miércoles, septiembre 16, 2009

¿Censura a Marley?


Tía Cosas nos cuenta que la mano viene muy jodida. Días atrás, cuando me encontraba con Fernando Báez, solucionando el tema de la lechería en el bar donde atiende Cacho; lo crucé al cabecilla del Movimiento Proyecto Surf en Entre Ríos, mi amigo Hugo Rivas 2011. Pues bien, Hugo Rivas 2011 me lo adelantaba: la mano viene jodida, el compañero Indignado Pino
convocó a una marcha contra las telefónicas, para luego explicar que se opone en verdad a sólo 25 puntos de la ley, un segundo, no, sí, ok, me acaban de avisar que son 26 los puntos en disidencia, bueno, te decía, ah, teléfono, sí: uh, tamos, no, serían 27, hasta ahora, 16, 09 hs, secretaria! no me pases más llamados que no termino más este post, ok, tá, gracias por el dato, pero deciles que no estoy. Bien, serían 28 los puntos en desacuerdo con la ley de medios, más el tema de la minería que como sabemos, es el gran clivaje nacional, además de la lucha de clases y el apoyo al campo. Hugo Rivas 2011, encargado de la formación del Movimiento Proyecto Surf en mi provincia comentaba entonces que si en una de esas -ojalá que no- se acordaba con el Monobloque del Movimiento Por Todos en el Movimiento Proyecto Surf del Movimiento Lozano los 29 artículos de la ley en discordia, de todos modos tendrían que consultar a sus bases electorales. Y por lo pronto, ni Hugo Biolcatti ni el compañero Marley se mostraban favorables a un acuerdo, más allá de la posición moderada que expresaría Julio Blank.

Tremendo porque, como ya todos sabemos, en este país nadie hace nada, pero una vez que desde Europa el compañero indignado Pino nos tiende fraternalmente una mano, dándonos a los impíos la posibilidad de acompañar el monobloquismo movimientista para de ese modo ser parte -acompañantes, pero parte- de la radicalización e izquierdización previsible para el 2011, cuando el compañero indignado Pino asuma con sus ochenta años y un poquito más gagá la presidencia de la nación, y Hugo Biolcatti pueda dialogar con las autoridades, una vez que nos tienden la mano, desaprovechamos una oportunidad histórica, justo cuando el mundo reclama nuestros alimentos, y estas oportunidades se dan cada 25 años, o 26, o ponele 27 años, y nosotros, nada. ¿Porqué Marley no está en la tele? ¿No habrá sido enjuiciado y encarcelado como Nélson Castro o Joaquín Morales Solá? ¿Qué es de la vida, che, de Marley? Vendría bien un momento de relax entre tanta crispasión, che.

En fin, como dijo la compañera Mirta Legrand, nadie, aparte de "ustedes" (en relación a la primer minoría electoral del país y la primer minoría en las cámaras legislativas, antes y después del 10 de diciembre) "nadie" está a favor de este proyecto, sin embargo, cuando generosamente nos tienden una mano les mordemos el codo. Así no se puede, compañeros. Así jamás llegaremos a copiar lo bueno de los países del primer mundo, así vamos camino a la chavización, a la censura, la dictadura, la guerrilla, el comunismo, lo diabólico. Nosotros, los que en nuestra época fuimos mejores que los actuales jóvenes que son todos unos pelotudos, sabemos cómo empieza y cómo termina esto: arrancan "socializando los medios de producción y comunicación", luego sacan los espacios culturales, como los viajes de Marley; para reemplazarlos por "Almorzando con Oscar Lescano" o a Luis D elía en el Jurado de Bailando por un Sueño; Aaaaargentinos, todavía estamos a tiempo de reflexionar. Los argentinos tenemos que ponernos de acuerdo en tres o cuatro cosas -como el No al Tren Bala, solucionar el tema del campo y defender la libertad de expresión- para de una vez por todas generar políticas de estado que trasciendan los gobiernos, y no andar cambiando todo cada vez que llega un nuevo gobierno, o un nuevo congreso, por ejemplo, la ley que hoy se vota: dejémosla así, argentinos, no puede ser que siempre llega un nuevo gobierno y queremos cambiar todo y empezar de cero. Y además exigimos la vuelta de Marley, sano y salvo, a la televisión abierta.
¿Te imaginás un 2010 sin argentina en el mundial, sin Marley en Telefé y mirando (tras la ley de medios) el canal de Bergoglio haciendo zapping con el canal de Poder Ciudadano, espacio compartido con la Liga Argentina de Amas de Casa? ¿Sabés qué fastidio ver a Hugo Moyano reemplazando a Pettinato, o en vez de tener la niñera en el televisor (Cartoon Network) ponés un canal para niños y aparece: "Especial de documentales de Pino Solanas para Toda la Familia"?
Por favor, señores, esto no es vida. Qué vuelva Marley, ya!

