sábado, mayo 19, 2012






Crisis

Crisis
en chino
significa oportunidad, oh, cierto.
Te acordás hermano cómo rompieron las pelotas con eso
durante la crisis del tequila.
O cuando Brasil devaluó
a los dichos argentinos además de las cuatro tapas de Clarín se le pueden incorporar dos crisis internacionales, marche para
el refutario
de ahora en más
los gobiernos pueden soportar cuatro tapas de Clarín
y dos crisis internacionales
el gobierno soportó dos crisis internacionales
el gobierno que parió la excepcional situación política
que puede caracterizarse como
la crisis causó dos nuevas muertes.
La crisis internacional de 2008 no fue más fuerte que la que estalló en 2011 y se profundiza en lo que va del año y más aún, parece tiende a empeorarse. Las dos crisis, las dos fechas, 2008-2009, 20011 y lo que siga, están conectadas
desde setiembre de 2001
cuando un avión atravesó la vulnerabilidad del estado terrorista de los EEUU
momento que parió, en su espectacularidad televisada, al romper las torres gemelas
parió también
una nueva era comunicacional.
Oh
esa compulsión estadística que nace
del calendario gregoriano.
La crisis de 2008 afectó más pues no existían ciertas condiciones de posibilidad hoy presentes, a saber, putazos:
1) La ley de medios
2) La estatización de las AFJP
3) La derrota del kirchnerismo contra la oligarquía, plasmada en la derrota electoral del año siguiente


Recalculando, gire a la izquierda:

√(3x(5y + 7z)) + √(5y(7z + 3x)) + √(7z(3x + 5y)) = (√2)*(3x + 5y + 7z)


Estas tres condiciones, cuando a la vez la tercera se estira en la mitomanía de la mitología incumplida, esto es, que el Grupo Ay no logró, por ejemplo, estatizar YPF como quería el presidente de la comisión de recursos naturales, Pino Solanas.




                                                                                           這三個條件時,雙方第三次是在神話mythomania拉伸破壞,是集團和失敗,例如,想作為自然資源委員會,皮諾索拉納斯國有化YPF公司總裁。這陽痿


Esa impotencia
institucional
corrió el velo de los chamuyos
estas tres condiciones, a la cual, hay que sumar que no cayeron los precios de los comoditties y que sí cayó el precio del dólar
producto de la inflación interna
pero quedaron, por suerte, intactas las retenciones a la soja
aunque las bajaron en otros cultivos
y esto es una fuerte crítica al gobierno
decíamos que
estas condiciones para soportar la crisis suman nuevos elementos
por la positiva
como la estatización de YPF
y por la negativa
el déficit, cíclico, que retorno a las provincias
obligándolas, dios no permita esta infamia, a cobrar
impuestos
a los únicos que no pagan
la oligarquía
todo re feo.
aunque a mí me encanta

Expertos de la División Los Andes de la Universidad de Miami aseguran que los que hacen operativos de prensa diciendo que en Twitter se habla de esto o aquello son todos putos







Para mí, cachafariseos, si el gobierno federal expropiara al Banco Nación,
para que vuelva a manos del estado,
y centrara una política de desarrollo energético,
a partir del bioetanol,
en el norte argentino
-con créditos a los pequeños y medianos explotadores de campesinos-
y desarrollara,
además, una industria, que sería lindo sea estatal, de producción de alimentos,
de manera que una parte de los productos primarios fuese de la pampa húmeda hacia el norte
(y de este modo, desarrollar un nuevo corredor ferroviario y consecuentemente agrindustrial)

y

orientado a la exportación hacia Bolivia,
parte de Brasil y Paraguay,
no sé, putitos, es una idea,
                                                                                           fijate, sábado de noche y yo, contradiciendo lo que dicen que soy viejo zorro fiestero, estoy solucionando el país.





Para usted, señora. Muchas gracias. Aplausos. Buenas noches. 

Milonga del Militante (2)

