lunes, junio 29, 2009

Zelaya habla a los golpistas

El presidente de Honduras, destituído a través de un golpe de estado, está volviendo a Honduras junto con autoridades de la OEA.
En esta entrevista, menciona el apoyo de los presidentes latinoamericanos, habla de los golpistas y explica, desde el exilio, cómo se desarrollaron los hechos.

Ritmoooo de la nocheeee




Vamos, arriba ese ánimo, que no todo está perdido (solamente el 99% de las cosas) y no es para amargarse porque nuestros más acérrimos adversarios hayan triunfado, nos hayan ganado y disfruten el dulce sabor de la venganza, vamos, arriba ese ánimo, que al fin y al cabo, a lo sumo, si las cosas nos salen bien, se demostrará que no era "nosotros o el caos". Viste, siempre hay razones para estar alegres, sobretodo ahora que el país cambió su cara de culo, su mal gusto y mala onda. Todo positivo, pum para arriba, vuelven los buenos años.





Por lo menos salí invicto de estas elecciones

100% de efectividad garantizada.

No pegué una.



Y bué, qué se le va a hacer, a ahorrarse los comentarios envenenados, porque al final me los tomo en joda.
Kirchner renunció al PJ, algo previsible (siempre se lo vio medio incómodo ahí) pero demasiado pronto (si esperaba dos días, quizás detenía la sangría, a partir de mañana, van a pedir la cabeza de la Presidente, porque ya no quedan parachoques).
Un cambio significativo, se fue Graciela Ocaña (de una ineficiencia monumental) con su credencial de progresista (o sea, tras la derrota) y asume el vicegobernador de Tucumán, lo cual habla de lo que viene. Más PJ, premiar a los que ganaron, acordar con algún sector de los adversarios. Más provincias, con más peso en los ministerios.

El kirchenrismo tiene por estos días demasiados sepultureros para tan pocos muertos. Tenía que suceder, tarde o temprano se iba a perder, son las reglas del juego.
Pero Don Néstor, supo reconocer la derrota en el plesbicito de Rovira en Misiones y reaccionar, y en cambio no supo comprender la derrota en Capital Federal y reaccionar.
Así que, bue, ahora hay que llevar adelante, con consenso y diálogo, tras la derrota nuestra, las propuestas de la oposición. Achicar la injerencia de los poderes electivos en el Consejo de la Magistratura en pos de los poderes corporativos, mejorar el INDEC, estatizar YPF, en fin, todo con consenso y diálogo, sin conflicto, por el bien de la República y la Instituciones y todo eso.
Scioli, al frente del PJ, el imitador de De Narvaez ganando en Buenos Aires, Michetti en punta, Chemez apuntando a la primera fila, una maravilla.
Se vienen tiempos de mucho progresismo, pero con diálogo, no?

Tras la derrota


Después de cada elección, cada táctica elegida se pone en el altar de los aciertos cuando los resultados acompañan, y en el tacho de basura cuando los resultados no acompañan.
Encima, aprender a ganar es relativamente fácil. Aprender a perder, es siempre doloroso.
De modo que, antes que nada, hay que felicitar a los ganadores. Pero siendo consciente de que, en mi caso, voté a otro partido porque, justamente, me siento representado en una parte, que hoy no es la primera minoría. De este modo, respetar los resultados, aceptar la derrota, implica también no resignar las convicciones de la parte, el partido, que resultó derrotado.
Y otra cosa más: un mérito, no nuestro, sino de la mayoría de los partidos, es haber reforzado la institución electoral, la herramienta más sólida que hemos inventado para dirimir grandes significaciones de la conflictividad social, inherente, todo lo indica, a nuestra condición.




Ha ganado la oposición en los distritos más relevantes. Esta oposición tiene una orientación de centroderecha liberal, centro derecha peronista y centro derecha radical.
Entre ellos, se han repartido la mayoría de los votos y la mayoría de las bancas en juego. Entre ellos, también, se reparte el capital simbólico del triunfo obtenido en el plebiscito gubernamental.
Tendrán, ahora, que resolver sus internas, o bien conformarse como alternativas; lo que implica dos caminos: o desplazar a las otras oposiciones, o acordar con algunas, todas, parte, o con todo, parte, del elenco oficialista. De otro modo, de acuerdo a la lectura de las urnas, les será imposible acceder al gobierno.


