jueves, julio 02, 2009

Los microclimas (autosustentables) progresistas y el nuevo congreso.


Sueñan con una candidatura a presidente que, a partir de menos del 3% del padrón total nacional, suponen inmediata, rutilante y necesaria. Casi por aclamación.
Pelean por la muy pequeña interna progresista.
No se meten con los factores de poder real, jamás hacen poca política hacia afuera de lo que otros les nombran como "el espacio" y pueden cantar muy fuertes y comprometidos hasta la victoria siempre detrás del objetivo estratégico: una banca de diputados.
Se parten en más que el múltiplo posible, suelen no acordar nunca nada, exigir al otro con prepotencia y desprecio moral cualquier imposible, y por si hiciera falta, construyen pequeñas pymes donde hasta sus asesores y secretarios son sus parientes. Muchos caciques y pocos indios, no tienen discurso polìtico sino "nicho" para su "target". Son mis conocidos, mis amigos, algunos parientes. Son, también, mi cuna política. Por eso, a veces, los rechazo con mayor intensidad.

Les agarra una gran paja triunfalista después de cada elección, si salen cuartos o segundos, y se postulan a altísimos cargos, poniéndose también, por las dudas, de primer candidato a diputado.
Y yo, a veces, corto boleta por ellos.

Siempre anuncian una pronta superación, bajo su sello de ocasión, de todos los partidos existentes. Ni sus votantes se la creen. La espuma, luego, pasa. Se sitúan en su realidad, nunca son responsables, brota como un manantial la inocencia de sus labios, y, luego, se meten de lleno a lo único que les quita energías: cómo renovar la banca, cagando al hasta ayer jefe, en lo posible. Porque eso es la superación de lo existente, también.
Si son jóvenes hacen juvenilia, si son viejos hacen apología, si son chuecos piden espacios a los torcidos: suponen que sintetizan, siempre sintetizan, siempre superan, ya no se dice dialécticamente, ahora es -suspiros-de modo progresista.
Adoran los parlamentos tanto como se adora a la única mina que pudimos sacar a bailar.

Son mejores que yo, sin dudas. Tienen más principios, más coherencia, son más luchadores y mas nobles; son lo nuevo en la política desde que los votaba mi viejo, los conozco desde chiquito, y siempre tuvieron grandes planes un tiempito, luego desaparecen y vuelven, tan maximalistas y mejores que yo como siempre. Nunca pierden plata y tienen un cocodrilo en el bolsillo, pero son solidarios con la lengua: al fin y al cabo, un beso no se le niega a nadie.

Hay que aguantarlos un tiempo.
Después se les pasa.


Muchos tabúes sociales han caído gracias a ellos: ser mujer, ser puto, ser judío, ser travesti, ser delincuente, ser árabe, ser gitano, es mejor entre progresistas.

Pero si hay algo que les gusta es pasear con el ADN denunciando al padre de la derrota. Qué cosa.
Nunca una mirada interna, jamás una autocrítica: ojo, porque también en el monte de sinaí puede uno equivocarse.

Cuando se pinche el microclimita de los progres y haya que consensuar y dialogar en el congreso, no creo que el congreso argentino discuta con Felipe Quispe la legitimidad de Evo Morales, sino que se parecerá al Parlamento italiano.
No sé qué pensará el Diputado Nacional Aníbal Ibarra pero más que mirar al cielo buscando nubes negras en las provincias hay que mirar el déficit fiscal. En aumento. Tanto como, en algunos casos, el prestigio político que otorga autonomía a los mayoritariamente "conservadores populares", o conservadores lúcidos, por usar una categoría vieja.

Los años de crecimiento económico, subsidios provinciales y vista gorda fiscal a las élites del interior, se van acabando. Lo curioso es que, los mismos elementos que le dieron autonomía inédita a los gobernadores, ahora, quizás, los amenacen.
Hay que mirar las cuentas. El senado es la institución más oscura -después de la justicia y las cárceles- de la democracia, muy porosa a las más impresentables corporaciones, pero es también, el lugar donde se cocina el bife. El déficit fiscal y el presupuesto.
En diputados siempre hubo algo más de onda, de diversidad, de intensidad en los debates. Pero un poco, tampoco mucho. Para funcionar, hasta un centro de estudiantes necesita disciplina de bloques.


Hay que mirar la CTA, ATE y CTERA, especialmente.
Hay que mirar las producciones regionales, el financiamiento educativo, las jubilaciones. La obra pública y de infraestructura.

