martes, marzo 03, 2009

El federalismo explicado a los niños



  • Así como Reuteman; el desacople de las elecciones provinciales de las nacionales le permitió a Busti poner en la lista de candidatos a diputados nacionales, a gente como Gustavo Zavallo que aún no ha estrenado su limitación verbal ni una sola vez en el recinto. Ir colgado de las polleras de Cristina, cuando está bien en las encuestas, y bajarse corriendo, cuando está mal, es el mismo escueto mérito que otra ilustre desconocida enarbola: María de los Angeles Petit, aunque casi ningún entrerriano sepa, representa a la Mesa de Enlace en la Cámara de Diputados, aunque fue electa -gracias a las listas sábanas- por el Frente para la Victoria.

  • Casi todos los niños menores de 14 años no han terminado la escuela secundaria. Hay mayor población de 14 años que de, ponele, 45 años. De este modo, las limitaciones educativas de una persona de 45 años no son, digamos, gran cosa. Eso sí: si el discurso de la Presidenta (sin leer, ante un auditorio donde esta diputada jamás habló) es "simplista y lineal" entonces hay que considerar que esa persona es, diría Perón, un bruto con iniciativa.

  • “Fue demasiado simplista y lineal. Se limitó a leer las planillas que de envío de fondos del Ministerio de Economía”, señaló Petit en un comunicado (en relación a la coparticipación). Para la legisladora enrolada en el sector que conduce el ex gobernador Jorge Busti “un análisis integral de este tema merecería que la población argentina conozca fundamentalmente cuánto le remite cada provincia al sistema nacional y en virtud de ello, cuanto le redistribuye la Nación”.

  • Ay, Petit: las provincias efectivamente "remiten" al, ejem, "sistema nacional" (que ella viene a integrar, pero eso es más sofisticado) y la Nación, ponele -permitamos la licencia poética, contraria al planteo medialunista de la diputada- "redistribuye" ese dinero.

  • Ahora bien, los Derechos de Exportación (que es el caso en cuestión, que te motivó a votar contra la resolución 125 que hubiera bajado las retenciones) no se cobran a las provincias, sino que se cobran a los exportadores. De este modo, se cobra a quienes exportan: y Entre Ríos, hasta donde yo sé, no tiene salida al mar. Si la provincia quiere captar una parte de la renta extraordinaria que deviene de su parte territorial, debería ir a contramano de las medidas que apoyaste: la consolidación de la evasión, la estatización de deudas empresarias, la eliminación de los impuestos provinciales, la suspensión de las actualizaciones de bases imponibles.

  • ¿Se pretende que se coparticipe lo recaudado en conceptos de Derechos de Exportación y se, RETRIBUYA, en vez de REDISTRIBUIR, a la organización jurídica donde están asentados los terrenos de producción -modo elegante de NO nombrar a los oligopolios trasnacionales- pues entonces, el planteo nada tiene que ver, ni con la 125, ni con apoyar a la Mesa Patronal, bi con planillas del Ministerio de Economía: hay que modificar leyes que, para que te quede claro, tus patroncitos TAMPOCO aprobarían, porque seguirían en la misma situación de aliados a la oligarquía exportadora, para que en el aumento de la rentabilidad de éstas ellos vayan colgados de la pollera: ergo, que no les descuenten a ellos la menor rentabilidad.

  • O sea, tás meando fuera del tarro. Puede ser que lo hagas con el cinismo de De Angelli, que primero pedía por la coparticipación, después por los 2000 sojeros que tienen guardados en silos una parte de sus fabulosas ganancias; pero...posiblemente, ni sepas de qué estas hablando.

  • Te lo digo, ojo, con onda: lineal y simple.

  • Como la prosa de tus escritos.

chacall ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El federalismo explicado a los niños":

  • Hay que ser muy "líneal" para plantear que la injusticia en la coparticipación es porque ponés más de lo que recibís, si justamente de eso se trata... de un sistema solidario donde se "liman" las diferencias entre las productividades de distintas regiones para que todos los argentinos vivamos mejor.Ahora bien, si efectuamos el cociente entre lo que recibe en coparticipación determinadas provincias, ( o determinados municipios), y lo dividimos por la cantidad de habitantes que estos tienen.... vamos a ver que seguramente el planteo cambia un poco, y podemos pensar que la guita no se está repartiendo de la forma más equitativa.Y más aún, si trazamos un panorama donde nos enfocamos en localidades / provincias con indicadores sociales, de empleo, de salud, o habitacionales, no tengo los datos pero seguramente veremos que a lo largo de los años muchos lugares que no tenían graves problemas en estos rubros recibieron más dinero que otros que tenían mayores problemas (pienso en Rosario que siempre comenta Manolo en comparación con Morón y LaMatanza, o en Santa Cruz de este último quinquenio que recibió por habitante más que muchas otras provincias de similar tamaño y mayores necesidades), y paradojicamente también se puede observar que otras provincias/localidades que han recibido una gran cantidad de aportes nacionales no han mejorado sustancialmente su posición en estos indicadores, o su desarrollo ( y ahí pienso en LaRioja de los 90).En síntesis, el reparto de los recursos de parte de nación deja mucho que desear (de hecho la ciudad con mayor índice de deesocupación del país y que en los últimos 5 años se inundó 2 veces, no recibe de nación dinero para las obras de desagüe en tanto que del otro lado del charco la nación es más dispendiosa), pero alguien con muchas limitaciones los atacaría por el lado de "lo que yo pongo es más que lo que me dan" (y lamentablemente son muchos lo que lo hacen).saludos!

