domingo, enero 24, 2010

De dioses, hombrecitos y policías





Habré tenido unos 20 años y estaba en un bar de Almagro, con una chica que entre tiras y alfojes no me daba bola. Era un cuadro importante -ella- de la juventud del Partido Comunista; yo era un militante raso ahí en Buenos Aires, y esas diferencias eran crudas, sobretodo para mí, que quería salir con ella.
Supongo que le habrán caído simpáticos los locos, y a los 20 años yo estaba más loco que cualquiera. Pero había un invonveniente ideológico en el medio, o dos inconvenientes ideológicos en el medio: 1) ciertas disidencias mías con el PC entrerriano (donde, aunque mínima, ahí sí yo tenía alguna relevancia: bah, igual, éramos poquitos) y si mal no recuerdo con Etchegaray. No, con Kreines. Bueno, el otro inconveniente ideológico para salir con ella era su novio. No hay nada más inconveniente, chicas, que tener novio.
Así que con el corazón partido y extasiada mi tendencia al dramatismo, deambulaba solitario, triste y final, a los besos con una chica del Movimiento Socialista de los Trabajadores.
 El PC sostenía una alianza con el MST, que se llamaba Izquierda Unida. Las chicas del MST estaban más locas, eran menos sofisticadas y más de infantería que las del PC, pero estaban más buenas.
Los archivos, que nunca mienten, me pueden mostrar diciendo giladas que corrían por izquierda a  Izquierda Unida. Mi deporte en aquellos años era correr por izquierda. Hasta al colectivo lo corría por izquierda.
Con la chica del MST estaba todo bien, porque tenía onda, me daba bola y el barco podría haber navegado. El problema es que a mí me gustaba la del PC. Que en los bares, cuando ya iba por la tercer cerveza, me hablaba del Partido y de la "lucha" por la unidad de la izquierda. Yo la imaginaba desnuda y ella me comentaba las nuevas tesis del comité central.

El PC ya me tenía podrido, la verdad. Y en un Congreso para normalizar las autoridades de la FEDE, a mi amigo Marcelo Luna -que hoy se autoproclama emperador de la República Charrúa que abarca parte de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y con un par de vinos Marcelo te suma a China y Sudáfrica: genial!- no lo dejaron entrar. Me enojé tanto que me fui del Partido, con un grupito de pibes de Entre Ríos.
Había durado un año.
Pero los mismos que me habían querido y me aplaudían cuando cerraba los actos partidarios, me dejaron de saludar. Y me acusaron de contra revolucionario y de intentar destruir  la organización, y uno dijo que yo era como todos esos con "desviacionismo burgués" que se interesan por la cultura. A medida que se me amontonaban los agravios, pasé a ser agente de la SIDE, drogadicto terminal y alguna cosa más que ya no recuerdo. Marcelo la pasó peor: a él lo encerraron en un local partidario y le hicieron un juicio sumarísimo. Ja. Siempre, cuando lo encuentro a Marcelo (es más loco que yo para cambiar de casa y de vida) nos reímos de lo mismo:  las minas que levantábamos (o que nos rebotaban) en los congresos del PC; y el juicio: todos acribillándolo.  Acusándolo, en patota colectivista, de ser crítico y ladrón. Encima, ladrón, vaya y pase. Pero nunca te podían perdonar el cargo verdadero: ser crítico.

La chica del PC se casó con el novio, me dejó de saludar y no supe más nada de ella.
La del MST se fue del MST, perdí el contacto pero supongo que debe estar vinculada al arte. Tendía a eso.
Marcelo sigue siendo mi amigo.
Algunos en el PC me siguen detestando, con una persistencia elogiable.
Nunca más tuve una novia o expectativas con una militante.

En algunos días voy a cumplir 32 años, y estas historias las recuerdo con gracia, me gusta narrarlas y reírme de cosas que hice y no volvería a hacer.
A la distancia, me acuerdo bien de los comunistas. Con aprecio. Era gente que vivía en otro planeta, y yo quería vivir en otro planeta, quizás más a la izquierda, uno donde reine la justicia social y un objetivo inmenso y peligroso: el socialismo revolucionario.
Acaso para que tenga tensión dramática, lógica -digamos- dramatúrgica, los policías son necesarios en cada grupo: custodian la pureza, se hacen un lugar extremando el internismo, la métrica de las palabras, cada coma. Y se auto nombran comisarios de la moral de todos. Está bien.
También los dioses y los imposibles, las utopías aguerridas, los horizontes elevados que te elevan al mirarlos.