El romance del año



Siempre se vuelve al primer amor, Miguel.

Al horno y con papas


El pollo al Horno con Papas es una receta clásica que no debe faltar en el menú de ninguna casa, ni siquiera de la mi amigo de Proyecto Surf Claudio 2011 Lozano. Es sin duda una receta que toda la familia aprecia y disfruta de comer, eh?.

Ingredientes:

1 pollo
1 manzana
sal, pimienta

1 Ley de medios
1/2 taza de aceite
3/4 taza de caldo

3/4 de cambios cosméticos
1/2 taza de vino blanco
2 ctas. de romero
1 cda. de mostaza

1 cda de chicanas
1 kilo de papas

1 kilo de concesiones

Preparación:

Lavar bien el pollo y la cara, secarlo y frotarlo con jugo de limón, chicanas, sal y pimienta.
Colocar adentro 1 manzana sin pelar y una concesión sin pelear; y atar las puntas de las patas para que matenga bien su forma, aunque parezca otra cosa. Colocarlo en una asadera con 1/4 taza de aceite, disponer alrededor las papas cortadas en forma deseada, preferentemente dibujando una sonrisita.

Cocinar 1 hora y 30 minutos el quórum, cada 10 minutos rociándolo con una mezcla de caldo y pullas, 1/4 de aceite, el vino blanco y la mostaza. Colocar las ramitas de romero para decorar al servir

Materias pendientes, tras la discusión de Ley de Medios


-Separación de la Iglesia Católica del financiamiento público democrático.
-Ley de Entidades Financieras.
-Modificación estructural de la Carta Orgánica del Banco Central.
-Ingreso Universal para la niñez.
-Democratización de la Justicia.
-Reimplantar el impuesto a la herencia
-Financiamiento de los Partidos Políticos.
-los 54 prostíbulos porteños.
-Desmansamiento y desordeñamiento de la mansa vaca que se deja ordeñar por la angurria estatal.
Bueno, con todo eso, ya medio que estaríamos, no, Charlie?

martes, septiembre 15, 2009

Hable el autor de El Corán, Los Santos Evangelios y El Principito

El, ejem, "Movimiento" Proyecto Surf iba a realizar hoy una marcha a favor del Grupo Clarín, para que éste pueda comprar Telecom Italia, pero la compañera Cristina se les anticipó y a pedido del arco centroizquierdista le dio esa concesión a Clarín.
Que es poca para el socialismo pinedista de Santa Fe, pero deja conformes a los revolucionarios porteños.
Esto lo explica nuestro ídolo por, el hombre de la inmensa modestia, Claudio Lozano, del "Movimiento" "con todos" en el "Movimiento" Proyecto Surf.
Una masa, eh!

"Este viejo monopolio despide a un colega"


Avisos clasificados


Por Raúl Degrossi:




-Busco urgente (antes del jueves) nuevas excusas para votar en contra proyecto de ley del gobierno. Permuto por colección de documentales. Preguntar por Pino.

-Compro a buen precio grandes cantidades de tela media sombra para oscurecer campos. Pago con endoso de compensaciones de la ONCCA. Tratar con Hugo el tambero.