¿Qué parte no entendí?

Recién ahora, leo los diarios: la Sociedad Rural (flamante incorporación al campo popular, según el Partido Socialista Pinedista local) y la Federación Agraria, hacían, hoy, una "vigilia" patronal al costado del túnel sufluvial. ¿Habrán estado, en su vigilia, acostados, y por eso, al pasar por ahí no vi a nadie? O solamente estuvieron media hora y a las dos y media de la tarde ya volvieron a sus rudos trabajos con la calculadora que, quieras que no, te saca callos en los dedos?

lunes, marzo 02, 2009

Tre-men-do

Uooopa, que me mandan ésto!!

La ruta del puchero 2

¿Nunca te cansás de escuchar la misma canción?. No tiene respuesta, la pregunta, no quiero explicarle todo, la densidad de decir todo, cuando en el fondo uno sabe que, jamás, todo puede decirse; menos, escribirse. Porque sucede así: pongo la misma canción hasta que termine de escribir; la melodía, la musicalidad, los instrumentos, los quiebres y repeticiones que hacen a la armonía, proponen un ritmo que va tecleando con el mismo ruido de unos zapatos en los callejones sombríos de la imaginación. Casi siempre sé donde arranco, no donde termino. Lo digo de verdad. Lo digo en serio. No es solamente una noche de borrachera, que puede terminar en la comisaría, en la cama de una extraña, jurando amor eterno en un sofá, sentado en los adoquines de una calle vieja, a los gritos contra un idiota en un bar; todas las posibilidades, todos los precios, todas las ventajas. Ayer estaba en un cumpleaños. Toda esa alegría por encargo. El temor a morirme me impide aburrime: siempre pienso que, en todo caso, me queda poco tiempo. O todo el tiempo del mundo, el ancho tiempo del mundo: solamente que, no tengo metas a cumplir, no sé cuándo será (ni porqué: aunque sé que tampoco un porqué es necesario, o imprescindible) de modo que lo tomo, lo suelo tomar, a todo como el último respiro. No pienso al largo plazo, no me queda aire; lo dejo pasar. No lo tomo en serio, no lo tomo en broma. Lo único que tomo en serio, se sabe, es esa morocha con curvas sensuales, la morocha que desnudo cuando le saco la etiqueta y la hago bailar un estriptis de brindis y sonrisas, ay diosa, ay Brahma, ay y ay, para vos todos los ay del tiempo. Ayer estaba en este cumpleaños; y me quedaba sentado, y charlaba sin charlar, y ponía la cara en piloto automático- espero que la mueca revele algo así como decir "te estoy escuchando"- y se me ocurría que la pavada que hice días atrás, seguir la ruta del puchero, ponerme a investigar, seriamente, bajo la excusa de un trabajao para la facultad, de dónde y cómo venía el puchero que comía; pensaba que eso, podría escribirlo, y conozco esa enfermedad. Va a madurar, ese bicho, ese virus, va a ir creciendo, comiendo minutos y horas, va a ir creando mounstruos, alejando cosas, va a ir madurando y será, lo sé, será una nueva narración larga y tendida, que no tendrá -porque esos errores no se cometen dos veces- un final sin pena ni gloria, hay que guardar todo, dejarlo para uno. Dejarlo crecer y morir, dejarlo ahí. En los cajones de la vida iba a decir: cómo puedo, muchacho grande, decir a esta altura, los cajones de la vida. Las metáforas vulgares. Las frases hechas. La canilla del baño, lavarse las manos: mirar ahí, sin poder agarrar el agua; la tontera de las metáforas vulgares, eso tan poco que somos, tan pequeño, ese punto en el horizonte de los otros, ese horizonte que los otros son para uno; toda esa belleza imposible de la pequeñez, la exageración. No he escrito, todavía, la novela del detective homosexual; no he escrito la masturbación del decano de humanidades, no he hecho nada productivo, nada cierto, nada que moleste. Siempre rehúso el porro, me miran con cara extraña, desacomodo, o hablo demás. Siempre demás. Tengo la culpa dando vueltas; baila su vals, baila desnuda, me mira regia, reacia, me mira y no me mira, me mira histérica, la culpa, como si importase, como si fuese, no sé, eso: algo importante. No soy tímido, no callo lo que quería decir; comprendo, me solidarizo, con los que mueren un rato por las noches, todas las noches, frente a la almohada, con la ventana cerrada, mueren un poco soñando la culpa de lo que no dijeron, lo que no alcanzaron a decir, las palabras que se comieron, su mala digestión nocturna: las cosas que no dijiste porque te parece que no había que decirlas. Comprendo ese sentimiento: no lo vivo, no lo sufro. Leo novelas donde nadie es tímido; donde nadie calla lo que tampoco sabría si hay que decir. Yo hablo de más. Escribo de más. Evito callarme, me discuto, pienso extravagancias, voy para otro lado. En las novelas que leo, las de prosa fácil, policial, contundente, falsas como la sonrisa de un camarero dice Chandler, ahí, los héroes no hablan de más: los cobardes hablan de más. Esos pueden especular, soltar la lengua; vivir, pequeños, sin secretos. Esos hablan por los codos, esos dicen cosas que ni ellos saben que son importantes, ellos mueren de la verguenza, pero son perversos, conscientes de su miserable debilidad. Esos hablan mucho, esos escriben frenéticamente, sin parar, esos no levantan la cabeza -también escriben con dos dedos y mirando al teclado- esos transpiran al escribir, esos enloquecen, esos beben en habitaciones ciegas, con fluorescentes con guirnaldas con un cristo crucificado con un montón de chucherías extrañas de otros esos ni siquiera corrijen esos ni se paran al costado del tren cocainómaco a poner comas a poner puntos esos mueren y reciben flores que nunca les hubiesen importado esos escuchan una canción y quieren escribir con esa musicalidad y lo intentan y se convencen y fijate se morfan ese convencimiento y cuando ponen un punto y aparte suspiran y toman un trago y sueñan que lo hicieron que lo lograron que mañana no valdrá la pena escribir que todo está ahí que uno lo dijo que no hay más nafta por fin y adiós y basta que todo acabó que voy al sofá que no releo porque tengo miedo de saber que solamente y al pedo puse un punto y aparte. Solamente y al pedo.