No fui lo que creía que era, sino un hombrecito.  Que buscaba que me quiera la piba comunista, y que no se enoje la troskista.
Y me quedé sin nada. Sin el pan y sin la trosca.
Es para reírse. Para brindar riéndose, para abrir la ventana y lanzar una carcajada. ¿O vos esperabas una moraleja?  El día que me siente a sacar conclusiones que alguien venga y me obligue a firmar el retiro voluntario.







De las elecciones hatsa acá

En las elecciones del 28 de junio hubo tres Alianzas con despliegue nacional ( o relativamente) de las  cuales hoy sólo queda una en pie.
El peronismo estructurado en torno al kirchnerismo ha sufrido bajas y deserciones, pero no divisiones rotundas que aceleren los tiempos internos.
En cambio, el peronismo disidente estructurado en torno al PRo hoy ya no existe.
Los tres mosqueteros que sotuvieron esa Alianza no sólo no pudieron acercar posiciones otros disidentes ganadores -como Reutemanm, Das Neves, Jorge o Rodríguez Saá- ni ampliar su marco de influencias – convocando al MPN neuquino o a los disidentes derrotados como Puerta y Romero- sino que directamente cada uno lanzó una ya diluída candidatura presidencial y se ocupó de diferenciarse y separarse del otro. Solá, De Narvaez y Macri, cada uno por su lado y con su estrategia, y mostrando que esto se note.
El Acuerdo Cívico del Club Social se desgranó: los ganadores se diluyeron -por ejemplo, los empresarios rurales entrerrianos quedaron fuera del mapa de contratos y caja del Grupo A, lo mismo, los radicales santafesinos que gobiernan- y los perdedores, como Carrió, Gil Lavedra, Gil Morales,  Stolbizer, el Hijo de alfonsín, los radicales cordobeces, cobraron relevancia. Incluso, hasta reapareció Leopoldo Moreau (ya lo extrañábamos)

sigue en artepolítica

Y váyanse todos a la mierda.



Cuando por el balcón escuché en la esquina al camión de la basura, bajé rápido. Llevaba dos bolsas, una con comida y colillas y papeles, otra con tres botellas de vino, vacías, por supuesto.
Una nena, en el cesto, revisaba las bolsas.
Las botellas mías hicieron ruido y el camión ya estaba llegando.

-"No me da las botellas, señor?"
-"Tomá".
-"Gracias".

Cerré la puerta. Destapé otra botella de vino, me senté en el balcón. Y recién ahí me di cuenta. La nena me dijo "gracias".
No debió haberme dicho "gracias".
No debió haberme dicho nada.


Ahora escucho el reloj, la gota en la canilla, los pasos del gato.
Mi vecina que se baña, quiere oler a flores y llenarse de pecados. Qué boluda.
Supone que la noche está llena de música electrónica.
Y no de culpas y amarguras. 
Resucitan fantasmas entre los árboles y un pájaro duerme hasta morir, no hay cielo para nadie, pero debería haberlo. Me gustaría decirlo con la voz quebrada: debería haberlo. Un paraíso. Una redención.

No es justo andar agradeciendo botellas. La noche recién empieza. Antes de que amanezca no me puedo dormir. Me da miedo. Y tristeza. Las sábanas se me pegan y sudan solas, la almohada te abraza y es tu madre y un ogro rojo te guiña un ojo y alguien que sangra pero en el techo un cóndor te mira fijo le brillan los ojos y de pronto escupe algo asqueroso y las cucarachas me salen desde los oídos y atacan al cóndor y la gota de la canilla es un bombo inmenso un ruido infernal y todo se apaga y la nena dice gracias -no debió, no debió haber dicho gracias-  y suena Puerto Pollensa y una vulgaridad de risas y se acabó la última gota  del vino.

Voy bajando, despacito,  los pies del balcón.
Estoy solo.
Pero siempre estuve solo.

Va a ser otra noche larga. O, sin más, otra noche.
Y qué.

Mañana cuando abra los ojos a la verguenza de otro día, al sol de la tarde, a la culpa, seguramente ni me acuerde que me dijo gracias. Y eso era lo importante.



Esos son los momentos donde
de verdad,
me siento un hijo de puta.


Bah, por lo demás.
Váyanse a la mierda.





sábado, enero 23, 2010

¿Y Guillermo Polémico Moreno?





