jueves, agosto 13, 2009

Izquierdómetro

Aún esquivando las simplificaciones, si el peronismo es esquivo como identidad asible conceptualmente, ni que hablar la izquierda.
Una categoría que, por mérito o demérito de los dirigentes autotitulados de izquierda, representa, con suerte, el 5 o 6 por ciento del padrón nacional. Con lo cual, habría que decirlo: la izquierda no tiene cabida en nuestro país.
Una vez, me acuerdo, un concejal uruguayo del partido comunista me dijo, en Rosario, que el problema de la izquierda argentina era el peronismo. Obvio, claro. Pero lo que sigue me hizo encender una luz de alarma. En Uruguay, dijo, la izquierda tiene un fuerte desarrollo, porque no tuvo fenómenos como el peronismo.
En ese entonces gobernaba Menem en la argentina, y yo tenía muchas esperanzas en el Frente Amplio Uruguayo, ni que hablar en el PT brasilero, ya no tengo tantas. Menos que menos con la izquierda uruguaya.
Uno de mis mejores amigos es el candidato eterno del Partido Comunista en Entre Ríos. Ahora es kirchnerista, pero hasta el 2006, no. Es decir, en los mejores momentos del kirchnerismo. El caso es que entonces era insoportable queriendo construir un Frente Amplio argentino. Si había un lugar en el que una imitación a la uruguaya, en aquellos años, no era posible (y hasta desquiciado) era Entre Ríos.
El caso es que los dirigentes de partidos minúsculos, cuasi familiares (el PC no entra tanto en esta categoría por su larga tradición) están convencidos de “ser” la izquierda. Hay, ahí, hasta un problema ontológico: difícilmente la izquierda sea esencialista, y por tanto se pueda “ser de izquierda” en vez de “estar a la izquierda”. La izquierda debería devenir, quizás lo único que pueda “ser” es devenir. Y por tanto, interminable discusión: siempre será inacabable, quiero decir.
El caso es que, puestos en perspectiva, cada cual en esos espacios dirá si, el PCR y el MST con la Mesa de Enlace están a la izquierda del Partido Comunista, que estuvo en las plazas de mayo en defensa del gobierno (el secretario general, o presidente, no sé cómo se llama el cargo del jefe, de la Fede, estaba hablando conmigo mientras Luis D elía, al lado, se peleaba con el boludísimo de “Gonzalito”, el banana de CQC, en determinado momento, este amigo de la Fede, cambia el tono y sin tomar distancia de mí, de la charla, empieza a cantar a los gritos la consigna que coreaban un pequeño grupo del PC: “reforma agraria, la puta que te parió”. Todo bien, pero confieso que me dio un poquito de vergüenza, como que algo no encajaba. Ojo, por ahí soy yo el que veo mal la película).
O de una pequeña escisión del PC de los años ochenta, que se llaman Congreso Extraordinario y estuvieron y creo que están en el gobierno; o del partido Obrero que lanzó una tercera consigna: algo así como ni con la Sociedad Rural ni con el kirchnerismo, una consiga tipo revista Barcelona (que se pregunta porqué los garcas que están con la Mesa de Enlace y Clarín y Techin no se ponen de acuerdo con los garcas que están con las mineras y petroleras: es un muy buen chiste, convengamos. Eso sí, expliquenle a Pino Solanas, o a su novia brasilera, que se trata de un chiste), pero la Barcelona está escrita por neuróticos y para neuróticos, y es en joda. Bueno, por ahí el partido obrero también es en joda, quién sabe.
Convengamos que da como un poco de vergüenza, para quienes nos sentimos de izquierda, decirse, en este país, de izquierda. A mí que me perdonen, pero esa del socialismo tradicionalista de llamarse “de centroizquierda” me parece una pelotudez, ni que hablar la palabra “progresismo” que remite a Chacho Alvarez o a Terragno conversando con Paolo Rocca. Na, eso no.
Creo que siempre el problema hay que enfocarlo desde el lado del sujeto. Pero esto es complicado: no porque de este modo es difícil ubicar conceptualmente a Rucci o a Vandor en la derecha, o a Barrionuevo, sino porque también, algunos nacionalismos autoritarios europeos tuvieron, por lo menos en su génesis, un fuerte componente obrero. El facismo italiano, en este aspecto, se destacó. Tanto el facismo como el nazismo tuvieron, originariamente, un ala izquierda. Me viene a la mente el libro Mi Lucha, de Hitler, cuando cuenta su dura vida como obrero. No quiero complicarla tanto, pero en síntesis, y como provocación de un tema complejísimo, hubo más obreros en el ascenso del Duce que en el de Mao y, en cierto sentido, en los soviets leninistas.
Así que enfocar el problema desde el sujeto no siempre soluciona el problema. O sí, pero entonces hay que considerar que en determinados momentos históricos, digamos en la primacía conceptual de la dictadura del proletariado, la izquierda tuvo un componente autoritario central, de lo que deriva que a mayor radicalidad mayor autoritarismo interno. Y las nociones de vanguardia, de revolucionario profesional, de conciencia, han llevado también a estas pequeñísimas formaciones que, según los casos, pueden estar en veredas contrarias con las mismas consignas. Qué se yo.
Hay un viejo libro, previo al gobierno de la Alianza, lleno de ese optimismo revolucionario que generaba el entonces Jefe de Gobierno Fernando De La Rúa, que se llama “La Izquierda en la Argentina”. Entrevista a distintos intelectuales (la asesora de Graciela Meijide, la patética Beatríz Sarlo, muy de moda en esos años, dice algo patético: “yo no conozco ningún trabajador”. Divina total, chiqui; esta califica para un almuerzo con Mirta) y ahí, Martín Caparrós dice algo que cito más o menos como me acuerdo: “no me gusta decir que soy de izquierda por todos los errores y horrores que a lo largo de la historia ha cometido la izquierda, pero me gusta decirme de izquierda ante todos los tibios y los adversarios de la izquierda”. Siempre me acuerdo de esa frase, a mí que me da vergüenza, decir, que me siento de izquierda. Y no por las carteras de Cristina, la minería en San Juan y otras contradicciones de primer orden, sino precisamente por quienes jamás aceptarían que yo me diga de izquierda. Y me gusta decirme de izquierda por todos esos que están convencidos que yo estoy a la izquierda, y también las carteras de Cristina, el gobernador Gioja y la solapa de Polémico Moreno.