-Se necesita ex funcionario kirchnerista arrepentido, dispuesto a explicar en detalle por tv las razones de su desencanto, y brindar amplias referencias sobre corrupción gubernamental. Consultar señor Magnetto.

-Busco urgente empresa gráfica para imprimir cinco mil pancartas con leyenda “No a la minería a cielo abierto”. Permuto por igual número con la leyenda “No a las telefónicas”. Preguntar por Claudio (si no estoy es que fui a la marcha, volver por la tarde).

-Familiares de la diputada nacional Silvana Giúdici agradecerán a las autoridades y población general gestiones tendientes a liberarla de su secuestro en los estudios de TN. ¡Queremos a mamá de regreso!

-Se solicita a la población en general información sobre el paradero de astróloga ex candidata presidencial, se recompensará generosamente. Cualquier dato favor de hacerlo llegar al Congreso de la Nación, bloque Coalición Cívica, diputado Adrián Pérez.

-AFIP seleccionará personal temporario para operativos relámpagos de fiscalización impositiva. Consultar señor Echegaray.

-Alquilo locales varios en diferentes puntos del interior del país, aptos para eventos, desocupados por suspensión de audiencias. Tratar en Diario Uno o Canal América con el señor Vila.

-Inmobiliaria de Lomas de Zamora busca candidato presidencial, más decidido que Reutemann y menos parecido a De La Rúa que Cobos. Tratar con el bañero Eduardo.

Soy un busca, che.








Un amigo, un tipo al que quiero, me dijo, días atrás, sobre alguien que tampoco viene al caso: “tal es un busca”. Me dolió. No por el Tal en cuestión, convengamos: tengo una más (y mejor) aceitada gama de insultos. Me dolió porque esa mezcla de indulgencia y desprecio, de exclusión y ternura, la he sentido, muchas veces, en carne propia. Me dolió porque soy un busca.
He tenido y tengo la mejor mina porque soy un busca, he tenido y tengo los mejores amigos, he tenido y tengo un conjunto de adversarios envenenados, por ser un busca: porque en todo caso, una sola cosa define al busca: no tengo nada que perder.
Me gusta el coraje. Admiro la fuerza. No las piñas, no las trompadas, admiro la fuerza para soportar, para morderse los dientes y salir adelante. Me gusta eso. Detesto los que cuidan lo suyo, lo entiendo natural, claro, pero detesto que al correr los años “lo suyo” abarque desde electrodomésticos a secretarias, nunca paisajes, pequeñas esquinas, algunos secretos que duelen, lugares rotos; la lucha desgarradora porque nos estamos siempre yendo. Porque nos estamos yendo es lo suyo, lo tuyo, lo mío. ¿En qué momento, a los cuántos años, cuándo compramos, qué fue, qué pasó que tiramos a la basura la buena imagen de los buscas? ¿Cómo es que, de pronto, nos caen mal los buscas? ¿Hicimos algo bien y no me doy cuenta? ¿Hiciste algo definitivo y yo todavía no lo entiendo? ¿Debería dejar de apreciarte porque ya no bancás a los buscas, o debería, yo, disimular que soy un busca?
El niño que soñaba con ayudarlo a Alfonsín para que no vuelvan los militares, que quiso crear más plazas y parques que Juan Don Bosco, el niño que soñaba con jugar de nueve al lado de Valdano y Maradona, el niño que vendía plantas y tierra turba por el barrio, ese niño miraba Camino al Cielo y Buscavidas. Esas series no están más, tampoco ese niño. Las series pueden buscarse en alguna ontología, del niño, solamente yo tengo una postal difusa: porque ese niño fui yo.
A mis treinta y uno, no me va mal. No soy dueño de nada, pero me va bien. Ni auto ni casa ni nada, pero una vida más grande que lo que hubiera soñado. No me gusta pensar que las condiciones me jodieron. Porque no me gusta pensar en las condiciones.
A veces voy a comprar a la despensa de atrás del cementerio, en Paraná. El empleado que me atiende es un busca. Íbamos, hace algunos años, a entrevistarnos con el entonces presidente Néstor Kirchner, viajando en colectivo a Buenos Aires, y él leía la biografía de Irigoyen de Manuel Gálvez, yo la de López Jordán de Fermín Chávez.
Antes de que asumiera Kirchner ya éramos amigos, incluso, hay por ahí un libro editado que hicimos juntos.
-Después de esta reunión, puede irnos bien-le dije.
-Ja. Lucas, voy con vos.
-¿Y?
-Ya sé cómo termina esto. Me gusta, me divierte, pero bueno: ya voy prevenido. No te gusta ganar.