A partir de los aumentos en los derivados de la leche, el ex polémico Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ingresará por unos meses en el olvido, je.
Sobretodo, porque en los remates de hacienda -donde se ven productores directos y no sólo intermediarios: un indicador de expectativas clarísimo- las vacas para invernada pero también para engorde, se están vendiendo a más del 100% que hace un año. La primera quincena de enero!!!

Por lo tanto, puede aventurarse que suceda lo siguiente:

1)Aumentos en la carne. Si es que no se suspenden las exportaciones. 
En ese caso, Polémico Moreno pasará a ser Guillermo la repolémico que te pa...Moreno.

2)
a) Los empresarios vacunos diciendo que esto se debe a que no se los subsidió mientras la juntaban en pala para que produzcan más y la junten más en pala, para que al haber mayor oferta se regule así la demanda. Pero como la soja está por las nubes, conviene alimentar cerdos chinos. Ergo, es culpa del intervencionismo populismo estatizante(cuando hay sequía es culpa de la ausencia del estado, o cuando hay cualquier mínimo riesgo empresario: es un problema de la ausencia del estado) que a la mansa vaca que se deja ordeñar por la voracidad fiscal del estado, se la esté vendiendo al doble.

3)El gobierno, hablará  de acuerdos de precios que en lo concreto son  con las grandes bocas de expendio. Durarán tres días. Si se cierran las exportaciones y se buscan mecanismos de control en los remates, encontrando las causas de estos aumentos, el panorama puede ser otro. Otra medida a explotar es (¿a través del ganado del ejército, ampliándolo, dotándolo de esas tareas en conjunto con el INCA, o de una Junta de Carnes, o de Juntas Provinciales que compren y vendan en los remates?) que el estaod tenga un cierto stock de ganado.

4) El descenso del consumo per cápita de carne por habitante se debe a varios y complejos factores, no es sólo un problema de cuánto se subsidia al recontra subsidiado empresariado rural. De todos modos, en momentos donde se inyecta dinero fresco en el mercado, y sobretodo en los sectores populares vía aumentos jubilatorios, salariales y con la Asignación Universal, el "campo" desata la disputa por apropiarse de ese dinero.

5) La complejidad de este proceso está condicionada, a mi juicio, por dos variables:
a) todo programa que esboza tímida o epistemológicamente el Grupo A del Frente del Rechazo está a la derecha del gobierno (por eso hicieron foco contra la 125); que a su vez, perdió (perdimos) una batalla cultural central contra el imaginario de la argentina agroexportadora inserta en la división internacional del trabajo.
Más allá de mi solidaridad con los pequeños y medianos quiosqueros que no venden tanto como COTO, ni tampoco quieren seguramente tener tanta plata, sino que venden golosinas al por menor de pura vocación patriótica nomás.
b)no hay actores económicos de contrapeso al capital primitivista. Se vio en el conflicto por la 125: la vicepresidencia de AEA, en manos del Grupo Clarín en ese entonces, a partir de sus propios intereses vinculados al sector agroexportador impuso su conducción sobre, por ejemplo, ARCOR y Techint. La tasa de ganancia del "campo"-y su menor riesgo más el subsidio al capital-  por sobre la industria implica que, cuanto menos, el capital industrial diversifique sus negocios.
c)La puja entre consumo interno y exportación, se complejiza con el avance de la soja (producto de la formidable tasa de ganancia) al interior de recursos finitos para la producción. 

6) El capitalismo rural, altamente subsidiado, es visualizado por la mayoría de la población como lo contrario: pobres labriegos a burro y con arados, atacados por el estado para financiar las carteras de Cristina. Los subsidios atenuaron la puja distributiva, pero no parecen alcanzar para reconfigurar el esquema productivo. Ni para resultar visibles a la población. Incluso, en ciertos casos, posiblemente la sobreactuación por encima de la ineficacia han bastardeado estos instrumentos de control del estado. Y por si fuera poco, los recursos humanos y simbólicos del estado están hechos pelota, tras 30 años de neoliberalismo.

7)Si uno escucha a la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado -hacen micros explicando cuestiones impositivas que bordean la elusión- despotricar minuciosamente contra la ONCA, inmediatamente piensa que la ONCA algo bueno está haciendo. Aunque la batalla cultural es durísima, ¿no sería interesante ampliar las facultades de la ONCA y descentralizar las competencias -así sean las competencias políticas- del Ministerio de Agricultura y Ganadería?