miércoles, agosto 12, 2009

¿Quién viene a Entre Ríos e invitamos a todos los blogueros, en Noviembre?


Concurso:


Quién es?

Te Hice


Octavioooooo; vuelve la guerrilla del Frepaso, los montoneros, el neomarxismo, el flaco Soñéz, las canciones de María Elena Walsh y las expropiaciones de Chávez y Binner, todo mal. Asustate, che, si querés ser de clase media. No son muebles, cuando apaguen la luz serán fantasmas. Satán te persigue. La crisis causó dos nuevos muertos. Volvé Rob Rufino que lo mejor está por comenzar. Je, Ja, Jo, jiji; ningún Ja, somos respetuosos.

Ringggggg!!!!

Diez de la noche, teléfono de la oficina.

-Hola

-bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!!!!

Grito aturdidor, nada dialógico y consensual; pucha, quién será. Mi hermano menor. ¿Qué te sucede, pequeño sorete que sos tan cagador de estar a punto de recibirte, sólo para dejarme como un boludo, eh?

-¿No viste nada?

-No. ¿Qué pasó?

-Le cortaroooooooooooooooonnnnn el contrato a Clarín!!!! Hagan cacerolazos, boludoooos!!!! (el grito penetra las paredes de sus vecinos que, yo lo ví, fueron activos caceroleantes en toda la cuadra; en toda la manzana, en todo el centro.

-No, Eugenio, creo que no hay que ponerse así de contento, ni incrementar la crispación. Ya somos un país maduro, debemos ser un país normal. Tratar de ponernos de acuerdo en tres o cuatro puntos que le interesen a la billetera de los garcas, total la negrada no entiende nada.

-Ja.




Fuera de broma, Tomás, estas no son cosas que uno deba festejar.