El consenso en el congreso no es una varita mágica ni está dictado por Blancanieves, es cuestión de guita; un cargo de secretario de bloque, un subsidio allá, un adscripto en tal lugar, una prebenda a la cultura de tal, un puntito más en tal proyecto, una reunión con equis funcionario, obran, verás, milagros. Hay siempre un bloque de puros (suelen ser porteños) que reniega de la política: no tienen a quién rendirles cuentas, más que a los programas del cable. No hay partidos, estructuras sindicales ni orgánicas ni territoriales. Así se hace más fácil, dentro de poco aparecerá, porqué no, el partido en defensa de los Osos Panda. Total por acá no hay ninguno.


Todo bien con los que ven un futuro provisorio para las minorías progresistas, preocupadas por la contaminación ambiental donde menos se produce (es decir, en sus narices) y allá lejos; todo bien con que sueñen y tengan su noche de gloria.
Pero si eso es la izquierda estamos fritos todos los que no participamos de esa fiesta, ni somos invitados, y quedamos fuera. La argentina es un país más amplio. Gobernar es algo, también, gris, burócrata, trabado, cruzado con miles de intereses.
Hay que mirar el Congreso de Brasil, lugar donde prima, vaya que sí, la pluralidad: Alasino, mi comprovinciano, exagerando un poco, sería un decente senador en Brasil.
Hay que mirar el Congreso de los Estados Unidos, donde verdaderamente no se vota, en casi nada, de acuerdo a lineamientos partidarios (excepto que provenga del ejecutivo). Son muy avanzados: se vota por el lobby, constante y sonante, de los votantes con guita de cada estado.

Los grandes análisis, incluídos los que yo chamuyo, a veces saltan por arriba esta dimensión administrativa de la política. Que tiene una gran complejidad, no es simple ni mejor ni está cantada; y es también, en cierto modo, de una gran -pero acaso distinta- racionalidad.


Creo, en síntesis, que los déficit fiscales de las provincias, son temas centrales a la hora de pensar el consenso en el congreso que viene.
Ojalá me equivoque.

Uhhh, me equivoqué


Bue, entre tantos papeles, se me chispoteó.
En el post anterior me confundí, y puse declaraciones de Jaime que no fueron tales: en verdad, eso lo dijo un tal Pocho, en Conducción Política, edición de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social de la Presidencia de la Nación, 1.974.
Pido las correspondientes disculpas, solamente quería hinchar un poco las pelotas.
No defender a un impresentable como Jaime, pero sí, por lo menos, generar algo de mayor crispación, que tan bien nos viene a los argentinos, ahora que, como dijo el Ministro de Salud, hay que "autoaislarse".

Jeje.


El chancho no es socialista ni k


Gripe A.
Exceptuando la ciudad de Buenos Aires, que necesita una paranoia cada tanto para sentir que vive en sociedad, es evidente que las alertas, alarmas, debates, políticas preventivas por parte de los gobiernos provinciales son mayores donde se perdieron las elecciones.
Lugares dónde, además, votó un bajo porcentaje del padrón.

Ergo, como allá lejos y hace tiempo con mi amigo kirchnerista Rogelio Alaníz yo estudié algo de sociología peronista es fácil sacar la conclusión que la Gripa A la traen los votantes de la centroderecha. Pero, bue, ponele que no. Y que los gobiernos estén sobreactuando un poquitín el tema, para evitar hablar de la derrota.

En Río Negro, ni idea quá pasa, pasa algo, Natiuska?.

Pero, ponele, en Entre Ríos, posta. Sobreactúan lo que hasta el domingo no le daban ni bola. Ojo, no te enojes: quereme, querete: quizás hasta sea para bien esta campaña higienizadora, bajo las consignas peronsitas del flamante Ministro de Salud: hay que "autoaislarse" que viene a ser la versión posmoderna del viejo y conocido "de casa al trabajo y del trabajo a casa".

En Santa Fe, donde el republicano Binner, tras asegurar que los votantes de Reutemaaaaaan padecen el "síndrome de estocolmo" y con gran espíritu sanitarsita acaba de postergar el papelón electoral que se preveía tras la derrota, suspendió las elecciones, por décimo novena vez, pautadas para este domingo.

El progresismo tiene sus encantos a la hora de respetar la institucionalidad, y bue: primero había puesto una fecha (por decreto) de las elecciones internas obligatorias, que fue luego modificada para separarla del calendario electoral (por decreto), y ahora para olvidar el mal trago de la derrota del domingo pasado, con la tonta excusa de la Gripe A, que no atacó el domingo que pasó, sino que atacará el omingo que viene, se vuelve (por decreto) a modificar. El decreto es un instrumento válido para reconducir presupuestos y fijar elecciones, en el socialismo provincial.

Pero, en fin: este domingo, no se vota en Santa Fe.

Lo que demuestra, además, el profundo sentido sanitarista del gobernador, no es cierto, Charlie?