P/D :  todo bien con Guillermo Moreno. Las críticas y demonizaciones se las harían a cualquiera que esté en su cargo y con sus competencias, y si sólo intentase ser efectivo. De hecho, éste no es un problema de Moreno. Es un problema del Gobierno. Los acuerdos de precios funcionaron un tiempo, pero creo que esa táctica se agotó.
Y es la inflación, me parece, el principal flanco que afronta el gobierno.
¿No habría que explorar subsidios directos al consumidor, más discernibles, transparentes, visualizables, con capacidad de hacerse corpóreo en los consumidores, que el esquema superpuesto y opaco de la actualidad?


Qué se yo.

Estalló el verano


 




Crónica TV, Canal 26 y América 24 tienen cronistas en las playas. En algunos casos, quizás haya algún billete de por medio -en las playas con reposeras amarillas, sombrillas amarillas, carteles amarillos, funcionarios con remeras amarillas: típido del chavismo eso de confundir los colores partidarios con el estado, eh- sobre cuando entrevistan al heredero de Felfort, Ricardo Fort. El 2009 fue el año de los herederos: Mauricio Macri y Gabriela Michetti y Francisco De Narvaez, vencedores electorales, Ricardo Fort, finalista de Bailando por un sueño, junto a Macri, Michetti y De Narvaez. Muy lindo todo.
Ultimamente me vengo deteniendo -de puro tarado nomás- en las clásicas notas de playa.
Un cronista -ponele, pasante de TEA devenido en langa estival- haciéndose el canchero, entrevista a una chica que toma sol, mientras el camarógrafo enfoca el culo de la amiga. No sé porqué, para hablar de naderías, si hay tres minas, la que habla es la más fea.
El camarógrafo, mientras habla la Amiga Fea (total, que diga lo que quiera), va buscando culos por la playa. Encuentra una minita que le gusta y se queda ahí, hasta que se aburre y busca otra, y así. Mientras, aunque nadie lo escuche, se dan diálogos fútiles y pueriles como éstos:


Pasante de TEA: ¿y, qué tal la playa, lindo, no?
Amiga Fea: sí, lindo.
Pasante de Tea: viniste con amigas, playa, sol.
Amiga Fea: sí, ja.
Pasante de Tea: ¿a qué hora llegaste?
Amiga Fea: y...vinimos (la Amiga Fea siempre habla en plural, Amiga Linda, en cambio, no habla) no sé, tipo 11 vinimos?
Pasante de Tea: sí, tipo 11 vinieron. Y les gusta la playa, sí, no es cierto?
Amiga Fea: sí, nos gusta?
Pasante de Tea: sí, sí les gusta.


Muy mal eso, eh. Paremos la mano. Es irrelevante que Pasante de Tea no tenga una pregunta copada por hacer, dado que Amiga Fea no tiene nada interesante por decir. Y que lo importante es mostrar los culos, hacerse el langa, y como Lagente está dispuesta, con tal de salir en la tele, a pasar verguenza sonriendo como un infradotado que usa un vocabulario de 30 palabras, todo funciona.
Peeeeeero, ¿qué nos cuesta ponerle más onda, y mientras el camarógrafo pajeril panea la carnicería, mandarse una pregunta copada? Si total es gratis.

Por dar un ejemplo:
Pasante de Tea: ¿Cuál creés que es la canción más boluda del Club del Clan?
Amiga Fea:¿la canción más boluda....eh, del club, cómo?
Pasante de Tea: ¿Nunca pensaste que el que escribía los chistes de los chicles Bazooka se burlaba de todos los niños?
Amiga Fea: ¿el que escribía, ah, sí, los chistes?
Pasante de Tea: ¿Estarías dispuesta a qué por salir en la tele?
Amiga Fea: ah, no, nada, o sea. Yo soy una chica de familia. Además perdí el celular.
Pasante de Tea: ¿no te parece una boludez esta entrevista?
Amiga Fea: jaja.
Pasante de Tea: ¿no te da verguenza hablar como si chatearas con una chica de doce años?
Amiga Fea: ¿¿?? grrr naaaa, jaja! :)



Cosas así, ponele. Tendría más onda, si total, la carnicería expuesta en vidrieras se puede msotrar igual.
Así que desde acá, iniciamos nuestra pequeña, humilde, pero comprometida con la cultura, campaña para que se modifiquen las preguntas en las entrevistas playeras.
Es más, hasta le sugerimos algunas preguntas.

De nada.