jueves, junio 18, 2009

Ahora se retracta

Teniente General Marcelo Hadad, candidato del Partido PPR de Seineldín


Al lado de los peronistas de derecha, radicales, socialistas y el PRO, De Angelli hizo su arenga republicana, democrática, federal, tierna.

Meses atrás, el rapaz oportunismo de todos estos dirigentes, jamás hubieran osado cuestionar a estas recalcitrantes bestias de ultraderecha del "campo". Ahora, las cosas se aclaran (incluso entre los blanquitos) pero, aún así, arrastrados y humillados, los opositores se dejan mandar por sus jefes, las patronales, que van por todo. Que les dictan el discurso, que les dicen qué tienen que hacer y decir. Una verguenza, para la historia. Aún cuándo, prolijamente, en Informe Digital eliminen las brutalidades más extremas de De Angelli, conceptualmente, el discurso que establecen los patrones, desde el 11 de marzo del año pasado hasta ahora, es de una sinceridad que hubiera ruborizado a Uriburru, a Patrón Costas y a la más rancia y torpe oligarquía. Son de cuarta, de cuarta. Resulta que "su padre" le enseñó a arriar a los peones como vacas, y que ahora hay que solamente indicarles que voten y elijan, eso sí, en la interna opositora: porque si no los rajan del laburo. De cuarta, de cuarta. No te retractés, callate la boca; que cada vez que hablás la empeorás. La "prensa progresista" ya nos abe qué hacer para defenderte, dales una mano: callate la boca.

éL debate

No tengo nada para decir, ni me importa.
A lo sumo, me preocupa un poco que se tome tan en serio la parodia de la escribanía del ejecutivo, en formato Los Simpsons. Más allá de que, dos destacados estadistas independientes de las patronales, intelectuales lúcidos y superadores de la dinámica de pobreza de inteligibilidad de la media del periodismo, conduzcan tamaño evento magno.
Aunque sigo sin saber el nombre verdadero de este cuadro troskista que es Gustavo Silvestre.
De Marcelo Bonelli, en cambio, sabemos más: un tipo que dejó las prebendas de la militancia social en los movimientos populares, para sacrificarse en el Altar de mantener a la gente informada de lo que pasa.
Y nadie hace nada

Eva, visitalo en la oficina

De la Cámara de Diputados de la Nación, el 11 de diciembre.
Que ya estamos cerca del 20%.

¿Y quién puede reemplazarlo en la siesta santafesina de la radio, che?

Ya sé, una idea. Una tal....Roxana Itatí Latorre, que va a andar con muuuuucho tiempo disponible desde el 11 de diciembre.