A lo sumo, moderados, repúblicos y circunspectos; lo buscamos a Andrés el Viejo y nos tomamos unas cerves, y cantamos; pero tranqui, algo así de humilde y sin resentimientos. Podemos cantarlo abrazados por San Telmo, lo sumamos a Manolo, también. Pero, eso sí, mo-de-ra-dos. Ok.
Porque tampoco es una cuestión de andar hablando de lo que Te Hice o no Te Hice.



martes, agosto 11, 2009

Imperdible video: las caras de De Angelli

Jeje; bue, en mi post sobre el violento secuestro (y seguramente posterior lavado de memoria) de mi celular, comentaba un mensaje de texto del vicepresidente de la legislatura entrerriana, mi amigo José Cáceres. Que comparaba que, mientras Urribarri almorzaba con Chávez, él estaba en la Cámara de Diputados, donde todos los bloques y los diputados, elogiaban el discurso onda Alzogaray de los patriotas de la Mesa de Enlace.

Cáceres, estaba preocupado por estar en la primera fila: detrás, delante, de saco negro; se lo ve a Chemez: el que quiere fusilar (primero) a los de la primera fila.

De Angelli, junto a tres directores de otras entidades patronales de empresarios primarios, está sentado en un sitio preferencial de la Cámara de Diputados. Algo que, convengamos, no es muy institucional: entre otras cosas, porque ellos jamás representan el interés general (ni está propuesto en sus estatutos ni en las elementales reglas institucionales) .

Bien, la verdad que no tiene desperdicio que, ante un recinto colmado de empresarios subsidiados exaltados; y ante la catarata de discursos vergonzozamente chupamedias con la oligarquía neoliberal; el compañero De Angelli, tras ser aplaudido por sus socios en un discurso de barricada, agache la cabeza, mire el reloj y demuestre su completa incapacidad para soportar críticas.

Acaban de romper el contrato con Clarín


no con la prensa; no con el fútbol, no con la seguridad jurídica, no con los pequeños y medianos productores: rescindieron el contrato de transmición de los partidos de fútbol con la empresa TyC, del Grupo Clarín.
Señores, a partir de mañana se recontrapudre todo!!!!!


Hoy, los dos mejores diarios online de la argentina, están a fulllll, Tomás. Mirá, esta foto, de arriba, muestra a una docente chaqueña estresada. Como esa docente, son todas las docentes (y así están, de buenas, pero de estresadas; del Chaco)


El diario de cabecera del Chaco nos explica, en esta nota, porqué esa rubia docente está como está. Y así como en Jujuy o en Calamuchita, en el Chaco también: nadie hace nada. Así estamos. No te digo.





Pará, que la cosa sigue. Y se torna dramática en Misiones; donde el mejor diario Misionero; Chismes de Misiones (ok, el nombre no es muy serio: pero yo me llamo Lucas y soy cualquier cosa) publica una foto que muestra que, en nuestro país, los inmigrantes no son esos sudamericanos medio indios que se hacen kirchneristas; sino gente bien, con onda, copada.

Bueno, sabrás qué es el Reviro, no Charlie? Es un buen desayuno para cuando uno está a dieta. Acá la receta.

Y vamos al asunto, sin más preámbulos. Resulta que, en Oberá, aunque la Any no pudo ir, se juntaron en la casa de Mayra, con la Anto y la mamá de Mayra; Créchi; a hacer un reviro. Pará, vamos por partes, no te apures.

Hicieron el reviro y hasta ahí todo bien, todo normal. Lo jodido viene acá: pusieron, tras el reviro, una película de terror. Ay, no sabés lo que fueron los gritos de Mayraaaaaaaaaa!!!!

En serio te digo; acá la historia completa.

Y después dicen que no hay temas para escribir. O que en la red ya no hay grandes debates o foros. Por favor; no vieron todavía esto?

¿Puede ser reelecta Cristina?