 La oligarquía es el clásico adversario, en los países del tercer mundo, de los movimientos nacional populares. Se denomina oligarquía al grupo que detenta el poder -no necesariamente el gobierno de manera directa- a través del dominio prosaico de la tierra. Los dueños de la tierra. Cuando la tierra está concentrada en pocas manos. Y cuando tienden a organizar la sociedad de acuerdo a su visión del mundo e intereses materiales. Es decir, su visión del mundo, su ideología, que tiende a ser conservadora - pues quiere conservar esas relaciones de propiedad y de producción- aún cuando pueda ser innovadora. De hecho, nuestra oligarquía es conservadora e innovadora. Su visión del mundo, ultra capitalista, es conservadora en cuanto su reflejo primario es conservar lo existente, por que le conviene, pero también porque lo existente debe su privilegiado lugar en las relaciones de propiedad y producción (el dueño de la tierra y de la guita) a ciertas tradiciones que naturalmente le devuelven una mirada cristalizada del mundo. Le robaron, a alguien, la tierra. Y heredaron ese robo. Esta marca de pertenencia- que para nuevos propietarios opera como contraseña de acceso a ese mundo de vanidades tan cara- es constitutiva del conservatismo rural, precario, bruto, del "hombre de campo". Así sean sofisticados delincuentes como Biolcatti o Buzzi, hablan con un pajerismo que malconjuga los verbos por que esa es la coartada para declararse inocentes. Han robado, estafado, explotado, hasta asesinado para estar en el podio de la oligarquía. Donde no hay pequeños y medianos millonarios, eso es un verso. Hay oligarcas en acto y en potencia, para decirlo aristotélicamente. Sus intereses (éste es el otro plano del asunto) están, naturalmente, relacionados, aunque no mecánicamente sino de manera compleja y a veces contradictoria -saldada esta contradicción por el pasaje de ser sujeto social a ser sujeto político- con sus intereses materiales. Esto es, fiscales, laborales, delictivos, de inversión, de sumisión, de explotación, etc.
Son una clase social, la de los propietarios de la tierra. Aunque más riguroso es el término de usufructuarios de los medios de producción. Por que algunos, por ejemplo, alquilan los campos, para maximizar la tasa de explotación del suelo y de obreros, pero son solidariamente parte del entramado rentístico, financiero, del "campo". Ese lugar donde los pollos se pasean vivos, como dijo Julio Cortázar. 



Milonga del Militante (1)

Un sujeto social es un conjunto de individuos que, para su categorización sociológica, pierden su condición de tal, de manera de constituírse como conjunto con aspiraciones e intereses unificadores. Generalmente, estas aspiraciones e intereses, problemáticas y desafíos, están ligados al campo de la producción y, de esta manera, a las clases sociales. Los trabajadores industriales, por ejemplo. Los empleados de comercio. Los estatales en general. O los estatales de servicios estratégicos (la salud, la educación) o los que están terciarizados (los del transporte, que son empleados estatales terciarizados a través del lumpenburguesariado) sirven de ejemplo de lo que es un sujeto social.
Un sujeto político, puede ser lo mismo, pero no lo es necesariamente. La comprensión de este punto es central. Rosario Central.
Un sujeto político es un conjunto de individuos que, para su categorización sociológica, pierden su condición de tal, de manera de constituírse como conjunto con aspiraciones e intereses unificadores. La diferencia con el sujeto social es que no los define su participación en la producción, sino su participación en la producción de sentido, su ideología política. Así, por ejemplo, las sectas de izquierda, compuesta por estudiantes de sociología y viejos chotos que viven desde hace 30 años de ellos, son, claramente, un sujeto político. Los une un conjunto de postulados ideológicos, como la defensa de los trabajadores, así, en abstracto. Y, también como definición práctica, que hace a su praxis -es decir, la relación dialéctica entre práctica e ideología-  su visceral desprecio por los trabajadores de carne y hueso, sus formas reales de organización y su estructura concreta de representación política. Con lo cual, contra la doctrina marxista, el sujeto político sectas izquierdistas, considera que la ideología es anterior a la realidad. O sea, en el plano filosófico, que la idea es primera a la cosa.
La Sociedad Rural y sus parientes pobres -como la Federación Financiera que dirige el delincuente de Buzzi- es, al mismo tiempo, un sujeto social y un sujeto político. El estudiantado avejentado que se reunió en el programa de Lanata al grito libertario de Queremos Responder, es, y acá su finitud inclemente, sólo un sujeto político. El Grupo Conferencia de Mersa es, por sus pecualiaridades (son todos gerentes de noticias que dicen PRESENTE) un ruidoso sujeto político, sin sujeto social.
El kirchnerismo en su compleja globalidad es un sujeto social que pudo constituírse, aunque no está agotado este proceso, en sujeto político.

Máximo Presidente





Tienen casi dos años estas reflexiones hechas en Tucumán, y al lado está Mendieta. Creo que tienen actualidad, sobre todo a la luz de los actuales debates que recorren los espacios nacional populares.

Yo, el menemista





Cuando se insinuaba que el expresidente Menem,
el presidente peronista que más años estuvo en el poder,
iba a acompañar la estatización de YPF,
como saben los pocos lectores de este blog,
apenas el más leído del país, decidí, junto a mi humildad, hacerme menemista.
Dejar de estar peleado con la realidad.

Es, esto de hacerse menemista, un experimento terapéutico.
Hace bien. Viene con vitaminas.
Obviamente, no se trata de un menemismo culposo, como el que vota a Macri,
Binner o De La Sota,
un menemismo olvidadizo,
desmemoriado excepto que la memoria contribuya al odio.