La oposición tiene un sector de fuerte impronta destituyente; que tenía un claro plan B sustentado en la desestabilización.
Creo que, las patronales hoy están descorchando champagne, y mañana mismo presentarán una fuerte presión en dos aspectos: aumento de la inflación (seguramente vía disminución de retenciones y subsidios, dado que en la actual crisis financiera mundial, el botín del superhabit disminuye) o cerrando un acuerdo con Techin y Clarín, o sea con la Unión Industrial Argentina y la Asociación Empresaria Argentina, para una devaluación en conjunto con la oligarquía que descargue el peso de la crisis financiera sobre las espaldas de los trabajadores, lo que recrea el clásico dilema de la ingobernabilidad nacional; esta vez, previendo que los costos políticos (tanto de sostener esta medida como de eventualmente salir disparado del gobierno) recaerían sobre el kirchnerismo, donde eventualmente se podría aflojar luego la presión, con Cobos de presidente o a través del adelanto electoral.


Hay otra posibilidad: le peronismo más inclinado a la derecha, podría entender como táctica que, si el kirhcnerismo termina mal en el 2011, el próximo gobierno será antiperonista, de la derecha liberal o de la derecha radical, o de ambas aliadas. En ese caso, un acuerdo de gobernabilidad, sustentado con disimulo en el senado, las cámaras federales de la justicia, cierta contención -vía subsidios a la dirigencia patronal- de los gobernadores del avance empresario, podrían darle forma.
Es difícil. Hasta ahora, nunca se dio un proceso así.
Algo hubo con Duhalde, por parte de la clase política en general; pero no tanto al interior del peronismo (que quedó dividido en tres fórmulas).



Los instrumentos tácticos utilizados por el oficialismo serán hechos mierda por propios y extraños, sobretodo los primeros, en los próximos días.
La derrota trae estos (menores) padeceres.
Yo, no tiraría nafta sobre el fuego, pero entiendo que, de todos modos, los instrumentos no fueron eficaces.
Se abre la posibilidad -muy, muy, muy débil- de un marco interpretativo donde el perdedor sea el estilo y no el modelo.
Como sea, el pronunciamiento hacia la centroderecha es inevitable. El corrimiento, también. Si se quiere preservar la institucionalidad, resguardar el (nada despreciable) capital político obtenido aún en la derrota, esperar los próximos turnos electorales.
Será la capacidad de la dirigencia la que dirima cuáles aspectos se pueden negociar de modo tal de conservar lo esencial. Una enumeración, hoy, ahora, es al pedo, y además es demasiado triste.
Porque, en principio, los organismos de derechos humanos, los movimientos sociales, y los sindicatos la tienen fea. Habrá que buscarle la vuelta para preservar el patrimonio -sino cultural, por lo menos, jurídico- conseguido.


Hay que volver a remarla.
Muchas veces hemos estado en peores condiciones, aunque nunca quede claro de qué hablo cuando hablo en plural (he ahí un síntoma, diría un psicoanalista lacaniano, perdido en el tiempo, tanto como yo: burlarme de que pasó la moda de Lacan, considerándome de izquierda nacional, es un chiste amargo) y hemos siempre vuelto a tener esperanzas.
Con el correr de los días, la derrota se procesará.
Muchos de nosotros, ayer de madrugada, hoy al despertar, habrán tenido tentaciones de, cerrado el ciclo de un horizonte colectivo, pensar un futuro solamente personal. Hay que resistir esas humanas tentaciones, que debilitan la esperanza.