En momentos donde el kirchnerismo se esfuma y disemina su identidad, y dónde la principal disputa política pasa por si puede terminar su mandato, esta pregunta suena rara. Y sin embargo, las evidencias empíricas, dicen que sí, puede serlo.
El kirhcnerismo es un 30% del electorado nacional. El panradicalismo –orientado mayormente hacia el centro derecha, pero con expresiones de centroizquierda, como el socialismo y algunos radicalismos provinciales- es otro 30%. El peronismo de derecha es un 20%. Los partidos vecinales, provinciales, tienen un 10% del electorado, y sus consistencias son dudosas; más en un escenario de polarización.
Acá viene la clave. ¿Habrá, si Cristina termina el gobierno en el 2011, un escenario de polarización? Si no lo hay, el 30% del peronismo alineado en la centroizquierda, difícilmente se corra hacia el 20% del peronismo de derecha, si el candidato no es seguro. ¿Tiene el peronismo de derecha un candidato seguro? La verdad que no. De Narvaez está descartado, pero es muy relevante que juegue su propio partido, para sí, y lo negocie, sin ánimos de endosarlo gratis a ninguna expresión política. Macri tiene el 31% en capital; y nada más. Los magros desempeños provinciales del PRO; su insulza gestión y cierta aversión al interior de las bases peronistas; hoy, en este escenario, no lo hace potable.
Reutemaaaaan ganó, pero por poco, en Santa Fe. Sus adláteres, en cambio, perdieron: Puerta en Misiones y Romero en Salta, contra el kirchnerismo, Busti en Entre Ríos y Schiaretti en Córdoba, contra el panradicalismo y contra una centroizquierda confusa en el segundo caso.
Rodríguez Saá no va a rifar su capital construido tan fácilmente; por poco o mucho que sea.
Cristina Kirhcner, si desplaza a Néstor, puede todavía generar una impronta propia. Pero de Macri, Reuteman, Saá y Cristina, el más débil es el de San Luis, y luego Cristina; pero pisándole los talones a la debilidad de Macri. Un poco más arriba, Reutemann.
Quitando a Saá y a Macri, puede Reutemaaan ser electo presidente si el gobierno de Cristina (de la mayoría del peronismo) cae? Yo la veo difícil, y Carrió, en este escenario, tendría mayores chances porque en contextos de crisis políticas siemrpe las tiene, pero con la contratara de que debería soportar un interinato neoduhaldista de Cobos.
¿Va, Cobos, derechito a la Presidencia? Por ahora, ganó solamente en Mendoza. Y quizás gane en Corrientes. Nada más. Perdió Binner, Juez juega la suya, Stolbizer quedó tercera, la mayoría de los gobernadores radicales son semi K (como lo fue él, por otra parte).
La debilidad en las zonas metropolitanas, más Rosario y Córdoba, pueden disminuirse con alianzas con el centroizquierda. Si el oficialismo retiene eventuales fugas del peronismo bonaerense y del interior del país; quedaría, en el 2011; si mejoran las condiciones económicas y se revierte el clima política, el escenario partido en tres tercios.
Y habría ballotage. Donde, quizás, las cosas se polarización gobierno versus el resto del mundo; o se polarizarían de modo más ideológico. Quién sabe. Lo más probable es que la polarización de un eventual ballotage se de contra el gobierno. Y que lo que resta hasta el 2011 sea cuesta arriba. Y que la disminución estrepitosa de poder simbólico del kirchnerismo se disimule un poco porque el peronismo de derecha y el radicalismo se saquen los ojos. Y que sea entre estos dos la verdadera disputa. Eso es lo más probable. Sin dudas.
Ahora bien, en ese escenario, las dos variables opositoras deberán, cerca ya de la elección y si el gobierno no cae, disputar el kirchnerismo tibio. Porque llega un momento donde ya no se pueden comer entre sí los peones, jugando a quién es más rudo con el oficialismo, y se necesita comerle alfiles al oficialismo. El momento dónde ganan relevancia los renegados, ahora llamados moderados.
De todos modos, nada está dicho. Y dos años en Argentina son tres décadas suecas.

