porque los miembros de la Conferencia Episcopal no pudieron ponerse de acuerdo en un texto definitivo, pese a que concordaban en la idea de pronunciarse.

El más enfático fue el propio cardenal primado, monseñor Bergoglio, quien señaló: “en estos momentos de confusión, zozobra y desasosiego, el pueblo espera la palabra tranquilizadora de sus pastores, y como Iglesia faltaríamos a nuestra misión trascendente si calláramos, y no interpusiéramos nuestra autoridad moral para iluminar el oscuro panorama argentino, con la luz del Evangelio.”

Claro que, aun estando todo de acuerdo en la necesidad de emitir un pronunciamiento, lo complejo era consensuar los términos del comunicado para cumplir con tan levadas metas. 

En las deliberaciones, algunos de los obispos propusieron insertar un párrafo en el que denunciasen “las lacerantes situaciones de injusticia social y pobreza, con las profundas y cada vez mayores desigualdades que existen entre unos pocos, que cada día poseen más bienes, y los muchos que carecen de lo mínimo e imprescindible para vivir, situación particularmente aguda cuando se repara en que éstos últimos tienen dificultades para acceder incluso a los alimentos esenciales para la subsistencia…”.

Pese a que la mayoría acordaba con el texto, hubo quien propuso suprimirlo. “Nos enrostrarán el apoyo que dimos a la protesta agropecuaria contra la Resolución 125, donde algunos sacerdotes llegaron a rezar misa a la vera de los caminos en apoyo al reclamo de la Mesa de Enlace” dijo un obispo, y su opinión fue compartida por sus pares.

En otro párrafo el documento aludía a “la necesidad de establecer límites a un modelo económico asentado en el monocultivo y la explotación irracional de la tierra y otros recursos naturales, cuya voracidad llega al extremo de avanzar sobre los derechos seculares de nuestros pueblos originarios y afectar gravemente el ambiente mediante el uso de pesticidas y otros productos contaminantes…”; pero hubo quien hizo ver que era inconveniente ponerlo, porque no faltaría quien diga que el presidente de Cáritas Nacional es un poderoso empresario del rubro de los agroquímicos, que la propia Iglesia tiene campos sembrados con soja, y que la propia Cáritas apareció poco menos que auspiciando el último acto de la Mesa de Enlace en Palermo.

“Es menester terminar con todas las formas de privilegio, dádivas y prácticas clientelísticas existentes, para garantizar plenamente la plena dignidad de todos los ciudadanos” decía otro tramo del documento, que tampoco fue incluido en la redacción final.

“Con esas palabras -explicó un obispo que mocionó su supresión- nos exponemos no solo a la crítica de la colecta Más por Menos, sino a que haya quienes propugnen la abolición de los subsidios estatales a las escuelas privadas, la separación de la Iglesia y el Estado y el cese de la contribución del gobierno para pagar los sueldos de los obispos y sacerdotes, con lo cual nos veríamos forzados a depender de la generosidad de los fieles.”

En otra parte el fallido documento rezaba: “sólo podrá ponerse un freno a la inseguridad que agobia a millones de argentinos cuando se acabe toda forma de complicidad, por acción u omisión, con el delito en todas sus formas, y cuando los delincuentes no sean protegidos por falsas garantías y reciban no solo su justo castigo, sino la condena de la propia sociedad de la cual provienen.”

Uno de los prelados asistentes -para fundar su propuesta de que éste párrafo sea también suprimido- señaló: “es más que obvio esperar que, ante éstas palabras, se nos recuerde nuestro silencio y complicidad con los crímenes de la dictadura militar, nuestra bendición a los vuelos de la muerte, nuestro silencio frente a la condena de Von Wernich, nuestros constantes reclamos de amnistía y olvido para los crímenes de lesa humanidad y la actitud que asumimos frente a todos los casos de pedofilia y abusos sexuales que involucran a obispos y sacerdotes, por no mencionar el aval de monseñor Aguer a los hermanos Trosso, o los desfalcos del Banco Ambrosiano.” Su idea cuajó, y el párrafo no figuró en el documento.

Otro grupo de obispos propuso el siguiente párrafo en el texto del documento: “Debemos expresar nuestra más enérgica oposición a toda forma de sexualidad desviada, alejada del mandato divino de la procreación, y a una cultura de exaltación desenfrenada del sexo, que no respeta ni siquiera las etapas del desarrollo psicológico natural de la persona humana para satisfacer pasiones innobles, desentendiéndose de las responsabilidades morales en la comunicación de la vida.”

Pese a su estricto apego a los cánones de la ortodoxia, el párrafo no fue incluido porque hubo obispos que se opusieron, con un razonamiento práctico: los casos cercanos, públicos y notorios de monseñor Maccarrone, el mismísimo presidente del Paraguay Fernando Lugo, el padre Grassi y el más reciente de monseñor Storni -entre muchos otros- colocan a la Iglesia en una posición incómoda para abordar esos temas.

Finalmente hubo quienes propusieron un párrafo en el documento, reclamando “la más amplia autocrítica del poder político y de todos los sectores de la vida nacional con responsabilidad en el estado actual de cosas -incluyéndonos nosotros mismos como Iglesia-, como paso previo  imprescindible para su superación.”

Pese a la solemnidad que una reunión de esa naturaleza supone, la carcajada en que estalló el plenario de los obispos al leerlo, dio por sentado que no iba a figurar en el texto definitivo, y así fue.

Finalmente y tras largas deliberaciones, los prelados llegaron a un texto consensuado, que decía más o menos lo siguiente: “En estas tradicionales fiestas la Conferencia Episcopal Argentina ruega al Señor sus bendiciones para el pueblo argentino, para el que hace llegar sus más sinceros deseos de feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.”