miércoles, junio 17, 2009

Un día en la vida sin huida


A veces, de verdad, me da miedo doblar la esquina. A la noche. En una esquina cerrada. Pienso, con terror, que voy a encontrarme con alguien que conozco y no quiero ver. Nadie específico, alguien, qué se yo, no tiene rostro, tiene varios, no tiene razones profundas ni, acaso, valederas. Está ahí. No es una sombra. Es un miedo.
Así que espero que todos se vayan de la oficina para salir, caminar a las apuradas -sonreír si llueve y hace frío y las calles, resbaladizas, están vacías- y llegar a la parada. Un viaje ideal es un asiento, que funcionen las luces. Para después de cruzar el túnel poder seguir leyendo. Una novela de tapas blandas, una novela negra. O un informe económico, o un libro de historia.
Las tres cuadras en el barrio Candioti, estar en mi casa. Acostarme, leer, hasta que se haga de día.
Esperar la siesta, al otro día, para hacer el trayecto contrario. Cerrar las ventanas. El gas; regar las plantas; mirar la heladera.
Hoy estaba en la terminal de Santa Fe y me quedé pensando, frente a la puerta de vidrio.
Un día, hace mucho, pero mucho de verdad, narraba la pelea de una familia, las capas sutiles y nubladas de las discusiones familiares, desde la mirada de un gato debajo de la mesa. Solamente veía los zapatos y escuchaba las voces. El gato que contaba.
En eso pensaba y una colegiala amable me dijo: señor, la puerta no es corrediza. Y empujó la puerta. Ya lo sabía, conozco esa puerta. Solamente me detuve a pensar algo ya viejo. No le contesté nada, seguí pensado: la puta madre, ahora soy un señor. Un hombre mayor.
Que tiene miedo, a veces, y otras está sacado. Putea al viento, se arranca los pelos y mira por la ventana, el día que empieza puede ser igual que ayer.
Siendo, o no, un señor; el día va a ser como siempre. Y aunque, a las risas, con Eliézer, me acordaba que no en vano me las arreglé 31 años para no trabajar, supongo que nadie puede estar contento con ser solamente esto. En este lugar. En este momento. O en todos los momentos y lugares.
Supongo, y sé que me equivoco, que todas las caras que cruzo en la peatonal son de gente que también planifica la huida, que también sueña con mar abierto, con puertos lejanos. Que también sabe que adonde vaya seguirá siendo la misma; pero obcecada sueña, pergeña, insiste. Supongo, y sé que me equivoco, que es así.
Un día habrá un hospital. Una cama, un velador. Ya nada más para contar. Un día todo se va a acabar, se irá a la mierda, al olvido. La terquedad de estos dedos, que machacaron teclados. Las camas que me abrigaron y las que me olvidaron. La furia, y la prisa. Esa urgencia imposible por quedarse sentado a planificar la huida.
Supongo, y sé que me equivoco; que todas las gentes se sientan a la ventana del Viejo Paraná y miran, por calle Rivadavia, en el vidrio del bar, la película de cómo será el gran, inmenso, potente y magnífico robo sin testigos ni heridos a la sucursal del Banco Nación. Supongo que todos, si están en sus cabales, sueñan con robar un banco. Con esa plata meterse en los bares más remotos de Portugal, besar una camarera y después, escondido en el baño, prender un cigarrillo y preguntarse qué será de todos los oficinistas que, boludos como nadie, se quedaron a consumirse la vida en oficinas sin ventanas, con aportes previsionales y sueños destituyentes contra el jefe inmediato, esa vida pequeña, marchita, equivocada. Esa vida que llevó adelante mi abuela, mi vieja, su hijo. Esa vida que, hasta quién sabe cuándo, todavía llevo.

Ah!

Mariano T. ha dejado un nuevo comentario en su entrada "¿De Angelli tampoco representa al campo?":

No es así, hay que juntar las libretas, y encerrarlos en un galpón con guardia.

Me parece que se están dando cuenta


En 20 minutos, me llaman de Radio América, me voy unos pasos para atrás, y le digo a Gerardo Fernández: sacalos, me parece que se están dando cuenta!!!


-No, eran de Radio América, che. Querían saber si lo voy a votar a Pino Solanas.

¿De Angelli tampoco representa al campo?



Sentado a la mesa, entre Hugo Biolcati, Mario Llambías y Carlos Garetto,de Coninagro, Alfredo tomó el micrófono: “Yo sé que esto a mucha gente por ahí no le gusta”, y ahí no más lo dijo: “En el campo hay que juntar a todos los empleados en las estancias, subirlos a la camioneta y decirles claramente a quién hay que votar si no quieren fundirse”.

Tres o cuatro grandes temas


Soy de los que creen que los argentinos, si nos unimos, tenemos mucho para dar. Una tierra rica, gente buena, grandes talentos.

El problema es que los argentinos nos peleamos entre nosotros. Por política. El gran mal nacional. Si tuviésemos los políticos de Australia, de Canadá, de Sinaloa, esto no pasaría.

Yo siempre digo que los argentinos debemos juntarnos, en torno a tres o cuatro grandes temas. Consensuar, dialogar, mirar hacia el futuro -y no hacia atrás, con media justicia- y pensar políticas para el largo plazo.

Tres o cuatro grandes temas, propuestas para un diálogo fructífero, pero atacando los problemas de la gente de raíz:

-La falta de monedas.

-El clima de crispación.

-Los polémicos directores de la Anses en las empresas privadas.

Cosas simples, que hagan a la vida concreta de la gente. No chamuyos ni las peleas de siempre entre políticos. Que cada cual tenga la ideología que quiera, pero eso sí; pongámosnos de acuerdo en tres puntos básicos: 1) Terminemos con que el Congreso sea una Escribanía; 2) que vuelvan las conferencias de prensa de los presidentes; 3) no puede haber polémicos directores de la Anses en empresas privadas.

Todos juntos, argentinos y argentinas, y del conurbano también, porqué no, en una gran reconciliación nacional. Porque el que mata tiene que morir, más allá de que yo soy católico y estoy en contra de la pena de muerte.

