¿Qué cosas son las "políticas de estado" que gozan de tan buena fama? A simple vista, las políticas estatales que permanecen por encima de los resultados electorales, de la soberanía popular pero a precio rebajado: "los gobiernos de turno".
Bueno, eso son las políticas de estado, entonces.
¿No hay nada de eso?
A mí se me ocurren varias: la existencia del Banco Nación, del Conicet, de una moneda única, de la salud pública, el ingreso irrestricto a la universidad, la jubilación que tiene al estado como garante último, son resultantes de viejas políticas de estado. Puede parecer poquitísimo, pero a la luz de la región, no es poco. O a la luz, también si se quiere, del mundo, del mundo real.
Ciertamente que las demandas pueden ser más sofisticadas, y esto es ya más interesante: ¿quién sabe qué opinan los candidatos opositores sobre la universalización de las jubilaciones y asignaciones familiares, sobre la ley de financiamiento educativo, sobre lo que llaman "la sobreactuación" en materia de derechos humanos, de la nueva corte suprema, la política de no criminalizar las protestas sociales, los canales fundados por el estado -Encuentro, Paka Paka, Inca TV- la creación de una petrolera estatal, la continuidad de los monopolios privatizados en las telefónicas de cable, la desigualdad en la distribución de recursos federales y de recursos institucionales, la inversión en ciencia, la jerarquización institucional de la "agricultura" realmente existente, las retenciones o las políticas de dólar diferenciado, la integración regional de la industria automotriz .El sonsonete de las "propuestas" no se escucha en áreas concretas, porque es aburrido. Ciertamente.
Y porque además, el objetivo de quienes conducen la oposición política, que son las corporaciones, es otro muy distinto a la perorata "republicana". Republicana, dios mío. ¿Qué mierda quieren decir cuando se postulan las nebulosas republicanías? ¿Quienes encarnan esos conceptos? ¿Se aguantan medio minuto de discusión real sobre la república y las instituciones los que elevan esas categorías a la nadísima misma?
Es raro, porque van asociados esos conceptos al diálogo y el consenso.
Una boludez, sobre todo entre quienes sólo pueden dialogar en los estudios televisivos, a condición de recitar un previsible guión.
¿Cuándo se rinden cuentas de las gestiones del Grupo A en pos del diálogo, el consenso, la república, las instituciones, las políticas de estado?
¿En qué limbo rezan concretamente los angelitos? ¿Dónde hay que encontrar la utopía de la despolitización -reaccionaria sin dudas- que se postula como caramelo dulcificador? ¿En los gobiernos de Duhalde, de De La Rúa, de Menem, de Alfonsín, de Videla? ¿Adónde? ¿En el gobierno de Binner, en el de Macri, en el de Saá, en el de Das Neves? ¿No es un poco aburrido discutir sobre el aire, con liviandad, entre candidatos que se bajan de una nube?
Es raro.