miércoles, septiembre 22, 2010

Más ataques a la libertad de paranoia!




Eduardo Fabregat en la radio hoy (acá el audio imprdible; me hizo matar, ups, perdón, llorar de risa!).


Dos cositas y la corto porque esto ya no da para más, tiene razón Artemio (el jueves voy, eh).


1) A la fiesta de Los Negros de Mierda fue este muchacho -no sé el nombre- que trabaja con Leuco, que ayer se quedó callado tras la "editorial" de su jefe. Cuando fue él el protagonista de este chiste. Fue a la fiesta invitado por Agustina, que es mi amiga y objeto del deseo (pibe, con esta pavada tus acciones están en baja en la verdadera competencia, eh). Había una pantalla gigante, donde se reían de él, pero estuvo todo bien (es más, pibe, te divertiste, al igual que yo: lo tuyo es muuuuy bajo, vistas hoy las cosas)

2) Como Leuco escribe esta inverosímil pavada donde dice (todavía me estoy riendo)

"Esta es la primera vez que lo cuento en público: yo estuve a punto de matar al general Luciano Benjamín Menéndez. Lo tenía ahí, a tres metros, y su cabeza estaba en el medio de la mira de mi FAL. Sólo tenía que sacar el seguro y apretar el gatillo. Le hubiera metido en su cuerpo un cargador entero de balas porque el fusil estaba en automático. Les aseguro que todavía recuerdo aquel cielo negro sobre el barrio militar que queda en el camino a La Calera, en Córdoba."


Yo, tras citarlo, escribí ésto.


3) En este pequeño blog hace por lo menos tres años que escribo (parodiando a la derecha sacada, que tan contenta se pone con tu ego, Leuco) muuuchas veces frases como "hay que matarlos a todos"  o bien "nadie hace nada" o más delirantes como "el tema de la lechería". Obvio, voy a incorporar tu frase "el tema del día"

4) Yo no escribo este blog para ofender la elevadísima consideración  que vos tenés de vos mismo, Leuco. Escribo para levantarme minas.

5) En Clarín, en tapa, yo resignaría la publicidad gratuita de "blogger K amenaza de muerte a un periodista" (dios, cómo remonta ésto la revista Barcelona?) por "recuperaron otro nieto las Abuelas de Plaza de Mayo". La semana pasada, porque le convenía a Clarín, salí como "periodista", hoy ya volví a ser "blogger K". De todos modos, son las reglas del juego. Todo bien.

6) Si vos, Leuco, te manejás con autonomía, supongamos, no creo, además me parecés bastante mediocre como analista (y se ve que en análisis de textos tenés menos experiencia que manejando FAL) pero ponele que sí, te autodenominás "periodista independiente"; si yo  me manejo con autonomía en cambio soy "un loquito suelto". Ay, Leuco.

7) Es obvio que un tipo con tu ego no puede hacer el papelón de pelearse conmigo (a todo ésto, la cosa no es con vos, sino con el pibe que me chamuyaba y disputaba a Agustina; aunque ahora, tras el papelón de ustedes, ya no tiene chances el pibe) y por eso inventaste una falacia más grande aún que tu ego. Pasa que ibas por el Canciller Timerman y terminaste peleándote con un bloguero que vive en Santa Fe y trabaja en Entre Ríos. Que, encima, se te caga de risa.

8) Como necesitás fabular y calumniar lo metiste a Aníbal Fernández (que dijo que vos sos un irrespetuoso y Clarín y La Nación dicen que dijo que yo soy un irrespetuoso: en todo caso, Aníbal, sabelo: soy mucho más irrespetuoso aún). Aníbal, como corresponde, se desmarca (como yo me desmarcaría de algo que escriba él en su blog personal), y entonces resulta que "el gobierno me soltó la mano".  Ja. No integro el gobierno nacional y nunca lo integré. La realidad le soltó la mano a tu fábula, Leuco. Lo apoyo, con un grado de autonomía que tu tosquedad jamás te permitiría comprender.

9) Porqué será que Menéndez, y mirá que hablamos de un reverendo hijo de puta, no te inició acciones penales por contar (contar en serio, no en tren literario, en el marco de una bizarra declaración de amor y con un video de Zambayony vestido con una capucha a lo ETA, vos lo escribiste en Página 12, luego lo seguiste contando por primera vez en radios, canales, entrevistas, blogs, etc) que lo quisiste asesinar?

10) Mirá, no lo llamo a Aníbal Fernández ni a Máximo Kirchner ni a Juan Cabandié ni Mariano Recalde porque no tengo sus teléfonos y tampoco me veo preguntándoles si puedo escribir algo para levantarme a una mina. Desde que me dejó mi mujer (te lo cuento porque sé que sos un tipo sensible) hay algunas minas que, por culpa de este blog, me quieren matar. Nunca las denunciaría penalmente. Y eso que no soy un tipo con altura. Mido 1,60.

11) En Miradas al Sur escribí una sola nota (no trabajo ahí) y fue la de la relación entre Souto y Clarín. No creo que me la perdonen nunca. Igual, queda feo meterse con mi metro sesenta, por eso lo de la Conspiración para asesinar el Ego de Leuco. No, Leuco, bajate del caballo pinto.

12) Todo lo que te acabo de contar, Alfredo, no tenías porqué saberlo. Supongamos. Y nadie te puede pedir un esfuerzo de lectura, un nivel medio nomás de comprensión de textos, sentido del humor, ni nada. Si de verdad te sentís amenazado, te pido disculpas.
Pasaron 10 días desde que escribí ese post irrelevante, pero el pibe éste le contaba a Agustina que vos estabas preparando algo de lo que montaste ayer. Como ayer, el pibe nos confirmó (sí, así de bizarra es la cosa) que vos ibas a dedicar el día de ayer al tema, lo republiqué porque sabía que ibas a sacar frases de contexto.  Si se lee entero, es obvio, se nota que es una joda.

13) Me da un poco de cosa, Leuco, la verdad. Que vos pienses que yo te quiero coartar tu libertad de expresión. Que estoy bien pago y que hay un gobierno detrás mío que me manda a amenazarte. Mirá: para que te des una idea, no tengo casa ni auto y pago 1000 pesos de alquiler en Santa Fe. No vivo en una mansión, como verás. Pero, además, vamos, Leuco, estás en Canal 26, en Perfil, en Continental, y yo en LT14 de Entre Ríos, en fin.

14) Yo también, mirá que coincidencia, te noto a vos como raro, perdido...agresivo. Pero no una noche, sino desde hace un par de años. Timermann tiene una teoría para explicar lo que te pasó, pero, andá a saber.