lunes, abril 02, 2012

El kirchnerista Boludo

El kirchnerista Boludo es una especie de boludo muy típica de la etapa donde se deshacen herramientas que fueron creadas por este mismo proceso, y en buena hora que sea así, como los subsidios, y otras no tan divertidas, como la lucha por la pluralidad informativa que derivó, al calor de las necesidades coyunturales de un par de funcionarios caraduras, en Guerra Santa contra el periodista que denuncie la corrupción, como si ésta no existiera y todos nosotros fuéramos unos boludos así como estos boludos.
El kirchnerista Boludo es, básicamente, un consumidor de confabulaciones. Ahora anda entusiasmado con las confabulaciones ajenas pero en el Manual de Confabulaciones del Boludo es muy obvio que ante la impotencia se muta a la búsqueda del enemigo interior. El kirchnerista Boludo es cortesano, chismoso, paranoico, malhumorado, sospecha de la inteligencia, desayuna eslóganes, tiende a desacreditar -con teorías de Malos y Buenos, acomodadas diariamente con la histeria de la cotización bursátil- a todo el que dude, el kirchnerista Boludo grita, patalea, escupe, es solemne, formal y pomposo, es lo que puede hacer (no le pidas más), básicamente, un fanático.
El kirchnerista Boludo tampoco lee Tiempo Argelino, o BAE o Ámbito Financiero o el UNO, todos diarios kirchneristas pero de derecha; a lo sumo puede festejar una tapa que no venda de Crónica, hecha para el kirchnerista Boludo, pero él siempre lee La Nación -bah, leer, lo que se dice leer, no lee mucho, mira la tapa- y mira, obsesivamente, todo el día, TN. Y se indigna. Y va a Twitter, que es el refugio de los que no saben decir cosas que superen los 4 segundos de lectura y complejidad. Twitter es la red social para los de Bailando por un Sueño o Gran Hermano, ideal para el kirchnerista Boludo, que es agresivo sin saber por qué, libra una batalla sin cuartel sin saber contra quién, aborrece profundamente a los "tibios", que vienen a ser los que tratan de entender, captar sutilidades, dar vuelta un pensamiento equivocadamente simple. El kirchnerista Boludo considera que un kirchnerista crítico es un kirchnerista con sentido del humor. El kirchnerista Boludo se siente eternamente traicionado. Y tiene sus adversarios elegidos, comúnmente, gente que se le parece. El kirchnerista Boludo tiene muchos amigos en facebook y habla de "su muro" como un lugar definitorio, siempre, sin privarse de que "la militancia se hace en la calle", dicho con rabia y bronca, como si entendiera de que habla. El kirchnerista Boludo es un tipo de verdades reveladas, sin sinuosidades, sin pecados, jamás atorrante, siempre Soldado, adorador de su propia incapacidad. Enamorado de sus confabulaciones. El kirchnerista Boludo jamás, en el fondo, se piensa como Soldado, sino que se cree un General Humilde, el kirchnerista Boludo libra una guerrita que sólo sucede en su imaginación, pero todos los que defeccionan de sus alucinaciones son un jurado traidor a la patria, enemigo de la revolución que, también, por supuesto, sucede en su imaginación. El kirchnerista Boludo es insoportable.
Lo bueno es que mañana muta a cualquier otro fanatismo, con el mismo candor y frescura.