Sino un menemismo de época.

Un, digamos, peronismo.
Ayer, el mundo tendía a privatizar, privatizamos; hoy tiende a estatizar, estatizamos.


El menemismo es peronismo sin dramatismo.


El kirchnerismo es peronismo con derechos humanos.


La militancia kirchnerista,
es decir, los que se salvaron de la última purga,
se dedican, ahora, al periodismo.


Ni más ni menos que mi oficio. Allá, en mi pueblo originario. Pero, fuera de eso, mi compromiso intelectual, mi militancia como menemista, no es, digamos, periodística. Me aburre el periodismo.

Es la manera más rápida de no entender la realidad. Mi menemismo trata de encontrarle la vuelta.



El lock out de los subtes es raro, nadie sabe qué demanda Roggio.

Nadie, tampoco, le conoce la cara.


 Para nosotros, los menemistas, tanto el paro de trabajadores de la UOM como el lock out de Roggio en los subtes, nos preocupa.

Bah. 

Porque creemos que la dinámica de la puja salarial puede salirse de cauce.

Los gordos están envalentonados. Le mojan la oreja a cualquiera. En los asados, se chupan y se creen el Che Guevara. Está bien, cada cual con su mambo. En el menemismo, hay lugar para todos. Tanto Maradona con su tatuaje del Che Guevara como Charly García y su esvástica. Hoy, Maradona y Charly García, que junto a Ernesto Sábato componen la trilogía del eterno oficialismo, son, claro, kirchneristas. Nosotros, los menemistas, estamos orgullosos de que, por un prejuicio de clase, el primer reconciliador nacional, Ernesto Sábato, nos haya odiado. No hubo foto con Sábato. Eso deja un legado importante. Ninguneado, por supuesto, como todo el legado más importante que dejamos como menemistas: la desacralización de las costumbres.
Además de nuestra capacidad de adaptación.
Yo, qué querés que te diga, a Menem, lo veo para el 2015.



jueves, mayo 17, 2012

OH!

Ni Binner ni El Hijo De alfonsín ni Duhalde ni Rodríguez Saá, es decir, los principales candidatos a presidente de hace...6 meses, nada más que 6 meses, pudieron retener el liderazgo de sus propias fuerzas, como muestra que ninguno logró alinear a sus legisladores para votar de la forma que ellos se pronunciaron en la votación legislativa más importante desde el nuevo mandato: YPF. Esto, que puede parecer una chicana, tiene enorme trascendencia institucional. Visibiliza el debate que atraviesa, negado, estas fuerzas políticas. Refleja la imposibilidad de unificarse positivamente y habla, también, del devenir del sistema político como cuadro de corrientes e intereses de las mayorías sociales.
No tengo más ganas de escribir. Chau.

miércoles, mayo 16, 2012

Scioli, nuestro héroe al frente de La Pimpinela






-¿Cómo está el gobierno en Argentina?
-Bien, ya se discute la sucesión.