sábado, febrero 28, 2009

Palomas


Tre-men-do lo que me enteré en Casa de Gobierno, en Entre Ríos. Alto, no esperen un dato político de caliente envergadura, esto es peor. Alejen a los niños de la pantalla; por favor. Resulta que, cada tres meses, el Intendente de Casa de Gobierno (bah, me lo dijeron, no se si es así: si tiene algo que ver el Intendente) autoriza a los empleados del edificio, a quienes sí pude ver, a llevarse palomas de las tantas y tantas que hay entre las paredes. Supuestamente, son para comerselas. Las palomas son una plaga impresionate, pero....¿no es como mucho?

viernes, febrero 27, 2009

La nacionalización de los granos explicada a la Mesa de Enlace

Pequeño, mediano, o gran millonario, sin distintciones de esas que hace el progresismo berreta, acá está la explicación de un mero rumor que, como todos los rumores en los segmentos financieros, desata una escalada de nervios.- en la Política Argentina

Vuelve el fantasma del castrismo



  • ¿Cómo está la situación política? Pero, pará, no me defiendas al kirchnerismo, que están muertos.

  • Me dijo, sin asomo de miedo ni susto en la cara, confiado, matón, envalentonado con el camperismo desmemoriado, el buen hombre.

  • Hoy, sin embargo, leo el primer titular del diario que dirige:

  • ¿Cómo vamos a estar muertos si todavía, miralo, sudan de miedo?

Se recalienta el debate político electoral: ¿cuál es la profesión más vieja del mundo?




  • La profesión mas vieja es la de Cazador. Antiguamente el hombre de las cavernas cazaba mamuts y otros animales para su subsistencia. Además compartían lo que cazaban. Luego vino la cosecha y recolección. A eso te referías? César.