Bolitas



Organizado por la Municipalidad de Paraná; los ganadores del certamen local pasan al provincial, luego al nacional. Para posteriormente competir a escala internacional, buenísimo. Es un campeonato de bolitas, ajá.
Nadie duda, sobretodo nosotros, los progresistas, que todo pasado fue mejor, y que por consiguientes (Torrente) los juegos de los niños de antes eran mejores, más buenos, más humildes y más cristianos, que todos esos aparatitos de ahora en 3 d. Si los juegos de antes eran mejores –porque el mundo era mejor- es evidente que los que antes, en ése antes, eran niños, eran mejores que los niños de ahora. ¿Quiere una solución para los males que nos aquejan? Pues bien, estos funcionarios, la tienen. Se trata de que los niños actuales sean niños como lo fueron, antes, lo funcionarios. Así crecerán sanos, educados, higiénicos y el día de mañana, podrán perpetuar estos juegos de antes, actualizados, a los niños por venir. Divino.
Pasa que, lamentablemente, yo también, aunque nadie lo crea, fui alguna vez un niño, y sé que no es así la cosa.
Los niños como yo anhelaban los videos juegos. En mi caso, no me llamaban mucho la atención, pero sí que los veía infinitamente mejores que las bolitas y las figuritas. Puede que, ya los niños como yo, estábamos contaminados de la tecnología, que como nadie duda, es el ámbito donde anida satanás; y no el único ámbito que puede, y ojalá que pueda, encontrar la cura del cáncer.
Los niños que yo fui, al inicio de la democracia, jugaban los primeros grados en la escuela salesiana a la bolita y a las figuritas. Éramos, como todos los niños, tiernos e inocentes: sin ir mas lejos, no sabíamos perder, y éramos capaces de cagar a piñas al que nos gane la figurita difícil, o al que no acepte la flamante regla nueva escrita en las tablas de moisés jugando a la bolita. Yo era un pendejo arrogante, pero muy chamuyero, y sabía inventar las reglas más convincentes para no perder el partido. Lo admito; la presencia de mi hermano mayor que ya era grande (10 años) colaboraba en que esas reglas fueran aceptadas, por la voluntad o por la fuerza. Ya lo ves, jugando a la bolita comprendí que las reglas deben ser aceptadas por las buenas, para que no te tiren encima las malas. ¿Cómo no iba, años después, a entusiasmarme con el Partido Comunista?
Por cierto, preferíamos las play station, pero recién llegaban al país y eran carísimas. Pero si algún amigo tenía una, la preferíamos a la bolita. Con mis hermanos nos peleábamos por utilizar la play, y siempre se jodían los más chicos. Con el tiempo, nos aburrimos; puede que, en mi caso, me haya dado cuenta que en la play del televisor de la cocina anidaba el germen de la destrucción dialéctica que terminaría con mi candidez e inocencia, o puede que, ya un boludón de trece años, haya estado más preocupado por conquistar todas las chicas de mi curso. Me tiendo a inclinar por la segunda opción, pero el axioma de que todo pasado fue mejor es, se sabe, inflexible. Más con los caprichos sexuales. Y con esa pesadilla que deja marcas en el cuerpo: el paso del tiempo.
Se dirá, en las tan en boga modalidades del conservadurismo de izquierda (se dirá, también, que el conservadurismo de izquierda es una tautología: pues no, miren el progresismo de derecha; bueno, estos son primos y creo que debutaron juntos) que no todos los niños tienen una play, un televisor, un celular. Hay chicos pobres, no esos que le llenan el corazón de bronca a Alberto Morlachetti; sino esos que impiden dormir a la dictadura vaticana o a los popes de la Sociedad Rural. Y los chicos pobres tienen el sagrado derecho a divertirse (los adultos pobres también, pero en esto, ya no creo que coincidan los conservadores de izquierda) y estamos de acuerdo.
No es, si uno lo piensa, tan mala la segmentación; aunque no sean –todavía- chicos exportables) es quizás importante que sepan, que aprendan, que aunque sean pobres, pueden divertirse: mientras unos se juntan en el hogar a jugar con la play, otros juegan a las bolitas. ¿No es, en el fondo; una gran pero gran idea?
Por supuesto q ue sí. Es tan buena la idea; que es evidentemente una idea de antes. Cuando todo fue mejor. Cuando se respetaban los valores, la familia, la bolita. Me entusiasmé, Susana, y te digo: además de la bolita, podríamos reeditar otras modalidades educativas de la época para los jóvenes menos favorecidos, como el corte de pelo, la colimba, el matrimonio perpetuo, los cursillos de la cristiandad, escribir con la mano derecha, tratar al padre de usted, y esa seguridad que nos brindaba el agente de la esquina. Que era bueno, amable, atento, educado, libertador, nacionalista y, ciertamente, nos cuidaba de la inseguridad tan bien que nunca pudo instalarse el peligro rojo que iba contra el occidente cristiano. De eso nos cuidaban, y nos cuidaron bien. ¿Acaso no nos han dejado un país maravilloso?