Esa fue una charla, por chat, con un periodista español. Mi respuesta, que parecía jocosa, no lo era. En argentina, cuando se discute la sucesión de un presidente (su continuidad, sus laderos, las posibilidades abiertas) es porque el gobierno anda bien. El larguísimo plazo es pensar cómo seguimos tras la próxima rutina institucional. La que hoy, increíblemente, nadie discute en otra clave que no sea la electoral. Hoy. Tampoco se lo hacía el 9 de marzo del 2008 o en marzo de 2000, qué se yo.
La sucesión de Cristina se reduce, además, a tres candidatos: Cristina misma (hoy, Boudou, que era el candidato por carecer de reelección, no asoma a nada), Scioli o Macri. Y después, el pelotón, que tampóco es desdeñable. El peronismo tiene unos diez candidatos a presidente, con capacidad, de ser ungidos por Cristina, de ganar. Macri no tiene ningún armado y Scioli todavía no despega.
Quedan afuera la mayoría de los radicales, que eventualmente, en su sector minoritario, el radicalismo progresista (o sea, portuario) podría ir detrás de Macri O Cristina, como ya sucedió, hace 6 meses, yendo detrás de Macri Y Cristina. El radicalismo popular, en cambio, es más tradicionalista, y su cultura representa un pedazo grande del electorado que, como también ya ha sucedido otras veces, podría quedar huérfano y, por ejemplo, servir de caldo de cultivo para el crecimiento de Scioli, si optase por una candidatura a lo Lavagna en el 2007.
Todas mesas de arena. Falta, mucho. Hay que mirar el desempeño de Bonfatti en Santa Fe y De La Sota en Córdoba para completar el cuadro, porque cualquier de los dos podría sacudir el tablero. Y prestar atención a los gobernadores K sin reelección, como Urribarri, Capitanich y Alperovich.
Así como, a la vez, el devenir de la política municipal portuaria, que de irse Macri a Ecuador y optar Durán Barba por la presidencia argentina, podrían perder la principal sucursal de negocios y eso cambiar todos los planes hacia un programa de Reelección Para Todos (Y todas) que encierre a Scioli.
Pero, por ahora, nuestro ídolo, fundador de La Pimpinela, apuesta a hacer la plancha, a la tesis del "hartazgo" del kirchnerismo, esto es de la política, y al solucionismo de que sin relato la economía funcionaría igual de bien. Puro voluntarismo cuya eficacia electoral no es desdeñable. Habría que ver qué hace el kirchnerismo cultural en un escenario de ese tipo. Seguramente, naufragar en posiciones parlamentarias hasta reagruparse.
Scioli es el presidente del partido justicialista, pero nadie lo toma muy en serio. Puede ser, eventualmente, depositario electoral del antikirchnerismo, pero se dificulta, porque esa dirigencia no lo seguiría y por que necesitaría un marco de mayor polarización y ahí despegarse y entonces...falta mucho, no es negocio. Scioli, al igual que La Pimpinela, no llegaron a donde llegaron ni con Menem ni con Duhalde, sino con Néstor y Cristina, así que tampoco, deben estar tan seguros de pegar un salto al vacío.
Los movimientos sociales, hoy debilitados, pero que fueron la principal cantera de cuadros políticos para el kirchnerismo, con Scioli, ni a la esquina. Aunque la camporización del gobierno los haya replegado en Moyano y Scioli, como al Evita, sufrirían crisis irreversibles de cerrar con cualquier cosa antiK por derecha. Los sectores provenientes de las tradiciones de izquierda, menos. El poder territorial, ése que hay que analizar después y no antes de estos procesos, no es, ni será, un bloque homogéneo. Necesitaría un discurso homogeneizador, que hoy sólo pueden otorgar, por un lado, el kirchnerismo cultural, que rehizo simbólicamente al peronismo, o el dispositivo de medios concentrados. ¿Tienen lugar los que ahí son llamados barones o caudillos feudales? Todo puede ser, pero es difícil que eso no genere rupturas al interior de cada territorio que pongan en riesgo el capital principal de esos barones y caudillos, ja.  El rompecabezas da como resultado el liderazgo, también en esa esfera cerrada que es la clase política, de Cristina. Pero con un freno institucional.
¿La CGT, por llamar de algún modo al conjunto mayoritario de gremios, detrás de Scioli, sin la venia K? La veo difícil, pero si así fuera, sería con muy poco entusiasmo. No por el peronómetro y esas giladas que importan al diario La Nación, no a los peronistas de carne y hueso, sino por hacer este mismo análisis.
Hay otra cosa más. El conglomerado de empresarios, que a grandes rasgos, se puede dividir en
1) La Oligarquía
2) Los subsidiarios de la Oligarquía, a menudo, socios estratégicos, que posan de Industriales.
3) El Lumpenburguesariado.
5) Los Globalizados.

De todos esos grupos, siempre volátiles, quizás los Subsidiarios, el grupo 2, vea en Scioli -por su gobernación bonaerense- a un aliado. La Oligarquía es el staff permanente, y eventualmente, si Scioli aparece enfrentado al kirchnerismo, podría, mmm, sin mucho entusiasmo, apoyar. Es el único grupo con poder territorial, vocación financiera, poder político, del empresariado, la Oligarquía.
Los Globalizados tienen mayor manejo de la información, podrían jugarse, además de por todos los candidatos, por algo más liberal, un radical, en ese espacio simbólico. El Lumpenburguesariado siempre va a ser escondido, restan votos (cuando no matan a los votantes) pero han comprado distintos estudios jurídicos: los medios de comunicación son, para el Lumpenburguesariado, un estudio jurídico especializado en defensas penales y obtención de contratos.

La realidad es fluida, este cuadro no es estable, no agota ninguna instancia ni decide todo, es lo que sucede por arriba, en el Palacio, después está la calle. Otro cantar.
Pero por ahora, es Cristina la que maneja todas las principales variables en el Palacio. Incluida, la voluntad de cada uno de presentarse a la presidencia. Hoy se mostró con Scioli, seguramente para desactivar la interna real que le quieren inflar. Tanto como seguramente Scioli, recordando al con justicia olvidado Felipe Solá, tiró lo de su candidatura presidencial para avisar: si Cristina va a la reelección, yo también, pero de la provincia. Y Macri, el visitante ilustre de Buenos Aires, ya recibirá los consejos de Durán Barba.