Por último, en este escrito a las apuradas, está claro que en los pronósticos que hice le erré fiero. No fueron los insumos utilizados, porque también percibí otra cosa. O me andan mal los reflejos, o habrá que encontrar otra explicación. Mientras tanto, algunas burlas, son tolerables, inevitables, qué se le va a hacer. De cualquier modo, el pronunciamiento del voto ha transcurrido, no son los resultados esperados, y hay que hacerse cargo.
Y si se tiene que volver a empezar, se volverá a empezar. Pero así como no es bueno putear al pueblo que nos dio la espalda, tampoco es bueno subestimar el piso -alto, en muchos casos, impensado, años atrás- del cual, cuando haya que volver a empezar, partiremos.

El Lobo Jujeño

No es momento de balances, ni de quienes ganaron meritoriamente, ni de quienes perdimos. En plena euforia o tristeza, es difícil ser mesurado.
Se puede recalcar que las encuestas daban otra cosa, y que, en micaso, el pálpito me sugería otra cosa. Pero eso es, ya, historia vieja.
Se ha votado limpiamente. La oposición ganó en Santa Cruz, en Entre Ríos, en Santa Fe, Capital, Córdoba, y Mendoza.
Por mayores o menores diferencias, ganaron. En distritos de algún modo previsibles -nada lo es del todo cuando la población se expresa y vota- y en otras, por sorpresa.
Falta el cómputo final de Buenos Aires, pero todo indica que será ajustado.
Hay que celebrar, si cabe, la normalidad de los comicios, el fortalecimiento de esta instancia que es la soberanía popular expresada a través del mejor instrumento que, hasta ahora, hemos sabido, los pueblos, concebir. La expresión electoral.
Y nada más.
Hay que saber ganar, y saber perder.
Hasta mañana, entonces.

domingo, junio 28, 2009

Se perdió Entre Ríos

Por un 0,5%, ganó el Aacuerdo Cívico del Club Social, con algo más del 35%.
Tercero, quedó el PRO, con un batacazo del 10%, seguido de cerca por el peronismo de derecha de Héctor Maya.

en Santa fe, Giustiniani remonta, Rossi tiene posibilidades.
En Buenos Aires, hay que seguir esperando.


Los análisis, a veces, no se hacen en caliente.
Pero bue, en elecciones limpias y democráticas, el pueblo se ha expresado.

Entre Ríos puede perderse. Santa Fe, mal

En la gobernación provincial de Entre Ríos, a pesar de los bocas de urnas contratadas, que daban una ventaja de diez puntos, al igual que la totalidad de las encuestas (algunas daban mayor diferencia todavía); siguen insistiendo que se gana con 3.000 votos.
Dificíl, porque en Paraná se está ganando pero por menos de lo esperado.
De todos modos, es un final cerrado.
Reutemaaan tiene una diferencia clara en Santa Fe, pero no definitoria. Es difícil, muy difícil, pero Giustiniani todavía tiene posibilidades.
Rossi hizo buena elección en pequeños departamentos agropecuarios, gran elección en ámbitos industriales, pésima elección en Rosario y en la capital de Santa Fe. Podría quedar fuera.
Falta mucho, hay que esperar, pero ese es, ahora, el panorama.

En provincia de Buenos Aires, los amigos dicen que hay que esperar que lleguen el grueso de los votos del conurbano. Pero, hasta ahora, hay que decirlo: el imitador de De Narvaez está haciendo una gran elección, al igual que Stolbizer y más atrás, muy atrás, Sabatella.
Se viene fulera la noche.
Habrá que esperar.

Entre Rìos, se revierte la tendencia

Mal, mal, mal.

El justicialismo va cabeza a cabeza.


Santa Fe, Reutemaann repunta.

Gualeguaychú: dura derrota

El justicialismo quedaría tercero, detrás del Acuerdo Cívico del Club Social y el peronismo de derecha de Maya-De Angellis.
Aunque se sigue ganando en el total, se estarían perdiendo los departamentos de Federación (incluido Chajarí) La Paz, Tala, Diamante, quizás Gualeguay, la ciudad de Uruguay se estaría perdiendo, no así el departamento.
La diferencia contundente en Concordia y los entre 6 y 8 puntos en Paraná, serían determinantes para la elección del justicialismo por encima de los 10 puntos.
El PRO pelea, en Paraná con el socialismo por el tercer lugar.