Porque nadie hace nada, lo sabemos. Todos los días pasa algo y nadie hace nada. PEeeeeROOOO QUE NADIE HACE NADA DESDE HACE CUARENTaaaaaaaa AÑOS ME PARECE como un poco mucho, Conu, posta. Tres años, ponele. Seis, si sos tremendista. No sé, desde que la gente del interior que había votado por Cristina le perdió la confianza al gobierno, porque no cumplió sus promesas electorales de mayor institucionalidad, sanear el riachuelo y no meter directores de la Anses en empresas privadas.

Dicho con onda, positiva, pum para arriba y acostumbrándonos al país que viene, donde más allá de ideologías, o en tu caso que sos del Conurbano, más allá del color de la piel, de la educación y el glamour que tenemos la buena y simple gente del campo como yo, creo que los ciudadanos y ciudadanas de este país (y también, porqué no, nuestros hermanos latinoamericanos del Conurbano) y todos los habitantes europeos de buena fe que quieran venir a este suelo, debemos acostumbrarnos al país que viene, de diálogo entre dirigentes de diversos partidos y procedencias. Por un federalismo en serio, que incluya a Chicago y Sinaloa, es decir, a los sectores productivos. Posta.

Pero, te repito, cuarenta años, me parece una guasada.

Propia del Conurbano, donde está lleno de intendeeennnntes que tienen a la gente prisionera de rehén de un plan social y te matan y nadia hace y la gente está harta y re podrida de estos montoneros que quieren revancha y espíritu revanchista y la puta madre que los re mil parió. Me sacan de quicio, mirá.

Reutemaaaaaannn



Por Leandro Gallardo (lealepra@hotmail.com)
Enviado:
miércoles, 17 de junio de 2009 06:52:21 p.m.

ALGUNOS DATOS POR SI UD. NO SE ACUERDA O YA SE OLVIDÓ QUIÉN ES CARLOS REUTEMANN
Llegó a la política farandulera de la mano de Carlos Menem a quien admira y apoyó hasta en la última elección. (recuérdese la foto sacada en Canal 3 de Rosario a días de las elecciones levantando la mano de Carlos Saúl). La va de apolítico pero tiene 18 años como gobernador y senador. Como gobernador puso a su sobrina Verónica como secretaria privada. Verónica Reutemann hoy está procesada por compras con facturas truchas a empresas fantasmas creadas por su marido por valores superiores a los 10 millones de pesos / dólares. Su comentario: "No tengo nada que ver, uno no elige la familia…"

Impuso como senador a su amigo íntimo y socio Jorge Massat.
Reutemann logró que Massat sea presidente de la Comisión Bicameral de Privatizaciones junto a Liliana Gurdulich de Correa, otra vieja conocida del piloto.

Durante los años de mandato, Massat y Reutemann desviaron 57 millones de dólares hacia el Ingenio Arno. Nunca se aclaró el destino de este dinero que debió haberse distribuido en Villa Ocampo. Pero el dinero nunca llegó. Jorge Massat no pudo explicar el enriquecimiento ilícito por más de 17 millones de dólares, fue procesado y condenado. Su socio, mentor, amigo íntimo y confidente Carlos Reutemann como siempre, miró para otro lado y dijo "No me consta que haya robado."

En esos mismos años Carlos Reutemann no pudo justificar ante la AFIP un crecimiento patrimonial de 6 millones de dólares. Al mismo tiempo se le descubre una cuenta en suiza no declarada por 9 millones de dólares y comenta "Se me olvidó, mi contador debería haberse acordado".
Creó una justicia y una Corte Suprema a su imagen y semejanza con Rafael Gutiérrez, Eduardo Spuller, María Angélica Gastaldi, su primo hermano, su abogado personal y su amiga.

Nombró entre sus dos mandatos 67 jueces amigos y más de 100 secretarios, personalmente y a dedo.
Nombró 56 jueces de paz el día antes de irse, su preparador físico, su masajista, su chofer, su casero, su mecánico, los hijos de sus amigos, los amigos de sus amigos…un listado donde el 85% de las personas mencionadas no tenían idoneidad para ejercer el cargo.

Durante sus 8 años como gobernador acumuló miles y miles de demandas, pero lo que es peor, su gobierno sumó 3132 denuncias por corrupción. Esa cifra significa más de una denuncia de corrupción por día, durante 8 años.
Amigo íntimo del obispo Storni, impidió durante sus dos mandatos, que el cura pedófilo, sea investigado y juzgado por corrupción de menores.
Fervoroso adherente al Consenso de Washington, admirador público del dúo Menem - Cavallo y “privatizador compulsivo” como se define a sí mismo (ver nota en Revista Gente Julio 1998) inicia el desguace de Santa Fe.
Por orden expresa de Reutemann se eximió a la Caja de Jubilaciones de la Provincia de presentar balances durante su dos gestiones. Resultado: un gran saqueo con un déficit superior a los 1000 millones de dólares que se arrastra hasta nuestro días.