  • Luis Ch dijo...
    Una vez le escuché decir al gran Hamlet Lima Quintana, hablando de los poderosos, hoy podríamos decir de la Mesa de Enlace, que hay una profesión en el mundo más vieja que la de puta y es la de HDP

  • Osk_ar dijo...
    Me gano de mano Luis Ch, estoy de acuerdo con el, la profesión mas vieja en el mundo es la de HDP (con perdón de diente de leche y sus secuaces)

  • verboamerica dijo...
    la profesión más vieja del mundo es el periodismo... Los chismosos estaban mirando todos antes que entren en acción los HDP y las P realizaran su intercambio... Lucas lo sabe y lo oculta...

jueves, febrero 26, 2009

El oficio más viejo del mundo no es la prostitución


Hay saberes populares que son correctos. Como por ejemplo, que todo asentamiento de villeros trae cólera, lepra, bolsones y prostitutas. Acá puede leerse de esta problemática social que son los asentamientos de la negrada, animalada, mera carne o como les quiera llamar a los morochos. Pero, tras leer un poco ese muy interesante blog (llamado, sin más: NO A LOS ASENTAMIENTOS) una serie de mitos populares, como Felipe Pigna (que nunca dice obviedades) derribando las vulgatas, comenzaron a conjugarse en mi cerebritito ya cansado, estresado, luego de una agotadora jornada laboral de 12 minutos, sin pausa para almorzar. Uno de esos mitos, y para que no queden dudas se lo pregunté a La Tota, es que la "prostitución es el oficio más viejo del mundo". Paremos la mano. El Escriba, que de esto sabe mucho, más, incluso, que Mariano T y sus experiencias con siervas de la gleba, está completamente de acuerdo. Y no me jodan más. La prostitución jamás de los jamases puede haber sido el oficio más viejo, porque, simplemente, ¿cómo le pagaba el primer cliente, cómo conseguía el morlaco, la especie, lo que sea con lo que abonaba? De modo que, cuando los antropólogos descubran -marche un proyecto de investigación ahí- a qué se dedicaba el primer cliente, que vendría a ser, también, el primer trabajadorrrrrr (uuuopa!) tendremos, entonces, al oficio más viejo. Calma, Charlie, tanta ciencia te hace volar los tornillos: seguramente vos argumentarás, que ese oficio, el del primer trabajador (gorila tenías que ser) puede no conservarse en la actualidad; de modo que no sería el oficio más viejo, sino el primer oficio, que no es lo mismo. Bien lo sabía el primer trabajador, que luego vivió de Jorge Antonio: fue el primer trabajador, más no el más viejo. Ponele. Pero también, posta, tengo cómo refutar esa artimañia (marche otro proyecto de investigación ahí), sin recurrir a tesis antropológicas o a la experiencia directa de Andrés el Viejo. ¿En qué gastaba su -todavía no se llamaba así, cierto- jornal ése primer trabajador? En putas. Dado que estamos antes de la primer revolución agrícola, demos por sentado que no había fiolo. Y no había patrones. Por tanto, no había plusvalía. Sino, una incipiente división del trabajo: yo laboro de X, tu haces de puta. Una relación directa, sin mediación, sin fetichismo de la mercancía (pues si hubiese existido moneda, debería haber existido quién la acuñara, y entonces ya existiría el oficio de Gostanián). El punto es descubrir a qué se dedicaba ese primer oficial putañero, y si luego ese oficio, como la prostitución, continúa: dado que es el primer oficio, el del cliente, era anterior (para tener con qué pagarle a la señorita) sería, entonces, el oficio más viejo. Ahora bien, dado que no existían las "vocaciones" ni un papá que me soporte 20 años en la UBA, podemos inferir que el oficio no era una elección, sino una necesidad, y que esa necesidad no era ya solamente de sobreviviencia (o sea, no laburaba para morfar, sino para coger) podemos entonces definir, a priori; a ese primer oficio por su finalidad: andar de putas. Podrás discutirme si es una pulsión o un deseo, si es una necesidad o no, pero, convengamos: donde hay una necesidad hay un derecho. Ahí nace, también, el derecho (y la ley; para, de paso, violarla: no a la puta, porque se le pagaba, sino a la ley: porque no creo que la primer ley sea para avalar la prostitución, más bien me parece que la primer ley debe haber sido la del contrato matrimonial o patrimonial, que son, casi, lo mismo) De este modo, entonces, el oficio más viejo del mundo no es la prostitución, sino un oficio que se define por su finalidad: ser cliente de putas; o satisfacer un deseo, más allá de las pulsiones biológicas. El deseo quizás ya existía, pero para realizarlo (o constituirlo en lo Real, en objeto del deseo)había que crearse un oficio. ¿Ves, qué fácil? Ese oficio, vamos que no, todavía continúa. Ese es el oficio más viejo del mundo: crearse un oficio, solamente para andar de putas. ¿Qué cosa concreta hace con las manos -abandonando, desde ya, la paja- ese primer trabajador, ese primer oficial? Eso, en concreto, no importa. Importa la finalidad. Ese es el primer oficio: el del tipo que, cambia de lugar sus manos, para satisfacer un deseo. Y basta. Demasiada filosofía, por hoy.