Puede ser. Bah, quizás sí: me siento cómodo entre perdedores, de eso pueden mucho jugo sacar los que flotan, los que hacen del equilibrio un argumento, un objetivo de vida. Ponele que sí. Pero quería decir esto. Cualquier manual de psicología me derriba, a mi me queda, solamente, con toda la fuerza, la verdad.
Todavía puedo ir a comprar a esa despensa, tomarme un porrón a la siesta, hablar del revisionismo histórico. Todavía puedo. Hay varios que no. Que me dicen: traelo, che, convencelo, ahí se marchita, vendiendo girasol en invierno y helado en verano; vos que todavía hablás con él, decile que arregle con mi secretaria una reunión: lo atiendo.

Digresión: vos que todavía podés, es una frase que me derrumba.

Lo atiendo, je.
Días atrás, hacía mucho que no lo veía, otro amigo, y bueno, lo encontré, borracho, en la terminal de Retiro. Los porteños lo maltratan, dice: te escuchan cantar, te palmean, dicen qué buena interpretación de Cadícamo, pero, sabés qué Lucas, todavía no he terminado de pagar las cuotas de este traje.

Si yo fuera cantante, si fuera compositor, haría esa canción. Los buscas. Yo soy uno de ellos. Soy el recuerdo de lo que te olvidaste. Un salteño en Palermo. Vendedor de mi poemario. Un militante rentado volviendo al pago, un mozo que sueña con Filosofía y Letras, un musicalizador de cumbia villera, un atento encantador de viudas, un presidente de club de barrio, un sueño incompleto. Todo este sueño incompleto. Soy como ellos. Soy todos ellos, pero un poco menos. No tengo talento, pero no soy un estereotipo de la tele, no me rompan las bolas. Ni renuncio, ni tengo grandes orgullos. Le meto para adelante, no por valiente, sino porque no queda otra. Ojalá pudiese, desesperado y con bronca, escribir un post grandioso, que llene el pecho de sombras, soy uno de tantos, un busca, y la mejor canción no me sale. Pero lo sigo intentando. Mientras vendo flores en las esquinas, y pienso en el fondo, debajo de la sonrisa, porqué no se van, todos los trajes y las corbatas, porque no se van de una buena vez por todas a la puta que los parió.
Porqué no se meten sus triunfos y seguridades adentro de ese ego, ahí caben todas las victorias, los equilibrios, los talentos, las mañanas. Ahí cabe de todo, hasta los olvidos, o sobretodo los olvidos, menos un cachito, pero un cachito de miedo, de lucha, de riesgo, un cachito, un orgullo callado, no uno a gritos y estridente, no un decálogo, no un currículum, sino un cachito, pero un cachito, de miedo.

Como un beso bajo el puente con la primera novia. Con doce o trece años. Con la incendiaria carta de amor escondida en el bolsillo del guardapolvos. Y el beso inmenso, lleno, que todo lo puede. Ibamos a ir, por nuestro amor, con el pecho al frente, contra el mundo. Fuimos, alguna vez, acordate, fuimos buscas.
No cambiamos, el que cambió fue el tiempo.
No somos mejores que los buscas, solamente arrugamos.

Bancamos la parada


Que todos los colectivos sigan de largo....