Por pedido de Menem y coima mediante, puso el puerto de Rosario en manos del consorcio filipino, quienes jamás pagaron el canon ni cumplieron con los contratos. Tres años más tardes se retiran dejando una deuda de 120 millones de dólares.

Privatizó la Dipos, (Aguas). Pasaron los años y no se realizaron las obras comprometidas por la empresa francesa, el servicio empeora, la empresa se retira, la provincia pierde 90 millones de dólares y afronta un juicio por 300 millones más.
Privatizó el Banco Provincial. Lo entregó por monedas a los hermanos Rohn. Se perdió una cartera de más de 600 millones. Se perdió el instrumento financiero de la provincia.
Intentó privatizar la EPE, la destruyó y descapitalizó durante 4 años para tener una excusa, la resistencia del sindicato lo impidió. La empresa quedó en estado agonizante y va llevar años recuperarla.

En la Asamblea del 2001 anunció su intención de privatizar los dos aeropuertos santafesinos Sauce Viejo y Fisherton, la crisis se lo impidió.

Envió a Mercier a EE.UU. a gestionar créditos a organismos internacionales por 300 millones de dólares y ofreció como garantía privatizar la totalidad del sistema de Educación y Salud. No le dan los tiempos para concretarlo.

Ni ahorro ni austeridad. Enfrentó la crisis del 2001 haciendo “La Gran Reutemann” no sólo no les aumentó, sino que les rebajó el sueldo a maestros, policías, médicos, jubilados, administrativos…
Les sacó el 13% de sueldos y jubilaciones durante cuatro años.
Su pensamiento fue claro: “Si el mayor gasto es en sueldos, achiquemos los sueldos…”(sic)

La inversión porcentual en Salud de sus dos gobernaciones es la más baja de la historia política de Santa Fe, o sea, de los últimos 170 años. No construyó un solo centro de salud en toda la provincia y el único hospital que levanta, no sólo adolece de todo tipo de problemas edilicios sino que desapareció en la última inundación por haberse construido en terrenos inundables.

La inversión en Educación fue nula. Solo se pagaron sueldos reducidos en el 13%. No se construyó ni una sola aula. El deterioro va a llevar años revertirlo.

Reemplazó los pocos ministros con conocimientos profesionales por gerenciadores para el ajuste.
Reemplaza en Seguridad, civiles por genocidas, como el Coronel Regie acusado de 40 muertes y secuestros.
El resultado: Diciembre 2001, Pocho Lepratti y 7 muertos en la más dura represión de Argentina.
Durante su mandato elimina el ministerio de Obras Publicas. Y lo transforma en Secretaria. La Obra no le interesa.

Para hacer "negocios" puso en Hidráulica a sus amigos y parientes. Pero todo les salió mal, inundaron Cañada de Gómez y murieron 3 personas. Secaron los Bajos Submeridionales y la sequía dura hasta nuestros días. Ignoraron la Picassa durante 10 años hasta hacerla incontrolable. Todas las obras que hicieron en ciudad de Santa Fe no sirvieron de nada y produjeron las dos inundaciones más pavorosas de la historia de la provincia, con 23 muertos directos, cientos indirectos y miles de millones de demandas.

Un año después de la inundación cerró la Oficina de Prevención Hídrica para “ahorrar”.
Malversó y desvió los fondos de la ayuda nacional para las inundaciones hacia municipios no inundados con fines electorales.

En 8 años como gobernador no realizó un sólo proyecto para mejor la provisión de agua. Los dos tercios de la provincia ingieren agua de pésima calidad.
Evitó durante 8 años dar explicación en la justicia de todos sus desastres.
Como senador sólo reaccionó cuando le tocaron el bolsillo con las retenciones.

Por último, un dato no menor, su principal asesor económico: Juan Carlos Mercier. Director del Banco Provincial de Santa Fe y Ministro de Hacienda durante la última dictadura militar. Fue también el que manejó la economía durante sus mandatos como gobernador. Representante de los intereses concentrados de la provincia, fue responsable, en dictadura y en democracia, de la destrucción del aparato productivo provincial con la consecuencia de miles de fábricas cerradas y cientos de miles de desocupados que llevaron al Gran Rosario a ser la capital del desocupación y la pobreza en los '90s.