El Asesor económico

El asesor llega. Deja su maletín sobre el asiento. La secretaria lo saluda, cortante. Va a tener que esperar.
Mejor que se siente.
Es la primera vez que lo hacen esperar, con este cliente, al que asesora.
Sabe porqué.

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Diversificar las carteras es una tontería porque la crisis financiera se lleva puestos a todos.
Las acciones del Grupo Clarín se van a pique, más seguro luego de las elecciones.
Las acciones de las petroleras, en cambio, aún con la volatilidad del crudo, van a bajar, porque las encuestas en Capital prenden luz roja.
No, con las mineras, ni te metas. Lo de Pino viene fuerte.

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El asesor recuerda que le dijo al cliente todo eso. El viernes.
Hoy es lúnes, pasaron las elecciones.
Todavía sigue esperando.
Y se le diluyen las esperanzas de que, siquiera en algún momento, lo atiendan.

Tre-men-do: declaraciones de Jaime

Uy, la que se va a armar; Ricardo Jaime, al salir de la Secretaría de Transporte, hizo estas declaraciones periodísticas:



"Algunos dicen que hay que captarse la opinión de los independientes. Grave error. A éstos hay que dejarlos al margen y no tratar de conducirlos. Estos son inconducibles, éstos son en todas las colectividades los salvajes permitidos por los civilizados; que viven aislados y al margen de las inquietudes de los demás. Y si los captamos son elementos de disociación dentro de la organización política, porque ellos siempre están en contra, algunas veces de las cosas buenas y otras veces de las cosas malas".


El desbande


El desfile de renuncias es, quizás, correcto, o peor aún, inevitable.
hora bien, en el combo, hay de todo.
Un impresentable, como Jaime, que corona una gestión que quedará para la historia, por decisiones políticas que lo trascienden (como la recuperación de Aerolíneas) y que, a la vez, su presencia empañaba.
Pero todo funcionario a cargo de áreas donde se recupere el patrimonio estatal en detrimento de fuertes intereses privados tiende a ser manchado y señalado.
Y en el combo de renuncias, hay también algunas más inómodas y dolorasas. La de Kirchner, por ejemplo.

Ahora bien, si las renuncias no vienen acompañadas por fuertes designaciones, o designaciones que respondan al nuevo mapa político pero que, a su vez, cambien la impronta comunicacional y se le de mayor relevancia a la asunción que a la renuncia (lo cotnrario del caso de Ocaña) entonces se genera la idea de un gobierno contra las cuerdas; en retirada, sin reflejos. Más bien, perdiendo cuadros que reaccionando.
El desbande.

Y el riesgo de un desbande, con nuestra inmediata historia institucional, es grave.
El kirchnerismo, en relación a los gobiernos anteriores de Duhalde y De La Rúa, se caracterizó por una relativa estabilidad de sus funcionarios. Lo que, quizás, fue un error cuando asumió Cristina.

Pero, voy a esto, la caída de Jaime no es lo mismo si va revestido de un serie de cambios correlacionados, coherentes y que dan tono a una nueva etapa, que una sensación de desbande.
Por lo demás, adiós Jaime, mucho daño le hiciste al gobierno.

miércoles, julio 01, 2009

Sucesión forzada....

Matías H. ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Libertad de prensa en Honduras":

Clarísimo..., por la transparencia de sus palabras.....

Pero, incluso, se ha conocido un anexo a esta declaración por la libertad de expresión cercenada en Honduras.Ante el atropello físico que recibiera la enviada especial de TeleSur, Adriana Sívory, y su equipo reportero, que incluyó quita de equipos, celulares de transmisión, detención por parte del ejército y desapareción forzada del mapa sin registro de paradero alrededor de media hora, y liberados tras las enérgicas gestiones del embajador venezolano (con acceso telefónico al general golpista)...., la declaración de la SIP, y su urgente réplica en los grandes medios argentinos fue esta:








cri,



cri...


cri...


cri.......




berp!....





Un registro contundente, al que no hay que echarle agua con riesgo a que de tan claro desaparezca.Mientras tanto la CNN apoya la moción de la SIP informando a su teleaudiencia que en Honduras se vive un "suseción forzada" con un ex-presidente Manuel Zelaya...



Y... !viva el neo-liberalismo de expresión, carajo!!!




Matías H.

Sacalos que se están dando cuenta


martes, junio 30, 2009

Libertad de prensa en Honduras

Ante el golpe de estado y la censura a la prensa en Honduras, reproducimos el comunicado que, apenas se instaló la censura a la libertad de expresión, emitió de urgencia, reunida en Honduras, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y que fuera reproducida en nuestro país por ADEPA, la central que agrupa a pequeños y medianos dueños de grandes diarios:





























































Sin más, lo saluda atte.



SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA.